{"id":452821,"date":"2022-09-23T16:09:36","date_gmt":"2022-09-23T19:09:36","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=452821"},"modified":"2022-09-26T16:37:27","modified_gmt":"2022-09-26T19:37:27","slug":"un-efecto-danino-del-fuego","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-efecto-danino-del-fuego\/","title":{"rendered":"Un efecto da\u00f1ino del fuego"},"content":{"rendered":"<p>Los \u00e1rboles que resisten a los incendios muy intensos, como los que devastaron el humedal brasile\u00f1o del Pantanal, en 2020, se ven afectado por una importante merma en su capacidad de recuperaci\u00f3n, de rebrote y de absorci\u00f3n de di\u00f3xido de carbono (CO<sub>2<\/sub>) de la atm\u00f3sfera. Como consecuencia de ello, la regeneraci\u00f3n de la vegetaci\u00f3n aut\u00f3ctona puede ser m\u00e1s lenta y dif\u00edcil en los territorios quemados.<\/p>\n<p>Con base en la informaci\u00f3n proporcionada por sat\u00e9lites sobre los incendios forestales que se produjeron entre 2001 y 2019 en todo Brasil, cient\u00edficos de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG), junto con expertos de la Universidad de Brasilia (UnB) y del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe), han constatado que los llamados incendios de alto impacto \u2013los que fueron parte del 10 % de mayor intensidad, frecuencia y superficie calcinada\u2013 redujeron el potencial del follaje, principalmente de los \u00e1rboles, para realizar la fotos\u00edntesis. Esta disminuci\u00f3n fue de un 23 % en las \u00e1reas quemadas con frecuencia en el sur y sudeste de la Amazonia, de un 19 % en el Cerrado, la sabana brasile\u00f1a, y de un 16 % en el Pantanal, en comparaci\u00f3n con zonas que nunca se incendiaron (<em>obs\u00e9rvese el mapa<\/em>).<\/p>\n<p>En este estudio, la actividad fotosint\u00e9tica y la biomasa del foliar de grandes \u00e1reas fueron evaluadas a distancia mediante el \u00edndice de vegetaci\u00f3n de diferencia normalizada (NDVI), que combina dos bandas de longitud de onda del espectro electromagn\u00e9tico (la luz roja y la infrarroja) del sat\u00e9lite Modis. Este \u00edndice ayuda a determinar la coloraci\u00f3n de las hojas de la vegetaci\u00f3n: las sanas son m\u00e1s verdes y realizan m\u00e1s fotos\u00edntesis, mientras que las quemadas adquieren tonalidades que van del casta\u00f1o al rojizo y su capacidad de transformar la energ\u00eda lum\u00ednica en hidratos de carbono es inferior.<\/p>\n<p>Cuanto menor es la actividad fotosint\u00e9tica, menos capacidad posee la planta para absorber CO<sub>2<\/sub> y mayor es la dificultad para que produzca hojas nuevas. En definitiva, la recuperaci\u00f3n de la vegetaci\u00f3n tras las quemas se torna m\u00e1s lenta.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/046-048_incendios_317-0-desktop-1.png\" data-tablet_size=\"670x730\" alt=\"Plantas sofrem com incendios\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/046-048_incendios_317-0-desktop-1.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/046-048_incendios_317-0-desktop-1.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/046-048_incendios_317-0-mobile-1.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Rodrigo Cunha<\/span>\n<p>Sin embargo, en la Ecorregi\u00f3n del Cerrado, expuesta a incendios forestales m\u00e1s frecuentes, la vegetaci\u00f3n rastrera se recupera r\u00e1pidamente, seg\u00fan sostiene la ingeniera forestal Giselda Durigan, del Instituto de Investigaciones Ambientales (IPA), quien no particip\u00f3 en el trabajo que condujo a esas conclusiones. En los ecosistemas secos, tales como las sabanas africanas y australianas, y el propio Cerrado brasile\u00f1o, los incendios espont\u00e1neos ayudan a renovar la vegetaci\u00f3n y propician la selecci\u00f3n natural de especies resistentes. Los troncos de los \u00e1rboles est\u00e1n recubiertos por una gruesa capa de corteza, los frutos tienen c\u00e1scaras de gran espesor y las semillas germinan solamente despu\u00e9s de las quemas (<em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, ediciones n\u00ba <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-fuego-y-la-biodiversidad\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">291<\/a> y <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-tecnologia-al-servicio-de-la-selva\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">309<\/a><\/em>).<\/p>\n<p>\u201cLa disminuci\u00f3n de la tasa de fotos\u00edntesis y el consecuente estr\u00e9s fisiol\u00f3gico en la vegetaci\u00f3n de la Amazonia son mayores, pues all\u00ed son pocas las especies resistentes al fuego, aunque esto tambi\u00e9n ocurre en el Cerrado, cuya vegetaci\u00f3n se encuentra adaptada a los incendios forestales de baja intensidad, pero no a los de alta intensidad\u201d, dice el ge\u00f3logo Britaldo Soares-Filho, experto en modelado ambiental de la UFMG, uno de los autores del art\u00edculo que describe estos resultados, publicado en marzo en la revista cient\u00edfica <em>Frontiers in Forest and Climate Change<\/em>. \u201cEn el Cerrado, cuando el fuego se vuelve m\u00e1s intenso deja de ser un factor regenerador para transformarse en un elemento destructivo\u201d.<\/p>\n<p>Durigan dice que la destrucci\u00f3n no siempre es irreversible: \u201cEs un simplismo poco recomendable afirmar que en el Cerrado, los incendios de gran intensidad son destructivos o que el bioma no est\u00e1 adaptado a ello\u201d. Seg\u00fan ella, esa apreciaci\u00f3n podr\u00eda sugerir err\u00f3neamente que un \u00e1rea arrasada por un gran incendio ha quedado destruida, ha perdido su valor y podr\u00eda llegar a ser reemplazada por un cultivo como el de la soja.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis de 12.200 im\u00e1genes que llev\u00f3 a cabo el bi\u00f3logo de la UFMG, Ubirajara Oliveira, indica que el Pantanal ha sido, en t\u00e9rminos proporcionales, el bioma brasile\u00f1o con la mayor cantidad de incendios, naturales o intencionales. Las quemas han consumido el 45 % del Pantanal, el 34 % del Cerrado, el 9\u00a0% de la Amazonia, el 8,2 % del Bosque Atl\u00e1ntico, el 5,6 % de la Caatinga y el 1,8 % de la Pampa. En tanto, los incendios de alto impacto afectaron un \u00e1rea menor: el 16,5 % de toda la superficie quemada del Pantanal, el 8,8 % en el caso del Cerrado y el 6,3 % en la Amazonia, principalmente los remanentes de vegetaci\u00f3n nativa contiguos a zonas deforestadas en los \u00faltimos 20 a\u00f1os. En el resto de los biomas no se reportaron incendios forestales tan intensos.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/046-048_incendios_317-1-desktop-1.png\" data-tablet_size=\"670x450\" alt=\"O NDVI nos seis biomas\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/046-048_incendios_317-1-desktop-1.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/046-048_incendios_317-1-desktop-1.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/046-048_incendios_317-1-mobile-1.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Rodrigo Cunha<\/span>\n<p>\u201cLos incendios naturales, causados por la ca\u00edda de rayos, constituyen una fracci\u00f3n menor del total, son de baja intensidad y se producen sobre todo en el Cerrado, a principios de la estaci\u00f3n de lluvias\u201d, dice Soares-Filho. \u201cEn la Amazonia, los incendios en su gran mayor\u00eda son inducidos, tras las talas, para eliminar la vegetaci\u00f3n nativa de las \u00e1reas que se pretende destinar a pasturas para el ganado o a cultivos agr\u00edcolas\u201d.<\/p>\n<p>Soares-Filho coordina el proyecto financiado por el Programa de Inversi\u00f3n Forestal (FIP \u2013 Vigilancia del Cerrado), que da aviso de los riesgos de incendio en los siete parques nacionales del bioma, a partir de los informes diarios que proporciona el sat\u00e9lite Sentinel. El proyecto, que cuenta con el apoyo del Ministerio de Ciencia, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n (MCTI) y del Banco Mundial, ha entrenado a equipos del Instituto Chico Mendes para la Conservaci\u00f3n de la Biodiversidad (ICMBio) en la prevenci\u00f3n y lucha contra los incendios forestales. \u201cComo los parques nacionales son muy extensos, a menudo los brigadistas tardan d\u00edas en llegar hasta los focos de los incendios\u201d, declar\u00f3.<\/p>\n<p>Un estudio de la UFMG publicado en la revista <em>Forest Policy and Economics<\/em> en junio de 2021 se\u00f1alaba que la prevenci\u00f3n de incendios, quemando de manera controlada algunas franjas de vegetaci\u00f3n para proteger otras \u00e1reas m\u00e1s sensibles, redujo en un 12 % la superficie quemada en las siete unidades de conservaci\u00f3n antes mencionadas del Cerrado entre 2012 y 2016. \u201cEste tipo de manejo del fuego con efectos locales no basta\u201d, opina Soares-Filho. \u201cEs indispensable mejorar la fiscalizaci\u00f3n y combatir los incendios cuando estos quebrantan las leyes de protecci\u00f3n\u201d. La situaci\u00f3n podr\u00eda empeorar. En el estudio publicado este a\u00f1o en la revista <em>Frontiers in Forest and Climate Change<\/em>, se incluyen estimaciones seg\u00fan las cuales, teniendo en cuenta un escenario de cambios clim\u00e1ticos moderados, hacia 2050 los incendios de alto impacto aumentar\u00e1n un 97 % en la Amazonia, un 95 % en el Cerrado y un 74 % en el Pantanal.<\/p>\n<p>\u201cLos pron\u00f3sticos siempre tienen limitaciones, pero la tendencia apunta a un aumento real de los incendios forestales en todo el mundo, tal como lo advierte el \u00faltimo informe del IPCC [Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim\u00e1tico], de agosto de 2021\u201d, dice el bot\u00e1nico Giuliano Locosselli, del IPA.<\/p>\n<p>\u201cEstamos luchando por reducir las emisiones de CO<sub>2<\/sub> que los incendios forestales liberan en gran cantidad\u201d, a\u00f1ade. \u201cA su vez, el CO<sub>2<\/sub> eleva las temperaturas y genera m\u00e1s incendios, que emiten una cantidad mayor a\u00fan de este gas\u201d.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<br \/>\n<\/strong>La transici\u00f3n hacia la sostenibilidad y el nexo agua-agricultura-energ\u00eda. Exploraci\u00f3n de un abordaje integrador con estudios de caso en los biomas brasile\u00f1os del Cerrado y la Caatinga (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/101225\/transicao-para-sustentabilidade-e-o-nexo-agua-agricultura-energia-explorando-uma-abordagem-integrado\/?q=17\/22269-2\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 17\/22269-2<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Programa de Investigaciones sobre Cambios Clim\u00e1ticos Globales; <strong>Investigador responsable<\/strong> Jean Pierre Ometto (Inpe); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 2.983.408,46<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>OLIVEIRA, U.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.frontiersin.org\/articles\/10.3389\/ffgc.2022.735017\/full\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Determinants of fire impact in the Brazilian biomes<\/a>.\u00a0<strong>Frontiers in Forest and Climate Change<\/strong>. v. 5, 731517, v. 1-12. 28 mar. 2022.<br \/>\nOLIVEIRA, A. S.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S1389934121000538\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Costs and effectiveness of public and private fire management programs in the Brazilian Amazon and Cerrado<\/a>.\u00a0<strong>Forest Policy and Economics<\/strong>. v. 127, 102447, p. 1-11. jun. 2021.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los incendios forestales de gran magnitud menguan la capacidad de las plantas para realizar la fotos\u00edntesis y atentan contra la recuperaci\u00f3n de la vegetaci\u00f3n nativa","protected":false},"author":17,"featured_media":452822,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[296,269],"coauthors":[5968],"class_list":["post-452821","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-energia-es","tag-ambiente-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/452821","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=452821"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/452821\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":453724,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/452821\/revisions\/453724"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/452822"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=452821"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=452821"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=452821"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=452821"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}