{"id":450924,"date":"2022-09-09T15:41:54","date_gmt":"2022-09-09T18:41:54","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=450924"},"modified":"2022-09-12T13:29:52","modified_gmt":"2022-09-12T16:29:52","slug":"clasifican-a-un-fosil-hallado-en-bahia-brasil-como-una-nueva-especie-de-camelido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/clasifican-a-un-fosil-hallado-en-bahia-brasil-como-una-nueva-especie-de-camelido\/","title":{"rendered":"Clasifican un f\u00f3sil hallado en Bah\u00eda, Brasil, como una nueva especie de cam\u00e9lido"},"content":{"rendered":"<p>En el a\u00f1o 1994, un equipo de paleont\u00f3logos de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de Minas Gerais (PUC-Minas) describi\u00f3 los fragmentos f\u00f3siles de un cam\u00e9lido hallados en el municipio de Campo Formoso, en el norte del estado brasile\u00f1o de Bah\u00eda. Seg\u00fan dijeron los investigadores, se trataba de vestigios prehist\u00f3ricos con una antig\u00fcedad estimada en 20.000 a\u00f1os, de un ejemplar de los guanacos actuales (<em>Lama guanicoe<\/em>), una variante silvestre de la llama que habita en los Andes y en la Patagonia. Sin embargo, un estudio reciente propone una reclasificaci\u00f3n de ese material, compuesto por huesos de la mand\u00edbula y de las patas. Seg\u00fan dicho trabajo, las partes de esa osamenta pertenecer\u00edan a una nueva especie extinta de cam\u00e9lido, al que bautizaron como <em>Hemiauchenia mirim<\/em>. Hasta ahora desconocida, <em>H. mirim<\/em> ser\u00eda un pariente cercano del guanaco.<\/p>\n<p>En griego, <em>hemi<\/em> significa mitad y <em>auchenia<\/em>, cuello largo. <em>Mirim<\/em> viene de la lengua tup\u00ed y quiere decir peque\u00f1o. El nombre de la especie hace referencia a su tama\u00f1o reducido en comparaci\u00f3n con el de otras especies del g\u00e9nero. Con un tama\u00f1o promedio de 1,5 metros y un peso de unos 100 kilogramos, <em>H. mirim<\/em> ser\u00eda una de las especies m\u00e1s peque\u00f1as conocidas de cam\u00e9lidos sudamericanos.<\/p>\n<p>Puede parecer un mero detalle, pero una reclasificaci\u00f3n como esta podr\u00eda tener implicaciones importantes a la hora de entender mejor c\u00f3mo era el ambiente en lo que se conoce como la Regi\u00f3n Intertropical Brasile\u00f1a \u2013el \u00e1rea que abarca el nordeste brasile\u00f1o y los actuales estados de Goi\u00e1s, Minas Gerais, Esp\u00edrito Santo y R\u00edo de Janeiro\u2013 durante el Pleistoceno tard\u00edo. Esta edad geol\u00f3gica se extiende desde hace 129.000 hasta 11.700 a\u00f1os atr\u00e1s. Su final est\u00e1 marcado por la finalizaci\u00f3n del \u00faltimo per\u00edodo glacial conocido.<\/p>\n<p>En la actualidad, los guanacos viven en zonas bastante secas y fr\u00edas, donde predominan las plantas gram\u00edneas, como los Andes y la Patagonia, en territorios pertenecientes a Per\u00fa, Bolivia, Chile y Argentina. Es un h\u00e1bitat distinto al del clima y la vegetaci\u00f3n presente hoy en d\u00eda en la Regi\u00f3n Intertropical Brasile\u00f1a. \u201cSi el cam\u00e9lido f\u00f3sil de Bah\u00eda hubiera sido realmente un guanaco, ello indicar\u00eda que el ambiente en donde se lo encontr\u00f3, hace unos 20.000 a\u00f1os deber\u00eda haber sido \u00e1rido y con temperaturas mucho menores que las actuales\u201d, comenta el paleont\u00f3logo argentino Mario Cozzuol, de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG), coautor del art\u00edculo cient\u00edfico que propugna la reclasificaci\u00f3n del material, publicado en el mes de abril en la revista <em>Journal of Quaternary Science<\/em>. \u201cEso ser\u00eda sorprendente. No se conocen f\u00f3siles de otros animales que respalden un escenario natural semejante en esta regi\u00f3n hacia finales del Pleistoceno\u201d.<\/p>\n<p>Todas las especies conocidas del g\u00e9nero <em>Hemiauchenia<\/em> se extinguieron hace al menos 12.000 a\u00f1os. Pero existen evidencias paleontol\u00f3gicas de que habr\u00edan habitado en ambientes m\u00e1s diversos que los guanacos, incluso en \u00e1reas secas y c\u00e1lidas con vegetaci\u00f3n arbustiva, del norte al sur del continente americano. Seg\u00fan los autores del estudio, el clima y la vegetaci\u00f3n de la Regi\u00f3n Intertropical Brasile\u00f1a en el Pleistoceno tard\u00edo no eran muy diferentes a las condiciones actuales, un entorno m\u00e1s compatible con un cam\u00e9lido capaz de establecerse en distintos tipos de h\u00e1bitats.<\/p>\n<div id=\"attachment_450937\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-450937 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/068-069_lhama_316-1-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"641\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/068-069_lhama_316-1-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/068-069_lhama_316-1-1140-250x141.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/068-069_lhama_316-1-1140-700x394.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/068-069_lhama_316-1-1140-120x67.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Luciano Vilaboim \/ Museo de Ciencias Naturales de la Puc-Minas<\/span>F\u00e9mur de Hemiauchenia mirim (<em>hueso claro<\/em>) comparado con el de Paleolama major, otro cam\u00e9lido extinto<span class=\"media-credits\">Luciano Vilaboim \/ Museo de Ciencias Naturales de la Puc-Minas<\/span><\/p><\/div>\n<p>Para proponer la reclasificaci\u00f3n del material, los autores del nuevo estudio dataron la mand\u00edbula del f\u00f3sil de Campo Formoso con el m\u00e9todo del carbono 14 y compararon sus huesos de la tibia y del f\u00e9mur con los de los ejemplares de guanacos de las colecciones del Museo de Ciencias Naturales de la PUC-Minas y del Museo de La Plata, en Argentina. Junto a los bi\u00f3logos M\u00e1rio Andr\u00e9 Trindade Dantas, de la Universidad Federal de Bah\u00eda (UFBA), y Marcelo Greco, quien realiza una maestr\u00eda bajo su direcci\u00f3n en la UFMG, Cozzuol tambi\u00e9n dedujo la composici\u00f3n b\u00e1sica de la dieta vegetal del antiguo cam\u00e9lido del nordeste mediante la determinaci\u00f3n del marcador isot\u00f3pico denominado delta carbono 13. Este \u00edndice representa la proporci\u00f3n existente entre dos formas distintas de \u00e1tomos de carbono, el raro y pesado <sup>13<\/sup>C y el leve y abundante <sup>12<\/sup>C.<\/p>\n<p>El equipo analiz\u00f3 el esmalte dental, uno de los materiales org\u00e1nicos que almacena estas formas de carbono, y determin\u00f3 el \u00edndice. Con base en el valor del carbono 13 puede deducirse qu\u00e9 tipo de vegetales consum\u00eda preferentemente: gram\u00edneas o plantas m\u00e1s le\u00f1osas. Los datos isot\u00f3picos indican que el ejemplar de <em>H. mirim<\/em>, a diferencia de los guanacos, se alimentaba principalmente de ramas y hojas de arbustos, y no de gram\u00edneas y otras hierbas. \u201cEstos an\u00e1lisis indican no solo lo que com\u00eda el animal, sino tambi\u00e9n el tipo de alimentos disponibles en su h\u00e1bitat\u201d, explica Cozzuol.<\/p>\n<p>Al alimentarse de hojas y ramas de arbustos, <em>H. mirim<\/em> probablemente haya ayudado a dispersar, a trav\u00e9s de sus excrementos, las semillas de las plantas ingeridas. Hacia el final del Pleistoceno, hace unos 20.000 a\u00f1os, el peque\u00f1o cam\u00e9lido habr\u00eda convivido con animales de mucho mayor tama\u00f1o de la megafauna extinta. Los jaguares y los tigres dientes de sable (<em>Smilodon<\/em>) pueden haber sido sus depredadores. En aquel per\u00edodo, tambi\u00e9n exist\u00eda en Am\u00e9rica del Sur, e incluso en la regi\u00f3n de Lagoa Santa (Minas Gerais), un cam\u00e9lido enorme (hoy en d\u00eda extinto) que llegaba a pesar 200 kilogramos: <em>Palaeolama major<\/em>.<\/p>\n<p>Como los f\u00f3siles del g\u00e9nero <em>Hemiauchenia<\/em> se han encontrado en mayor cantidad en Am\u00e9rica del Norte, los investigadores consideran que estos cam\u00e9lidos habr\u00edan surgido all\u00e1 y emigraron hacia el sur del continente durante el evento conocido como Gran Intercambio Bi\u00f3tico Americano. Hace unos 2,7 millones de a\u00f1os, la actividad tect\u00f3nica form\u00f3 el istmo de Panam\u00e1, que se convirti\u00f3 en un puente natural entre los dos grandes bloques continentales de Am\u00e9rica, que hasta entonces estaban separados. En ese entonces, diversas especies de fauna pasaron de una parte a otra del continente, incluso los cam\u00e9lidos.<\/p>\n<p>Para la paleont\u00f3loga Carolina Scherer, de la Universidad Federal de Rec\u00f4ncavo da Bah\u00eda (UFRB), la reclasificaci\u00f3n del f\u00f3sil bahiano revela la importancia de examinar nuevamente las piezas de las colecciones antiguas. \u201cLa clasificaci\u00f3n taxon\u00f3mica del g\u00e9nero <em>Hemiauchenia<\/em> todav\u00eda es un poco confusa y se basa en el an\u00e1lisis de materiales muy fragmentados\u201d, comenta la investigadora, quien estudia a los cam\u00e9lidos pero no particip\u00f3 en los trabajos del grupo de la UFMG. \u201cHay varias especies de las cuales solamente conocemos los dientes o un hueso del cr\u00e1neo. Es preciso revisarlas, especialmente a las especies de Am\u00e9rica del Norte\u201d. En principio, Scherer no est\u00e1 en desacuerdo con la propuesta de crear una nueva especie para designar al material de Campo Formoso. \u201cPero habr\u00eda que compararlo con una colecci\u00f3n a\u00fan m\u00e1s amplia de f\u00f3siles que proporcione una base m\u00e1s s\u00f3lida a la propuesta\u201d, reflexiona la paleont\u00f3loga de la UFRB.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<br \/>\n<\/strong>GRECO, M. C. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/abs\/10.1002\/jqs.3426\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">A new species of small Camelidae from the Late Pleistocene of Brazil<\/a>. <strong>Journal of Quaternary Science<\/strong>. On-line. 13 abr. 2022.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Se trata de un animal que vivi\u00f3 hace 20 mil a\u00f1os, era pariente del guanaco y se lo bautiz\u00f3 con el nombre cient\u00edfico de <em>Hemiauchenia mirim<\/em>","protected":false},"author":702,"featured_media":450933,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[278,324],"coauthors":[3889],"class_list":["post-450924","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-biologia-es","tag-paleontologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/450924","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/702"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=450924"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/450924\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":451214,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/450924\/revisions\/451214"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/450933"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=450924"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=450924"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=450924"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=450924"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}