{"id":465592,"date":"2023-01-10T02:42:52","date_gmt":"2023-01-10T05:42:52","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=465592"},"modified":"2023-01-10T02:42:52","modified_gmt":"2023-01-10T05:42:52","slug":"la-humedad-diversifico-la-vegetacion-del-norte-y-el-nordeste-de-brasil-hace-115-millones-de-anos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-humedad-diversifico-la-vegetacion-del-norte-y-el-nordeste-de-brasil-hace-115-millones-de-anos\/","title":{"rendered":"La humedad diversific\u00f3 la vegetaci\u00f3n del norte y el nordeste de Brasil hace 115 millones de a\u00f1os"},"content":{"rendered":"<p>Hace 120 millones de a\u00f1os, en el paisaje de lo que actualmente es el norte y nordeste de Brasil predominaba la vegetaci\u00f3n xer\u00f3fila, arbustos adaptados a un clima eminentemente c\u00e1lido y \u00e1rido. Gradualmente, la diversidad vegetal y del ecosistema en su conjunto comenz\u00f3 a ampliarse unos 5 millones de a\u00f1os m\u00e1s tarde, cuando comenz\u00f3 a elevarse la humedad en la regi\u00f3n oriental de Am\u00e9rica del Sur, seg\u00fan consta en un art\u00edculo publicado en julio en la revista <em>Scientific Reports<\/em>.<\/p>\n<p>El referido estudio asocia dos factores que habr\u00edan contribuido al aumento de la disponibilidad de agua en la regi\u00f3n y, por extensi\u00f3n, a la proliferaci\u00f3n de bosques y praderas: el proceso de apertura del oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico, debido a la escisi\u00f3n de Am\u00e9rica del Sur y \u00c1frica, hasta entonces unidas formando el antiguo supercontinente austral llamado Gondwana; y una mayor influencia de la denominada Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT), un sistema meteorol\u00f3gico tropical que contribuye a la circulaci\u00f3n de los vientos y regula la humedad y las precipitaciones en la regi\u00f3n ecuatorial.<\/p>\n<p>Las conclusiones se basan en el an\u00e1lisis de una muestra fosilizada conformada por 79.000 granos de polen y esporas, recogidos en ocho cuencas sedimentarias en los estados brasile\u00f1os de Par\u00e1, Maranh\u00e3o, Cear\u00e1, Rio Grande do Norte, Sergipe y Esp\u00edrito Santo. La obtenci\u00f3n de este conjunto de microf\u00f3siles corri\u00f3 por cuenta de un equipo del Centro de Investigaci\u00f3n, Desarrollo e Innovaci\u00f3n de la empresa Petrobras (Cenpes), que colabor\u00f3 en el estudio. Estas cuencas poseen sedimentos que datan de una edad geol\u00f3gica denominada Neoaptiano, el per\u00edodo comprendido entre 115 y 113,2 millones de a\u00f1os atr\u00e1s.<\/p>\n<p>\u201cEn un breve espacio de tiempo, durante el Neoaptiano, sobrevinieron transformaciones que cambiaron toda la historia del planeta\u201d, comenta el paleont\u00f3logo Marcelo Carvalho, del Museo Nacional de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (MN-UFRJ), coordinador del equipo que firma el estudio. \u201cCuando se intensific\u00f3 el proceso de separaci\u00f3n de Sudam\u00e9rica y \u00c1frica, en el norte y el nordeste brasile\u00f1o surgieron ambientes marinos m\u00e1s profundos, especialmente cerca de la costa, y la circulaci\u00f3n oce\u00e1nica se alter\u00f3\u201d, dice el investigador. \u201cEstos cambios, que la literatura cient\u00edfica documenta con precisi\u00f3n, se produjeron poco antes de que comprob\u00e1ramos una modificaci\u00f3n en la composici\u00f3n del tipo de flora presente en las cuencas estudiadas\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_465597\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-465597 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/010-015_Notas_319-1-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/010-015_Notas_319-1-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/010-015_Notas_319-1-1140-250x132.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/010-015_Notas_319-1-1140-700x368.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/010-015_Notas_319-1-1140-120x63.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Marcelo Carvalho<\/span>Muestras del conjunto de 79.000 granos de polen y esporas fosilizados utlizadas en el estudio<span class=\"media-credits\">Marcelo Carvalho<\/span><\/p><\/div>\n<p>Las muestras de granos de polen y esporas provienen de tres dep\u00f3sitos geol\u00f3gicos contiguos del Neoaptiano: el presal (el mismo que alberga el petr\u00f3leo en vastos sectores de la costa brasile\u00f1a), el salino y el postsal. Cada uno de ellos representa un momento diferente del clima antiguo y del ambiente predominante en esas cuencas. En el presal, no se hallaron elementos marinos, lo que indica que sus sedimentos no estuvieron bajo la influencia de un oc\u00e9ano. El dep\u00f3sito de sal se origin\u00f3 al evaporarse el agua del mar en un ambiente que se volvi\u00f3 m\u00e1s c\u00e1lido y seco dejando como rastro de este fen\u00f3meno la presencia de ese elemento marino entre los sedimentos. En el dep\u00f3sito del postsal, la humedad retorn\u00f3 al ambiente y se intensific\u00f3, incluso con la presencia de f\u00f3siles marinos, vestigios de la influencia del Atl\u00e1ntico naciente. \u201cEn las muestras de las cuencas, siempre que encontramos granos de polen de la especie <em>Sergipea variverrucata<\/em> sabemos que estamos en presencia de material procedente del Neoaptiano\u201d, explica la paleont\u00f3loga Nat\u00e1lia S\u00e1, quien realiz\u00f3 una pasant\u00eda posdoctoral bajo la supervisi\u00f3n de Carvalho y es una de las autoras del trabajo. \u201cSe trata de un indicador f\u00f3sil de ese intervalo geol\u00f3gico, ya que \u00fanicamente ah\u00ed puede encontr\u00e1rselo\u201d.<\/p>\n<p>A partir del conjunto de microf\u00f3siles vegetales, Carvalho y sus colaboradores definieron las principales familias bot\u00e1nicas que constitu\u00edan la flora de las cuencas a lo largo de los tres dep\u00f3sitos del Neoaptiano. De este estudio emerge un patr\u00f3n dominante: la cantidad de plantas adaptadas al clima \u00e1rido, que en su apogeo llegaron a representar el 70 % del total, empez\u00f3 a disminuir en las muestras del dep\u00f3sito del postsal, donde comienzan a expandirse las especies t\u00edpicas de \u00e1reas m\u00e1s h\u00famedas. En aquel momento, seg\u00fan el estudio, comenz\u00f3 a propagarse en el norte y el nordeste de Brasil una flora tropical de llanura y de monta\u00f1a, con especies vegetales aptas para la vida en h\u00e1bitats muy h\u00famedos (higr\u00f3fitas) y aquellas que prosperan dentro del agua (hidr\u00f3fitas).<\/p>\n<p>La transformaci\u00f3n de un clima \u00e1rido a uno m\u00e1s h\u00famedo fue un proceso largo, y la diversidad que se ha hallado en las muestras indica que la influencia del oc\u00e9ano y de la ZCIT fue progresiva. La cuenca localizada en Esp\u00edrito Santo, ya en el norte de la regi\u00f3n sudeste, fue la que registr\u00f3 la menor alteraci\u00f3n en la variedad de biomas en la fase del postsal. En el resto de las ubicaciones m\u00e1s cercanas a la regi\u00f3n ecuatorial y, consecuentemente, dentro de la zona de influencia de la ZCIT, se verificaron cambios m\u00e1s intensos.<\/p>\n<p>Para el palin\u00f3logo (experto en el estudio de los granos de polen y esporas de las plantas) colombiano Carlos Jaramillo, del Instituto Smithsoniano de Investigaciones Tropicales, en Panam\u00e1, quien no particip\u00f3 en el estudio, los resultados son innovadores, porque en ellos convergen diversos conocimientos \u2013cambios clim\u00e1ticos, bot\u00e1nica, palinolog\u00eda y geolog\u00eda\u2013 que vinculan la disponibilidad de agua y la vegetaci\u00f3n en un per\u00edodo tan remoto. En su opini\u00f3n, la comprensi\u00f3n de las transformaciones del pasado es de utilidad para obtener respuestas sobre c\u00f3mo podr\u00eda verse afectada la vegetaci\u00f3n por el clima del futuro. \u201cEl calentamiento global moderno nos est\u00e1 acercando r\u00e1pidamente a los climas tropicales imperantes en aquella \u00e9poca\u201d, dice Jaramillo.<\/p>\n<p>El ge\u00f3logo Mitsuru Arai, investigador visitante en el Centro de Geociencias Aplicadas al Petr\u00f3leo (UNESPetro) de la Universidade Estadual Paulista, dice que el trabajo de sus colegas del MN ha montado un rompecabezas de la regi\u00f3n tropical y ecuatorial de Brasil y podr\u00eda servir de ejemplo para los cient\u00edficos que trabajan con otras regiones geogr\u00e1ficas. \u201cExisten modelos de zonas paleoclim\u00e1ticas elaborados por diversos autores, pero la mayor\u00eda son demasiado te\u00f3ricos o se basan en datos puntuales\u201d, comenta Arai.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<br \/>\n<\/strong>CARVALHO, M. A. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41598-022-16580-x\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Influence of the intertropical convergence zone on early cretaceous plant distribution in the South Atlantic<\/a>. <strong>Scientific Reports<\/strong>. 23 jul. 2022.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La apertura del Atl\u00e1ntico Sur y el aumento de las lluvias habr\u00edan sido responsables de la proliferaci\u00f3n de bosques y praderas","protected":false},"author":715,"featured_media":465593,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[324],"coauthors":[4154],"class_list":["post-465592","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-paleontologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/465592","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/715"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=465592"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/465592\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":465602,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/465592\/revisions\/465602"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/465593"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=465592"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=465592"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=465592"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=465592"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}