{"id":479957,"date":"2023-06-08T11:26:35","date_gmt":"2023-06-08T14:26:35","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=479957"},"modified":"2023-06-08T12:02:04","modified_gmt":"2023-06-08T15:02:04","slug":"el-peso-de-los-ultraprocesados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-peso-de-los-ultraprocesados\/","title":{"rendered":"El peso de los ultraprocesados"},"content":{"rendered":"<p>Dos estudios recientes realizados en Brasil se\u00f1alan un importante v\u00ednculo estad\u00edstico entre el consumo excesivo de alimentos ultraprocesados y los casos de muertes evitables, sumado a la aceleraci\u00f3n del proceso de deterioro cognitivo en la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a. En un art\u00edculo publicado en noviembre pasado en la revista <em>American Journal of Preventive Medicine<\/em> se estima que, en 2019, al menos 57.000 muertes prematuras en el pa\u00eds habr\u00edan sido causadas por la ingesta excesiva de alimentos ultraprocesados. Otro estudio, publicado en diciembre de 2022 en la revista cient\u00edfica <em>JAMA Neurology<\/em>, sugiere que el consumo exacerbado de este tipo de alimentos acelera en un 28 % el declive de la cognici\u00f3n general en adultos.<\/p>\n<p>Los alimentos ultraprocesados contienen poco del valor nutritivo de sus ingredientes originales. Esta categor\u00eda gen\u00e9rica abarca un conjunto de alimentos a los que se ha a\u00f1adido un alto contenido de az\u00facar, grasa, sal o compuestos qu\u00edmicos con el prop\u00f3sito de aumentar su durabilidad o palatabilidad. Entre los ejemplos de este tipo de comidas, se incluyen embutidos como tales las salchichas, los <em>nuggets<\/em> de pollo, las galletas rellenas, los refrescos, los <em>snacks<\/em> y los helados y otras golosinas industrializadas. Los alimentos ultraprocesados son altamente cal\u00f3ricos. La ingesta de una hamburguesa congelada de 80 gramos (g), por ejemplo, equivale a incorporar el 25 % de la cantidad diaria recomendada de grasa. Una lata de refresco representa el 12 % del total de az\u00facar que una persona deber\u00eda consumir en 24 horas.<\/p>\n<p>La Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) define como muertes prematuras a aquellas que se producen entre los 30 y los 69 a\u00f1os y, por lo tanto, no est\u00e1n asociadas solamente con la vejez. Los accidentes de tr\u00e1nsito, los homicidios, las ca\u00eddas y los envenenamientos figuran entre las causas m\u00e1s comunes de muertes evitables, adem\u00e1s de las denominadas enfermedades no transmisibles, tales como los problemas card\u00edacos, la obesidad y el c\u00e1ncer.<\/p>\n<p>Con base en un modelo epidemiol\u00f3gico, los investigadores calcularon la cifra de muertes no naturales vinculadas al consumo de ultraprocesados en Brasil, en 2019. \u201cNuestro modelo considera al consumo de ultraprocesados de una poblaci\u00f3n como factor de riesgo de muertes prematuras y relaciona este dato con la estimaci\u00f3n de riesgo y muerte por todas las causas, seg\u00fan la literatura cient\u00edfica internacional\u201d, explica el bi\u00f3logo Eduardo Nilson, investigador asociado al N\u00facleo de Investigaciones Epidemiol\u00f3gicas en Nutrici\u00f3n y Salud, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (Nupens-USP) y de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz), en Brasilia, autor principal del primer estudio.<\/p>\n<p>El trabajo consider\u00f3 tuvo en cuenta la Encuesta de Presupuestos Familiares 2017-2018, realizada por el Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica (IBGE), como indicador del nivel de consumo de alimentos ultraprocesados en el pa\u00eds. La investigaci\u00f3n estim\u00f3 que el porcentaje diario de la dieta compuesto por ultraprocesados var\u00eda entre el 13 % y el 21 % en la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a, seg\u00fan el sexo y la edad de los encuestados. Estos datos, sumados a la informaci\u00f3n suministrada por la base de datos DataSUS, del Ministerio de Salud, permitieron estimar que, en 2019, unas 57.000 muertes prematuras estaban asociadas al consumo de ultraprocesados. Esta cifra equivale a un 10,5 % del total de decesos prematuros de brasile\u00f1os en ese per\u00edodo. Si se consideran solamente las v\u00edctimas fatales atribuidas a enfermedades no transmisibles, el consumo de alimentos industrializados representar\u00eda una porci\u00f3n sustancialmente mayor: el 21,8 % de las muertes dentro de esta categor\u00eda.<\/p>\n<div id=\"attachment_479966\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-479966 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-ultraprocessados-salsicha-2023-03-site-1140-01-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"608\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-ultraprocessados-salsicha-2023-03-site-1140-01-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-ultraprocessados-salsicha-2023-03-site-1140-01-1-250x133.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-ultraprocessados-salsicha-2023-03-site-1140-01-1-700x373.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-ultraprocessados-salsicha-2023-03-site-1140-01-1-120x64.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves\u2009\/\u2009Revista Pesquisa FAPESP<\/span>El estudio apunt\u00f3 una disminuci\u00f3n de un 28 % de las funciones cognitivas en adultos cuya dieta estaba compuesta por m\u00e1s de una quinta parte de alimentos ultraprocesados<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves\u2009\/\u2009Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/p><\/div>\n<p>El art\u00edculo, que tambi\u00e9n cont\u00f3 con la colaboraci\u00f3n de colegas de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp) y de la Universidad Cat\u00f3lica de Chile, tambi\u00e9n proyecta c\u00f3mo ser\u00edan tres escenarios en los que los brasile\u00f1os redujeran el promedio total de calor\u00edas obtenidas a trav\u00e9s del consumo de este tipo de alimentos poco saludables. La reducci\u00f3n de un 10 % de la injerencia de estos componentes en la dieta evitar\u00eda 5.900 muertes prematuras. Una reducci\u00f3n de un 20 % ahorrar\u00eda 12.000 muertes. Un recorte m\u00e1s significativo, de un 50 % del consumo de ultraprocesados, supondr\u00eda la salvaci\u00f3n de 29.300 vidas por a\u00f1o.<\/p>\n<p>Los investigadores propugnan la adopci\u00f3n de medidas que desalienten la ingesta de alimentos ultraprocesados. Desde octubre del a\u00f1o pasado, la legislaci\u00f3n brasile\u00f1a comenz\u00f3 a exigir la incorporaci\u00f3n de un etiquetado frontal en los envases de los alimentos para informar del contenido elevado de tres nutrientes en su composici\u00f3n: los az\u00facares a\u00f1adidos, las grasas saturadas y el sodio (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-envases-de-alimentos-exhibiran-una-etiqueta-frontal-con-la-advertencia-de-cantidades-elevadas-de-azucar-sodio-y-grasas-saturadas\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 319<\/em><\/a>). Las grandes empresas tienen 12 meses de plazo para adaptarse a la nueva normativa. Para los peque\u00f1os productores, el plazo es de 2 a\u00f1os. \u201cOtras disposiciones saludables incluyen la regulaci\u00f3n de la comercializaci\u00f3n de alimentos en el \u00e1mbito escolar y laboral, la adopci\u00f3n de subsidios destinados a la producci\u00f3n y venta de productos locales frescos y mayores impuestos para los ultraprocesados\u201d, dice Nilson.<\/p>\n<p>Para Gunter Kuhle, profesor de nutrici\u00f3n y ciencia de la alimentaci\u00f3n de la Universidad de Reading, en el Reino Unido, quien no particip\u00f3 en el estudio, no puede descartarse que los consumidores de alimentos ultraprocesados tengan otros factores de riesgo, como el h\u00e1bito de fumar o la falta de actividad f\u00edsica, que tambi\u00e9n propician la ocurrencia de muertes prematuras. \u201cNo sabemos hasta qu\u00e9 punto los alimentos ultraprocesados son responsables de problemas en la salud o si constituyen otro indicador de un estilo de vida poco sano\u201d, reflexiona Kuhle, en el marco de una entrevista concedida a <em>Pesquisa FAPESP<\/em>.<\/p>\n<p>En el segundo art\u00edculo se informa acerca del descubrimiento de una asociaci\u00f3n entre el consumo excesivo de ultraprocesados y un problema m\u00e1s sutil: el deterioro de la funci\u00f3n cognitiva. El grupo estudi\u00f3 si una dieta abundante en comida industrializada podr\u00eda acelerar un declive del dominio de las facultades mentales, especialmente las llamadas funciones ejecutivas. M\u00e1s all\u00e1 de su importancia para el raciocinio y la capacidad de resoluci\u00f3n de problemas, estas funciones regulan las habilidades asociadas a la autonom\u00eda, tales como el control consciente de las actividades, los pensamientos y las emociones.<\/p>\n<p>Los datos del trabajo fueron recabados entre 2008 y 2017 en el Estudio Longitudinal de Salud del Adulto (Elsa), que cuenta con financiaci\u00f3n de la FAPESP y del Ministerio de Salud de Brasil. Se analiz\u00f3 la informaci\u00f3n de 10.775 personas de seis ciudades brasile\u00f1as: las capitales de los estados del sudeste [S\u00e3o Paulo, R\u00edo de Janeiro, Belo Horizonte y Vit\u00f3ria], a las que se sumaron Porto Alegre [Rio Grande do Sul] y Salvador [Bah\u00eda]. Todos los voluntarios eran empleados universitarios activos o jubilados, mayores de 35 a\u00f1os. El promedio de edad de los participantes fue de 50,6 a\u00f1os. Se realiz\u00f3 un seguimiento de cada uno de los voluntarios durante 8 a\u00f1os, y se los evalu\u00f3 en tres momentos diferentes.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"675\" class=\"size-full wp-image-479958 alignnone\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-ultraprocessados-batatas-2023-03-site-02-1.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-ultraprocessados-batatas-2023-03-site-02-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-ultraprocessados-batatas-2023-03-site-02-1-250x148.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-ultraprocessados-batatas-2023-03-site-02-1-700x414.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/RPF-ultraprocessados-batatas-2023-03-site-02-1-120x71.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves\u2009\/\u2009Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/p>\n<p>Inicialmente, las personas respondieron un cuestionario de 114 \u00edtems referidos a sus h\u00e1bitos alimentarios. Las preguntas ten\u00edan por objeto entender qu\u00e9 proporci\u00f3n de su dieta estaba compuesta por alimentos no procesados (tales como frutas, cereales integrales y vegetales frescos) y ultraprocesados. A continuaci\u00f3n, los participantes fueron separados en cuatro grupos, seg\u00fan su nivel de ingesta de comida industrializada. El grupo que consum\u00eda m\u00e1s ultraprocesados, en general, estaba compuesto por los voluntarios m\u00e1s j\u00f3venes, mujeres y blancos. Su nivel de escolaridad era mayor, fumaban menos y tambi\u00e9n beb\u00edan menos alcohol. Hac\u00edan menos actividad f\u00edsica y ten\u00edan menos comorbilidades, pero presentaban s\u00edntomas depresivos.<\/p>\n<p>\u201cEn Estados Unidos, la tendencia marca que los individuos con menores ingresos consumen m\u00e1s ultraprocesados. All\u00e1, estos productos son muy baratos. Aqu\u00ed en Brasil, la tendencia es notoriamente inversa: cuanto mayor es el nivel de ingresos, tambi\u00e9n lo es el de ultraprocesados\u201d, dice la bi\u00f3loga Nat\u00e1lia Gon\u00e7alves, investigadora del Departamento de Patolog\u00eda de la Facultad de Medicina de la USP, autora principal del estudio.<\/p>\n<p>El rendimiento cognitivo de cada grupo fue puesto a prueba mediante ex\u00e1menes de cognici\u00f3n. Los que obten\u00edan m\u00e1s de un 20\u00a0% de sus calor\u00edas diarias comiendo ultraprocesados presentaron un \u00edndice de declinaci\u00f3n general del nivel de cognici\u00f3n un 28 % m\u00e1s pronto que el grupo que extra\u00eda menos de un 20 % de su energ\u00eda a trav\u00e9s del consumo de ese tipo de alimentos. El deterioro de la funci\u00f3n ejecutiva, m\u00e1s relacionado con el control de los pensamientos y las acciones, fue un 25 % m\u00e1s r\u00e1pido en los individuos que inger\u00edan mucha comida ultraprocesada.<\/p>\n<p>Seg\u00fan los investigadores, las mermas cognitivas medidas en el estudio pueden dificultar, en parte, la realizaci\u00f3n de tareas tales como almacenar y relacionar informaci\u00f3n a corto plazo, retomar una actividad tras una interrupci\u00f3n o leer un texto en un ambiente ruidoso. El declive de la capacidad cerebral, sobre todo en las funciones ejecutivas, comienza a producirse, si bien que lentamente, a partir de los 25 a\u00f1os y se acent\u00faa con paso del tiempo. \u201cEsto es normal. Lo que estamos tratando de entender es si una buena alimentaci\u00f3n, con pocos ultraprocesados, puede impedir que estos efectos aparezcan antes de tiempo\u201d, comenta Gon\u00e7alves.<\/p>\n<p>Los estudios que indagan en el v\u00ednculo entre dos par\u00e1metros como el consumo de alimentos ultraprocesados y la incidencia de enfermedades o muertes, tienen sus limitaciones. Apuntan una fuerte correlaci\u00f3n estad\u00edstica de que la alteraci\u00f3n de una variable conduce a modificaciones en la otra. En este caso, la cantidad de comida industrializada ingerida parece tener que ver con la aparici\u00f3n de enfermedades y la cantidad de muertes prematuras. Sin embargo, estos estudios no consiguen demostrar cu\u00e1l ser\u00eda el mecanismo subyacente tras esta aparente correlaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La geriatra Claudia Suemoto, de la Facultad de Medicina de la USP, quien coordin\u00f3 el estudio Elsa sobre ultraprocesados y rendimiento cognitivo, espera poder superar pronto esta limitaci\u00f3n. Se tomar\u00e1n im\u00e1genes del cerebro de los voluntarios para comprobar si el consumo elevado de ultraprocesados puede causar eventos isqu\u00e9micos o peque\u00f1os derrames cerebrales que, con el tiempo, podr\u00edan comprometer las funciones cognitivas. \u201cDe esa manera podr\u00edamos investigar posibles mecanismos que expliquen esa asociaci\u00f3n desde un punto de vista estructural\u201d, dice Suemoto.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<br \/>\n<\/strong>Los determinantes del envejecimiento cerebral sano en el Estudio Longitudinal de Salud del Adulto (Elsa-Brasil) (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/111153\/os-determinantes-do-envelhecimento-cerebral-saudavel-no-estudo-longitudinal-de-saude-do-adulto-elsa-\/?q=20\/09468-9\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 20\/09468-9<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Investigadora responsable <\/strong>Alessandra Carvalho Goulart (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 4.202.332,88.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>NILSON, E. A. F. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S0749379722004299\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Premature deaths attributable to the consumption of ultraprocessed foods in Brazil<\/a>. <strong>American Journal of Preventive Medicine<\/strong>. v. 64, n. 1. ene. 2023.<br \/>\nGON\u00c7ALVES, N. G.<em> et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/jamanetwork.com\/journals\/jamaneurology\/article-abstract\/2799140\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Consumption of ultra-processed foods and cognitive decline in the Elsa \u2013 Brasil study: A prospective study<\/a>. <strong>JAMA Neurology<\/strong>. 5 dic. 2022.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Estudios asocian a los alimentos ultraprocesados con el 10% de las muertes tempranas en Brasil","protected":false},"author":714,"featured_media":479962,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[316,320,329],"coauthors":[4153],"class_list":["post-479957","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-medicina-es","tag-nutricion","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/479957","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/714"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=479957"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/479957\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":481612,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/479957\/revisions\/481612"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/479962"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=479957"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=479957"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=479957"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=479957"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}