{"id":453495,"date":"2022-09-23T16:37:46","date_gmt":"2022-09-23T19:37:46","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=453495"},"modified":"2022-09-27T11:18:47","modified_gmt":"2022-09-27T14:18:47","slug":"las-riquezas-subterraneas-del-brasil-imperial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-riquezas-subterraneas-del-brasil-imperial\/","title":{"rendered":"Las riquezas subterr\u00e1neas del Brasil imperial"},"content":{"rendered":"<p>Con su asesoramiento, \u00e9l \u201creavivar\u00eda en los mineros el esp\u00edritu de la miner\u00eda\u201d, escribi\u00f3 el mineralogista alem\u00e1n Wilhelm Ludwig von Eschwege (1777-1855) en su libro <em>Pluto brasiliensis<\/em>, la primera obra cient\u00edfica sobre la geolog\u00eda brasile\u00f1a, dividida en dos tomos, publicada en idioma alem\u00e1n en 1833 (el t\u00edtulo hace referencia a las rocas llamadas plut\u00f3nicas \u2013o volc\u00e1nicas\u2013 que constituyen la base de la estructura geol\u00f3gica). \u201cA partir de 1764\u201d, relata, \u201cla decadencia de la miner\u00eda comenz\u00f3 a hacerse palpable. El quinto [el impuesto abonado al gobierno, equivalente al 20 % del volumen del oro extra\u00eddo] disminu\u00eda a ojos vistas\u201d.<\/p>\n<p>El bar\u00f3n de Eschwege, de mirada severa y espesos bigotes seg\u00fan el retrato expuesto en el Museo Paulista de la Universidad de S\u00e3o Paulo (MP-USP), realiz\u00f3 el primer estudio exhaustivo de los recursos minerales de Brasil al recorrer el interior del pa\u00eds, principalmente la regi\u00f3n de Minas Gerais, entre 1811 y 1821. En su car\u00e1cter de intendente \u2013o inspector\u2013 de las minas de oro, con el grado de teniente coronel ingeniero y curador del Real Gabinete de Mineralog\u00eda de R\u00edo de Janeiro, creado en 1810, volvi\u00f3 a analizar las t\u00e9cnicas de extracci\u00f3n del oro, que ya hab\u00edan sido evaluadas por Andr\u00e9 Jo\u00e3o Antonil en su obra <em>Cultura e opul\u00eancia do Brasil por suas drogas e minas<\/em>, de 1711. Antonil fue el nombre adoptado por el misionero jesuita italiano Giovanni Ant\u00f4nio Andreoni (1649-1716).<\/p>\n<p>El bar\u00f3n de Eschwege propuso el empleo de m\u00e1quinas para reducir la cantidad de mano de obra esclavizada y aumentar la productividad. Elabor\u00f3 un mapa con las 555 minas de explotaci\u00f3n aur\u00edfera activas en 1814 e identific\u00f3 nuevos yacimientos de minerales de los cuales se podr\u00eda extraer no solo oro, sino tambi\u00e9n diamantes, cobre, plomo, manganeso y salitre, que fueron explotados en las d\u00e9cadas posteriores, y tambi\u00e9n se\u00f1al\u00f3 posibles \u00e1reas existencia, desde Cear\u00e1 hasta Rio Grande do Sul.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de explorador y asesor, fue uno de los socios de la F\u00e1brica de Ferro Patri\u00f3tica, una de las primeras fundiciones de hierro de Brasil, inaugurada en 1810 en el municipio de Congonhas do Campo (Minas Gerais). A pesar de las innovaciones t\u00e9cnicas, el emprendimiento no prosper\u00f3, porque produc\u00eda m\u00e1s de lo que el mercado de consumo necesitaba. Bas\u00e1ndose en esa experiencia, lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que solo ser\u00edan factibles peque\u00f1as f\u00e1bricas distribuidas por las provincias (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-primeros-anos-de-la-siderurgia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 172<\/em><\/a>). Tambi\u00e9n colabor\u00f3 con la Real F\u00e1brica de Chumbo de Abaet\u00e9, una planta productora de plomo instalada en Minas Gerais, y con la F\u00e1brica de Ferro de Ipanema, otra fundici\u00f3n de hierro, en S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<div id=\"attachment_453496\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-453496 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/092-094_memoria_317-0-800-1.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"967\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/092-094_memoria_317-0-800-1.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/092-094_memoria_317-0-800-1-250x302.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/092-094_memoria_317-0-800-1-700x846.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/092-094_memoria_317-0-800-1-120x145.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Jos\u00e9 Rosael \/ H\u00e9lio Nobre \/ Museo Paulista de la USP<\/span>Retrato de Eschwege realizado por Bernhard Wiegandt<span class=\"media-credits\">Jos\u00e9 Rosael \/ H\u00e9lio Nobre \/ Museo Paulista de la USP<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>El tr\u00edo alem\u00e1n<br \/>\n<\/strong>Jos\u00e9 Bonif\u00e1cio de Andrada e Silva (1763-1838) era intendente general de Minas y Metales del Reino, en Lisboa, cuando convenci\u00f3 al entonces ministro de Asuntos Exteriores y de Guerra, Rodrigo de Sousa Coutinho (1755-1812) de la contrataci\u00f3n de tres ge\u00f3logos germanos para que reactivaran la explotaci\u00f3n de las minas de las colonias: Eschwege, Wilhelm-Christian Gotthelft von Feldner (1772-1822) y Friedrich Ludwig Wilhelm Varnhagen (1782-1842), quienes arribaron a la capital portuguesa en 1803. Los ge\u00f3logos Iran Machado y Silvia Figueir\u00f4a, de la Universidad de Campinas (Unicamp), relatan la trayectoria del tr\u00edo en el libro <em>Hist\u00f3ria da minera\u00e7\u00e3o brasileira <\/em>[Historia de la miner\u00eda brasile\u00f1a] (CRV, 2020).<\/p>\n<p>En 1810, por invitaci\u00f3n del pr\u00edncipe regente Jo\u00e3o VI, embarcaron en una traves\u00eda de 60 d\u00edas rumbo a Brasil y empezaron a trabajar como inspectores de minas. Feldner se aboc\u00f3 a los yacimientos recientemente descubiertos en Rio Grande do Sul y, m\u00e1s tarde, en el litoral de Bah\u00eda. Varnhagen recibi\u00f3 el encargo de inspeccionar las minas de hierro de la regi\u00f3n de Sorocaba, en el interior paulista, que facilitaron la fundaci\u00f3n de la Real F\u00e1brica de Ferro de Ipanema, ese mismo a\u00f1o (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/a-hierro-y-fuego-2\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 202<\/em><\/a>). Eschwege colabor\u00f3 en la implementaci\u00f3n de la ense\u00f1anza en la Real Academia Militar de R\u00edo de Janeiro, la primera escuela de ingenier\u00eda de Brasil, inaugurada en 1810, y posteriormente se instal\u00f3 en Vila Rica, hoy en d\u00eda el municipio de Ouro Preto, donde comenz\u00f3 a trabajar en la F\u00e1brica Patri\u00f3tica.<\/p>\n<p>Su trabajo de campo no se limit\u00f3 a la geolog\u00eda, ya que tambi\u00e9n deb\u00eda realizar observaciones meteorol\u00f3gicas y dise\u00f1ar un plan para la navegaci\u00f3n en el r\u00edo Doce, elaborar mapas m\u00e1s precisos de la regi\u00f3n y, tal como \u00e9l mismo escribiera, \u201cestablecer relaciones amistosas con los grupos nativos botocudos antrop\u00f3fagos\u201d, a los que el gobierno portugu\u00e9s hab\u00eda declarado formalmente la guerra. \u201cQu\u00e9 tarea herc\u00falea tener que ejecutar todo esto en un plazo de dos a\u00f1os y, una vez transcurrido el mismo, regresar enseguida a R\u00edo de Janeiro con el objeto de brindar conferencias que no me despertaban ning\u00fan inter\u00e9s\u201d, protestaba.<\/p>\n<p>En las minas de la regi\u00f3n de Mariana, el ge\u00f3logo alem\u00e1n recolect\u00f3 minerales \u2013entre ellos una variedad de baritina con un alto contenido de estroncio y una forma impura de hematita (\u00f3xido f\u00e9rrico)\u2013 y los envi\u00f3 a colegas expertos de Europa, quienes los caracterizaron y los bautizaron eschwegitas. \u201cComo no se trataba de minerales nuevos, sino de variedades, no justificaban una nueva denominaci\u00f3n\u201d, comenta el ge\u00f3logo Daniel Atencio, del Instituto de Geociencias de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IGc-USP), responsable de la identificaci\u00f3n de 20 nuevos minerales de Brasil y 14 de otros pa\u00edses (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-piedras-en-el-camino\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 180<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>En <em>Pluto brasiliensis<\/em>, Eschwege bautiz\u00f3 y describi\u00f3 la zona serrana de Serra do Espinha\u00e7o, que se extiende entre los estados de Minas Gerais y Bah\u00eda. Atribuy\u00f3 su formaci\u00f3n a una hip\u00f3tesis denominada neptunismo, propuesta por el ge\u00f3logo alem\u00e1n Abraham Werner (1749-1817), seg\u00fan la cual, las rocas se habr\u00edan formado debido a la cristalizaci\u00f3n o deposici\u00f3n de minerales en las aguas de un oc\u00e9ano primigenio. \u201cEra la teor\u00eda vigente en aquella \u00e9poca\u201d, dice Figueir\u00f4a. Hoy en d\u00eda, en el municipio de Diamantina, se encuentra el Centro de Geolog\u00eda Eschwege, de la Universidad Federal de Minas Gerais, que congrega a los investigadores del \u00e1rea y promueve encuentros cient\u00edficos que tratan sobre Serra do Espinha\u00e7o.<\/p>\n<div id=\"attachment_453504\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-453504 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/092-094_memoria_317-2-1140-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"641\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/092-094_memoria_317-2-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/092-094_memoria_317-2-1140-1-250x141.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/092-094_memoria_317-2-1140-1-700x394.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/092-094_memoria_317-2-1140-1-120x67.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">HVL\u2009\/\u2009Wikimedia Commons<\/span>Serra do Espinha\u00e7o, descrita por Eschwege, se extiende a trav\u00e9s de los estados de Minas Gerais y Bah\u00eda<span class=\"media-credits\">HVL\u2009\/\u2009Wikimedia Commons<\/span><\/p><\/div>\n<p>En 1821, los tres ingenieros de minas retornaron a Portugal con Jo\u00e3o Vi. Feldner falleci\u00f3 al a\u00f1o siguiente a causa de una neumon\u00eda, 40 d\u00edas despu\u00e9s de haber asumido el cargo de inspector de una mina de oro cercana a Lisboa. Varnhagen fue nombrado administrador de los bosques nacionales del reino. Y Eschwege regres\u00f3 a Alemania. La historiadora del arte Maria Jo\u00e3o Baptista Neto, de la Universidad de Lisboa, relata en un art\u00edculo publicado en 2007 por el Centro de Estudios de la Poblaci\u00f3n, Econom\u00eda y Sociedad (Capese) de la Universidad de Porto, en Portugal, que \u00e9l vivi\u00f3 en la corte de la ciudad de Weimar, el centro intelectual del imperio alem\u00e1n, y obtuvo apoyo para publicar sus obras sobre Brasil.<\/p>\n<p>El autor de <em>Pluto brasiliensis<\/em> vivi\u00f3 entre Alemania y Portugal hasta 1837, cuando se radic\u00f3 en Lisboa y, como arquitecto aficionado, se hizo cargo del proyecto del Palacio Nacional da Pena, construido a partir de la restauraci\u00f3n y ampliaci\u00f3n de un convento en el actual municipio de Sintra, en el \u00c1rea Metropolitana de Lisboa. El encargo le hab\u00eda sido asignado por el entonces pr\u00edncipe consorte y m\u00e1s tarde rey de Portugal, Fernando II (1816-1885), hijo de un pr\u00edncipe alem\u00e1n, casado con la reina Maria II (1819-1853), hija de Pedro I. \u201cEste palacio es una expresi\u00f3n simb\u00f3lica de la uni\u00f3n de dos personas, de dos reinos, de dos culturas\u201d, comenta Baptista Neto.<\/p>\n<p>\u201cLos estudiantes e ingenieros de Brasil del siglo XIX le\u00edan y conoc\u00edan las obras de Eschwege\u201d, dice Figueir\u00f4a. En un art\u00edculo publicado en 2017 en la revista <em>Centaurus<\/em>, ella cuenta que el bot\u00e1nico y mineralogista portugu\u00e9s Frederico Burlamaqui (1803-1866), quien fue director del Museo Nacional entre 1847 y 1866, como parte de una reforma educativa en la Academia Militar de R\u00edo de Janeiro, donde se desempe\u00f1aba como docente, solicit\u00f3 una traducci\u00f3n de <em>G\u00e9ologie \u00e9l\u00e9mentaire appliqu\u00e9e \u00e0 l&#8217;agriculture et \u00e0 l&#8217;industrie, avec un Dictionnaire des termes g\u00e9ologiques, ou, manuel de g\u00e9ologie<\/em> [Geolog\u00eda elemental aplicada a la agricultura y la industria, con un Diccionario de t\u00e9rminos geol\u00f3gicos o Manual de geolog\u00eda] escrito por el ge\u00f3logo y naturalista franc\u00e9s N\u00e9r\u00e9e Boub\u00e9e (1806-1862), publicado por primera vez en Francia en 1833.<\/p>\n<blockquote><p>A su regreso a Europa, Eschwege dise\u00f1\u00f3 el Palacio da Pena, en Sintra, cerca de Lisboa.<\/p><\/blockquote>\n<p>Uno de los ap\u00e9ndices de la traducci\u00f3n en portugu\u00e9s, que data de 1846, era la obra <em>Viagem mineral\u00f3gica na prov\u00edncia de S\u00e3o Paulo<\/em> [Expedici\u00f3n mineral\u00f3gica por la provincia de S\u00e3o Paulo], escrito por el propio Jos\u00e9 Bonif\u00e1cio y su hermano Martim Francisco Ribeiro de Andrada (1775-1844). Otro era un resumen de los trabajos de Eschwege. La versi\u00f3n completa de <em>Pluto brasiliensis<\/em> en portugu\u00e9s fue publicada reci\u00e9n en 1941 por la editorial Companhia Editora Nacional. En la actualidad, la obra se encuentra disponible en su versi\u00f3n digital y gratuita en la Biblioteca del Senado de Brasil.<\/p>\n<p>Luego de la experiencia con los ingenieros de minas alemanes, el pa\u00eds, para entonces ya independiente de Portugal, busc\u00f3 otras maneras de invertir en el campo de la siderurgia. \u201cComo no dispon\u00eda de capital, el gobierno abri\u00f3 la miner\u00eda a inversores extranjeros, en primera instancia a los ingleses, a partir de 1824, inicialmente asociados con capitales brasile\u00f1os\u201d, relata Figueir\u00f4a. Seg\u00fan ella, uno de los pocos empresarios brasile\u00f1os fue el ingeniero de minas Guilherme Sch\u00fcch, m\u00e1s conocido como Guilherme de Capanema (1824-1908), quien explot\u00f3 minas de hierro, oro y plata.<\/p>\n<p>En el siglo XX, el gobierno de Get\u00falio Vargas (1930-1945) implement\u00f3 el primer C\u00f3digo de Minas, en 1934, que establec\u00eda que las riquezas minerales del subsuelo pertenec\u00edan al Estado y su explotaci\u00f3n pod\u00eda concederse exclusivamente a connacionales o a empresas brasile\u00f1as, decretando una progresiva nacionalizaci\u00f3n de las minas. En 1942, Vargas fund\u00f3 la Companhia Vale do Rio Doce (CVRD), actualmente Vale S.A., que se convirti\u00f3 en una de las principales compa\u00f1\u00edas mineras del mundo y que fue privatizada en 1997.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El alem\u00e1n Wilhelm Eschwege llev\u00f3 a cabo el primer gran estudio de los recursos minerales del pa\u00eds entre 1811 y 1821","protected":false},"author":17,"featured_media":453500,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[310,328],"coauthors":[5968],"class_list":["post-453495","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-memoria-es","tag-historia-es","tag-quimica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/453495","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=453495"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/453495\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":453737,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/453495\/revisions\/453737"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/453500"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=453495"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=453495"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=453495"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=453495"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}