{"id":467092,"date":"2023-01-31T00:01:35","date_gmt":"2023-01-31T03:01:35","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=467092"},"modified":"2023-01-31T00:08:42","modified_gmt":"2023-01-31T03:08:42","slug":"tierras-indigenas-albergan-el-71-de-las-521-especies-conocidas-de-primates","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/tierras-indigenas-albergan-el-71-de-las-521-especies-conocidas-de-primates\/","title":{"rendered":"Tierras ind\u00edgenas albergan el 71 % de las 521 especies conocidas de primates"},"content":{"rendered":"<p>La destrucci\u00f3n de los bosques y de sus poblaciones tradicionales pone en peligro la supervivencia de las especies de primates que habitan en el planeta. Seg\u00fan una extensa revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica publicada en agosto en la revista <em>Science Advances<\/em>, el 30 % del \u00e1rea de distribuci\u00f3n de los primates no humanos est\u00e1 dentro de tierras ind\u00edgenas y el 71 % de sus 521 especies pueden hallarse en esos territorios. Aproximadamente la mitad de las especies que habitan en tierras ind\u00edgenas son del Neotr\u00f3pico (Am\u00e9rica Central y del Sur), algo m\u00e1s de la cuarta parte viven en la regi\u00f3n indo-malaya y un 24 % en \u00c1frica. Estos datos forman parte de un trabajo que llev\u00f3 a cabo un grupo internacional de cient\u00edficos de 25 instituciones de 13 pa\u00edses, Brasil inclusive, que utiliz\u00f3 informaci\u00f3n relativa al per\u00edodo comprendido entre los a\u00f1os 2000 y 2015.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis espacial indica que las poblaciones de monos, simios y l\u00e9mures se encuentran m\u00e1s protegidas en los lugares en donde los pueblos tradicionales han conseguido conservar su cultura de forma m\u00e1s aut\u00f3noma en comparaci\u00f3n con la sociedad actual. \u201cExiste una superposici\u00f3n, al menos parcial, del h\u00e1bitat de la mayor\u00eda de las especies de primates con respecto a los territorios ind\u00edgenas\u201d, dice el ec\u00f3logo Ricardo Dovrovolski, de la Universidad Federal de Bah\u00eda (UFBA), uno de los autores del estudio. \u201cLas especies que habitan en estos focos de resistencia tienen menos posibilidades de hallarse en riesgo de extinci\u00f3n y conforman lo que podr\u00edamos llamar palenques de biodiversidad\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_467117\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-467117 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/056-057_areas-indigenas_320-2-1140-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"641\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/056-057_areas-indigenas_320-2-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/056-057_areas-indigenas_320-2-1140-1-250x141.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/056-057_areas-indigenas_320-2-1140-1-700x394.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/056-057_areas-indigenas_320-2-1140-1-120x67.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Renato Augusto Martins\u2009\/\u2009Wikimedia Commons<\/span>Tres especies de primates nativas de Am\u00e9rica del Sur y Central: el caray\u00e1 marr\u00f3n&#8230;<span class=\"media-credits\">Renato Augusto Martins\u2009\/\u2009Wikimedia Commons<\/span><\/p><\/div>\n<p>M\u00e1s del 90 % de las especies cuyo h\u00e1bitat no abarca tierras ind\u00edgenas se encuentran bajo amenaza de extinci\u00f3n. Entre aquellas que pueden hallarse en los territorios de los pueblos nativos, ese porcentaje cae a un 55 %. \u201cCuanto mayor sea el \u00e1rea de distribuci\u00f3n protegida, menor es el riesgo de que las especies de primates sean clasificadas en peligro de extinci\u00f3n o sus poblaciones est\u00e9n en declive\u201d, dice Alejandro Estrada, del Instituto de Biolog\u00eda de la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico, autor principal del trabajo.<\/p>\n<p>En los tr\u00f3picos americanos y en \u00c1frica continental, el 44 % de las especies de primates corren alg\u00fan riesgo de desaparici\u00f3n, seg\u00fan el art\u00edculo. Su estado de conservaci\u00f3n est\u00e1 clasificado como vulnerable, en peligro o en peligro cr\u00edtico. La situaci\u00f3n es mucho m\u00e1s grave en la regi\u00f3n indo-malaya y en Madagascar, donde el 88\u00a0% y el 96 % de los primates, respectivamente, est\u00e1n amenazados de extinci\u00f3n. \u201cEl estado de conservaci\u00f3n de estos animales difiere considerablemente entre las distintas regiones del planeta\u201d, comenta el primat\u00f3logo Paul Garber, de la Universidad de Illinois (EE. UU.), quien tambi\u00e9n particip\u00f3 en el trabajo.<\/p>\n<div id=\"attachment_467121\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-467121 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/056-057_areas-indigenas_320-3-1140-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"760\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/056-057_areas-indigenas_320-3-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/056-057_areas-indigenas_320-3-1140-1-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/056-057_areas-indigenas_320-3-1140-1-700x467.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/056-057_areas-indigenas_320-3-1140-1-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Dave Curtis<\/span>el mono maicero o mono ca\u00ed&#8230;<span class=\"media-credits\">Dave Curtis<\/span><\/p><\/div>\n<p>La forma en que se protege un determinado ecosistema rico en biodiversidad tambi\u00e9n parece ser determinante, apunta la investigaci\u00f3n. En los tr\u00f3picos americanos, la cantidad de zonas con la vegetaci\u00f3n nativa alterada aumenta cuanto m\u00e1s alejadas se encuentran de los l\u00edmites de los territorios ind\u00edgenas. Mientras que en la zona indo-malaya la destrucci\u00f3n se observa inmediatamente despu\u00e9s de los l\u00edmites de los territorios protegidos legalmente, en \u00c1frica no se ha registrado que la diferencia sea significativa. Hay lugares destruidos tanto afuera como adentro de los territorios ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>Seg\u00fan explica Garber, la diversidad de especies de primates es mayor en las tierras ind\u00edgenas y en las unidades de conservaci\u00f3n ambiental, donde hay muchos monos, principalmente en los tr\u00f3picos americanos y en el \u00e1rea indo-malaya. \u201cPero esto no es lo que ocurre en \u00c1frica, donde parecen reflejarse los efectos hist\u00f3ricos del colonialismo. Los pueblos originarios de \u00c1frica fueron obligados a abandonar sus territorios ancestrales, abundantes en biodiversidad, antes de que esas \u00e1reas fueran convertidas en unidades de conservaci\u00f3n\u201d, explica el primat\u00f3logo estadounidense.<\/p>\n<div id=\"attachment_467125\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-467125 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/056-057_areas-indigenas_320-11140-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"641\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/056-057_areas-indigenas_320-11140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/056-057_areas-indigenas_320-11140-1-250x141.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/056-057_areas-indigenas_320-11140-1-700x394.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/056-057_areas-indigenas_320-11140-1-120x67.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Pablo Fernicola\u2009\/\u2009Wikimedia Commons<\/span>y mono ara\u00f1a muriqu\u00ed del norte<span class=\"media-credits\">Pablo Fernicola\u2009\/\u2009Wikimedia Commons<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Alta presi\u00f3n sobre los monos aulladores<br \/>\n<\/strong>En Brasil, la situaci\u00f3n difiere un poco de lo que se constata en otros lugares del planeta. \u201cEs incluso sorprendente la peque\u00f1a proporci\u00f3n del \u00e1rea de distribuci\u00f3n de los primates (un 14 %) incluida en territorio ind\u00edgena\u201d, informa el primat\u00f3logo J\u00falio C\u00e9sar Bicca-Marques, de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de Rio Grande do Sul (PUC-RS), otro de los autores del estudio. Aunque el sistema nacional de unidades de conservaci\u00f3n ambiental cubre otro 34 % del \u00e1rea en la que habitan los primates, m\u00e1s de la mitad de esta (el 52 %) se encuentra en regiones sujetas a un mayor impacto de las actividades econ\u00f3micas.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el estudio, este escenario puede ejemplificarse en el territorio brasile\u00f1o mediante la distribuci\u00f3n de dos especies de primates: el mono aullador rojo o caray\u00e1 marr\u00f3n (<em>Alouatta guariba<\/em>), com\u00fan en el Bosque Atl\u00e1ntico, y el caray\u00e1 o aullador negro (<em>Alouatta caraya<\/em>) que habita en el sudeste y centro del pa\u00eds. \u201cM\u00e1s del 80 % del \u00e1rea donde habitan estos monos aulladores se encuentra fuera de los territorios ind\u00edgenas o de las reservas naturales protegidas. Esto significa que sus poblaciones son altamente susceptibles a las presiones humanas negativas\u201d, dice Bicca-Marques. \u201cEstas dos especies tambi\u00e9n son vulnerables al virus de la fiebre amarilla cuando se producen brotes silvestres de la enfermedad en los ambientes fragmentados donde viven. Para ellos, tal como ocurre con otros grupos de animales, la p\u00e9rdida de su h\u00e1bitat debido al avance de la explotaci\u00f3n agropecuaria, la urbanizaci\u00f3n y la construcci\u00f3n de infraestructuras de transporte es cada vez mayor\u201d.<\/p>\n<p>El primat\u00f3logo Wilson Spironello, del Instituto Nacional de Investigaciones de la Amazonia (Inpa), coincide con la conclusi\u00f3n general del trabajo, que hace hincapi\u00e9 en la importancia de las tierras ind\u00edgenas para el mantenimiento de la biodiversidad de los primates. Con todo, tambi\u00e9n se\u00f1ala que deben tenerse en cuenta algunas peculiaridades, puesto que algunas especies tienen un \u00e1rea de distribuci\u00f3n restringida. \u201cEl grado de conservaci\u00f3n de las poblaciones de primates depender\u00e1 del tama\u00f1o de los territorios ind\u00edgenas y de la presi\u00f3n de caza que estos animales deban soportar en las reservas\u201d, comenta Spironello, quien no particip\u00f3 en el estudio. \u201cLos propios nativos consumen a estos animales como fuente de recursos. Lo importante es analizar caso por caso\u201d.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<br \/>\n<\/strong>ESTRADA, A. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.science.org\/doi\/10.1126\/sciadv.abn2927\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Global importance of Indigenous Peoples, their lands, and knowledge systems for saving the world\u2019s primates from extinction<\/a>. <strong>Science Advances<\/strong>. 10 ago. 2022.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las poblaciones de simios y l\u00e9mures halladas en \u00e1reas habitadas por pueblos tradicionales corren menos riesgo de extinci\u00f3n","protected":false},"author":112,"featured_media":467093,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[275,293],"coauthors":[417],"class_list":["post-467092","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-biodiversidad","tag-ecologia-es","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/467092","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/112"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=467092"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/467092\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":467141,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/467092\/revisions\/467141"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/467093"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=467092"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=467092"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=467092"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=467092"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}