{"id":477438,"date":"2023-05-30T15:44:17","date_gmt":"2023-05-30T18:44:17","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=477438"},"modified":"2023-05-30T15:44:17","modified_gmt":"2023-05-30T18:44:17","slug":"explosiones-de-rayos-gamma-sugieren-la-existencia-de-un-nuevo-tipo-de-estrella-de-neutrones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/explosiones-de-rayos-gamma-sugieren-la-existencia-de-un-nuevo-tipo-de-estrella-de-neutrones\/","title":{"rendered":"Explosiones de rayos gamma sugieren la existencia de un nuevo tipo de estrella de neutrones"},"content":{"rendered":"<p>Un patr\u00f3n de oscilaci\u00f3n identificado en las se\u00f1ales producidas por dos explosiones de rayos gamma, uno de los eventos m\u00e1s energ\u00e9ticos del Universo, parece indicar la existencia de estrellas de neutrones con una masa al menos un 20 % mayor que la registrada hasta la fecha. El tiempo de vida de estas megaestrellas de neutrones, nunca observadas hasta ahora, ser\u00eda de cent\u00e9simas a d\u00e9cimas de segundo. Su formaci\u00f3n tendr\u00eda lugar despu\u00e9s de la colisi\u00f3n y la fusi\u00f3n de dos estrellas de neutrones de menor tama\u00f1o. Este es uno de los fen\u00f3menos asociados a la producci\u00f3n de explosiones de rayos gamma de corta duraci\u00f3n, que generan se\u00f1ales de menos de 2 segundos de duraci\u00f3n. Durante su ef\u00edmera existencia, las estrellas de neutrones hipermasivas girar\u00edan alrededor de su eje a un ritmo equivalente a 78.000 rotaciones por minuto, el doble de lo que se haya observado en cualquier otro objeto celeste conocido.<\/p>\n<p>\u201cAnalizamos m\u00e1s de 700 explosiones de rayos gamma de corta duraci\u00f3n detectadas durante las \u00faltimas d\u00e9cadas y hallamos dos se\u00f1ales que, seg\u00fan indican las simulaciones, son compatibles con la existencia de estrellas de neutrones hipermasivas\u201d, dice la astrof\u00edsica brasile\u00f1a Cec\u00edlia Chirenti, de la Universidad Federal del ABC (UFABC) y de la Universidad de Maryland (EE. UU.), autora principal de un art\u00edculo publicado en la versi\u00f3n <em>online<\/em> de enero de este a\u00f1o de la revista cient\u00edfica <em>Nature<\/em>. \u201cEste tipo de estrella de neutrones ser\u00eda una fase intermedia y din\u00e1mica del proceso de fusi\u00f3n de las estrellas menores, cuyo resultado final ser\u00e1 un agujero negro\u201d.<\/p>\n<p>El origen de las estrellas de neutrones tradicionales (no hipermasivas) se conoce muy bien. Se forman a partir del n\u00facleo remanente de estrellas mayores que llegaron al final de sus vidas, explotaron y expulsaron sus capas externas de materia. Esta explosi\u00f3n se denomina supernova. Una estrella de neutrones t\u00edpica es una esfera de unos 20 kil\u00f3metros (km) de di\u00e1metro donde se acumula una masa igual o equivalente a una o dos veces la del Sol. A prop\u00f3sito: el di\u00e1metro del Sol es unas 70.000 veces mayor que el de una estrella de neutrones. Tan solo los agujeros negros son m\u00e1s compactos que una estrella de neutrones.<\/p>\n<p>Las dos explosiones que, seg\u00fan el estudio, generaron estrellas de neutrones hipermasivas fueron registradas por el Observatorio de Rayos Gamma Compton, un telescopio espacial de la agencia espacial estadounidense (Nasa), que funcion\u00f3 entre 1991 y 2000. La primera fue registrada el 11 de junio de 1991 y la otra el 1\u00ba de noviembre de 1993. El indicio caracter\u00edstico de la formaci\u00f3n de una gran estrella de neutrones de vida fugaz se clasifica como una oscilaci\u00f3n cuasiperi\u00f3dica (QPO), es decir que la estrella oscila algunas veces con mucha rapidez y luego deja de presentar esa variaci\u00f3n. Seg\u00fan el art\u00edculo, en un punto del proceso de fusi\u00f3n de dos estrellas de neutrones menores, la se\u00f1al producida en el rango de los rayos gamma se intensifica y, por un breve instante, ocurre una emisi\u00f3n simult\u00e1nea en dos frecuencias.<\/p>\n<p>Las simulaciones por computadora indican que la formaci\u00f3n de las estrellas de neutrones hipermasivas emitir\u00eda ondas gravitacionales (ondulaciones en la curvatura del espacio-tiempo) que presentan ese mismo patr\u00f3n de oscilaci\u00f3n, QPO. \u201cPero la generaci\u00f3n actual de observatorios terrestres de ondas gravitacionales [Ligo, Virgo y Kagra] no posee la sensibilidad suficiente como para captar estas variaciones\u201d, explica Chirenti, quien desarrolla sus estudios en el Centro de Vuelos Espaciales Goddard (GSFC) de la Nasa. Por el momento, tal como se propone el art\u00edculo, la alternativa ser\u00eda analizar las explosiones de rayos gamma para estudiar esta forma esquiva de estrellas de neutrones hipermasivas.<\/p>\n<p>Para el f\u00edsico Raul Abramo, del Instituto de F\u00edsica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IF-USP), quien no particip\u00f3 del trabajo, los resultados del art\u00edculo abren una ventana fascinante a uno de los eventos m\u00e1s dram\u00e1ticos y energ\u00e9ticos del Universo, la colisi\u00f3n de dos estrellas de neutrones. \u201cEl estudio indica que no solo podemos utilizar las ondas gravitacionales, sino tambi\u00e9n los rayos gamma para investigar el estado y la din\u00e1mica de los instantes finales de estos sistemas\u201d, comenta Abramo, experto en cosmolog\u00eda. \u201cSi se confirman, estas detecciones pueden haber mostrado las primeras evidencias de un tipo de objetos totalmente nuevos: las estrellas de neutrones hipermasivas. Ser\u00eda el \u00faltimo estado de la materia antes de sucumbir ante la atracci\u00f3n gravitatoria y convertirse en un agujero negro\u201d.<\/p>\n<p>El f\u00edsico italiano Riccardo Sturani, del Instituto de F\u00edsica Te\u00f3rica de la Universidade Estadual Paulista (IFT-Unesp), afirma que resulta dif\u00edcil brindar mayores precisiones acerca del significado de los resultados presentados en el trabajo de Chirenti y sus colaboradores. \u201cNo est\u00e1 claro qu\u00e9 tiene de particular la se\u00f1al de esas dos explosiones de rayos gamma en comparaci\u00f3n con otras explosiones. Pero el estudio sin duda impulsa a\u00fan m\u00e1s la b\u00fasqueda de oscilaciones de tipo QPO en el \u00e1rea de las ondas gravitacionales\u201d, dice Sturani, experto en este tipo de emisiones.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/strong><br \/>\nCHIRENTI, C. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41586-022-05497-0\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Kilohertz quasiperiodic oscillations in short gamma-ray bursts<\/a>. <strong>Nature<\/strong>. <em>Online<\/em>. 9 ene. 2023.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un estudio dirigido por una cient\u00edfica brasile\u00f1a indica que estos cuerpos celestes durar\u00edan menos de 1 segundo y que su masa ser\u00eda un 20 % mayor que la observada","protected":false},"author":13,"featured_media":478860,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[274,304],"coauthors":[101],"class_list":["post-477438","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-astronomia-es","tag-fisica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/477438","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=477438"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/477438\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":478862,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/477438\/revisions\/478862"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/478860"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=477438"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=477438"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=477438"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=477438"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}