{"id":479830,"date":"2023-06-08T11:38:57","date_gmt":"2023-06-08T14:38:57","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=479830"},"modified":"2023-06-09T11:54:03","modified_gmt":"2023-06-09T14:54:03","slug":"las-mujeres-se-enfrentan-con-barreras-al-querer-ascender-en-el-ambito-de-la-administracion-publica-en-brasil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-mujeres-se-enfrentan-con-barreras-al-querer-ascender-en-el-ambito-de-la-administracion-publica-en-brasil\/","title":{"rendered":"Las mujeres enfrentan barreras para ascender en la administraci\u00f3n p\u00fablica en Brasil"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"915\" class=\"size-full wp-image-479831 alignright\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-mulheres-publico-325-2023-03-site-700.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-mulheres-publico-325-2023-03-site-700.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-mulheres-publico-325-2023-03-site-700-250x327.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-mulheres-publico-325-2023-03-site-700-120x157.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Clarice Wenzel<\/span>Aunque ya representan m\u00e1s de la mitad de la fuerza laboral en la administraci\u00f3n p\u00fablica brasile\u00f1a (el 59 %), las mujeres ocupan menos de un 20 % de los cargos directivos. La cifra, divulgada en diciembre en el estudio \u201cMujeres l\u00edderes en el sector p\u00fablico de Am\u00e9rica Latina y el Caribe\u201d, del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), sit\u00faa al pa\u00eds por debajo de la mayor\u00eda de sus vecinos de la regi\u00f3n. Pa\u00edses tales como Argentina (un 40,7%), Colombia (un 47,1 %) y Costa Rica (un 53,5 %), avanzan, al menos a primera vista, hacia un escenario de paridad de g\u00e9nero en el sector p\u00fablico.<\/p>\n<p>Estos datos revelan hasta qu\u00e9 punto el fen\u00f3meno conocido como \u201ctecho de cristal\u201d sigue imponiendo barreras al ascenso profesional de las mujeres l\u00edderes en el continente, vallas que a\u00fan son m\u00e1s dif\u00edciles de superar para las mujeres negras. La met\u00e1fora del techo de cristal fue acu\u00f1ada en 1978 por la consultora estadounidense Marylin Loden (1946-2022) para referirse al sector privado, denunciando los obst\u00e1culos, a menudo invisibles, que impiden el ascenso de las mujeres a los puestos m\u00e1s altos. Pero el techo tambi\u00e9n cubre las cabezas de las profesionales de la administraci\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\n<p>El informe indica que las mujeres representan el 52 % del personal p\u00fablico en los pa\u00edses estudiados. Sin embargo, tan solo un 23,6 % ocupa los cargos calificados como de nivel 1 (equivalente a ministro) y un 44,2 % se encuentra en puestos de nivel 4 (director). En Brasil, si bien las mujeres suman casi el 59 % de los empleados p\u00fablicos, seg\u00fan el <em>Atlas do Estado Brasileiro<\/em>, elaborado por el Ipea [Instituto de Investigaci\u00f3n Econ\u00f3mica Aplicada, en portugu\u00e9s], tan solo un 18,6 % ocupan cargos de liderazgo en los cuatro niveles, seg\u00fan el informe del BID. Seg\u00fan la separaci\u00f3n por niveles estudiados, en 2022 eran un 19,3 % en el nivel 4, un 22,1\u00a0% en el nivel 3 (subsecretar\u00eda) y un 9,1 % en el nivel 2 (secretar\u00eda).<\/p>\n<p>En el nivel m\u00e1s alto, el BID consider\u00f3 los ministerios de 12 sectores, entre ellos Hacienda, Desarrollo Social, Trabajo, Educaci\u00f3n y Relaciones Exteriores. Por eso, las tres ministras que fueron parte del gobierno antecesor no fueron tenidas en cuenta, y Brasil figura en el informe sin ninguna mujer ocupando estos cargos en 2022. Actualmente hay 11 ministras, sobre un total de 37 (el 29,7 %).<\/p>\n<p>\u201cLa p\u00e9sima posici\u00f3n de Brasil no sorprende. Tambi\u00e9n figura entre los pa\u00edses peor evaluados de Am\u00e9rica Latina en lo concerniente a los derechos pol\u00edticos femeninos y a la paridad pol\u00edtica entre varones y mujeres. Hasta 2006, ni siquiera contaba con una legislaci\u00f3n espec\u00edfica sobre la violencia contra las mujeres, mientras que 17 pa\u00edses de la regi\u00f3n ya legislaban sobre este tema\u201d, dice la economista Daniela Verzola Vaz, de la Escuela Paulista de Pol\u00edtica, Econom\u00eda y Negocios de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp).<\/p>\n<p>\u201cHay un escaso reconocimiento de la desigualdad de g\u00e9nero como un problema en el sector p\u00fablico brasile\u00f1o y, por ende, pocas pol\u00edticas p\u00fablicas al respecto\u201d, asevera. Verzola Vaz a\u00f1ade que en los cargos en comisi\u00f3n del grupo de Direcci\u00f3n y Asesoramiento Superior (DAS) del Poder Ejecutivo Federal, la proporci\u00f3n de mujeres en el nivel 6, el m\u00e1s alto de la jerarqu\u00eda, era de un 22 % a finales del a\u00f1o pasado. \u201cEste porcentaje ha avanzado poco en la \u00faltima d\u00e9cada: en noviembre de 2009 era de un 20,9 %\u201d, se\u00f1ala.<\/p>\n<p>Este resultado tambi\u00e9n refleja la falta de profesionalizaci\u00f3n en las altas esferas de la administraci\u00f3n p\u00fablica, explica la polit\u00f3loga Gabriela Lotta, coordinadora del N\u00facleo de Estudios de la Burocracia de la Escuela de Administraci\u00f3n de Empresas de la Fundaci\u00f3n Getulio Vargas de S\u00e3o Paulo (FGV) e investigadora del Centro de Estudios de la Metr\u00f3polis (CEM) de la USP. Las pol\u00edticas de g\u00e9nero adoptadas en pa\u00edses tales como Chile, M\u00e9xico y Per\u00fa forman parte de una estrategia de profesionalizaci\u00f3n que ha dado lugar a la implementaci\u00f3n de procesos selectivos y criterios claros para el nombramiento en cargos en comisi\u00f3n, que son de nombramiento discrecional y corresponden a funciones altamente remuneradas. Esto todav\u00eda no sucede en Brasil. \u201cNo es una pol\u00edtica de Estado y por eso la cuesti\u00f3n de g\u00e9nero permanece al margen\u201d, dice Lotta, a\u00f1adiendo que el modelo presidencialista de coalici\u00f3n vigente en el pa\u00eds dificulta la profesionalizaci\u00f3n, ya que propicia la ocupaci\u00f3n pol\u00edtica de los cargos en comisi\u00f3n.<\/p>\n<p>La segregaci\u00f3n por g\u00e9nero no solo es vertical. Los sectores con mayor presencia femenina y donde ellas consiguen ascender son aquellos tradicionalmente asociados a las mujeres, principalmente los vinculados a los cuidados, como la educaci\u00f3n y la salud. En tanto, aquellos espacios culturalmente asociados a la masculinidad, como la econom\u00eda y la defensa, siguen siendo ocupados preponderantemente por varones. En ellos, la remuneraci\u00f3n tambi\u00e9n suele ser superior. Es lo que se denomina \u201csegregaci\u00f3n horizontal\u201d.<\/p>\n<p>Incluso en los pa\u00edses con mayor igualdad de g\u00e9nero la segregaci\u00f3n horizontal persiste, se\u00f1ala el BID. En Latinoam\u00e9rica, las mujeres ocupan el 45,9 % de los puestos de direcci\u00f3n en los sectores de desarrollo social, educaci\u00f3n, salud y trabajo. En tanto, en sectores tales como planificaci\u00f3n, relaciones internacionales, seguridad y obras p\u00fablicas ocupan solamente el 38 %. En Brasil, seg\u00fan el <em>Atlas do Estado brasileiro<\/em>, las mujeres representan el 34,6 % de los abogados de la Uni\u00f3n, el 27,7 % de los auditores financieros y el 15,3 % de los comisarios de la Polic\u00eda Federal, todas funciones muy bien remuneradas. En las carreras con sueldos menores, como la educaci\u00f3n p\u00fablica b\u00e1sica, son el 73 % y en la atenci\u00f3n de la salud, el 70 %. Estos datos explican, en parte, la brecha remunerativa de aproximadamente un 25 % entre varones y mujeres en la administraci\u00f3n p\u00fablica brasile\u00f1a, algo que pr\u00e1cticamente no ha cambiado desde principios de este siglo.<\/p>\n<p>La segregaci\u00f3n horizontal tambi\u00e9n es objeto de una met\u00e1fora arquitect\u00f3nica. No solo el techo es de cristal, sino tambi\u00e9n las paredes. Algunas autoras emplean la expresi\u00f3n laberinto de cristal. \u201cAunque menos utilizado, este concepto es igualmente importante para exponer los problemas que afrontan las mujeres, que no se limitan al ascenso en la carrera. En las ocupaciones tradicionalmente masculinas, las mujeres se topan con toda clase de obst\u00e1culos, como la doble jornada, los prejuicios y diversos tipos de violencia\u201d, enumera la polit\u00f3loga Let\u00edcia Godinho, una de las coordinadoras del Grupo de Investigaci\u00f3n Estado, G\u00e9nero y Diversidad de la Fundaci\u00f3n Jo\u00e3o Pinheiro (FJP).<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-mulheres-publico-2023-03-info-2-1140-1.png\" data-tablet_size=\"1140x578\" alt=\"PARTICIPA\u00c7\u00c3O DE MULHERES EM CARGOS DE LIDERAN\u00c7A\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-mulheres-publico-2023-03-info-2-1140-1.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-mulheres-publico-2023-03-info-2-1140-1.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-mulheres-publico-2023-03-info-2-760-1.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>Menos cuantificable que el techo de cristal, el laberinto de cristal se trasluce de otras maneras, como en el caso del documental <em>Exteriores: Mulheres brasileiras na diplomacia<\/em>, estrenado en 2018 por el Grupo de Mujeres Diplom\u00e1ticas. El filme muestra a las profesionales de las relaciones exteriores tratando de progresar en el ambiente masculino de Itamaraty [el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil]. Los problemas van desde jefes que se niegan a nombrarlas en puestos a los que tendr\u00edan derecho hasta su relegamiento a funciones de menor prestigio.<\/p>\n<p>La ampliaci\u00f3n de la presencia femenina en puestos de liderazgo en la funci\u00f3n p\u00fablica tambi\u00e9n habla de la capacidad del Estado para ofrecer servicios adecuados a la poblaci\u00f3n. El v\u00ednculo entre la composici\u00f3n de la sociedad, en t\u00e9rminos de g\u00e9nero, raza, religi\u00f3n y otras categor\u00edas, y la de los empleados o funcionarios p\u00fablicos se estudia bajo el r\u00f3tulo de \u201cburocracia representativa\u201d.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Godinho, este concepto fue acu\u00f1ado por la ciencia pol\u00edtica por influencia del libro <em>The concept of representation <\/em>(<em>El concepto de representaci\u00f3n<\/em>, 1967), de la polit\u00f3loga estadounidense Hanna Pitkin, e inicialmente se refer\u00eda a la representaci\u00f3n parlamentaria. Ella se planteaba si la representaci\u00f3n se relacionaba solamente con las ideas e intereses del electorado o tambi\u00e9n con la composici\u00f3n de la sociedad. En la d\u00e9cada de 1990, otra polit\u00f3loga estadounidense, Anne Phillips, ampli\u00f3 el argumento en el libro <em>The politics of presence <\/em>(<em>La pol\u00edtica de la presencia<\/em>, 1995), demostrando que determinados grupos sociales tienen experiencias y vivencias que otros grupos no consiguen representar.<\/p>\n<p>El principio no tard\u00f3 en ser adoptado en los estudios de la administraci\u00f3n p\u00fablica para analizar qu\u00e9 cambia cuando el personal policial, docente y sanitario procede del mismo g\u00e9nero, raza, clase social, religi\u00f3n o territorio de los receptores de las pol\u00edticas p\u00fablicas. \u201cLa actividad del bur\u00f3crata no es solo t\u00e9cnica. Se trata de un sujeto social, repleto de valores e historias. Ello determina c\u00f3mo desempe\u00f1a su funci\u00f3n\u201d, sintetiza Godinho. \u201cUna cuesti\u00f3n que los estudios sobre la burocracia representativa buscan responder es: \u00bfc\u00f3mo garantizar que las personas que trabajan como representantes p\u00fablicos produzcan pol\u00edticas p\u00fablicas pertinentes para ese mismo p\u00fablico?\u201d.<\/p>\n<p>La investigadora destaca la necesidad de un enfoque transversal, es decir, que no se ci\u00f1a a una sola categor\u00eda. \u201cA pesar de ser madre, si fuera concejala nunca se me hubiera ocurrido proponer la creaci\u00f3n de guarder\u00edas infantiles nocturnas\u201d, comenta, a modo de ejemplo. \u201cPero eso fue lo que propuso Marielle Franco [1979-2018] en 2017 en R\u00edo de Janeiro. Para madres como yo, la guarder\u00eda infantil es importante durante el d\u00eda, pero muchas mujeres pobres, en su mayor\u00eda negras, necesitan tener d\u00f3nde dejar sus hijos por las noches\u201d.<\/p>\n<p>Lo mismo ocurre en el alto escal\u00f3n. El principio de la burocracia representativa explica por qu\u00e9 \u201cla presencia femenina en cargos de liderazgo visibiliza experiencias que hasta entonces eran invisibles y, con ellas, intereses, prioridades y perspectivas diferentes a las de sus pares masculinos\u201d, seg\u00fan expresa el informe del BID. La participaci\u00f3n equitativa no es solamente un fin en s\u00ed mismo, sino tambi\u00e9n un instrumento que \u201cpromueve metas adicionales de cobertura, eficiencia y eficacia de los servicios\u201d, prosigue el documento.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-mulheres-publico-2023-03-info-1-760-1.png\" data-tablet_size=\"760x450\" alt=\"PERCENTUAL DE MULHERES NOS DISTINTOS N\u00cdVEIS DE LIDERAN\u00c7A\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-mulheres-publico-2023-03-info-1-760-1.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-mulheres-publico-2023-03-info-1-760-1.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-mulheres-publico-2023-03-info-1-640-1.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span>\n<p>Un episodio ilustrativo se produjo en los primeros d\u00edas de este a\u00f1o, cuando la ministra de Planificaci\u00f3n, Simone Tebet, comenz\u00f3 a diagramar sus secretar\u00edas. Se top\u00f3 con una dificultad: nombrar mujeres negras en cargos directivos. Acto seguido, el gabinete de la ministra de Igualdad Racial, Anielle Franco, le envi\u00f3 una lista con los nombres de posibles candidatas. El resultado de la interacci\u00f3n entre las ministras se anunci\u00f3 el 24 de enero, con el nombramiento de la economista Luciana Servo como la primera mujer negra que presidir\u00eda el Instituto de Investigaciones Econ\u00f3micas Aplicadas (Ipea).<\/p>\n<p>No obstante, la mera presencia de individuos de un grupo social en las carreras p\u00fablicas no asegura que las condiciones de vida y los problemas de ese grupo ser\u00e1n reconocidos, advierte Lotta, diferenciando la \u201crepresentaci\u00f3n pasiva\u201d, que tan solo refleja en los representantes el origen demogr\u00e1fico de los representados, de la \u201crepresentaci\u00f3n activa\u201d, que genera resultados capaces de reflejar los anhelos de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En Estados Unidos, los estudios que investigan la relaci\u00f3n entre la representaci\u00f3n activa y la representaci\u00f3n pasiva no arrojaron resultados concluyentes, explica Lotta. Se identific\u00f3 una correlaci\u00f3n muy variable entre las funciones ejercidas y la capacidad de respuesta a las preocupaciones de los distintos segmentos de la sociedad, que depende del sector pol\u00edtico y del grupo representado. En el caso de las fuerzas de seguridad, por ejemplo, algunos estudios muestran pocos indicios de que los polic\u00edas negros act\u00faen de manera menos discriminatoria que los blancos. En el caso de los docentes, estos indicios son m\u00e1s s\u00f3lidos. \u201cEn Brasil, estos estudios son muy raros y es a\u00fan m\u00e1s dif\u00edcil sacar conclusiones\u201d, dice la profesora de la FGV. Godinho apunta que, en el caso del poder legislativo, las investigaciones sugieren que una cantidad mayor de mujeres parlamentarias tiende a generar m\u00e1s pol\u00edticas orientadas hacia las mujeres.<\/p>\n<p>Como el proceso de ingreso a la funci\u00f3n p\u00fablica brasile\u00f1a se hace mediante concursos, y muchas de las carreras en la administraci\u00f3n del Estado tienen planes claros de promoci\u00f3n, se piensa que este sector es inmune a las cuestiones de g\u00e9nero y raza y, por ende, tiende a ser igualitario. Si bien no se trata de una noci\u00f3n del todo equivocada, resulta menos acertada cuanto m\u00e1s prestigiosas y concurridas son las oposiciones para los cargos, se\u00f1ala Lotta.<\/p>\n<p>Uno de los motivos es la realidad social en la que tienen lugar esos concursos. Para aprobar, hay que estudiar con ah\u00ednco y, a menudo, renunciar a otras actividades profesionales durante algunos a\u00f1os. \u201cLa trayectoria de las mujeres hace casi inconcebible dejar de estudiar cuando se tienen unos 25 a\u00f1os\u201d, dice la polit\u00f3loga. Las normas internas de progresi\u00f3n tampoco suelen tener en cuenta diferencias como el tiempo dedicado a la maternidad. As\u00ed, las desigualdades de la sociedad se ven reflejadas en la composici\u00f3n de la administraci\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-mulheres-publico-2023-03-info-3-640-1.png\" data-tablet_size=\"670x1190\" alt=\"LEGISLA\u00c7\u00c3O RELACIONADA \u00c0 IGUALDADE DE G\u00caNERO NA AM\u00c9RICA LATINA E CARIBE, POR PA\u00cdS\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-mulheres-publico-2023-03-info-3-640-1.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-mulheres-publico-2023-03-info-3-640-1.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-mulheres-publico-2023-03-info-3-760-1.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span>\n<p>Otras barreras son a\u00fan m\u00e1s expl\u00edcitas. En 2013, el Supremo Tribunal Federal [la Suprema Corte de Justicia de Brasil] dej\u00f3 sin efecto los concursos de ingreso a la polic\u00eda en el estado de Mato Grosso do Sul, que reservaban vacantes solamente para la formaci\u00f3n de oficiales varones. \u201cTambi\u00e9n hay criterios que, en la pr\u00e1ctica, acaban excluyendo a las mujeres de los concursos, porque se ven en desventaja y desisten de participar\u201d, comenta Lotta.<\/p>\n<p>Godinho cita el caso de la \u201cCarta europea para la igualdad de las mujeres y los varones en la vida local\u201d, publicada en 2006 por el Consejo de Municipios y Regiones de Europa, como ejemplo de iniciativa a favor de eliminar esas barreras. Tambi\u00e9n existen gu\u00edas como el <em>Manual de boas pr\u00e1ticas para a promo\u00e7\u00e3o da igualdade de g\u00eanero<\/em>, publicado por el Ministerio P\u00fablico del Trabajo en 2018, con el objetivo, entre otros, de disminuir las preguntas discriminatorias en las entrevistas de contrataci\u00f3n. Entre las proscritas figuran: \u201c\u00bfEst\u00e1 casada?, \u00bfTiene hijos?, \u00bfPiensa tenerlos?\u201d.<\/p>\n<p>Los mecanismos de promoci\u00f3n de la equidad de g\u00e9nero en Brasil son escasos en comparaci\u00f3n con los pa\u00edses vecinos. Seg\u00fan el BID, pa\u00edses tales como Bolivia, M\u00e9xico y Ecuador han incluido la paridad de g\u00e9nero en sus cartas constitucionales. Algunos, como en los casos de Colombia, Hait\u00ed y Panam\u00e1, tienen cupos de g\u00e9nero en la administraci\u00f3n p\u00fablica. Otros pa\u00edses cuentan con medidas de paridad en la legislaci\u00f3n referente al empleo p\u00fablico. En Brasil, desde 1997, solamente existen cupos para las candidaturas legislativas. La Ley de Cupos de la Administraci\u00f3n P\u00fablica, de 2014, reserva un 20 % de las vacantes en los concursos para personas negras, pero no contempla el g\u00e9nero.<\/p>\n<p>\u201cNo hay una panacea para lograr la igualdad. Es un error pensar que basta con que los concursos no concedan prioridad a los varones para que las mujeres ocupen sus espacios\u201d, advierte Lotta. \u201cEl problema es multidimensional. Es necesario recurrir a varios mecanismos articulados\u201d. Para ella, esta es la funci\u00f3n de las acciones afirmativas, que incluyen cuotas de admisi\u00f3n y de cobertura de cargos, adem\u00e1s de programas de formaci\u00f3n de l\u00edderes femeninas, manuales de buenas pr\u00e1cticas y reglas de promoci\u00f3n claras, entre otras.<\/p>\n<p>Entre las medidas por adoptarse, las investigadoras son un\u00e1nimes en mencionar la urgencia de equiparar la licencia por maternidad y la licencia por paternidad. En la administraci\u00f3n p\u00fablica brasile\u00f1a, la madre tiene derecho a 180 d\u00edas de licencia, mientras que el padre solamente puede tomarse 20. Esta diferencia condena a muchas mujeres al estancamiento profesional. La legislaci\u00f3n que se considera m\u00e1s avanzada en la materia es la de Suecia, donde los padres tienen derecho a 480 d\u00edas, repartidos seg\u00fan la elecci\u00f3n de ambos, pero con un m\u00ednimo de 90 d\u00edas para cada uno y una bonificaci\u00f3n si el reparto es equitativo. \u201cDe este modo, la pareja puede alternar por igual el tiempo que trabaja con el tiempo dedicado al cuidado de los hijos\u201d, argumenta Vaz.<\/p>\n<p>Otra iniciativa que ha dado buenos resultados es la mentor\u00eda, en la cual los profesionales m\u00e1s experimentados apadrinan a otros colegas que inician la carrera. La mentor\u00eda suele darse en el contexto de los programas de formaci\u00f3n de l\u00edderes femeninas, que buscan activamente a las profesionales con mayor potencial, que ofrecen cursos y ayudan a superar barreras. Lotta alude al empantanamiento que se produjo este a\u00f1o en el Ministerio de Planificaci\u00f3n para poner de relieve la importancia de estos programas. \u201cSi el problema es que no encontramos a estas mujeres, entonces form\u00e9moslas\u201d.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Libros<br \/>\n<\/strong>BAUTISTA, S. <em>et al<\/em>. <strong>Mulheres li\u0301deres no setor pu\u0301blico da Ame\u0301rica Latina e do Caribe: Lacunas e oportunidades<\/strong>. BID, 2022.<br \/>\nSOUZA, R. R. <em>et al<\/em>. (org.). <strong>A igualdade ter\u00e1 o rosto da mulher<\/strong>. Porto Alegre: Editorial de la UFRGS, 2021.<br \/>\nGODINHO, L. <em>et al<\/em>. <strong>Mulheres na func\u0327a\u0303o pu\u0301blica<\/strong>. Belo Horizonte: Fundaci\u00f3n Joa\u0303o Pinheiro, 2018.<br \/>\nGODINHO, L.\u00a0 <em>et al<\/em>. (org.). <strong>Mulheres, negras e gestoras: Porque sim!<\/strong> Belo Horizonte: Fundac\u0327a\u0303o Joa\u0303o Pinheiro, 2021.<br \/>\nLOTTA, G. <strong>Burocracia e implementac\u0327a\u0303o de poli\u0301ticas pu\u0301blicas: Desafios e potencialidades para reduc\u0327a\u0303o de desigualdades<\/strong>. Brasilia: Enap, 2021.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>BRASIL. Ministerio P\u00fablico del Trabajo. <strong>Manual de boas pra\u0301ticas para promoc\u0327a\u0303o de igualdade de ge\u0302nero<\/strong>. Brasilia: MPT, 2019.<br \/>\nLOPEZ, F. y GUEDES, E. Tre\u0302s de\u0301cadas de evoluc\u0327a\u0303o do funcionalismo p\u00fablico no Brasil (1986-2017). <strong>Atlas do Estado brasileiro<\/strong>. Brasilia: Ipea, 2020.<br \/>\nVAZ, D. V. Diferenc\u0327as salariais por ge\u0302nero no setor pu\u0301blico brasileiro no peri\u0301odo 2002-2015: Magnitude, evoluc\u0327a\u0303o e determinantes. <strong>Acta Scientiarum. Human and Social Sciences<\/strong>, v. 40, n. 2. 2018.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La presencia de mujeres en cargos p\u00fablicos directivos no llega al 20% en Brasil","protected":false},"author":613,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[330],"coauthors":[1619],"class_list":["post-479830","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-sociologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/479830","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/613"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=479830"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/479830\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":481623,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/479830\/revisions\/481623"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=479830"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=479830"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=479830"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=479830"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}