{"id":465582,"date":"2023-01-10T02:42:50","date_gmt":"2023-01-10T05:42:50","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=465582"},"modified":"2023-01-10T02:42:50","modified_gmt":"2023-01-10T05:42:50","slug":"las-personas-hetero-homo-y-bisexuales-sienten-mas-celos-de-rivales-del-mismo-sexo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-personas-hetero-homo-y-bisexuales-sienten-mas-celos-de-rivales-del-mismo-sexo\/","title":{"rendered":"Las personas h\u00e9tero, homo y bisexuales sienten m\u00e1s celos de rivales del mismo sexo"},"content":{"rendered":"<p>Varones y mujeres suelen sentir celos de manera diferente. Para ellos, en general, nada es peor que imaginarse a su pareja involucrada sexualmente con otra persona. En el caso de ellas, una relaci\u00f3n sexual de una noche, a menudo no es el mayor de los problemas: a decir verdad, les molesta m\u00e1s ver a sus compa\u00f1eros creando lazos rom\u00e1nticos con otra persona. Este tiende a ser el patr\u00f3n entre las parejas heterosexuales, seg\u00fan los estudios de la psicolog\u00eda evolucionista.<\/p>\n<p>Pero la cosa puede modificarse si se incluye tambi\u00e9n a las personas homosexuales, que prefieren y mantienen relaciones con individuos de su mismo sexo, y a las personas bisexuales, quienes se vinculan emocionalmente con personas de ambos sexos. Una investigaci\u00f3n coordinada por la psic\u00f3loga evolucionista Jaroslava Varella Valentova, del Instituto de Psicolog\u00eda de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IP-USP), de la que tambi\u00e9n formaron parte investigadores de la Universidad de Co\u00edmbra (Portugal) y de la Universidad de Santiago (Chile), indag\u00f3 precisamente en eso. La conclusi\u00f3n a la que se lleg\u00f3 en ese trabajo apunta que, independientemente de la orientaci\u00f3n sexual, varones y mujeres sienten m\u00e1s celos por los rivales del mismo sexo. El estudio sali\u00f3 publicado en junio de este a\u00f1o en la revista cient\u00edfica <em>Archives of Sexual Behavior<\/em>.<\/p>\n<p>El grupo convoc\u00f3 a varones y mujeres heterosexuales, bisexuales y homosexuales \u2013todos ellos cisg\u00e9nero, es decir, que se identifican con su sexo biol\u00f3gico de nacimiento\u2013 de los tres pa\u00edses, para poner a prueba su nivel de celos rom\u00e1nticos. En total, participaron de las pruebas 1.744 personas (1.328 mujeres y 416 varones), con edades comprendidas entre los 17 y los 51 a\u00f1os. Aproximadamente un 55 % de los participantes eran brasile\u00f1os, un 27 % chilenos y el 18 % restante, portugueses. Se los incit\u00f3, a trav\u00e9s de una encuesta en l\u00ednea, a imaginarse escenarios hipot\u00e9ticos en los que sus parejas ten\u00edan alguna experiencia fuera de la relaci\u00f3n. Las respuestas, puntuando en una escala num\u00e9rica, med\u00edan el grado de celos expresado por los voluntarios en diversas situaciones.<\/p>\n<p>\u201cSolo hay celos cuando uno analiza la relaci\u00f3n puesta a prueba por un rival\u201d, explica Valentova. \u201cEste sentimiento aflora mayormente cuando existe una competencia que pone en riesgo la oportunidad reproductiva\u201d. La psic\u00f3loga, nacida en Chequia, es docente de la USP desde 2015 e investiga la sexualidad humana desde una perspectiva evolucionista. Este enfoque interpreta que un conjunto de capacidades y conductas, los celos inclusive, cuya finalidad mayor, aunque no \u00fanica, consiste en asegurar el \u00e9xito reproductivo individual mediante la generaci\u00f3n de descendencia.<\/p>\n<p>Entre las especies que tienden a la monogamia, incluyendo a los seres humanos, existe competencia no solo para la formaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n para la conservaci\u00f3n de las parejas amorosas. Como los reci\u00e9n nacidos dependen de los padres y el mantenimiento de la pareja es importante para la reproducci\u00f3n de los individuos, es de esperar que algunas capacidades, entre ellas los celos, hayan evolucionado para contribuir a conservar la pareja amorosa frente a los rivales. Otra l\u00ednea de estudios de diferentes \u00e1reas de la psicolog\u00eda sit\u00faa el foco central del surgimiento de los celos en factores socioculturales, tales como el lugar de procedencia, la religiosidad y el nivel de escolaridad de las personas.<\/p>\n<p>En el estudio coordinado por Valentova, los voluntarios tardaron 40 minutos en responder un cuestionario que propon\u00eda cuatro situaciones. Ten\u00edan que evaluar, por ejemplo, qu\u00e9 los enojar\u00eda o los har\u00eda sufrir m\u00e1s: que su pareja compartiese la cama con otra persona, sin involucrarse emocionalmente, o que surgiera un v\u00ednculo rom\u00e1ntico con otro var\u00f3n o mujer, sin mediar sexo en la relaci\u00f3n. Tambi\u00e9n evaluaron cu\u00e1l de esas situaciones ser\u00eda \u201cm\u00e1s dif\u00edcil de perdonar\u201d, de ocurrir. Los participantes bisexuales respondieron dos veces, una para compa\u00f1eros del sexo masculino y otra para parejas femeninas. Todos respondieron sobre rivales de ambos sexos.<\/p>\n<p>Como ya hab\u00edan apuntado anteriormente otros estudios, los varones heterosexuales demostraron ser los m\u00e1s celosos cuando se trata de sexo extraconyugal. No obstante, los varones bisexuales son aparentemente tan celosos como los heterosexuales en cuanto a sus parejas mujeres, pero no tanto cuando se trata de varones. Al considerar solamente el grupo de las mujeres, las heterosexuales revelaron que sienten m\u00e1s celos ante la idea de que sus compa\u00f1eros se involucren rom\u00e1nticamente al margen de ellas.<\/p>\n<p>Al fin y al cabo, \u00bfqu\u00e9 significa \u201cinvolucrarse rom\u00e1nticamente\u201d con alguien? \u201cDesde el punto de vista del estudio, se trata de la posibilidad de entablar una relaci\u00f3n a largo plazo, que va m\u00e1s all\u00e1 de compartir la cama con otra persona\u201d, explica Valentova. Las relaciones m\u00e1s duraderas suelen tener el paquete completo: sentimiento de amor rom\u00e1ntico, compromiso afectivo, deseo de permanecer juntos, exclusividad sexual y, seg\u00fan la investigadora, a veces, celos.<\/p>\n<p>Los resultados del estudio tambi\u00e9n demostraron que los celos se centran m\u00e1s en los rivales del mismo sexo. Los varones tienden a compararse y competir m\u00e1s con otros varones y las mujeres, contra otras mujeres.<\/p>\n<p>Tanto para las mujeres heterosexuales como para las mujeres bisexuales, la amenaza de que un rival masculino se involucre rom\u00e1nticamente con sus parejas varones aparenta ser menor. La mujeres bisexuales, sugiere el estudio, consideran mucho peor la posibilidad de que sus parejas de sexo femenino vivan un romance con otro hombre, que podr\u00eda dejarlas embarazadas y da\u00f1ar su relaci\u00f3n. Y los varones bisexuales se preocupan m\u00e1s por los posibles lazos rom\u00e1nticos de las mujeres.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfpor qu\u00e9 ocurre eso con las personas bisexuales si, en teor\u00eda, pueden mantener relaciones duraderas con parejas de ambos sexos? En parte, seg\u00fan los autores del estudio, esto estar\u00eda vinculado al proceso evolutivo. Desde esta perspectiva, los varones suelen considerar m\u00e1s riesgoso invertir tiempo y recursos en una pareja que se involucra sexualmente con otros hombres y puede engendrar hijos que no ser\u00e1n suyos. De ese modo, desde el punto de vista biol\u00f3gico, para un var\u00f3n valdr\u00eda m\u00e1s criar un hijo suyo en lugar de contribuir con su esfuerzo a la crianza de un hijo que no comparte sus genes.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"1061\" class=\"size-full wp-image-465587 alignright\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/056-059_ciume_319-1-800.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/056-059_ciume_319-1-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/056-059_ciume_319-1-800-250x332.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/056-059_ciume_319-1-800-700x928.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/056-059_ciume_319-1-800-120x159.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Aline van Langendonck<\/span><\/p>\n<p>En cambio, a las mujeres les preocupa m\u00e1s la implicaci\u00f3n emocional fuera de la relaci\u00f3n porque esto podr\u00eda llevar consigo una transferencia de recursos, protecci\u00f3n y atenci\u00f3n paternal de su compa\u00f1ero a una tercera persona. El estudio concluye que los mayores celos emocionales de las mujeres se deben, al menos en parte, a que ellas tienen que invertir en la reproducci\u00f3n y en el cuidado de la prole, puesto que gestan a los beb\u00e9s durante nueve meses. Esto hace que ellas se preocupen m\u00e1s por la dedicaci\u00f3n de su pareja a la relaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cHeredamos propensiones a desarrollar capacidades cognitivas que incluyen reglas de decisi\u00f3n flexibles y dependientes del contexto fueron evolucionando en nuestra especie y que se originaron selectivamente debido a la recurrencia de un mismo reto adaptativo ancestral\u201d, dice el bi\u00f3logo y psic\u00f3logo evolucionista Marco Antonio Correa Varella, quien cumple una pasant\u00eda posdoctoral en el Departamento de Psicolog\u00eda Experimental del IP-USP y es coautor del art\u00edculo. \u201cNuestro estudio indica que los celos sexuales no son algo esencialmente masculino y los emocionales, no necesariamente femeninos, sino que ambos sexos son capaces de experimentar los dos tipos de celos\u201d.<\/p>\n<p>En un principio, el objetivo del estudio, al recabar datos de voluntarios en Brasil, Chile y Portugal, era apuntar eventuales diferencias culturales en la percepci\u00f3n de los celos. El n\u00famero de brasile\u00f1os bisexuales y de lesbianas se ajust\u00f3 a las expectativas del tama\u00f1o de las muestras. En el caso de los chilenos y portugueses, sin embargo, la escasa cantidad de participantes de esos colectivos no permiti\u00f3 obtener conclusiones estad\u00edsticamente significativas sobre la incidencia del aspecto sociocultural en la manifestaci\u00f3n de los celos en esos pa\u00edses.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n de Valentova, Varella y sus colegas trabaj\u00f3 con una muestra en gran parte vinculada al ambiente universitario, de alto poder adquisitivo, lo que representa una limitaci\u00f3n o un sesgo en el estudio. Las personas con mayor nivel de escolaridad tambi\u00e9n tienden a autodeclararse con mayor frecuencia como no heterosexuales. El rango de edades de los voluntarios tambi\u00e9n podr\u00eda suponer otro factor limitante del estudio. En promedio, las mujeres evaluadas ten\u00edan poco m\u00e1s de 24 a\u00f1os. Entre los varones, la edad promedio orillaba los 26 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Seg\u00fan los investigadores, es infrecuente encontrar personas bisexuales que hayan mantenido relaciones a largo plazo tanto con varones como con mujeres. \u201cHay todav\u00eda lagunas en la literatura acerca de la existencia de celos en las relaciones breves en todas las variantes posibles de sexo del individuo, de la pareja y del rival, y habr\u00eda que replicar los resultados principales en otras regiones del mundo, para determinar cu\u00e1n universales son las asociaciones verificadas\u201d, dice el psic\u00f3logo evolucionista.<\/p>\n<p><strong>Modelos sociocognitivos<br \/>\n<\/strong>Para el psic\u00f3logo australiano Richard De Visser, de la Escuela de Psicolog\u00eda de la Universidad de Sussex, en el Reino Unido, el estudio coordinado por Valentova constituye un aporte importante a un \u00e1rea que hasta ahora dispone de escasa literatura cient\u00edfica. \u201cEl art\u00edculo es interesante porque plantea c\u00f3mo los celos podr\u00edan haber sido influenciados por factores evolutivos, pero tambi\u00e9n por aspectos culturales\u201d, dice De Visser, quien no particip\u00f3 en el trabajo de sus colegas de la USP, en una entrevista concedida v\u00eda correo electr\u00f3nico a <em>Pesquisa FAPESP<\/em>.<\/p>\n<p>Para el investigador, la realizaci\u00f3n de estudios sobre los celos desde un abordaje primordialmente evolucionista puede suponer ciertas limitaciones. \u201cLos modelos sociocognitivos de los celos sugieren que los aspectos sociales, tales como la historia personal y la cultura de un individuo, interact\u00faan con los factores evolutivos y biol\u00f3gicos y pueden llegar a ser influencias a\u00fan m\u00e1s importantes\u201d, comenta. Las explicaciones de los celos basadas en los modelos evolutivos y sociocognitivos son vistas como contradictorias, pero deber\u00edan considerarse complementarias\u201d.<\/p>\n<p>En un estudio que se llev\u00f3 a cabo en Australia con m\u00e1s de 8.300 personas de entre 16 y 69 a\u00f1os, De Visser y su grupo dise\u00f1aron un modelo con seis variables que, seg\u00fan ellos, tienen que ver con la percepci\u00f3n de los celos: sexo biol\u00f3gico, edad, escolaridad, n\u00famero de parejas a lo largo de la vida, tipo de relaci\u00f3n y actitudes potencialmente infieles. El trabajo fue publicado en un art\u00edculo en la revista <em>The Journal of Sex Research<\/em> en 2019. Seg\u00fan De Visser, un abordaje similar tambi\u00e9n podr\u00eda ser una forma interesante de dimensionar los celos emocionales en homosexuales y bisexuales, que suelen preocuparse menos por la cuesti\u00f3n reproductiva.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista biol\u00f3gico, Valentova subraya que la sexualidad, adem\u00e1s de garantizar la reproducci\u00f3n directa, tiene otras finalidades vinculadas a la salud, el bienestar, la vinculaci\u00f3n afectiva y la cooperaci\u00f3n, que contribuyen a la supervivencia y benefician a los individuos de todas las orientaciones sexuales. \u201cLa perspectiva evolutiva es complementaria de otros enfoques y brinda su aporte a una comprensi\u00f3n amplia del ser humano como animal biopsicosociocultural\u201d, concluye Varella.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>VALENTOVA, J. V. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/35859261\/#:~:text=On%20average%2C%20males%20report%20higher,contexts%20with%20potential%20reproductive%20costs.\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Jealousy is influenced by sex of the individual, their partner, and their rival<\/a>. <strong>Archives of Sexual Behavior<\/strong>. 20 jul. 2022.<br \/>\nDE VISSER, R. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/31090451\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Romantic jealousy: A test of social cognitive and evolutionary models in a population-representative sample of adults<\/a>. <strong>The Journal of Sex Research<\/strong>. v. 57, n. 4, p. 498-507. 15 may. 2019.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"As\u00ed lo indica un estudio realizado con 1.744 individuos de Brasil, Portugal y Chile con edades entre 17 y 51 a\u00f1os","protected":false},"author":714,"featured_media":465583,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[4153],"class_list":["post-465582","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/465582","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/714"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=465582"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/465582\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":465591,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/465582\/revisions\/465591"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/465583"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=465582"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=465582"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=465582"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=465582"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}