{"id":477032,"date":"2023-05-17T15:37:23","date_gmt":"2023-05-17T18:37:23","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=477032"},"modified":"2023-05-17T15:37:23","modified_gmt":"2023-05-17T18:37:23","slug":"datos-del-telescopio-espacial-james-webb-reconstituyen-la-formacion-de-una-nebulosa-planetaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/datos-del-telescopio-espacial-james-webb-reconstituyen-la-formacion-de-una-nebulosa-planetaria\/","title":{"rendered":"Datos del telescopio espacial James Webb reconstituyen la formaci\u00f3n de una nebulosa planetaria"},"content":{"rendered":"<p>En julio de 2022, el Telescopio Espacial James Webb (TEJW) difundi\u00f3 sus primeras im\u00e1genes del Universo. Uno de los cinco objetos celestes captados inicialmente por los instrumentos de observaci\u00f3n del James Webb fue la nebulosa planetaria conocida como <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-primeras-imagenes-del-telescopio-james-webb-impresionan-por-su-nitidez\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Anillo Austral, que figura en los cat\u00e1logos astron\u00f3micos con la denominaci\u00f3n NGC 3132<\/a>. Se trata de una nube de gas y polvo brillante y de formato ovalado que alberga un sistema binario compuesto por dos estrellas: una enana blanca antigua y moribunda y su compa\u00f1era m\u00e1s joven y luminosa. Un estudio publicado a principios de diciembre en la revista cient\u00edfica <em>Nature Astronomy<\/em>, iniciado inmediatamente despu\u00e9s de que se divulgaron las im\u00e1genes tomadas por el James Webb, propone que el origen de la compleja nebulosa planetaria no es consecuencia solamente de la interacci\u00f3n de dos estrellas, sino de al menos cuatro.<\/p>\n<p>\u201cLa forma y las caracter\u00edsticas de la nebulosa no pueden explicarse como el resultado de la influencia de tan solo dos estrellas\u201d, dice la astrof\u00edsica Isabel Aleman, de la Universidad Federal de Itajub\u00e1 (Unifei), del estado brasile\u00f1o de Minas Gerais, una de las autoras del art\u00edculo, elaborado por un equipo internacional integrado por casi 70 cient\u00edficos. \u201cEn cuanto vimos las im\u00e1genes del telescopio espacial, que contiene muchos detalles de la nebulosa que nunca se hab\u00edan observado, decidimos armar un grupo con expertos de diferentes \u00e1reas para estudiarla\u201d. Los astrof\u00edsicos emitieron una convocatoria informal, abierta a todos los colegas interesados, en grupos de debate en las redes sociales, y as\u00ed conformaron r\u00e1pidamente un equipo virtual para dedicarse a su estudio. Nadie ten\u00eda planificado este trabajo con NGC 3132, pero las im\u00e1genes del James Webb volvieron al momento propicio para realizar esta tarea.<\/p>\n<p>En el art\u00edculo, los autores comparan las im\u00e1genes del declive de la estrella central del sistema, la enana blanca, con los registros de la escena de un homicidio. Cada fotograf\u00eda puede aportar una pista de los participantes en el crimen. En el caso de la nebulosa, los registros del James Webb funcionan como pistas al respecto de cu\u00e1ntas y qu\u00e9 tipo de estrellas se hallaban en la vecindad de la enana blanca cuando esta empez\u00f3 a perder sus capas externas, la materia prima utilizada en la formaci\u00f3n del anillo y el halo de NGC 3132.<\/p>\n<p>A principios del siglo XIX, a este tipo de objeto celeste se lo confund\u00eda con planetas gaseosos. Esta percepci\u00f3n no resisti\u00f3 el avance del conocimiento cient\u00edfico, pero la denominaci\u00f3n de nebulosa planetaria, aunque err\u00f3nea, se mantuvo en uso. Estas formaciones luminosas constituyen la etapa final de la vida de estrellas que originalmente ten\u00edan entre 1 y 8 masas solares. El propio Sol podr\u00eda generar este tipo de objeto celeste cuando llegue a su etapa final. En la nebulosa del Anillo Austral, situada a unos 2.000 a\u00f1os luz de la Tierra, la estrella principal ten\u00eda 2,8 masas solares cuando se form\u00f3, hace alrededor de 500 millones de a\u00f1os (el Sol surgi\u00f3 hace 4.500 millones de a\u00f1os).<\/p>\n<p>Hace unos 2.500 a\u00f1os, esa estrella eyect\u00f3 la mayor parte de sus capas externas, formadas por gases, y se redujo a un n\u00facleo m\u00e1s peque\u00f1o y denso, de aproximadamente una quinta parte de su tama\u00f1o original. Se convirti\u00f3 en una enana blanca, la clasificaci\u00f3n que han adoptado los astr\u00f3nomos para definir a este tipo de estrellas moribundas. El caracter\u00edstico anillo brillante de las nebulosas planetarias est\u00e1 formado por el material que ha perdido la enana blanca.<\/p>\n<div id=\"attachment_477037\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-477037 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-james-webb-hubble-nebulosa-2023-01-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"896\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-james-webb-hubble-nebulosa-2023-01-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-james-webb-hubble-nebulosa-2023-01-1140-250x196.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-james-webb-hubble-nebulosa-2023-01-1140-700x550.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-james-webb-hubble-nebulosa-2023-01-1140-120x94.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Hubble Heritage Team (STScI\/AURA\/NASA\/ESA)<\/span>Imagen de la misma nebulosa captada en 1998 por el Hubble, con mucho menos detalles que en el registro del Webb<span class=\"media-credits\">Hubble Heritage Team (STScI\/AURA\/NASA\/ESA)<\/span><\/p><\/div>\n<p>Hoy en d\u00eda, es sabido que las nebulosas planetarias generalmente se forman en los sistemas en los que una enana blanca presenta una o m\u00e1s estrellas compa\u00f1eras. La presencia de otros cuerpos celestes cerca de la estrella central afecta la forma y otras caracter\u00edsticas del anillo brillante de la nebulosa. \u201cEn el pasado, cuando los instrumentos de observaci\u00f3n eran m\u00e1s simples, las im\u00e1genes mostraban a las nebulosas planetarias como anillos que aparentaban ser perfectamente redondos y simples\u201d, comenta el astrof\u00edsico Hektor Monteiro, tambi\u00e9n de la Unifei, otro de los autores del trabajo, experto en el estudio de estos objetos celestes. \u201cAhora, gracias a los telescopios espaciales como el James Webb, podemos observar los pormenores de estas estructuras que se revelan como algo mucho m\u00e1s complejo\u201d.<\/p>\n<p>El telescopio James Webb, lanzado al espacio en diciembre de 2021, capta registros en distintas longitudes de onda del infrarrojo cercano y medio, invisibles al ojo humano, pero que son emitidos por todo tipo de materia, con la excepci\u00f3n de la misteriosa materia oscura. El art\u00edculo no divulga im\u00e1genes de estas estrellas extra que forman o formaron parte de la nebulosa del Anillo Austral, pero enumera las evidencias indirectas que derivar\u00edan de la presencia, actual o pasada, de estos cuerpos celestes.<\/p>\n<p>\u201cEl espejo m\u00e1s grande del James Webb recoge m\u00e1s luz y puede divisar estructuras m\u00e1s d\u00e9biles\u201d, comenta, en una entrevista por correo electr\u00f3nico con <em>Pesquisa FAPESP<\/em>, la astrof\u00edsica Orsola De Marco, de la Universidad Macquarie, en Australia, primera autora del art\u00edculo. \u201cEn las longitudes de onda del infrarrojo medio, es posible estudiar las partes m\u00e1s fr\u00edas de los objetos celestes\u201d. El espejo principal del James Webb tiene 6,5 metros de di\u00e1metro. Es casi tres veces mayor que el del telescopio Hubble, del que es una especie de sucesor, y capta seis veces m\u00e1s luz. Sin embargo, los dos telescopios operan en frecuencias diferentes del espectro electromagn\u00e9tico. El Hubble registra esencialmente las frecuencias de la luz visible.<\/p>\n<div id=\"attachment_477041\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-477041 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-james-webb-nebulosa-2023-01-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"767\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-james-webb-nebulosa-2023-01-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-james-webb-nebulosa-2023-01-1140-250x168.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-james-webb-nebulosa-2023-01-1140-700x471.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-james-webb-nebulosa-2023-01-1140-120x81.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">NASA, ESA, CSA, STScI, Orsola De Marco (Universidade Macquarie)<\/span>Im\u00e1genes tomadas por el telescopio James Webb revelan estructuras blanquecinas, formadas por \u201crayos\u201d de material eyectado, en los bordes de la nebulosa<span class=\"media-credits\">NASA, ESA, CSA, STScI, Orsola De Marco (Universidade Macquarie)<\/span><\/p><\/div>\n<p>En el estudio tambi\u00e9n se utilizaron datos de otros instrumentos de observaci\u00f3n celeste, entre ellos, el Very Large Telescope del Observatorio Europeo del Sur (Eso), en Chile, el Observatorio de San Pedro M\u00e1rtir en M\u00e9xico, y los telescopios espaciales Gaia y Hubble. El telescopio Soar de Chile, del que la FAPESP es socia, fue otro de los proveedores de informaci\u00f3n para el trabajo. \u201cLa funci\u00f3n principal de los datos del Soar fue permitir la determinaci\u00f3n de la estructura tridimensional de la nebulosa en su conjunto\u201d, explica la astrof\u00edsica Claudia Mendes de Oliveira, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), quien tambi\u00e9n firma el art\u00edculo sobre la nebulosa planetaria. \u201cEsto hizo posible determinar la verdadera distribuci\u00f3n de masas de la nebulosa y nos permiti\u00f3 comprender mejor su composici\u00f3n qu\u00edmica\u201d. El astrof\u00edsico Bruno Quint, quien realizaba su doctorado en la USP, es otro de los coautores brasile\u00f1os del trabajo, al igual que Denise Gon\u00e7alves, de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ).<\/p>\n<p>Una de las pistas de que m\u00e1s de dos estrellas participaron en la formaci\u00f3n de la nebulosa es el registro de un exceso de emisi\u00f3n de radiaci\u00f3n en el infrarrojo medio alrededor de la estrella compa\u00f1era. \u201cEstos datos implican la existencia de un disco de polvo alrededor de esta estrella\u201d, comenta Monteiro. \u201cLa mejor explicaci\u00f3n para este disco es la presencia de una tercera estrella en el centro de la nebulosa, que habr\u00eda interactuado con la compa\u00f1era y liberado material para formar esta estructura\u201d.<\/p>\n<p>Las im\u00e1genes del James Webb muestran con riqueza de detalles un halo compuesto principalmente por gas hidr\u00f3geno molecular (H2) alrededor del anillo central de la nebulosa dotado de estructuras en forma de espiral. Los autores del estudio interpretan esta faceta como el resultado de la existencia de otra estrella oculta, la cuarta del sistema, en el centro de la nebulosa. Los astrof\u00edsicos tampoco descartan la presencia de una quinta estrella m\u00e1s alejada del centro de NGC 3132. \u201cSin embargo, las pruebas de la existencia de esta quinta estrella en la nebulosa a\u00fan no son s\u00f3lidas\u201d, comenta Aleman.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyectos<br \/>\n1.<\/strong> Exploraci\u00f3n de los datos de SAM-FP y T80-Sul (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/99162\/exploring-galaxy-evolution-and-interstellar-medium-using-sam-fp-and-t80-south-instruments\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 19\/11910-4<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda de Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Claudia Lucia Mendes de Oliveira (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong>R$ 204.658,25.<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Ciencia con el telescopio rob\u00f3tico brasile\u00f1o (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/105127\/explorando-dados-do-sam-fp-e-t80-sul\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 19\/26492-3<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Claudia Lucia Mendes de Oliveira (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 3.779.503,69.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<br \/>\n<\/strong>DE MARCO, O. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41550-022-01845-2\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The messy death of a multiple star system and the resulting planetary nebula as observed by JWST<\/a>. <strong>Nature Astronomy<\/strong>. <em>online<\/em>. 8 dic. 2022.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las im\u00e1genes apuntan que ese objeto celeste se origin\u00f3 debido a la interacci\u00f3n de al menos cuatro estrellas","protected":false},"author":13,"featured_media":477033,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[274,304],"coauthors":[101],"class_list":["post-477032","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-astronomia-es","tag-fisica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/477032","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=477032"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/477032\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":477045,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/477032\/revisions\/477045"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/477033"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=477032"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=477032"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=477032"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=477032"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}