{"id":452742,"date":"2022-09-23T15:48:08","date_gmt":"2022-09-23T18:48:08","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=452742"},"modified":"2022-09-23T15:48:08","modified_gmt":"2022-09-23T18:48:08","slug":"datos-de-ganadores-del-premio-nobel-nutren-estudios-sobre-tendencias-y-avances-en-la-ciencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/datos-de-ganadores-del-premio-nobel-nutren-estudios-sobre-tendencias-y-avances-en-la-ciencia\/","title":{"rendered":"Datos de ganadores del Premio Nobel nutren estudios sobre tendencias y avances en la ciencia"},"content":{"rendered":"<p>La trayectoria de m\u00e1s de 120 a\u00f1os del Premio Nobel, que reconoce las contribuciones extraordinarias en los campos de la F\u00edsica, la Qu\u00edmica, la Medicina o la Fisiolog\u00eda \u2013adem\u00e1s de la Literatura, la Econom\u00eda y en aras de la Paz\u2013, se ha convertido en una gran fuente de informaci\u00f3n para el an\u00e1lisis de la producci\u00f3n y de las carreras cient\u00edficas. Los datos vinculados al rendimiento y el perfil de los galardonados se utilizan desde hace tiempo como par\u00e1metros para evaluar el comportamiento de los cient\u00edficos que trabajan en las fronteras del conocimiento y extraer tendencias que permitan entender c\u00f3mo funciona y avanza la ciencia. La novedad reside en que, con la ayuda de herramientas inform\u00e1ticas y el acceso a grandes vol\u00famenes de datos, estos resultados son cada vez m\u00e1s sofisticados.<\/p>\n<p>En 2019, un grupo de cient\u00edficos de la computaci\u00f3n de las universidades de Indiana, en Bloomington, y Northwestern, en Evanston, ambas de Estados Unidos, desarrollaron un ejemplo bastante productivo: montaron una base de datos con los registros de publicaciones de casi todos los laureados en las tres categor\u00edas cient\u00edficas, donde se encuentran listados m\u00e1s de 93.000 art\u00edculos vinculados a 545 investigadores premiados. La informaci\u00f3n sobre la producci\u00f3n de los cient\u00edficos disponible en la plataforma Microsoft Academic Graph se cotej\u00f3 con los datos extra\u00eddos de los curr\u00edculums personales, de los sitios web de las universidades y de la biblioteca virtual Wikipedia. Los algoritmos obtenidos sirvieron para eliminar los registros ambiguos o repetidos.<\/p>\n<p>El uso de la base de datos ya ha dado lugar a diversos art\u00edculos cient\u00edficos. Un estudio publicado por el grupo en la revista <em>Nature Reviews \u2013 Physics<\/em>, por ejemplo, examin\u00f3 las peculiaridades atribuidas a los ganadores del Nobel y constat\u00f3 que algunas de ellas todav\u00eda son v\u00e1lidas, mientras que otras no. El an\u00e1lisis confirm\u00f3 que los premiados suelen producir contribuciones importantes al principio de sus carreras y bastante antes que la media de sus colegas. Pero desestim\u00f3 la noci\u00f3n de que los vencedores del premio son genios solitarios: en realidad, cada vez son m\u00e1s los que forman parte de colaboraciones que involucran a grandes equipos. Los laureados publican art\u00edculos con equipos de investigaci\u00f3n m\u00e1s amplios (4,04 miembros), en promedio, que los no premiados (3,25 miembros), lo que evidencia que est\u00e1n comprometidos con un modo altamente cooperativo de hacer ciencia.<\/p>\n<p>Un an\u00e1lisis realizado por la revista <em>Physics Today<\/em> en la base de datos de Indiana y Northwestern revel\u00f3 que los cambios en las pr\u00e1cticas de publicaci\u00f3n y citas han sido incorporados por los ganadores del Nobel en los \u00faltimos 20 a\u00f1os: los laureados m\u00e1s recientes han publicado m\u00e1s art\u00edculos que los ganadores del siglo pasado y sus <em>papers <\/em>citaron m\u00e1s trabajos en sus listas de referencias. Seg\u00fan el italiano Santo Fortunato, director del Instituto de Ciencia de Redes de la Universidad de Indiana y uno de los responsables de la creaci\u00f3n del banco de datos, el tiempo transcurrido entre un descubrimiento y su reconocimiento con un premio Nobel cient\u00edfico ha ido creciendo y lleg\u00f3 a un promedio que supera los 30 a\u00f1os. Pero la recompensa puede ser r\u00e1pida cuando los hallazgos tienen un gran impacto, tal como fue el caso de la detecci\u00f3n de las ondas gravitacionales, en 2016, que mereci\u00f3 el Premio Nobel de F\u00edsica de 2017. \u201cNo me cabe duda de que las vacunas contra el covid-19 pronto ser\u00e1n reconocidas con un Nobel\u201d, dijo Fortunato a la revista <em>Nature<\/em>.<\/p>\n<p>La idea de que los datos del Nobel pueden ayudar a la comprensi\u00f3n del funcionamiento de la ciencia no es nueva. En la d\u00e9cada de 1970, la soci\u00f3loga Harriet Zuckerman, investigadora de la Universidad Columbia, se hizo conocida por sus estudios sobre el rol de los l\u00edderes cient\u00edficos para el avance del conocimiento en Estados Unidos, utilizando datos sobre los ganadores del Nobel. Su libro intitulado <em>Scientific elite: Nobel laureates in the United States<\/em> analiz\u00f3 la trayectoria cient\u00edfica de los premiados entre 1907 y 1972, demostrando que la construcci\u00f3n de una cultura acad\u00e9mica s\u00f3lida result\u00f3 decisiva para que el pa\u00eds adquiera protagonismo cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico. Pero el desarrollo de las herramientas computacionales potenci\u00f3 el atractivo del Nobel. Cient\u00edficos buscan identificar en el rol de los premiados, los patrones de productividad que caracterizan a las trayectorias de alto impacto, los rasgos caracter\u00edsticos de la creatividad e incluso los factores relacionados con la g\u00e9nesis de los descubrimientos.<\/p>\n<blockquote><p>La plataforma de curr\u00edculos Lattes abona estudios sobre las tendencias de la ciencia en Brasil<\/p><\/blockquote>\n<p>El a\u00f1o pasado, un estudio publicado en la revista <em>PLOS ONE<\/em>, evalu\u00f3 un conjunto de art\u00edculos publicados por los ganadores del Nobel para tratar de entender c\u00f3mo se erigi\u00f3 la contribuci\u00f3n de cada uno de ellos. Sus autores, los cient\u00edficos de datos Yakub Sebastian, de la Universidad Charles Darwin de Australia, y Chaomei Chen, de la Universidad Drexel, de Estados Unidos, arribaron a la conclusi\u00f3n de que esos art\u00edculos compart\u00edan una caracter\u00edstica a la que definieron como \u201ctrasposici\u00f3n de fronteras\u201d, a trav\u00e9s de la cual sus autores consiguieron conectar diversos grupos y temas de investigaci\u00f3n que naturalmente no se articular\u00edan. El d\u00fao est\u00e1 testeando m\u00e9tricas para identificar dicha caracter\u00edstica.<\/p>\n<p>Es cierto que las respuestas no surgir\u00e1n a partir de meros indicadores bibliom\u00e9tricos. Un estudio publicado en 2020 por el qu\u00edmico polaco Marek Kosmulski, de la Universidad Tecnol\u00f3gica de Varsovia, demostr\u00f3 que no es nada trivial distinguir a los futuros ganadores del Nobel en las listas de investigadores muy productivos divulgadas a menudo por las bases de datos internacionales. Kosmulski analiz\u00f3 los datos de 97 ganadores de premios Nobel de Qu\u00edmica, Econom\u00eda, Medicina y F\u00edsica entre 2010 y 2019 y not\u00f3 que solo 17 de ellos figuran en la lista de los 6.000 m\u00e1s citados de la Web of Science. La empresa de an\u00e1lisis de datos cient\u00edficos Clarivate Analytics sostiene que puede predecirse qui\u00e9n va obtener el premio bas\u00e1ndose en sus datos de producci\u00f3n cient\u00edfica. Para ello ha creado una lista que ha denominado <em>citation laureates<\/em>, de la cual han salido 64 ganadores del Nobel desde 2002 a la fecha. El a\u00f1o pasado acert\u00f3 los nombres de los cinco premiados. La empresa no dio a conocer los pormenores de su metodolog\u00eda: sostiene que el punto de partida es la evaluaci\u00f3n de los art\u00edculos que acumulan m\u00e1s de 2.000 citas y luego sus t\u00e9cnicos realizan una serie de an\u00e1lisis cualitativos.<\/p>\n<p>El economista Ho Fai Chan, de la Universidad de Tecnolog\u00eda de Queensland, en Australia, se especializ\u00f3 en los estudios que toman como par\u00e1metro a los ganadores del Nobel. Los art\u00edculos que ha publicado en la revista <em>Scientometrics<\/em> muestran, por ejemplo, que los Premios Nobel reducen el ritmo de sus colaboraciones cient\u00edficas despu\u00e9s de haber ganado el premio, pero se mantienen leales a quienes eran sus colaboradores m\u00e1s frecuentes antes de obtener el reconocimiento. El trabajo m\u00e1s reciente de Chan, publicado este a\u00f1o, es un an\u00e1lisis de los 387 ganadores de las tres categor\u00edas cient\u00edficas entre 1901 y 2000 cuya conclusi\u00f3n indica que recibir el Premio Nobel a una edad temprana est\u00e1 relacionado con una mayor expectativa de vida. \u201cLas mejoras en el estatus y la posici\u00f3n social que otorga el premio pueden dar lugar a una vida m\u00e1s larga y sana\u201d, le dijo Chan a la revista <em>Chemistry World<\/em>. El f\u00edsico Rasmus Bj\u00f8rk, de la Universidad T\u00e9cnica de Dinamarca, public\u00f3 en 2019 un estudio sobre las edades de los ganadores del Nobel y coincide con el an\u00e1lisis de Chan. \u201cNinguna universidad del mundo despedir\u00eda a un laureado, que generalmente obtiene sustanciales fondos de investigaci\u00f3n por el resto de su carrera\u201d, dijo Bj\u00f8rk.<\/p>\n<p>Jacques Marcovitch, rector de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) entre 1997 y 2001, puntualiza que la definici\u00f3n de las m\u00e9tricas de evaluaci\u00f3n en f\u00edsica, qu\u00edmica y medicina debe tener en cuenta las especificidades de cada \u00e1rea, ya que existen diferencias significativas en el desempe\u00f1o de los investigadores\u00a0 o en el tama\u00f1o de los equipos. \u201cEntre la f\u00edsica te\u00f3rica y la experimental, por ejemplo, la edad de los laureados con el Nobel suele variar bastante. Un innovador experimental tiende a obtener su gran avance m\u00e1s tard\u00edamente en su vida, porque sus hallazgos dependen de la acumulaci\u00f3n de conocimiento, mientras que los f\u00edsicos te\u00f3ricos suelen lograrlo m\u00e1s pronto, ya que aplican principios abstractos para crear nuevos conocimientos\u201d, dice el investigador, quien coordina un proyecto financiado por la FAPESP centrado en el desarrollo de m\u00e9tricas para evaluar el impacto cient\u00edfico, econ\u00f3mico y cultural de las universidades p\u00fablicas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se est\u00e1n estudiando otras bases de datos sobre la producci\u00f3n cient\u00edfica. En Brasil, la plataforma Lattes, que contiene m\u00e1s de 4 millones de curr\u00edculums acad\u00e9micos, se ha convertido en una fuente de informaci\u00f3n para una cantidad creciente de investigadores que buscan datos sobre la ciencia brasile\u00f1a para estudiar sus fen\u00f3menos y tendencias, merced al desarrollo de una herramienta que ayuda a extraer y ordenar los datos de los curr\u00edculums. \u201cLas herramientas computacionales son imprescindibles para los estudios cientom\u00e9tricos, en particular para recopilar datos en las fuentes de internet y utilizarlos para diversas finalidades\u201d, dice F\u00e1bio Mascarenhas e Silva, del Departamento de Ciencia de la Informaci\u00f3n de la Universidad Federal de Pernambuco (UFPE), quien ha elaborado una serie de estudios utilizando los datos de la plataforma Lattes (<em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 233<\/em>). Recientemente, el investigador public\u00f3 un art\u00edculo sobre el rendimiento de los art\u00edculos de los Premios Nobel. Y coment\u00f3 que discut\u00eda con estudiantes de posgrado las formas de reconocer el m\u00e9rito de los investigadores, hoy en d\u00eda a menudo sujetas a los indicadores de productividad e impacto acad\u00e9mico, cuando la charla deriv\u00f3 en el premio. \u201cCuando debatimos sobre lo que ocurre cuando un cient\u00edfico gana el Nobel analizamos los factores que pueden contribuir a que un investigador sea m\u00e1s citado\u201d, recuerda Mascarenhas.<\/p>\n<p>El debate acab\u00f3 inspirando el proyecto de maestr\u00eda que la bibliotecaria Jailiny Stanford defendi\u00f3 en 2017, bajo la direcci\u00f3n de Mascarenhas. En el trabajo, Stanford analiz\u00f3 los \u00edndices de citas de los art\u00edculos de los ganadores en las disciplinas de F\u00edsica y Qu\u00edmica entre 2005 y 2015, registrados en las bases de datos Web of Science y Scopus, y comprob\u00f3 que el impacto era diferente en esos dos campos del conocimiento. \u201cTras la obtenci\u00f3n del premio, los laureados en F\u00edsica tienen un pico notable de citas, pero ello no influye demasiado en el rendimiento de sus art\u00edculos de mayor prestigio, que ya eran muy ponderados previamente\u201d, dice Mascarenhas. \u201cEn cambio, entre los ganadores del premio de Qu\u00edmica, el cambio no es tan perceptible, porque los picos preceden al galard\u00f3n\u201d. La din\u00e1mica de cada disciplina, dice el investigador, influye en el reconocimiento incluso de los cient\u00edficos de alto perfil.<\/p>\n<div class=\"box\"><strong>Cient\u00edficos brasile\u00f1os nominados al premio Nobel<\/strong><\/p>\n<p>Aunque la utilizaci\u00f3n de datos sobre el Premio Nobel pueda ser ventajosa, existen limitaciones a su uso como par\u00e1metro de an\u00e1lisis de la ciencia. El premio instituido por el sueco Alfred Nobel (1833-1896), inventor de la dinamita, es conocido por algunos sesgos en sus criterios, tales como el n\u00famero exagerado de cient\u00edficos de los pa\u00edses desarrollados (y escandinavos en particular) invitados a proponer candidatos y escoger a los ganadores. La selecci\u00f3n de los laureados, que implica una articulaci\u00f3n entre los electores, no se produce en un terreno neutral. Pero esto no supone una desventaja para los estudios sobre la historia de la ciencia. El m\u00e9dico Jos\u00e9 Eymard Homem Pittella, profesor jubilado de la Facultad de Medicina de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG), public\u00f3 en 2018 un art\u00edculo en la revista <em>Hist\u00f3ria, Ci\u00eancias, Sa\u00fade \u2013 Manguinhos<\/em> sobre el grado de internacionalizaci\u00f3n de la ciencia brasile\u00f1a entre 1901 y 1966, cuya fuente principal es el Nomination Archive, una base de datos que contiene la identificaci\u00f3n y la distribuci\u00f3n de los proponentes, los nominados y los laureados en las categor\u00edas de Medicina, F\u00edsica, Qu\u00edmica, Literatura y Paz del Nobel. El registro fue abierto por la Academia Real Sueca de Ciencias en 1974, aunque los datos de las cinco d\u00e9cadas m\u00e1s recientes permanecen bloqueados.<\/p>\n<p>En su art\u00edculo, Pittella revela que durante los primeros 66 a\u00f1os del Nobel, la escasa inserci\u00f3n internacional de la ciencia nacional result\u00f3 decisiva para definir las posibilidades del pa\u00eds: hasta ahora ning\u00fan brasile\u00f1o ha ganado el Nobel. Se cursaron varias invitaciones a cient\u00edficos brasile\u00f1os para que propusieran nombres postulantes al premio en las \u00e1reas de Medicina o Fisiolog\u00eda, F\u00edsica, Paz y Literatura. En el per\u00edodo estudiado, la persona que recibi\u00f3 m\u00e1s nominaciones de brasile\u00f1os en una categor\u00eda cient\u00edfica fue el fisi\u00f3logo estadounidense Walter Bradford Cannon, quien nunca obtuvo el premio. En Medicina o Fisiolog\u00eda, Carlos Chagas (1878-1934) fue nominado en dos oportunidades, en 1913 y en 1921. \u201cCarlos Chagas fue un cient\u00edfico brillante. Descubri\u00f3 una enfermedad, su agente etiol\u00f3gico y su forma de transmisi\u00f3n. Pero solamente fue nominado por cient\u00edficos brasile\u00f1os y no consigui\u00f3 extender ese apoyo\u201d, dice Pittella.<\/p>\n<p>El m\u00e9dico Antonio Cardoso Fontes (1879-1943) fue nominado en 1934. Cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, tambi\u00e9n recibi\u00f3 una nominaci\u00f3n el infect\u00f3logo Adolfo Lutz (1855-1940). Por su parte, el m\u00e9dico Manoel Dias Abreu (1891-1962), inventor de la abreugraf\u00eda o fotofluorograf\u00eda, consigui\u00f3 cuatro nominaciones en 1946, a\u00f1o en el cual, en un hecho in\u00e9dito, cinco investigadores de la Universidad de Brasil fueron invitados a proponer nominaciones. Todos eligieron a Abreu, excepto el m\u00e9dico Agenor Guimar\u00e3es Porto, quien prefiri\u00f3 al argentino Bernardo Houssay, ganador del Nobel en 1947. En tanto, en la categor\u00eda de F\u00edsica, Cesar Lattes fue propuesto cinco veces entre 1949 y 1954, al recibir las nominaciones de siete investigadores, todos ellos extranjeros. El \u00fanico de ellos con quien el brasile\u00f1o no hab\u00eda trabajado previamente fue Leopold Ruzick, quien hab\u00eda ganado el Nobel de Qu\u00edmica en 1939 y nomin\u00f3 a Lattes en tres oportunidades.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Son trabajos que buscan los patrones de productividad que caracterizan a las investigaciones y a las trayectorias de alto impacto","protected":false},"author":11,"featured_media":452743,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[284,294,304],"coauthors":[98],"class_list":["post-452742","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica-ct","tag-cienciometria-es","tag-economia-es","tag-fisica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/452742","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=452742"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/452742\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":452747,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/452742\/revisions\/452747"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/452743"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=452742"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=452742"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=452742"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=452742"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}