{"id":467201,"date":"2023-01-31T00:03:18","date_gmt":"2023-01-31T03:03:18","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=467201"},"modified":"2023-01-31T00:03:18","modified_gmt":"2023-01-31T03:03:18","slug":"las-panc-en-la-dieta-dos-brasilenos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-panc-en-la-dieta-dos-brasilenos\/","title":{"rendered":"Las PANC en la dieta dos brasile\u00f1os"},"content":{"rendered":"<p>Ante un escenario en el que la mitad del consumo mundial de alimentos de origen vegetal corresponde a derivados del trigo, el ma\u00edz y el arroz, seg\u00fan datos de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Alimentaci\u00f3n y la Agricultura (FAO), la inclusi\u00f3n de Plantas Alimenticias No Convencionales \u2013m\u00e1s conocidas por su acr\u00f3nimo (Panc)\u2013 en el men\u00fa, emerge como una posibilidad para diversificar la dieta humana. Etnobot\u00e1nicos, nutricionistas, bi\u00f3logos y agr\u00f3nomos comprometidos en la b\u00fasqueda de estrategias capaces de difundir su utilizaci\u00f3n desarrollan investigaciones con el objetivo de identificar los obst\u00e1culos existentes en la cadena productiva y definir acciones tendientes a conquistar el paladar del consumidor.<\/p>\n<p>Las Panc son plantas, o partes de plantas, que pueden utilizarse como alimento, pero son poco conocidas o escasamente utilizadas por la mayor parte de la poblaci\u00f3n, sobre todo en los centros urbanos. A partir de haberse constatado que la dieta de la sociedad brasile\u00f1a incluye poca variedad de alimentos, la etnobot\u00e1nica Patr\u00edcia Muniz de Medeiros, de la Universidad Federal de Alagoas (Ufal), sostiene que el abanico de productos consumidos podr\u00eda ampliarse (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-menu-no-convencional\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 295<\/em><\/a>), si se tiene en cuenta que al menos un 10 % de la biodiversidad vegetal del pa\u00eds tiene potencial alimenticio. \u201cCuanto m\u00e1s variada es la dieta, m\u00e1s nutrientes se ingieren. Adem\u00e1s, el cambio clim\u00e1tico afectar\u00e1 el cultivo de las especies m\u00e1s consumidas. Las Panc podr\u00edan erigirse como una alternativa frente a un escenario de incertidumbre en el sistema alimentario\u201d, argumenta Muniz de Medeiros.<\/p>\n<p>Coordinadora de un grupo de investigaci\u00f3n que desde 2017 busca identificar obst\u00e1culos para la popularizaci\u00f3n del consumo de las Panc, lo que incluye el an\u00e1lisis de las actividades extractivas y h\u00e1bitos de consumo, la etnobot\u00e1nica comprob\u00f3 que las personas mayores de 60 a\u00f1os componen la porci\u00f3n de la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a que m\u00e1s consume este tipo de productos. Este grupo etario tambi\u00e9n comprende a quienes son m\u00e1s renuentes a su consumo. \u201cMuchas de estas personas asocian su uso con situaciones de hambre, por eso es necesario resignificar esas experiencias negativas\u201d, propone.<\/p>\n<div id=\"attachment_467206\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-467206 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/070-073_panc_320-1-1140-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"759\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/070-073_panc_320-1-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/070-073_panc_320-1-1140-1-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/070-073_panc_320-1-1140-1-700x466.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/070-073_panc_320-1-1140-1-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves\u2009\/\u2009Revista Pesquisa FAPESP<\/span>Especies de Panc cultivadas en el Viveiro Manequinho Lopes del Parque Ibirapuera, en S\u00e3o Paulo<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves\u2009\/\u2009Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/p><\/div>\n<p>Desde el punto de vista de Muniz de Medeiros, el acr\u00f3nimo Panc, acu\u00f1ado hace unos 15 a\u00f1os por el bi\u00f3logo Valdely Kinupp, del Instituto Federal del Amazonas (Ifam), ha ayudado a popularizar el consumo de estas plantas a punto tal de que ha permitido llamar la atenci\u00f3n del mercado de la alta gastronom\u00eda y del p\u00fablico urbano. \u201cSin embargo, en el caso de algunas plantas como la jagua [<em>Genipa americana<\/em>], y el cambu\u00ed [<em>Myrciaria tenella<\/em>], se las considera Panc, pero en algunas partes de Brasil su consumo est\u00e1 muy extendido\u201d, dice. El periodista Phellipe Marcel da Silva Esteves, de la Universidad Federal Fluminense (UFF), autor de investigaciones sobre la historia de la alimentaci\u00f3n en Brasil, est\u00e1 de acuerdo en que el t\u00e9rmino Panc es eficaz para difundir su consumo, pero dice que la terminolog\u00eda es imprecisa. \u201cNo hay en Brasil una convenci\u00f3n alimentaria universal. En R\u00edo de Janeiro y S\u00e3o Paulo, por ejemplo, no utilizamos la hoja de la mandioca en nuestra cocina, mientras que en Par\u00e1 es habitual\u201d, informa. Por este motivo, algunos investigadores prefieren utilizar t\u00e9rminos como plantas alimenticias silvestres, en lugar de ese acr\u00f3nimo.<\/p>\n<p>La profesora Michelle Cristine Medeiros Jacob, docente de la carrera de nutrici\u00f3n de la Universidad Federal de Rio Grande do Norte (UFRN), estudiosa de la biodiversidad alimentaria con un proyecto desarrollado en los \u00faltimos cuatro a\u00f1os para estudiar el consumo de Panc, setas y carnes de caza en Brasil, lleva adelante una investigaci\u00f3n para analizar los datos que arrojaron las \u00faltimas Encuestas de Presupuestos Familiares del Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica (IBGE), en un trabajo conjunto con otros investigadores. En ese estudio, se extrajeron datos relacionados con el consumo de esos tres alimentos entre unas 39.000 personas. \u201cConsiderando los resultados parciales, podemos afirmar que los mayores consumidores de Panc del pa\u00eds son las mujeres con un ingreso mensual promedio de 1.400 reales\u201d, dice. Ella explica que, al comparar los tres grupos de productos, los consumidores de Panc tienen el perfil m\u00e1s cercano al promedio de la poblaci\u00f3n general de Brasil, lo que sugiere que estas plantas tienen un gran potencial de inclusi\u00f3n en la dieta. \u201cCuando nos fijamos espec\u00edficamente en el grupo de las Panc en los medios rurales, sus consumidores principales son las personas de menores ingresos, que dependen de los recursos naturales para alimentarse. En cambio, en las zonas urbanas, sus consumidores tienen ingresos m\u00e1s elevados y est\u00e1n asociados a un movimiento que se ha extendido en los \u00faltimos 10 a\u00f1os, que revaloriza los productos org\u00e1nicos y tradicionales de la biodiversidad del pa\u00eds\u201d, explica. A partir de los datos recabados, la propuesta del proyecto coordinado por Jacob impulsa el desarrollo de acciones para popularizar el consumo de las Panc. El primer paso consiste en ense\u00f1arles a los consumidores potenciales a identificarlas. \u201cLa mayor\u00eda de la gente es bot\u00e1nicamente ciega a las Panc, porque no puede verlas como alimento\u201d, comenta la nutricionista.<\/p>\n<p>Con el prop\u00f3sito de ayudar en parte a revertir esta \u201cceguera bot\u00e1nica\u201d, Jacob ha desarrollado, en colaboraci\u00f3n con otros investigadores y alumnos, una huerta comunitaria de Panc en la UFRN, que fue creada en 2017 y funciona como laboratorio, donde se la utiliza en distintas materias de las carreras de nutrici\u00f3n y agronom\u00eda. Cada semestre se estudian cuatro Panc distintas, lo que incluye el estudio de datos sobre sus usos medicinales y culturales, as\u00ed como sus componentes bioqu\u00edmicos. En el libro <em>Culin\u00e1ria selvagem <\/em>[Culinaria silvestre], (EDUFRN, 2020), finalista del premio Jabuti de 2021, recopila los resultados parciales del proyecto, adem\u00e1s de proponer recetas. El a\u00f1o pasado, Jacob tambi\u00e9n public\u00f3 la obra intitulada <em>Local food plants of Brazil <\/em>(editorial Springer), en donde investigadores de los distintos biomas nacionales presentan datos sobre la composici\u00f3n nutricional de las plantas comestibles de diversas regiones del pa\u00eds. \u201cNo disponemos de un conocimiento sistem\u00e1tico sobre la composici\u00f3n nutricional de las Panc y, al cubrir esta laguna, el libro busca fomentar su consumo\u201d, dice. Bas\u00e1ndose en la experiencia de la huerta laboratorio de la UFRN, el grupo de investigaci\u00f3n que coordina la nutricionista tambi\u00e9n ha respaldado la creaci\u00f3n de otras ocho huertas en las escuelas del \u00c1rea Metropolitana de Natal [Rio Grande do Norte].<\/p>\n<div id=\"attachment_467210\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-467210 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/070-073_panc_320-2-1140-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"759\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/070-073_panc_320-2-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/070-073_panc_320-2-1140-1-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/070-073_panc_320-2-1140-1-700x466.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/070-073_panc_320-2-1140-1-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves\u2009\/\u2009Revista Pesquisa FAPESP<\/span>Viveiro Manequinho Lopes en S\u00e3o Paulo<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves\u2009\/\u2009Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/p><\/div>\n<p>Para Jacob, las Panc ofrecen un importante potencial frente al reto de promover la seguridad alimentaria. Permiten ampliar la lista de alimentos disponibles, son capaces de adaptarse a las variaciones de la temperatura y requieren poco abono y agua para su desarrollo. Ella considera que el escaso consumo de las Panc, que suelen crecer por s\u00ed solas en los bosques, en los huertos e incluso en las plazas, est\u00e1 asociado a las cadenas productivas de estos alimentos. Su transporte hasta el consumidor final, a menudo exige tomar recaudos espec\u00edficos para evitar que se estropeen. Por citar ejemplos, Jacob menciona la uvaia [<em>Eugenia pyriformis<\/em>], que crece en el Bosque Atl\u00e1ntico, o el umb\u00fa [<em>Spondias tuberosa<\/em>], nativo de la Caatinga, el bioma del semi\u00e1rido brasile\u00f1o. \u201cEstos frutos duran poco tiempo una vez cosechados, se deterioran r\u00e1pidamente. Para difundir su consumo, hace falta invertir en su procesamiento, para poder ofrecerlos en forma de mermelada o pulpa congelada\u201d, explica. En pa\u00edses como Madagascar, cita como ejemplo Kinupp, del Ifam, que ya cuentan con una industria de procesamiento de las Panc, se encuentran a la venta en los supermercados, bajo la forma de conserva, productos elaborados a partir de jamb\u00fa [<em>Acmella oleracea<\/em>], chipaca [<em>Bidens pilosa<\/em>] y moringa [<em>Moringa oleifera<\/em>]. \u201cDe unas 400.000 especies de plantas de todo el mundo, alrededor de 75.000 tienen potencial como alimento. Sin embargo, a causa de las dificultades para identificarlas y en funci\u00f3n de la cadena de producci\u00f3n, solamente utilizamos para alimentarnos unas 200\u201d, dice Kinupp, quien estudia el tema desde su doctorado, defendido en 2007 en la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS). Su inter\u00e9s por las Panc tiene un origen familiar. Su madre sol\u00eda preparar recetas con ingredientes tales como flor de pl\u00e1tano, lengua de vaca, mostaza, cerraja y oreja de elefante (tambi\u00e9n llamada ocumo, quequisque o, en Brasil, <em>taioba<\/em>), disponibles en el lugar donde viv\u00edan como familia sin tierra.<\/p>\n<p>El libro <em>Cozinheiro nacional <\/em>[Cocina nacional], publicado entre 1860 y 1880 y que se considera el primero editado en Brasil con men\u00fas aut\u00f3ctonos, utiliza en sus recetas ingredientes tales como ora pro nobis (o grosellero americano), cerraja, verdolaga y ocumo, todas consideradas Panc, dice Esteves, de la UFF. Seg\u00fan \u00e9l, antes de esta obra, estaba el <em>Cozinheiro imperial<\/em> [Cocina imperial], que conten\u00eda preparaciones culinarias traducidas de los manuales europeos cl\u00e1sicos. Alrededor de un siglo m\u00e1s tarde, en la d\u00e9cada de 1960, la <em>Enciclop\u00e9dia da arte culin\u00e1ria da tia Thereza <\/em>[Enciclopedia de arte culinario de la t\u00eda Thereza], una obra en tres tomos a la que se considera como referencia, inclu\u00eda en sus recetas, por ejemplo, la espinaca de Malabar [o espinaca china, que en Brasil se conoce con el nombre de <em>bertalha<\/em>], pero ninguna otra Panc.<\/p>\n<p>El agr\u00f3nomo Nuno Rodrigues Madeira, de la estatal Empresa Brasile\u00f1a de Investigaci\u00f3n Agropecuaria (Embrapa), recuerda que, en la d\u00e9cada de 1900, en R\u00edo de Janeiro, las familias consum\u00edan las plantas que crec\u00edan en sus huertos, incluyendo especies que hoy en d\u00eda se clasifican como Panc, pero esa pr\u00e1ctica fue siendo sustituida por la ingesta de productos cultivados a gran escala, especialmente en las grandes ciudades. Curador de la colecci\u00f3n de hortalizas no convencionales de Embrapa, Rodrigues Madeira desarrolla desde 2006 una tarea de rescate de ingredientes que han sido parte de la dieta de los brasile\u00f1os, entre los que se cuentan plantas como el coco\u00f1ame (<em>mangarito<\/em>, en Brasil), la verdolaga y el ocumo u oreja de elefante. \u201cAdem\u00e1s de mantener la colecci\u00f3n, tambi\u00e9n llevamos a cabo un trabajo de campo con agricultores, demostrando que estas plantas pueden reproducirse r\u00e1pidamente en espacios reducidos\u201d, destaca, poniendo de relieve que el objetivo de la iniciativa es el de ense\u00f1ar c\u00f3mo estructurar sistemas de producci\u00f3n con manejo agroecol\u00f3gico. \u201cEn el caso de la planta ora pro nobis, por ejemplo, tambi\u00e9n utilizada como seto para promover la producci\u00f3n de una planta menos espinosa, sugerimos realizar podas sucesivas y escalonadas. De este modo, se controla su tama\u00f1o, manteni\u00e9ndola peque\u00f1a y con pocas espinas. Esto puede facilitar su manejo\u201d, recomienda. Seg\u00fan \u00e9l, otro de los retos tiene que ver con ampliar el conocimiento al respecto de la escala nutricional de estas plantas, que es muy variable. Solo de las plantas llamadas ora pro nobis existen cuatro especies y sesenta variedades, cuya carga proteica oscila entre un 17 % y un 32 %.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/070-073_panc_320-0-desktop-true-1.png\" data-tablet_size=\"1140x710\" alt=\"Panc dos biomas brasileiros\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/070-073_panc_320-0-desktop-true-1.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/070-073_panc_320-0-desktop-true-1.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/070-073_panc_320-0-mobile-1.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>Aunque el potencial de la mayor\u00eda de las Plantas Alimenticias No Convencionales es poco conocido, el ingeniero agr\u00f3nomo Marcos Roberto Furlan, de la Universidade de Taubat\u00e9, en S\u00e3o Paulo, advierte que se necesitan desarrollar estudios sobre los factores antinutricionales de estas plantas. Algunas pueden ser indigestas o hasta t\u00f3xicas, y requieren m\u00e9todos de preparaci\u00f3n espec\u00edficos. \u201cEl paico o epazote, puede causar asfixia en los ni\u00f1os cuando se ingiere cruda o con leche, una receta de uso habitual para combatir par\u00e1sitos intestinales. La planta contiene ascaridol, una sustancia t\u00f3xica, que puede provocar la salida de los gusanos por las fosas nasales. Previo a su consumo es necesario rehogarla, para volatilizar el ascaridol\u201d, advierte. \u201cAdem\u00e1s, como estas plantas no han sido mejoradas gen\u00e9ticamente, pueden presentar una gran variabilidad de principios nutritivos y bioactivos entre los distintos ejemplares de la misma especie\u201d.<\/p>\n<p>A pesar de las brechas en el conocimiento sobre las Panc, la investigaci\u00f3n realizada por Kinupp en la plataforma Lattes constata que en los \u00faltimos cuatro a\u00f1os se ha cuadruplicado largamente la cifra de trabajos acad\u00e9micos sobre las Plantas Alimenticias No Convencionales, as\u00ed como el de los curr\u00edculums de investigadores registrados que dicen trabajar con ellas. \u201cEl conocimiento cient\u00edfico a\u00fan es disperso, tenemos que ampliar el di\u00e1logo entre las distintas \u00e1reas de investigaci\u00f3n en temas de la sociodiversidad y an\u00e1lisis del comportamiento del consumidor\u201d, propone Medeiros, de la Ufal.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Libros<br \/>\n<\/strong>JACOB, M. C. M. <strong>Local food plants of Brazil<\/strong>. Springer, 2021.<br \/>\nJACOB, M. <em>et al<\/em>. (org.). <strong>Culin\u00e1ria selvagem<\/strong>. Natal: EDUFRN: 2020.<br \/>\nKINUPP, V. y LORENZI, H. <strong>Plantas Aliment\u00edcias N\u00e3o Convencionais (Panc) no Brasil<\/strong>. S\u00e3o Paulo: Editorial Oficina de Textos, 2014.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Estudios proponen estrategias tendientes a ampliar el consumo de plantas alimenticias no convencionales en el pa\u00eds","protected":false},"author":601,"featured_media":467202,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[282,320],"coauthors":[1600],"class_list":["post-467201","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-tecnologia-es","tag-botanica-es","tag-nutricion","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/467201","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/601"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=467201"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/467201\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":467225,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/467201\/revisions\/467225"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/467202"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=467201"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=467201"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=467201"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=467201"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}