{"id":479801,"date":"2023-06-08T11:48:26","date_gmt":"2023-06-08T14:48:26","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=479801"},"modified":"2023-06-09T12:01:12","modified_gmt":"2023-06-09T15:01:12","slug":"el-amor-a-la-ultima-flor-del-lacio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-amor-a-la-ultima-flor-del-lacio\/","title":{"rendered":"El amor a la \u201c\u00daltima flor del Latium\u201d"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_479802\" style=\"max-width: 710px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-479802 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-obituario-cleonice-2023-03-site-700-1.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"1052\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-obituario-cleonice-2023-03-site-700-1.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-obituario-cleonice-2023-03-site-700-1-250x376.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-obituario-cleonice-2023-03-site-700-1-120x180.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Guilherme Gon\u00e7alves \/ ABL<\/span>Berardinelli: su pasi\u00f3n por la palabra se despert\u00f3 en la infancia<span class=\"media-credits\">Guilherme Gon\u00e7alves \/ ABL<\/span><\/p><\/div>\n<p>No todos los d\u00edas ni cualquier persona es destinataria de un elogio superlativo de un Premio Nobel de Literatura. El escritor portugu\u00e9s Jos\u00e9 Saramago (1922-2010), dijo de Cleonice Berardinelli: \u201cElla es parte de la del esp\u00edritu, esa que, por cierto, es necesaria para la evoluci\u00f3n de la sociedad\u201d. La integrante m\u00e1s longeva de la Academia Brasile\u00f1a de Letras (ABL), falleci\u00f3 el 31 de enero, a los 106 a\u00f1os, dejando un gran legado de ensayos y ediciones cr\u00edticas, adem\u00e1s de muchos estudiantes que con ella aprendieron sobre la belleza y la sofisticaci\u00f3n de la lengua y la literatura portuguesa.<\/p>\n<p>Nacida el 28 de agosto de 1916 en R\u00edo de Janeiro, Berardinelli pas\u00f3 su infancia y su adolescencia de ciudad en ciudad. Su padre era militar y la familia lo segu\u00eda en sus frecuentes traslados. Estaban viviendo en S\u00e3o Paulo cuando, enamorada de la poes\u00eda desde que aprendi\u00f3 a leer, decidi\u00f3 estudiar letras neolatinas en la reci\u00e9n creada Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). Se gradu\u00f3 en 1938. Algo infrecuente para la \u00e9poca, sus padres le permitieron seguir estudiando en lugar de casarse, lo que finalmente har\u00eda en 1953, a los 37 a\u00f1os, con el m\u00e9dico \u00c1lvaro Berardinelli.<\/p>\n<p>La ensayista sol\u00eda evocar, en las numerosas entrevistas que concedi\u00f3, una conversaci\u00f3n singular que mantuvo con su marido: \u201c\u00c9l prefer\u00eda que abandonase a los alumnos particulares y las clases en el colegio. \u2018\u00bfY la facultad?\u2019, le pregunt\u00e9. \u2018La facultad no. Es tu vida\u2019, me dijo\u201d. As\u00ed fue que, en 1959, obtuvo la libre docencia en literatura portuguesa por la Facultad Nacional de Filosof\u00eda de la por entonces Universidad de Brasil, la actual Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ). En aquella \u00e9poca, ese t\u00edtulo otorgaba autom\u00e1ticamente el de doctora, y la tesis que defendi\u00f3 sobre la poes\u00eda y la po\u00e9tica de Fernando Pessoa (1888-1935) fue la primera en Brasil, y la segunda a nivel mundial, sobre el autor portugu\u00e9s.<\/p>\n<p>Pessoa fue el primer escudri\u00f1ado por los an\u00e1lisis agudos y elegantes de Berardinelli, siempre empe\u00f1ada en develar caras ocultas de los autores que amaba. En las d\u00e9cadas siguientes fueron sucedi\u00e9ndose otros: Gil Vicente (1465-1536), Lu\u00eds Vaz de Cam\u00f5es (1524-1580), el padre Ant\u00f4nio Vieira (1608-1697), E\u00e7a de Queiroz (1845-1900) y M\u00e1rio de S\u00e1-Carneiro (1890-1916). A partir de ellos se publicaron libros que se siguen utilizando en las aulas, tales como <em>Estudos camonianos <\/em>(editorial MEC, 1973) y <em>Fernando Pessoa: Outra vez te revejo&#8230; <\/em>(editorial Lacerda, 2004). Durante a\u00f1os fue invitada a ocupar un puesto en la ABL y siempre lo rechaz\u00f3. En 2009 acept\u00f3, cuando pas\u00f3 a ocupar el sill\u00f3n n\u00famero 8.<\/p>\n<p>El poeta Marco Lucchesi, presidente de la ABL entre 2018 y 2021 y actual presidente de la Biblioteca Nacional, pas\u00f3 a convivir regularmente con Berardinelli desde que se hizo \u201cinmortal\u201d, en 2011, pero ya era \u00edntimo de sus libros. \u201cConoc\u00ed a Cleonice a trav\u00e9s de los mares salinos de Cam\u00f5es, las m\u00e1scaras y sombras luminosas de Fernando Pessoa y despu\u00e9s, personalmente, en la ABL. Fue una convivencia extraordinaria, porque ella estaba atenta a las delicadezas y, al mismo tiempo, era capaz de arrojar luz a los vericuetos m\u00e1s oscuros de un autor. Era una persona luminosa e iluminadora, siempre en la senda de esta densa y delicada, fuerte y sutil lengua portuguesa que corre por las venas de las lenguas habladas en Brasil, \u00c1frica, Portugal y ultramar\u201d, dijo.<\/p>\n<p>En su permanente y apasionada relaci\u00f3n con los libros y las aulas, Berardinelli fue profesora de instituciones tales como la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de R\u00edo de Janeiro (PUC-Rio), la Universidad Cat\u00f3lica de Petr\u00f3polis y el Instituto Rio Branco, adem\u00e1s de la UFRJ. En la d\u00e9cada de 1980, imparti\u00f3 clases como profesora visitante en las universidades de California, en Santa B\u00e1rbara (EE. UU.), y de Lisboa, en Portugal. Supervis\u00f3 m\u00e1s de cien tesis doctorales y tesinas de maestr\u00eda, trabando lazos intelectuales y de amistad que dejaron huellas en sus alumnos para toda la vida.<\/p>\n<p>\u201cConoc\u00ed a do\u00f1a Cl\u00e9o, como afectuosamente la llam\u00e1bamos, en 2005, cuando ingres\u00e9 a la PUC para hacer una maestr\u00eda en literatura portuguesa. Como gran admiradora de Pessoa, y tambi\u00e9n ser profesora de ingl\u00e9s y adorar a Walt Whitman [1819-1892], quer\u00eda escribir una tesina que conectara ambos elementos\u201d, record\u00f3 Maria do Carmo Fac\u00f3, profesora jubilada que fue docente en varias universidades de R\u00edo. \u201cAl principio no acept\u00f3, porque dec\u00eda que no conoc\u00eda lo suficiente a Whitman como para dirigir mi trabajo, aunque sab\u00eda que el propio Pessoa era lector de este e incluso admit\u00eda haber sido influenciado por \u00e9l\u201d. Seg\u00fan Fac\u00f3, como ten\u00eda mucha curiosidad por acercarse al \u201cpoeta del cosmos\u201d estadounidense, no le result\u00f3 dif\u00edcil convencerla. En ese entonces, Berardinelli ten\u00eda m\u00e1s de 90 a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u201cSu legado es de extrema importancia. A pesar de haberse recopilado 136 heter\u00f3nimos de Pessoa, sigue sin ser desentra\u00f1ado, porque a\u00fan queda material in\u00e9dito en su famosa arca\u201d, dice. \u201cDo\u00f1a Cl\u00e9o fue una de las mayores autoridades en esta inconmensurable aventura, no solo por divulgar la obra del poeta portugu\u00e9s, sino por ayudarnos a entenderla en toda su complejidad\u201d, resume Fac\u00f3.<\/p>\n<p>El poeta Carlos A, Pittella, investigador de la Universidad Concordia, en Montreal (Canad\u00e1), recuerda los poco m\u00e1s de 10 a\u00f1os de contacto intenso con la inmortal de la ABL, quien fue su directora de maestr\u00eda y doctorado. \u201cCleonice fue decisiva en mi formaci\u00f3n. Sin ella no habr\u00eda estudiado literatura. Ella fue quien me revel\u00f3 el horizonte de estos estudios y c\u00f3mo ampliarlo, ya que ofrec\u00eda tanto material de fuentes primarias, como sus ediciones cr\u00edticas, como as\u00ed tambi\u00e9n un amplio modelo de metodolog\u00eda y seriedad investigativa. En otras palabras, Berardinelli y su labor han sido y siguen siendo fuentes ineludibles en los estudios pessoanos. Siempre a la vanguardia, y siempre abierta a revisiones, algo no muy com\u00fan en este medio\u201d, dijo Pittella.<\/p>\n<p>\u201cBerardinelli no es solo un legado. Un legado es algo que se deja y ella, para m\u00ed, abri\u00f3 muchas puertas, y tambi\u00e9n fue un puente entre los pa\u00edses de habla portuguesa\u201d, coment\u00f3. \u201cPara hacernos una idea, ella nos cont\u00f3 que Saramago la llamaba en cuanto publicaba un libro. Unos d\u00edas antes de publicar <em>Ensaio sobre a cegueira<\/em>, le envi\u00f3 una copia, la llam\u00f3 por tel\u00e9fono y le pregunt\u00f3: \u2018Y bien, Cleonice, \u00bfqu\u00e9 te ha parecido?\u2019. Ella le respondi\u00f3: \u2018Fue un golpe en la boca del est\u00f3mago\u2019. Intrigado, Saramago replic\u00f3: \u2018\u00bfTe gust\u00f3?\u2019. Ella respondi\u00f3: \u2018A veces, nos gusta que nos golpeen\u2019\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La escritora Cleonice Berardinelli, una de las mayores expertas del mundo en Cam\u00f5es y Fernando Pessoa, falleci\u00f3 a los 106 a\u00f1os","protected":false},"author":708,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[1349],"tags":[295],"coauthors":[4071],"class_list":["post-479801","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-necrologia","tag-educacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/479801","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/708"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=479801"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/479801\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":481632,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/479801\/revisions\/481632"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=479801"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=479801"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=479801"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=479801"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}