{"id":470513,"date":"2023-03-18T17:15:58","date_gmt":"2023-03-18T20:15:58","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=470513"},"modified":"2023-03-24T14:36:43","modified_gmt":"2023-03-24T17:36:43","slug":"el-acoso-y-la-violencia-sexual-en-las-investigaciones-de-campo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-acoso-y-la-violencia-sexual-en-las-investigaciones-de-campo\/","title":{"rendered":"El acoso y la violencia sexual en las investigaciones de campo"},"content":{"rendered":"<p>Seg\u00fan consta en sendos informes divulgados en Estados Unidos y en Australia, el acoso y las agresiones sexuales son amenazas cr\u00f3nicas y persistentes para las mujeres que trabajan en las estaciones de investigaci\u00f3n cient\u00edfica en la Ant\u00e1rtida. A finales del mes de agosto, National Science Foundation (NSF), la principal agencia estadounidense de financiaci\u00f3n de la ciencia b\u00e1sica, dio a conocer los resultados de un estudio realizado con base en entrevistas y debates de grupos de reflexi\u00f3n espec\u00edficos, as\u00ed como en las respuestas a una encuesta <em>online<\/em> que se llev\u00f3 a cabo en 2021 entre cient\u00edficos y personal asistente que cumplieron tareas en las bases de investigaci\u00f3n cient\u00edfica del pa\u00eds en el continente helado entre 2018 y 2020. En dicha encuesta, un 72 % de las mujeres mencion\u00f3 al acoso sexual como un problema en su comunidad, frente a un 48 % de los varones. En cuanto a los ataques sexuales, los \u00edndices fueron del 47 % para el p\u00fablico femenino y del 33 % para el masculino. El documento transcribe extractos de las declaraciones recabadas entre los entrevistados sin revelar sus nombres. \u201cTodas las mujeres que he conocido all\u00ed han pasado por alguna experiencia de agresi\u00f3n o de acoso\u201d, dijo uno de ellos.<\/p>\n<p>Desde el a\u00f1o 2013, rige un c\u00f3digo de conducta en las estaciones ant\u00e1rticas estadounidenses que proh\u00edbe expresamente el abuso f\u00edsico y verbal, las importunaciones, los burlas o intimidaciones. Pero existe una percepci\u00f3n de que estas normas no siempre se cumplen: tan solo un 26 % de las mujeres y un 46 % de los varones sostienen que se sanciona a los infractores. La base de McMurdo, que en el verano llega a recibir a unas mil personas, concentra la mayor\u00eda de los reclamos. \u201cEl informe es m\u00e1s alarmante de lo que se esperaba\u201d, declar\u00f3 a la revista <em>Science <\/em>Helen Fricker, del Instituto Scripps de Oceanograf\u00eda, vinculado a la Universidad de California en San Diego, quien ha estado en varias oportunidades en la regi\u00f3n. \u201cAlgunas personas refieren haber sido literalmente violadas\u201d. La jefa de la Oficina de Programas Polares de la NSF, Roberta Marinelli, le confi\u00f3 a esa misma revista que los resultados han tomado por sorpresa a la agencia: \u201cTodav\u00eda estamos trabajando para tratar de entender c\u00f3mo hemos llegado a este punto y c\u00f3mo vamos a seguir adelante\u201d.<\/p>\n<p>En octubre, otra investigaci\u00f3n, en este caso a pedido de la Divisi\u00f3n Ant\u00e1rtica de Australia, arrib\u00f3 a conclusiones similares. En el documento de 32 p\u00e1ginas elaborado por la soci\u00f3loga Meredith Nash, de la Universidad Nacional Australiana, se recopilan relatos de molestia sexual, contactos f\u00edsicos no consentidos, exhibici\u00f3n de material ofensivo o pornogr\u00e1fico y bromas sexistas, entre otros, en las cuatro estaciones de investigaci\u00f3n del pa\u00eds. Tambi\u00e9n se ponen de relieve los contratiempos que padecen las mujeres durante su per\u00edodo menstrual, como la falta de privacidad y la escasa provisi\u00f3n de toallas higi\u00e9nicas femeninas. En un comunicado, el secretario del Departamento de Cambios Clim\u00e1ticos, Energ\u00eda, Medio Ambiente y Agua de Australia, David Fredericks, consider\u00f3 el contenido del informe \u201cdecepcionante e inaceptable\u201d e inform\u00f3 que algunas de las recomendaciones de Nash ya han comenzado a implementarse, entre ellas la ampliaci\u00f3n de los contingentes femeninos en las estaciones ant\u00e1rticas.<\/p>\n<p>Las denuncias en la Ant\u00e1rtida se ajustan a un patr\u00f3n com\u00fan similar al de los episodios de importunaci\u00f3n y violencia sexual que ocurren en las expediciones cient\u00edficas a lugares remotos, donde cient\u00edficos y estudiantes conviven las 24 horas del d\u00eda y los l\u00edmites entre el trabajo y la vida personal a menudo se disipan. En 2016, el paleoantrop\u00f3logo estadounidense Brian Richmond renunci\u00f3 a su cargo como curador de la secci\u00f3n de Or\u00edgenes Humanos del Museo Americano de Historia Natural de Nueva York, al ser acusado del ataque sexual a una alumna en un hotel de Florencia (Italia) y denunciado por comportamiento inapropiado en el curso de trabajos de campo llevados a cabo en Kenia (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/dimensiones-del-abuso-en-el-ambito-academico\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 251<\/em><\/a>). En 2021, un art\u00edculo en el sitio web BuzzFeed recogi\u00f3 los testimonios de 16 mujeres que hab\u00edan trabajado en el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales en la isla de Barro Colorado (Panam\u00e1), un laboratorio ubicado en medio de la selva donde m\u00e1s de mil personas realizan estudios sobre el cambio clim\u00e1tico, la biodiversidad y la evoluci\u00f3n. Ellas manifestaron haber sido objeto de arremetidas sexuales por parte de cient\u00edficos en puestos de jefatura. Las denuncias de molestias sexuales inclu\u00edan nombres como el del bi\u00f3logo evolutivo Egbert Leigh y el ec\u00f3logo Edward Herre. En 2011, Benjamin Turner, exdirector del laboratorio de geoqu\u00edmica del instituto fue acusado de violaci\u00f3n por Sarah Batterman, actualmente en la Universidad de Leeds, en Inglaterra. Turner declar\u00f3 en el portal BuzzFeed que las relaciones que mantuvo con colegas fueron consentidas.<\/p>\n<p>La lucha contra el acoso y la violencia sexual ha dado lugar al establecimiento de normas de comportamiento estrictas en las expediciones a lugares remotos y a la creaci\u00f3n de canales de denuncia de casos de mala conducta. Pero se sospecha que muchos episodios ni siquiera llegan a ser denunciados. Un estudio publicado en 2014 en la revista <em>PLOS ONE<\/em> por Kathryn Clancy, antrop\u00f3loga de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign (EE. UU.), llev\u00f3 a cabo una encuesta <em>online<\/em> entre 666 estudiantes e investigadores, en su mayor\u00eda mujeres, que hab\u00edan participado en investigaciones de campo en diversas \u00e1reas. Casi la mitad de la muestra eran antrop\u00f3logos, pero tambi\u00e9n hab\u00eda arque\u00f3logos, bi\u00f3logos y ge\u00f3logos, entre otros profesionales. De las 512 mujeres que respondieron a una pregunta sobre si hab\u00edan padecido alguna experiencia de acoso sexual, el 70,5 % lo hizo afirmativamente. Pero solamente 67 entrevistadas declararon haber denunciado esas molestias.<\/p>\n<p>Los nuevos enfoques para hacer frente a este problema se basan en reforzar la planificaci\u00f3n de las expediciones, para prevenir situaciones de vulnerabilidad, y en proporcionar capacitaci\u00f3n para lidiar con los posibles casos. \u201cLa gente no sabe qu\u00e9 hacer\u201d, dijo a la revista <em>Undark<\/em> la ec\u00f3loga marina Melissa Croninh, directora del grupo \u201cConstruyendo un futuro mejor para el trabajo de campo\u201d, que organiza <em>workshops<\/em> y ofrece capacitaci\u00f3n en el \u00e1rea. \u201cEl prop\u00f3sito de la capacitaci\u00f3n es ayudar a los participantes a establecer climas positivos en los ambientes de investigaci\u00f3n de campo\u201d. El grupo ha realizado desde 2018 m\u00e1s de 300 capacitaciones con alrededor de 5.000 personas. Los talleres tienen una duraci\u00f3n de 90 minutos y hacen hincapi\u00e9 en la importancia de la organizaci\u00f3n de los viajes y la discusi\u00f3n previa de las normas de convivencia. El contenido abarca desde las cuestiones log\u00edsticas, como el ordenamiento de la distribuci\u00f3n de las personas en los dormitorios o tiendas de campa\u00f1a, con el objetivo de evitar las situaciones susceptibles por las noches, hasta la creaci\u00f3n de protocolos de comunicaci\u00f3n para garantizar que los miembros realicen un seguimiento de la seguridad unos de otros o soliciten ayuda en caso de ser necesitarla. Otras recomendaciones incluyen la adopci\u00f3n de normas de respeto a la privacidad y sobre el consumo de alcohol y drogas.<\/p>\n<p>El <em>workshop<\/em> ofrece un men\u00fa de situaciones que podr\u00edan propiciar el acoso o la agresi\u00f3n sexual, que suscitan debates acerca de c\u00f3mo evitarlas o reaccionar ante ellas. En uno de los casos concretos, se invita a los estudiantes a reflexionar sobre qu\u00e9 hacer en el caso de que alguien beba demasiado en una fiesta en un buque de investigaci\u00f3n, pierda el conocimiento y deba ser asistido en privado por alguien que no tiene una relaci\u00f3n de amistad o familiaridad. En otro caso, una participante de una expedici\u00f3n a un sitio remoto aparece llorando una noche, declarando haber sido violada por el jefe del grupo. Si bien ponen de relieve la importancia de las estrategias de prevenci\u00f3n, los talleres incorporan recomendaciones tendientes a afrontar situaciones cr\u00edticas, tales como disponer de un protocolo de atenci\u00f3n de emergencia para las v\u00edctimas de violaci\u00f3n y la preservaci\u00f3n de evidencias para una investigaci\u00f3n penal.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los ataques a mujeres son un problema grave en las estaciones de la Ant\u00e1rtida, mientras que en <em>workshops<\/em> se propone mejorar la planificaci\u00f3n de viajes para evitar las agresiones","protected":false},"author":11,"featured_media":470514,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[178],"tags":[299],"coauthors":[98],"class_list":["post-470513","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-buenas-practicas","tag-etica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/470513","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=470513"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/470513\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":471648,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/470513\/revisions\/471648"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/470514"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=470513"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=470513"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=470513"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=470513"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}