{"id":477167,"date":"2023-05-17T15:53:37","date_gmt":"2023-05-17T18:53:37","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=477167"},"modified":"2023-11-27T09:38:04","modified_gmt":"2023-11-27T12:38:04","slug":"como-suenan-los-pueblos-amerindios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/como-suenan-los-pueblos-amerindios\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo sue\u00f1an los pueblos amerindios"},"content":{"rendered":"<p>Poco estudiados por la antropolog\u00eda hasta mediados de la d\u00e9cada de 1990, los sue\u00f1os han venido adquiriendo protagonismo. En los \u00faltimos a\u00f1os han aparecido nuevas interpretaciones de la actividad on\u00edrica de los pueblos amerindios, hasta hace poco escasamente conocidas. Los ind\u00edgenas de la etnia Yanomami, por ejemplo, conciben los sue\u00f1os como experiencias reales, que pueden causar efectos colectivos y modificar el rumbo de los acontecimientos. Esta concepci\u00f3n se opone a la del psicoan\u00e1lisis, seg\u00fan la cual, ese universo constituye una representaci\u00f3n generada por el inconsciente ps\u00edquico individual. \u201cPara los pueblos amerindios, la vida despierta y la on\u00edrica tienen la misma importancia. Investigaciones recientes apuntan a reflexionar sobre los sue\u00f1os como acontecimientos repletos de consecuencias tambi\u00e9n en la vida de vigilia\u201d, comenta el antrop\u00f3logo Renato Sztutman, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), uno de los coordinadores de un dosier especial sobre el tema publicado en diciembre por la <em>Revista de Antropologia<\/em>.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el investigador, la relevancia de los sue\u00f1os para los ind\u00edgenas americanos puede constatarse ya en las cr\u00f3nicas de los primeros expedicionarios europeos que arribaron a Am\u00e9rica en los albores de la colonizaci\u00f3n. Pese a ello, Sztutman dice que durante mucho tiempo, desde la antropolog\u00eda, los sue\u00f1os fueron abordados en forma secundaria. \u201cPor lo general, las investigaciones sobre las cosmolog\u00edas ind\u00edgenas est\u00e1n atravesadas por la cuesti\u00f3n de los sue\u00f1os, pero las etnograf\u00edas espec\u00edficas sobre sus universos on\u00edricos a\u00fan son escasas\u201d, subraya.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, sin embargo, este panorama se ha venido modificando y los sue\u00f1os han ganado espacio en los estudios etnogr\u00e1ficos, lo que ha hecho posible reanudar los debates al respecto de temas cl\u00e1sicos como la mitolog\u00eda y el chamanismo, que han pasado a ser indisociables de la actividad on\u00edrica. Para Sztutman, los nuevos estudios sobre las formas ind\u00edgenas de so\u00f1ar permiten ampliar las reflexiones propuestas por el m\u00e9dico neur\u00f3logo y creador del psicoan\u00e1lisis Sigmund Freud (1856-1939) en <em>La interpretaci\u00f3n de los sue\u00f1os <\/em>(1900). En la obra, Freud realiza una revisi\u00f3n de la bibliograf\u00eda sobre el tema partiendo de la Antig\u00fcedad y elabora su m\u00e9todo de interpretaci\u00f3n mediante el an\u00e1lisis de 50 sue\u00f1os propios y cientos de otros relatos para arribar a la conclusi\u00f3n de que los sue\u00f1os constituyen la realizaci\u00f3n disfrazada de deseos reprimidos.<\/p>\n<p>Por otra parte, una idea en com\u00fan subyacente en los diferentes art\u00edculos del dosier de la <em>Revista de Antropologia<\/em>, seg\u00fan Sztutman, indica que, para los pueblos ind\u00edgenas, la dimensi\u00f3n on\u00edrica no se entiende a partir de la teor\u00eda psicoanal\u00edtica, es decir como representaci\u00f3n del deseo individual y como medio de acceso al inconsciente. \u201cLos amerindios ven a los sue\u00f1os como caminos hacia realidades inaccesibles durante la vigilia\u201d, dice el investigador.<\/p>\n<p>Esta idea forma parte de la manera en que los yanomamis conciben los sue\u00f1os, seg\u00fan pudo detectar la antrop\u00f3loga Hanna Limulja en su investigaci\u00f3n doctoral defendida en 2019 en la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC) y publicada en el libro <em>O desejo dos outros: Uma etnografia dos sonhos yanomami <\/em>[El deseo de los otros. Una etnograf\u00eda de los sue\u00f1os yanomamis] (Ubu Editora, 2022). Interlocutora del cham\u00e1n y cacique Davi Kopenawa e investigadora de este pueblo desde 2008, Limulja transcribi\u00f3 y analiz\u00f3 m\u00e1s de 100 relatos on\u00edricos de ni\u00f1os, j\u00f3venes, varones, mujeres y ancianos que so\u00f1aban con cacer\u00edas, fiestas, mitos, parientes fallecidos y ausentes, lugares lejanos y desconocidos. Los testimonios fueron recogidos en la comunidad de Pya \u00fa, en la regi\u00f3n Toototopi, situada en la Tierra Ind\u00edgena Yanomami, cerca de la frontera con Venezuela. Durante su investigaci\u00f3n de campo, realizada entre noviembre de 2015 y febrero de 2017, esa zona estaba conformada por 10 comunidades vinculadas por lazos de parentesco cuya poblaci\u00f3n total era de 748 personas. Por entonces, la comunidad Pya \u00fa, con 154 habitantes, era la m\u00e1s numerosa de la regi\u00f3n.<\/p>\n<div id=\"attachment_477172\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-477172 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-sonhos-yanomami-2-2023-01-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"752\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-sonhos-yanomami-2-2023-01-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-sonhos-yanomami-2-2023-01-1140-250x165.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-sonhos-yanomami-2-2023-01-1140-700x462.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-sonhos-yanomami-2-2023-01-1140-120x79.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Claudia Andujar\u2009\/\u2009Cortesia Galeria Vermelho<\/span>Im\u00e1genes de la serie Sonhos yanomami, de Claudia Andujar, producida tan pronto como se demarcaron las tierras pertenecientes a este pueblo, en la d\u00e9cada de 1990<span class=\"media-credits\">Claudia Andujar\u2009\/\u2009Cortesia Galeria Vermelho<\/span><\/p><\/div>\n<p>El primer contacto de Limulja con los yanomamis se remonta a 2008, cuando form\u00f3 parte de un proyecto de educaci\u00f3n intercultural de la organizaci\u00f3n no gubernamental Comiss\u00e3o Pr\u00f3-Yanomami y otras iniciativas de formaci\u00f3n docente. En aquella \u00e9poca, le relataba sus propios sue\u00f1os a Kopenawa, quien siempre ten\u00eda una explicaci\u00f3n para ellos. En el libro <em>A queda do c\u00e9u <\/em>[La ca\u00edda del cielo] (Companhia das Letras, 2015), un testimonio autobiogr\u00e1fico y manifiesto cham\u00e1nico del l\u00edder ind\u00edgena, redactado en coautor\u00eda con el antrop\u00f3logo Bruce Albert, Kopenawa muchas veces afirma que los blancos \u201csolo sue\u00f1an consigo mismos\u201d, que duermen en \u201cestado de espectro\u201d, como un \u201chacha en el suelo\u201d. Esto significa que los blancos quedan \u201cprisioneros de sus propias historias personales, no viajan lejos y no hacen del sue\u00f1o un instrumento de conocimiento sobre el mundo\u201d, seg\u00fan escribe la antrop\u00f3loga en el libro. A diferencia de los blancos, Limulja explica que los yanomamis consideran que so\u00f1ar es ver lo invisible.<\/p>\n<p>En la obra, la antrop\u00f3loga relata que una de las formas del conocimiento yanomami pasa por el sue\u00f1o, y explica que cuando un yanomami sue\u00f1a, su cuerpo f\u00edsico permanece echado en la hamaca, pero el <em>pei utup\u00eb<\/em>, una especie de imagen vital, se desprende y viaja por lugares que el so\u00f1ador recorri\u00f3 durante el d\u00eda o por sitios desconocidos. En los sue\u00f1os, ellos entienden que la imagen vital del individuo puede contactarse con parientes cercanos, lejanos y muertos, y todo lo que vivencian se considera como algo que sucedi\u00f3 o que puede llegar a suceder, con efectos en la vida de toda la comunidad.<\/p>\n<p>\u201cLos yanomamis saben que lo que vivencian en sue\u00f1os es distinto a lo que vivencian en estado de vigilia. No obstante, aquello que experimentan so\u00f1ando se considera tan importante como las experiencias de la vida despierta. Son formas complementarias de estar en el mundo y de relacionarse con este\u201d, sostiene la antrop\u00f3loga. Por ello, subraya Limulja, para esta etnia los sue\u00f1os est\u00e1n relacionados con las otras personas y no con el propio yo. \u201cDel mismo modo que el mundo est\u00e1 dotado de elementos que no podemos ver a simple vista, como por ejemplo el esqueleto de los insectos o las estructuras microsc\u00f3picas de una hoja, los yanomamis consideran que los sue\u00f1os permiten ver mundos invisibles\u201d, relaciona, y recuerda que los chamanes tambi\u00e9n logran tener acceso a otros universos mediante el uso de sustancias psicoactivas. Tambi\u00e9n seg\u00fan Limulja, cada vez que se indagaba a los ind\u00edgenas acerca de sus sue\u00f1os, hac\u00edan referencia a mitos, lo que la llev\u00f3 a establecer relaciones entre ambos. \u201cTodos los mitos son so\u00f1ados por ellos\u201d, sostiene.<\/p>\n<p>La antrop\u00f3loga Manuela Carneiro da Cunha, de la Universidad de Chicago y de la USP, considera que la obra de Limulja puede leerse como una adenda del libro <em>A queda do c\u00e9u<\/em>, de Kopenawa y Albert. \u201cEl libro de Limulja revela el costado dom\u00e9stico y cotidiano de una aldea yanomami, al mostrar c\u00f3mo sue\u00f1an y qu\u00e9 sue\u00f1an las personas comunes que no han entrado a la exigente carrera cham\u00e1nica. El mundo de las mujeres y de los ni\u00f1os ocupa un lugar con m\u00e1s relieve que el habitual y, en ese sentido, este trabajo constituye un complemento al relato de Helena Valero, una ni\u00f1a raptada por los yanomamis en la d\u00e9cada de 1930 que vivi\u00f3 tres d\u00e9cadas entre ellos, per\u00edodo en el cual se cas\u00f3 y tuvo hijos\u201d, comenta. La antrop\u00f3loga tambi\u00e9n cita como ejemplar y did\u00e1ctico el trabajo realizado por la autora para describir su propio itinerario y su experiencia de investigaci\u00f3n. \u201cLa obra comienza con un tema un tanto vago e impreciso. Luego va cobrando forma, a medida que ella deja de lado las preguntas directas y va elaborando otras formas fruct\u00edferas para que los yanomamis hablen del tema, hasta llegar a una etapa en la que la convivencia se disfruta sin obstinarse en el tema central\u201d, dice.<\/p>\n<p>\u201cMientras que Freud sosten\u00eda que los sue\u00f1os representaban deseos reprimidos, Limulja argumenta que los sue\u00f1os yanomamis son acontecimientos que manifiestan el deseo de los otros. Dicho de otra manera, cuando se sue\u00f1a, una parte de la persona, su \u201cdoble\u201d, se sale y se encuentra con seres que pueblan otros mundos que hasta entonces permanec\u00edan invisibles. Esto representa una inversi\u00f3n de las concepciones psicoanal\u00edticas\u201d, analiza Sztutman, de la USP. Seg\u00fan \u00e9l, el trabajo de Limulja forma parte de un campo floreciente de los estudios recientes sobre los sue\u00f1os que no se circunscribe solamente a la antropolog\u00eda. En este movimiento, destaca los textos del l\u00edder ind\u00edgena y fil\u00f3sofo Ailton Krenak, as\u00ed como los trabajos del neurocient\u00edfico Sidarta Ribeiro, de la Universidad Federal de Rio Grande do Norte (UFRN). Asimismo, menciona la investigaci\u00f3n que llev\u00f3 a cabo la antrop\u00f3loga francesa Nastassja Martin, especializada en los pueblos abor\u00edgenes del extremo norte, entre ellos el pueblo Even, que habita en la pen\u00ednsula de Kamchatka, en Siberia, cuyos integrantes sue\u00f1an con la naturaleza en forma de personas y consideran que el universo on\u00edrico brinda acceso a una \u201cdimensi\u00f3n an\u00edmica del mundo\u201d. La investigadora francesa estudia los sue\u00f1os de esas poblaciones para identificar, por ejemplo, c\u00f3mo perciben el cambio clim\u00e1tico. \u201cTal como sostienen Kopenawa y Limulja, es indispensable dejar de so\u00f1ar solamente con uno mismo para poder viajar m\u00e1s lejos y abrirse a m\u00faltiples mundos\u201d, culmina el antrop\u00f3logo.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Libro<br \/>\n<\/strong>LIMULJA, H. <strong>O desejo dos outros: Uma etnografia dos sonhos yanomami<\/strong>. S\u00e3o Paulo: Ubu Editora, 2022.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Dosier<br \/>\n<\/strong>SHIRATORI, K. <em>et al<\/em>. (org.). <a href=\"https:\/\/www.revistas.usp.br\/ra\/article\/view\/202767\/188553\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Novas perspectivas sobre os sonhos amer\u00edndios: Uma apresenta\u00e7\u00e3o<\/a>. <strong>Revista de Antropologia<\/strong>. 65(3). nov. 2022.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un estudio etnogr\u00e1fico muestra que los yanomamis entienden las actividades on\u00edricas como experiencias reales","protected":false},"author":601,"featured_media":477168,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[270,310],"coauthors":[1600],"class_list":["post-477167","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es","tag-antropologia-es","tag-historia-es","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/477167","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/601"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=477167"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/477167\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":497748,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/477167\/revisions\/497748"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/477168"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=477167"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=477167"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=477167"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=477167"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}