{"id":471220,"date":"2023-03-18T17:31:15","date_gmt":"2023-03-18T20:31:15","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=471220"},"modified":"2023-03-23T16:55:18","modified_gmt":"2023-03-23T19:55:18","slug":"brasil-arroja-al-mar-3-440-000-toneladas-anuales-de-residuos-plasticos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/brasil-arroja-al-mar-3-440-000-toneladas-anuales-de-residuos-plasticos\/","title":{"rendered":"Brasil arroja al mar 3.440.000 toneladas anuales de residuos pl\u00e1sticos"},"content":{"rendered":"<p>Desde las grandes acumulaciones de basura visibles en la superficie hasta el lecho m\u00e1s profundo del oc\u00e9ano, el pl\u00e1stico est\u00e1 presente en todas partes en el medio marino. Se estima que se han acumulado entre 86 y 150 millones de toneladas (t) de este material, en sus innumerables formatos, composiciones y tama\u00f1os, que pueden tardar siglos en descomponerse. Solo Brasil descarta potencialmente en el ambiente 3,44 millones de t de bolsas pl\u00e1sticas, botellas PET, pajitas, envases de champ\u00fa y de poliestireno expandido cada a\u00f1o, seg\u00fan un estudio dado a conocer recientemente por el proyecto Blue Keepers, realizado por el Pacto Mundial de las Naciones Unidas (ONU) en Brasil. Como su uso es relativamente reciente ya que solo se populariz\u00f3 despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), intensific\u00e1ndose a partir de la d\u00e9cada de 1970, muchos de sus efectos sobre los organismos y los ecosistemas todav\u00eda se desconocen, especialmente los de las part\u00edculas m\u00e1s peque\u00f1as. Pero existe un conjunto s\u00f3lido de pruebas que apunta importantes y graves consecuencias.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Lee tambi\u00e9n:<\/strong><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-ruta-de-la-basura-hasta-el-mar\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">La ruta de la basura hasta el mar<\/a><\/div>\n<p>En el marco de la Conferencia sobre los Oc\u00e9anos, organizada por la ONU a finales de junio en Lisboa, se hizo hincapi\u00e9 en la contaminaci\u00f3n marina con pl\u00e1sticos. Los expertos han puesto de relieve su v\u00ednculo con el cambio clim\u00e1tico, ya que el 4,5 % de las emisiones de carbono se relaciona con la producci\u00f3n y el desechado de materiales polim\u00e9ricos, por ejemplo, como resultado de la lenta descomposici\u00f3n qu\u00edmica de la basura arrojada al mar. \u201cNuestros oc\u00e9anos se encuentran en un estado cr\u00edtico y se hace necesario realizar m\u00faltiples intervenciones\u201d, dijo el Secretario de Estado para el Cambio Clim\u00e1tico y el Medio Ambiente de Suecia, Anders Gr\u00f6nvall, en el acto de apertura de uno de los eventos de la conferencia que apunt\u00f3 al abordaje del desarrollo de innovaciones tendientes a contrarrestar este tipo de contaminaci\u00f3n. \u201cNo podemos ignorar que los pl\u00e1sticos constituyen la mayor parte de la basura marina. El 80 % de los residuos pl\u00e1sticos que se encuentran en el oc\u00e9ano tiene origen terrestre y est\u00e1 previsto que se triplicar\u00e1n hacia 2040 de no mediar acciones significativas\u201d.<\/p>\n<p>La ONU ha declarado al per\u00edodo 2021-2030 como la D\u00e9cada de la Ciencia Oce\u00e1nica para el Desarrollo Sostenible, o D\u00e9cada de los Oc\u00e9anos. Aunque lo m\u00e1s preocupante es la contaminaci\u00f3n provocada por pl\u00e1sticos, el medio ambiente marino tambi\u00e9n acusa el impacto de otras fuentes de poluci\u00f3n, tales como los derrames de petr\u00f3leo y el vertido de residuos de la miner\u00eda y de efluentes industriales y aguas cloacales domiciliarias sin tratamiento.<\/p>\n<p>En el primer semestre de este a\u00f1o, la organizaci\u00f3n no gubernamental (ONG) internacional WWF dio a conocer un informe elaborado por el Instituto Alfred Wegener \u2013 Centro Helmholtz para la Investigaci\u00f3n Polar y Marina, de Alemania, con una conclusi\u00f3n desalentadora. Aunque toda la contaminaci\u00f3n con pl\u00e1sticos cesara hoy, el nivel de micropl\u00e1sticos (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-planeta-plastico\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 281<\/em><\/a>), aquellos cuyo tama\u00f1o no supera los 5 mil\u00edmetros (mm), se duplicar\u00eda en los oc\u00e9anos de aqu\u00ed a 2050. Esto ocurrir\u00eda porque los pl\u00e1sticos existentes en ese ambiente se van rompiendo en fragmentos cada vez m\u00e1s peque\u00f1os, sin que se modifique su estructura principal. El documento realiza una revisi\u00f3n de 2.592 estudios cient\u00edficos que abordan el impacto de este tipo de contaminaci\u00f3n en las especies, la biodiversidad y los ecosistemas marinos. Decenas de art\u00edculos citados tienen como autores a cient\u00edficos brasile\u00f1os.<\/p>\n<p>\u201cEn algunas \u00e9pocas del a\u00f1o hay m\u00e1s micropl\u00e1sticos que larvas de peces en suspensi\u00f3n en el agua junto al plancton\u201d, comenta el ec\u00f3logo marino M\u00e1rio Barletta, de la Universidad Federal de Pernambuco (UFPE), quien firma al menos 10 de los art\u00edculos mencionados en el informe. Experto en ecolog\u00eda de estuarios, Barletta estudia el ambiente acu\u00e1tico de transici\u00f3n entre el r\u00edo Goiana, en la zona norte de Pernambuco, y el oc\u00e9ano. \u201cHe tomado este estuario como referencia para explicar el fen\u00f3meno para todos los estuarios tropicales. Y eso que este sitio est\u00e1 bastante bien preservado\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_471233\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-471233 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/056-061_plasticos-mar_321-3-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"759\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/056-061_plasticos-mar_321-3-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/056-061_plasticos-mar_321-3-1140-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/056-061_plasticos-mar_321-3-1140-700x466.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/056-061_plasticos-mar_321-3-1140-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span>Con el paso del tiempo, el pl\u00e1stico se degrada en el mar en peque\u00f1os fragmentos<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/p><\/div>\n<p>Uno de sus art\u00edculos, publicado en 2019 en la revista <em>Science of the Total Environment<\/em>, describe una transferencia de la contaminaci\u00f3n con micropl\u00e1sticos dentro de la red tr\u00f3fica, a partir del material hallado en el est\u00f3mago de un r\u00f3balo. En los distintos ecosistemas, a la secuencia de organismos que sirven de alimento unos a otros (\u201cqui\u00e9n se come a qui\u00e9n\u201d) se le llama cadena alimentaria. La interacci\u00f3n de las diversas cadenas alimentarias de un ecosistema se denomina red tr\u00f3fica.<\/p>\n<p>\u201cHallamos una presa muy bien conservada en el interior del pez y, cuando abrimos esta presa, hab\u00eda micropl\u00e1sticos. Este hallazgo sugiere que los depredadores superiores, como en el caso de los r\u00f3balos y las merluzas, se est\u00e1n contaminando no solo con los micropl\u00e1sticos del ambiente, sino tambi\u00e9n con los de sus presas, otros peces, que ya est\u00e1n contaminados. Es algo mucho m\u00e1s serio\u201d.<\/p>\n<p>Algunos cient\u00edficos proponen utilizar ciertos animales marinos, como los mejillones y las ostras, como monitores o bioindicadores de la calidad del medio acu\u00e1tico y de los posibles riesgos que presenta el pl\u00e1stico para la seguridad alimentaria humana. \u201cEstos animales son filtradores. Poseen un \u00f3rgano llamado branquia que funciona como una red que filtra el agua del mar para poder comer lo que queda all\u00ed. Acaban consumiendo pl\u00e1sticos y este material se almacena en su interior por un per\u00edodo determinado de tiempo. Podr\u00edamos utilizarlo como un indicador indirecto de lo que hay en el ambiente\u201d, explica el bi\u00f3logo Alexander Turra, del Instituto Oceanogr\u00e1fico de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y coordinador de la c\u00e1tedra Unesco para la Sostenibilidad de los Oc\u00e9anos.<\/p>\n<p>Uno de los art\u00edculos en los que Turra es coautor es un trabajo realizado merced a un convenio internacional, con colaboradores de China, Noruega y otros pa\u00edses para recolectar moluscos bivalvos en la naturaleza y en los mercados con la finalidad de evaluarlos para ese posible uso doble (como bioindicador ambiental y para la seguridad alimentaria). \u201cEstamos trabajando en seis subproyectos en distintos lugares, entre ellos, las costas de los estados brasile\u00f1os de Paran\u00e1 y S\u00e3o Paulo, en Australia y en los oc\u00e9anos Atl\u00e1ntico y Pac\u00edfico\u201d. Este \u00faltimo se lleva a cabo con la colaboraci\u00f3n de la iniciativa Voz dos Oceanos [La voz de los oc\u00e9anos], de la familia Schurmann, y cuenta con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma). Los Schurmann son una familia de navegantes brasile\u00f1os apasionados por los mares que van por su cuarta vuelta al mundo a bordo de un velero.<\/p>\n<div id=\"attachment_471225\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-471225 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/056-061_plasticos-mar_321-1-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"760\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/056-061_plasticos-mar_321-1-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/056-061_plasticos-mar_321-1-1140-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/056-061_plasticos-mar_321-1-1140-700x467.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/056-061_plasticos-mar_321-1-1140-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Phil Clarke Hill\/Corbis via Getty Images<\/span>Palanganas, botellas y bolsas contaminan la playa de Botafogo, en R\u00edo de Janeiro<span class=\"media-credits\">Phil Clarke Hill\/Corbis via Getty Images<\/span><\/p><\/div>\n<p>Adem\u00e1s de la cantidad de elementos, los cient\u00edficos han podido observar el tipo y el origen del material en el interior de esos organismos. \u201cEn el fondo de la bah\u00eda de Paranagu\u00e1, en Paran\u00e1, hallamos muchos residuos producto de la degradaci\u00f3n de neum\u00e1ticos, provenientes de los camiones que circulan por la Estrada da Graciosa, una carretera que atraviesa la Serra do Mar. Esta huella digital de los tipos y las cantidades de pl\u00e1sticos var\u00eda de un sitio a otro\u201d, explica Turra. En S\u00e3o Paulo, seg\u00fan \u00e9l, puede encontrarse una mayor cantidad de fibras asociadas a las prendas de vestir sint\u00e9ticas, que se desprenden con el lavado y llegan al mar debido a la escasa recolecci\u00f3n e ineficiencia en el tratamiento de las aguas residuales.<\/p>\n<p>Sin embargo, las zonas costeras no son las que presentan mayores cantidades de part\u00edculas micropl\u00e1sticas, aunque s\u00ed son las que registran la mayor cantidad de elementos de m\u00e1s de 5 mm, que seg\u00fan algunas clasificaciones ya se denominan macropl\u00e1sticos. Conforme a los estudios citados en el informe de la WWF, el lecho marino podr\u00eda albergar incluso mayores concentraciones que las de los grandes giros oce\u00e1nicos, sitios donde las corrientes suelen acumular la basura, formando enormes manchones flotantes. Poco y nada se sabe al respecto de la distribuci\u00f3n y la concentraci\u00f3n de los nanopl\u00e1sticos, los fragmentos con dimensiones inferiores a 0,1 micrones (el equivalente a 1 mil\u00e9sima de mm), invisibles a simple vista y capaces de ingresar al torrente sangu\u00edneo.<\/p>\n<p>En el caso de los pl\u00e1sticos algo mayores, los investigadores sugieren la observaci\u00f3n de diversas especies de animales como indicadores de contaminaci\u00f3n. En un art\u00edculo publicado en 2016 en la revista <em>Ecological Indicators<\/em>, el bi\u00f3logo Leonardo Lopes Costa, de la Universidad Estadual del Norte Fluminense (Uenf) y otros colegas sostienen que los nidos construidos por el alcatraz pardo (<em>Sula leucogaster<\/em>) podr\u00edan cumplir esa funci\u00f3n. El 61 % de los nidos analizados en dos archipi\u00e9lagos ubicados frente a Arraial do Cabo y Maca\u00e9, en el norte del estado de R\u00edo de Janeiro, inclu\u00eda en su composici\u00f3n basura que reflejaba la cantidad de pl\u00e1stico y material de pesca en las aguas circundantes. \u201cSabemos que estas aves utilizan pl\u00e1sticos como material de nidificaci\u00f3n [para la construcci\u00f3n del nido], pero todav\u00eda no sabemos las consecuencias de esto para los polluelos y para los adultos. Tampoco sabemos si les sirve para otro prop\u00f3sito, como el cortejo reproductivo\u201d, dice Lopes Costa.<\/p>\n<p>El investigador de la Uenf incluso pudo comprobar otro uso inusitado del pl\u00e1stico por la fauna marina en las playas del sudeste brasile\u00f1o, al constatar que el cangrejo fantasma del Atl\u00e1ntico (<em>Ocypode quadrata<\/em>) introduce a prop\u00f3sito en sus madrigueras fragmentos de este material, especialmente los m\u00e1s maleables, tales como pajitas, cuerdas y esponjas. \u201cVerificamos que la tasa de ocupaci\u00f3n era m\u00e1s del doble en las cuevas que conten\u00edan basura que en las que no ten\u00edan. Aquellas que no ten\u00edan basura, por lo general, hab\u00edan sido abandonadas por los cangrejos. Nuestra hip\u00f3tesis, que a\u00fan debemos verificar, indica que estos invertebrados utilizan el pl\u00e1stico como marca de localizaci\u00f3n, ya que algunos estudios sugieren que esta especie tiene cierta fidelidad por sus madrigueras. A este comportamiento se lo denomina <em>homing<\/em>\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_471237\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-471237 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/056-061_plasticos-mar_321-4-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"760\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/056-061_plasticos-mar_321-4-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/056-061_plasticos-mar_321-4-1140-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/056-061_plasticos-mar_321-4-1140-700x467.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/056-061_plasticos-mar_321-4-1140-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Fabio Colombini<\/span>Cuerdas, bolsas y otros tipos de basura descartados en tierra repercuten en el bienestar de la fauna marina<span class=\"media-credits\">Fabio Colombini<\/span><\/p><\/div>\n<p>Si bien la interacci\u00f3n de las especies marinas con el material pl\u00e1stico no siempre tiene consecuencias negativas, varios cient\u00edficos est\u00e1n estudiando los efectos nocivos para animales y otros organismos, tales como lesiones o muerte, reducci\u00f3n de la movilidad y alteraciones en el consumo de alimentos y de la funci\u00f3n celular. Un efecto negativo importante de los pl\u00e1sticos se produce tras su ingesta. Este material puede bloquear el sistema digestivo, causando lesiones internas y generando una falsa sensaci\u00f3n de saciedad, alterando o disminuyendo el patr\u00f3n de consumo de alimentos y, por ende, impactando negativamente en el crecimiento, en la respuesta inmunitaria, en la fertilidad y en la reproducci\u00f3n.<\/p>\n<p>El m\u00e9dico veterinario Gustavo Rodamilans de Macedo, doctor en ciencia animal tropical y coordinador del Projeto Baleia Jubarte [Proyecto Ballena Yubarta], en Bah\u00eda, realiz\u00f3 necropsias a 45 tortugas marinas halladas muertas entre 2006 y 2007 en la costa norte de ese estado brasile\u00f1o y public\u00f3 un art\u00edculo en donde describe que en el 60 % de ellas se encontraron restos de basura, principalmente de origen pesquero.<\/p>\n<p>\u201cEn las tortugas, la ingesti\u00f3n de residuos, tales como bolsas pl\u00e1sticas, tapitas de botellas, precintos o trozos de sedal de pesca, puede causar compresi\u00f3n, perforaci\u00f3n del est\u00f3mago, \u00falceras y acumulaci\u00f3n de gases. Este es el tipo de interacci\u00f3n que m\u00e1s vemos, especialmente en las tortugas verdes [<em>Chelonia mydas<\/em>], que se alimenta de algas. Y hay mucha basura junto a las algas\u201d, dice el veterinario, quien trabaj\u00f3 durante m\u00e1s de 15 a\u00f1os en el proyecto Tamar, de conservaci\u00f3n de las tortugas marinas. \u201cEn el curso de mis estudios he comprobado que es necesario analizar todo el tracto digestivo para verificar la interacci\u00f3n del animal con la basura. Estad\u00edsticamente, si uno toma una tortuga y solo analiza el est\u00f3mago y el es\u00f3fago, no se puede determinar nada. En la mayor\u00eda de los casos, el pl\u00e1stico se encuentra en el intestino grueso\u201d.<\/p>\n<p>El bi\u00f3logo Robson Henrique de Carvalho, doctor en ecolog\u00eda por la Universidad Federal de Juiz de Fora (UFJF), tambi\u00e9n public\u00f3 un art\u00edculo sobre la ingesta de basura por las tortugas marinas, pero solo en el litoral fluminense. En ese estudio, en el 39 % de los 23 animales de 5 especies diferentes hallados muertos en 2011 o a punto de morir en las playas de B\u00fazios y Cabo Frio se hallaron desechos marinos en su interior.<\/p>\n<p>De Carvalho y sus colegas estiman que la ingesti\u00f3n de residuos es la causa principal de mortalidad de muchas tortugas marinas en Brasil, pero dicen que es necesario realizar m\u00e1s estudios. \u201cVarios investigadores, institutos e incluso empresas que monitorean las playas recurren a la metodolog\u00eda de practicar la necropsia de los animales y comprobar si tienen o no basura en su tracto digestivo, pero por lo general estos datos no se publican. Tenemos muchos m\u00e1s datos, pero escasas publicaciones en revistas cient\u00edficas\u201d.<\/p>\n<p>Los cient\u00edficos hacen hincapi\u00e9 en la importancia de contabilizar y analizar los datos sobre los residuos pl\u00e1sticos con miras a identificar el origen y las consecuencias del problema, a los efectos de contribuir con el dise\u00f1o de pol\u00edticas p\u00fablicas centradas en esta cuesti\u00f3n. \u201cSe trata de un problema complejo, con varias fuentes y muchas posibilidades de intervenci\u00f3n complementarias\u201d, se\u00f1ala Turra. \u201cSolo tendremos \u00e9xito si logramos unificar a los diferentes actores de la sociedad y creamos las condiciones necesarias que conduzcan a una transformaci\u00f3n hacia un planeta libre de basura en el mar\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_471229\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-471229 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/056-061_plasticos-mar_321-2-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"760\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/056-061_plasticos-mar_321-2-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/056-061_plasticos-mar_321-2-1140-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/056-061_plasticos-mar_321-2-1140-700x467.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/056-061_plasticos-mar_321-2-1140-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Fabio Colombini<\/span>Los manglares de Guaruj\u00e1, en la costa de S\u00e3o Paulo: un ecosistema en peligro<span class=\"media-credits\">Fabio Colombini<\/span><\/p><\/div>\n<p>Seg\u00fan el investigador, aunque el Ministerio de Medio Ambiente no est\u00e1 cumpliendo con su funci\u00f3n de coordinar este frente en Brasil, algunos estados del pa\u00eds est\u00e1n cubriendo ese vac\u00edo. \u201cEl estado de S\u00e3o Paulo ha incorporado la cuesti\u00f3n de la basura en el mar mediante pol\u00edticas p\u00fablicas estaduales y est\u00e1 trabajando para hacer frente a este problema\u201d, destaca Turra. Junto a la Secretar\u00eda de Infraestructura y Medio Ambiente de la gobernaci\u00f3n paulista, el Instituto Oceanogr\u00e1fico de la USP, en colaboraci\u00f3n con el Fondo Brasile\u00f1o para la Biodiversidad (Funbio) y la embajada de Noruega, ha implementado el Plan Estrat\u00e9gico de Monitoreo y Evaluaci\u00f3n de la Basura en el Mar (Pemalm). \u201cUna de las metas de este plan consiste en generar indicadores para que podamos comprender el problema y monitorear los avances. La otra es desarrollar acciones configuradas en funci\u00f3n de los distintos frentes de actuaci\u00f3n que el Estado puede asumir\u201d.<\/p>\n<p>El equipo del Pemalm, cuya implementaci\u00f3n comenz\u00f3 en S\u00e3o Paulo en enero de este a\u00f1o, alimenta la plataforma de indicadores con los datos relacionados con la generaci\u00f3n de basura, la gesti\u00f3n de los residuos, el volumen de reciclado y la cantidad de basura hallada en las playas y otros ambientes marinos, as\u00ed como los efectos econ\u00f3micos y ecol\u00f3gicos de ello. Otros cinco estados brasile\u00f1os adoptar\u00e1n el mismo abordaje: Amap\u00e1, Cear\u00e1, Bah\u00eda, R\u00edo de Janeiro y Paran\u00e1.<\/p>\n<p>Entre los ecosistemas claves m\u00e1s amenazados por los pl\u00e1sticos se encuentran las \u00e1reas de los arrecifes de coral y los manglares, advierten los investigadores. Ambos prestan servicios vitales al planeta, entre ellos el mantenimiento de la productividad pesquera y de la biodiversidad. Un art\u00edculo publicado en 2010 en la revista <em>Marine Pollution Bulletin<\/em> dio a conocer los resultados de una investigaci\u00f3n en la cual se evaluaron ocho \u00e1reas de manglares en S\u00e3o Vicente, en la costa del estado de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>\u201cPara la basura hemos empleado el mismo m\u00e9todo de muestreo que se utiliza para dimensionar a los organismos vivos y la densidad forestal\u201d, dice la bi\u00f3loga T\u00e2nia Marcia Costa, del Instituto de Biociencias de la Universidade Estadual Paulista (Unesp), campus del Litoral Paulista. \u201cEn t\u00e9rminos de densidad por metro cuadrado, el pl\u00e1stico predomina; es decir, ocupa m\u00e1s espacio. Cuando evaluamos el peso [de los residuos s\u00f3lidos], apreciamos una diferencia, porque hemos hallado mucha madera. Esto se explica porque la regi\u00f3n que rodea a las islas de los manglares est\u00e1 asociada a una amplia zona de favela, construida sobre palafitos de madera\u201d. Como la madera se degrada r\u00e1pidamente, su impacto ambiental no es tan grave, sostiene el estudio.<\/p>\n<p>Costa subraya la importancia de entender el papel de cada contaminante en los ecosistemas. \u201cLas zonas de manglares, que son sumideros de carbono, se caracterizan por una constante deposici\u00f3n de sedimentos y los animales se alimentan de lo que se ha depositado all\u00ed. Por consiguiente, los micropl\u00e1sticos representan un problema mucho m\u00e1s grave, aunque los macropl\u00e1sticos tambi\u00e9n generan preocupaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>El informe de la WWF subraya que el problema del pl\u00e1stico en el mar no debe considerarse en forma aislada. Otras amenazas de origen humano se suman a los residuos polim\u00e9ricos, entre ellas el aumento de la temperatura del agua, la sobrepesca, la acidificaci\u00f3n de los oc\u00e9anos, la destrucci\u00f3n y fragmentaci\u00f3n de h\u00e1bitats y la navegaci\u00f3n y la contaminaci\u00f3n sonora submarina, as\u00ed como la que generan otros contaminantes qu\u00edmicos. Lo m\u00e1s importante que puede hacerse, sostiene el documento, como as\u00ed tambi\u00e9n los cient\u00edficos brasile\u00f1os entrevistados, es evitar los residuos pl\u00e1sticos en el medio ambiente, mediante la reducci\u00f3n de la producci\u00f3n de este material.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyectos<br \/>\n1.<\/strong> Promoci\u00f3n de la planificaci\u00f3n del espacio y la conservaci\u00f3n de las playas mediante un enfoque ecosist\u00e9mico (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/103840\/promovendo-o-planejamento-espacial-e-conservacao-de-praias-por-meio-de-uma-abordagem-ecossistemica\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 18\/19776-2<\/a>); <strong>Modalidad <\/strong>Programa Biota; <strong>Investigador responsable<\/strong> Alexander Turra (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 243.097,61.<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Mejora del biomonitoreo de micropl\u00e1sticos en las playas mediante abordajes de campo y de laboratorio. Efectos de la variabilidad a corto plazo en el dise\u00f1o de los programas de seguimiento (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/instituicao\/1572\/instituto-oceanografico-io\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 22\/01345-02<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Beca de Doctorado en el Exterior; <strong>Investigador responsable<\/strong> Alexander Turra (USP); <strong>Beneficiaria<\/strong> Mar\u00edlia Nagata Ragagnin; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 118.482,42.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>FERREIRA, G. V. B. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S0048969718345856#:~:text=Ingestion%20of%20microplastics%20is%20closely%20related%20with%20ecological%20patterns%20of%20fishes.&amp;text=Contamination%20rates%20are%20higher%20in%20the%20lower%20estuary%20during%20the%20rainy%20season.&amp;text=Trophic%20transfer%20of%20microplastics%20may,the%20contamination%20pathways%20in%20snooks.\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Use of estuarine resources by top predator fishes. How do ecological patterns affect rates of contamination by microplastics?<\/a> <strong>Science of The Total Environment<\/strong>. v. 655, p. 292-304. 10 mar. 2019.<br \/>\nLI, J. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S0269749118326873\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Using mussel as a global bioindicator of coastal microplastic pollution<\/a>. <strong>Environmental Pollution<\/strong>. v. 244, p. 522-33. ene. 2019.<br \/>\nTAVARES, D. C. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S1470160X16303041\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Nests of the brown booby (Sula leucogaster) as a potential indicator of tropical ocean pollution by marine debris<\/a>. <strong>Ecological Indicators<\/strong>. v. 70, p. 10-4. nov. 2016.<br \/>\nCOSTA, L. L. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S0025326X18300729\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Evidence of marine debris usage by the ghost crab Ocypode quadrata (Fabricius, 1787)<\/a>. <strong>Marine Pollution Bulletin<\/strong>. v. 128, p. 438-45. mar. 2018.<br \/>\nMACEDO, G. R. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.scielo.br\/j\/cr\/a\/DqxZWsGPfFj3vvGTKbBbDgJ\/abstract\/?lang=en\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Anthropogenic debris ingestion by sea turtles in the northern coast of Bahia, Brazil<\/a>. <strong>Ci\u00eancia Rural<\/strong>. p. 1938-41. nov. 2011.<br \/>\nDE CARVALHO, R. H. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S0025326X1530076X\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Marine debris ingestion by sea turtles (Testudines) on the Brazilian coast: An underestimated threat?<\/a> <strong>Marine Pollution Bulletin<\/strong>. v. 101, p. 746-9. 30 dic. 2015.<br \/>\nCORDEIRO, C. A. <em>et al<\/em>.<a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S0025326X10002535\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"> Evaluation of solid residues removed from a mangrove swamp in the Sao Vicente Estuary, SP, Brazil<\/a>. <strong>Marine Pollution Bulletin<\/strong>. v. 60, p. 1762-7. 2010.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Estudios revelan el impacto de las bolsas, las botellas PET, las pajitas y otros materiales polim\u00e9ricos sobre los organismos y los ecosistemas marinos","protected":false},"author":468,"featured_media":471221,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[269,321],"coauthors":[778],"class_list":["post-471220","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-tecnologia-es","tag-ambiente-es","tag-oceanografia-es","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/471220","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/468"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=471220"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/471220\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":471556,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/471220\/revisions\/471556"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/471221"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=471220"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=471220"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=471220"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=471220"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}