{"id":471308,"date":"2023-03-18T17:35:31","date_gmt":"2023-03-18T20:35:31","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=471308"},"modified":"2023-03-18T18:19:33","modified_gmt":"2023-03-18T21:19:33","slug":"el-trabajo-infantil-afectaria-a-casi-seis-millones-de-menores-en-brasil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-trabajo-infantil-afectaria-a-casi-seis-millones-de-menores-en-brasil\/","title":{"rendered":"El trabajo infantil afectar\u00eda a casi seis millones de menores en Brasil"},"content":{"rendered":"<p>\u201cMuchos de mis alumnos ya no tienen huellas digitales porque comenzaron a trabajar desde peque\u00f1os fabricando semijoyas. Y esto se descubre en el momento de expedir el documento de identidad\u201d. El relato de una docente de la red de educaci\u00f3n p\u00fablica de Limeira (S\u00e3o Paulo) fue suficiente para que Sandra Gemma, de la Facultad de Ciencias Aplicadas de la Universidad de Campinas (Unicamp), comenzara a investigar el proceso de producci\u00f3n de semijoyas y bisuter\u00eda en Limeira, un municipio paulista conocido como la \u201ccapital brasile\u00f1a de la joyer\u00eda enchapada\u201d. \u201cAl tiempo que el sector genera beneficios econ\u00f3micos y empleos en la ciudad, est\u00e1 signado por graves problemas como el trabajo infantil, adem\u00e1s de otras externalidades negativas como las de car\u00e1cter ambiental\u201d, comenta Gemma.<\/p>\n<p>La legislaci\u00f3n brasile\u00f1a les proh\u00edbe el trabajo a los ni\u00f1os menores de 14 a\u00f1os. A partir de esta edad pueden desempe\u00f1arse como aprendices, siempre que esa funci\u00f3n se lleve a cabo bajo supervisi\u00f3n, sin exposici\u00f3n a riesgos ni en condiciones de insalubridad y no impida su desarrollo f\u00edsico, ps\u00edquico o intelectual. La Encuesta Nacional por Muestreo de Domicilios (Pnad, en portugu\u00e9s) de 2019 apunt\u00f3 que hab\u00eda 1.800.000 ni\u00f1os y adolescentes trabajando en Brasil, y el 21 % de ellos ten\u00edan entre 5 y 13 a\u00f1os. \u201cEl subregistro es notorio y estas cifras ser\u00edan ostensiblemente mayores, sobre todo a partir de la pandemia de covid-19, que acentu\u00f3 las desigualdades sociales en el pa\u00eds\u201d, dice Z\u00e9u Palmeira Sobrinho, juez laboral y docente de la carrera de Derecho de la Universidad Federal de Rio Grande do Norte (UFRN).<\/p>\n<p>En el caso de Limeira, existe un elemento adicional: el trabajo en casa. \u201cCon la tercerizaci\u00f3n de algunos procesos productivos, las etapas de montaje, soldadura y engaste de las piezas, por ejemplo, se transfirieron a los domicilios de los trabajadores, en condiciones improvisadas\u201d, dice Gemma. \u201cLos ni\u00f1os acaban siendo incluidos en la producci\u00f3n para incrementar los ingresos familiares y, entre otras consecuencias, pierden las huellas digitales a causa del uso de productos qu\u00edmicos y de la fricci\u00f3n de los dedos con las piezas\u201d.<\/p>\n<p>Los estudios de la experta de la Unicamp abarcaron una d\u00e9cada, partiendo de 2009, y el resultado fue un libro publicado el a\u00f1o pasado. En 2016, Gemma y las investigadoras Marcia Cristina da Silva Vendramini y Andreia Silva da Mata distribuyeron cuestionarios en nueve escuelas p\u00fablicas de Limeira. De un total de 8.000 alumnos de 6 a 18 a\u00f1os inscritos en esas instituciones educativas, 741 fueron autorizados por sus tutores para responder la encuesta. La misma revel\u00f3 que 213 de los 569 participantes con edades entre 7 y 13 a\u00f1os, es decir, el 37 %, deb\u00edan trabajar para ayudar a sus familiares, y de ellos, 51 (el 28 %) trabajaban produciendo semijoyas y bisuter\u00eda. Otros realizaban trabajos de manicura, recolecci\u00f3n de materiales reciclables o actividades en la construcci\u00f3n civil. \u201cLos ni\u00f1os informaron que cumpl\u00edan entre dos y m\u00e1s de ocho horas diarias de trabajo\u201d, prosigue Gemma. Hubo un detalle que les llam\u00f3 la atenci\u00f3n a las investigadoras: del total de 741 entrevistados, 235 estudiantes respondieron que sus hermanos menores de 14 a\u00f1os trabajaban dentro del hogar. \u201cEsto indica que el n\u00famero de ni\u00f1os que trabajan a una edad no prevista por la ley podr\u00eda ser bastante mayor en Limeira\u201d, considera Gemma.<\/p>\n<blockquote><p>Brasil es uno de los pocos pa\u00edses en donde existen datos realistas del trabajo infantil<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfA qui\u00e9n preguntarle?<br \/>\n<\/strong>\u201cLa incertidumbre en cuanto a las cifras del trabajo infantil dificulta la formulaci\u00f3n y la orientaci\u00f3n de las pol\u00edticas p\u00fablicas\u201d, dice el economista paulista Guilherme Lichand, de la Universidad de Z\u00farich, en Suiza. Junto a la psic\u00f3loga estadounidense Sharon Wolf, de la Universidad de Pensilvania, en Estados Unidos, Lichand realiz\u00f3 un estudio en Costa de Marfil que, sumado a Ghana, concentran el 50\u00a0% de la producci\u00f3n mundial de cacao. Se calcula que en estos dos pa\u00edses africanos trabajan 1.600.000 ni\u00f1os en las plantaciones de este fruto. A partir de los datos recabados en 2018 y 2019, el d\u00fao de investigadores compar\u00f3 el relato de los ni\u00f1os y de sus tutores con las conclusiones de una entidad certificador que utiliza im\u00e1genes captadas v\u00eda sat\u00e9lite para constatar la existencia de trabajo infantil en las plantaciones de Costa de Marfil.<\/p>\n<p>En un art\u00edculo publicado este a\u00f1o en el repositorio de <em>preprints <\/em>SSRN, los investigadores demostraron que m\u00e1s de un 60 % de los padres omitieron referir que sus hijos trabajaban. Seg\u00fan Lichand, entre las causas posibles estar\u00eda el miedo a las sanciones, como la p\u00e9rdida de la custodia de los ni\u00f1os o el temor a una reducci\u00f3n de sus ingresos, si la empresa fuera multada por los organismos de inspecci\u00f3n del pa\u00eds. \u201cLos datos oficiales divulgados por instituciones tales como la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo [OIT], el Banco Mundial y Unicef [Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia] se obtienen exclusivamente a trav\u00e9s de entrevistas con sus responsables. Empero, tal como lo revela nuestro estudio, los relatos de los ni\u00f1os son m\u00e1s precisos\u201d, dice Lichand. \u201cEn otras palabras, las cifras globales de trabajo infantil probablemente est\u00e1n subestimadas\u201d.<\/p>\n<p>A partir de las entrevistas en Costa de Marfil, los estudiosos elaboraron un modelo estad\u00edstico. Para averiguar cu\u00e1l era la situaci\u00f3n en el mundo, lo probaron con los datos de 97 pa\u00edses. Luego compararon los resultados con los Indicadores de Desarrollo Mundial (IDM), divulgados por el Banco Mundial en 2015. La simulaci\u00f3n revel\u00f3 que, aquel a\u00f1o, el trabajo infantil pudo haber involucrado a 373 millones de ni\u00f1os de entre 7 y 14 a\u00f1os en todo el planeta. Esta cifra es casi tres veces superior a la estimaci\u00f3n de los IDM, de unos 136 millones de ni\u00f1os de la misma franja de edad en esa situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Uno de los pa\u00edses con una mayor discrepancia entre los datos oficiales y la incidencia determinada por el modelo fue la India. All\u00ed, la presencia del trabajo infantil saltaba del 1,7 %, seg\u00fan los IDM, a un 36,3 %, conforme a los c\u00e1lculos de los investigadores. En Brasil, el total estimado es siete veces superior al estipulado por los IDM. En lugar de un 2,5 % de trabajadores de entre 7 y 14 a\u00f1os, tal como lo sugieren las estad\u00edsticas del Banco Mundial, ese porcentaje llegar\u00eda al 19,15 %. Esto significa que hab\u00eda unos 5.600.000 ni\u00f1os trabajando en el pa\u00eds en 2015.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"573\" class=\"size-full wp-image-471314 alignright\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/076-081_trabalho-infantil_321-1-1140.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/076-081_trabalho-infantil_321-1-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/076-081_trabalho-infantil_321-1-1140-250x126.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/076-081_trabalho-infantil_321-1-1140-700x352.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/076-081_trabalho-infantil_321-1-1140-120x60.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Mariana Zanetti<\/span><\/p>\n<p>Las cifras que refieren la situaci\u00f3n en Brasil, obtenidas v\u00eda simulaci\u00f3n, fueron comparadas con las que registra el Sistema de Evaluaci\u00f3n de la Educaci\u00f3n B\u00e1sica (Saeb) entre los alumnos de 2\u00ba, 5\u00ba y 9\u00ba a\u00f1o de la ense\u00f1anza fundamental y del 3\u00ba a\u00f1o de la ense\u00f1anza media. \u201cGracias al Saeb, Brasil es uno de los pocos lugares del mundo en los que existen datos sobre el trabajo infantil, con informaci\u00f3n sobre el empleo y el uso del tiempo, informados directamente por los ni\u00f1os. En 2019, el 15 % de los alumnos de 5\u00ba grado declararon que trabajaban fuera de casa. Si a esto le sumamos el 2 % de los ni\u00f1os de 6 a 17 a\u00f1os que no estaban escolarizados, la cifra llegar\u00eda a un 17 %, bastante cerca de lo que indican nuestros c\u00e1lculos\u201d, explica Lichand.<\/p>\n<p><strong>Una faceta perversa<br \/>\n<\/strong>El trabajo dom\u00e9stico que realizan los ni\u00f1os dentro de su propio hogar constituye uno de los principales \u00edtems de subregistro, dice la pedagoga Laura Souza Fonseca, de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS). \u201cNo me refiero al trabajo como un principio educativo, en el que el ni\u00f1o desarrolla algunas tareas acordes con su edad, tales como lavar los platos o tender la cama, labores que deben incentivarse. Me refiero a las jornadas completas de trabajo, que en general tienen que cumplir las ni\u00f1as, para que sus padres puedan trabajar fuera de casa. Se trata de actividades que incluyen, por ejemplo, el cuidado de los hermanos menores, y no aparecen en las estad\u00edsticas porque se las suele definir como \u2018ayuda\u2019\u201d, dice Souza Fonseca, quien estudia el tema desde hace tres d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la experta, esta situaci\u00f3n refleja la precariedad de las condiciones de vida de las familias brasile\u00f1as en las zonas perif\u00e9ricas, particularmente en las grandes ciudades. \u201cNo hay suficientes jardines maternales, por ejemplo. El resultado es que el hermano mayor acaba asumiendo la funci\u00f3n de un adulto. Por lo general, esto supone una serie de implicaciones para la escolaridad y repercute en la inserci\u00f3n posterior de esos j\u00f3venes en el mercado laboral, acentuando el ciclo de la pobreza\u201d. Rosana Baeninger, docente jubilada del Instituto de Filosof\u00eda y Ciencias Humanas (IFCH) de la Unicamp e investigadora del N\u00facleo de Estudios de la Poblaci\u00f3n \u201cElza Berqu\u00f3\u201d (Nepo), de la misma instituci\u00f3n, coincide con ella: \u201cEl trabajo infantil deja en evidencia la cara m\u00e1s perversa y cruel de las desigualdades sociales en nuestro pa\u00eds\u201d, afirma.<\/p>\n<p>Ella es una de las coordinadoras del atlas del trabajo infantil divulgado el a\u00f1o pasado por el Nepo y el Ministerio P\u00fablico del Trabajo (MPT). A partir de esta publicaci\u00f3n, explica la investigadora, ambas instituciones pretenden trazar una l\u00ednea del tiempo del trabajo infantil en este siglo utilizando datos nacionales, del estado de S\u00e3o Paulo y de los municipios de Sorocaba y Campinas, adem\u00e1s del \u00c1rea Metropolitana de la capital paulista. Las cifras de esta primera iniciativa abarcan la primera d\u00e9cada. \u201cEntre 2000 y 2010, la cantidad de ni\u00f1os y adolescentes brasile\u00f1os en situaci\u00f3n de trabajo infantil se ha reducido en un 13 % merced a dos factores: el aumento de los controles, especialmente en el medio rural, y la ca\u00edda de la tasa de fecundidad\u201d, informa Baeninger. \u201cPor otra parte, se ha incrementado la cantidad de ni\u00f1os negros, pardos e ind\u00edgenas que trabajan en las regiones norte, sudeste, sur y centro-oeste del pa\u00eds\u201d. Seg\u00fan la encuesta Pnad 2019, los trabajadores infantiles del pa\u00eds negros o pardos corresponden al 66 %.<\/p>\n<blockquote><p>A principios del siglo XX, ni\u00f1os y adolescentes sumaban casi el 40% de la mano de obra fabril en S\u00e3o Paulo<\/p><\/blockquote>\n<p>El atlas tambi\u00e9n revela que el trabajo infantil para el autoconsumo ha llegado a duplicarse en ese per\u00edodo, pasando de 238.000 ni\u00f1os, en 2000, a 458.000, en 2010. \u201cEl autoconsumo significa que los ni\u00f1os trabajaban en plantaciones, en la cr\u00eda de animales o en la pesca, cuya producci\u00f3n no se comercializar\u00eda, sino que ser\u00eda usada para alimentar a la propia familia. Esto demuestra que, si no se elimina la pobreza, resulta pr\u00e1cticamente imposible erradicar el trabajo infantil, en sus m\u00faltiples formas\u201d, verifica Baeninger.<\/p>\n<p>En Brasil existen evidencias de trabajo infantil desde la \u00e9poca colonial. A principios del siglo XX, por ejemplo, ni\u00f1os y adolescentes conformaban casi el 40 % de la mano de obra de las f\u00e1bricas de S\u00e3o Paulo. \u201cEl trabajo infantil est\u00e1 naturalizado en nuestra cultura y a\u00fan hoy en d\u00eda se considera que conlleva beneficios para los ni\u00f1os y adolescentes, pero esta l\u00f3gica solamente parece valer solamente para los m\u00e1s pobres\u201d, dice Palmeira Sobrinho, uno de los creadores del N\u00facleo de Estudios sobre el Trabajo Infantil (Netin) de la UFRN. \u00c9l naci\u00f3 en el estado de Para\u00edba y durante su infancia trabaj\u00f3 en comercios y como cadete administrativo. \u201cMuchos de mis amigos de aquella \u00e9poca, que tambi\u00e9n tuvieron que trabajar, se enfermaron porque fueron sometidos a trabajos pesados\u201d, recuerda.<\/p>\n<p>\u201cEl trabajo infantil da\u00f1a la salud f\u00edsica y mental de ni\u00f1os y adolescentes. A menudo, las consecuencias de esa actividad laboral precoz solo se evidencian m\u00e1s tarde, cuando son adultos\u201d, analiza el psic\u00f3logo Valdinei Santos de Aguiar Junior, autor de un libro sobre el tema en colaboraci\u00f3n con el pediatra Luiz Carlos Fadel de Vasconcellos, del Departamento de Derechos Humanos, Salud y Diversidad Cultural de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz). Seg\u00fan el investigador, la salud p\u00fablica puede contribuir significativamente en la lucha contra la explotaci\u00f3n del trabajo infantil. \u201cEl SUS [el Sistema \u00danico de Salud] tiene una gran capilaridad por lo que, potencialmente, puede llegar incluso a los ni\u00f1os que no est\u00e1n escolarizados. En algunos casos, cuando los ni\u00f1os se lastiman en el trabajo, las familias ocultan la situaci\u00f3n para evitar sanciones. Los profesionales de la salud deben mantenerse atentos para atender a los ni\u00f1os y a sus familias, asegur\u00e1ndoles la protecci\u00f3n necesaria\u201d.<\/p>\n<p>Uno de los supuestos en materia de trabajo precoz radica en el hecho de que alejar\u00eda a los ni\u00f1os y adolescentes del mundo del delito. Pero no es eso lo que muestran los datos de las investigaciones en curso en la Fundaci\u00f3n Desarrollo del Ni\u00f1o y el Adolescente \u201cAlice de Almeida\u201d (Fundac), con sede en Jo\u00e3o Pessoa (Para\u00edba). Adem\u00e1s de los estudiantes de grado y posgrado de la carrera de psicolog\u00eda, en los \u00faltimos cinco a\u00f1os han participado del proyecto coordinado por la psic\u00f3loga Maria de Fatima Pereira Alberto, de la Universidad Federal de Para\u00edba (UFPB), 20 adolescentes internos que cumpl\u00edan medidas socioeducativas en la Fundac. Con la ayuda de becas del Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq), ellos trabajaron como entrevistadores. \u201cDe los 250 cuestionarios aplicados y entrevistas realizadas hasta ahora, m\u00e1s del 80 % de los ni\u00f1os y ni\u00f1as que est\u00e1n cumpliendo medidas socioeducativas eran trabajadores precoces\u201d, informa Pereira Alberto, coordinadora del N\u00facleo de Investigaciones y Estudios sobre el Desarrollo de la Infancia y la Adolescencia (Nupedia) de la UFPB.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"414\" class=\"size-full wp-image-471318 alignright\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/076-081_trabalho-infantil_321-2-1140.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/076-081_trabalho-infantil_321-2-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/076-081_trabalho-infantil_321-2-1140-250x91.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/076-081_trabalho-infantil_321-2-1140-700x254.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/076-081_trabalho-infantil_321-2-1140-120x44.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Mariana Zanetti<\/span><\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n redund\u00f3 en un libro compilado por Pereira Alberto y Rafaela Rocha da Costa, docente de la carrera de psicolog\u00eda de la Universidad del Estado de Minas Gerais (Uemg). Seg\u00fan Pereira Alberto, el 70 % de los internos hab\u00edan comenzado a trabajar entre los 10 y 14 a\u00f1os en las m\u00e1s diversas actividades, como mec\u00e1nicos y repartidores. \u201cMuchos de ellos se inician en actividades l\u00edcitas y luego migran hacia el narcotr\u00e1fico, que paga mejor, aunque sea una actividad de alto riesgo\u201d, relata la experta.<\/p>\n<p>Desde mediados de la d\u00e9cada pasada el trabajo infantil ha venido intensific\u00e1ndose en los medios digitales, en una modalidad muy espec\u00edfica, la figura del <em>influencer<\/em> o influente digital infantil: ni\u00f1os y adolescentes que producen contenidos, principalmente para las redes sociales. \u201cEl perfil social es diverso. Va desde ni\u00f1os de clase media baja a alta, y predominan las ni\u00f1as\u201d, consigna la periodista Renata Tomaz, de la Escuela de Comunicaci\u00f3n, Medios e Informaci\u00f3n de la Fundaci\u00f3n Getulio Vargas (ECMI-FGV) y autora del libro intitulado <em>O que voc\u00ea vai ser antes de crescer? Youtubers, inf\u00e2ncia e celebridade <\/em>[\u00bfQu\u00e9 vas a ser antes de ser grande? <em>Youtubers<\/em>, infancia y celebridad], (Edufba, 2019), resultado de su tesis doctoral defendida en la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ).<\/p>\n<p>\u201cLas personas menores de 13 a\u00f1os tienen vedado crear un perfil y cuenta en algunas plataformas, pero aun as\u00ed, ah\u00ed est\u00e1n\u201d, dice la abogada Thais Roberta Rugolo, del programa Infancia y Consumo del Instituto Alana, una organizaci\u00f3n centrada en los derechos infantiles que ha elaborado un manual sobre el tema. \u201cCuando adquieren notoriedad y ganan audiencia pueden llegar a ser remunerados por las propias plataformas, o bien contratados por empresas para realizar publicidades orientadas al p\u00fablico infantil en internet\u201d. Naturalmente, son pocos los que alcanzan esa visibilidad. \u201cUna minor\u00eda logra ganar dinero y, en esos casos, hay familias que viven a costa de estos ni\u00f1os\u201d, informa Tomaz. \u201cSe trata de un trabajo que requiere responsabilidad, energ\u00eda y tiempo de los ni\u00f1os <em>influencers<\/em>, quienes tienen que crear y actuar en sus contenidos e interactuar con sus seguidores para mantener el radio de influjo\u201d.<\/p>\n<p>En opini\u00f3n de Rugolo, se trata de una forma de trabajo art\u00edstico, una categor\u00eda que incluye oficios tales como los de modelo y actor. \u201cLas leyes brasile\u00f1as permiten que ni\u00f1os y adolescentes menores de 16 a\u00f1os cumplan esas tareas siempre y cuando cuenten con autorizaci\u00f3n judicial, conocida como licencia o permiso, generalmente provista por el contratante. Es una medida que asegura que el Poder Judicial podr\u00e1 evaluar su impacto en el ni\u00f1o, pero esta no es la realidad, hoy en d\u00eda, en los trabajos art\u00edsticos del mundo digital\u201d, dice la abogada. En 2020, Francia aprob\u00f3 una ley que regula la actividad de los <em>youtubers<\/em> menores de 16 a\u00f1os. La legislaci\u00f3n establece, entre otras disposiciones, la exigencia del permiso judicial y un l\u00edmite a las horas de trabajo. Tambi\u00e9n estipula que los ingresos superiores a una determinada cantidad se depositen en una cuenta bancaria en la que solo pueden hacerse movimientos una vez cumplida la mayor\u00eda de edad del ni\u00f1o. \u201cEs una legislaci\u00f3n que Brasil podr\u00eda tomar como inspiraci\u00f3n\u201d, concluye Rugolo.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<br \/>\n<\/strong>El trabajo en la fabricaci\u00f3n de joyas en Limeira [S\u00e3o Paulo] (n\u00ba 14\/25829-0); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda de Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Sandra Francisca Bezerra Gemma (Unicamp); <strong>Inversi\u00f3n <\/strong>R$ 26.141,50.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<br \/>\n<\/strong>LICHAND, G. y WOLF, S. <a href=\"https:\/\/papers.ssrn.com\/sol3\/papers.cfm?abstract_id=4125068\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Measuring child labor: Whom should be asked, and why it matters<\/a>. 14 sept. 2022.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Libros<br \/>\n<\/strong>AGUIAR JUNIOR, V. S. y VASCONCELLOS, L. C. F.\u00a0<strong>Trabalho infantil: Desafios e abordagens em sa\u00fade p\u00fablica<\/strong>. R\u00edo de Janeiro: Editora Fiocruz, 2021.<br \/>\nALBERTO, M. F. P. y COSTA, R. R. (org.).\u00a0<a href=\"https:\/\/www.editoracrv.com.br\/produtos\/detalhes\/35875-trabalho-infantil-e-trajetorias-de-vida-punidas-e-encarceradas-com-medidas-socioeducativas\"><strong>Trabalho infantil e trajet\u00f3rias de vida punidas e encarceradas com medidas socioeducativas<\/strong><\/a>. Curitiba: CRV, 2021.<br \/>\nFONSECA, L. S.\u00a0<em>et al.\u00a0<\/em>(org).\u00a0<strong>Trabalho, forma\u00e7\u00e3o de trabalhadores e lutas sociais no campo da garantia de direitos \u00e0 crian\u00e7a e ao adolescente<\/strong>. Porto Alegre: Editora UFRGS, 2017.<br \/>\nGEMMA, S. F. B.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/econtents.bc.unicamp.br\/omp\/index.php\/ebooks\/catalog\/book\/150\"><strong>Produ\u00e7\u00e3o de semijoias em Limeira-SP: Conex\u00f5es entre vida, trabalho e fam\u00edlia<\/strong><\/a><em>.<\/em>\u00a0Campinas: BCCL\/Unicamp, 2021.<br \/>\nMOTA, F. D. S.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/ead.trt21.jus.br\/pluginfile.php\/780\/mod_book\/chapter\/17\/E-book%20-%20Trabalho%20Infantil%20e%20Pandemia.pdf\"><strong>Trabalho infantil e pandemia: Diagn\u00f3stico e estrat\u00e9gias de combate<\/strong><\/a><strong>.\u00a0<\/strong>Natal: Ejud\/Netin\/TRT da 21\u00aa regi\u00e3o, 2020.<br \/>\nTOMAZ, Renata.\u00a0<strong>O que voc\u00ea vai ser antes de crescer?: Youtubers, inf\u00e2ncia e celebridade<\/strong>. Salvador: Edufba, 2019.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Atlas<br \/>\n<\/strong>BAENINGER, R.\u00a0<em>et al.\u00a0<\/em>(org.).\u00a0<strong>Atlas tem\u00e1tico \u2013 Popula\u00e7\u00f5es vulner\u00e1veis: Trabalho infantil. Observat\u00f3rio das migra\u00e7\u00f5es em S\u00e3o Paulo e Observat\u00f3rio da inf\u00e2ncia e adolesc\u00eancia.\u00a0<\/strong>Campinas, SP: N\u00facleo de Estudos de Popula\u00e7\u00e3o \u201cElza Berqu\u00f3\u201d \u2013 Nepo\/N\u00facleo de Estudos de Pol\u00edticas P\u00fablicas\/Unicamp, 2021.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los datos referentes a esta pr\u00e1ctica prohibida en el pa\u00eds y activa incluso en el mundo virtual est\u00e1n subdimensionados","protected":false},"author":689,"featured_media":471310,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[330],"coauthors":[3453],"class_list":["post-471308","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es","tag-sociologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/471308","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/689"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=471308"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/471308\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":471322,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/471308\/revisions\/471322"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/471310"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=471308"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=471308"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=471308"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=471308"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}