{"id":452683,"date":"2022-09-23T15:39:58","date_gmt":"2022-09-23T18:39:58","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=452683"},"modified":"2022-09-26T16:43:34","modified_gmt":"2022-09-26T19:43:34","slug":"carlos-roberto-ferreira-brandao-una-vida-entre-hormigas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/carlos-roberto-ferreira-brandao-una-vida-entre-hormigas\/","title":{"rendered":"Carlos Roberto Ferreira Brand\u00e3o: Una vida entre hormigas"},"content":{"rendered":"<p>Si el bi\u00f3logo Carlos Roberto Ferreira Brand\u00e3o tuviera que elegir un solo libro que salvar de su biblioteca, ese t\u00edtulo ser\u00eda sin duda <em>Sociobiology<\/em>, que le cambi\u00f3 la vida cuando estaba terminando su carrera de grado, a finales de la d\u00e9cada de 1970. Tras haber estudiado la clasificaci\u00f3n cient\u00edfica de los lagartos, biolog\u00eda molecular y bioqu\u00edmica, se apasion\u00f3 por el estudio del comportamiento social de los animales. Ferreira Brand\u00e3o le escribi\u00f3 al autor estadounidense Edward O. Wilson (1929-2022), experto en hormigas, coment\u00e1ndole que \u00e9l y sus compa\u00f1eros hab\u00edan quedado maravillados con el libro. Wilson no solo le respondi\u00f3 sino que lo recibi\u00f3 en su laboratorio de la Universidad Harvard, en Estados Unidos, en visitas que potenciaron su maestr\u00eda y doctorado, ambos realizados en la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) bajo la supervisi\u00f3n de Paulo Vanzolini (1924-2013).<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Edad<\/strong> 69 a\u00f1os<br \/>\n<strong>Especialidad<\/strong><br \/>\nEntomolog\u00eda<br \/>\n<strong>Instituci\u00f3n<\/strong><br \/>\nUniversidad de S\u00e3o Paulo (USP)<br \/>\n<strong>Estudios<\/strong><br \/>\nT\u00edtulo de grado (1977), maestr\u00eda (1980) y doctorado (1984) en el Instituto de Biociencias de la USP<br \/>\n<strong>Producci\u00f3n<\/strong><strong><br \/>\n<\/strong>115 art\u00edculos cient\u00edficos<\/div>\n<p>A\u00fan en su doctorado, fue contratado por el Museo de Zoolog\u00eda (MZ) de la USP para ocuparse de la colecci\u00f3n de hormigas, abejas y avispas. Actualmente, la de hormigas \u2013su especialidad\u2013 cuenta con 440.000 ejemplares guardados en cientos de cajones de los armarios que ocupan el centro de su laboratorio, flanqueados por mesas con retratos antiguos, grandes hormigas de madera y de metal, lupas binoculares y microscopios.<\/p>\n<p>Luego de haber estudiado diversas especies de hormigas del Cerrado, la sabana tropical brasile\u00f1a, del Bosque Atl\u00e1ntico y de la Caatinga, el bioma de matorral xer\u00f3filo propio del nordeste de Brasil, Ferreira Brand\u00e3o se convirti\u00f3 en administrador de museos, empezando por el MZ, en 2001, y m\u00e1s tarde presidi\u00f3 el comit\u00e9 brasile\u00f1o del Consejo Internacional de Museos (Icom), una entidad asociada a la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Ciencia, la Educaci\u00f3n y la Cultura (Unesco). Despu\u00e9s asumi\u00f3 la presidencia del Instituto Brasile\u00f1o de Museos (Ibram), que administra los museos nacionales. A su regreso a S\u00e3o Paulo, se convirti\u00f3 en director del Museo de Arte Contempor\u00e1neo (MAC), tambi\u00e9n de la USP. Para \u00e9l, todos los museos, sin importar sus especialidades, son esencialmente muy similares, porque trabajan con la memoria, aunque expresada de maneras diferentes.<\/p>\n<p>Durante la ma\u00f1ana del d\u00eda que recibi\u00f3 al equipo de <em>Pesquisa FAPESP<\/em>, Ferreira Brand\u00e3o, quien est\u00e1 casado con un ingeniero y no tiene hijos, hab\u00eda visitado una exposici\u00f3n sobre los negros en el modernismo en el Museo Afro del Parque Ibirapuera, en S\u00e3o Paulo, donde camina unos 5 kil\u00f3metros casi todos los d\u00edas.<\/p>\n<p><strong>Usted es coautor de un art\u00edculo que sali\u00f3 publicado en febrero en la revista Ecology con las 1.500 especies conocidas de hormigas del Bosque Atl\u00e1ntico. Eso es mucho, \u00bfcierto?<br \/>\n<\/strong>As\u00ed es, comparativamente es una diversidad enorme, mayor que la del Cerrado, que mapeamos antes, en donde hallamos alrededor de 700 especies, y la de la Caatinga, un ambiente mucho m\u00e1s hostil para las hormigas, en donde hallamos solamente 173, en nuestro trabajo m\u00e1s reciente. Con el Bosque Atl\u00e1ntico nos ocurri\u00f3 algo muy instructivo. En 1997, solicit\u00e9 una beca en el marco del programa Biota-FAPESP con el prop\u00f3sito de incrementar el conocimiento sobre este bioma. La respuesta del evaluador fue algo as\u00ed: \u201cEl mero hecho de incrementar el conocimiento no es ciencia, es curiosidad. Plant\u00e9ese una pregunta cient\u00edfica cuya respuesta sirva para ampliar el conocimiento\u201d. Entonces pens\u00e9 lo siguiente: el Bosque Atl\u00e1ntico es una franja oblicua en sentido sudeste-nordeste, con un gradiente de latitudes. Es el ambiente ideal para probar algunas hip\u00f3tesis de la ecolog\u00eda, seg\u00fan las cuales, la riqueza biol\u00f3gica ser\u00eda mayor cuanto m\u00e1s cerca se est\u00e9 del ecuador. Mapeamos las \u00e1reas de conservaci\u00f3n y realizamos recolecciones en 26 lugares espaciados regularmente, desde Santa Catarina hasta Para\u00edba, empleando siempre las mismas t\u00e9cnicas, en particular, extrayendo las hormigas de muestras de 1 metro cuadrado del mantillo de hojarasca del bosque.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLa hip\u00f3tesis inicial funcion\u00f3 para el Bosque Atl\u00e1ntico? \u00bfLa biodiversidad realmente aumenta cuanto m\u00e1s baja es la latitud?<br \/>\n<\/strong>Para las hormigas del Bosque Atl\u00e1ntico no. La diversidad es alta independientemente de la latitud, debido a la humedad. Una especie diminuta, <em>Strumigenys elongata<\/em>, de aproximadamente 1 mil\u00edmetro de longitud, es uno de los insectos m\u00e1s abundantes y comunes del Bosque Atl\u00e1ntico: est\u00e1 presente en el 95 % de los metros cuadrados que tomamos como muestras.<\/p>\n<p><strong>Usted estuvo en Harvard por primera vez cuando era un estudiante universitario de grado. \u00bfC\u00f3mo fue?<br \/>\n<\/strong>Mi padre, Jos\u00e9 Henrique Brand\u00e3o, era muy amigo de Vanzolini. Estudiaron juntos medicina y conocieron a dos hermanas, con las que se casaron. Durante muchos a\u00f1os vivimos en casas aleda\u00f1as. Vanzolini estudiaba los reptiles de las islas costeras de S\u00e3o Paulo cuando hice una pasant\u00eda con \u00e9l aqu\u00ed en el museo. Un profesor de Harvard, el herpet\u00f3logo Ernest Williams [1914-1998], que hab\u00eda sido compa\u00f1ero de Vanzolini, vino a dictar un curso de posgrado en el Instituto de Biociencias de la USP. Habl\u00f3 de una t\u00e9cnica que comenzaba a utilizarse llamada biolog\u00eda molecular y propuso que alg\u00fan estudiante brasile\u00f1o fuera a estudiar en su laboratorio la t\u00e9cnica de electroforesis de prote\u00ednas en gel de almid\u00f3n. Me present\u00e9 y fui. Pas\u00e9 dos meses all\u00e1, de enero a marzo de 1974, aprendiendo esa t\u00e9cnica con [Thomas] Preston Webster [1947-1975], exalumno de Williams. Tambi\u00e9n aprend\u00ed a hacer cariotipos [an\u00e1lisis de cromosomas]. Me llev\u00e9 lagartos vivos en una cajita de poliestireno expandido y los analic\u00e9 all\u00e1. Cuando regres\u00e9, curs\u00e9 la asignatura de bioqu\u00edmica de la carrera con Walter Terra, en la USP. Me gust\u00f3 mucho y decid\u00ed hacer una maestr\u00eda en esta disciplina. Dej\u00e9 el museo, luego de discutirlo con Vanzolini, y me traslad\u00e9 a la Escuela Paulista de Medicina [la actual Universidad Federal de S\u00e3o Paulo], para aprender con el matrimonio de Leal y Eline Prado y su equipo. En el laboratorio, cada uno trabajaba en un aspecto del metabolismo de las cininas, el grupo de sustancias que incluyen a la bradicinina o bradiquinina, un antihipertensivo descubierto a\u00f1os antes por el [m\u00e9dico brasile\u00f1o] Maur\u00edcio Rocha e Silva [1910-1983]. A m\u00ed me fascinaba el trabajo conjunto que hac\u00edamos en el laboratorio, aunque fuera descriptivo, de caracterizaci\u00f3n del pH, del peso molecular y de la velocidad de reacci\u00f3n de las enzimas. En el museo, el trabajo era solitario, ensuci\u00e1ndome las manos con escamas de lagartos. Como a\u00fan me faltaba una materia para completar la licenciatura en zoolog\u00eda, curs\u00e9 la de animales sociales que impart\u00eda Paulo Nogueira Neto [1922-2019], uno de los grandes expertos brasile\u00f1os en abejas. Como se encontraba en Brasilia creando la Sema [Secretar\u00eda de Medio Ambiente], que m\u00e1s tarde se convirti\u00f3 en el Ministerio de Medio Ambiente, lo sustituy\u00f3 Vera Imperatriz Fonseca (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/vera-lucia-imperatriz-fonseca-el-vasto-mundo-de-las-abejas\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 284<\/em><\/a>). Para m\u00ed, esa materia fue una divisoria de aguas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9?<br \/>\n<\/strong>Porque ella nos introdujo a los principales libros sobre la conducta animal para leerlos y debatirlos. \u00c9ramos 15 alumnos distribuidos en grupos de dos o tres. A m\u00ed y a Lia Prado de Carvalho, quien luego se convirti\u00f3 en investigadora de la memoria del CNRS [Centro Nacional de Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica], en Francia, nos toc\u00f3 <em>Sociobiology<\/em>, de Edward Wilson, que acababa de publicarse. El libro consta de dos partes, la primera es un cat\u00e1logo de especies de animales sociales y la segunda trata de explicar las reglas que dieron forma a la sociabilidad en los diferentes grupos. La sociobiolog\u00eda tocaba mi sensibilidad, era algo en lo que cre\u00eda, as\u00ed que me enamor\u00e9 de ese libro. Le escrib\u00ed a Wilson describi\u00e9ndole el impacto que hab\u00eda tenido su lectura, y no solo para m\u00ed: toda la clase hab\u00eda quedado asombrada. Incre\u00edblemente, su respuesta lleg\u00f3 en 15 d\u00edas. Era una larga carta donde dec\u00eda que le hab\u00eda impresionado sobremanera saber que en Brasil, los estudiantes hab\u00edan apreciado su libro. Me dijo que deber\u00eda trabajar con las hormigas y que \u00e9l podr\u00eda ayudarme. Me sugiri\u00f3 algo divertido: \u201cEl primer paso es que vayas al Museo de Zoolog\u00eda y te pongas en contacto con mi amigo Vanzolini\u201d. Ellos hab\u00edan sido compa\u00f1eros en Harvard.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY c\u00f3mo lo recibi\u00f3?<br \/>\n<\/strong>Con el ce\u00f1o fruncido. \u201cYa tuviste tu oportunidad. \u00bfA qu\u00e9 viniste?\u201d Le expliqu\u00e9: \u201cVine a pedirle consejo\u201d. \u201cEntonces si\u00e9ntate ah\u00ed\u201d. Le mostr\u00e9 mi carta y la de Wilson y enseguida me invit\u00f3 a reincorporarme al Museo de Zoolog\u00eda. Comenc\u00e9 un proyecto de maestr\u00eda, financiado por la FAPESP en 1977, aunque ning\u00fan evaluador se dio cuenta de que aquello no pod\u00eda funcionar: ten\u00eda que encontrar una reina fundando una nueva colonia, algo para nada sencillo. Tard\u00e9 un a\u00f1o en hallar un nido del tama\u00f1o adecuado de la especie que hab\u00eda elegido estudiar mientras que la maestr\u00eda deb\u00eda hacerse en dos a\u00f1os. Los primeros seis meses fueron un desastre, tra\u00eda hormigas al laboratorio y se escapaban, la estructura que hab\u00eda creado colapsaba, el nido se desorganizaba. Ten\u00eda muchas dificultades pr\u00e1cticas para la cr\u00eda y la observaci\u00f3n de las hormigas. Y mi director era Vanzolini, quien no pod\u00eda ayudarme mucho porque trabajaba con reptiles.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo lo resolvi\u00f3?<br \/>\n<\/strong>Vanzolini me recomend\u00f3 buscar a tres personas importantes que trabajaban con hormigas: el bi\u00f3logo M\u00e1rio Autuori [1906-1982], del Instituto Biol\u00f3gico, por entonces ya en la Fundaci\u00f3n Zool\u00f3gica; L\u00facia Prado [de Almeida Ferraz], quien hab\u00eda hecho su doctorado con el et\u00f3logo franc\u00e9s R\u00e9my Chauvin [1913-2009] sobre el comportamiento de las hormigas, y Walter Hugo Cunha, profesor de psicolog\u00eda experimental, ambos de la USP. Ellos realmente me orientaron y me ayudaron much\u00edsimo, principalmente Prado en el aspecto t\u00e9cnico, sugiri\u00e9ndome que simplifique mi investigaci\u00f3n: \u201cCuanto m\u00e1s complicada sea, m\u00e1s cosas pueden salir mal\u201d. El curso de observaci\u00f3n de la conducta de Walter Hugo Cunha en el Departamento de Psicolog\u00eda Experimental era maravilloso: cada alumno recib\u00eda una placa de Petri cerrada con una mosca dentro y ten\u00eda que describir el comportamiento de limpieza del cuerpo que ella exhib\u00eda. A su vez, Autuori me sugiri\u00f3 que hiciera un proyecto de campo en lugar de hacerlo en el laboratorio. Como segu\u00eda en un punto muerto, Vanzolini me recomend\u00f3: \u201cVuelve a pedirle consejo a Wilson\u201d. Fui nuevamente a Harvard. Entonces Wilson me entreg\u00f3 una colonia de una especie norteamericana del g\u00e9nero <em>Formica<\/em>, que no existe ac\u00e1, para que la observara. Me reun\u00eda con \u00e9l una vez por semana, de 9 a 9:30 de la ma\u00f1ana. Deb\u00eda llevarle las observaciones realizadas, las dudas y el plan de trabajo para la semana siguiente.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/018-023_entrev-brandao_317-0-desktop-true-1.png\" data-tablet_size=\"1140x600\" alt=\"Gaveta em ordem\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/018-023_entrev-brandao_317-0-desktop-true-1.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/018-023_entrev-brandao_317-0-desktop-true-1.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/018-023_entrev-brandao_317-0-mobile-1.png\" \/>\n  <\/picture><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo era Wilson?<br \/>\n<\/strong>Era cordial y amable, pero no muy afectuoso. Jam\u00e1s conoc\u00ed a su familia ni me invit\u00f3 a su casa, como era habitual que tanto yo como otros alumnos fu\u00e9ramos a la casa de otros profesores. Pero fue la persona m\u00e1s estimulante que haya conocido. En nuestra primera charla me dijo: \u201cTe dar\u00e9 un libro para que lo leas\u201d. Sac\u00f3 de un estante un libro de c\u00e1lculos num\u00e9ricos, que nada ten\u00eda que ver con la biolog\u00eda. Pensaba que ten\u00edamos que aprender a descomponer los fen\u00f3menos en sus partes y modelar lo que podr\u00eda suceder, que es lo que \u00e9l hizo toda su vida. A\u00fan hoy conservo ese libro. Cuando estaba all\u00e1, sobrevino lo m\u00e1s \u00e1lgido de la controversia sobre el libro <em>Sociobiology<\/em>. Fue una disputa muy desagradable. Wilson trabajaba en el sexto piso de un edificio anexo al Museo de Zoolog\u00eda Comparativa llamado MCZ Labs. En el cuarto piso estaba Richard Lewontin [1929-2021] y en el tercero, Stephen Jay Gould [1941-2002]. Cuando sali\u00f3 el libro, ellos publicaron una cr\u00edtica contundente, diciendo que Wilson era sexista y racista, que las bases biol\u00f3gicas de la conducta eran un tema totalmente superado desde [\u00c9mile] Durkheim [soci\u00f3logo franc\u00e9s, 1858-1917] y que conten\u00eda errores b\u00e1sicos. Wilson siempre se defendi\u00f3 de manera elegante, aunque no siempre lo fueran las cr\u00edticas. Al mismo tiempo, sali\u00f3 en la tapa de la revista <em>Time<\/em>. \u00c9l fue quien me puso en el camino de las hormigas, me dec\u00eda: \u201cLa colecci\u00f3n de fray Kempf no tiene un curador. Si trabajas con hormigas, ayudar\u00e1s a mucha gente que est\u00e1 preocupada por esa colecci\u00f3n y yo puedo ayudarte\u201d.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQui\u00e9n era fray Kempf?<br \/>\n<\/strong>Walter Kempf [1920-1976] y Thomas Borgmeier [1892-1975] eran dos frailes franciscanos alemanes expertos en hormigas. Ellos armaron una colecci\u00f3n de hormigas que ocupaba una sala en la UnB [Universidad de Brasilia]. Borgmeier hab\u00eda publicado el primer cat\u00e1logo de las especies brasile\u00f1as, y luego comenz\u00f3 a estudiar a las moscas que parasitan hormigas. Kempf, quien para entonces se hab\u00eda retirado de la orden franciscana, sigui\u00f3 estudiando las hormigas como profesor voluntario de la UnB. Hab\u00eda adquirido reconocimiento a nivel nacional e internacional. Pero en 1976, al viajar a un congreso de entomolog\u00eda en Washington, falleci\u00f3 repentinamente en la habitaci\u00f3n de su hotel. El curador de hormigas del museo, Karol Lenko [1914-1975], quien colaboraba en el montaje de la colecci\u00f3n con los dos frailes, tambi\u00e9n se hab\u00eda muerto en la misma \u00e9poca. La colecci\u00f3n hab\u00eda quedado descuidada. Yo no era empleado del museo, pero estudiaba all\u00ed, y me di cuenta que si hac\u00eda un doctorado en clasificaci\u00f3n tendr\u00eda empleo. Regres\u00e9 de Harvard, conclu\u00ed la maestr\u00eda y en 1977 viaj\u00e9 a Brasilia en una furgoneta con el chofer del museo a buscar las cajas de la colecci\u00f3n. Junto con ellas vinieron la biblioteca y las lupas de Kempf, que a\u00fan hoy utilizamos. El museo adquiri\u00f3 la colecci\u00f3n con un aporte del CNPq [Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico] a nombre de Nelson Papavero, por una suma casi simb\u00f3lica. La FAPESP coste\u00f3 el traslado. Fueron dos viajes. Eran dos d\u00edas para ir y otros dos de regreso. El museo de Harvard hac\u00eda la conexi\u00f3n entre la taxonom\u00eda y la conducta, para estudiar este atributo desde el punto de vista evolutivo. Tuve la suerte de estar ah\u00ed en el momento justo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9?<br \/>\n<\/strong>Porque tuve como docentes a los tres mayores sociobi\u00f3logos y bi\u00f3logos evolutivos que ha habido: Wilson, Bert H\u00f6lldobler, quien escribi\u00f3 varios libros en coautor\u00eda con \u00e9l, y Bill Hamilton [1936-2000]. Cada d\u00eda, a la hora del almuerzo, un investigador visitante ofrec\u00eda un seminario. Llev\u00e1bamos s\u00e1ndwiches y jugos para merendar mientras asist\u00edamos. Eso era el para\u00edso. Tambi\u00e9n fue ah\u00ed cuando conoc\u00ed a Ernst Mayr [1904-2005], autor de la gran s\u00edntesis de la zoolog\u00eda comparad, quien trabajaba all\u00ed y era muy reservado. Tambi\u00e9n conoc\u00ed a Bob Trivers, quien despu\u00e9s se fue a la Universidad Rutgers. Ernest Williams, amigo de Vanzolini, me llevaba a las fiestas y a almorzar con \u00e9l y otros profesores.<\/p>\n<p><strong>En ese para\u00edso, \u00bfqu\u00e9 dificultades tuvo que afrontar?<br \/>\n<\/strong>Yo no sab\u00eda mucho de biolog\u00eda, como as\u00ed tampoco de ingl\u00e9s cuando fui a parar a ese ambiente. Pas\u00e9 seis meses viviendo en el s\u00f3tano de la casa de Brian Peterson, un gran paleont\u00f3logo de mam\u00edferos de Sudam\u00e9rica. Su esposa, la pianista Bia Peterson, not\u00f3 que yo no hablaba el ingl\u00e9s como deber\u00eda y me propuso: \u201cTodos los d\u00edas, cuando vuelvas a casa me contar\u00e1s lo que has hecho, d\u00f3nde estuviste, qu\u00e9 comiste, con qui\u00e9n te encontraste y yo te corregir\u00e9, si me lo permites\u201d. As\u00ed aprend\u00ed a hablar ingl\u00e9s como una dama, nada de jerga ni palabrotas. Despu\u00e9s de los cursos en Harvard fui a la Universidad Cornell a visitar a Bill Brown [1922-1997], un gran experto de la \u00e9poca en taxonom\u00eda de hormigas. Fue mi director extraoficial en el doctorado, en el que hice una revisi\u00f3n del g\u00e9nero <em>Megalomyrmex<\/em>, de hormigas grandes de hasta 2 cent\u00edmetros de largo. Ese g\u00e9nero inclu\u00eda unas 30 especies, pero ciertas caracter\u00edsticas de la morfolog\u00eda indicaban que pod\u00eda dividirse en cuatro grupos, cuyos comportamientos eran dis\u00edmiles. Fue entonces cuando consegu\u00ed aunar conducta y taxonom\u00eda. Vengan a ver&#8230; [se dirige a un caj\u00f3n con muchos ejemplares de <em>Megalomyrmex<\/em>]. Los machos tienen alas, \u00bflo ven? Incluso en los ejemplares de colecci\u00f3n se pueden observar caracter\u00edsticas de su comportamiento. Esta otra del g\u00e9nero <em>Dinoponera <\/em>tiene un abdomen grande y una historia graciosa. Cuando Borgmeier hall\u00f3 este ejemplar, en 1930, crey\u00f3 que era la primera reina capturada de todo el g\u00e9nero y public\u00f3 un art\u00edculo sobre ello. Veinte a\u00f1os m\u00e1s tarde, Kempf puso ese ejemplar en una c\u00e1mara h\u00fameda, una cajita con algod\u00f3n y agua, abri\u00f3 su abdomen lateralmente y sac\u00f3 un par\u00e1sito enrollado de 1 metro de largo. \u00a1Era una hormiga con un par\u00e1sito! Hasta el d\u00eda de hoy nadie ha encontrado a una reina de la especie <em>Dinoponera<\/em>, en la que una obrera de la colonia asume la funci\u00f3n reproductiva, seg\u00fan lo que sabemos ahora.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEs posible comparar las colecciones de ac\u00e1 y de all\u00e1?<br \/>\n<\/strong>En Harvard, la mayor\u00eda de las cajitas de la colecci\u00f3n de hormigas solamente tienen un ejemplar. Es una colecci\u00f3n mundial e incluye a muchos tipos [espec\u00edmenes que se utilizan para describir a una especie]. Nuestra colecci\u00f3n se centra en la regi\u00f3n neotropical, desde M\u00e9xico hasta Argentina, con \u00e9nfasis en Brasil. Contamos con cajas de diversos tama\u00f1os, por lo general, con muchos ejemplares de cada especie, de varios lugares, lo que ofrece una buena muestra de la diversidad y variedad dentro de cada especie. Solo de hormigas tenemos 440.000 ejemplares. Es la mayor colecci\u00f3n neotropical del mundo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 hizo cuando trajo ac\u00e1 la colecci\u00f3n de los frailes?<br \/>\n<\/strong>El museo me contrat\u00f3 para que cuidara esa colecci\u00f3n cuando todav\u00eda hac\u00eda el doctorado. Tuve que organizarlo todo. Reun\u00eda las hormigas de la colecci\u00f3n de Kempf y las del museo en una misma caja cuando pertenec\u00edan a la misma especie. Detect\u00e9 varios errores y poco a poco los fui corrigiendo. Luego comenc\u00e9 a hacer investigaciones en el Cerrado para completar los estudios de fray Kempf. Trabaj\u00e9 durante 10 a\u00f1os en el Cerrado, que para m\u00ed es un lugar maravilloso.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLe agradaba el trabajo de campo?<br \/>\n<\/strong>Mucho. Lo que m\u00e1s me gustaba era salir del museo con la combi llena de material de recolecci\u00f3n, con cinco alumnos y pasar un mes en el monte recolectando y observando la conducta de las hormigas. Trataba de aplicar una t\u00e9cnica cuantitativa, basada en lo que ya hab\u00eda recolectado, para calcular la cantidad de especies esperado y distribuir el tiempo de recolecci\u00f3n. Es la gran inc\u00f3gnita del trabajo de campo: \u00bfcu\u00e1nto debo recolectar en cada lugar para obtener una muestra representativa y poder pasar a otro lugar o ambiente? En un punto, marco un rastro y recojo, por ejemplo, 50 muestras, una a cada 10 metros. O bien recogemos un cierto n\u00famero de muestras del suelo, con hojas ca\u00eddas y peque\u00f1os tronquitos, los pasamos por un tamiz y luego ponemos la mezcla en una bolsita de tul, dentro de otra bolsa de tela, con un vasito con algod\u00f3n h\u00famedo en el fondo. Las hormigas buscar\u00e1n la humedad en el algod\u00f3n y entonces las ponemos en alcohol y las traemos al laboratorio. Recuerdo una vez que est\u00e1bamos recolectando con mis alumnos, boca abajo en el suelo introduciendo un sedal en los orificios para ver el desarrollo de los t\u00faneles y las c\u00e1maras. De improviso, por el rabillo del ojo vi algo, era la reina de una especie rar\u00edsima con la que me topaba por primera vez: <em>Basiceros scambognathus<\/em>. La traje al laboratorio, la cri\u00e9, describ\u00ed a las obreras que nacieron de la reina, a los machos, los huevos, el nido, todo. Pero en cada nueva expedici\u00f3n descubr\u00edamos m\u00e1s deforestaci\u00f3n, m\u00e1s estruendo de motosierras. He conocido al Cerrado intacto y he visto c\u00f3mo lo destru\u00edan, todo en 50 a\u00f1os. Hoy en d\u00eda, m\u00e1s all\u00e1 de las reservas, la mayor parte es soja.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEn qu\u00e9 estado se encuentra la colecci\u00f3n de hormigas del Museo de Zoolog\u00eda?<br \/>\n<\/strong>Est\u00e1 bien cuidada, aunque con poco personal. Hace ocho a\u00f1os que la universidad no contrata t\u00e9cnicos y ha perdido a otros con los programas de retiro voluntarios. Ahora estoy volviendo al museo, estuve fuera pr\u00e1cticamente desde 2015, pero en este tiempo los estudiantes de maestr\u00eda y doctorado y los investigadores en pasant\u00edas posdoctorales han ayudado a mantener la organizaci\u00f3n de la colecci\u00f3n.<\/p>\n<div id=\"attachment_452688\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-452688 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/018-023_entrev-brandao_317-1-1140-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"754\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/018-023_entrev-brandao_317-1-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/018-023_entrev-brandao_317-1-1140-1-250x165.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/018-023_entrev-brandao_317-1-1140-1-700x463.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/018-023_entrev-brandao_317-1-1140-1-120x79.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span>Cada ejemplar se coloca en el extremo de una tira de papel, sobre su identificaci\u00f3n. Si alguna parte de su cuerpo se separa, se puede ver f\u00e1cilmente<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Simult\u00e1neamente, desde 2001, tambi\u00e9n fue gestor de museos.<br \/>\n<\/strong>Fui el jefe del laboratorio del Museo de Zoolog\u00eda, del departamento de entomolog\u00eda y de la divisi\u00f3n cient\u00edfica hasta 2001, cuando me designaron como director del museo. El MZ siempre fue un organismo de investigaci\u00f3n reconocido, pero no era realmente un museo. Las exposiciones anteriores se basaban en conceptos muy vetustos: armarios con anfibios, reptiles o mam\u00edferos, que no estaban acordes con la modernidad de los laboratorios y la investigaci\u00f3n que se llevaba a cabo en ellos. Las visitas eran pocas y se manten\u00edan por el cari\u00f1o que la poblaci\u00f3n del barrio de Ipiranga le ten\u00eda al museo. Por medio de un llamado a concurso p\u00fablico contrat\u00e9 a la primera educadora, M\u00e1rcia Fernandes, y a la primera docente de la Divisi\u00f3n de Cultura y Extensi\u00f3n, Elizabeth Zolksak, quien m\u00e1s tarde fue reemplazada por Maria Isabel Landim. Al finalizar mi mandato, cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, el museo era un referente en el \u00e1mbito de la museolog\u00eda.<\/p>\n<p><strong>\u00bfUsted era un entendido en museolog\u00eda?<br \/>\n<\/strong>No, pero crec\u00ed en un ambiente propicio a la confluencia de la ciencia con el arte. Mi padre era m\u00e9dico. Mi t\u00eda abuela era bi\u00f3loga del museo y ten\u00eda un t\u00edo que pose\u00eda una colecci\u00f3n de cigarras. S\u00e9rgio Buarque de Holanda [historiador, 1902-1982] y Arnaldo Pedroso d\u2019Horta [pintor, 1914-1973] sol\u00edan venir a mi casa y a la de Vanzolini, que eran vecinas. Cuando conoc\u00ed a Chico Buarque, el hijo de S\u00e9rgio, todav\u00eda no era m\u00fasico, era un chiquillo. Cuando yo era un chico, mi t\u00edo suizo naturalista me llevaba a la Bienal de Arte. Siempre me gustaron los museos. Conoc\u00ed el Masp [Museo de Arte de S\u00e3o Paulo] cuando a\u00fan era un ni\u00f1o, en la calle 7 de Abril, en el centro de la ciudad, porque estudiaba en la escuela Caetano de Campos, que en ese entonces estaba en la plaza de la Rep\u00fablica. Cuando fui director del Museo de Zoolog\u00eda, con el aval del rector, Adolpho Melfi, reformamos y recuperamos la fachada exterior, inauguramos una nueva exposici\u00f3n y pasamos de 200 a 100.000 visitantes por a\u00f1o. En 2005 me invitaron para presidir el cap\u00edtulo brasile\u00f1o del Icom y empec\u00e9 a representar a Brasil en las reuniones anuales, en la sede de la Unesco. En 2007 result\u00e9 electo para el consejo ejecutivo del Icom y comenc\u00e9 una campa\u00f1a para traer a Brasil la conferencia internacional, que se realiza cada tres a\u00f1os. En 2013 celebramos la conferencia en R\u00edo de Janeiro, con 3.000 participantes de 110 pa\u00edses y actividades en 57 museos de la ciudad. En 2015, el entonces ministro de Cultura, Juca Ferreira, me invit\u00f3 a asumir la presidencia del Ibram, una autarqu\u00eda que luego pas\u00f3 a depender del Ministerio de Turismo, a cargo de toda la legislaci\u00f3n del \u00e1rea y de los 30 museos nacionales. Y me mud\u00e9 a Brasilia.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 le pareci\u00f3 esa experiencia?<br \/>\n<\/strong>Fue un aprendizaje extraordinario. Visit\u00e9 los 30 museos nacionales del Ibram, desde el de la isla de Alc\u00e2ntara, en S\u00e3o Lu\u00eds, estado de Maranh\u00e3o, hasta el de Miss\u00f5es, en Rio Grande do Sul. Reafirm\u00e9 mi idea de que todos los museos son iguales en realidad, independientemente de los objetos que estudian, exponen o preservan. Son espacios multidisciplinarios por excelencia, con muse\u00f3logos, historiadores, bi\u00f3logos, expertos en arte, historiadores del arte, conservadores y digitalizadores. Un museo trabaja esencialmente con la memoria, que puede expresarse de maneras diferentes. Cuando comenz\u00f3 el gobierno de Temer [2016-2018], no quise quedarme y regres\u00e9 a S\u00e3o Paulo. Hoy veo que los museos nacionales se encuentran abandonados. Toda la capacitaci\u00f3n humana que el Ibram llevaba a cabo de manera superlativa desapareci\u00f3. El Iphan [Instituto del Patrimonio Hist\u00f3rico y Art\u00edstico Nacional] est\u00e1 siendo desmantelado. Cuando regres\u00e9 a S\u00e3o Paulo, el MAC no ten\u00eda un director y ning\u00fan docente estaba interesado en asumir el cargo. En 2016, quien entonces era el rector, Marco Antonio Zago [el actual presidente de la FAPESP], me pidi\u00f3 que me postulara para cubrirlo. Asum\u00ed este reto en el convencimiento de que todos los museos son iguales. Lo que importaba era mi experiencia como gestor de varios tipos de museos. Apliqu\u00e9 algunas t\u00e9cnicas de museolog\u00eda, como la elaboraci\u00f3n de un plan estrat\u00e9gico en el cual cada sector presenta su propuesta sobre lo que le gustar\u00eda hacer en los pr\u00f3ximos cinco a\u00f1os.<\/p>\n<blockquote><p>La labor de formaci\u00f3n de personal que el Ibram cumpl\u00eda en forma brillante hoy ya no existe. El Iphan est\u00e1 siendo desmantelado<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfSurgi\u00f3 alguna oposici\u00f3n a su ingreso?<br \/>\n<\/strong>No. Lo que si hab\u00eda es cierta desconfianza. Lo primero que hice fue estimular el trabajo conjunto con el MAM. Por entonces, el curador era Felipe Chaimovich. Juntos organizamos una exposici\u00f3n para conmemorar el 60\u00ba aniversario de la fundaci\u00f3n del MAM, de la cual surgi\u00f3 el MAC. En 2020, otro rector, Vahan Agopyan, me plante\u00f3 otro desaf\u00edo, Edusp [la editorial de la USP]. Me resist\u00ed un poco, pero finalmente acept\u00e9. Ah\u00ed tambi\u00e9n elabor\u00e9 un plan estrat\u00e9gico y un estudio de ocupaci\u00f3n del espacio, vali\u00e9ndome de mi experiencia con los museos. Fui el presidente de la editorial durante un a\u00f1o y medio, hasta marzo de este a\u00f1o.<\/p>\n<p><strong>Y ahora, \u00bfqu\u00e9 planes tienes?<br \/>\n<\/strong>Voy a quedarme aqu\u00ed, en el MZ. He cumplido 69 a\u00f1os y pronto voy a jubilarme. Ya no estoy para las expediciones de campo o para gestionar grandes proyectos. Es hora de que entre gente nueva.<\/p>\n<p><strong>\u00bfYa tiene un sucesor?<br \/>\n<\/strong>Hubo un concurso y se contrat\u00f3 a una investigadora de hormigas excelente, Gabriela Camacho, alumna de doctorado de un exalumno m\u00edo, Rodrigo Feitosa, quien actualmente es docente en la UFPR [Universidad Federal de Paran\u00e1], en Curitiba. Ella apresur\u00f3 su regreso de una pasant\u00eda posdoctoral en el Museum f\u00fcr Naturkunde, de Berl\u00edn, y asumi\u00f3 el 14 de junio. Pero no voy a dejar de ir al museo y participar en investigaciones, puedo seguir como profesor voluntario. Todav\u00eda tengo mucho que hacer con mis alumnos y mucho material para trabajar en la colecci\u00f3n. El museo es un ambiente maravilloso y para m\u00ed sigue siendo muy estimulante.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El bi\u00f3logo investig\u00f3 las especies de los biomas brasile\u00f1os del Cerrado, el Bosque Atl\u00e1ntico y la Caatinga, y tambi\u00e9n fue administrador de museos","protected":false},"author":17,"featured_media":452684,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181,183],"tags":[275,278,335],"coauthors":[5968,1601],"class_list":["post-452683","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","category-entrevista-es","tag-biodiversidad","tag-biologia-es","tag-zoologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/452683","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=452683"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/452683\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":453726,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/452683\/revisions\/453726"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/452684"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=452683"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=452683"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=452683"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=452683"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}