{"id":453287,"date":"2022-09-23T16:34:34","date_gmt":"2022-09-23T19:34:34","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=453287"},"modified":"2022-09-23T16:34:34","modified_gmt":"2022-09-23T19:34:34","slug":"sin-miedo-de-luchar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/sin-miedo-de-luchar\/","title":{"rendered":"Sin miedo de luchar"},"content":{"rendered":"<p>El 13 de mayo de 1822, un grupo de 186 mujeres envi\u00f3 a Maria Leopoldina (1797-1826) la <em>Carta das senhoras baianas a Sua Alteza Real dona Leopoldina, felicitando-a pela parte por ela tomada nas patri\u00f3ticas resolu\u00e7\u00f5es do seu esposo o pr\u00edncipe regente dom Pedro <\/em>[Carta de las damas de Bah\u00eda a Su Alteza Real do\u00f1a Leopoldina, felicit\u00e1ndola por su postura ante las patri\u00f3ticas resoluciones tomadas por su esposo, el pr\u00edncipe regente don Pedro]. El documento reconoc\u00eda la contribuci\u00f3n de la entonces princesa y futura emperatriz a la permanencia de su marido en Brasil, un factor de suma importancia en opini\u00f3n de las signatarias de la misiva para que la Independencia en relaci\u00f3n con Portugal se concretara. \u201cEs mucho m\u00e1s que una carta: se trata de un manifiesto pol\u00edtico\u201d, dice la historiadora Maria de Lourdes Viana Lyra, de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ) y autora de libros como <em>A utopia do poderoso imp\u00e9rio. Portugal e Brasil: Bastidores da pol\u00edtica, 1798-1822<\/em> [La utop\u00eda del poderoso imperio. Portugal y Brasil: entretelones de la pol\u00edtica] (editorial Sette Letras, 1994). \u201cEn el Brasil de la \u00e9poca, a la mujer se le asignaba un rol subordinado, que se circunscrib\u00eda al \u00e1mbito privado y vinculado a la familia. La presencia femenina era invisibilizada, pero las mujeres nunca dejaron de movilizarse pol\u00edticamente en lo que tuvo que ver con la Independencia, en la cual participaron de diversas formas\u201d, informa.<\/p>\n<p>En un art\u00edculo sobre el tema, Lyra pone de relieve el hecho de que, adem\u00e1s de las acciones aisladas, encabezadas por figuras notorias como la propia Leopoldina, hubo otras \u201cmucho m\u00e1s expresivas\u201d y a\u00fan poco conocidas por el p\u00fablico en general. Fueron movilizaciones colectivas de mujeres que actuaron en la escena p\u00fablica durante el per\u00edodo de la Independencia. La historiadora Andr\u00e9a Slemian, de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), coincide y a\u00f1ade consideraciones nuevas. \u201cA lo largo de ese proceso, muchas mujeres se expresaron a trav\u00e9s de cartas, manifiestos y otros textos. En ese sentido, la prensa naciente en Brasil cumpli\u00f3 un papel importante, no solo por divulgar las ideas de esas mujeres con respecto a la Independencia en la secci\u00f3n de cartas de los peri\u00f3dicos, por ejemplo, sino tambi\u00e9n actuando como portavoz y apoyo a las cuestiones relacionadas con el g\u00e9nero femenino y sus derechos\u201d, dice Slemian, quien lleva 20 a\u00f1os estudiando la historia de la Am\u00e9rica portuguesa y de Brasil entre los siglos XVIII y XIX.<\/p>\n<div id=\"attachment_453313\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-453313 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/SITE_MulheresBicentenario-1-1140-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"583\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/SITE_MulheresBicentenario-1-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/SITE_MulheresBicentenario-1-1140-1-250x128.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/SITE_MulheresBicentenario-1-1140-1-700x358.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/SITE_MulheresBicentenario-1-1140-1-120x61.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">New York Public Library<\/span>Ilustraci\u00f3n que muestra la marcha de las mujeres a Versalles, en el marco de la Revoluci\u00f3n Francesa<span class=\"media-credits\">New York Public Library<\/span><\/p><\/div>\n<p>Seg\u00fan Lyra, la movilizaci\u00f3n femenina no era nada nuevo en Brasil. \u201cExisten registros de movimientos colectivos de mujeres en Pernambuco que datan de los siglos XVII y XVIII, por ejemplo. Durante la invasi\u00f3n holandesa, apresaron a la propietaria de unas tierras y un grupo de mujeres solicit\u00f3 la intervenci\u00f3n del gobernador, Jo\u00e3o Maur\u00edcio de Nassau [1604-1679], para que la prisionera fuera liberada\u201d, relata. Con todo, durante el per\u00edodo de la Independencia estas actitudes cobraron nuevos br\u00edos gracias a los vientos revolucionarios que soplaban en aquel momento. \u201cLas mujeres participaron activamente en la Revoluci\u00f3n Francesa [1789-1799], que desemboc\u00f3 en la <em>Declaraci\u00f3n de los derechos de la mujer y la ciudadana <\/em>[1791]. Este movimiento tuvo distintos grados de impacto en la sociedad de la \u00e9poca en diversos lugares del mundo\u201d, dice Lyra.<\/p>\n<p>La participaci\u00f3n femenina en el proceso de la Independencia de Brasil no se limit\u00f3 a la palabra escrita. \u201cHab\u00eda mujeres que se ocupaban de sus propiedades y negocios, y estaban al corriente de lo que ocurr\u00eda en la escena p\u00fablica\u201d, recuerda Slemian. Ese fue el caso de Barbara Pereira de Alencar (1760-1832), propietaria de un ingenio azucarero, que tom\u00f3 partido en la Revoluci\u00f3n Republicana de 1817, en Cear\u00e1. \u201cLa provincia de Pernambuco estaba obligada a contribuir con abultados sumas mensuales en tributos a la Corte portuguesa radicada en R\u00edo de Janeiro desde 1808. Adem\u00e1s, la presencia real elev\u00f3 los precios en toda la colonia. Todo ello gener\u00f3 un descontento que cundi\u00f3 desde la elite hasta las capas populares y ofici\u00f3 como detonante de la revoluci\u00f3n\u201d, relata el historiador Flavio Jos\u00e9 Gomes Cabral, de la Universidad Cat\u00f3lica de Pernambuco (Unicap), quien est\u00e1 preparando un libro sobre ese episodio. \u201cLa rebeli\u00f3n comenz\u00f3 en Pernambuco y se extendi\u00f3 hacia Cear\u00e1, Rio Grande do Norte y Para\u00edba\u201d.<\/p>\n<p>Nacida en Pernambuco, tras su boda, Alencar se mud\u00f3 a Cear\u00e1 donde, al enviudar, se hizo cargo del ingenio Pau Seco, en la regi\u00f3n de Crato. Por el lado materno, ella ten\u00eda ascendencia ind\u00edgena y, por el paterno, portuguesa\u201d, relata Cabral. Dos de sus hijos asistieron al Seminario Episcopal de Nossa Senhora da Gra\u00e7a de Olinda, vinculado a la di\u00f3cesis de Pernambuco y feroz n\u00facleo revolucionario de la provincia. Uno de ellos era Jos\u00e9 Martiniano Pereira de Alencar (1794-1860), quien m\u00e1s tarde ser\u00eda el padre del novelista Jos\u00e9 de Alencar (1829-1877). \u201c\u00c9l cont\u00f3 con el apoyo de su madre para difundir en la regi\u00f3n de Crato las ideas a favor de la revoluci\u00f3n, sobre todo para la organizaci\u00f3n de reuniones que atra\u00edan a parientes y amigos de la familia\u201d, prosigue el investigador.<\/p>\n<p>Con el desmantelamiento de la revoluci\u00f3n, Barbara de Alencar fue arrestada el 13 de junio de 1817 y trasladada a la ciudad de Fortaleza. \u201cPreviamente fue expuesta al vituperio p\u00fablico en las calles de Crato\u201d, comenta Cabral. Pudo recuperar su libertad unos tres a\u00f1os despu\u00e9s, en noviembre de 1820, tras haber estado presa en las c\u00e1rceles de Recife y Salvador. \u201cLa historia de Barbara de Alencar a\u00fan es poco conocida\u201d, dice Lyra. Uno de los motivos, seg\u00fan la especialista, radica en que a lo largo de los siglos XIX y XX, al abordar la Independencia de Brasil, la historiograf\u00eda brasile\u00f1a se centr\u00f3 en los sucesos del 7 de septiembre de 1822 y en las articulaciones engendradas por los hombres de Minas Gerais, R\u00edo de Janeiro y S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<div id=\"attachment_453321\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-453321 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/SITE_MulheresBicentenario-3-1140-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"769\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/SITE_MulheresBicentenario-3-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/SITE_MulheresBicentenario-3-1140-1-250x169.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/SITE_MulheresBicentenario-3-1140-1-700x472.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/SITE_MulheresBicentenario-3-1140-1-120x81.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Biblioteca Nacional <\/span>Libro sobre la vida de Barbara de Alencar<span class=\"media-credits\">Biblioteca Nacional <\/span><\/p><\/div>\n<p>Seg\u00fan Slemian, este panorama ha ido modific\u00e1ndose en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas con la aparici\u00f3n de estudios centrados en la diversidad en las universidades brasile\u00f1as. \u201cPero todav\u00eda hay mucho por investigar\u201d, asegura. Una de las grandes dificultades para el avance de los nuevos estudios tiene que ver con las fuentes oficiales del per\u00edodo, seg\u00fan dice S\u00e9rgio Armando Diniz Guerra Filho, de la Universidad Federal de Rec\u00f4ncavo da Bahia (UFRB). \u201cEsos documentos fueron escritos por hombres blancos de la elite y, por lo general, excluyen la participaci\u00f3n de otros segmentos de la sociedad, tales como los pobres, las mujeres, los negros y los ind\u00edgenas\u201d, dice el historiador, quien en sus estudios de maestr\u00eda investig\u00f3 la participaci\u00f3n popular en la guerra de la Independencia en Bah\u00eda (1822-1823).<\/p>\n<p>No obstante, se pueden detectar indicios de la presencia femenina en las manifestaciones populares, sostiene el acad\u00e9mico. \u201cDesde el siglo XIX, los desfiles c\u00edvicos del 2 de julio que conmemoran la Independencia de Bah\u00eda, rinden homenaje a la figura del <em>caboclo o <\/em>cholo. Estos s\u00edmbolos de la participaci\u00f3n popular en la guerra contra los portugueses suelen ser femeninos, como ocurre en el municipio de Santo Amaro da purifica\u00e7\u00e3o\u201d, comenta Guerra Filho. Otro indicio aparece en la procesi\u00f3n conocida como <em>Careta do Mingau<\/em>, que tiene lugar en el mes de julio por las calles del municipio de Saubara, tambi\u00e9n en la regi\u00f3n de Rec\u00f4ncavo bahiano. \u201cLas mujeres se cubren con s\u00e1banas para recordar a sus conterr\u00e1neas que en el pasado se disfrazaban de apariciones para llevarles alimentos al amanecer a los combatientes atrincherados. El cuidado de la comida y de los uniformes, adem\u00e1s de los pacientes en las enfermer\u00edas, es otra de las dimensiones de la participaci\u00f3n femenina en el proceso de la Independencia, dice el investigador.<\/p>\n<div id=\"attachment_453341\" style=\"max-width: 710px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-453341 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/SITE_MulheresBicentenario-5-700-1.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"930\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/SITE_MulheresBicentenario-5-700-1.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/SITE_MulheresBicentenario-5-700-1-250x332.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/SITE_MulheresBicentenario-5-700-1-120x159.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Cole\u00e7\u00e3o Anne S. K. Brown, Brown University, Providence<\/span>Retrato de Maria Quit\u00e9ria de Jesus (1792-1853)<span class=\"media-credits\">Cole\u00e7\u00e3o Anne S. K. Brown, Brown University, Providence<\/span><\/p><\/div>\n<p>No todas las mujeres permanec\u00edan en la retaguardia, y un ejemplo de ello fue Maria Quit\u00e9ria de Jesus (c. 1792-1853), quien se disfraz\u00f3 de var\u00f3n y adopt\u00f3 el apodo de soldado Medeiros para luchar contra los portugueses en Bah\u00eda. \u201cEra reconocida entre la tropa por su buena punter\u00eda y su verdadera identidad solo qued\u00f3 revelada cuando su padre fue a buscarla a Cachoeira, por entonces capital interina de Bah\u00eda. Ella se rehus\u00f3 a volver al hogar y continu\u00f3 luchando\u201d, dice Guerra Filho. En 1823, la combatiente recibi\u00f3 de Pedro I el grado de caballero de la Orden Imperial del Cruzeiro, en R\u00edo de Janeiro.<\/p>\n<p>La figura de Maria Quit\u00e9ria como hero\u00edna de la guerra de la Independencia empez\u00f3 a erigirse a principios del siglo XIX, afirma el historiador del arte Nathan Gomes en su tesina de maestr\u00eda intitulada \u201cTeatro de la memoria, teatro de la guerra. Maria Quit\u00e9ria de Jesus en la formaci\u00f3n del imaginario nacional (1823-1979)\u201d. Su investigaci\u00f3n, defendida en el mes de abril en el Instituto de Estudios Brasile\u00f1os (IEB) de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), cont\u00f3 con el apoyo de la FAPESP. Seg\u00fan Gomes, la historia de la bahiana cobr\u00f3 relevancia cuando fue plasmada en el libro intitulado <em>Journal of a voyage to Brazil and residence there during parts of the years 1821, 1822 and 1823<\/em>. Se trata del relato del viaje de la artista y escritora brit\u00e1nica Maria Graham (1785-1842), quien, entre otras actividades, trabaj\u00f3 como institutriz de los hijos de Pedro\u00a0I y Leopoldina en R\u00edo de Janeiro.<\/p>\n<p>La obra, publicada en 1824 por la editorial brit\u00e1nica Longmann &amp; Co., tambi\u00e9n inclu\u00eda un retrato de la hero\u00edna bahiana, cuya autor\u00eda los estudios atribuyen a los ingleses Augustus Earle (1793-1838) y Denis Dighton (1792-1827), adem\u00e1s del grabador Edward Finde (1791-1857). \u201cMaria Quit\u00e9ria aparece de cuerpo entero, vistiendo una falda sobre su uniforme. Esta fue la imagen de ella que perdur\u00f3\u201d, se\u00f1ala Gomes. Una serie de actividades desarrolladas entre 1840 y 1930, principalmente por el Instituto Hist\u00f3rico y Geogr\u00e1fico Brasile\u00f1o (IHGB), el Instituto Geogr\u00e1fico e Hist\u00f3rico de Bah\u00eda (IGHB) y el Museo Paulista (MP) contribuy\u00f3 a difundir la fama de la combatiente bahiana en la memoria colectiva. \u201cEl punto culminante de su consagraci\u00f3n en ese per\u00edodo se produjo en el centenario de la Independencia, en 1922\u201d, dice el estudioso. En aquella \u00e9poca, el Museo Paulista, que en la actualidad pertenece a la USP, comenz\u00f3 a exhibir en su sala principal un retrato de Maria Quit\u00e9ria pintado en 1920 por el italiano Domenico Failutti (1872-1923) junto a otros lienzos como <em>Independ\u00eancia ou morte! <\/em>(1888), de Pedro Am\u00e9rico (1843-1905).<\/p>\n<p>El proceso de apropiaci\u00f3n de la imagen de Maria Quit\u00e9ria fue avanzando con el tiempo, como muestran las investigaciones. En 1953, a\u00f1o del centenario de su fallecimiento, la militar bahiana tuvo su primera biograf\u00eda: fue escrita en clave de novela por el historiador bahiano Manuel Pereira Reis J\u00fanior, al frente de las conmemoraciones de la efem\u00e9ride. Ese mismo a\u00f1o el Ej\u00e9rcito brasile\u00f1o dispuso la obligatoriedad de contar con un retrato de la combatiente en todas sus reparticiones y cre\u00f3 la insignia Maria Quit\u00e9ria. Bastante despu\u00e9s, en 1996, fue declarada Patrona del Cuadro Complementario de Oficiales del Ej\u00e9rcito Brasile\u00f1o. \u201cA partir de la d\u00e9cada de 1980, la instituci\u00f3n comenz\u00f3 a aceptar oficiales de g\u00e9nero femenino\u201d, subraya Gomes.<\/p>\n<div id=\"attachment_453329\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-453329 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/SITE_MulheresBicentenario-4-1140-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"613\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/SITE_MulheresBicentenario-4-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/SITE_MulheresBicentenario-4-1140-1-250x134.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/SITE_MulheresBicentenario-4-1140-1-700x376.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/SITE_MulheresBicentenario-4-1140-1-120x65.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Ipac<\/span>La procesi\u00f3n Careta do Mingau, la manifestaci\u00f3n que hace referencia al papel desempe\u00f1ado por las mujeres en el proceso de la Independencia en Bah\u00eda<span class=\"media-credits\">Ipac<\/span><\/p><\/div>\n<p>La investigaci\u00f3n abarca hasta la d\u00e9cada de 1970, cuando el Movimiento de Mujeres por la Amnist\u00eda (MFPA) convirti\u00f3 a Maria Quit\u00e9ria en un s\u00edmbolo contra el autoritarismo en la dictadura militar (1964-1985). El MFPA, creado en 1975 por un grupo de mujeres de S\u00e3o Paulo, se expandi\u00f3 r\u00e1pidamente por todo el pa\u00eds. A la cabeza de esta iniciativa estaba Therezinha Zerbini (1928-2015), ama de casa y activista, cuyo marido, un militar, hab\u00eda sido exonerado de la fuerza por el golpe de Estado. \u201cLa lucha de Zerbini contra la dictadura era pret\u00e9rita: fue una de las organizadoras del congreso clandestino de la UNE [Uni\u00f3n Nacional de Estudiantes], celebrado en Ibi\u00fana (S\u00e3o Paulo), en 1968, por ejemplo\u201d, relata Gomes.<\/p>\n<p>En cuanto al MFPA, la elecci\u00f3n de Maria Quit\u00e9ria como emblema fue parte de una estrategia deliberada del movimiento para asociarse a un personaje consagrado en el pante\u00f3n de las Fuerzas Armadas, pero cuyo significado trascend\u00eda el campo estrictamente militar. Pod\u00eda representar, por caso, la defensa de la participaci\u00f3n de las mujeres en la pol\u00edtica\u201d, apunta Gomes. \u201cEllas consideraban que con ello podr\u00eda movilizarse con mayor libertad\u201d. Esta estrategia tuvo un \u00e9xito parcial. En 1977, la primera edici\u00f3n del bolet\u00edn <em>Maria Quit\u00e9ria<\/em>, adem\u00e1s de pancartas y panfletos con su imagen, fue confiscada por el SNI (Servicio Nacional de Informaci\u00f3n), que tambi\u00e9n infiltr\u00f3 a un fot\u00f3grafo en una manifestaci\u00f3n en la que particip\u00f3 el movimiento ese mismo a\u00f1o en Salvador (Bah\u00eda).<\/p>\n<div id=\"attachment_453349\" style=\"max-width: 710px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-453349 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/SITE_MulheresBicentenario-6-700-1.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"779\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/SITE_MulheresBicentenario-6-700-1.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/SITE_MulheresBicentenario-6-700-1-250x278.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/SITE_MulheresBicentenario-6-700-1-120x134.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Nypl<\/span>Retrato de Maria Leopoldina<span class=\"media-credits\">Nypl<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Una alternativa moderada<br \/>\n<\/strong>La sala principal del Museo Paulista, la misma que alberga el retrato de Maria Quit\u00e9ria, contiene tambi\u00e9n un lienzo en homenaje a la emperatriz Leopoldina, tambi\u00e9n pintada por Failutti en la d\u00e9cada de 1920. \u201cLeopoldina hab\u00eda nacido en Viena, era hija del emperador Francisco II de Austria, y fue educada para reinar. Cuando contrajo matrimonio con el pr\u00edncipe heredero del trono del Reino Unido lusobrasile\u00f1o, el futuro emperador Pedro I, se mud\u00f3 a Brasil, creyendo que el fortalecimiento de la monarqu\u00eda en el tr\u00f3pico ser\u00eda beneficioso para el mantenimiento de los reg\u00edmenes absolutistas en decadencia en Europa a partir de la Revoluci\u00f3n Francesa\u201d, dice Lyra, de la UFRJ, autora de la biograf\u00eda de la noble austr\u00edaca que forma parte del libro intitulado <em>Rainhas de Portugal no novo mundo: Carlota Joaquina, Leopoldina de Habsburgo <\/em>[Reinas de Portugal en el Nuevo Mundo: Carlota Joaquina y Leopoldina de Habsburgo], publicado por la editorial portuguesa C\u00edrculo de Leitores, en 2011.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Slemian, la actividad pol\u00edtica de Leopoldina en la Corte portuguesa se desarroll\u00f3 principalmente a principios de la d\u00e9cada de 1820. \u201cElla cumpli\u00f3 un papel importante en el proceso de la Independencia, que ejerci\u00f3 con extremo pragmatismo y en forma m\u00e1s cautelosa que su marido\u201d, dice la experta, autora de la entrada sobre Leopoldina en el <em>Dicion\u00e1rio da Independ\u00eancia: Hist\u00f3ria, mem\u00f3ria e historiografia<\/em>, cuyo lanzamiento est\u00e1 previsto para el segundo semestre de este a\u00f1o. \u201cSin embargo, su intervenci\u00f3n no puede tergiversarse. Leopoldina era conservadora, la agitaci\u00f3n social la aterraba y breg\u00f3 por una alternativa de independencia moderada, que mantuviera al pr\u00edncipe en el trono. Ese fue, por cierto, el proyecto que se materializ\u00f3 en 1822\u201d, concluye.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La ausencia de derechos pol\u00edticos no impidi\u00f3 la participaci\u00f3n de las mujeres en el proceso de la Independencia de Brasil","protected":false},"author":689,"featured_media":453305,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[310],"coauthors":[3453],"class_list":["post-453287","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/453287","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/689"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=453287"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/453287\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":453461,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/453287\/revisions\/453461"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/453305"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=453287"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=453287"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=453287"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=453287"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}