{"id":477318,"date":"2023-05-30T16:22:48","date_gmt":"2023-05-30T19:22:48","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=477318"},"modified":"2023-05-30T16:22:48","modified_gmt":"2023-05-30T19:22:48","slug":"los-impactos-del-desequilibrio-de-genero-en-la-musica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-impactos-del-desequilibrio-de-genero-en-la-musica\/","title":{"rendered":"Los impactos del desequilibrio de g\u00e9nero en la m\u00fasica"},"content":{"rendered":"<p>\u201cTocas como un var\u00f3n\u201d. Varias de las 12 m\u00fasicas brasile\u00f1as entrevistadas en el marco del proyecto \u201c<em>AMPLIFYhER: Voicing the experience of women musicians in Brazil\u201d<\/em> relataron haber o\u00eddo este tipo de comentarios a lo largo de su trayectoria profesional. \u201cNo conozco una mujer de este campo del conocimiento que no se haya topado con esta frase machista disfrazada de elogio\u201d, afirma Lilian Campesato, artista ligada a la escena de la m\u00fasica experimental de la ciudad de S\u00e3o Paulo y una de las investigadoras que llev\u00f3 adelante el referido trabajo.<\/p>\n<p>El proyecto, concluido el a\u00f1o pasado y financiado por el programa Global Challenges, del Reino Unido, congreg\u00f3 a investigadores de la Escuela de Comunicaci\u00f3n y Artes de la Universidad de S\u00e3o Paulo (ECA-USP) como Campesato, quien posee un posdoctorado en m\u00fasica, y otros procedentes de dos instituciones brit\u00e1nicas: las universidades Manchester Metropolitan y Edinburgh Napier. \u201cSe trata de un estudio piloto cuyo objetivo consisti\u00f3 en evaluar los retos a los que se enfrentan las mujeres en el ambiente musical brasile\u00f1o\u201d, explica el investigador portugu\u00e9s Jos\u00e9 Dias, ideador de la iniciativa y docente del Centre for Arts, Memory and Communities de la Universidad de Coventry, en su campus de la ciudad de Coventry, en el Reino Unido.<\/p>\n<p>Guitarrista y estudioso de la escena del <em>jazz<\/em>, Dias dice que la idea surgi\u00f3 a partir de un malestar personal. \u201cE la historia del <em>jazz<\/em> quienes tienen el protagonismo son los varones, mientras que las mujeres siguen estando relegadas a roles secundarios. Las pr\u00e1cticas del pasado siguen teniendo reflejos: hay muchas m\u00e1s mujeres cantando que tocando el contrabajo, por ejemplo. Eso sin contar que existen pocas profesoras de <em>jazz<\/em> y programadoras en los festivales de este g\u00e9nero musical\u201d, dice.<\/p>\n<p>Y este problema no se circunscribe \u00fanicamente al <em>jazz<\/em>. En el \u00e1mbito de la m\u00fasica cl\u00e1sica, uno de los casos emblem\u00e1ticos es el de Maria Anna Mozart (1751-1829), quien en su infancia demostraba tanta aptitud para la m\u00fasica como su hermano, Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791). Sin embargo, ten\u00eda vedado presentarse en p\u00fablico, porque en aquel entonces era socialmente inadmisible que una mujer hiciera carrera como instrumentista. En el libro <em>Mi historia de las mujeres<\/em> (Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 2008), la historiadora francesa Michelle Perrot escribe: \u201c\u00bfY la m\u00fasica? La m\u00fasica acumula los obst\u00e1culos. Por lo pronto, por parte de las familias [&#8230;]. En 1820, el padre de F\u00e9lix [1809-1847] y Fanny [1805-1847] Mendelssohn, ambos igualmente dotados, escribe a esta \u00faltima, a prop\u00f3sito de la m\u00fasica: \u2018Quiz\u00e1 para \u00e9l se transforme en una profesi\u00f3n, mientras que para ti nunca ser\u00e1 m\u00e1s que un ornamento\u2019\u201d. Pianista y compositora, la alemana Fanny Mendelssohn leg\u00f3 un cat\u00e1logo de unas 460 obras.<\/p>\n<p>\u201cEl machismo est\u00e1 extendido en el ambiente de la m\u00fasica\u201d, afirma Rog\u00e9rio Luiz Moraes Costa, del Departamento de M\u00fasica de la ECA-USP y coordinador de las actividades del AMPLIFYhER en Brasil. \u201cEn el proyecto no solo entrevistamos a m\u00fasicas vinculadas al <em>jazz<\/em>, sino tambi\u00e9n a la m\u00fasica experimental, cl\u00e1sica y popular\u201d, informa.<\/p>\n<blockquote><p>En pa\u00edses europeos como el Reino Unido, los estudios de g\u00e9nero han tenido impacto en las pol\u00edticas culturales<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Raza y edad<\/strong><br \/>\nUno de los recortes de este estudio cient\u00edfico es el generacional. Se entrevist\u00f3 tanto a mujeres m\u00fasicas al comienzo y a mitad de carrera como a profesionales veteranas, mayores de 55 a\u00f1os. \u201cEs una tendencia general: muchas mujeres dejan de tocar cuando quedan embarazadas y despu\u00e9s tienen dificultades para retomar la actividad profesional. Hay una serie de obst\u00e1culos para quienes son madres. Una de nuestras entrevistadas relat\u00f3, por ejemplo, que en la d\u00e9cada de 1990 hab\u00eda sido invitada a presentarse en Nueva York, cuando su hijo era un beb\u00e9, pero renunci\u00f3 a viajar a causa de la presi\u00f3n de su marido, tambi\u00e9n m\u00fasico, y de su propia familia. Todos pensaban que ten\u00eda que quedarse en Brasil, cuidando al ni\u00f1o\u201d, comenta Dias. Estas cosas siguen sucediendo ahora. No es casual, seg\u00fan \u00e9l, que algunas de las m\u00fasicas entrevistadas declararan haber renunciado o pospuesto la maternidad por motivos profesionales. \u201cLos m\u00fasicos no se enfrentan a este dilema cuando se trata de la paternidad\u201d.<\/p>\n<p>Otro recorte de la investigaci\u00f3n fue el de la raza. La mitad de las entrevistadas son negras, la otra mitad, blancas. \u201cTodas las m\u00fasicas negras declararon que la falta de recursos econ\u00f3micos les imposibilit\u00f3 la carrera profesional, ya sea por tener vedada la adquisici\u00f3n de instrumentos o la asistencia a talleres de aprendizaje musical en su infancia y adolescencia\u201d, expone Campesato. Y a\u00f1ade: \u201cOptamos por trabajar con un conjunto reducido de mujeres para que nos fuera posible estudiar a fondo sus trayectorias\u201d. Adem\u00e1s de las entrevistas individuales y grupales, los investigadores organizaron charlas y talleres para que las participantes pudieran profundizar en la forma de divulgar sus trabajos, incluso en el medio digital.<\/p>\n<p>Un informe y 12 videos con los testimonios de cada una de las entrevistadas fueron depositados en <em>Sonoras: M\u00fasicas e Feminismos<\/em>, un sitio web que tambi\u00e9n est\u00e1 asociado al proyecto. La red de colaboraci\u00f3n, creada en 2015 en S\u00e3o Paulo, re\u00fane a artistas e investigadoras, como Campesato, para debatir cuestiones de g\u00e9nero en el universo de la m\u00fasica y cuenta con el apoyo de NuSom \u2013 N\u00facleo de Investigaciones en Sonolog\u00eda de la USP (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/ruidos-a-la-brasilena\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en<\/em> Pesquisa FAPESP<em>,<\/em> <em>edici\u00f3n n\u00b0 290<\/em><\/a>). \u201cLa idea es que los docentes de la ense\u00f1anza fundamental puedan utilizar esos videos en el aula para que sirvan como modelos de inspiraci\u00f3n e incentiven a las ni\u00f1as a seguir una carrera musical\u201d, explica Moraes Costa.<\/p>\n<p>Ahora Dias prepara un despliegue del proyecto, que trazar\u00e1 un paralelo entre las escenas musicales de Brasil, Portugal y el Reino Unido. \u201cSon realidades diferentes. La situaci\u00f3n en Europa dista de ser perfecta, pero ya se observa un impacto efectivo de los estudios de g\u00e9nero en las pol\u00edticas culturales, sobre todo en los pa\u00edses de la Uni\u00f3n Europea\u201d, dice el investigador. Seg\u00fan Dias, esto permite, por ejemplo, que los fondos estatales les aseguren la estabilidad financiera a las asociaciones independientes que luchan por la equidad de g\u00e9nero en la industria de la m\u00fasica. Este es el caso de Keychange, un movimiento creado en 2018 en el Reino Unido que, entre otras acciones, lanz\u00f3 un manifiesto para que en los festivales europeos de m\u00fasica hubiera una misma cantidad de varones y mujeres sobre el escenario. \u201cFalta investigar si estas iniciativas est\u00e1n siendo realmente eficaces con miras a otorgarles una mayor representatividad a las mujeres en la escena europea de la m\u00fasica\u201d, comenta Dias.<\/p>\n<p><strong>Mujeres compositoras <\/strong><br \/>\nEl informe \u201cQu\u00e9 escucha Brasil \u2013 Edici\u00f3n mujeres en la m\u00fasica\u201d, publicado en marzo de 2022 por la Oficina Central de Recaudaci\u00f3n y Distribuci\u00f3n (Ecad, en portugu\u00e9s), proporciona pistas sobre el abismo que separa las participaciones femenina y masculina en el mercado musical brasile\u00f1o. Seg\u00fan consta en el documento, en 2021 se abonaron 901 millones de reales en concepto de derechos de autor. Las mujeres recibieron algo m\u00e1s de un 7 % de ese dinero. Ese mismo a\u00f1o, en la lista de los 100 autores de mayor rendimiento, las compositoras representaron solamente un 4 % del total.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/RPF-mulheres-na-musica-ilus2-2023-01-1200.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"599\" class=\"size-full wp-image-467110 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/RPF-mulheres-na-musica-ilus2-2023-01-1200.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/RPF-mulheres-na-musica-ilus2-2023-01-1200.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/RPF-mulheres-na-musica-ilus2-2023-01-1200-250x131.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/RPF-mulheres-na-musica-ilus2-2023-01-1200-700x368.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/RPF-mulheres-na-musica-ilus2-2023-01-1200-120x63.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Veridiana Scarpelli<\/span><\/a><\/p>\n<p>\u201cEn el ambiente de la m\u00fasica hay esferas dominadas por los varones. La composici\u00f3n es una de ellas\u201d, se\u00f1ala la m\u00fasica y compositora Isabel Nogueira, del Instituto de Artes de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS). Desde 2016, ella viene realizando un seguimiento de la producci\u00f3n de las mujeres que transitan por el campo de la m\u00fasica experimental y del arte sonoro en Brasil y hacen uso de la tecnolog\u00eda. \u201cLa m\u00fasica experimental, al no tener esa brecha entre quien compone y quien interpreta, podr\u00eda ser, en teor\u00eda, un lugar m\u00e1s inclusivo para las mujeres. Pero esto no es lo que se observa\u201d, afirma Nogueira, quien coordina S\u00f3nicas: Grupo de Investigaci\u00f3n en Estudios de G\u00e9nero, Cuerpo y M\u00fasica de la UFRGS. \u201cAdem\u00e1s, las que forman parte de este segmento tambi\u00e9n se topan con el prejuicio de que las mujeres no saben lidiar con la tecnolog\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>Estudiosa de las relaciones entre g\u00e9nero y m\u00fasica desde hace 25 a\u00f1os, actualmente Nogueira est\u00e1 desarrollando un proyecto sobre las mujeres compositoras en Porto Alegre. Parte del mismo lo realiza con la colaboraci\u00f3n de Laila Rosa, de la Escuela de M\u00fasica de la Universidad Federal de Bah\u00eda (UFBA), quien lleva a cabo el mismo an\u00e1lisis en la ciudad de Salvador. \u201cLa idea es hacer algo m\u00e1s que un mero inventario de esas compositoras y crear una red entre ellas\u201d, explica la investigadora <em>ga\u00facha<\/em>.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Nogueira, las cuestiones de g\u00e9nero a\u00fan no han suscitado un debate amplio en la escena musical brasile\u00f1a. \u201cEn \u00e1reas tales como historia y literatura, los simposios tem\u00e1ticos en congresos vienen realiz\u00e1ndose desde hace tres d\u00e9cadas. En Anppom [Asociaci\u00f3n Nacional de Investigaci\u00f3n y Posgrado en M\u00fasica] esto comenz\u00f3 en 2018\u201d, dice. Otra dificultad, seg\u00fan la especialista, tiene que ver con el canon, mayoritariamente compuesto por varones blancos del hemisferio norte. \u201cA\u00fan los d\u00edas actuales, muchos libros contienen textos escritos exclusivamente por varones. Obviamente, todo esto va interponiendo obst\u00e1culos a las mujeres en este medio\u201d, a\u00f1ade la compositora, quien recientemente organiz\u00f3, junto con Linda O\u2019Keeffe, de la Universidad de Edimburgo (Reino Unido), el libro <em>The body in sound, music and performance<\/em> (editorial Routledge, 2022). La obra re\u00fane 17 art\u00edculos de investigadoras de pa\u00edses tales como Brasil, Australia, Estados Unidos y Noruega.<\/p>\n<p><strong>Descr\u00e9dito<\/strong><br \/>\nCon base en su investigaci\u00f3n posdoctoral realizada en la Universidad de Campinas (Unicamp) entre 2014 y 2017, con el apoyo de la FAPESP, la historiadora Ana Carolina Arruda de Toledo Murgel identific\u00f3 a 7.675 mujeres compositoras (letra y m\u00fasica) brasile\u00f1as entre los siglos XIX y XXI. La mayor\u00eda son del siglo XX, aunque existen registros de autoras ya en el siglo anterior: en la lista figura el nombre de 102 de ellas, entre las cuales se cuenta la pianista Ambrosina de Saint-Brisson Corr\u00eaa (?-1937), autora, entre otras, de la polca <em>Anarchista<\/em> (1892) y del vals <em>Alma errante<\/em> (1898).<\/p>\n<p>Arruda de Toledo Murgel dice que a lo largo del estudio encontr\u00f3 compositoras cuya autor\u00eda ha quedado acreditada en discos, pero no se encuentran registradas en Ecad. Es el caso de la poeta y embajadora brasile\u00f1a Dora Vasconcellos (1910-1973), quien colabor\u00f3 con el maestro y compositor Heitor Villa-Lobos (1887-1959) en canciones como <em>Cair da tarde <\/em>y <em>Melodia sentimental<\/em>. \u201cExisten varias grabaciones de estas canciones, justamente por sus letras, pero Ecad solo reconoce los derechos autorales de Villa-Lobos. Excepto en la canci\u00f3n <em>Eu te amo<\/em>, de 1956, el nombre de Dora Vasconcellos no figura como autora en la oficina recaudadora\u201d, dice Murgel.<\/p>\n<p>Los datos recolectados por Arruda de Toledo Murgel se encuentran en parte disponibles, en forma provisoria, en el repositorio <em>Cartografias da can\u00e7\u00e3o femenina<\/em>. Entre ellos pueden encontrarse nombres tales como el de la escritora Carolina Maria de Jesus (1914-1977), quien lanz\u00f3 el disco <em>Quarto de despejo \u2013 Carolina Maria de Jesus cantando suas composi\u00e7\u00f5es<\/em> (1961, RCA-Victor) (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-autora-multiple\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en<\/em> Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n<\/em> <em>n\u00b0 308<\/em><\/a>), y Carmen Miranda (1909-1955), quien, segundo Arruda de Toledo Murgel, firma dos de las canciones grabadas por ella misma en los a\u00f1os 1930: <em>Os h\u00f4me implica comigo<\/em>, compuesta en forma conjunta con Pixinguinha (1897-1973), y <em>Por ti estou presa<\/em>, con Josu\u00e9 de Barros (1888-1959). \u201cPeriodistas y cr\u00edticos suelen referirse a nombres m\u00e1s conocidos, tales como Chiquinha Gonzaga [1847-1935], Maysa [1936-1977] y Dolores Duran [1930-1959], pero hay muchas otras compositoras que deben ser reconocidas y estudiadas\u201d, concluye Murgel.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nCartograf\u00edas de la canci\u00f3n femenina: las compositoras brasile\u00f1as del siglo XX (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/150592\/cartografias-da-cancao-feminina-compositoras-brasileiras-no-seculo-xx\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 13\/26195-2<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Beca de posdoctorado; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Luzia Margareth Rago; <strong>Beneficiaria<\/strong> Ana Carolina de Arruda Toledo Murgel; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 241.085,77<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Cient\u00edficos eval\u00faan los efectos de la desigualdad en las trayectorias profesionales de las mujeres","protected":false},"author":689,"featured_media":467105,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[3453],"class_list":["post-477318","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/477318","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/689"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=477318"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/477318\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":477320,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/477318\/revisions\/477320"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/467105"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=477318"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=477318"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=477318"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=477318"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}