{"id":479939,"date":"2023-06-08T11:28:45","date_gmt":"2023-06-08T14:28:45","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=479939"},"modified":"2023-06-08T11:28:45","modified_gmt":"2023-06-08T14:28:45","slug":"cientificos-brasilenos-descubren-un-anillo-fuera-de-lugar-alrededor-de-un-objeto-lejano-del-sistema-solar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/cientificos-brasilenos-descubren-un-anillo-fuera-de-lugar-alrededor-de-un-objeto-lejano-del-sistema-solar\/","title":{"rendered":"Cient\u00edficos brasile\u00f1os descubren un anillo \u201cfuera de lugar\u201d alrededor de un objeto lejano del Sistema Solar"},"content":{"rendered":"<p>Un grupo internacional de 59 astr\u00f3nomos, liderado por brasile\u00f1os, descubri\u00f3 un denso anillo formado por peque\u00f1os bloques de hielo y rocas girando a 4.100 kil\u00f3metros (km) de distancia de un objeto distante del Sistema Solar. La presencia de esa estructura circular en una \u00f3rbita tan alejada del centro de Quaoar, como se denomina a ese g\u00e9lido objeto, contradice por completo un postulado fundamental de la mec\u00e1nica celeste. Seg\u00fan el l\u00edmite de Roche, una f\u00f3rmula utilizada desde mediados del siglo XIX para calcular la posici\u00f3n esperable de las estructuras c\u00f3smicas en torno a objetos mayores, tales como anillos y sat\u00e9lites naturales (lunas), el anillo situado alrededor de Quaoar deber\u00eda encontrarse a una distancia m\u00e1xima de 1.780 km.<\/p>\n<p>\u201cNunca antes se hab\u00eda observado un anillo denso en la \u00f3rbita de un objeto que estuviera fuera del l\u00edmite de Roche\u201d, explica el astrof\u00edsico Bruno Morgado, del Observatorio de Valongo de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (OV-UFRJ), principal responsable de este descubrimiento, descrito en un art\u00edculo publicado el 8 de febrero en la revista <em>Nature<\/em>. \u201cLo que deber\u00eda haberse formado a esa distancia de m\u00e1s de 4.000 km de Quaoar es una luna, no un anillo\u201d. El hallazgo conducir\u00eda a un ajuste de las teor\u00edas que prev\u00e9n la formaci\u00f3n de anillos y sat\u00e9lites en torno de los planetas y otros objetos celestes.<\/p>\n<p>Descubierto en 2002, Quaoar es un peque\u00f1o mundo helado, de 1.121 km de di\u00e1metro, unas 11,5 veces menor que el de la Tierra. Su nombre hace referencia al dios de la creaci\u00f3n en la mitolog\u00eda del pueblo originario americano Tongva, que habita en el actual territorio de Estados Unidos. En t\u00e9rminos generales, Quaoar es clasificado como un objeto transneptuniano. Se encuentra en el cintur\u00f3n de Kuiper, que comienza inmediatamente despu\u00e9s de la \u00f3rbita de Neptuno, el octavo planeta de nuestro sistema solar (Plut\u00f3n, que tambi\u00e9n se encuentra dentro del cintur\u00f3n, fue considerado el noveno planeta hasta 2006, cuando se lo degrad\u00f3 a la condici\u00f3n de planeta enano). El cintur\u00f3n de Kuiper est\u00e1 constituido por billones de trozos de materia (hielo y rocas) sobrantes del proceso de formaci\u00f3n del sistema solar, hace 4.600 millones de a\u00f1os. Sus fragmentos m\u00e1s destacados pueden clasificarse como cometas o planetas enanos. En el caso de Quaoar, que tiene la mitad del di\u00e1metro de Plut\u00f3n, es candidato a ser reconocido oficialmente como planeta enano.<\/p>\n<p>No existen im\u00e1genes del anillo de Quaoar, sino evidencias indirectas de su presencia. Los cient\u00edficos han observado desde varios telescopios ubicados en distintos puntos de la Tierra una disminuci\u00f3n del brillo de estrellas siempre que Quaoar y su anillo pasaban delante de ellas. \u201cSe trata de un fen\u00f3meno similar a un eclipse\u201d, compara el astrof\u00edsico Felipe Braga Ribas, de la Universidad Tecnol\u00f3gica Federal de Paran\u00e1 (UTFPR), otro de los autores del estudio. \u201cHemos registrado la firma t\u00edpica de un ocultamiento causado por el paso de un objeto con un anillo\u201d.<\/p>\n<p>La firma de un ocultamiento causado por un objeto con un anillo se caracteriza por producir, a lo largo de un minuto, tres reducciones sucesivas del brillo de la estrella: una menor, ocasionada por la interposici\u00f3n de una porci\u00f3n del anillo; una mayor, a causa del cruce del objeto en s\u00ed mismo (en este caso, Quaoar), y otra menor, producida por la otra parte del anillo. Las dos disminuciones menores de la luminosidad de estrellas causadas por el anillo de Quaoar presentaron una ligera diferencia de intensidad. \u201cEl anillo no es del todo sim\u00e9trico\u201d, dice el astrof\u00edsico Rafael Sfair, de la Facultad de Ingenier\u00eda y Ciencias de la Universidade Estadual Paulista (Unesp), quien tambi\u00e9n suscribe el estudio. \u201cUno de sus lados es m\u00e1s ancho que el otro\u201d. Las investigaciones de Sfair, quien estudia las caracter\u00edsticas y la din\u00e1mica orbital de los anillos, son financiadas en parte por un proyecto de la FAPESP.<\/p>\n<div id=\"attachment_479946\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-479946 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-Anel-Quaoar-2023-02-site-02-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"976\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-Anel-Quaoar-2023-02-site-02-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-Anel-Quaoar-2023-02-site-02-800-250x305.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-Anel-Quaoar-2023-02-site-02-800-700x854.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-Anel-Quaoar-2023-02-site-02-800-120x146.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">NASA \/ ESA \/ H. WEAVER \/ E. SMITH (STSCI)<\/span>Imagen tomada en 1994 que muestra los fragmentos del cometa Shoemaker-Levy 9, que se desintegr\u00f3 al cruzar el l\u00edmite de Roche de J\u00fapiter<span class=\"media-credits\">NASA \/ ESA \/ H. WEAVER \/ E. SMITH (STSCI)<\/span><\/p><\/div>\n<p>El valor del l\u00edmite de Roche se calcula a partir de ciertos par\u00e1metros, en particular, el radio y la densidad del objeto principal y el espesor de las estructuras que lo orbitan (lunas o anillos). <em>Grosso modo<\/em>, dentro de este l\u00edmite, la influencia de la fuerza gravitatoria del cuerpo mayor impide que los fragmentos de materia en su \u00f3rbita se unan y formen una luna. Tan solo existen una o dos excepciones conocidas para esta norma. En ese caso, el patr\u00f3n dominante es que surja un anillo alrededor del cuerpo mayor. Fuera del l\u00edmite de Roche, los fragmentos de materia son capaces de fusionarse y generar lunas. El propio Quaoar posee un sat\u00e9lite natural \u2013Weywot\u2013 que obedece a esta f\u00f3rmula.<\/p>\n<p>Cuando un sat\u00e9lite o un cometa cruzan el l\u00edmite de Roche de un planeta, tienden a desintegrarse por efecto de la gravedad del objeto mayor. En julio de 1992, el cometa Shoemaker-Levy 9 se fragment\u00f3 en m\u00e1s de 20 partes al cruzar el l\u00edmite de Roche de J\u00fapiter. Dos a\u00f1os despu\u00e9s, esas esquirlas se estrellaron contra el planeta.<\/p>\n<p>Uno de los planetas del sistema solar, Saturno, posee el mayor y m\u00e1s espectacular sistema de anillos. Tambi\u00e9n Urano, J\u00fapiter y Neptuno presentan estas estructuras circulares alrededor. En este siglo, tambi\u00e9n se han descubierto anillos en otros tipos de objetos, tales como planetas extrasolares, lunas, estrellas y otros cuerpos celestes. En 2013, Ribas fue el autor principal de un trabajo que descubri\u00f3 el primer anillo en torno de un asteroide situado entre las \u00f3rbitas de Saturno y Urano, un objeto de 250 km de di\u00e1metro denominado Chariklo. \u201cPero ese anillo se encuentra dentro del l\u00edmite de Roche\u201d, comenta el astrof\u00edsico de la UTFPR.<\/p>\n<p>Por el momento, los astrof\u00edsicos no hallan explicaci\u00f3n para la ubicaci\u00f3n tan apartada del anillo de Quaoar. Una posibilidad es que exista alguna influencia gravitatoria desconocida sobre el sistema que impida que los fragmentos que componen el anillo se unan y generen, como ser\u00eda de esperarse, un sat\u00e9lite natural. Esto podr\u00eda estar causado por una irregularidad de Quaoar, por su luna Weywot, o incluso por alg\u00fan peque\u00f1o sat\u00e9lite desconocido.<\/p>\n<p>\u201cSi fuera una estructura transitoria, el anillo deber\u00eda ir desapareciendo gradualmente a medida que su material vaya agrup\u00e1ndose\u201d, escribi\u00f3 el astrof\u00edsico Matthew Hedman, de la Universidad de Idaho (EE. UU.), en un art\u00edculo de comentario tambi\u00e9n publicado el 8 de febrero en la revista <em>Nature<\/em>. \u201cSin embargo, si fuera de larga duraci\u00f3n, las variaciones de opacidad a lo largo de su extensi\u00f3n pueden rastrearse en el tiempo para determinar con exactitud la velocidad a la que el material del anillo est\u00e1 orbitando alrededor de Quaoar\u201d.<\/p>\n<p>Los brasile\u00f1os Morgado, Ribas y Sfair sostienen que los fragmentos de un anillo como el hallado alrededor de este cuerpo helado del cintur\u00f3n de Kuiper, te\u00f3ricamente se aglutinar\u00edan y formar\u00edan una luna al cabo de entre 5 y 10 a\u00f1os. No se conoce la edad exacta de Quaoar, pero es razonable suponer que existe desde hace millones o incluso miles de millones de a\u00f1os. \u201cSer\u00eda casi imposible que hayamos tenido la suerte de descubrir el anillo poco antes de que sus fragmentos se unan y den origen a un sat\u00e9lite\u201d, comenta el astr\u00f3nomo de la UFRJ.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyectos<br \/>\n<\/strong>A relev\u00e2ncia dos pequenos corpos em din\u00e2mica orbital (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/97869\/a-relevancia-dos-pequenos-corpos-em-dinamica-orbital\/?q=16\/24561-0\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 16\/24561-0<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad <\/strong>Projeto Tem\u00e1tico; <strong>Investigador responsable<\/strong>\u00a0Othon Winter (Unesp);\u00a0<strong>Inversi\u00f3n <\/strong>R$ 5.015.245,17.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>MORGADO, B. E.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41586-022-05629-6\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">A dense ring of the trans-Neptunian object Quaoar outside its Roche limit<\/a>.\u00a0<strong>Nature<\/strong>. 8 feb. 2023.<br \/>\nHEDMAN. M. M.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/d41586-023-00270-3#:~:text=The%20ring%20discovered%20by%20Morgado,passed%20in%20front%20of%20them.\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">A planetary ring in a surprising place<\/a>.\u00a0<strong>Nature<\/strong>. 8 feb. 2023.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La estructura circular se encuentra ubicada alrededor de Quaoar, un cuerpo celeste helado situado en el cintur\u00f3n de Kuiper","protected":false},"author":13,"featured_media":479940,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[274,304],"coauthors":[101],"class_list":["post-479939","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-astronomia-es","tag-fisica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/479939","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=479939"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/479939\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":481394,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/479939\/revisions\/481394"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/479940"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=479939"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=479939"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=479939"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=479939"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}