{"id":476938,"date":"2023-05-17T15:30:13","date_gmt":"2023-05-17T18:30:13","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=476938"},"modified":"2023-05-17T15:30:13","modified_gmt":"2023-05-17T18:30:13","slug":"un-anticuerpo-neutraliza-al-virus-del-zika-en-pruebas-preclinicas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-anticuerpo-neutraliza-al-virus-del-zika-en-pruebas-preclinicas\/","title":{"rendered":"Un anticuerpo neutraliza al virus del Zika en pruebas precl\u00ednicas"},"content":{"rendered":"<p>Un estudio coordinado por un equipo del National Institute of Allergy and Infectious Diseases (Niaid) y de la Universidad Cornell, en Estados Unidos, en el que tambi\u00e9n participaron colegas de la Universidad Federal de Esp\u00edrito Santo (Ufes), de Brasil, identific\u00f3 un posible aliado en la b\u00fasqueda de la prevenci\u00f3n y el tratamiento de la infecci\u00f3n causada por el virus del Zika. En las pruebas que se llevaron a cabo con ratones infectados con el pat\u00f3geno, un tipo espec\u00edfico de anticuerpo neutraliz\u00f3 la acci\u00f3n del virus a punto tal de volverlo indetectable en la sangre de los animales. Se trata de una versi\u00f3n de la inmunoglobulina M (IgM) aislada en una mujer embarazada del estado brasile\u00f1o de Esp\u00edrito Santo que hab\u00eda sido infectada por el virus en 2015 pero que no se lo transmiti\u00f3 a su beb\u00e9.<\/p>\n<p>En otro experimento, los roedores recibieron una dosis letal del virus y todos los del grupo que fueron tratados con IgM sobrevivieron. Los que no recibieron el anticuerpo murieron. Los resultados de este trabajo se publicaron a principios de diciembre en la revista cient\u00edfica <em>Cell<\/em>. En los beb\u00e9s reci\u00e9n nacidos, que heredan el virus de la madre infectada, el pat\u00f3geno puede causar el s\u00edndrome del Zika cong\u00e9nito (SZC). Esta condici\u00f3n es el resultado de lesiones en el sistema nervioso central y puede afectar el desarrollo y la independencia del ni\u00f1o en diversos grados. Los beb\u00e9s que nacen con SZC enfrentan un riesgo 14 veces m\u00e1s alto de muerte durante los primeros a\u00f1os de vida que los que no lo padecen (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/ninos-con-sindrome-congenito-de-zika-manifiestan-atraso-en-el-desarrollo-motor-cognitivo-y-del-lenguaje\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 316<\/em><\/a>). Uno de los problemas m\u00e1s graves que puede causar el SZC es la microcefalia, una condici\u00f3n en la que el tama\u00f1o de la cabeza del ni\u00f1o es menor al esperado para su edad.<\/p>\n<p>La eficacia de la IgM contra el virus del Zika en las pruebas iniciales ha dejado sorprendidos a los cient\u00edficos. \u201cNormalmente, ni siquiera estudiamos este anticuerpo en este tipo de investigaciones. E incluso, a veces lo desechamos\u201d, explica en una entrevista concedida a <em>Pesquisa FAPESP<\/em> la pediatra estadounidense Sallie Permar, del Centro M\u00e9dico Weill Cornell, una de las coordinadoras del trabajo. \u201cEllo se debe a que este anticuerpo tiene una vida muy corta\u201d. La producci\u00f3n de IgM representa tan solo un 10 %, aproximadamente, de las c\u00e9lulas de defensa del sistema inmunol\u00f3gico. Es la primera forma de respuesta que produce el organismo tan pronto como entra en contacto con una infecci\u00f3n. Acto seguido, otros tipos de anticuerpos pasan a ser los dominantes en la lucha contra el agente invasor.<\/p>\n<p>\u201cProducimos IgM en gran cantidad y con mucha facilidad, pero su eficacia no es necesariamente alta\u201d, dice el vir\u00f3logo Maur\u00edcio Nogueira, de la Faculdade de Medicina de S\u00e3o Jos\u00e9 do Rio Preto (Famerp), quien no particip\u00f3 en el estudio. \u201cA medida que pasa el tiempo, el organismo comienza a producir inmunoglobulina G (IgG), que forma parte de la respuesta inmunol\u00f3gica a largo plazo. Estas mol\u00e9culas son de un tama\u00f1o menor y m\u00e1s sofisticadas que las IgM; y normalmente producen una respuesta m\u00e1s espec\u00edfica a las infecciones\u201d. Las IgG conforman casi el 80 % de las inmunoglobulinas del sistema inmunitario humano.<\/p>\n<blockquote><p>El anticuerpo fue aislado en una mujer embarazada del estado de Esp\u00edrito Santo infectada con el virus que no le transmiti\u00f3 el pat\u00f3geno a su beb\u00e9<\/p><\/blockquote>\n<p>La primera pista sobre la posible acci\u00f3n de la IgM contra el virus del Zika se remonta al brote de casos de la enfermedad en Brasil, a mediados de la d\u00e9cada pasada. Entre 2015 y 2016, el infect\u00f3logo Reynaldo Dietze, de la Ufes, uno de los coautores del art\u00edculo, comenz\u00f3 a reclutar mujeres embarazadas infectadas con el virus del Zika para realizar un estudio cl\u00ednico. \u00c9l ya hac\u00eda tiempo que colaboraba con el equipo de Permar. La idea era realizar un seguimiento de las gestantes infectadas que tuvieran beb\u00e9s con y sin SZC.<\/p>\n<p>El equipo llev\u00f3 a cabo un an\u00e1lisis del plasma de la sangre de 10 mujeres infectadas, a partir de muestras extra\u00eddas entre 8 y 406 d\u00edas despu\u00e9s de la aparici\u00f3n de los s\u00edntomas de la infecci\u00f3n. Seg\u00fan los autores, al momento del parto todas presentaban altos niveles de anticuerpos contra el virus. Pero una de ellas todav\u00eda mantuvo los anticuerpos activos m\u00e1s de un a\u00f1o despu\u00e9s de contagiarse, algo extremadamente raro. Esa producci\u00f3n extendida de c\u00e9lulas de defensa les llam\u00f3 la atenci\u00f3n a los investigadores. \u201cEntonces pudimos comprobar que esos anticuerpos eran del tipo IgM\u201d, relata Permar. \u201cSe trataba de una situaci\u00f3n diferente, que no se ajustaba a los que dicen los manuales\u201d. La paciente ten\u00eda una infecci\u00f3n prolongada, e incluso as\u00ed, su beb\u00e9 naci\u00f3 sano.<\/p>\n<p>Lo inesperado del caso llev\u00f3 a los cient\u00edficos a iniciar un estudio en roedores sobre la posible eficacia de ese anticuerpo contra el virus. Pese a que los resultados preliminares han sido alentadores, un tratamiento o una vacuna contra el virus del Zika basada en la IgM a\u00fan es algo que forma parte de un horizonte lejano. \u201cLa potenciaci\u00f3n de un anticuerpo en laboratorio demostrando que genera una respuesta importante es la primera etapa de un proceso m\u00e1s largo\u201d, dice Nogueira. \u201cTodav\u00eda hace falta tiempo para saber si realmente tendr\u00e1 efecto en humanos o podr\u00e1 abrir una ventana terap\u00e9utica que haga posible el desarrollo de un tratamiento\u201d.<\/p>\n<p>La pediatra del Centro M\u00e9dico Weill Cornell coincide. \u201cPero el momento de desarrollar una vacuna contra el zika es ahora\u201d, reflexiona Permar. \u201cCuando se produzca el pr\u00f3ximo brote, tendremos que tener a mano los medios para poder contener el virus\u201d. Seg\u00fan la investigadora, la IgM podr\u00eda servir tanto para la producci\u00f3n de un inmun\u00f3geno como para el desarrollo de una terapia. Uno de los retos en estos trabajos consistir\u00eda en dise\u00f1ar un protocolo seguro que permita incluir a las embarazadas, que forman el grupo m\u00e1s vulnerable a los efectos del virus, en la fase inicial de los test eventuales. En una pr\u00f3xima etapa de los estudios precl\u00ednicos, a\u00fan animales, el equipo de Cornell pretende evaluar los posibles efectos beneficiosos de la IgM en hembras de roedores pre\u00f1adas.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<br \/>\n<\/strong>SINGH, T. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.cell.com\/cell\/pdf\/S0092-8674(22)01369-1.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">A zika virus-specific IgM elicited in pregnancy exhibits ultrapotent neutralization<\/a>. <strong>Cell<\/strong>. v. 185, n. 25. 8 dic. 2022.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Una versi\u00f3n de la inmunoglobulina M detiene la acci\u00f3n del microorganismo en ensayos con animales","protected":false},"author":702,"featured_media":476939,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[316,329],"coauthors":[3889],"class_list":["post-476938","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-medicina-es","tag-salud-publica","keywords-virologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/476938","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/702"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=476938"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/476938\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":476943,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/476938\/revisions\/476943"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/476939"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=476938"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=476938"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=476938"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=476938"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}