{"id":471323,"date":"2023-03-18T17:35:34","date_gmt":"2023-03-18T20:35:34","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=471323"},"modified":"2023-03-18T17:35:34","modified_gmt":"2023-03-18T20:35:34","slug":"las-semillas-de-la-desconfianza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-semillas-de-la-desconfianza\/","title":{"rendered":"Las semillas de la desconfianza"},"content":{"rendered":"<p>\u201cEl negacionismo mata\u201d, advert\u00eda la nota divulgada en marzo del a\u00f1o pasado por el Pacto por la Vida y por Brasil, un grupo compuesto por seis organizaciones de la sociedad civil, entre ellas la Academia Brasile\u00f1a de Ciencias (ABC). El documento reclamaba la adopci\u00f3n urgente de medidas para contener la pandemia de covid-19 por parte del Gobierno Federal que, entre otros hechos, hab\u00eda arremetido contra las recomendaciones de aislamiento y distanciamiento social de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) y minimizado las consecuencias de la infecci\u00f3n provocada por el virus Sars-CoV-2, que ha causado la muerte de casi 700.000 personas en el pa\u00eds. Por entonces, la ABC tambi\u00e9n se hab\u00eda posicionado \u201cen contra del uso y la promoci\u00f3n, incluso por asociaciones m\u00e9dicas, de tratamientos que no hab\u00edan sido comprobados cient\u00edficamente, as\u00ed como en oposici\u00f3n a las iniciativas antivacunas en el pa\u00eds\u201d, escribe la investigadora Dominichi Miranda de S\u00e1, de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz), en la entrada sobre la academia que encabeza el recientemente publicado <em>Dicion\u00e1rio dos negacionismos no Brasil <\/em>[Diccionario de negacionismos en Brasil] (Cepe Editora).<\/p>\n<p>Con \u00e9nfasis en Brasil, pero sin dejar de lado el contexto mundial, la obra re\u00fane 112 entradas que abordan fundamentalmente la variedad de negacionismos, desde el clim\u00e1tico hasta el estad\u00edstico, as\u00ed como de cuestiones que giran en torno al tema, como es el caso de las teor\u00edas conspiranoicas. \u201cDe una manera general, los negacionismos pueden entenderse como procesos colectivos que pugnan de manera organizada por descalificar a la ciencia en pos de intereses que pueden ser pol\u00edticos, econ\u00f3micos y morales, por ejemplo. Es una t\u00e1ctica que no tiene nada de inocente\u201d, dice el soci\u00f3logo Jos\u00e9 Luiz Ratton, de la Universidad Federal de Pernambuco (UFPE), quien junto al tambi\u00e9n soci\u00f3logo Jos\u00e9 Szwako, del Instituto de Estudios Sociales y Pol\u00edticos de la Universidad del Estado de R\u00edo de Janeiro (Iesp-Uerj), compil\u00f3 el libro. \u201cEn los \u00faltimos 15 a\u00f1os, estos negacionismos han pasado de los m\u00e1rgenes a un lugar de centralidad en el discurso p\u00fablico, algo que puede explicarse debido a m\u00faltiples factores, entre ellos, la masividad del acceso a internet. En la actualidad, adem\u00e1s de la ciencia, tambi\u00e9n el rol del estado y la democracia est\u00e1n en la mira de estos ataques\u201d.<\/p>\n<p>La historiadora Simone Petraglia Kropf, del Programa de Posgrado en Historia de la Ciencia y la Salud de la Fiocruz, coincide. \u201cHay ciertas dudas de parte del p\u00fablico lego que son leg\u00edtimas, no solo porque los conocimientos cambian, sino tambi\u00e9n porque la ciencia no debe ser inmune a las cr\u00edticas. Pero el negacionismo es un fen\u00f3meno de otra esfera: lo que se propone es erosionar la confianza de la opini\u00f3n p\u00fablica en la propia autoridad de la ciencia y de sus instituciones, al entrar en confrontaci\u00f3n con consensos ya establecidos sobre determinados temas recurriendo a mentiras y distorsionando los hechos\u201d, dice la autora del art\u00edculo en el diccionario sobre el negacionismo cient\u00edfico.<\/p>\n<p>La idea del diccionario surgi\u00f3 a partir de los debates entablados por Ratton y Szwako en los encuentros de la Asociaci\u00f3n Nacional de Posgrado e Investigaci\u00f3n en Ciencias Sociales (Anpocs) y de la Sociedad Brasile\u00f1a de Sociolog\u00eda, en los \u00faltimos dos a\u00f1os. Algunos los 104 autores que firman las entradas participaron en estos eventos. \u201cLa mayor\u00eda de los expertos est\u00e1n vinculados a instituciones educativas, nacionales y extranjeras, en \u00e1reas tales como derecho, periodismo, antropolog\u00eda y salud. Los negacionismos son procesos complejos y multifactoriales, con impactos sobre diversos campos del conocimiento, que adhieren a diversas agendas y articulan temas dispares\u201d, explica Szwako. Entre ellos sobresalen el negacionismo antig\u00e9nero, que se caracteriza por su oposici\u00f3n a las discusiones sobre g\u00e9nero y a los activismos asociados a la tem\u00e1tica, como el feminismo y los movimientos LGBTQIA+, y el globalismo, un t\u00e9rmino del cual se han apropiado los ide\u00f3logos de la extrema derecha para referirse a un supuesto proyecto de poder de la izquierda, que tendr\u00eda, entre sus actores, a instituciones como la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas (ONU). El objetivo ser\u00eda la destrucci\u00f3n de los valores cristianos y la implantaci\u00f3n del socialismo en Occidente.<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino negacionismo ha sido reconocido el a\u00f1o pasado por la Academia Brasile\u00f1a de Letras, con su incorporaci\u00f3n al Vocabulario Ortogr\u00e1fico de la Lengua Portuguesa. Pese a la evidencia adquirida durante la pandemia, el vocablo no es nuevo. \u201cProviene del franc\u00e9s <em>n\u00e9gationisme<\/em> y surgi\u00f3 despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial [1939-1945] para caracterizar el discurso de los que negaban el exterminio de los jud\u00edos y otros grupos durante el Holocausto, a despecho del consenso y las evidencias aceptadas por la mayor\u00eda de los historiadores\u201d, informa Kropf.<\/p>\n<blockquote><p>El negacionismo fue incorporado como t\u00e9rmino al vocabulario ortogr\u00e1fico de la lengua portuguesa<\/p><\/blockquote>\n<p>Seg\u00fan el historiador Marcos Napolitano, de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FFLCH-USP), la noci\u00f3n de negacionismo hist\u00f3rico est\u00e1 intr\u00ednsecamente ligada a las actividades de grupos organizados, especialmente de extrema derecha y antisemitas, en Estados Unidos y en Europa. \u201cHasta la d\u00e9cada de 2000, estaban estructurados en redes restringidas, de escaso alcance, y divulgaban sus ideas principalmente por medio de libros y art\u00edculos. Con la aparici\u00f3n de las redes sociales, el mensaje se amplific\u00f3\u201d, dice el autor del art\u00edculo sobre negacionismo hist\u00f3rico en el diccionario (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-tierra-sin-ley\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 316<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>El negacionismo hist\u00f3rico no se limita al tema del Holocausto, sino que involucra tambi\u00e9n otros episodios. En el caso de Brasil, esto incluye a la dictadura militar (1964-1985). \u201cEl negacionismo hist\u00f3rico y el revisionismo ideol\u00f3gico casi siempre son acciones que pretenden borrar o volver a contar el evento originario para atenuar la responsabilidad de los perpetradores y evitar resarcir a las v\u00edctimas. Se trata de una pr\u00e1ctica que incluso adoptan los gobiernos, como en el caso del genocidio armenio, ocurrido a principios del siglo XX y hasta hoy no reconocido por Turqu\u00eda\u201d, explica Napolitano.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el investigador, el negacionismo hist\u00f3rico y el revisionismo ideol\u00f3gico no son sin\u00f3nimos de revisi\u00f3n historiogr\u00e1fica, que propugna una renovaci\u00f3n de la mirada sobre el pasado a partir de investigaciones y evidencias cient\u00edficas. \u201cLa revisi\u00f3n historiogr\u00e1fica es bienvenida y necesaria para el trabajo del historiador, porque es fruto del avance del conocimiento, del cambio de perspectivas, de nuevas preguntas que emergen en la sociedad y de la aparici\u00f3n de nuevas fuentes primarias\u201d, se\u00f1ala. \u201cEl negacionismo y el revisionismo ideol\u00f3gico, al contrario, buscan generar confusi\u00f3n con ideas estrafalarias e impedir el debate, esencial no solo para la ciencia, sino tambi\u00e9n para la sociedad\u201d.<\/p>\n<p><strong>Estrategias reutilizadas<br \/>\n<\/strong>En el libro <em>Merchant of doubt: How a handful of scientists obscured the truth on issues from tobacco smoke to global warming <\/em>(<em>Mercaderes de la duda. C\u00f3mo un pu\u00f1ado de cient\u00edficos ocultaron la verdad sobre el calentamiento global, <\/em>en espa\u00f1ol), los historiadores estadounidenses Erik Conway, del Instituto de Tecnolog\u00eda de California, y Naomi Oreskes, de la Universidad Harvard, revelan los ardides utilizados por la industria del tabaco a partir de la d\u00e9cada de 1950 para refutar la conexi\u00f3n, cient\u00edficamente comprobada, entre el tabaquismo y enfermedades como el c\u00e1ncer. La obra, publicada en Estados Unidos en 2010 por la editorial Bloomsbury Publishing [Capit\u00e1n Swing Libros, 2018, en espa\u00f1ol], a\u00fan no se ha editado en Brasil.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"429\" class=\"size-full wp-image-471328 alignright\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/082-085_negacionismo_321-1-1140.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/082-085_negacionismo_321-1-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/082-085_negacionismo_321-1-1140-250x94.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/082-085_negacionismo_321-1-1140-700x263.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/082-085_negacionismo_321-1-1140-120x45.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Patricia Baik<\/span><\/p>\n<p>\u201cEn el seno de esta estrategia, pueden discernirse al menos tres rasgos importantes\u201d, escriben Szwako y el polit\u00f3logo Luiz A. Campos, del Iesp-Uerj, en la entrada dedicada a Oreskes. El primero de ellos es la cooptaci\u00f3n de cient\u00edficos que, aun sin ser expertos en c\u00e1ncer, respaldaron con sus t\u00edtulos acad\u00e9micos iniciativas que sembraban dudas sobre las investigaciones ya consolidadas en la materia. \u201cUna segunda marca es la reuni\u00f3n de estos \u2018especialistas\u2019 en organizaciones de la sociedad civil dedicadas a refutar las teor\u00edas m\u00e1s aceptadas y difundir interpretaciones alternativas, los llamados <em>think tanks<\/em>\u201d. Por \u00faltimo, el tercer punto ser\u00eda la manipulaci\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n y la producci\u00f3n de falsas controversias en los espacios medi\u00e1ticos. \u201cLos periodistas deben ser precavidos a la hora de elegir las fuentes. No es inusual que los peri\u00f3dicos, revistas y, m\u00e1s recientemente, los sitios web pongan en el candelero a nombres antes irrelevantes o controvertidos en debates especializados. La pr\u00e1ctica de escuchar a ambas partes es esencial para el periodismo, pero en algunos casos, esta puede llevar a confrontar posiciones que, en realidad, no son equiparables\u201d, dice Szwako.<\/p>\n<p>Estas estrategias fueron adoptadas desde finales de los a\u00f1os 1980, sobre todo por la industria del petr\u00f3leo, para difundir el negacionismo clim\u00e1tico, seg\u00fan refiere el polit\u00f3logo Carlos Milani, del Iesp-Uerj y coordinador del Observatorio Interdisciplinario del Cambio Clim\u00e1tico (Oimc), de la misma instituci\u00f3n. \u201cDesde su creaci\u00f3n, en 1988, el IPCC [Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim\u00e1tico] ha generado un amplio consenso en torno a la alta probabilidad de que la ra\u00edz del cambio clim\u00e1tico se encuentre en las actividades humanas. Uno de los villanos ser\u00eda la liberaci\u00f3n de CO<sub>2<\/sub>, el principal gas responsable del aumento del efecto invernadero, provocado, entre otros factores, por la quema de combustibles f\u00f3siles. Esto ha encendido una luz roja para los productores de petr\u00f3leo\u201d, dice el experto, autor de la entrada sobre el tema en el diccionario.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Milani, as\u00ed como en pa\u00edses tales como Estados Unidos, el Reino Unido y Australia, el negacionismo clim\u00e1tico est\u00e1 vinculado con la econom\u00eda de la combusti\u00f3n, en Brasil, esta genealog\u00eda arranca en la d\u00e9cada de 2000 y est\u00e1 ligada principalmente al agronegocio. \u201cUna parte de la industria no quiere renunciar a una porci\u00f3n de sus beneficios y adopta pr\u00e1cticas negacionistas. Por otro lado, el ciudadano com\u00fan, que se resiste a cambiar sus h\u00e1bitos, encuentra en el discurso negacionista un refugio\u201d, dice.<\/p>\n<p>La lucha contra el negacionismo no es una tarea f\u00e1cil, especialmente en tiempos de realidad virtual, reconocen los especialistas. \u201cUna opci\u00f3n es que el Poder Judicial determine que las plataformas como YouTube corten los ingresos de los canales que propagan desinformaci\u00f3n y discursos de odio, pero es dif\u00edcil realizar este control en redes tales como WhatsApp y Telegram\u201d, afirma Szwako. Para Kropf, de la Fiocruz, las instituciones cient\u00edficas deben afianzar sus lazos con la sociedad, promoviendo la inclusi\u00f3n y la diversidad en sus planteles. \u201cCuando la gente puede constatar los beneficios concretos que la ciencia trae a sus vidas, conf\u00eda en la ciencia y no se pliega a los discursos negacionistas\u201d, concluye.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un diccionario recoge la multiplicidad de formas de negacionismo que confunden a la opini\u00f3n p\u00fablica en Brasil y en el resto del mundo","protected":false},"author":689,"featured_media":471324,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[283,330],"coauthors":[3453],"class_list":["post-471323","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es","tag-ciencia-politica-es","tag-sociologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/471323","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/689"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=471323"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/471323\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":471336,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/471323\/revisions\/471336"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/471324"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=471323"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=471323"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=471323"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=471323"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}