{"id":470745,"date":"2023-03-18T17:27:04","date_gmt":"2023-03-18T20:27:04","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=470745"},"modified":"2023-03-23T16:42:05","modified_gmt":"2023-03-23T19:42:05","slug":"se-duplican-en-la-amazonia-las-emisiones-recientes-de-dioxido-de-carbono-el-principal-gas-de-efecto-invernadero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/se-duplican-en-la-amazonia-las-emisiones-recientes-de-dioxido-de-carbono-el-principal-gas-de-efecto-invernadero\/","title":{"rendered":"Se duplican en la Amazonia las emisiones recientes de di\u00f3xido de carbono, el principal gas de efecto invernadero"},"content":{"rendered":"<p>Una tendencia que se ven\u00eda delineando desde mediados de la d\u00e9cada pasada se ha hecho realidad en los cuatro puntos cardinales de la Amazonia: la mayor selva tropical del planeta ha dejado de ser un sumidero y se ha convertido en una fuente de carbono para la atm\u00f3sfera. Esto significa que las emisiones de di\u00f3xido de carbono (CO<sub>2<\/sub>), el principal gas causante del calentamiento global, han superado con creces a las absorciones en todas las grandes subregiones del bioma. De norte a sur y de este a oeste, este ecosistema ha pasado a liberar m\u00e1s CO<sub>2<\/sub> que el que sus plantas logran capturar.<\/p>\n<p>Seg\u00fan un estudio reciente, publicado el 19 de septiembre en el repositorio <em>online<\/em> Research Square bajo el formato de un <em>preprint<\/em> (un art\u00edculo a\u00fan no revisado por acad\u00e9micos independientes de una revista cient\u00edfica), el valor del excedente a favor de las emisiones de carbono se ha duplicado en la Amazonia en 2019 y 2020, si se lo compara con el promedio de los nueve a\u00f1os anteriores, de 2010 a 2018. Un mayor volumen de carbono en la atm\u00f3sfera, bajo la forma de CO<sub>2<\/sub> y tambi\u00e9n de metano (otro gas de efecto invernadero), eleva la temperatura del planeta y acent\u00faa el panorama del cambio clim\u00e1tico. Desde mediados del siglo XIX, la concentraci\u00f3n de di\u00f3xido de carbono en la atm\u00f3sfera terrestre ha aumentado un 50 % y la temperatura media del planeta se ha elevado en 1,1 grados Celsius (\u00baC).<\/p>\n<p>\u201cEste incremento de las emisiones se produjo porque, en esos dos a\u00f1os, la regi\u00f3n occidental de la Amazonia tambi\u00e9n ha pasado a ser una fuente significativa de di\u00f3xido de carbono arrojado hacia la atm\u00f3sfera, tal como ya hab\u00eda ocurrido previamente con el sector oriental\u201d, comenta la qu\u00edmica Luciana Gatti, coordinadora del Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe, en portugu\u00e9s), autora principal del estudio. \u201cAnteriormente m\u00e1s concentrado en el sur del estado de Par\u00e1 y en el norte del estado de Mato Grosso, una zona hist\u00f3ricamente conocida como el arco de la deforestaci\u00f3n, la tala de la vegetaci\u00f3n nativa ahora se ha extendido ampliamente hacia el sur de los estados estados de Amazonas, Acre y Rond\u00f4nia\u201d. Treinta investigadores de Brasil y del exterior tambi\u00e9n firman el art\u00edculo, cuya aceptaci\u00f3n est\u00e1 siendo evaluada por una revista cient\u00edfica internacional, previa a su publicaci\u00f3n.<a name=\"mais-carbono\"><\/a><\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/016-023_capa_amazonia_321-0-desktop-true.png\" data-tablet_size=\"1140x470\" alt=\"MAIS CARBONO NO AR\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/016-023_capa_amazonia_321-0-desktop-true.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/016-023_capa_amazonia_321-0-desktop-true.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/016-023_capa_amazonia_321-0-mobile.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>Los estudiosos de la deforestaci\u00f3n han apodado Amacro a la regi\u00f3n compuesta por esos tres estados amaz\u00f3nicos. El mote hace referencia al comienzo del nombre de las tres unidades de la federaci\u00f3n brasile\u00f1a que la componen y tambi\u00e9n una alusi\u00f3n a Matopiba, el acr\u00f3nimo utilizado para describir a una frontera agr\u00edcola (y del desmonte) del Cerrado, que incluye a los estados de Maranh\u00e3o, Tocantins, Piau\u00ed y Bah\u00eda.<\/p>\n<p>Por el momento, seg\u00fan datos del Inpe, alrededor de un 20 % del bioma de la Amazonia en territorio brasile\u00f1o ha sido deforestado. Desde 1988, cuando el Proyecto de Monitoreo del Desmonte en la Amazonia Legal v\u00eda Sat\u00e9lite (Prodes) del Inpe comenz\u00f3 a suministrar el \u00edndice oficial de la deforestaci\u00f3n en la regi\u00f3n, los estados de Par\u00e1 y Mato Grosso encabezan la tabla en cuanto la tala de la cobertura vegetal aut\u00f3ctona. En conjunto, ambos suman dos tercios del total de los desmontes acumulados en poco m\u00e1s de tres d\u00e9cadas. En 2021, el estado de Amazonas super\u00f3 por primera vez a Mato Grosso en superficie de cobertura vegetal nativa talada \u20132.300 kil\u00f3metros cuadrados (km<sup>2<\/sup>) frente a 2.200 km<sup>2<\/sup>\u2013 y qued\u00f3 en el segundo puesto de la lista. En el primer puesto se mantiene Par\u00e1, con 5.200 km<sup>2<\/sup> de vegetaci\u00f3n talada.<\/p>\n<p>La conversi\u00f3n de la Amazonia, de sumidero a fuente de carbono, se cristaliz\u00f3 durante el tr\u00e1nsito de la d\u00e9cada pasada hacia la actual. En este per\u00edodo, el excedente a favor de las emisiones en el llamado balance de carbono \u2013que tiene en cuenta la totalidad de los procesos de absorci\u00f3n y liberaci\u00f3n de CO<sub>2<\/sub>, naturales o incitados por el hombre\u2013 duplic\u00f3 sus valores al calcul\u00e1rselo para toda la Amazonia. Seg\u00fan este nuevo estudio, entre 2010 y 2018, el bioma liber\u00f3 diariamente hacia la atm\u00f3sfera 0,09 gramos (g) m\u00e1s de carbono por km<sup>2<\/sup> de lo que absorbi\u00f3. En 2019, el super\u00e1vit de emisiones diarias fue de 0,17 g. y en 2020 aument\u00f3 a 0,20 g.<\/p>\n<div id=\"attachment_470754\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-470754 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/016-023_capa_amazonia_321-2-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"827\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/016-023_capa_amazonia_321-2-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/016-023_capa_amazonia_321-2-1140-250x181.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/016-023_capa_amazonia_321-2-1140-700x508.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/016-023_capa_amazonia_321-2-1140-120x87.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Bruno Kelly\u2009\/\u2009Reuters\u2009\/\u2009Fotoarena<\/span>Vista a\u00e9rea en septiembre de 2021 del desmonte de la selva aleda\u00f1o a una carretera en Apu\u00ed, al sur del estado de Amazonas<span class=\"media-credits\">Bruno Kelly\u2009\/\u2009Reuters\u2009\/\u2009Fotoarena<\/span><\/p><\/div>\n<p>En la regi\u00f3n occidental de la Amazonia, que a pesar de las nuevas presiones ambientales se mantiene m\u00e1s preservada que el sector oriental, el balance de carbono a favor de las emisiones ha pasado a ser, en algunas subregiones, de cuatro a diez veces mayor en 2019 y 2020 que el promedio hist\u00f3rico (<a href=\"#mais-carbono\"><em>v\u00e9ase el gr\u00e1fico<\/em><\/a>). \u201cEn esos dos a\u00f1os no hubo ninguna anomal\u00eda clim\u00e1tica de peso que justificara ese incremento en los niveles de emisi\u00f3n. El avance reciente del desmonte y de las quemas, as\u00ed como el desmantelamiento de la fiscalizaci\u00f3n ambiental, est\u00e1n detr\u00e1s de este aumento de las emisiones en el bioma\u201d, dice Gatti. \u201cLa liberaci\u00f3n de carbono en 2019 y 2020 fue de un orden similar a la acontecida durante la gran sequ\u00eda que padeci\u00f3 la Amazonia en el per\u00edodo 2015-2016, cuando El Ni\u00f1o marc\u00f3 un r\u00e9cord\u201d.<\/p>\n<p>El fen\u00f3meno conocido como El Ni\u00f1o, caracterizado por el calentamiento de las aguas superficiales del Pac\u00edfico Sur, altera el clima en diversas regiones del planeta. En la Amazonia, suele provocar un aumento de las temperaturas y sequ\u00edas prolongadas, alteraciones que reducen la capacidad del bioma de absorber el carbono de la atm\u00f3sfera.<\/p>\n<p>El art\u00edculo tambi\u00e9n pone de relieve que la superficie de la selva afectada por los incendios, un fen\u00f3meno que va de la mano con el desmonte, registr\u00f3 en la Amazonia un aumento del 42 % en 2020, en comparaci\u00f3n con la media anual del per\u00edodo comprendido entre 2010 y 2018. \u201cLa cantidad de focos de incendio activos en la Amazonia a lo largo de un a\u00f1o actualmente es de unas 20.000 detecciones por sat\u00e9lite, el doble del patr\u00f3n que se registraba hace una d\u00e9cada\u201d, dice el ingeniero Alberto Setzer, investigador del programa Quemas, del Inpe, tambi\u00e9n coautor del art\u00edculo. El trabajo tambi\u00e9n se\u00f1ala que, en 2019 y 2020, disminuyeron un 42 % la emisi\u00f3n de registros de desmontes y delitos ambientales y un 89\u00a0% el cobro por multas emitidas, siempre comparando con los datos de los primeros ocho a\u00f1os de la d\u00e9cada pasada.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/016-023_capa_amazonia_321-1-desktop-true.png\" data-tablet_size=\"1140x520\" alt=\"CAMINHOS DO DESFLORESTAMENTO\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/016-023_capa_amazonia_321-1-desktop-true.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/016-023_capa_amazonia_321-1-desktop-true.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/016-023_capa_amazonia_321-1-mobile.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>\u201cLa situaci\u00f3n es muy preocupante\u201d, advierte el climat\u00f3logo Carlos Nobre, investigador s\u00e9nior del Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IEA-USP), quien particip\u00f3 en el estudio. \u201cAdem\u00e1s de poner en riesgo toda la riqueza de la biodiversidad de la regi\u00f3n, la deforestaci\u00f3n de la Amazonia dificulta el cumplimiento de las metas del Acuerdo de Par\u00eds\u201d.<\/p>\n<p>Dicho acuerdo, que pudo plasmarse gracias al apoyo de las Naciones Unidas, es un tratado internacional suscrito en 2015 por casi 200 pa\u00edses, Brasil inclusive. Su objetivo es reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en el af\u00e1n de poner un l\u00edmite al aumento del calentamiento global para que este no pase de 1,5 \u00baC por encima de los niveles de la sociedad preindustrial, de mediados del siglo XIX. En teor\u00eda, este ser\u00eda el techo del incremento de la temperatura media del planeta que a\u00fan dejar\u00eda un margen para que las sociedades humanas se adapten de manera satisfactoria al cambio clim\u00e1tico y puedan mitigarse sus efectos.<\/p>\n<p>El problema radica en que el escenario actual en la regi\u00f3n norte de Brasil no es para nada auspicioso. Desde 2015, seg\u00fan los c\u00e1lculos del Prodes del Inpe, la tasa oficial de desmonte en la Amazonia crece a\u00f1o tras a\u00f1o. En 2019 alcanz\u00f3 la marca anual de 10.000 km<sup>2<\/sup> deforestados, algo que no ocurr\u00eda desde 2008. El a\u00f1o pasado, super\u00f3 los 13.000 km<sup>2<\/sup> y la tendencia contin\u00faa en aumento (<a href=\"#evolucao-do-desmatamento\"><em>v\u00e9ase el gr\u00e1fico<\/em><\/a>). A principios de la d\u00e9cada de 2000, el desmonte bati\u00f3 r\u00e9cords negativos y lleg\u00f3 a superar los 25.000 km<sup>2<\/sup> durante dos a\u00f1os consecutivos, en 2003 y 2004. Despu\u00e9s de eso, merced a la adopci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas, retrocedi\u00f3 a sus menores niveles a comienzos de la d\u00e9cada pasada, cuando la Amazonia lleg\u00f3 a perder unos 5.000 km<sup>2<\/sup> de su vegetaci\u00f3n por a\u00f1o. A partir de 2016, la deforestaci\u00f3n retom\u00f3 la tendencia alcista.<\/p>\n<div id=\"attachment_470750\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-470750 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/016-023_capa_amazonia_321-1-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"761\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/016-023_capa_amazonia_321-1-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/016-023_capa_amazonia_321-1-1140-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/016-023_capa_amazonia_321-1-1140-700x467.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/016-023_capa_amazonia_321-1-1140-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Bruno Kelly\u2009\/\u2009Reuters\u2009\/\u2009Fotoarena<\/span>Campos de pasturas de ganado bovino en Rio Pardo, al norte de Rond\u00f4nia, en septiembre de 2019<span class=\"media-credits\">Bruno Kelly\u2009\/\u2009Reuters\u2009\/\u2009Fotoarena<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cHasta 2018, el estado de Amazonas sol\u00eda ser el cuarto entre los que m\u00e1s deforestaban en la regi\u00f3n, por detr\u00e1s de Par\u00e1, Mato Grosso y Rond\u00f4nia [cuyo tama\u00f1o es seis veces menor que el de Amazonas]\u201d, dice el experto en monitoreo remoto Claudio Almeida, coordinador del Programa de Monitoreo de la Amazonia y Otros Biomas del Inpe, otro de los coautores del estudio de Gatti y sus colaboradores. \u201cAhora es el segundo, solo por detr\u00e1s de Par\u00e1, que hist\u00f3ricamente es el estado que m\u00e1s cobertura vegetal nativa elimina. El reciente desmantelamiento de la estructura de inspecci\u00f3n ambiental es un est\u00edmulo a la deforestaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Con huecos cada vez mayores en su cubierta vegetal y sus m\u00e1rgenes meridionales degradados por el avance del desmonte y los incendios, as\u00ed como el establecimiento de campos de apacentamiento del ganado, la Amazonia parece haber perdido, al menos por ahora, parte de su capacidad de extraer carbono del aire y funcionar como un contrapeso ante el cambio clim\u00e1tico. La mayor selva tropical del planeta, que se extiende por nueve pa\u00edses de Am\u00e9rica del Sur y cuya superficie abarca unos 7 millones de km<sup>2<\/sup>, de los cuales aproximadamente un 60 % corresponde a territorios brasile\u00f1os, todav\u00eda representa un gran manch\u00f3n verde en el mapamundi, pese a las presiones crecientes. \u201cEn Brasil todav\u00eda subsiste una porci\u00f3n considerable de la vegetaci\u00f3n aut\u00f3ctona de este bioma\u201d, comenta el ge\u00f3grafo Marcos Rosa, coordinador t\u00e9cnico del MapBiomas, una red de colaboraci\u00f3n integrada por distintas ONG, universidades y <em>startups<\/em> tecnol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>Rosa no form\u00f3 parte del equipo que produjo el nuevo estudio sobre el balance de carbono, pero los datos de la \u00faltima edici\u00f3n de la investigaci\u00f3n anual del MapBiomas sobre la situaci\u00f3n del uso y la cobertura del suelo en la Amazonia brasile\u00f1a corroboran el panorama descrito en el trabajo de Gatti y sus colaboradores. Seg\u00fan la publicaci\u00f3n, dada a conocer en el mes de septiembre, la superficie ganadera se ha triplicado en la Amazonia entre 1985 y 2021 y representa el 13 % de la superficie del bioma en Brasil. Los datos oficiales indican que el tama\u00f1o de la hacienda bovina nacional, actualmente de 220 millones de cabezas, aumenta en la Amazonia Legal y disminuye en el resto del pa\u00eds. El territorio ocupado por los cultivos agr\u00edcolas, b\u00e1sicamente soja, est\u00e1 limitado al 2 % del total.<a name=\"evolucao-do-desmatamento\"><\/a><\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/016-023_capa_amazonia_321-2-desktop-true-1.png\" data-tablet_size=\"1140x450\" alt=\"EVOLU\u00c7\u00c3O DO DESMATAMENTO\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/016-023_capa_amazonia_321-2-desktop-true-1.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/016-023_capa_amazonia_321-2-desktop-true-1.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/016-023_capa_amazonia_321-2-mobile.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>\u201cEl desmonte es un movimiento especulativo, no planificado, que se produce en funci\u00f3n de la expectativa de obtener la posesi\u00f3n legal del \u00e1rea deforestada. La forma m\u00e1s r\u00e1pida y barata de ocupar una zona recientemente deforestada, que casi siempre era un \u00e1rea p\u00fablica, es abrir un campo y llenarlo de ganado\u201d, comenta Rosa. Eventualmente, los cultivos de soja podr\u00e1n sustituir a esta nueva pastura si se legaliza la tierra deforestada ahora destinada al apacentamiento y se le garantiza su posesi\u00f3n al ocupante, un procedimiento que es el resultado de los procesos de amnist\u00eda y perd\u00f3n aprobados por las autoridades. \u201cEste proceso suele llevar a\u00f1os. La soja se cultiva en grandes propiedades de la Amazonia y esos agricultores dependen de la financiaci\u00f3n bancaria para su plant\u00edo. Los bancos solo les prestan dinero a los propietarios de tierras legalizadas\u201d, explica Rosa.<\/p>\n<p>La apertura, ampliaci\u00f3n y revitalizaci\u00f3n de las carreteras, como ocurre con la BR-319 que conecta Manaos con Porto Velho, es otro de los factores que promueven el desmonte. Seg\u00fan datos del sistema Prodes, el municipio amazonense de L\u00e1brea, en el sur del estado, cerca del l\u00edmite con Acre y Rond\u00f4nia, es el cuarto en cuanto a la deforestaci\u00f3n acumulada en la Amazonia. Con menos de 50.000 habitantes, L\u00e1brea ha perdido 3.000 km<sup>2<\/sup> de vegetaci\u00f3n desde 2008, solo por detr\u00e1s de las localidades paraenses de Altamira y S\u00e3o F\u00e9lix do Xingu, y de Porto Velho, la capital de Rond\u00f4nia. Su \u00fanica v\u00eda de acceso terrestre es a trav\u00e9s del tramo final de la carretera BR-230, la popular Transamaz\u00f3nica, que conecta con la BR-319.<\/p>\n<p>Los factores naturales y los promovidos por el hombre alteran el balance de carbono de una regi\u00f3n, es decir, su capacidad de emitir y absorber di\u00f3xido de carbono. <em>Grosso modo<\/em>, tan solo existe un proceso que contribuye a extraer cantidades significativas de CO<sub>2<\/sub> atmosf\u00e9rico: la fotos\u00edntesis de las plantas, un mecanismo esencial para su crecimiento y supervivencia. Estas plantas pueden vivir sobre la superficie, como los \u00e1rboles de la selva amaz\u00f3nica, en el interior del suelo o dentro de los r\u00edos y mares (algas). En cuanto a la suma de las emisiones, el escenario es m\u00e1s complejo. La quema de combustibles f\u00f3siles, tales como el petr\u00f3leo, el gas natural y el carb\u00f3n mineral, y la p\u00e9rdida de biomasa vegetal, liberan tanto di\u00f3xido de carbono como mon\u00f3xido de carbono (CO). La respiraci\u00f3n de las plantas y la descomposici\u00f3n de materiales org\u00e1nicos tambi\u00e9n emiten CO<sub>2<\/sub>.<\/p>\n<p>En la historia reciente de las \u00faltimas d\u00e9cadas, desde que el hombre empez\u00f3 a preocuparse m\u00e1s detalladamente por el balance de carbono debido al calentamiento global, los bosques son vistos como grandes captadores de CO<sub>2<\/sub> de la atm\u00f3sfera. Una vez en el interior de las plantas, el carbono se convierte en az\u00facares y queda almacenado como biomasa (ra\u00edces, tallos y hojas). Solo retorna a la atm\u00f3sfera cuando las plantas mueren y se descomponen lentamente por la acci\u00f3n de insectos, bacterias y hongos. Los incendios en forestales tambi\u00e9n promueven el retorno a la atm\u00f3sfera del carbono presente en la biomasa vegetal, aunque de manera mucho m\u00e1s abrupta e inmediata. Este ciclo se estimula y realimenta el calentamiento global.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/016-023_capa_amazonia_321-3-desktop-true-1.png\" data-tablet_size=\"1140x470\" alt=\"A ENTRADA DA BOIADA\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/016-023_capa_amazonia_321-3-desktop-true-1.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/016-023_capa_amazonia_321-3-desktop-true-1.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/016-023_capa_amazonia_321-3-mobile.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>En concreto, estudios realizados previamente por el grupo de Gatti, en 2014 y 2021, ya ven\u00edan anticipando que la Amazonia en su conjunto se estaba transformando en una fuente de carbono. Pero las cifras que avalaban esta condici\u00f3n eran procedentes sobre todo de la parte oriental, donde la deforestaci\u00f3n ha sido hist\u00f3ricamente mayor. Dependiendo del a\u00f1o que se considerara, el sector occidental mejor conservado todav\u00eda se comportaba como un sumidero de carbono con resultado neutro (emisiones equiparables a las absorciones) o incluso como una discreta, pero no clara fuente de carbono, dentro del margen de error de los c\u00e1lculos de los estudios. A partir de 2019, los valores se hicieron m\u00e1s palpables y quedan pocas dudas de que la parte occidental ha seguido el mismo camino que la oriental.<\/p>\n<p>No falta la literatura cient\u00edfica que demuestra que la Amazonia se est\u00e1 volviendo m\u00e1s c\u00e1lida y seca en los \u00faltimos a\u00f1os, como los trabajos del climat\u00f3logo Jos\u00e9 Marengo, del Centro Nacional de Monitoreo y Alerta de Desastres Naturales (Cemaden) y de los cient\u00edficos del Inpe (<em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, ediciones n\u00ba <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-brasil-mas-vulnerable-en-el-siglo-xxi\/\">249<\/a> y <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-selva-de-la-lluvia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">285<\/a><\/em>). Una de las consecuencias de este calor extra y de la sequ\u00eda prolongada es la disminuci\u00f3n de la presencia de agua en la Amazonia, cuya vegetaci\u00f3n justamente es denominada, en ingl\u00e9s, como bosque h\u00famedo (<em>rainforest<\/em>). La investigaci\u00f3n m\u00e1s reciente del MapBiomas indica, por ejemplo, que la superficie acu\u00e1tica de la regi\u00f3n se ha reducido un 14,5 % en los \u00faltimos 20 a\u00f1os. Como parte de la humedad de la Amazonia se desplaza hacia el centro-oeste y el sudeste, una regi\u00f3n norte m\u00e1s seca tiende a exportar menos lluvias hacia otras partes del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Los nuevos datos sobre el balance de carbono en la Amazonia provienen del esfuerzo continuo de 12 a\u00f1os coordinado por Gatti, un proyecto de investigaci\u00f3n financiado por la FAPESP. Desde 2010, cada quince d\u00edas, en promedio, una avioneta sobrevuela cuatro puntos de la Amazonia y recoge perfiles atmosf\u00e9ricos verticales, a altitudes variables entre 300 y 4.400 metros sobre el nivel del mar. Las localidades de partida de la aeronave se sit\u00faan en distintas regiones del bioma: Alta Floresta, en Mato Grosso, al sudeste de la regi\u00f3n; Rio Branco, en Acre, al sudoeste; Santar\u00e9m, en Par\u00e1, al nordeste, y Tef\u00e9 o Tabatinga, en Amazonas, al noroeste. La composici\u00f3n qu\u00edmica de esas muestras del aire se analiza y se utiliza para calcular si las distintas partes del bioma est\u00e1n emitiendo o absorbiendo m\u00e1s carbono. \u201cEsta metodolog\u00eda nos ha permitido publicar tres art\u00edculos en la revista <em>Nature<\/em>, dos sobre el di\u00f3xido de carbono y uno sobre el metano. Es un abordaje consagrado\u201d, dice la qu\u00edmica.<\/p>\n<p>Para Carlos Nobre, la tendencia actual de la Amazonia a comportarse como fuente de carbono en lugar de sumidero, pese a ser inquietante, podr\u00eda revertirse en poco tiempo si el desmonte fuera detenido por completo en los pr\u00f3ximos a\u00f1os, o si al menos pudiera reduc\u00edrselo a niveles bajos, del orden de unos 5.000 km<sup>2<\/sup> anuales. \u201cEl bosque secundario crece r\u00e1pidamente y colabora en la extracci\u00f3n de carbono de la atm\u00f3sfera\u201d, explica el climat\u00f3logo. La vegetaci\u00f3n que brota y se regenera espont\u00e1neamente en las \u00e1reas deforestadas abandonadas, sin ning\u00fan uso, se denomina bosque secundario. No es tan denso y diverso como la selva virgen, pero realiza fotos\u00edntesis y se alimenta de CO<sub>2<\/sub>. Conforme al \u00faltimo relevamiento del MapBiomas, alrededor de un 4 % de la vegetaci\u00f3n de la Amazonia estaba compuesta en 2019 por bosques secundarios, aproximadamente unos 130.000 km<sup>2<\/sup>.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<br \/>\n<\/strong>Variaci\u00f3n interanual del balance de gases de efecto invernadero en la cuenca amaz\u00f3nica y sus controles en un mundo bajo el calentamiento y el cambio clim\u00e1tico \u2013 Carbam. Estudio a largo plazo del balance de carbono en la Amazonia (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/97938\/variacao-interanual-do-balanco-de-gases-de-efeito-estufa-na-bacia-amazonica-e-seus-controles-em-um-m\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 16\/02018-2<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Programa<\/strong> Investigaci\u00f3n sobre Cambios Clim\u00e1ticos Globales; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Luciana Gatti (Inpe); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$\u20094.940.200,83<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>GATTI, L. V. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/acervo.socioambiental.org\/sites\/default\/files\/documents\/p1d00004.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Amazon carbon emissions double mainly by dismantled in law enforcement<\/a>. <strong>Research Square<\/strong>. <em>Online<\/em> (<em>preprint<\/em>). 19 sept. 2022.<br \/>\nGATTI, L. V. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41586-021-03629-6\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Amazonia as a carbon source linked to deforestation and climate change<\/a>. <strong>Nature<\/strong>. 15 jul. 2021.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un estudio indica que el aumento del desmonte llev\u00f3 a que la selva tropical libere en 2019 y en 2020 una mayor cantidad de este elemento que la que absorbe","protected":false},"author":13,"featured_media":470746,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181,179],"tags":[286,269],"coauthors":[101],"class_list":["post-470745","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","category-tapa","tag-clima-es","tag-ambiente-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/470745","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=470745"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/470745\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":471552,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/470745\/revisions\/471552"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/470746"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=470745"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=470745"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=470745"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=470745"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}