{"id":452811,"date":"2022-09-23T16:06:03","date_gmt":"2022-09-23T19:06:03","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=452811"},"modified":"2022-09-23T16:06:03","modified_gmt":"2022-09-23T19:06:03","slug":"la-datacion-de-un-esqueleto-hallado-en-el-estado-brasileno-de-piaui-revela-una-antiguedad-de-9-600-anos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-datacion-de-un-esqueleto-hallado-en-el-estado-brasileno-de-piaui-revela-una-antiguedad-de-9-600-anos\/","title":{"rendered":"La dataci\u00f3n de un esqueleto hallado en el estado brasile\u00f1o de Piau\u00ed revela una antig\u00fcedad de 9.600 a\u00f1os"},"content":{"rendered":"<p>Zuzu, un esqueleto humano bastante antiguo hallado en el interior del estado de Piau\u00ed, ya se vio envuelto en ciertas pol\u00e9micas arqueol\u00f3gicas. Una de ellas, ahora aparentemente resuelta, se refiere a cu\u00e1ndo habr\u00eda vivido este individuo. Zuzu habit\u00f3 en la actual regi\u00f3n del sudeste de Piau\u00ed hace aproximadamente 9.600 a\u00f1os, unos 1.400 a\u00f1os despu\u00e9s de lo que se hab\u00eda estimado anteriormente. De cualquier manera, es uno de los espec\u00edmenes humanos m\u00e1s antiguos que se hayan encontrado hasta ahora en Sudam\u00e9rica. La otra, a\u00fan pendiente, es sobre su sexo: el esqueleto ha sido se\u00f1alado por algunos estudios como el de una mujer, mientras que otros sugieren que ser\u00eda un var\u00f3n, la opci\u00f3n abonada por los an\u00e1lisis m\u00e1s recientes, pero con una constituci\u00f3n corporal que invita a pensar en un esqueleto femenino.<\/p>\n<p>\u201cEl resultado obtenido en la nueva dataci\u00f3n de Zuzu est\u00e1 dentro de lo esperado\u201d, dice la arque\u00f3loga argentina Lumila Men\u00e9ndez, investigadora de las universidades de Bonn, en Alemania, y de Viena, en Austria, autora principal del art\u00edculo publicado el 12 de mayo en la revista <em>Scientific Reports<\/em> exponiendo los resultados. \u201cEste valor es similar al obtenido mediante la dataci\u00f3n directa para otros esqueletos antiguos de Am\u00e9rica del Sur. Ninguno de ellos es mucho m\u00e1s antiguo que eso\u201d. Con base en el an\u00e1lisis de las hogueras y del material l\u00edtico supuestamente producido por seres humanos, la arque\u00f3loga francobrasile\u00f1a Ni\u00e8de Guidon, coautora del trabajo actual y l\u00edder durante casi cinco d\u00e9cadas de las investigaciones en el Parque Nacional Serra da Capivara, en Piau\u00ed, donde se hall\u00f3 la osamenta de Zuzu, viene sosteniendo desde los a\u00f1os 1980 que el <em>Homo sapiens<\/em> se estableci\u00f3 en la regi\u00f3n hace decenas de miles de a\u00f1os. Sin embargo, el resultado de la nueva dataci\u00f3n de Zuzu es el m\u00e1s antiguo para un esqueleto humano en esa regi\u00f3n.<\/p>\n<p>La determinaci\u00f3n del tiempo en el que vivieron los espec\u00edmenes humanos m\u00e1s antiguos del continente es clave para poder entender c\u00f3mo se produjo la ocupaci\u00f3n humana de Am\u00e9rica. Con todo, la dataci\u00f3n de material biol\u00f3gico milenario constituye todo un reto en el caso de Brasil. El clima tropical, la humedad elevada y los suelos, a menudo \u00e1cidos, dificultan la conservaci\u00f3n adecuada de los huesos y otros tejidos que contienen material gen\u00e9tico y otros elementos \u00fatiles para determinar la edad de los cuerpos. Como alternativa, los arque\u00f3logos intentan obtenerla de manera indirecta, a trav\u00e9s de la dataci\u00f3n de materiales asociados al esqueleto, como la capa de sedimento de la cual fue recuperado o los fragmentos de carb\u00f3n asociados a \u00e9l.<\/p>\n<p>Ahora se ha podido establecer en qu\u00e9 per\u00edodo vivi\u00f3 Zuzu a partir de la dataci\u00f3n directa de los iones de carbonato (CO<sub>3<\/sub>) del esmalte de sus dientes. Los is\u00f3topos de carbono radiactivos hallados en dos molares permitieron precisar que el esqueleto tiene entre 9.526 y 9.681 a\u00f1os. Empero, esta ser\u00eda su edad m\u00ednima, dicen los cient\u00edficos. Es probable que Zuzu tenga algunos siglos m\u00e1s de antig\u00fcedad, ya que el carbonato de otros materiales del entorno, m\u00e1s reciente que el esqueleto, podr\u00eda haberse integrado a las piezas dentales con posterioridad a su muerte.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/042-045_zuzu_317-0-desktop-true-1.png\" data-tablet_size=\"1140x970\" alt=\"Os primeiros habitantes\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/042-045_zuzu_317-0-desktop-true-1.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/042-045_zuzu_317-0-desktop-true-1.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/042-045_zuzu_317-0-mobile-1.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Rodrigo Cunha<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>\u201cLa ausencia de dataciones directas de esqueletos hallados en el Parque Nacional Serra da Capivara llevaba a los investigadores extranjeros que trabajan con el poblamiento de Am\u00e9rica a no tener en cuenta los datos de la regi\u00f3n\u201d, comenta la antrop\u00f3loga f\u00edsica argentina Ana Solari, investigadora de la Fundaci\u00f3n Museo del Hombre Americano (Fumdham), la entidad responsable de la preservaci\u00f3n del patrimonio cultural y natural del parque y coautora del art\u00edculo publicado en <em>Scientific Reports<\/em>.<\/p>\n<p>El Parque Nacional Serra da Capivara, situado en el sudeste de Piau\u00ed, a unos 530 kil\u00f3metros de la capital del estado, Teresina, ocupa una superficie de aproximadamente 130.000 hect\u00e1reas del bioma de la Caatinga en los municipios de S\u00e3o Raimundo Nonato, Jo\u00e3o Costa, Brejo do Piau\u00ed y Coronel Jos\u00e9 Dias, que alberga una de las mayores concentraciones de yacimientos arqueol\u00f3gicos del pa\u00eds pertenecientes al Holoceno superior, la \u00e9poca geol\u00f3gica comprendida entre 11.700 y 8.200 a\u00f1os atr\u00e1s. Veintisiete de ellas contienen esqueletos humanos, sepultados individualmente, como en el caso de Zuzu, o en grupos de hasta 20 individuos. Las edades obtenidas mediante la dataci\u00f3n indirecta, realizada a partir del an\u00e1lisis de los materiales que se encontraron junto a los esqueletos, indican que algunos son contempor\u00e1neos de Zuzu y otros podr\u00edan incluso ser m\u00e1s antiguos.<\/p>\n<p>Los huesos de Zuzu fueron hallados en julio de 1997 en las excavaciones realizadas por el equipo de Guidon en un peque\u00f1o albergue rocoso conocido como Toca dos Coqueiros, en el municipio de Coronel Jos\u00e9 Dias. El sitio es un pared\u00f3n rocoso inclinado, cubierto de pinturas rupestres, que proporcionaba protecci\u00f3n contra el sol y la lluvia, puesto que el clima de la regi\u00f3n era m\u00e1s h\u00famedo en aquella \u00e9poca. Zuzu se encontraba en posici\u00f3n fetal, dec\u00fabito lateral izquierdo, con su mano izquierda debajo del rostro y la derecha delante.<\/p>\n<p>Tras algunos intentos de dataci\u00f3n directa del esqueleto, frustradas debido a la ausencia de col\u00e1geno en los huesos, en 2002, Guidon y la bioarque\u00f3loga Andrea Lessa consiguieron determinar la edad de un carb\u00f3n incrustado en el tal\u00f3n derecho del esqueleto. Ese material ten\u00eda alrededor de 11.000 a\u00f1os, la primera edad que se le atribuy\u00f3 a la osamenta. \u201cSiempre que sea posible, se prefiere en primer lugar la dataci\u00f3n directa del esqueleto, capaz de definir en qu\u00e9 per\u00edodo vivi\u00f3 el individuo\u201d, explica la bioantrop\u00f3loga Mercedes Okumura, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), estudiosa de los asentamientos prehist\u00f3ricos en Brasil, quien no particip\u00f3 del trabajo actual.<\/p>\n<div id=\"attachment_452816\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-452816 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/042-045_zuzu_317-1-1140-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"641\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/042-045_zuzu_317-1-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/042-045_zuzu_317-1-1140-1-250x141.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/042-045_zuzu_317-1-1140-1-700x394.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/042-045_zuzu_317-1-1140-1-120x67.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">FUMDHAM<\/span>Zuzu en la posici\u00f3n en la que se le encontr\u00f3 originalmente en Toca dos Coqueiros, en 1997<span class=\"media-credits\">FUMDHAM<\/span><\/p><\/div>\n<p>La primera dataci\u00f3n, presentada en un art\u00edculo que sali\u00f3 publicado en la revista <em>American Journal of Physical Anthropology<\/em>, era m\u00e1s cercana a la de otro esqueleto humano famoso, que hasta el d\u00eda de hoy es considerado el m\u00e1s antiguo de Am\u00e9rica del Sur: Luzia, una mujer adulta que muri\u00f3 hace entre 12.500 y 13.000 a\u00f1os en los alrededores del actual municipio de Lagoa Santa, en la zona central del estado de Minas Gerais. \u201cCon excepci\u00f3n de Luzia y alguno que otro caso, casi todo el material humano hallado en Lagoa Santa tiene entre 9.000 y 10.000 a\u00f1os, la misma edad ahora atribuida a Zuzu\u201d, comenta el bioantrop\u00f3logo Walter Neves, creador del Laboratorio de Estudios de la Evoluci\u00f3n Humana de la USP, quien estuvo a cargo en la d\u00e9cada de 1990 del an\u00e1lisis pormenorizado del cr\u00e1neo de Luzia y de otros esqueletos de Lagoa Santa.<\/p>\n<p>En el trabajo de 2002, Lessa y Guidon propusieron que Zuzu habr\u00eda tenido en vida una estatura de 1,40 a 1,60 metros y habr\u00eda muerto a una edad entre los 35 y 45 a\u00f1os. Las caracter\u00edsticas de los huesos de la pelvis indicaban que la osamenta pertenec\u00eda a una mujer, al igual que los resultados de un an\u00e1lisis de ADN extra\u00eddo de los huesos de su mano derecha y de una v\u00e9rtebra de su columna.<\/p>\n<p>Fue el comienzo de otra controversia en torno al esqueleto de Toca dos Coqueiros, porque el resultado del an\u00e1lisis gen\u00e9tico gener\u00f3 escepticismo entre los arque\u00f3logos a causa de lo dif\u00edcil de la preservaci\u00f3n del col\u00e1geno en los esqueletos de Serra da Capivara.<\/p>\n<p>A\u00f1os m\u00e1s tarde, el arque\u00f3logo Albert Russell Nelson, por entonces investigador en las universidades de Michigan y Wyoming (EE. UU.), reconstruy\u00f3 el cr\u00e1neo de Zuzu, que al momento del hallazgo estaba bastante fragmentado, y reexamin\u00f3 sus caracter\u00edsticas. Tambi\u00e9n compar\u00f3 las estructuras de su pelvis con las de otros dos esqueletos femeninos \u2013uno casi contempor\u00e1neo de \u00e9l y otro mucho m\u00e1s reciente\u2013 procedentes de Serra da Capivara.<\/p>\n<p>Nelson lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que Zuzu habr\u00eda sido un var\u00f3n, aunque con rasgos m\u00e1s delicados. Otros vestigios arqueol\u00f3gicos descubiertos amparaban esa idea: la presencia de dos puntas de lanza de piedra tallada encontradas junto al cuerpo; se cree que ese tipo de ofrenda solo se les hac\u00eda a los hombres. En un comentario publicado en 2005, tambi\u00e9n en <em>American Journal of Physical Anthropology<\/em>, sugiri\u00f3 incluso, bas\u00e1ndose en la morfolog\u00eda y las medidas de las estructuras del cr\u00e1neo, que Zuzu habr\u00eda tenido una fisonom\u00eda similar a la de Luzia y de otros individuos del pueblo que habit\u00f3 en la regi\u00f3n de Lagoa Santa hace unos 10.000 a\u00f1os. La conclusi\u00f3n ser\u00eda apuntalada dos a\u00f1os despu\u00e9s por otro an\u00e1lisis publicado en la misma revista, realizado por Neves y el bioantrop\u00f3logo brasile\u00f1o Mark Hubbe, actualmente docente de la Universidad del Estado de Ohio (EE. UU.), en colaboraci\u00f3n con Guidon. En el art\u00edculo, ellos sostienen: \u201cEn cuanto al sexo de Zuzu, nuestros an\u00e1lisis corroboran la idea esgrimida por Nelson en 2005, cuando afirm\u00f3 que este esqueleto pertenece a un var\u00f3n de contextura menuda\u201d.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/042-045_zuzu_317-1-desktop-true-1.png\" data-tablet_size=\"1140x520\" alt=\"Comprimentos e larguras\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/042-045_zuzu_317-1-desktop-true-1.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/042-045_zuzu_317-1-desktop-true-1.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/042-045_zuzu_317-1-mobile-1.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Rodrigo Cunha<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>Cuando analiz\u00f3 los cr\u00e1neos de los ejemplares del pueblo de Lagoa Santa, a finales de la d\u00e9cada de 1980, Neves constat\u00f3 que esos individuos, as\u00ed como el resto de los esqueletos del mismo per\u00edodo hallados en Am\u00e9rica, presentaban rasgos similares a los de los africanos y los abor\u00edgenes de Australia y Melanesia, diferentes a los de los grupos ind\u00edgenas actuales, cuyos rasgos se asemejan a los asi\u00e1ticos. Los llamados paleoamericanos de aquel grupo, al cual pertenecer\u00edan Luzia y Zuzu, presentan un cr\u00e1neo m\u00e1s estrecho y alargado en sentido anteroposterior, con \u00f3rbitas m\u00e1s bajas que las de los ind\u00edgenas actuales. Ellos ser\u00edan descendientes del primer grupo humano que lleg\u00f3 a Am\u00e9rica, procedente de Asia y con rasgos australomelan\u00e9sicos, seg\u00fan el modelo de ocupaci\u00f3n del continente propuesto en 1989 por Neves y el bioantrop\u00f3logo argentino H\u00e9ctor Pucciarelli. Esa morfolog\u00eda habr\u00eda perdurado hasta los tiempos hist\u00f3ricos, en individuos de pueblos como los que los que los colonizadores portugueses denominaron botocudos. Los dem\u00e1s grupos ind\u00edgenas, seg\u00fan este modelo, ser\u00edan descendientes de una segunda oleada migratoria, integrada en este caso por individuos con caracter\u00edsticas asi\u00e1ticas.<\/p>\n<p>\u201cEl trabajo es impecable, pero era de esperarse que Zuzu tuviera facciones australomelan\u00e9sicas, al igual que los dem\u00e1s paleoamericanos, como ya se hab\u00eda apuntado\u201d, dice Neves, quien no particip\u00f3 en este estudio. \u00c9l atribuye la presencia generalizada de estas caracter\u00edsticas en aquella \u00e9poca a la historia evolutiva de los seres humanos. Como el <em>Homo sapiens<\/em> surgi\u00f3 en \u00c1frica y posiblemente atraves\u00f3 un proceso relativamente reciente de transformaci\u00f3n morfol\u00f3gica de su cr\u00e1neo, esos rasgos m\u00e1s antiguos se diseminaron por todo el planeta. \u201cHasta hace 10.000 a\u00f1os, varios grupos \u00e9tnicos de todo el mundo presentaban esta morfolog\u00eda a la que denomino panafricana\u201d, dice el bioantrop\u00f3logo.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de establecer un registro obtenido mediante dataci\u00f3n directa para el esqueleto de Zuzu, en el trabajo publicado en <em>Scientific Reports<\/em>, Men\u00e9ndez, Solari y otros colaboradores analizaron 10 medidas de su cr\u00e1neo y las compararon con las de otros 108 esqueletos \u201339 de individuos que vivieron en el Holoceno superior y 69 en el Holoceno inferior (los \u00faltimos 4.200 a\u00f1os)\u2013 hallados en diversas regiones del territorio brasile\u00f1o. Los resultados revelaron que Zuzu se asemeja mucho m\u00e1s a los cr\u00e1neos del primer grupo, casi todos paleoamericanos de Lagoa Santa que a los de los individuos de per\u00edodos m\u00e1s recientes, incluso aquellos que habitan o habitaron en sitios geogr\u00e1ficamente m\u00e1s cercanos a Serra da Capivara, como los del pueblo Guajajara, del estado de Maranh\u00e3o.<\/p>\n<p>Al comparar las estructuras del cr\u00e1neo de Zuzu con las de los individuos de ambos per\u00edodos, los cient\u00edficos determinaron que el esqueleto probablemente ser\u00eda el de una mujer. Pero si se lo compara solamente con los cr\u00e1neos del Holoceno superior, per\u00edodo al cual pertenece, Zuzu es un var\u00f3n con facciones delicadas. \u201cEs posible que el dimorfismo sexual, es decir, las diferencias en la fisonom\u00eda externa entre varones y mujeres se haya modificado a lo largo del tiempo. Estas diferencias podr\u00edan haber sido menos acentuadas, o bien esos pueblos sencillamente podr\u00edan haber tenido caracter\u00edsticas morfol\u00f3gicas diferentes en el pasado\u201d, supone Men\u00e9ndez. \u201cTal vez sea por este motivo que se nos dificulta establecer si el esqueleto era masculino o femenino\u201d. Sin embargo, el dimorfismo sexual era bastante evidente entre los antiguos pobladores de Lagoa Santa, contempor\u00e1neos de Zuzu.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>MEN\u00c9NDEZ, L. P. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41598-022-11893-3\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Morphometric affinities and direct radiocarbon dating of the Toca dos Coqueiros\u2019 skull (Serra da Capivara, Brazil)<\/a>.\u00a0<strong>Scientific Reports<\/strong>. v. 12, n. 7807. 12 may. 2022.<br \/>\nLESSA, A. y GUIDON, N. <a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/12012362\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Osteobiographic analysis of skeleton I, s\u00edtio Toca dos Coqueiros, Serra da Capivara National Park, Brazil, 11,060 bp: first results<\/a>.<strong>\u00a0American Journal of Physical Anthropology<\/strong>. v. 118, n. 8, p. 99-110. jun. 2002.<br \/>\nNELSON, A. R. <a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/15386298\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\u201cOsteobiographics\u201d of dos Coqueiros paleoindian reconsidered: Comment on Lessa and Guidon (2002).<\/a><strong>\u00a0American Journal of Physical Anthropology<\/strong>. v. 126, n. 4, p. 401-3. abr. 2005.<br \/>\nHUBBE, M. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/17596851\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\u201cZuzu\u201d strikes again \u2013 Morphological affinities of the early Holocene human skeleton from Toca dos Coqueiros, Piaui, Brazil<\/a>.\u00a0<strong>American Journal of Physical Anthropology<\/strong>. v. 134, n. 2, p. 285-91. oct. 2007.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El individuo, apodado Zuzu, fue contempor\u00e1neo de los grupos humanos m\u00e1s antiguos de Am\u00e9rica de Sur","protected":false},"author":16,"featured_media":452812,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[270,271,280,300,308],"coauthors":[105],"class_list":["post-452811","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-antropologia-es","tag-arqueologia-es","tag-bioquimica-es","tag-evolucion","tag-geografia-es","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/452811","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=452811"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/452811\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":453660,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/452811\/revisions\/453660"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/452812"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=452811"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=452811"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=452811"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=452811"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}