{"id":452693,"date":"2022-09-23T15:42:12","date_gmt":"2022-09-23T18:42:12","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=452693"},"modified":"2022-09-26T16:40:24","modified_gmt":"2022-09-26T19:40:24","slug":"una-conferencia-mundial-indica-que-la-desigualdad-en-las-colaboraciones-es-una-cuestion-de-integridad-cientifica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-conferencia-mundial-indica-que-la-desigualdad-en-las-colaboraciones-es-una-cuestion-de-integridad-cientifica\/","title":{"rendered":"La conferencia mundial del \u00e1rea indica que la desigualdad en las colaboraciones es una cuesti\u00f3n de integridad cient\u00edfica"},"content":{"rendered":"<p>Unos 700 cient\u00edficos, gestores acad\u00e9micos y estudiantes de diversas partes del mundo se dieron cita, presencial y virtualmente, en Ciudad del Cabo (Sud\u00e1frica), entre el 29 de mayo y el 1\u00ba de junio para discutir los avances relacionados con la \u00e9tica y la responsabilidad en la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, siendo testigos de la amplitud que ha cobrado este campo del conocimiento a partir de la inclusi\u00f3n de nuevos aspectos. El tema principal de la 7\u00aa Conferencia Mundial sobre Integridad en la Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica, la primera que se lleva a cabo en el continente africano, fue la importancia de la promoci\u00f3n de colaboraciones internacionales m\u00e1s ecu\u00e1nimes, respetuosas y diversas. El argumento es que estas asociaciones son desiguales y, a menudo, desfavorables para los pa\u00edses pobres.<\/p>\n<p>El trasfondo de todo esto es un fen\u00f3meno positivo: el crecimiento, desde finales de la d\u00e9cada de 1990, de la cantidad de consorcios e iniciativas internacionales que incluyen colaboraciones entre las naciones del hemisferio norte, que concentra a la mayor\u00eda de los pa\u00edses ricos, y del hemisferio sur, en desarrollo. Los datos presentados en la conferencia revelan que en las cooperaciones mundiales, el 90 % de la financiaci\u00f3n procede de las naciones de ingresos altos y esto suele repercutir en las relaciones de poder. Los pa\u00edses con ingresos medios y bajos, \u00e1vidos de financiaci\u00f3n internacional, a veces adoptan agendas que no necesariamente reflejan sus intereses de investigaci\u00f3n m\u00e1s acuciantes.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Lee tambi\u00e9n:<\/strong><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/brasil-diversifica-las-investigaciones-sobre-integridad-cientifica\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Brasil diversifica las investigaciones sobre integridad cient\u00edfica<\/a><\/div>\n<p>Es cierto que las asimetr\u00edas pueden estar presentes tambi\u00e9n en las colaboraciones entre pa\u00edses de ingresos similares, pero la conferencia se centr\u00f3 en aquellos casos que evolucionan hasta transformarse en casos evidentes de mala conducta, en los cuales se priva del debido reconocimiento por sus aportes a los cient\u00edficos de las naciones pobres o las comunidades locales no gozan de los beneficios generados por el conocimiento que ayudaron a producir. Un ejemplo de descarr\u00edo \u00e9tico que se discuti\u00f3 en el evento es lo que se ha llamado \u201cinvestigaci\u00f3n o ciencia helic\u00f3ptero\u201d. Funciona as\u00ed: cient\u00edficos de pa\u00edses ricos visitan pa\u00edses pobres para obtener datos de su inter\u00e9s, tales como muestras humanas para ensayos cl\u00ednicos, espec\u00edmenes para investigaciones biol\u00f3gicas o material f\u00f3sil para estudios arqueol\u00f3gicos o paleontol\u00f3gicos, y tan pronto como los consiguen \u201calzan vuelo\u201d, es decir, se marchan intempestivamente sin establecer colaboraciones respetuosas con sus colegas locales, a menudo priv\u00e1ndolos de la posibilidad de convertirse en coautores de publicaciones y patentes. En la inauguraci\u00f3n de la conferencia, la vicerrectora de la Universidad de Ciudad del Cabo (UCT), Sue Harrison, calific\u00f3 a este comportamiento como \u201ccolonialismo cient\u00edfico\u201d, porque se apropia de datos ajenos sin contribuir al desarrollo de la infraestructura local ni a la formaci\u00f3n de recursos humanos. \u201cTales pr\u00e1cticas pueden generar m\u00e1s perjuicio a la credibilidad de la ciencia que otras formas m\u00e1s flagrantes de conductas deshonestas\u201d, a\u00f1adi\u00f3 la m\u00e9dica, empresaria y fil\u00e1ntropa Precious Moloi-Motsepe, rectora de la UCT desde 2019.<\/p>\n<p>El a\u00f1o pasado, un estudio de la UCT apunt\u00f3 un posible caso de \u201cciencia helic\u00f3ptero\u201d, al analizar 94 art\u00edculos sobre covid-19 en \u00c1frica publicados en 10 revistas especializadas en medicina. El trabajo, que sali\u00f3 publicado en la revista <em>BMJ Global Health<\/em>, revel\u00f3 que el 66,1 % de los autores de esos <em>papers<\/em> no trabajaba en el continente y que uno de cada cinco art\u00edculos ni siquiera ten\u00eda un autor africano. Los editores han informado qu\u00e9 est\u00e1n haciendo para hacer frente a este problema. Sabine Kleinert, editora ejecutiva de la revista m\u00e9dica <em>The Lancet<\/em> y copresidenta de la conferencia, dijo haber rechazado art\u00edculos con datos de \u00c1frica que no hac\u00edan menci\u00f3n a la participaci\u00f3n de colaboradores locales al menos en la recolecci\u00f3n de datos. Seg\u00fan ella, la falta de reconocimiento al trabajo hecho por otros equivale a una transgresi\u00f3n a la integridad. \u201cEso es inaceptable\u201d, declar\u00f3.<\/p>\n<p>En la literatura acad\u00e9mica no abundan los estudios sobre la equidad en las colaboraciones. Uno de ellos, publicado en 2020 en la revista <em>PLOS ONE<\/em> por investigadores australianos y sudafricanos, entrevist\u00f3 a un grupo de 15 cient\u00edficos de diversas nacionalidades que forman parte de una colaboraci\u00f3n internacional en materia de salud, el consorcio Human Cell Atlas (HCA &#8211; Atlas de las C\u00e9lulas Humanas), cuyo objetivo es mapear las caracter\u00edsticas de las c\u00e9lulas en individuos sanos y representativos de la diversidad global. Un problema recurrente era la distribuci\u00f3n desigual del trabajo. En general, los cient\u00edficos de los pa\u00edses pobres no participan en el dise\u00f1o de los proyectos de investigaci\u00f3n y solamente quedan a cargo de la recolecci\u00f3n de los datos brutos. Tambi\u00e9n se les impone otras limitaciones m\u00e1s sutiles, como el cumplimiento de plazos exiguos para la entrega de su contribuci\u00f3n.<\/p>\n<p>El estudio propuso algunas salidas para ese problema. Una de ellas es promover cambios en las normas establecidas por las universidades para que sus investigadores puedan sumarse a las colaboraciones: las instituciones deben exigirles a sus docentes el cumplimiento de pr\u00e1cticas equitativas. Otro punto se refiere a la financiaci\u00f3n de los cient\u00edficos de los pa\u00edses pobres en los consorcios internacionales. En l\u00edneas generales, las grandes agencias cient\u00edficas de fomento ponen a disposici\u00f3n menos recursos que los necesarios para que sea factible la participaci\u00f3n de esos colaboradores. Por su parte, las universidades de los pa\u00edses pobres tienen dificultades para calcular sus costos y elaborar presupuestos viables.<\/p>\n<p>Un estudio sobre la equidad publicado en 2018 en la revista <em>Annals of Global Health<\/em> por investigadores de Kenia, Canad\u00e1, Tanzania y Sud\u00e1frica evalu\u00f3 los resultados de 125 alianzas internacionales establecidas por cuatro universidades de \u00c1frica oriental. El 42 % de las experiencias se consider\u00f3 de poco valor, mayormente por su escasa duraci\u00f3n, su escala limitada y por su bajo impacto en la formaci\u00f3n y capacitaci\u00f3n a nivel local. Una de cada cuatro de las colaboraciones se percib\u00eda como de alto valor. Uno de estos casos comenz\u00f3 en 1988. Fue creado por directivos de las escuelas de medicina de la Universidad de Indiana (EE. UU.), y de la Universidad Moi, en Kenia, y hoy en d\u00eda abarca estudios sobre salud global y formaci\u00f3n de profesionales. M\u00e1s de 1.000 m\u00e9dicos de Indiana realizaron pasant\u00edas en Kenia, mientras que 400 kenianos han complementado su formaci\u00f3n en instituciones estadounidenses.<\/p>\n<blockquote><p>La financiaci\u00f3n se refleja en las relaciones de poder en las colaboraciones cient\u00edficas<\/p><\/blockquote>\n<p>La preocupaci\u00f3n por la desigualdad no solamente se evidencia en los pa\u00edses africanos. En Brasil, cuando la FAPESP suscribe convenios con instituciones extranjeras, exige que las colaboraciones sean dirigidas por un investigador de S\u00e3o Paulo y uno del exterior en igualdad de condiciones. La fundaci\u00f3n Wellcome Trust, del Reino Unido, lanz\u00f3 el a\u00f1o pasado su Estrategia para la Diversidad, Equidad e Inclusi\u00f3n, aline\u00e1ndose con un consorcio de empresas e instituciones cient\u00edficas conocido como Edis Group, que entre sus metas busca \u201celevar la diversidad de las personas implicadas en el ciclo de investigaci\u00f3n\u201d y ampliar la inclusi\u00f3n, para \u201ccombatir las desigualdades en materia de salud y mejorar la calidad de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica\u201d. La London School of Hygiene &amp; Tropical Medicine est\u00e1 replanteando sus alianzas en todo el mundo. El a\u00f1o pasado, una revisi\u00f3n independiente enumer\u00f3 una serie de evidencias de pr\u00e1cticas injustas e incluso hasta de racismo que afectan a estudiantes y colaboradores. La escuela ha abierto un debate sobre nuevos par\u00e1metros para las relaciones con las naciones pobres, seg\u00fan le dijo a la revista <em>Nature<\/em> Patricia Henley, jefa de gobernanza e integridad en la investigaci\u00f3n cient\u00edfica de la instituci\u00f3n, al tiempo que critic\u00f3 a los financiadores de las naciones desarrolladas que pretenden imponer a sus investigadores en el liderazgo de las colaboraciones. \u201c\u00bfPor qu\u00e9 todo tiene que estar tan centrado en las instituciones del hemisferio norte?\u201d, plantea.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de los dilemas \u00e9ticos que implica, la desigualdad puede menoscabar la calidad de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica. La comprensi\u00f3n de la cultura local de los cient\u00edficos de los pa\u00edses de bajos y medianos ingresos es esencial para poder analizar debidamente los datos recolectados en sus territorios, tal como lo propondr\u00e1 la Declaraci\u00f3n de Ciudad del Cabo sobre Integridad en la Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica, cuya publicaci\u00f3n est\u00e1 prevista para finales de este a\u00f1o sobre la base de los debates entablados en los dos grandes plenarios de la conferencia. Se espera que el documento sostenga que las pr\u00e1cticas injustas en las colaboraciones son cuestiones de integridad y que defina principios y valores tendientes a promover el armado conjunto de agendas de investigaci\u00f3n y la adopci\u00f3n de modalidades equitativas de financiaci\u00f3n, producci\u00f3n, an\u00e1lisis y gesti\u00f3n de datos.<\/p>\n<p>James Lavery, experto en bio\u00e9tica de la Universidad Emory, en Atlanta (EE. UU.), quien ayud\u00f3 a confeccionar el documento base de la declaraci\u00f3n, declar\u00f3 a la revista <em>Science<\/em> que el debate sobre la integridad ha demorado en examinar la cuesti\u00f3n de la equidad. \u201cEl espacio ha estado dominado durante demasiado tiempo por el abordaje normativo estadounidense\u201d, dijo, en alusi\u00f3n al enfoque en el plagio, el fraude y la \u00e9tica en la experimentaci\u00f3n con humanos. La brasile\u00f1a Sonia Vasconcelos, investigadora del Instituto de Bioqu\u00edmica M\u00e9dica Leopoldo de Meis de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), quien copresidi\u00f3 la cuarta edici\u00f3n de la conferencia, realizada en 2015 en R\u00edo, fue testigo de la evoluci\u00f3n de este debate. Ella recuerda que, en la primera conferencia, celebrada en Lisboa en 2007, la comunidad cient\u00edfica a\u00fan estaba poco movilizada e intentaba comprender las implicaciones del aumento de los casos y la magnitud de los desv\u00edos \u00e9ticos. \u201cLa preocupaci\u00f3n principal era entender la dimensi\u00f3n del problema y c\u00f3mo se distribu\u00eda en los distintos pa\u00edses y \u00e1reas del conocimiento, as\u00ed como desarrollar un sistema transparente que abordara en forma adecuada los casos de mala conducta, con el prop\u00f3sito de evitar que la confianza en la ciencia se viera debilitada\u201d, recuerda. Se hac\u00eda m\u00e1s hincapi\u00e9 en las responsabilidades individuales y en el ambiente de investigaci\u00f3n, acuciados por el apremio de la productividad en entornos altamente competitivos.<\/p>\n<p>La reuni\u00f3n siguiente, realizada en 2010 en Singapur, produjo una declaraci\u00f3n clara y articulada, aunque todav\u00eda bastante centrada en las conductas individuales. \u201cEn aquel momento se propusieron principios de integridad en la investigaci\u00f3n cient\u00edfica que ser\u00edan compartidos por las comunidades de los distintos pa\u00edses, como as\u00ed tambi\u00e9n responsabilidades, que reglamentaban c\u00f3mo deb\u00edan proceder las agencias de financiaci\u00f3n y las sociedades cient\u00edficas ante las denuncias de mala conducta y otras pr\u00e1cticas consideradas irresponsables\u201d. En la conferencia de Montreal (Canad\u00e1), en 2013, dice Vasconcelos, se repar\u00f3 especialmente en los conflictos \u00e9ticos en las redes de investigaci\u00f3n colaborativas, por ejemplo, los relacionados con el acceso desigual a los recursos y equipamientos y la existencia de nociones dispares acerca de la protecci\u00f3n de la propiedad intelectual. En la de R\u00edo de Janeiro 2015 se profundiz\u00f3 en el debate sobre la importancia del papel de los programas educativos y formativos tendiente a promover una cultura institucional de integridad (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/para-promover-una-cultura-de-la-integridad\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 233<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>En la siguiente, en \u00c1msterdam (Pa\u00edses Bajos), en 2017, uno de los temas en el candelero fue la reproducibilidad cient\u00edfica. Por entonces, arreciaban las preocupaciones al respecto de una crisis de confianza sobre los resultados de las investigaciones que no se repet\u00edan en trabajos subsiguientes, especialmente los del \u00e1rea de la biomedicina. \u201cLos neerlandeses poseen una red de integridad muy fuerte y le imprimieron al evento la necesidad de generar mecanismos tendientes a mejorar la confiabilidad en la ciencia\u201d. Finalmente, en Hong Kong 2019, el debate gir\u00f3 en torno al sistema de recompensas para los investigadores como est\u00edmulo a la integridad cient\u00edfica. El resultado fue una declaraci\u00f3n cr\u00edtica al \u00e9nfasis excesivo en los indicadores cuantitativos para evaluar la producci\u00f3n acad\u00e9mica. El documento tambi\u00e9n propuso reconocer y premiar a quienes adopten los principios de lo que se ha llamado ciencia abierta, un ambiente signado por una din\u00e1mica de colaboraci\u00f3n ferviente, con acceso abierto al conocimiento y un amplio intercambio de datos.<\/p>\n<p>Naturalmente, los temas de las conferencias anteriores tambi\u00e9n estuvieron presentes en cientos de trabajos presentados en Ciudad del Cabo. Los investigadores brasile\u00f1os abordaron diversas cuestiones, tales como una iniciativa para reproducir datos de estudios del \u00e1rea biom\u00e9dica o la creaci\u00f3n de cursos en l\u00ednea sobre integridad destinados a los editores cient\u00edficos. Algunos temas generaron despliegues de importancia. Los retos inherentes a la ciencia abierta se analizaron desde un punto de vista cr\u00edtico, el de las dificultades que afrontan los cient\u00edficos en los ambientes con escasos recursos para participar en colaboraciones que exigen capacitaci\u00f3n e infraestructura de gesti\u00f3n y almacenamiento de datos. Otro aspecto fue el avance del movimiento de acceso abierto a las publicaciones cient\u00edficas que, sobre todo en Europa, ha ido difundiendo un modelo que transfiere los costos de publicaci\u00f3n de los lectores a los investigadores y a las agencias de financiaci\u00f3n, algo prohibitivo para los pa\u00edses pobres.<\/p>\n<p>El epidemi\u00f3logo Wongani Nyangalu, del Colegio de Medicina de la Universidad de Malawi, recibi\u00f3 el premio a la mejor exposici\u00f3n oral, en la cual propuso una lista de acciones tendientes apuntalar el rol de los investigadores de los pa\u00edses pobres en las colaboraciones internacionales, tales como la creaci\u00f3n de oficinas de integridad en las instituciones y organismos para supervisarlas. Otro trabajo premiado fue la presentaci\u00f3n del plan de estudios del Programa de Formaci\u00f3n en Integridad en la Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica, elaborado en conjunto por la Universidad de Nueva York (EE. UU.), y la Universidad de Ghana, en \u00c1frica. Este programa, financiado por el Fogarty International Center, vinculado a los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, apunta a la formaci\u00f3n de especialistas en \u00e9tica, integridad y gobernanza de investigaci\u00f3n en Ghana, con el prop\u00f3sito de que puedan liderar equipos internacionales y desarrollar pol\u00edticas institucionales a nivel local. El encuentro de Ciudad del Cabo tambi\u00e9n fue signific\u00f3 la consolidaci\u00f3n de la Red Africana de Integridad en la Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica, una alianza para la promoci\u00f3n de las pr\u00e1cticas \u00e9ticas que involucra a todas las universidades del continente. Los investigadores de las naciones en v\u00edas de desarrollo han procurado demostrar lo que est\u00e1n haciendo para estar a la altura de los avances y los conceptos sobre integridad cient\u00edfica y est\u00e1n trayendo a consideraci\u00f3n temas nuevos.<\/p>\n<div class=\"box\"><strong>Integridad en la investigaci\u00f3n con resultados r\u00e1pidos<\/strong><\/p>\n<p>El Global Research Council (GRC), un organismo virtual que agrupa a m\u00e1s de 60 agencias de financiaci\u00f3n p\u00fablica de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica de todos los continentes aprob\u00f3 a principios del mes de junio, en un encuentro en Ciudad de Panam\u00e1 un documento sobre integridad y \u00e9tica en la investigaci\u00f3n cient\u00edfica en ambientes de colaboraci\u00f3n que requieren resultados r\u00e1pidos, como los que tienen que ver con los estudios sobre el covid-19 y el cambio clim\u00e1tico global. Uno de los ejes destacados de la declaraci\u00f3n fue la necesidad de establecer criterios para la evaluaci\u00f3n del m\u00e9rito de aquellos proyectos que permitan un an\u00e1lisis transparente y veloz, conforme a la necesidad de obtener respuestas \u00e1giles. Otro de los temas est\u00e1 vinculado a la adopci\u00f3n de estrategias para minimizar los conflictos en las colaboraciones cient\u00edficas, ya que estos tienden a ampliarse y tensarse en las situaciones que requieren respuestas r\u00e1pidas.<\/p>\n<p>El texto de la declaraci\u00f3n pone de relieve la importancia de que las agencias de financiaci\u00f3n y las instituciones difundan capacitaci\u00f3n inherente a las conductas responsables mediante la creaci\u00f3n de m\u00f3dulos y contenidos espec\u00edficos para contextos de investigaci\u00f3n como los de una emergencia sanitaria. \u201cEl respaldo a los investigadores para la concepci\u00f3n, la ejecuci\u00f3n y la difusi\u00f3n de los resultados de las investigaciones, garantizando una cultura de la integridad, es esencial para preservar la confianza p\u00fablica en la ciencia\u201d, dice Euclides de Mesquita Neto, coordinador adjunto de Programas Especiales y Cooperaci\u00f3n en la Investigaci\u00f3n de la FAPESP y secretario ejecutivo del GRC.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"En el evento, realizado en Ciudad del Cabo, Sud\u00e1frica, se puso en evidencia la ampliaci\u00f3n del concepto de responsabilidad en la investigaci\u00f3n","protected":false},"author":11,"featured_media":452694,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189,179],"tags":[299],"coauthors":[98],"class_list":["post-452693","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica-ct","category-tapa","tag-etica-es","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/452693","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=452693"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/452693\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":453721,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/452693\/revisions\/453721"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/452694"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=452693"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=452693"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=452693"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=452693"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}