{"id":460912,"date":"2022-11-28T11:58:21","date_gmt":"2022-11-28T14:58:21","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=460912"},"modified":"2022-11-28T11:58:21","modified_gmt":"2022-11-28T14:58:21","slug":"el-calentamiento-global-intensifico-las-lluvias-torrenciales-de-este-ano-en-el-nordeste-brasileno-y-la-ola-de-calor-en-el-verano-europeo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-calentamiento-global-intensifico-las-lluvias-torrenciales-de-este-ano-en-el-nordeste-brasileno-y-la-ola-de-calor-en-el-verano-europeo\/","title":{"rendered":"El calentamiento global intensific\u00f3 las lluvias torrenciales de este a\u00f1o en el nordeste brasile\u00f1o y la ola de calor en el verano europeo"},"content":{"rendered":"<p>Nuevas evidencias cient\u00edficas indican que los cambios clim\u00e1ticos provocados por el hombre desempe\u00f1an un papel importante en el aumento de la frecuencia y la intensidad de los llamados fen\u00f3menos extremos, tales como las intensas olas de calor o de fr\u00edo y los episodios de concentraci\u00f3n de precipitaciones o sequ\u00edas prolongadas. Un estudio reciente en esta direcci\u00f3n, realizado por cient\u00edficos de Brasil y del exterior, analiz\u00f3 las caracter\u00edsticas de las lluvias torrenciales que, entre finales de mayo y principios de junio azotaron parte del \u00c1rea Metropolitana de la ciudad de Recife y otras zonas en otros cuatro estados del nordeste brasile\u00f1o. Seg\u00fan apunta el trabajo, este episodio de intensas precipitaciones, que ha causado al menos 133 muertes y ha dejado a 25.000 personas sin hogar, fue un 20 % m\u00e1s severo a causa del calentamiento global.<\/p>\n<p>En su momento m\u00e1s cr\u00edtico, del 27 al 28 de mayo, en menos de 24 horas cayeron m\u00e1s de 200 mil\u00edmetros (mm) de lluvia sobre la capital del estado de Pernambuco y otras localidades vecinas. Ese volumen equivale al 70 % de las precipitaciones previstas para la regi\u00f3n en todo el mes de mayo. Las lluvias muy superiores a la media y concentradas en un breve per\u00edodo de tiempo tambi\u00e9n afectaron parte de los estados de Sergipe, Alagoas, Rio Grande do Norte y Para\u00edba.<\/p>\n<p>El calentamiento global es un fen\u00f3meno atribuido al aumento de la emisi\u00f3n de gases de efecto invernadero a partir de la Revoluci\u00f3n Industrial. Compuestos tales como el di\u00f3xido de carbono (CO<sub>2<\/sub>) y el metano (CH<sub>4<\/sub>), que calientan la atm\u00f3sfera terrestre, son producidos o el resultado, en gran medida, de las actividades humanas, vinculadas a la quema de combustibles f\u00f3siles y a los cambios en el uso y la cobertura del suelo. Desde mediados del siglo XIX, una \u00e9poca a la que se considera un hito de la era preindustrial, la concentraci\u00f3n promedio de gases de efecto invernadero en la atm\u00f3sfera terrestre ha aumentado casi un 60 % \u2013de 270 a 420 partes por mill\u00f3n (ppm)\u2013 y la temperatura media del planeta ha subido 1,2 grados Celsius (\u00ba C). Al volverse m\u00e1s c\u00e1lido y, por ende, con m\u00e1s energ\u00eda, el clima global acelera toda una serie de procesos atmosf\u00e9ricos, incluyendo los eventos extremos.<\/p>\n<p>Los resultados del estudio sobre las precipitaciones extremas en el nordeste brasile\u00f1o se hicieron p\u00fablicos a principios de julio, poco m\u00e1s de un mes despu\u00e9s de haberse producido el fen\u00f3meno, bajo la forma de un informe t\u00e9cnico disponible en internet. \u201cSi hubi\u00e9semos optado por redactar un art\u00edculo cient\u00edfico, solo hubi\u00e9ramos podido divulgar las conclusiones del trabajo despu\u00e9s de haberlo publicado en una revista que cuente con revisi\u00f3n por pares\u201d, comenta el climat\u00f3logo Lincoln Muniz Alves, del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe), uno de los autores del estudio, que involucr\u00f3 a 23 cient\u00edficos de Brasil, Europa y Estados Unidos. \u201cTodo este proceso probablemente llevar\u00eda meses\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_460958\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-460958 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/076-079_mudancas-climaticas_318-2-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"839\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/076-079_mudancas-climaticas_318-2-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/076-079_mudancas-climaticas_318-2-1140-250x184.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/076-079_mudancas-climaticas_318-2-1140-700x515.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/076-079_mudancas-climaticas_318-2-1140-120x88.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Fabio Colombini<\/span>Vegetaci\u00f3n quemada en la Amazonia durante la gran sequ\u00eda de 2015<span class=\"media-credits\">Fabio Colombini<\/span><\/p><\/div>\n<p>Al optar por la elaboraci\u00f3n de un informe t\u00e9cnico, los autores trataron de acortar el largo camino que normalmente debe recorrerse entre la informaci\u00f3n m\u00e1s t\u00e9cnica que aparece en las revistas cient\u00edficas y la actuaci\u00f3n de la sociedad y los poderes p\u00fablicos a cargo de la toma de decisiones capaces de, al menos, mitigar los eventos extremos. \u201cLas conclusiones de nuestro estudio son s\u00f3lidas\u201d, dijo la climat\u00f3loga india Mariam Zachariah, autora principal del trabajo sobre las precipitaciones en el nordeste, en una entrevista concedida a <em>Pesquisa FAPESP<\/em>. \u201cLa metodolog\u00eda que empleamos para comprobar si el cambio clim\u00e1tico potencia los fen\u00f3menos extremos ya ha sido publicada en revistas con revisi\u00f3n por pares y en la actualidad es ampliamente aceptada\u201d.<\/p>\n<p>La investigadora realiza una pasant\u00eda de posdoctorado en el Instituto Grantham del Imperial College de Londres, en el Reino Unido, que recientemente incorpor\u00f3 a su cuerpo docente a la climat\u00f3loga alemana Friederike Otto. Principal referente internacional en los estudios de atribuci\u00f3n clim\u00e1tica, tal como se denominan los trabajos que buscan cuantificar la posible influencia del cambio clim\u00e1tico en fen\u00f3menos extremos espec\u00edficos, Otto, quien tambi\u00e9n firma el trabajo sobre las lluvias en el nordeste, sali\u00f3 en octubre del a\u00f1o pasado de la Universidad de Oxford para recalar en el Imperial College.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, la metodolog\u00eda empleada en los estudios que apuntan determinar si el cambio clim\u00e1tico global potencia o hace m\u00e1s frecuentes los eventos extremos es la misma. Los cient\u00edficos recogen datos sobre determinados fen\u00f3menos que se pretenden analizar, tales como las lluvias de mayo en el nordeste brasile\u00f1o o la ola de calor actual del verano europeo, y caracterizan el clima, la geograf\u00eda y otros aspectos de la regi\u00f3n en la que se produjo el evento. A continuaci\u00f3n, realizan cientos de simulaciones en computadora, en las cuales buscan determinar con qu\u00e9 intensidad y frecuencia un evento extremo como el que se estudia ocurrir\u00eda en dos escenarios globales diferentes: en el mundo actual, con una tasa de concentraci\u00f3n de gases de efecto invernadero del orden de 420 ppm y aproximadamente 1,2 \u00baC m\u00e1s c\u00e1lido que en el siglo XIX; y en las condiciones preindustriales, cuando la influencia humana sobre el clima pr\u00e1cticamente no exist\u00eda, la temperatura global era menor y la tasa de gases de efecto invernadero era de 270 ppm.<\/p>\n<p>Si el evento extremo simulado se vuelve m\u00e1s intenso y recurrente en las condiciones actuales que en las del pasado preindustrial, los investigadores interpretan este resultado como una evidencia de que las alteraciones clim\u00e1ticas actuales, inducidas por las actividades humanas, acent\u00faan este fen\u00f3meno. \u201cUna parte esencial de este tipo de estudios consiste en cuantificar la incidencia del cambio clim\u00e1tico en la materializaci\u00f3n de un fen\u00f3meno extremo determinado\u201d, explica Zachariah.<\/p>\n<div id=\"attachment_460966\" style=\"max-width: 680px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-460966 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/076-079_mudancas-climaticas_318-3-1140.png\" alt=\"\" width=\"670\" height=\"690\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/076-079_mudancas-climaticas_318-3-1140.png 670w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/076-079_mudancas-climaticas_318-3-1140-250x257.png 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/076-079_mudancas-climaticas_318-3-1140-120x124.png 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 670px) 100vw, 670px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">NCEO\u2009\/\u2009University of Leicester<\/span>El mapa muestra las temperaturas m\u00e1ximas registradas en las islas brit\u00e1nicas en el pico de la ola de calor<span class=\"media-credits\">NCEO\u2009\/\u2009University of Leicester<\/span><\/p><\/div>\n<p>Para minimizar el riesgo de error en las simulaciones y comprobar la consistencia de los resultados, los investigadores ponen a prueba los escenarios en varios modelos clim\u00e1ticos, los mismos en los que se basan gran parte de las conclusiones y proyecciones del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim\u00e1tico (IPCC). \u201cEn nuestro pa\u00eds no disponemos de una estructura computacional capaz de realizar estas simulaciones para los estudios de atribuci\u00f3n del clima\u201d, dice Lincoln Alves. \u201cEs por ello que hemos realizado colaboraciones con los brit\u00e1nicos, que son m\u00e1s fuertes en esta \u00e1rea\u201d.<\/p>\n<p>Una investigaci\u00f3n publicada a principios del a\u00f1o pasado por el sitio web brit\u00e1nico CarbonBrief, especializado en la cobertura de la ciencia y la pol\u00edtica del clima, enumer\u00f3 m\u00e1s de 350 estudios de atribuci\u00f3n clim\u00e1tica publicados en la literatura cient\u00edfica. Seg\u00fan expresa la p\u00e1gina, en el 80 % de los trabajos realizados en los \u00faltimos 10 a\u00f1os se determin\u00f3 alguna influencia antr\u00f3pica en la periodicidad o intensidad de los eventos extremos (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-clima-en-el-antropoceno\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 307<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>Un estudio m\u00e1s reciente, que no figura en ese trabajo, sali\u00f3 publicado en octubre del a\u00f1o pasado en la revista cient\u00edfica <em>Climate Resilience and Sustainability<\/em>. De acuerdo con esa investigaci\u00f3n, llevada a cabo por cient\u00edficos brasile\u00f1os y del exterior, los cambios clim\u00e1ticos cuadruplicaron los riesgos de que se produzcan grandes sequ\u00edas en la Amazonia, en sinton\u00eda con la ocurrida entre 2015 y 2016, considerada la m\u00e1s severa de las \u00faltimas d\u00e9cadas. En este per\u00edodo, las lluvias en la regi\u00f3n, particularmente en el nordeste de la Amazonia, fueron notablemente inferiores a lo esperado.<\/p>\n<p>\u201cEl fen\u00f3meno conocido como El Ni\u00f1o [que se caracteriza por un calentamiento anormal de las aguas superficiales de la regi\u00f3n tropical del oc\u00e9ano Pac\u00edfico] fue de gran intensidad, y esto afecta\u00a0 los niveles de precipitaciones en varias regiones del planeta, incluso en la Amazonia\u201d, dice la bi\u00f3loga Liana Anderson, del Centro Nacional de Monitoreo y Alertas de Desastres Naturales (Cemaden), una de las autoras del estudio, junto a Lincoln Alves. En ese per\u00edodo, la disminuci\u00f3n de las precipitaciones provoc\u00f3 la muerte de unos 2.500 millones de \u00e1rboles en una superficie equivalente a tan solo el 1 % de la mayor selva tropical del planeta. Al margen de la disminuci\u00f3n de la capacidad de la selva para realizar la fotos\u00edntesis y, en consecuencia, extraer CO<sub>2<\/sub> de la atm\u00f3sfera, los \u00e1rboles que murieron debido a la sequ\u00eda extrema liberar\u00e1n carbono a la atm\u00f3sfera durante dos d\u00e9cadas a trav\u00e9s del proceso de descomposici\u00f3n. Estos dos impactos contribuyen a un aumento del efecto invernadero. \u201cDe este modo, los eventos extremos pueden retroalimentar el cambio clim\u00e1tico, lo que genera un c\u00edrculo vicioso\u201d, comenta Anderson.<\/p>\n<div id=\"attachment_460950\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-460950 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/076-079_mudancas-climaticas_318-1-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"760\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/076-079_mudancas-climaticas_318-1-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/076-079_mudancas-climaticas_318-1-1140-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/076-079_mudancas-climaticas_318-1-1140-700x467.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/076-079_mudancas-climaticas_318-1-1140-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Carl Court\u2009\/\u2009Getty Images<\/span>Los bomberos intentan combatir un incendio en Londres el 19 de julio, cuando el term\u00f3metro en el Reino Unido marc\u00f3 40,3 \u00baC<span class=\"media-credits\">Carl Court\u2009\/\u2009Getty Images<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Ola de calor<br \/>\n<\/strong>Los fen\u00f3menos meteorol\u00f3gicos superlativos, que trascienden por completo el patr\u00f3n rutinario previsto por la ciencia siempre existieron. Pero hasta hace poco tiempo, las olas de calor o fr\u00edo intensas y los episodios de lluvias o sequ\u00edas a gran escala eran vistos como raras excepciones a la regla, que solamente o principalmente eran el resultado de variaciones naturales en la din\u00e1mica del clima. Hoy en d\u00eda ya no es as\u00ed. Seg\u00fan el \u00faltimo informe del IPCC, las olas de calor extremo que antes del siglo XX se produc\u00edan una vez cada 100 a\u00f1os, cuando la influencia antr\u00f3pica en el clima era insignificante, ahora son 4,8 veces m\u00e1s frecuentes y 1,2\u00a0\u00baC m\u00e1s c\u00e1lidas.<\/p>\n<p>Todav\u00eda no ha habido tiempo de realizar un estudio espec\u00edfico sobre el eventual papel del aumento en la concentraci\u00f3n de gases de efecto invernadero en la actual ola de calor que provoca incendios, muertes y r\u00e9cords de temperaturas m\u00e1ximas durante el verano europeo, como los 40,3 \u00baC del 19 de julio en la capital brit\u00e1nica. Pero si un trabajo reciente sirve de par\u00e1metro, las perspectivas no son alentadoras. Un estudio realizado en 2020, encabezado por el climat\u00f3logo franc\u00e9s Robert Vautard, del Instituto Pierre-Simon Laplace, analiz\u00f3 las dos olas de calor que azotaron el continente europeo en el verano de 2019, con temperaturas superiores a los 46\u00a0\u00baC en Francia, y arrib\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que los cambios clim\u00e1ticos hacen que estos eventos sean mucho m\u00e1s frecuentes y exacerbados.<\/p>\n<p>Con los niveles actuales de CO<sub>2<\/sub> en la atm\u00f3sfera, el principal de los gases que ocasionan el aumento de la temperatura media del planeta, dichos eventos tienden a ser entre 1,5 \u00baC y 3 \u00ba C m\u00e1s c\u00e1lidos que antes de la Revoluci\u00f3n Industrial y se producen a intervalos que van de 50 a 150 a\u00f1os en Francia y Holanda. Sin estos cambios clim\u00e1ticos, las olas de calor tan extremas solo se producir\u00edan cada mil a\u00f1os, seg\u00fan el art\u00edculo, publicado en la revista cient\u00edfica <em>Environmental Research Letters<\/em>.<\/p>\n<p>\u201cEsta es la nueva normalidad. Las olas de calor se volver\u00e1n m\u00e1s frecuentes debido al cambio clim\u00e1tico. Este v\u00ednculo ha sido demostrado cabalmente por el IPCC [en su \u00faltimo informe]\u201d, dijo en una conferencia de prensa, el 19 de julio, el meteor\u00f3logo finland\u00e9s Petteri Taalas, secretario general de la Organizaci\u00f3n Meteorol\u00f3gica Mundial (WMO), despu\u00e9s de haberse registrado el nuevo r\u00e9cord hist\u00f3rico de temperatura m\u00e1xima en el Reino Unido. \u201cHemos insuflado tanto di\u00f3xido de carbono a la atm\u00f3sfera que la tendencia negativa se mantendr\u00e1 por d\u00e9cadas. No hemos logrado reducir nuestras emisiones globales. Espero que esto sea una advertencia para los gobiernos y que tenga un impacto en los comportamientos electorales de los pa\u00edses democr\u00e1ticos\u201d.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>ZACHARIAH, M. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.worldweatherattribution.org\/climate-change-increased-heavy-rainfall-hitting-vulnerable-communities-in-eastern-northeast-brazil\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Climate change increased heavy rainfall, hitting vulnerable communities in Eastern Northeast Brazil<\/a>. <em>Online<\/em>. 5 jul. 2022.<br \/>\nRIBEIRO NETO, G. G. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/rmets.onlinelibrary.wiley.com\/doi\/full\/10.1002\/cli2.25#:~:text=Results%20indicate%20that%20anthropogenic%20forcings,ranging%20from%202.7%20to%204.7.\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Attributing the 2015\/2016 Amazon basin drought to anthropogenic influence<\/a>. <strong>Climate Resilience and Sustainability<\/strong>. 30 oct. 2021.<br \/>\nVAUTARD. R. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.researchgate.net\/publication\/342796370_Human_contribution_to_the_record-breaking_June_and_July_2019_heat_waves_in_Western_Europe\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Human contribution to the record-breaking June and July 2019 heatwaves in Western Europe<\/a>. <strong>Environmental Research Letters<\/strong>. 28 ago. 2020.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Estudios apuntan que los cambios clim\u00e1ticos provocados por el hombre potencian los eventos extremos","protected":false},"author":13,"featured_media":460929,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[286,269],"coauthors":[101],"class_list":["post-460912","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-clima-es","tag-ambiente-es","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/460912","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=460912"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/460912\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":461011,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/460912\/revisions\/461011"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/460929"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=460912"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=460912"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=460912"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=460912"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}