{"id":458383,"date":"2022-11-21T10:45:13","date_gmt":"2022-11-21T13:45:13","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=458383"},"modified":"2022-12-02T16:25:09","modified_gmt":"2022-12-02T19:25:09","slug":"maria-victoria-de-mesquita-benevides-el-derecho-a-la-democracia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/maria-victoria-de-mesquita-benevides-el-derecho-a-la-democracia-2\/","title":{"rendered":"Maria Victoria de Mesquita Benevides: El derecho a la democracia"},"content":{"rendered":"<p>Especializada en ciencia pol\u00edtica, la soci\u00f3loga Maria Victoria de Mesquita Benevides es nieta de la baronesa Maria Jos\u00e9 Villas Boas Antunes de Siqueira de Mesquita (1862-1953), pero nunca obtuvo beneficios significativos debido a su origen. Su madre, viuda a los 43 a\u00f1os al final de su d\u00e9cimo embarazo, anim\u00f3 a sus seis hijas a encontrar una profesi\u00f3n y a ser independientes. De Mesquita Benevides sigui\u00f3 el consejo. Esta fluminense nacida en la ciudad de Niter\u00f3i forj\u00f3 una carrera como docente e investigadora, y en la actualidad es profesora titular jubilada de la Facultad de Educaci\u00f3n de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FE-USP).<\/p>\n<p>En una entrevista que dur\u00f3 toda una tarde, en la sala de estar de su casa, en S\u00e3o Paulo, De Mesquita Benevides se refiri\u00f3 a su investigaci\u00f3n sobre el gobierno de Juscelino Kubitschek (1902-1976), realizada durante la dictadura militar brasile\u00f1a (1964-1985), y a sus estudios sobre los partidos pol\u00edticos, proponiendo argumentos que evidencian de qu\u00e9 manera la desigualdad traba el avance de la democracia en Brasil.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Edad\u2002<\/strong>79 a\u00f1os<br \/>\n<strong>Especialidad<\/strong><br \/>\nSociolog\u00eda pol\u00edtica y sociolog\u00eda de la educaci\u00f3n<br \/>\n<strong>Instituci\u00f3n<\/strong><br \/>\nFacultad de Educaci\u00f3n de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FE-USP)<br \/>\n<strong>Estudios<\/strong><br \/>\nT\u00edtulo de grado (1971) en ciencias sociales, maestr\u00eda (1975) y doctorado (1980) en sociolog\u00eda en la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas (FFLCH) de la USP<br \/>\n<strong>Producci\u00f3n<\/strong><br \/>\n30 art\u00edculos cient\u00edficos y 13 libros<\/div>\n<p>Su producci\u00f3n m\u00e1s reciente se centra en el campo de la sociolog\u00eda de la educaci\u00f3n, particularmente en la educaci\u00f3n para la democracia. Su trayectoria de 27 a\u00f1os en la FE-USP le permiti\u00f3 trasladar concepciones formuladas en la ciencia pol\u00edtica a los campos de la educaci\u00f3n y de los derechos humanos. En ese recorrido, trabaj\u00f3 con el concepto de ciudadan\u00eda activa, desarrollando ideas para defender la participaci\u00f3n pol\u00edtica a trav\u00e9s de mecanismos institucionales que trascienden las elecciones, incluyendo los plebiscitos y refer\u00e9ndums. De manera did\u00e1ctica, comenta que su trabajo en la Comisi\u00f3n de Derechos Humanos Dom Paulo Evaristo Arns, fundada en 2019, la ha estimulado a seguir adelante durante la pandemia. Viuda desde hace cuatro a\u00f1os del astr\u00f3nomo y profesor de la USP Paulo Benevides Soares (1939-2017), ella tiene tres hijos y cinco nietas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLe parece que empecemos hablando sobre su infancia?<br \/>\n<\/strong>Yo soy una \u201cflumioca\u201d, es decir, una mezcla de fluminense y carioca. Nac\u00ed en Niter\u00f3i, pero crec\u00ed en la ciudad de R\u00edo de Janeiro. Viv\u00ed con mis hermanos, mi madre y mi abuela materna en una casa en el barrio de Rio Comprido hasta que me cas\u00e9. La familia de mi madre era de Niter\u00f3i y la de mi padre, del estado de Minas Gerais. \u00c9ramos 10 hermanos. Yo soy la octava, o la novena, porque tengo una hermana gemela. Mi infancia estuvo signada por muertes y p\u00e9rdidas. Cuando ten\u00eda 20 a\u00f1os, mi hermano mayor, Jos\u00e9 Jeronymo, se alist\u00f3 como voluntario en la Fuerza Expedicionaria Brasile\u00f1a. En noviembre de 1944, hacia el final de la Segunda Guerra Mundial [1939-1945], muri\u00f3 en combate en Italia. Por entonces, yo ten\u00eda 2 a\u00f1os y mi mam\u00e1 cursaba el final del embarazo de su d\u00e9cimo hijo. Tras recibir la noticia, mi pap\u00e1 sufri\u00f3 un infarto y falleci\u00f3. Adem\u00e1s de la p\u00e9rdida de mi hermano mayor, tambi\u00e9n muri\u00f3 otro debido a un accidente dom\u00e9stico. De aquella \u00e9poca recuerdo la inmensa admiraci\u00f3n que ten\u00edamos por nuestra madre, quien so\u00f1aba con ser m\u00e9dica. Era una mujer valiente. Su abuelo hab\u00eda sido m\u00e9dico y la primera hija de \u00e9l tambi\u00e9n. Esta hermana fue la \u00fanica mujer de su promoci\u00f3n en la Facultad de Medicina de la que entonces era la Universidad Nacional, en R\u00edo de Janeiro.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo era la vida en una familia con tantas mujeres?<br \/>\n<\/strong>Tuvimos una educaci\u00f3n rigurosa. Nuestra madre siempre nos dec\u00eda: \u201cEl matrimonio no es una profesi\u00f3n\u201d. Nos estimulaba a ser independientes, a estudiar y a forjarnos una carrera. Ahora quedamos cuatro hermanos: un var\u00f3n y tres mujeres. Otro de los puntos fuertes de mi madre era su posicionamiento pol\u00edtico. Era discretamente de izquierda, dentro de una familia muy tradicional, mon\u00e1rquica y religiosa. Las tres hermanas de mi mam\u00e1 eran monjas. Mi abuelo materno era de origen alem\u00e1n, de religi\u00f3n luterana. Por la rama paterna, mi abuela, con quien conviv\u00ed muy poco, era una baronesa. La familia de mi padre era muy rica, pero cuando se cas\u00f3 ya hab\u00eda sido desheredado. A mi padre lo enviaron a estudiar a Londres, en Inglaterra, cuando ten\u00eda 9 a\u00f1os. Estudi\u00f3 ingenier\u00eda en Londres, filosof\u00eda en Francia y arquitectura en Florencia, Italia. Vivi\u00f3 en Europa hasta los 32 a\u00f1os, siempre en gran estilo, pero cercano a la \u201c<em>gauche<\/em>\u201d, con la cual colaboraba econ\u00f3micamente. Cuando regres\u00f3 a Brasil, hab\u00eda gastado una fortuna y su madre, ya viuda, consider\u00f3 un descaro que siguiera haciendo uso de la herencia familiar. Para casarse con mi madre, mi abuelo materno le exigi\u00f3 que tuviera un empleo p\u00fablico, lo que no fue dif\u00edcil gracias a su t\u00edtulo de ingeniero. En casa, todos trabajaban y cont\u00e1bamos con becas de estudios. Recuerdo el comentario de una amiga, que resume lo vivido en aquella \u00e9poca: \u201cTu familia come en vajilla de porcelana de la Compa\u00f1\u00eda de las Indias y con cubiertos de plata, pero comen arroz con frijoles, huevo y carne picada\u201d. Viv\u00edamos en una casa con bibliotecas en cada habitaci\u00f3n y tambi\u00e9n ten\u00edamos una capilla. Estudi\u00e1bamos franc\u00e9s e ingl\u00e9s. Todos tenemos hijos y nietos, y siempre hemos pasado juntos mucho tiempo, pero eso cambi\u00f3 con la llegada de la pandemia.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo lleg\u00f3 a la sociolog\u00eda?<br \/>\n<\/strong>Me cas\u00e9 en febrero de 1964, en v\u00edsperas del golpe militar. Mi marido, Paulo Benevides, era un ingeniero graduado en el Instituto Tecnol\u00f3gico de Aeron\u00e1utica, donde tambi\u00e9n estudi\u00f3 astronom\u00eda. Recibi\u00f3 una invitaci\u00f3n del Centre National de la Recherche Scientifique (CNRS) de Francia, para trabajar en el Observatorio de Besanz\u00f3n. Nos mudamos en marzo y nos quedamos all\u00e1 cuatro a\u00f1os y medio. Al principio, casi no ten\u00edamos noticias de Brasil. Las llamadas telef\u00f3nicas eran caras. Segu\u00edamos la situaci\u00f3n del pa\u00eds a trav\u00e9s del peri\u00f3dico <em>Le Monde<\/em>. Besanz\u00f3n es una ciudad peque\u00f1a, de origen medieval, con 100.000 habitantes, pero cuenta con una universidad, teatros, museos e incluso una orquesta sinf\u00f3nica. Nuestro primer hijo naci\u00f3 all\u00ed. Regresamos a Brasil en 1968, justo despu\u00e9s del Acto Institucional N\u00famero 5 (AI-5). Vinimos a S\u00e3o Paulo porque a mi marido lo contrataron en el Instituto de Astronom\u00eda y Geof\u00edsica de la USP. En 1963 yo hab\u00eda ingresado a la carrera de sociolog\u00eda y pol\u00edtica en la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de R\u00edo de Janeiro (PUC-RJ). Cuando llegamos aqu\u00ed, ped\u00ed el traslado a ciencias sociales en la USP. Siempre estudi\u00e9 becada, incluso en la PUC. Para el m\u00e1ster y el doctorado obtuve una beca de la FAPESP. Mi investigaci\u00f3n posdoctoral y la de libre docencia las pude desarrollar con fondos aportados por el Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico [CNPq] y del Social Sciences Research Center.<\/p>\n<p><strong>Ya era madre de un ni\u00f1o cuando ingres\u00f3 a la USP. \u00bfQu\u00e9 recuerda de la carrera?<br \/>\n<\/strong>Mi vida en la USP fue buena, pero no fue una experiencia universitaria t\u00edpica. No particip\u00e9 en grupos pol\u00edticos ni en la vida social de los estudiantes. Cuando empec\u00e9 mi maestr\u00eda en sociolog\u00eda, ten\u00eda tres hijos peque\u00f1os: Daniel, Andr\u00e9 y Marina. No pod\u00eda contar con la ayuda de mi familia, que viv\u00eda en R\u00edo de Janeiro. Era un ama de casa de las de antes, es decir, sab\u00eda cocinar y coser. Fue duro, pero para m\u00ed era absolutamente importante tener hijos. Ni siquiera pod\u00eda imaginarme no ser madre.<\/p>\n<blockquote><p>La democracia requiere trabajo. Exige un esfuerzo de los gobernantes y de los gobernados. Hay que participar e informarse<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>En cuanto a su maestr\u00eda, \u00bfc\u00f3mo se le ocurri\u00f3 estudiar el gobierno de Kubitschek?<br \/>\n<\/strong>Me encantaba investigar y estaba interesada en conocer todo sobre la pol\u00edtica brasile\u00f1a, debido a la coyuntura del momento. Me encant\u00f3 la tesis del polit\u00f3logo Braz Jos\u00e9 de Ara\u00fajo [1941-2004], que abordaba la pol\u00edtica exterior de J\u00e2nio Quadros [1917-1992], y que la hab\u00eda defendido en 1970. Conversando con mi marido, que era del \u00e1rea de las ciencias exactas, pero que culturalmente era muy abierto, me sugiri\u00f3 que hiciera mi m\u00e1ster sobre Juscelino [Kubitschek], haciendo hincapi\u00e9 en el hecho de que su gobierno transcurri\u00f3 durante un per\u00edodo tenso \u2013entre el suicidio de Get\u00falio Vargas [1882-1954] y la renuncia de J\u00e2nio Quadros\u2013, pero marc\u00f3 profundamente la historia de la industrializaci\u00f3n y de la democracia brasile\u00f1a que, tal como sabemos, es limitada. Le present\u00e9 un proyecto al polit\u00f3logo Francisco Weffort [1937-2021] y la idea le gust\u00f3. Lo que yo quer\u00eda era entender qu\u00e9 fue lo que garantiz\u00f3 la estabilidad del gobierno de JK en una \u00e9poca tan turbulenta. Entrevist\u00e9 a 15 miembros de distintas agrupaciones pol\u00edticas, tales como el Partido Social Democr\u00e1tico (PSD) y el Partido Laborista Brasile\u00f1o (PTB, por sus siglas en portugu\u00e9s), adem\u00e1s de al propio Kubitschek, quien me dijo: \u201cFui el \u00fanico presidente civil posterior al Estado Novo [1937-1945] que gobern\u00f3 en conformidad con la Constituci\u00f3n\u201d. Esta primera entrevista tuvo lugar el 1\u00ba de abril de 1974, justo cuando se cumpl\u00edan 10 a\u00f1os de la suspensi\u00f3n de sus derechos pol\u00edticos. Cuando est\u00e1bamos charlando, recibi\u00f3 una llamada telef\u00f3nica y se puso muy nervioso. Tuve escalofr\u00edos y sent\u00ed miedo de que \u00e9l pudiera sufrir un infarto. Cuando colg\u00f3 el tel\u00e9fono, me cont\u00f3 que la suspensi\u00f3n de sus derechos pol\u00edticos como votante hab\u00eda llegado a su fin, pero segu\u00eda estando inhabilitado para postularse a cargos electivos.<\/p>\n<p><strong>Su m\u00e1ster llam\u00f3 la atenci\u00f3n de intelectuales y pol\u00edticos, y el libro que dio como resultado fue considerado una obra de referencia sobre el gobierno de JK. \u00bfQu\u00e9 piensa de la repercusi\u00f3n de ese trabajo suyo?<br \/>\n<\/strong>La defensa de la tesina la realic\u00e9 en noviembre de 1975, justo despu\u00e9s del asesinato del periodista Vladimir Herzog [1937-1975]. El aula estaba repleta, con la presencia de personalidades tales como el soci\u00f3logo Florestan Fernandes [1920-1995], el cr\u00edtico literario Antonio Candido [1918-2017] y el historiador Caio Prado Junior [1907-1990]. La tem\u00e1tica de la maestr\u00eda, con \u00e9nfasis en la relaci\u00f3n entre la democracia y el desarrollo, y la \u00e9poca en la que la desarroll\u00e9 contribuyeron a llamar la atenci\u00f3n. El peri\u00f3dico <em>Jornal do Brasil<\/em>, por ejemplo, le dedic\u00f3 una p\u00e1gina completa presentando la investigaci\u00f3n con el t\u00edtulo: \u201cUna profesora demuestra en una tesis por qu\u00e9 no cay\u00f3 el gobierno de JK\u201d. Mi tesina, modestia aparte, se parec\u00eda a una tesis doctoral, debido a la originalidad del tema, a sus referencias te\u00f3ricas y a las entrevistas. En ella, se\u00f1al\u00e9 que la relativa estabilidad pol\u00edtica del gobierno de Kubitschek pod\u00eda atribuirse a tres factores: a la cooptaci\u00f3n de los militares, comprometidos con el desarrollo nacional; a la alianza entre el PSD y el PTB, en la cual conflu\u00edan los intereses de la burgues\u00eda agraria y de los trabajadores urbanos; y al Programa de Metas, que impuls\u00f3 el proceso de industrializaci\u00f3n y multiplic\u00f3 el empleo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue investigar el gobierno de Kubitschek en plena dictadura?<br \/>\n<\/strong>Tuve una buena recepci\u00f3n en todas las entrevistas. No ten\u00eda filiaci\u00f3n con ning\u00fan grupo pol\u00edtico y cargaba err\u00f3neamente la fama de ser rica, algo que nunca fui. Eso evit\u00f3 que se me mirara con desconfianza. No era una \u201csubversiva\u201d. Mi investigaci\u00f3n dio lugar a la edici\u00f3n del libro intitulado <em>Governo Kubitschek \u2013 Desenvolvimento econ\u00f4mico e estabilidade pol\u00edtica: 1956-1961<\/em>, publicado por la editorial Paz e Terra, en 1976. Al principio, no me di cuenta del impacto que generar\u00eda. Kubitschek asisti\u00f3 a la presentaci\u00f3n, que se llev\u00f3 a cabo en la Casa de Rui Barbosa, en R\u00edo de Janeiro. Un mes despu\u00e9s falleci\u00f3. De cierto modo, el \u00e9xito fue un contrapeso para m\u00ed. El medio acad\u00e9mico es muy competitivo y yo no lo soy.<\/p>\n<div id=\"attachment_458653\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-458653 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/026-031_Entrev-Benevides_312-2-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1113\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/026-031_Entrev-Benevides_312-2-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/026-031_Entrev-Benevides_312-2-800-250x348.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/026-031_Entrev-Benevides_312-2-800-700x974.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/026-031_Entrev-Benevides_312-2-800-120x167.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo personal<\/span>Con Juscelino Kubitschek, durante la presentaci\u00f3n de su libro, en 1976<span class=\"media-credits\">Archivo personal<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 le ocurri\u00f3?<br \/>\n<\/strong>Supon\u00eda que mi camino ser\u00eda una carrera acad\u00e9mica. En 1982, se abrieron dos vacantes para el Departamento de Ciencias Sociales de la FFLCH. Me recomendaron que no me postulara, porque supuestamente no ten\u00eda el perfil deseado. Para entonces ya hab\u00eda publicado dos libros y ten\u00eda un buen curr\u00edculum. Pose\u00eda un respaldo s\u00f3lido debido al m\u00e1ster. Pero me dijeron que el departamento prefer\u00eda a alguien m\u00e1s joven, en el comienzo de su carrera, y que estuviera m\u00e1s ligado a la sociolog\u00eda y no tanto a la ciencia pol\u00edtica. Ya ten\u00eda 40 a\u00f1os, y finalmente no me inscrib\u00ed en el concurso. Los elegidos fueron Elisabeth Lobo [1943-1991] y R\u00e9gis Stephan de Castro Andrade [1939-2002]. Siempre tuve una relaci\u00f3n excelente con ambos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY su doctorado?<br \/>\n<\/strong>En mi tesis estudi\u00e9 a la UDN [Uni\u00f3n Democr\u00e1tica Nacional] desde su fundaci\u00f3n, en 1945, hasta el golpe de Estado, en 1964, un evento del cual ese partido fue protagonista. En la conclusi\u00f3n de mi tesis afirmaba que en el surgimiento de la UDN estuvieron implicados grandes liberales, como, por ejemplo, Virg\u00edlio de Melo Franco [1897-1948], integrantes de la izquierda democr\u00e1tica y socialista, pero todo termin\u00f3 en una \u201ctristeza sombr\u00eda y vil\u201d. Esta afirmaci\u00f3n me vali\u00f3 un comentario del soci\u00f3logo y polit\u00f3logo Bol\u00edvar Lamounier, uno de los miembros del tribunal evaluador, que nunca pude olvidar: \u201cPuedes ser una buena investigadora, pero finalmente acabaste haciendo el juicio final sobre la UDN\u201d. De mis investigaciones sobre los partidos pol\u00edticos surgieron libros tales como <em>A UDN e o udenismo \u2013 Ambiguidades do liberalismo brasileiro<\/em> [editorial Paz e Terra, 1981] y <em>O PTB e o trabalhismo \u2013 Partido, sindicato e governo em S\u00e3o Paulo<\/em> [editorial Cedec\/Brasiliense, 1989].<\/p>\n<p><strong>\u00bfSu trabajo en el Centro de Estudios de Cultura Contempor\u00e1nea modific\u00f3 su trayectoria como investigadora?<br \/>\n<\/strong>En 1977 particip\u00e9 en la fundaci\u00f3n del Cedec, y trabaj\u00e9 ah\u00ed hasta 1985. Solo me fui porque me aprobaron en el concurso para la Facultad de Educaci\u00f3n. Los a\u00f1os en el Cedec me abrieron la posibilidad de elaborar nuevos estudios, adem\u00e1s de proporcionarme una enriquecedora convivencia con investigadores y pol\u00edticos, tanto de Brasil como del exterior, todos interesados en las condiciones de la necesaria democratizaci\u00f3n. Empec\u00e9 a analizar, por ejemplo, la violencia urbana y los derechos de ciudadan\u00eda.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue el concurso para entrar a la Facultad de Educaci\u00f3n?<br \/>\n<\/strong>En 1985, el soci\u00f3logo y jefe del Departamento de Filosof\u00eda y Ciencias de la Educaci\u00f3n, Celso de Rui Beisiegel [1935-2017], quien conoc\u00eda mi trabajo, me invit\u00f3 a formar parte del cuerpo docente. Recuerdo que le dije: \u201cPero yo no s\u00e9 nada de educaci\u00f3n, nunca le\u00ed a Jean Piaget [1896-1980], por ejemplo\u201d. Me respondi\u00f3 que la facultad estaba necesitando a alguien para que diera clases de sociolog\u00eda pol\u00edtica. Result\u00e9 aprobada en el concurso y, durante los 27 a\u00f1os que pas\u00e9 all\u00ed, dirig\u00ed 12 maestr\u00edas y 15 doctorados, fui docente de la carrera de grado y del posgrado, y cre\u00e9 una asignatura sobre derechos humanos.<\/p>\n<blockquote><p>La ciudadan\u00eda activa es lo opuesto de la pasiva, que est\u00e1 relacionada con la observancia de la ley y los deberes del ciudadano<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Su trabajo en la FE-USP, \u00bfcu\u00e1nto incidi\u00f3 en su pensamiento y en su forma de ver el mundo?<br \/>\n<\/strong>Como polit\u00f3loga, me he centrado en el di\u00e1logo entre la educaci\u00f3n y la democracia, tratando de entender qu\u00e9 es una educaci\u00f3n efectivamente emancipadora. Tambi\u00e9n comenc\u00e9 a interesarme por la educaci\u00f3n y la cultura brasile\u00f1a, y organic\u00e9 una asignatura sobre el tema, a partir de las obras de los soci\u00f3logos Gilberto Freyre [1900-1987] y S\u00e9rgio Buarque de Holanda [1902-1982], y de los cr\u00edticos literarios Antonio Candido y Roberto Schwartz. All\u00ed fui feliz y acab\u00e9 teniendo una ventaja: como no era una educadora, no ten\u00eda que disputar ning\u00fan espacio. Nunca quise ser directora de la facultad, como as\u00ed tampoco ser miembro del Consejo Estadual de Educaci\u00f3n, por ejemplo. La \u00fanica vez que compet\u00ed por algo fue en 1996, cuando concurs\u00e9 para el cargo de profesora titular. Las candidatas \u00e9ramos tres y me qued\u00e9 con la \u00fanica vacante. Para entonces, ya estaba trabajando con los derechos humanos. Fui parte de la C\u00e1tedra Educaci\u00f3n para la Paz, de la propia USP, con el apoyo de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Educaci\u00f3n, la Ciencia y la Cultura [Unesco]. Colabor\u00e9 en la implementaci\u00f3n en la facultad del campo de la educaci\u00f3n en derechos humanos que, con el tiempo, se convirti\u00f3 en un \u00e1rea que se expandi\u00f3 a otras universidades, facultades y organizaciones de la sociedad civil. Actualmente, integro Consejo Deliberativo del Instituto Vladimir Herzog, del Centro S\u00e9rgio Buarque de Holanda en la Fundaci\u00f3n Perseu Abramo y de la Comisi\u00f3n de Defensa de los Derechos Humanos Dom Paulo Evaristo Arns. Tambi\u00e9n soy miembro de la Red Brasile\u00f1a de Educaci\u00f3n en Derechos Humanos y de la Secretar\u00eda de Derechos Humanos y Ciudadan\u00eda de la ciudad de S\u00e3o Paulo. Todas estas entidades cuentan con sus planes de educaci\u00f3n en derechos humanos.<\/p>\n<p><strong>Tambi\u00e9n ha tenido una intensa presencia institucional en la USP.<br \/>\n<\/strong>Cumpl\u00ed dos mandatos como delegada de la FE en el Consejo Universitario. Tanta era mi participaci\u00f3n que, en cierta ocasi\u00f3n, el rector le pidi\u00f3 a la direcci\u00f3n de mi facultad que no eligieran m\u00e1s a Benevides. \u201cCada vez que ella levanta la mano empalidezco\u201d, dijo. Tambi\u00e9n tuve dos mandatos en la Comisi\u00f3n de Legislaci\u00f3n y Recursos y en la Comisi\u00f3n de Relaciones Internacionales. Mi vida universitaria fue intensa y termin\u00e9 conociendo todo Brasil porque me invitaban asiduamente para integrar jurados en varios estados del pa\u00eds.<\/p>\n<p><strong>La democracia brasile\u00f1a ocupa un lugar central en su producci\u00f3n acad\u00e9mica. \u00bfCu\u00e1les son los retos actuales que usted detecta?<br \/>\n<\/strong>En Brasil, nunca hemos vivenciado una experiencia verdaderamente democr\u00e1tica, en el sentido de que podamos contar realmente con una soberan\u00eda popular. Siempre hemos estado sometidos a la intemediaci\u00f3n de los grupos econ\u00f3micos y de la gente que hist\u00f3ricamente ostenta el poder en el pa\u00eds. En las encuestas de Latinobar\u00f3metro, un estudio de opini\u00f3n p\u00fablica que se lleva a cabo anualmente con la participaci\u00f3n de unos 20.000 entrevistados de 18 pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, se mide el nivel de adhesi\u00f3n a la democracia de la poblaci\u00f3n. Ante la pregunta \u201csi hubiera trabajo y comida para todos, \u00bfprefiere vivir en una dictadura o en una democracia?\u201d, en Brasil es factible la posibilidad de un \u201cme da lo mismo\u201d o incluso que se opte por la dictadura. Nuestro problema principal es la desigualdad abisal. Hemos vivido casi 400 a\u00f1os de esclavitud legal y, hoy en d\u00eda, todav\u00eda hay trabajadores sometidos a condiciones de esclavitud. Los estudios muestran que la democracia tiene m\u00e1s posibilidades de consolidarse y funcionar all\u00ed donde la clase media es la porci\u00f3n mayoritaria de la poblaci\u00f3n, como es el caso de algunos pa\u00edses europeos. Por citar un ejemplo personal, viv\u00ed en Francia durante la d\u00e9cada de 1960, en plena vigencia del Estado de bienestar social. Cuando estaba embarazada, necesit\u00e9 una mujer para ayudarme a limpiar, que ven\u00eda a casa una vez por semana durante dos horas. Cuando ella terminaba nos tom\u00e1bamos un t\u00e9 y luego se iba manejando en su autom\u00f3vil, un popular coche Renault. Cuando ella qued\u00f3 embarazada, se hizo los ex\u00e1menes prenatales en el mismo lugar en que me hice los m\u00edos y tuvo a su beb\u00e9 en la misma cl\u00ednica que yo. Nuestros hijos asist\u00edan a la misma escuela. \u00bfTe imaginas en Brasil, a patrona y empleada en un mismo ginec\u00f3logo y a sus chicos yendo a la misma escuela? Durante los a\u00f1os que viv\u00ed en ese pa\u00eds europeo, mi marido formaba parte de la elite intelectual y jam\u00e1s supimos de nadie que enviara a un hijo a una escuela privada. La escuela p\u00fablica es verdaderamente una instituci\u00f3n democr\u00e1tica en la mayor\u00eda de los pa\u00edses europeos.<\/p>\n<div id=\"attachment_458649\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-458649 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/026-031_Entrev-Benevides_312-1-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1007\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/026-031_Entrev-Benevides_312-1-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/026-031_Entrev-Benevides_312-1-800-250x315.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/026-031_Entrev-Benevides_312-1-800-700x881.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/026-031_Entrev-Benevides_312-1-800-120x151.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo personal<\/span>Con el cr\u00edtico literario Antonio Candido<span class=\"media-credits\">Archivo personal<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 tiene de particular la clase media brasile\u00f1a?<br \/>\n<\/strong>En nuestra sociedad tiene arraigo la noci\u00f3n, naturalmente equivocada, de que los privilegios son derechos. Siempre les he dicho a mis alumnos que la palabra \u201cprivilegio\u201d viene del lat\u00edn <em>privilegium<\/em>, que significa ley privada, lo que es un absurdo en s\u00ed mismo, porque no existe ley privada. Toda ley es p\u00fablica. La clase media y la clase alta se han acostumbrado a los privilegios de clase. Por ejemplo, en el contexto de una inflaci\u00f3n de un 10 %, lo \u00faltimo que se le ocurrir\u00eda a la mayor\u00eda de los patrones y patronas ser\u00eda ajustar el sueldo de sus empleados en ese porcentaje. Pero es la misma gente que se va a quejar del aumento del IPTU [<em>el impuesto inmobiliario urbano<\/em>] en Jardins [<em>un barrio de alto nivel de la capital paulista<\/em>]. Y la clase media siempre fue racista. Este es uno de los temas que empec\u00e9 a tratar en el campo de los derechos humanos. Es dif\u00edcil afirmar que uno no es racista. Incluso hoy en d\u00eda, la negaci\u00f3n del racismo se desmorona ante preguntas tan sencillas como: \u201c\u00bfHas tenido alg\u00fan profesor o un amigo negro? \u00bfTus hijos tienen amigos negros? Si tu hija se enamorara de un negro, \u00bfla familia lo aceptar\u00eda?\u201d. Las respuestas siguen siendo avergonzantes. Las primeras consecuencias del racismo arraigado son la violencia y la desvalorizaci\u00f3n del trabajo. Hay una diferencia enorme entre el trabajo manual y el trabajo intelectual. Aunque el empleo intelectual sea solamente burocr\u00e1tico y mal remunerado, a\u00fan se lo considera de m\u00e1s valor que el trabajo realizado por un excelente alba\u00f1il, carpintero, un electricista o incluso que los quehaceres dom\u00e9sticos. Las posturas de esta naturaleza tambi\u00e9n dificultan la comprensi\u00f3n de lo que es la democracia y tener derechos en Brasil.<\/p>\n<p><strong>El concepto de democracia participativa es el eje de sus reflexiones. \u00bfEn qu\u00e9 consiste exactamente?<\/strong>La democracia es un r\u00e9gimen pol\u00edtico en el que el poder est\u00e1 \u2013o deber\u00eda estarlo\u2013 en manos de la soberan\u00eda popular. Esto significa que, en \u00faltima instancia, el pueblo es soberano. Sin embargo, todo lo que constituye la democracia, incluso la soberan\u00eda popular, est\u00e1 subordinado al Estado de derecho y a la Constituci\u00f3n. El Estado de derecho puede entenderse como la vigencia y la transparencia de una norma que es igual para todos, con pleno respeto de las minor\u00edas y un control entre los distintos poderes. Adem\u00e1s, priman los derechos humanos, que deben ser reconocidos por el Estado y por la sociedad. Su concreci\u00f3n deriva de los principios constitucionales y de las conquistas sociales. Los derechos sociales, econ\u00f3micos y ambientales \u2013que, entre nosotros, son los m\u00e1s vulnerados\u2013 deben estar garantizados por las pol\u00edticas p\u00fablicas, dejando siempre abierto el espacio para la promoci\u00f3n de nuevos derechos. O sea, como dice el jurista F\u00e1bio Konder Comparato, los derechos humanos siguen una l\u00ednea que va de los derechos del individuo a los derechos de los pueblos, de los grupos sociales y hasta los derechos de toda la humanidad, con un compromiso por el futuro de las nuevas generaciones. En lo concerniente a los derechos de la humanidad, hoy en d\u00eda se destacan el derecho a la vida en este planeta, a la salvaguardia del equilibrio clim\u00e1tico y del medio ambiente, de una econom\u00eda sostenible y de los pueblos originarios y tradicionales.<\/p>\n<p><strong>Si las dictaduras tambi\u00e9n pueden ser vistas como capaces de proporcionar empleo y alimentos, \u00bfpor qu\u00e9 ser\u00eda mejor la democracia?<br \/>\n<\/strong>Un r\u00e9gimen totalitario puede llegar a garantizar derechos econ\u00f3micos y asegurarse de que la gente no se muera de hambre, pero se priva a la sociedad de otros derechos igualmente relevantes, tales como aquellos que se relacionan con la libertad de expresi\u00f3n, la diversidad cultural, religiosa, pol\u00edtica y de g\u00e9nero. Existe un v\u00ednculo esencial entre la democracia y la garant\u00eda de los derechos humanos.<\/p>\n<blockquote><p>Las primeras consecuencias del racismo arraigado son la violencia y la desvalorizaci\u00f3n del trabajo<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfEn qu\u00e9 consiste la ciudadan\u00eda activa, un concepto en el que tambi\u00e9n ha estado trabajando?<br \/>\n<\/strong>Mi tesis de libre docencia trata sobre la democracia participativa y en ella reflexion\u00e9 al respecto de los instrumentos de una democracia directa, tales como el refer\u00e9ndum, el plebiscito y las iniciativas populares legislativas. Estos mecanismos constitucionales permiten perfeccionar el sistema de la democracia representativa. Estudi\u00e9 c\u00f3mo funcionan en Europa, en algunos pa\u00edses de Am\u00e9rica del Sur y en Estados Unidos, donde suele pon\u00e9rselos en pr\u00e1ctica cada dos a\u00f1os, principalmente en estados como California y Oregon. La ciudadan\u00eda activa es lo opuesto de la pasiva, que est\u00e1 relacionada solamente con la observancia de la ley y los deberes del ciudadano. La ciudadan\u00eda activa es el derecho y el deber del pueblo referente a la participaci\u00f3n pol\u00edtica, a los procesos democr\u00e1ticos de control y fiscalizaci\u00f3n de los poderes. Y esto implica no solo votar, sino tambi\u00e9n esforzarse por intervenir en los procesos decisorios, manteni\u00e9ndose informado y participando en debates comunitarios que pueden llevarse a cabo en grupos vecinales o en los partidos pol\u00edticos. La democracia exige un esfuerzo, tanto de los gobernantes como de los gobernados.<\/p>\n<p><strong>\u00bfSu bagaje intelectual ha contribuido de alguna manera para seguir avanzando en este momento que atraviesa el pa\u00eds?<br \/>\n<\/strong>Estoy jubilada, pero durante la pandemia he participado en tribunales de tesis en cinco oportunidades, en campos tan diversos como filosof\u00eda, derecho y comunicaci\u00f3n. Sigo estando interesada especialmente en las propuestas tendientes a reducir la brutal desigualdad social, incluso la desigualdad educativa. En estos casi dos a\u00f1os de pandemia, mis nietas han tenido clases a distancia y presenciales, han hecho cursos de idiomas y rindieron ex\u00e1menes de ingreso a la universidad, es decir, no han perdido casi nada en t\u00e9rminos de educaci\u00f3n formal. Pero las p\u00e9rdidas han sido tremendas para la inmensa mayor\u00eda de los ni\u00f1os y j\u00f3venes de las familias que, de por s\u00ed, ya eran vulnerables. Muchos han pasado hambre, porque la \u00fanica comida con que contaban se las proporcionaba la escuela. Tuve covid-19, pero ya estaba vacunada y los s\u00edntomas fueron leves. Estuve aislada en una casa c\u00f3moda, siempre pensando en los amigos que murieron o debieron ser intubados. En la gente que pasaba hambre o viv\u00eda en la calle. Cuando pensaba en todo eso, lo que me mantuvo fuerte fue mi presencia en la Comisi\u00f3n Arns, fundada al comienzo del gobierno actual por 22 personas para denunciar y combatir las violaciones de los derechos humanos en todo el pa\u00eds. M\u00e1s que mi bagaje intelectual, lo que me ha sostenido y ayudado a lidiar con la ansiedad social y pol\u00edtica durante la pandemia ha sido mi participaci\u00f3n en la Comisi\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La soci\u00f3loga fue impulsora de la creaci\u00f3n del campo de la educaci\u00f3n en derechos humanos en Brasil","protected":false},"author":601,"featured_media":458645,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183,187],"tags":[283,295,330],"coauthors":[1600],"class_list":["post-458383","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-entrevista-es","category-humanidades-es","tag-ciencia-politica-es","tag-educacion","tag-sociologia-es","keywords-derechos-humanos"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/458383","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/601"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=458383"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/458383\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":458658,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/458383\/revisions\/458658"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/458645"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=458383"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=458383"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=458383"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=458383"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}