{"id":473915,"date":"2023-04-12T19:27:08","date_gmt":"2023-04-12T22:27:08","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=473915"},"modified":"2023-04-12T19:27:08","modified_gmt":"2023-04-12T22:27:08","slug":"tortugas-hablantes-sugieren-que-la-comunicacion-acustica-surgio-hace-mas-de-400-millones-de-anos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/tortugas-hablantes-sugieren-que-la-comunicacion-acustica-surgio-hace-mas-de-400-millones-de-anos\/","title":{"rendered":"Tortugas \u201chablantes\u201d sugieren que la comunicaci\u00f3n ac\u00fastica surgi\u00f3 hace m\u00e1s de 400 millones de a\u00f1os"},"content":{"rendered":"<p>Un grupo de cient\u00edficos obtuvo evidencias de comunicaci\u00f3n ac\u00fastica en 53 especies de animales que, hasta entonces, se consideraban mudas. Los registros sonoros incluyen a 50 especies de tortugas; una de cecilias o gimnofiones, anfibios popularmente conocidos como serpientes ciegas; una de tu\u00e1taras o esfenodontes, r\u00e9ptiles end\u00e9micos de Nueva Zelanda, y una de un pez pulmonado conocido en Brasil como <em>piramboia<\/em> [<em>Lepidosiren paradoxa<\/em>], tambi\u00e9n llamado pir\u00e1 curur\u00fa o pez de barro americano, que habita en r\u00edos de la Amazonia y el Pantanal. Lo que estos distintos animales tienen en com\u00fan son dos coanas, las cavidades que unen las narinas con la laringe, un \u00f3rgano con funci\u00f3n respiratoria donde se producen los sonidos.<\/p>\n<p>Seg\u00fan un art\u00edculo publicado a finales de octubre en la revista cient\u00edfica <em>Nature Communications<\/em>, estas nuevas evidencias constituyen un indicio de que, en los vertebrados, el intercambio de informaci\u00f3n a trav\u00e9s de la emisi\u00f3n de sonidos podr\u00eda haber surgido hace m\u00e1s de 407 millones de a\u00f1os, durante el per\u00edodo Dev\u00f3nico. En este per\u00edodo geol\u00f3gico habr\u00eda vivido el \u00faltimo ancestro com\u00fan de todos los vertebrados dotados de esas cavidades y de pulmones. Los primeros vertebrados terrestres con cuatro miembros (tetr\u00e1podos), el grupo que actualmente incluye a los mam\u00edferos, los reptiles, las aves y los anfibios, se originaron a partir de peces pulmonados que pose\u00edan aletas \u00f3seas y probablemente vivieron en esa \u00e9poca. <em>L. paradoxa<\/em> es una de las seis especies actuales pertenecientes a este grupo de peces ancestrales que respiran aire.<\/p>\n<p>Seg\u00fan esta hip\u00f3tesis, la capacidad de comunicarse mediante sonidos habr\u00eda surgido tan solo una vez en el proceso evolutivo, entre los peces con pulmones del Dev\u00f3nico. M\u00e1s tarde, los tetr\u00e1podos primitivos heredaron de sus antepasados acu\u00e1ticos no solo estas estructuras respiratorias, sino tambi\u00e9n la facultad de emitir mensajes sonoros. Algunos autores, sin embargo, sostienen que la comunicaci\u00f3n ac\u00fastica apareci\u00f3 en diversos momentos y de manera independiente en varios grupos de vertebrados terrestres, en el marco de un proceso que los bi\u00f3logos denominan evoluci\u00f3n convergente.<\/p>\n<div id=\"attachment_473920\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-473920 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/RPF-Tautara-reptil-2022-12-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"1779\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/RPF-Tautara-reptil-2022-12-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/RPF-Tautara-reptil-2022-12-1140-250x390.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/RPF-Tautara-reptil-2022-12-1140-700x1092.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/RPF-Tautara-reptil-2022-12-1140-984x1536.jpg 984w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/RPF-Tautara-reptil-2022-12-1140-120x187.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Kevin Schafer\u2009\/\u2009Getty Images<\/span>Tu\u00e1tara (<em>Sphenodon punctatus<\/em>), un r\u00e9ptil nativo de Nueva Zelanda de una familia distinta a la de los lagartos, cuya vocalizaci\u00f3n fue registrada en el estudio actual<span class=\"media-credits\">Kevin Schafer\u2009\/\u2009Getty Images<\/span><\/p><\/div>\n<p>El autor principal del estudio, el bi\u00f3logo brasile\u00f1o Gabriel Jorgewich-Cohen, explica que la comunicaci\u00f3n sonora puede definirse como una interacci\u00f3n ac\u00fastica entre al menos dos animales por medio de se\u00f1ales y regida por reglas. \u201cLos ruidos producidos accidentalmente se consideran \u2018efectos colaterales\u2019 de otras conductas y no cuentan como comunicaci\u00f3n\u201d, aclara Jorgewich-Cohen, quien estudia la evoluci\u00f3n como estudiante de doctorado en la Universidad de Z\u00farich, en Suiza. \u201cPor lo tanto, no consideramos como comunicaci\u00f3n la tos, los eructos y otros sonidos involuntarios que no transmiten un mensaje\u201d.<\/p>\n<p>El equipo comprob\u00f3 que las especies estudiadas se comunican con un repertorio variado de sonidos, que incluye gru\u00f1idos, gorjeos, resoplidos y otros tipos de ruidos. Algunas especies \u201chablan\u201d varias veces al d\u00eda, otras son m\u00e1s calladas. Los machos emiten sonidos para cortejar a las hembras y defender sus territorios.<\/p>\n<p>Las grabaciones de audio y video se obtuvieron con animales en cautiverio, en piscinas de pl\u00e1stico, para garantizar que todos los sonidos captados proced\u00edan realmente de los ejemplares estudiados. Cada especie fue registrada durante al menos 24 horas, abarcando sus actividades diurnas y nocturnas. Los sonidos subacu\u00e1ticos se obtuvieron con OceanBase, un dispositivo de monitoreo desarrollado en forma conjunta por el Laboratorio de Ac\u00fastica y Medio Ambiente de la Escuela Polit\u00e9cnica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (Poli-USP) y la empresa Bunin Tech. Antes de registrar las vocalizaciones de las especies, el sistema se emple\u00f3 para registrar el sonido ambiente en ausencia de cualquier animal, para tener en cuenta posibles ruidos o interferencias.<\/p>\n<p>El bi\u00f3logo Lucas Forti, de la Universidad Federal Rural del Semi\u00e1rido (Ufersa), quien no particip\u00f3 en el estudio, comenta que las se\u00f1ales ac\u00fasticas hacen posible interacciones sociales fundamentales, como las involucradas con la reproducci\u00f3n y la territorialidad. Su \u00e9xito es determinante para la supervivencia de los organismos implicados. Forti considera que a\u00fan existe una gran incertidumbre sobre el origen evolutivo de la comunicaci\u00f3n ac\u00fastica entre los vertebrados. \u201cA grandes rasgos, ello se explica por la falta de evidencias conductuales de la comunicaci\u00f3n ac\u00fastica en ciertos grupos taxon\u00f3micos\u201d, explica. \u201cAl contrario de lo que los autores sostienen en este nuevo estudio, las evidencias previas, basadas en las caracter\u00edsticas filogen\u00e9ticas y anat\u00f3micas de los tetr\u00e1podos, apuntaban que este comportamiento habr\u00eda surgido en forma independiente en distintos tipos de animales\u201d. Un art\u00edculo de los bi\u00f3logos Zhuo Chen y John J. Wiens, de la Universidad de Arizona, en Estados Unidos, publicado en 2020 tambi\u00e9n en <em>Nature Communications<\/em>, sugiere que la comunicaci\u00f3n sonora surgi\u00f3 en m\u00faltiples momentos, en forma independiente, en diferentes grupos de vertebrados a lo largo de los \u00faltimos 200 millones de a\u00f1os.<\/p>\n<p>No obstante, Jorgewich-Cohen subraya que otros trabajos adhieren a la hip\u00f3tesis de que la comunicaci\u00f3n ac\u00fastica tiene un origen evolutivo \u00fanico y antiguo. \u201cAunque existe una gran variedad de mecanismos anat\u00f3micos capaces de producir sonidos, todas las familias de tetr\u00e1podos y peces pulmonados tienen a los pulmones como la fuente f\u00edsica de sus conductas de vocalizaci\u00f3n\u201d, comenta el bi\u00f3logo. \u201cEn nuestro art\u00edculo hemos revisado el an\u00e1lisis que realizaron Chen y Wiens e incluimos las evidencias de las especies cuyos sonidos hemos sido los primeros en registrar. Al hacerlo, hemos visto que los datos m\u00e1s completos favorecen nuestra hip\u00f3tesis\u201d.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Forti, el estudio del colega brasile\u00f1o representa una contribuci\u00f3n importante al avance del conocimiento sobre el origen de la comunicaci\u00f3n sonora entre los vertebrados terrestres. \u201cEste trabajo es un gran aliciente para explorar m\u00e1s minuciosamente el uso de se\u00f1ales ac\u00fasticas en diversos animales cuyos repertorios comportamentales a\u00fan no han sido estudiados\u201d, comenta el investigador de la Ufersa. Ahora, Jorgewich-Cohen est\u00e1 trabajando en art\u00edculos que describen en forma pormenorizada el repertorio ac\u00fastico de algunas especies y, pr\u00f3ximamente, planea dedicarse a estudiar la bioac\u00fastica y la cognici\u00f3n en los reptiles.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>JORGEWICH-COHEN, G. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41467-022-33741-8\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Common evolutionary origin of acoustic communication in choanate vertebrates<\/a>. <strong>Nature Communications<\/strong>. 25 oct. 2022.<br \/>\nCHEN, Z. y WIENS, J. J. <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41467-020-14356-3\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The origins of acoustic communication in vertebrates<\/a>. <strong>Nature Communications<\/strong>. 17 ene. 2020.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La emisi\u00f3n de mensajes sonoros habr\u00eda tenido su origen en un ancestro com\u00fan de los vertebrados terrestres y de los peces con pulmones","protected":false},"author":719,"featured_media":473916,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[278,293,300,335],"coauthors":[4223],"class_list":["post-473915","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-biologia-es","tag-ecologia-es","tag-evolucion","tag-zoologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/473915","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/719"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=473915"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/473915\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":473924,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/473915\/revisions\/473924"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/473916"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=473915"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=473915"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=473915"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=473915"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}