{"id":465670,"date":"2023-01-10T02:44:48","date_gmt":"2023-01-10T05:44:48","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=465670"},"modified":"2023-01-10T02:44:48","modified_gmt":"2023-01-10T05:44:48","slug":"marcelo-ridenti-la-lucha-por-los-corazones-y-las-mentes-en-la-guerra-fria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/marcelo-ridenti-la-lucha-por-los-corazones-y-las-mentes-en-la-guerra-fria\/","title":{"rendered":"Marcelo Ridenti: La lucha por los corazones y las mentes en la guerra fr\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>Luego de m\u00e1s de una d\u00e9cada de investigaciones, que incluso lo llevaron a incursionar en archivos de Francia y Estados Unidos, el profesor Marcelo Ridenti, del Instituto de Filosof\u00eda y Ciencias Humanas de la Universidad de Campinas (IFCH-Unicamp), acaba de publicar <em>O segredo das senhoras americanas: Intelectuais, internacionaliza\u00e7\u00e3o e financiamento na Guerra Fria cultural <\/em>[El secreto de las se\u00f1oras estadounidenses. Intelectuales, internacionalizaci\u00f3n y financiaci\u00f3n durante la Guerra Fr\u00eda cultural] (editorial Unesp).<\/p>\n<p>Inicialmente dudando entre los t\u00edtulos alternativos \u201cGuerra Fr\u00eda cultural. Pasajes internacionales del (sub) desarrollo\u201d o \u201cRevoluci\u00f3n, contrarrevoluci\u00f3n y dinero. Los itinerarios de la Guerra Fr\u00eda cultural\u201d, el que finalmente eligi\u00f3 para el libro refleja el deseo del autor de indagar m\u00e1s all\u00e1 del ambiente universitario. \u201cEl t\u00edtulo evoca la sensaci\u00f3n de misterio que envolv\u00eda a la Guerra Fr\u00eda y tiene que ver con mi prop\u00f3sito de despertar la curiosidad de los lectores\u201d, explica. \u201cNaturalmente, se trata de una obra acad\u00e9mica, pero querr\u00eda discurrir con un p\u00fablico m\u00e1s amplio el tema de la formaci\u00f3n de las elites intelectuales y la financiaci\u00f3n extranjera, incluso para abordar un aspecto extra\u00f1o de esta configuraci\u00f3n en Brasil, generalmente respaldada con fondos del Estado\u201d.<\/p>\n<p>Habituado a indagar principalmente en la d\u00e9cada de 1960, en esta nueva obra Ridenti retrocede a los a\u00f1os 1950 para ocuparse de la internacionalizaci\u00f3n de los intelectuales \u2013a los que alude en este caso en un sentido amplio, lo que incluye a ciertos artistas y estudiantes\u2013 en un escenario de disputa entre Estados Unidos y la Uni\u00f3n de Rep\u00fablicas Socialistas Sovi\u00e9ticas (URSS) por la hegemon\u00eda ideol\u00f3gica. El mayor \u00e9nfasis se le asigna al an\u00e1lisis del lado occidental, no solo porque la tem\u00e1tica comunista ya ha sido objeto de otras obras suyas, sino, sobre todo, \u201cporque la influencia cultural, pol\u00edtica y econ\u00f3mica de Estados Unidos ha sido y es mucho m\u00e1s significativa en la sociedad brasile\u00f1a\u201d, informa.<\/p>\n<p>En esta entrevista, concedida por videoconferencia, el soci\u00f3logo habla de sus fuentes de investigaci\u00f3n, relata c\u00f3mo ha estructurado su libro y resume sus hallazgos principales, que incluyen el secreto de las se\u00f1oras estadounidenses.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 lo motiv\u00f3 a escribir El secreto de las se\u00f1oras estadounidenses?<br \/>\n<\/strong>Intent\u00e9 entender c\u00f3mo se produjo la conquista de los corazones y las mentes de los intelectuales brasile\u00f1os durante la Guerra Fr\u00eda. La estructura del libro consta de tres cap\u00edtulos. El primero se refiere al esfuerzo sovi\u00e9tico, por ejemplo, para crear el Consejo Mundial de la Paz, articulado entre Mosc\u00fa y Par\u00eds a partir de 1948 y con sede en Praga, en la actual Chequia. En este cap\u00edtulo abordo el rol de Jorge Amado [1912-2001], que ofici\u00f3 como una especie de embajador cultural de la izquierda brasile\u00f1a. Tras la proscripci\u00f3n del Partido Comunista, el escritor, que hab\u00eda sido diputado federal constituyente en 1946, se sinti\u00f3 perseguido y se march\u00f3 a Europa donde denunci\u00f3 la situaci\u00f3n durante el gobierno de Dutra [1946-1951]. All\u00ed abrev\u00f3 en el movimiento cultural comunista internacional, que en Occidente se articul\u00f3 desde Francia, especialmente a trav\u00e9s de las revistas del Partido Comunista. El l\u00edder principal de esa organizaci\u00f3n era el poeta Louis Aragon [1897-1982]. Con \u00e9l y otros, Jorge Amado y el poeta chileno Pablo Neruda [1904-1973] fueron miembros de la junta directiva del Consejo Mundial de la Paz, empezaron a viajar por todo el mundo y fueron ampliamente proyectados. A ellos tambi\u00e9n se sum\u00f3 Pablo Picasso [1881-1973], convocado para dise\u00f1ar el logotipo del congreso, quien se transformar\u00eda en un amigo en com\u00fan. En aquel momento, tras la Segunda Guerra Mundial, se formaba una organizaci\u00f3n de intelectuales en torno a un lema: la paz.<\/p>\n<p><strong>Y entonces vino la reacci\u00f3n occidental, objeto del segundo cap\u00edtulo del libro.<br \/>\n<\/strong>El mundo estaba reponi\u00e9ndose de dos guerras mundiales, de la bomba de Hiroshima. Las repercusiones no fueron solo entre los comunistas, sino generalizadas. El lado occidental no tard\u00f3 mucho en darse cuenta que este movimiento era muy fuerte e intent\u00f3 responderle con la organizaci\u00f3n del Congreso por la Libertad de la Cultura, el CLC, fundado en Berl\u00edn, Alemania, en 1950, pero pronto trasladado a Par\u00eds. El CLC ten\u00eda oficinas en 35 pa\u00edses, organiz\u00f3 decenas de revistas, entre ellas <em>Cadernos Brasileiros<\/em>, cuya sede se encontraba en R\u00edo de Janeiro y se edit\u00f3 entre 1959 y 1970. En el segundo cap\u00edtulo del libro me ocupo de este otro lado, de la tarea del CLC en Brasil, esencialmente a trav\u00e9s de la revista. Lo que la investigaci\u00f3n pone de manifiesto es que se trataba de un frente anticomunista que aglutinaba a los sectores conservadores, liberales, socialdem\u00f3cratas e incluso a algunos antiguos trotskistas y anarquistas, todos opositores a lo que llamaron totalitarismo, un concepto muy difundido a nivel internacional por estas revistas. El CLC se autodenominaba independiente, en defensa de la libertad art\u00edstica e intelectual, pero en 1966 se descubri\u00f3 que era financiado en secreto por la CIA.<\/p>\n<blockquote><p>Siempre he sido cr\u00edtico de la idea de tratar a los involucrados como si se hubieran vendido a Mosc\u00fa o a Washington<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Los dos primeros cap\u00edtulos muestran una especie de intermediaci\u00f3n cultural cuyo escenario es Par\u00eds. En el tercero esto cambia.<br \/>\n<\/strong>En el tercer cap\u00edtulo ya no aparecen los franceses. Tenemos un v\u00ednculo claro con Estados Unidos, lo que evidencia un proceso de p\u00e9rdida de protagonismo de Francia, con los estadounidenses asumiendo este rol e influyendo en la producci\u00f3n cient\u00edfica de Brasil, en general, y particularmente en las ciencias humanas. En este cap\u00edtulo abordo un convenio acordado con la Universidad Harvard a instancias de algunas se\u00f1oras pertenecientes al alto circuito del empresariado multinacional en Brasil, que crearon la Asociaci\u00f3n Universitaria Interamericana (AUI).<\/p>\n<p><strong>El mentado secreto de las se\u00f1oras estadounidenses. Al cabo, \u00bfcu\u00e1l era ese secreto?<br \/>\n<\/strong>Exist\u00eda una trama por detr\u00e1s del convenio acad\u00e9mico que cada a\u00f1o, entre 1962 y 1971, enviaba gratis a unos 80 estudiantes brasile\u00f1os a Estados Unidos. Luego de un proceso de selecci\u00f3n a nivel nacional, pasaban una semana en casas de familia y despu\u00e9s asist\u00edan durante dos semanas a un curso de verano en la Universidad Harvard, con docentes de alto nivel: el m\u00e1s conocido fue Henry Kissinger, quien de 1973 a 1977 ocupar\u00eda el cargo de secretario de Estado durante los gobiernos de Richard Nixon [1913-1994] y Gerald Ford [1913-2006]. Una vez finalizado ese curso, los estudiantes viajaban a Washington y Nueva York. El secreto de las se\u00f1oras estadounidenses tiene que ver con que la financiaci\u00f3n proced\u00eda, sobre todo, del gobierno de Estados Unidos. A ellas, que a principios de la d\u00e9cada de 1960 ve\u00edan a los estudiantes brasile\u00f1os seducidos por las propuestas de la Revoluci\u00f3n Cubana, les tocaba cautivarlos. Estas se\u00f1oras quer\u00edan demostrarles que Estados Unidos era un pa\u00eds m\u00e1s interesante, no les ocultaban a los estudiantes que los recursos en parte proven\u00edan de empresas multinacionales, pero no dec\u00edan nada acerca de la participaci\u00f3n del Departamento de Estado.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 interpretaci\u00f3n hace de dicha omisi\u00f3n?<br \/>\n<\/strong>Tras el golpe de 1964, uno de los grandes enemigos del movimiento estudiantil brasile\u00f1o lo constitu\u00edan los acuerdos MEC-Usaid, entre el por entonces Ministerio de Educaci\u00f3n y Cultura y la Agencia Internacional de Desarrollo de Estados Unidos. Dif\u00edcilmente un estudiante de izquierdas aceptar\u00eda participar de un programa de intercambio si supiese que esta iniciativa involucraba recursos de la Usaid. Resulta que el inter\u00e9s del acuerdo, al convocar a los mejores universitarios del pa\u00eds, no era solo acad\u00e9mico. La idea era conquistar los corazones y las mentes y atraer a los l\u00edderes, por eso gran parte de los seleccionados era de la izquierda. Hoy en d\u00eda, podemos comprobar que muchos de ellos han llegado a destacarse en la sociedad. Los estudiantes llegaron a ser recibidos en la Casa Blanca por el presidente John Kennedy [1917-1963] y, entre 1962 y 1968, por su hermano Robert Kennedy [1925-1968].<\/p>\n<p><strong>A lo largo de las 406 p\u00e1ginas del libro se advierte su preocupaci\u00f3n por evitar cualquier tipo de juicio moral sobre los intelectuales involucrados en esa guerra cultural.<br \/>\n<\/strong>Ser\u00eda un error tratar a los implicados como si se hubieran vendido a Mosc\u00fa o a Washington. Se ha divulgado otra idea, igualmente cuestionable, sugiriendo que los intelectuales ser\u00edan inocentes \u00fatiles. Pues bien, no lo saben todo, pero juegan el juego. Hay un pasaje del libro en el que cito una entrevista con Louis Mercier-Vega [1914-1977], el anarquista que fue responsable del CLC en Am\u00e9rica Latina. Cuando se le pregunt\u00f3 al respecto, a\u00f1os m\u00e1s tarde, dijo m\u00e1s o menos lo siguiente: \u201cHab\u00eda cosas que desconoc\u00eda, no sab\u00eda que el CLC era financiado por la CIA. Pero en aquel contexto, todo lo que hici\u00e9ramos ser\u00eda aprovechado durante la Guerra Fr\u00eda por uno u otro lado. Si nos preocup\u00e1ramos por si nos van a utilizar o no, no har\u00edamos nada. Nadie jugar\u00e1 nuestro juego si no lo jugamos nosotros mismos\u201d. En definitiva, \u00e9l se hab\u00eda jugado, ten\u00eda una intenci\u00f3n, un proyecto, y eso es lo que intento demostrar. Esto tambi\u00e9n vale para Jorge Amado, Neruda y los estudiantes reclutados por las se\u00f1oras estadounidenses. No quedan dudas de que en cierto modo fueron usados, ya que ambas potencias ten\u00edan sus intereses. Pero ellos tambi\u00e9n supieron aprovechar las circunstancias para erigir sus carreras, hacer pol\u00edtica y establecer redes.<\/p>\n<p><strong>Otro aspecto que llama la atenci\u00f3n es el car\u00e1cter minucioso de su investigaci\u00f3n. \u00bfCu\u00e1les fueron las fuentes y los m\u00e9todos utilizados?<br \/>\n<\/strong>M\u00e1s all\u00e1 de la propia obra de los autores, ahond\u00e9 en los entretelones de su producci\u00f3n, sobre c\u00f3mo se construyeron las relaciones de sociabilidad entre los intelectuales analizados. A tal fin, trabaj\u00e9 con documentos de archivos en Brasil, en Francia y, especialmente, en Estados Unidos. Examin\u00e9 los registros oficiales, intercambios de correspondencia, peri\u00f3dicos y revistas de la \u00e9poca, biograf\u00edas, libros y memorias. Entrevist\u00e9 a varias personalidades involucradas, tales como el expresidente Fernando Henrique Cardoso y el polit\u00f3logo Paulo S\u00e9rgio Pinheiro. En el cap\u00edtulo sobre las se\u00f1oras estadounidenses tambi\u00e9n analic\u00e9 casos judiciales y pel\u00edculas de la \u00e9poca, porque las obras de ficci\u00f3n pueden dar fe de que lo que estaba en jaque era la idea de la perfecci\u00f3n del <em>American way of life <\/em>que ellas promocionaban. Era la \u00e9poca de la Guerra de Vietnam [1955-1975], del asesinato de l\u00edderes pol\u00edticos, del ascenso del movimiento negro, del movimiento feminista y del modo de vida alternativo de los <em>hippies<\/em>. Tras las huellas del soci\u00f3logo y cr\u00edtico literario Raymond Williams [1921-1988], trato de entender la cultura no como un fen\u00f3meno secundario, un mero reflejo superestructural de las decisiones econ\u00f3micas, sino como un componente de la propia estructura de la sociedad. Las restricciones sociales ejercen presi\u00f3n e imponen l\u00edmites a la acci\u00f3n de los sujetos, quienes, no obstante, tienen margen para ofrecer respuestas diferenciadas a las mismas, como se analiza en el libro.<\/p>\n<blockquote><p>Entre 1964 y 1968 los estudiantes fueron el sector m\u00e1s expresivo del movimiento social brasile\u00f1o<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Hay un tramo de su libro en el que aborda la idea de que la producci\u00f3n de conocimiento cient\u00edfico para superar los problemas sociales ser\u00eda una necesidad dentro del proceso de desarrollo nacional. \u00bfPodr\u00eda extenderse un poco al respecto?<br \/>\n<\/strong>Veamos el caso de Mercier-Vega. \u00bfCu\u00e1l era su jugada? \u00c9l quiso ayudar a montar una red intelectual en Am\u00e9rica Latina a trav\u00e9s de las revistas. Por eso fund\u00f3 la revista <em>Aportes<\/em> que, al cabo, public\u00f3, por ejemplo, a Fernando Henrique Cardoso, a Florestan Fernandes [1920-1995] y a Gilberto Freyre [1900-1987]. Les dio un espacio a las diferentes corrientes de las ciencias sociales en boga, manteniendo en com\u00fan el anhelo de profesionalizaci\u00f3n y de investigar de manera objetiva, recurriendo a los m\u00e9todos de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica para el conocimiento de la realidad. Todo ello hermanado en la creencia, pese a sus discordancias, de que la construcci\u00f3n institucional de la investigaci\u00f3n en la universidad y el montaje de un sistema integral de ciencia y tecnolog\u00eda ser\u00edan decisivos para el desarrollo nacional. Mercier no exclu\u00eda ninguna vertiente, apostaba a la creaci\u00f3n de una red intelectual que ayudar\u00eda a resolver los problemas sociales a trav\u00e9s del an\u00e1lisis objetivo de las ciencias sociales. Esta era su utop\u00eda. Cuando en 1966 se revel\u00f3 que la CIA estaba detr\u00e1s del CLC, ello no tuvo, sorprendentemente en el caso de <em>Cadernos Brasileiros<\/em>, una gran repercusi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY eso c\u00f3mo se explica?<br \/>\n<\/strong>En primer lugar, porque la revista estaba a la sombra de otras m\u00e1s cr\u00edticas, como <em>Civiliza\u00e7\u00e3o Brasileira<\/em>. Y despu\u00e9s, porque para entonces ya no eran las agencias que oficiaban como tapaderas de la CIA las que financiaban al CLC, sino la respetable Fundaci\u00f3n Ford. La raz\u00f3n principal es que <em>Cadernos Brasileiros<\/em> les daba lugar indistintamente a intelectuales y artistas con posturas m\u00e1s liberales o m\u00e1s de izquierda, articulando as\u00ed una especie de consenso por la ciencia y la cultura. Hab\u00eda un empe\u00f1o por debatir y dilucidar la objetividad de la organizaci\u00f3n de la sociedad. La l\u00f3gica de la revista involucraba la defensa de la libertad cultural y la difusi\u00f3n de las ciencias sociales desde diversas vertientes, aunque los principales mentores fueran parte de la tradici\u00f3n funcionalista de la sociolog\u00eda estadounidense, suponiendo que habr\u00eda soluciones t\u00e9cnicas para las cuestiones pol\u00edticas. Se public\u00f3 un n\u00famero dedicado al movimiento negro, otro a los estudiantes y un tercero al catolicismo de izquierdas. Tambi\u00e9n se promov\u00edan debates plurales en actividades paralelas y muestras de arte en R\u00edo de janeiro, en la galer\u00eda Goeldi, vinculada al CLC. Adem\u00e1s, a partir de 1966, la revista se sum\u00f3 al frente cr\u00edtico a la permanencia de los militares en el gobierno, cuyos ataques al medio art\u00edstico e intelectual se contrapon\u00edan con los principios del CLC.<\/p>\n<p><strong>Las reflexiones sobre el estudiantado tienen un lugar importante en su obra, especialmente en el tercer cap\u00edtulo. \u00bfPor qu\u00e9?<br \/>\n<\/strong>Entre 1964 y 1968, los estudiantes fueron el sector m\u00e1s expresivo del movimiento social brasile\u00f1o. Luego del golpe militar hubo una represi\u00f3n brutal contra el movimiento de los trabajadores rurales y urbanos, pero como el golpe hab\u00eda sido apoyado por las clases medias hubo cierta tolerancia en cuanto al movimiento estudiantil y al medio cultural, que ser\u00edan duramente combatidos a partir de 1968. Hay un ejemplo muy ilustrativo de esa tolerancia y tambi\u00e9n de las ambig\u00fcedades que conllevaba. En el marco de una manifestaci\u00f3n en Porto Alegre, algunos estudiantes quemaron una bandera de Estados Unidos, un hecho que la polic\u00eda inform\u00f3 a las autoridades de ese pa\u00eds que, en principio, resolvieron que no ser\u00edan autorizados a viajar por el programa de las se\u00f1oras estadounidenses. Los estudiantes de izquierda del estado de Rio Grande do Sul que hab\u00edan sido seleccionados por la AUI, reaccionaron r\u00e1pidamente: \u201cSi ellos no iban, nadie m\u00e1s lo har\u00eda\u201d. Para evitar un abandono masivo, una de las se\u00f1oras estadounidenses articul\u00f3 un acuerdo y todos los elegidos acabaron yendo.<\/p>\n<p><strong>Al final de su libro emerge con fuerza la complejidad que entra\u00f1an las elecciones individuales en el contexto de la Guerra Fr\u00eda y las m\u00faltiples implicaciones para los intelectuales.<br \/>\n<\/strong>De hecho, las implicaciones fueron muchas y en el cap\u00edtulo final me adentro en el cielo y el infierno del lado estadounidense. Hay un ejemplo muy emblem\u00e1tico de esa realidad, que es el caso registrado por Fl\u00e1vio Tavares en sus memorias. El periodista relata que hab\u00edan adaptado una radio para hacer las veces de manivela de la m\u00e1quina que le aplicaba descargas el\u00e9ctricas en las sesiones de tortura a las que lo sometieron durante la dictadura militar. Y la radio ten\u00eda el s\u00edmbolo de la Alianza para el Progreso, el convenio establecido por Estados Unidos para impulsar el desarrollo de Am\u00e9rica Latina. Es decir, la radio donada como instrumento asistencial y de persuasi\u00f3n se convirti\u00f3 en un instrumento de suplicio. En este cap\u00edtulo analizo tres episodios de muerte y los casos de unas dos docenas de estudiantes que fueron parte del intercambio y, por otros motivos, acabaron procesados por la Justicia Militar. Algunos intelectuales supieron aprovecharlo para impulsar sus carreras, para sus intereses pol\u00edticos, no solo individuales, sino tambi\u00e9n colectivos. Ello implic\u00f3 riesgos, e incluso hasta puso en juego sus vidas. Trasponiendo la frontera de la ficci\u00f3n, este tambi\u00e9n es uno de los temas de mi novela hist\u00f3rica actualmente en preimpresi\u00f3n en la editorial Boitempo.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<br \/>\n<\/strong>La Guerra Fr\u00eda cultural en la internacionalizaci\u00f3n de los artistas e intelectuales brasile\u00f1os (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/152230\/programa-catedra-ruth-cardoso-columbia-university-a-guerra-fria-cultural-na-internacionalizacao\/?q=14\/06307-3\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00b0 14\/06307-3<\/a>); <strong>Modalidad <\/strong>Beca de Investigaci\u00f3n en el Exterior; <strong>Programa<\/strong> C\u00e1tedra Ruth Cardoso; <strong>Investigador responsable<\/strong> Marcelo Ridenti (Unicamp); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 42.781,63<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El soci\u00f3logo lanza un libro sobre el rol de los intelectuales brasile\u00f1os durante el conflicto pol\u00edtico-ideol\u00f3gico entre Estados Unidos y la URSS","protected":false},"author":632,"featured_media":465671,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[283,310,330],"coauthors":[1653],"class_list":["post-465670","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es","tag-ciencia-politica-es","tag-historia-es","tag-sociologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/465670","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/632"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=465670"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/465670\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":465775,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/465670\/revisions\/465775"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/465671"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=465670"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=465670"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=465670"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=465670"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}