{"id":465392,"date":"2023-01-10T02:34:53","date_gmt":"2023-01-10T05:34:53","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=465392"},"modified":"2023-01-11T18:40:15","modified_gmt":"2023-01-11T21:40:15","slug":"virgilio-almeida-un-pensador-del-mundo-digital","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/virgilio-almeida-un-pensador-del-mundo-digital\/","title":{"rendered":"Virg\u00edlio Almeida: Un pensador del mundo digital"},"content":{"rendered":"<p>A lo largo de este a\u00f1o y hasta el pr\u00f3ximo mes de abril, el ingeniero y cient\u00edfico de la computaci\u00f3n Virg\u00edlio Augusto Fernandes Almeida analizar\u00e1, como investigador del Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IEA-USP), las ventajas y desventajas de la interacci\u00f3n entre las personas y los algoritmos, que captan y filtran informaci\u00f3n a trav\u00e9s de internet, seleccionan noticias, recomiendan pel\u00edculas, deciden sobre la calidad del tratamiento m\u00e9dico de cada paciente; en definitiva, que influyen y a veces modelan las actividades humanas y la organizaci\u00f3n social (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-mundo-mediado-por-algoritmos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 266<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>Como profesor em\u00e9rito del Departamento de Ciencias de la Computaci\u00f3n de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG) y profesor asociado del Centro Berkman Klein para Internet y Sociedad, de la Universidad Harvard, en Estados Unidos, lleva a\u00f1os mirando con desconfianza a los algoritmos, \u00faltimamente junto a otros colegas de la ciencia pol\u00edtica.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Edad<\/strong> 72 a\u00f1os<br \/>\n<strong>Especialidad<br \/>\n<\/strong>Ciencias de la computaci\u00f3n<br \/>\n<strong>Instituci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG)<br \/>\n<strong>Estudios<br \/>\n<\/strong>T\u00edtulo de grado en ingenier\u00eda el\u00e9ctrica por la UFMG (1973), maestr\u00eda en inform\u00e1tica por la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de R\u00edo de Janeiro (1980) y doctorado en ciencia de la computaci\u00f3n por la Vanderbilt University (1987)<br \/>\n<strong>Producci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>170 art\u00edculos cient\u00edficos y coautor\u00eda en seis libros publicados en ingl\u00e9s y traducidos al portugu\u00e9s, al coreano y al ruso<\/div>\n<p>Como secretario de Pol\u00edtica Inform\u00e1tica del Ministerio de Ciencia, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n (MCTI), cargo que ocup\u00f3 entre 2011 y 2016, y coordinador del Comit\u00e9 de Gesti\u00f3n de Internet en Brasil (CGI), este docente oriundo de Belo Horizonte (Minas Gerais) particip\u00f3 en la elaboraci\u00f3n de la normativa que estructur\u00f3 el universo digital en Brasil y acompa\u00f1\u00f3 la gestaci\u00f3n del Marco Civil de Internet, aprobado en 2014.<\/p>\n<p>Desde hace a\u00f1os en el suplemento <em>Pensar<\/em> del peri\u00f3dico <em>Estado de Minas<\/em>, y desde 2019 en <em>Valor Econ\u00f4mico<\/em>, en colaboraci\u00f3n con el economista Francisco Gaetani, de la Fundaci\u00f3n Getulio Vargas, ha dado a conocer estos temas al p\u00fablico masivo, a menudo recurriendo a extractos de las obras de sus autores preferidos, tales como el argentino Jorge Luis Borges (1899-1986), el alem\u00e1n Thomas Mann (1875-1955) y los <em>mineiros<\/em> Jo\u00e3o Guimar\u00e3es Rosa (1908-1967) y Carlos Drummond de Andrade (1902-1987).<\/p>\n<p>En una conversaci\u00f3n mantenida a trav\u00e9s de una plataforma de video desde su casa, en un condominio serrano de Nova Lima, en el \u00c1rea Metropolitana de Belo Horizonte, Almeida expuso sus preocupaciones y propuestas ante problemas actuales, como la moderaci\u00f3n de contenidos y la definici\u00f3n de los roles del gobierno, las empresas y los usuarios de internet. El cient\u00edfico est\u00e1 casado con la ingeniera Rejane Maria y tiene dos hijos, Pedro, de 40 a\u00f1os, y Andr\u00e9, de 38, un nieto y otro en camino que nacer\u00e1 en los pr\u00f3ximos meses.<\/p>\n<p><strong>En mayo, usted public\u00f3 un art\u00edculo en coautor\u00eda con los polit\u00f3logos Fernando Filgueiras, de la Universidad Federal de Goi\u00e1s, y Ricardo Mendon\u00e7a, de la UFMG, sobre gobernanza del mundo digital. \u00bfC\u00f3mo es trabajar con gente del campo de las ciencias humanas?<br \/>\n<\/strong>Ha sido estupendo. Estoy aprendiendo mucho. No es nada sencillo el trabajo multidisciplinario. Se plantean dificultades en cuanto al lenguaje, los est\u00e1ndares de otras \u00e1reas de la cultura y los conocimientos previos, pero tenemos que hallar un modo para avanzar. Estamos redactando juntos un libro para la Universidad de Oxford que aborda el impacto de los algoritmos en las instituciones de la sociedad.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLas ciencias sociales pueden aportar algo a la gobernanza de los algoritmos?<\/strong><br \/>\nS\u00ed, y mucho, porque los algoritmos y las tecnolog\u00edas que controlan tienen un impacto social. \u00bfC\u00f3mo reacciona la gente? \u00bfC\u00f3mo cambia su comportamiento en funci\u00f3n de ello? El mundo digital es un \u00e1mbito p\u00fablico, donde la gente revela aspectos desconocidos y no civilizados, sobre todo en sus comentarios. Es un mundo que puede ser f\u00e1cilmente enga\u00f1oso. Durante muchos a\u00f1os escrib\u00ed en el diario <em>Estado de Minas<\/em>, siempre tratando de combinar la literatura con las tecnolog\u00edas de computaci\u00f3n para ayudar a la gente a percibir otros perfiles de la realidad. En uno de mis art\u00edculos recurr\u00ed a un libro del escritor argentino Adolfo Bioy Casares [1914-1999], en el que el narrador se enamora de una hermosa muchacha. Era un amor imposible, porque sus im\u00e1genes eran producto de la creaci\u00f3n de una m\u00e1quina.<\/p>\n<p><strong>Otro art\u00edculo suyo de 2016, junto al abogado Danilo Doneda, ya trataba sobre la gobernanza de y por los algoritmos.<\/strong><br \/>\nConoc\u00ed a Doneda, un experto en protecci\u00f3n de datos personales, cuando trabaj\u00e9 en Brasilia, y empezamos a debatir sobre la gobernanza de y por los algoritmos. \u00bfQu\u00e9 significa eso? Las plataformas digitales son gobernadas por los algoritmos. No hay gente trabajando en esas plataformas. Los algoritmos las gobiernan dici\u00e9ndoles lo que va a ganar visibilidad a partir de los datos y preferencias personales que recaban cada vez m\u00e1s. Esto es la gobernanza por el algoritmo, que tambi\u00e9n se ha expandido a otros segmentos. En el sector de las finanzas, el algoritmo es quien dice si una persona puede acceder a un pr\u00e9stamo o no. En las aplicaciones de la movilidad, es el algoritmo el que proporciona el recorrido y el precio del pasaje. En un mundo con casi 8.000 millones de habitantes, con innumerables problemas, los algoritmos son esenciales para controlar el flujo a\u00e9reo y la distribuci\u00f3n de la energ\u00eda. Son esenciales, pero tambi\u00e9n deciden sobre la vida de las personas de una manera que no siempre puede considerarse justa. Los problemas potenciales que esto presenta son: discriminaci\u00f3n, exclusi\u00f3n de determinados grupos e injusticia. El otro aspecto es la gobernanza de los algoritmos, entender c\u00f3mo funcionan y c\u00f3mo debe exig\u00edrseles cierta transparencia. En Estados Unidos, varios tribunales utilizan un programa denominado Compass, que muestra si un acusado tiene derecho o no a la libertad condicional. Ni el gobierno ni los jueces conocen los criterios de an\u00e1lisis de ese algoritmo. Los creadores del programa no lo dan a conocer alegando que se trata de un secreto comercial, ampar\u00e1ndose en las leyes que rigen en el pa\u00eds.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 ha sido propuesto al respecto de la gobernanza de los algoritmos?<\/strong><br \/>\nEl gobierno y la sociedad civil de varios pa\u00edses han debatido esta cuesti\u00f3n. Un punto sobre el cual ya existe cierto consenso es que los algoritmos tienen que ser justos, transparentes y explicables. Son criterios muy dif\u00edciles de aplicar, porque un algoritmo es un c\u00f3digo complejo de datos que se modifica a cada instante. La mayor\u00eda de ellos utiliza el aprendizaje autom\u00e1tico y var\u00eda seg\u00fan lo que va aprendiendo. En Europa, una de las preocupaciones es que los algoritmos deben ser explicables para alguien que se sienta perjudicado por una decisi\u00f3n. Cuando Doneda y yo redactamos ese art\u00edculo, quer\u00edamos aplicar las ideas de la gobernanza de internet a la gobernanza de los algoritmos, estableciendo, por ejemplo, que ellos deber\u00edan seguir normas predeterminadas por las comisiones multisectoriales de cada pa\u00eds.<\/p>\n<p><strong>\u00bfFuncion\u00f3?<\/strong><br \/>\nNo, porque el problema persiste. Hace dos a\u00f1os, Manoel Ribeiro, un alumno de maestr\u00eda al que codirigimos con mi colega Wagner Meira Jr., realiz\u00f3 un trabajo que tuvo repercusi\u00f3n mundial. Estudi\u00f3 c\u00f3mo se radicalizan las opiniones de la gente en los grupos de YouTube con diferentes matices pol\u00edticos. Demostr\u00f3 que una persona pod\u00eda empezar en un grupo de centro y evolucionar hacia la radicalizaci\u00f3n que propugnaba la supremac\u00eda blanca [<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/algoritmos-parciales\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 287<\/em><\/a>]. Pero no pudimos identificar el papel del algoritmo. Todo esto se mide desde el lado exterior. No hemos conseguido acceder al lado de dentro, porque las empresas no revelan los algoritmos. Esto es grav\u00edsimo.<\/p>\n<blockquote><p>No deber\u00edamos trasladar al \u00e1mbito online la desigualdad presente en el espacio f\u00edsico, pero esto no es lo que vemos<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 m\u00e1s ha estudiado su grupo?<\/strong><br \/>\nUn alumno que obtuvo su doctorado en 2019, Gabriel Magno, plante\u00f3 la siguiente pregunta: \u00bflos valores sociales y morales migran del mundo f\u00edsico al mundo <em>online<\/em>? Para responderla, analiz\u00f3 1.200 millones de tuits, utilizando una base de investigaci\u00f3n sociol\u00f3gica, Word Value Server [WVS], y t\u00e9cnicas de inteligencia artificial para mapear los tuits de 50 pa\u00edses. En algunos, las visiones del mundo f\u00edsico y digital coinciden, pero en otros son diferentes, debido a las restricciones de acceso y de g\u00e9nero. En Oriente, las mujeres est\u00e1n mucho m\u00e1s limitadas para expresarse. En Brasil, algunos valores coinciden y otros no. En Argentina ocurre algo muy interesante: el tema del aborto es visto de manera diferente por un soci\u00f3logo y por el movimiento m\u00e1s progresista que aparece en internet. Magno particip\u00f3 en un trabajo con una exalumna, Camila Ara\u00fajo. Ella ide\u00f3 un robot que entraba en los motores de b\u00fasqueda de Google y Bing de 42 pa\u00edses y buscaba mujeres bellas y feas. Optaba por la respuesta por imagen y utilizaba un algoritmo de inteligencia artificial para estimar el rango de edad, raza y color de las personas que respond\u00edan. Los resultados fueron sorprendentes.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 indicaban?<\/strong><br \/>\nEn Nigeria y en Kenia, el est\u00e1ndar de belleza apunt\u00f3 a las mujeres j\u00f3venes y rubias. Esto es muy importante, porque los j\u00f3venes lo tomar\u00e1n en cuenta para posicionarse en el mundo. Para determinar por qu\u00e9 ocurr\u00eda esto, Ara\u00fajo y Magno comenzaron a averiguar de d\u00f3nde proced\u00edan las fotos que representaban a las mujeres hermosas y feas. Notaron que las im\u00e1genes pod\u00edan agruparse seg\u00fan el idioma: ingl\u00e9s, espa\u00f1ol, portugu\u00e9s y chino. En el grupo del ingl\u00e9s, predominaban los pa\u00edses m\u00e1s ricos, tales como Estados Unidos, Canad\u00e1, Australia e Inglaterra. Los pa\u00edses africanos colonizados de habla inglesa recib\u00edan las im\u00e1genes, pero no representaban a su propia poblaci\u00f3n. Para obtener un resultado compatible con la demograf\u00eda del lugar, hab\u00eda que hacer una opci\u00f3n de b\u00fasqueda local, no global.<\/p>\n<p><strong>En otras palabras, la forma en que recabamos los datos interfiere en el resultado de la b\u00fasqueda.<\/strong><br \/>\nExacto. Una l\u00ednea de investigaci\u00f3n muy reciente en Estados Unidos e Inglaterra justamente trata sobre ello. Lo llaman <em>data colonialism<\/em>, el colonialismo de los datos. Es un tema preocupante, porque las grandes empresas precisan datos de todo el mundo para entrenar a sus algoritmos faciales para recomendar sitios web o noticias, pero los pa\u00edses m\u00e1s pobres no dominan la tecnolog\u00eda, solo tienen los datos, que ceden sin saberlo y sin quererlo. Se trata de una intervenci\u00f3n colonialista, porque las grandes empresas operan en esos pa\u00edses, ya no extrayendo un recurso natural, sino informaci\u00f3n, que utilizan para ampliar su dominio econ\u00f3mico.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 se discute en su grupo de la Universidad de Harvard?<\/strong><br \/>\nEl Centro Berkman Klein para Internet y Sociedad se cre\u00f3 hace m\u00e1s de 20 a\u00f1os. Se trata de un centro multidisciplinario vinculado a la escuela de derecho, pero tambi\u00e9n involucra a las de ingenier\u00eda, computaci\u00f3n y medicina. Los temas m\u00e1s recurrentes entre sus afiliados y grupos de investigaci\u00f3n son la desigualdad econ\u00f3mica y social, y la discriminaci\u00f3n racial, \u00e9tnica y por la orientaci\u00f3n sexual. La brecha entre el territorio f\u00edsico y el digital es otro de los temas que est\u00e1 en el candelero. La gobernanza la establecen, sobre todo, unas pocas empresas situadas en el hemisferio norte, especialmente en Estados Unidos. Yo me pregunto: \u00bfabarcan todo el universo digital? \u00bfLas reglas deber\u00edan ser las mismas?<\/p>\n<p><strong>\u00bfUsted qu\u00e9 piensa?<\/strong><br \/>\nPor supuesto que no deber\u00edan. Las culturas y los h\u00e1bitos son diferentes. La desigualdad entre los pa\u00edses ricos y pobres es tremenda. Una de mis preocupaciones radica en que la gobernanza del mundo digital no solo est\u00e1 en manos de gobiernos, sino tambi\u00e9n de empresas, que llegan a monitorear mucho m\u00e1s que los servicios secretos de los pa\u00edses y pueden utilizar las informaciones con fines totalitarios. Otra de mis inquietudes es que no deber\u00edamos trasladar al espacio virtual las desigualdades del espacio f\u00edsico, pero eso no es lo que estamos viendo. Los cient\u00edficos estadounidenses han analizado millones de datos sobre las personas ingresadas a los hospitales del pa\u00eds. El algoritmo que realizaba la recepci\u00f3n y determinaba la derivaci\u00f3n del paciente defin\u00eda el l\u00edmite de costo del tratamiento en funci\u00f3n del seguro m\u00e9dico. Los investigadores notaron que, para dos personas internadas con el mismo nivel de gravedad, una negra y otra blanca, el algoritmo asignaba un presupuesto menor a la persona negra. As\u00ed, pues, los m\u00e9dicos dispon\u00edan de menos recursos para el tratamiento de los pacientes negros. Lo m\u00e1s asombroso es que los datos de ese programa, utilizado para planificar la atenci\u00f3n, coincid\u00edan con el comportamiento de los hospitales del sistema de salud. La investigaci\u00f3n puso en evidencia la discriminaci\u00f3n, algo que podr\u00eda corregirse.<\/p>\n<p><strong>\u00bfDe qu\u00e9 manera?<\/strong><br \/>\nEsos sistemas le pertenecen a empresas que tienen objetivos comerciales. Pero la computaci\u00f3n y la ingenier\u00eda podr\u00edan servir para detectar estas fallas sociales, como la discriminaci\u00f3n, mostr\u00e1ndole a la sociedad c\u00f3mo operan esas plataformas y refutando los argumentos de las empresas. En 2015, la entonces presidenta Dilma Rousseff fue invitada a visitar Estados Unidos. Yo form\u00e9 parte de la comitiva, porque era el secretario de Pol\u00edtica Inform\u00e1tica del MCTI. En una reuni\u00f3n organizada por la exsecretaria de Estado estadounidense Condoleezza Rice, estaban, entre otros, Mark Zuckerberg, de Facebook, Erick Schmidt, de Google, Dara Khosrowshah, de Uber, todos en una sala y la presidenta en el centro, respondiendo sus preguntas. Yo me qued\u00e9 detr\u00e1s, observando. Ninguno de esos megaempresarios pregunt\u00f3 si Brasil otorgar\u00eda alg\u00fan incentivo para atraer a sus empresas, sino que plantearon cuestiones de \u00edndole operativa y regulatoria, si algo pod\u00eda hacerse o no y cu\u00e1les eran las reglas. Las empresas, o al menos gran parte de ellas, quieren reglas, lo que llamamos regulaci\u00f3n, porque crean seguridad y pueden minimizar los problemas. Uno de ellos, muy dif\u00edcil de resolver, es la moderaci\u00f3n de los contenidos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9?<\/strong><br \/>\nLa moderaci\u00f3n de los contenidos es local y depende del idioma, de la cultura y del prestigio pol\u00edtico y econ\u00f3mico de cada regi\u00f3n. En Facebook, gran parte de los recursos de moderaci\u00f3n se destinan cinco pa\u00edses de habla inglesa; para los idiomas y pa\u00edses menos importantes, es mucho menos elaborada. La moderaci\u00f3n tambi\u00e9n es dif\u00edcil porque un contenido que hoy podr\u00eda aceptarse en determinados grupos a menudo se considera ofensivo en otros. \u00bfLa tecnolog\u00eda puede resolverlo? En parte, porque a cada minuto se suben millones de videos y cientos de millones de mensajes quedan a disposici\u00f3n de todo el mundo cada d\u00eda. La moderaci\u00f3n de contenidos requiere algoritmos y la ayuda de un ej\u00e9rcito de personas para intervenir cuando los algoritmos quedan en una franja gris, cuando no se sabe si algo puede aceptarse no. Los algoritmos detectan la pornograf\u00eda infantil, pero el nivel de sutileza es enorme en asuntos pol\u00edticos y religiosos. Es importante que las leyes hagan responsables a las empresas de los contenidos indeseables para que puedan perfeccionar sus sistemas. Es un problema complejo de esta nueva sociedad digital global.<\/p>\n<p><strong>\u00bfYa existen principios en este nuevo orden digital?<\/strong><br \/>\nAlgunos pa\u00edses est\u00e1n formulando normas. La Uni\u00f3n Europea ha elaborado una legislaci\u00f3n, la Ley de Servicios Digitales, que todav\u00eda no ha entrado en vigencia. En Alemania se ha definido el concepto de contenido ilegal <em>online<\/em>; el pa\u00eds ya dispon\u00eda de una normativa en cuanto a lo que era <em>offline<\/em>, a causa del nazismo. Uno de los fundamentos que rigen en Europa es: los derechos y responsabilidades <em>offline<\/em> deben extenderse a lo <em>online<\/em>. En Brasil, el PL 2.630 [Proyecto de Ley n\u00ba 2.630\/20, que instituye la Ley Brasile\u00f1a de Libertad, Responsabilidad y Transparencia en Internet] establece esos l\u00edmites, pero se encuentra trabado en el Congreso. He comprobado que son las crisis las que hacen que las cosas progresen. El Marco Civil de Internet sali\u00f3 despu\u00e9s de que Edward Snowden filtrara informaci\u00f3n de seguridad de Estados Unidos en 2013, y la Ley General de Protecci\u00f3n de los Datos Personales tras el caso de Cambridge Analytics [una empresa brit\u00e1nica que en 2014 recopil\u00f3 informaci\u00f3n de hasta 87 millones de usuarios de Facebook y la utiliz\u00f3 para influir en la opini\u00f3n de los electores en diversos pa\u00edses]. Las reglas tambi\u00e9n deben tener l\u00edmites, porque si ciertos contenidos se definen como ilegales, es posible que las empresas tecnol\u00f3gicas, temerosas de ser objeto de multas o sanciones, se anticipen y empiecen a prohibirlos ejerciendo as\u00ed una censura pol\u00edtica o econ\u00f3mica.<\/p>\n<blockquote><p>Para gobernar el espacio digital, tenemos que reunir a todos los participantes: gobierno, empresas y sociedad civil<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Usted trabaj\u00f3 en empresas durante 10 a\u00f1os, antes de convertirse en docente de la UFMG, en 1989. \u00bfA qu\u00e9 se dedic\u00f3?<\/strong><br \/>\nDurante el cuarto y quinto a\u00f1o de la carrera de ingenier\u00eda, trabaj\u00e9 como pasante en el centro de computaci\u00f3n de la UFMG. Luego, en 1973, cuando me gradu\u00e9, me present\u00e9 a concurso para el \u00e1rea de sistemas de Petrobras, en R\u00edo de Janeiro. Dos a\u00f1os despu\u00e9s tuve una oferta, regres\u00e9 a Belo Horizonte y trabaj\u00e9 ocho a\u00f1os en el sector de planificaci\u00f3n de sistemas en Cemig [Companhia Energ\u00e9tica de Minas Gerais]. Ah\u00ed, trataba de entender c\u00f3mo funcionaban los sistemas y pensaba c\u00f3mo podr\u00eda mejorar su funcionamiento. Todo estaba alejado de la gente, tanto que la computadora se encontraba aislada. Me enviaron a hacer una maestr\u00eda y as\u00ed lo hice. Mi director de tesina en la PUC-R\u00edo [Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de R\u00edo de Janeiro] era Daniel Menasce. Nos hicimos amigos y juntos, escribimos seis libros. Los a\u00f1os trabajando en empresas me ayudaron mucho a enfocarme en la b\u00fasqueda de resultados. Cuando finalic\u00e9 el m\u00e1ster, surgieron nuevos intereses y pens\u00e9 en hacer un doctorado en Estados Unidos. Mi padre me dijo: \u201cMe parece una locura que dejes un buen empleo para irte a Estados Unidos con dos ni\u00f1os peque\u00f1os\u201d. Igual me fui, y despu\u00e9s de muchos a\u00f1os me di cuenta que mi padre ten\u00eda raz\u00f3n. El regreso a Brasil se hizo dif\u00edcil, porque no ten\u00eda un v\u00ednculo laboral formal, y estuve dos a\u00f1os como becario aguardando la apertura de un concurso en la UFMG, porque quer\u00edamos seguir viviendo en Belo Horizonte.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue su trabajo en el gobierno?<\/strong><br \/>\nA finales de 2010, recib\u00ed un llamado telef\u00f3nico de Jorge Kalil, un cient\u00edfico de S\u00e3o Paulo, invit\u00e1ndome a cenar en su casa. \u00c9l hab\u00eda convocado a algunos de los miembros de la Academia Brasile\u00f1a de Ciencias, de la cual yo era miembro, para conversar sobre ciencia y tecnolog\u00eda. En esa cena estaba el senador Aloizio Mercadante, quien se convertir\u00eda en ministro de esa cartera. Mercadante quer\u00eda que me hiciera cargo de la Secretar\u00eda de Pol\u00edtica Inform\u00e1tica, una de las cinco del ministerio. Nunca antes hab\u00eda formado parte del gobierno. Estaba muy preocupado, porque Brasilia es otro mundo, pero un amigo de la facultad de filosof\u00eda me dio un consejo interesante: \u201cEn las relaciones en Brasilia, qu\u00e9date siempre en el <em>living<\/em>, nunca entres a la cocina. Mantente a una distancia formal\u201d. Eso me fue muy \u00fatil. Pas\u00e9 cinco a\u00f1os en Brasilia.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue ese per\u00edodo?<\/strong><br \/>\nLa funci\u00f3n de la secretar\u00eda era formular y acompa\u00f1ar las pol\u00edticas, en ese entonces de inform\u00e1tica; hoy en d\u00eda tal vez se las llamar\u00eda pol\u00edticas digitales. Como secretario, tambi\u00e9n era el coordinador del Comit\u00e9 Gestor de Internet (CGI), creado en 1995. En el CGI aprend\u00ed sobre los problemas de gobernanza de internet, es decir, que hab\u00eda que establecer reglas para que la sociedad pueda adecuarse al funcionamiento de este territorio digital y participar en su organizaci\u00f3n. Internet estaba empezando a crecer mucho y a formar parte de los negocios y del gobierno, pero a\u00fan no hab\u00eda reglas. Se produjo un acontecimiento que le dio una dimensi\u00f3n mayor a la secretar\u00eda e hizo que yo asumiera un rol m\u00e1s activo de lo que imaginaba.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l fue ese acontecimiento?<\/strong><br \/>\nA finales de 2013, estallaron las revelaciones de Snowden sobre los espionajes del gobierno estadounidense en todo el mundo, que incluso mostraban que la presidenta, Dilma Rousseff y empresas brasile\u00f1as como Petrobras hab\u00edan sido espiadas. La presidenta design\u00f3 formalmente una comisi\u00f3n para ocuparse de esta cuesti\u00f3n: \u201cTenemos que tener una respuesta como pa\u00eds y pensar cu\u00e1les son las reglas para internet\u201d, recomend\u00f3. El caso Snowden dej\u00f3 al mundo preocupado, sin saber qu\u00e9 hacer con el creciente espionaje digital. Tambi\u00e9n caus\u00f3 malestar el hecho de que la organizaci\u00f3n a cargo de establecer los nombres y dominios, las direcciones de internet, Icann [Internet Corporation for Assigned Names and Numbers, Corporaci\u00f3n de Internet para la Asignaci\u00f3n de Nombres y N\u00fameros], tuviera su sede en California y, por lo tanto, estuviera sujeta a las leyes locales, aunque su impacto fuera global. La respuesta de Brasil fue plantear la necesidad de una reuni\u00f3n global. Hacia finales de 2013, me encontraba en una reuni\u00f3n en Se\u00fal (Corea del Sur) y recib\u00ed una llamada telef\u00f3nica del ministro Marco Antonio Raupp [1938-2021] dici\u00e9ndome: Viaja a Bali (Indonesia), porque vamos a iniciar un proceso para convocar a una reuni\u00f3n internacional en Brasil para debatir sobre el tema del espionaje y el futuro de internet\u201d. Particip\u00e9 en varias reuniones en Londres con el prop\u00f3sito de crear un gran encuentro internacional que pas\u00f3 a denominarse NETmundial. No era una reuni\u00f3n de gobierno. Es complejo pensar en la gobernanza de internet justamente porque no se trata solamente de un gobierno en s\u00ed. Los cables submarinos y toda la infraestructura de internet pertenecen a empresas de telecomunicaciones privadas. El desarrollo de los contenidos y los servicios digitales es de toda la sociedad. En los servidores, se emplea <em>software<\/em> de uso libre. Se trata de un mundo que no es potestad de los gobiernos, aunque estos tengan, cada vez m\u00e1s, la pretensi\u00f3n de gobernarlo. Est\u00e1 la sociedad civil, el sector privado y la academia, ya que parte de todo esto naci\u00f3 de proyectos acad\u00e9micos en Estados Unidos, financiados por el sector militar. Es un espacio multisectorial. Para gobernarlo, hay que reunir a todos los participantes. Esta era, precisamente, la misi\u00f3n del CGI brasile\u00f1o. Son veinti\u00fan miembros: nueve del gobierno, cuatro del sector privado, cuatro de las ONG [organizaciones no gubernamentales], tres de la comunidad acad\u00e9mica y un representante de notorio conocimiento en materia de internet, designado por el ministerio. Ning\u00fan sector tiene, por s\u00ed solo, la mayor\u00eda de los votos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo acuerdan las decisiones?<\/strong><br \/>\nTodo debe negociarse. La negociaci\u00f3n lleva tiempo, pero una vez alcanzado un consenso, la resoluci\u00f3n es m\u00e1s duradera y tiene mayor aceptaci\u00f3n que si fuera unilateral. Durante los cinco a\u00f1os en que fui el coordinador, evit\u00e9 las votaciones, porque el voto separa y crea grupos. Es preferible que el proceso se extienda y se encuentre un com\u00fan denominador. Es extremadamente dif\u00edcil, pero con paciencia, funciona. Yo solamente era el coordinador y trataba de lograr un consenso. Para hacer posible NETmundial en abril de 2014, la presidenta trabaj\u00f3 junto a los l\u00edderes del Congreso para aprobar la ley del Marco Civil de Internet. El gran interrogante era la llamada neutralidad de las redes. Las empresas no quer\u00edan que la red fuera neutral, pero la cuesti\u00f3n pol\u00edtica llev\u00f3 al Congreso a aprobarla y, en la apertura del encuentro de la NETmundial, el 23 de abril de 2014, la presidenta sancion\u00f3 la Ley del Marco Civil de Internet.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEn qu\u00e9 consiste la neutralidad de la red?<\/strong><br \/>\nLas comunicaciones en internet utilizan protocolos denominados TCP\/IP [protocolo de control de transmisi\u00f3n\/protocolo de internet]. Los contenidos se dividen en paquetes peque\u00f1os y viajan por la red. Tienen origen y destino. La neutralidad de la red implica que las empresas por donde pasan los paquetes no pueden hacer diferencias en el tratamiento de los mismos en funci\u00f3n de su origen y destino. Deben ser neutras, no pueden interferir. En ese entonces, esto era importante porque establec\u00eda que una empresa de telecomunicaciones no pudiera bloquear Skype, por ejemplo, aunque este fuera competidor de un servicio de comunicaci\u00f3n propio. Otra preocupaci\u00f3n resid\u00eda en que esas empresas no podr\u00edan darle un trato preferencial a uno u otro servicio determinado.<\/p>\n<blockquote><p>Pretendo identificar formas de colaboraci\u00f3n que preserven la individualidad y no dejen que el algoritmo haga todo<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfLas empresas aceptaron la neutralidad?<\/strong><br \/>\nFue una negociaci\u00f3n dif\u00edcil, pero el Marco Civil de Internet le dio una garant\u00eda a las empresas, porque gener\u00f3 un ambiente estable y seguro. La ley establec\u00eda que cualquier contenido solo pod\u00eda ser removido con una orden judicial. Si no fuera por el marco civil, la confusi\u00f3n en las elecciones de 2018 podr\u00eda haber sido a\u00fan mayor, porque alg\u00fan pol\u00edtico podr\u00eda querer eliminar de internet un contenido que le desagradase. Brasil fue uno de los pioneros en la neutralidad de la red y de la organizaci\u00f3n multisectorial de internet. Nuestro prestigio era inmenso. A la NETmundial asistieron 1.100 personas de m\u00e1s de 100 pa\u00edses, ministros de Estado y 100 periodistas internacionales. Los debates eran en vivo y hab\u00eda 30 n\u00facleos internacionales. Los distintos grupos debat\u00edan los temas siempre en salas separadas y hab\u00eda una pantalla donde se proyectaban las modificaciones que se hac\u00edan a los textos para que todo el mundo pudiera ver lo que estaba sucediendo. En las reuniones formales, hab\u00eda un gran escenario con cuatro micr\u00f3fonos: uno para los representantes de los gobiernos, uno para el sector privado, uno para la sociedad civil y otro para la comunidad t\u00e9cnica y acad\u00e9mica. Si alguien de un gobierno hablaba, el siguiente no pod\u00eda ser alguien de otro gobierno, deb\u00eda esperar el turno de los representantes de los otros tres sectores.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l fue el resultado de esa conferencia?<\/strong><br \/>\nSe suscribieron dos documentos, el primero inclu\u00eda 10 principios para la gobernanza de internet, y el otro era un <em>road map<\/em>, una hoja de ruta, con vistas al futuro. La aprobaci\u00f3n fue por aclamaci\u00f3n. Solo hubo tres pa\u00edses que no aceptaron los documentos: India, Cuba y Rusia. El prestigio que adquiri\u00f3 Brasil fue enorme. En 2017, me invitaron a sumarme a una comisi\u00f3n internacional de 25 miembros para discutir las normas para la seguridad del ciberespacio. Esa comisi\u00f3n celebr\u00f3 reuniones durante dos a\u00f1os en varios pa\u00edses, pero no vino a Brasil porque se produjeron cambios en el gobierno. Perdimos relevancia.<\/p>\n<p><strong>En el pasado mes de abril asumi\u00f3 la c\u00e1tedra Oscar Sala del Instituto de Estudios Avanzados de la USP. \u00bfCu\u00e1les son sus planes?<\/strong><br \/>\nEl tema que escog\u00ed es la integraci\u00f3n humano-algoritmo, porque los algoritmos influyen sobre nosotros todo el tiempo. Cuando uno est\u00e1 viendo una pel\u00edcula en Netflix, el algoritmo, repentinamente, sugiere otra cosa y, a menudo, aceptas y pasas a otra pel\u00edcula. Los llamados algoritmos de recomendaci\u00f3n tratan de dirigir el comportamiento de las personas. Suele producirse lo que podr\u00edamos denominar efecto manada, cuando el algoritmo incita a seguir un camino indeseable, soslayando lo que la gente realmente quiere. Tenemos que entender mejor esta reducci\u00f3n del rol del ser humano y la exacerbaci\u00f3n de la funci\u00f3n del algoritmo. En el medio surge un t\u00e9rmino interesante que es la complacencia, cuando uno se acostumbra a las cosas y hacemos lo que indica Google. Pero, \u00bfes lo que me recomienda ante una consulta lo que realmente deber\u00eda mirar? Pretendo entender esta interacci\u00f3n desde un punto de vista m\u00e1s amplio, no solo desde la computaci\u00f3n, sino desde las ciencias humanas. Lo que tambi\u00e9n me preocupa es identificar otras formas de colaboraci\u00f3n, que preserven la individualidad y no dejen que el algoritmo haga todo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El cient\u00edfico de la computaci\u00f3n advierte sobre el riesgo de que internet y sus herramientas digitales aumenten la discriminaci\u00f3n y la desigualdad social","protected":false},"author":17,"featured_media":465414,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[288,289,297,312],"coauthors":[5968,116],"class_list":["post-465392","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-entrevista-es","tag-computacion","tag-comunicacion","tag-ingenieria","tag-innovacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/465392","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=465392"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/465392\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":465853,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/465392\/revisions\/465853"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/465414"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=465392"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=465392"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=465392"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=465392"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}