{"id":481397,"date":"2023-06-07T14:48:12","date_gmt":"2023-06-07T17:48:12","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=481397"},"modified":"2023-06-07T14:48:12","modified_gmt":"2023-06-07T17:48:12","slug":"cuando-la-mala-conducta-esquiva-el-castigo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/cuando-la-mala-conducta-esquiva-el-castigo\/","title":{"rendered":"Cuando la mala conducta esquiva el castigo"},"content":{"rendered":"<p>Dos investigadores espa\u00f1oles recabaron nuevas evidencias acerca de la voluntad y la capacidad de las revistas cient\u00edficas para responder a las denuncias de errores o de mala conducta en los art\u00edculos publicados. Se detect\u00f3 que solamente uno de cada cinco <em>papers<\/em> se\u00f1alados como problem\u00e1ticos o sospechosos en una red social acad\u00e9mica fue objeto de notas editoriales, declaraciones p\u00fablicas en las que las revistas informan sobre la existencia de investigaciones al respecto del trabajo en cuesti\u00f3n, publican erratas o bien, en casos graves, anuncian la retractaci\u00f3n del estudio declar\u00e1ndolo inv\u00e1lido.<\/p>\n<p>En una investigaci\u00f3n publicada en enero en la revista <em>Profesional de la Informaci\u00f3n<\/em>, el cient\u00edfico de la informaci\u00f3n Jos\u00e9 Luis Ortega y la cient\u00edfica de datos Lorena Delgado-Quir\u00f3s rastrearon comentarios sobre el contenido de miles de art\u00edculos almacenados en el sitio web PubPeer, una plataforma digital con sede en Estados Unidos creada en 2012, a trav\u00e9s de la cual se puede opinar sobre las conclusiones de cualquier <em>paper<\/em> y se\u00f1alar eventuales errores e inconsistencias, en una especie de revisi\u00f3n por pares realizada con posterioridad a la publicaci\u00f3n de los trabajos. Como las cr\u00edticas y los an\u00e1lisis pueden hacerse en forma an\u00f3nima, este foro en l\u00ednea se ha convertido en un popular repositorio de denuncias de mala conducta.<\/p>\n<p>Ambos investigadores examinaron una muestra compuesta por 17.244 art\u00edculos que recibieron comentarios en PubPeer hasta 2020. En 14.290 de esos art\u00edculos, lo que equivale al 82,9 %, se hallaron pruebas de fraude, manipulaciones, fallas metodol\u00f3gicas o errores cometidos de buena fe. No se tuvieron en cuenta las denuncias formuladas por robots, como las formuladas en 2016 por el <em>software <\/em>Statcheck, que detect\u00f3 inconsistencias estad\u00edsticas en m\u00e1s de 50.000 trabajos del \u00e1rea de la psicolog\u00eda y public\u00f3 alertas autom\u00e1ticos en la lista de comentarios de cada uno de ellos en PubPeer (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/dudas-estadisticas\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en<\/em> <\/a><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/dudas-estadisticas\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 253<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>El paso siguiente consisti\u00f3 en identificar si las denuncias tuvieron repercusiones. Para ello se analizaron los registros de bases de datos como PubMed, que recopila res\u00famenes de art\u00edculos de las \u00e1reas biom\u00e9dicas, y del sitio web Retraction Watch, que monitorea las retractaciones. El resultado fue que tan solo el 21,5 % de los trabajos de la muestra se\u00f1alados como problem\u00e1ticos fue objeto de alguna declaraci\u00f3n de sus editores. Dependiendo del tipo de error o de mala conducta, la cantidad de advertencias editoriales era variable; en t\u00e9rminos relativos, fueron m\u00e1s frecuentes cuando la denuncia inclu\u00eda fraude, categor\u00eda que abarca contravenciones tales como plagio, falsa autor\u00eda y manipulaci\u00f3n de la revisi\u00f3n por pares: de 1.698 art\u00edculos que recibieron comentarios que inclu\u00edan estas formas de mala conducta, 499 \u2013el 29,4 %\u2013 dieron lugar a alg\u00fan tipo de manifestaci\u00f3n por parte de la revista. En cifras absolutas, la impugnaci\u00f3n m\u00e1s frecuente inclu\u00eda manipulaci\u00f3n o falsificaci\u00f3n de datos o im\u00e1genes. Fueron 10.989 <em>papers<\/em>, de los cuales 2.256 \u2013el 20,5 %\u2013 motivaron reacciones editoriales. \u201cLas revistas deben mejorar su respuesta a los art\u00edculos problem\u00e1ticos\u201d, escribieron Ortega y Delgado Quir\u00f3s, ambos del Instituto de Estudios Sociales Avanzados de C\u00f3rdoba, vinculado al Consejo Nacional de Investigaciones Cient\u00edficas de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Los autores reconocen que este estudio tiene una limitaci\u00f3n importante: las denuncias presentadas a PubPeer no siempre se basan en evidencias y, en una cantidad de casos dif\u00edcil de calcular, pueden ser infundadas e injustas. Es posible que muchas denuncias hayan sido investigadas preliminarmente y desestimadas. Y como las publicaciones no lo registran abiertamente ni se jactan de este tipo de averiguaciones, no puede saberse cu\u00e1ntas han sido.<\/p>\n<p>No obstante, algunas publicaciones son mucho m\u00e1s rigurosas que otras a la hora de evaluar y aportar transparencia al respecto de errores y casos de mala conducta, lo que parece dar cuenta de algunas deficiencias en los mecanismos de autocorrecci\u00f3n de los registros cient\u00edficos. El estudio mostr\u00f3 datos sobre las 10 revistas con m\u00e1s art\u00edculos problem\u00e1ticos de la muestra evaluada. La centenaria <em>Journal of Biological Chemistry<\/em>, revista publicada por la Sociedad Estadounidense de Bioqu\u00edmica y Biolog\u00eda Molecular, qued\u00f3 al tope de la lista, con un 5,3 % de los art\u00edculos problem\u00e1ticos de la muestra. Luego se ubic\u00f3 <em>PLOS ONE<\/em>, con un 3,7 %. Pero ambas tambi\u00e9n fueron las que publicaron notas editoriales y fe de erratas con mayor frecuencia, en un 38,2 % y un 36,3 % de los casos respectivamente. En el caso de <em>PLOS ONE<\/em>, la respuesta est\u00e1 relacionada con la creaci\u00f3n, en 2018, de un equipo abocado a la averiguaci\u00f3n de los problemas \u00e9ticos, tras haber sido objeto de una ola de denuncias de manipulaci\u00f3n de im\u00e1genes en <em>papers<\/em> publicados entre 2014 y 2016 (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-juego-de-cartas-marcadas-en-el-analisis-de-articulos-lleva-a-la-retractacion-de-20-trabajos-publicados-en-una-revista-cientifica\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 319<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>En el extremo opuesto, t\u00edtulos tales como <em>Oncotarget<\/em> y <em>Oncogene<\/em> fueron los que menos reaccionaron, con respuestas para el 13 % y el 14,3 % de los trabajos denunciados respectivamente. Las \u00e1reas de ciencias de la vida (el 56,6 %) y ciencias de la salud (el 19,6 %) fueron las que m\u00e1s art\u00edculos sospechosos registraron. Las revistas con contenido multidisciplinario (el 28,6 %) publicaron m\u00e1s notas editoriales que las de ciencias de la vida (el 22,5 %) y de ciencias sociales y humanidades (el 21 %). \u201cEsto sugiere que las revistas multidisciplinarias tendr\u00edan un mayor control sobre las publicaciones problem\u00e1ticas\u201d, escribieron los autores.<\/p>\n<p>El \u00edndice de respuesta de las revistas fue mayor para los trabajos publicados m\u00e1s recientemente: entre los de 2019, se publicaron notas editoriales sobre el 34 % de los art\u00edculos. Seg\u00fan los autores, existen indicios de que la rigurosidad, si bien lentamente, ha ido aumentando a\u00f1o tras a\u00f1o. Otro hallazgo interesante del estudio apunta que las revistas prestigiosas, aquellas que ostentan los \u00edndices de cita m\u00e1s altos, concentran m\u00e1s denuncias de manipulaci\u00f3n de im\u00e1genes, mientras que el plagio es la principal objeci\u00f3n en las revistas de bajo impacto.<\/p>\n<p>La idea de que las revistas no siempre son capaces de activar los mecanismos de autocorrecci\u00f3n no es nueva y ya ha sido delineada en otros estudios. En algunos, el n\u00famero de art\u00edculos con problemas que escaparon de la retractaci\u00f3n fue peque\u00f1o, lo que se atribuye al hecho de que los casos incluyeron denuncias formales ante organismos de averiguaci\u00f3n. Un estudio publicado en 2007 en la revista <em>Science and Engineering Ethics<\/em> examin\u00f3 casos de mala conducta en art\u00edculos del \u00e1rea biom\u00e9dica descritos en los informes anuales de los Institutos Nacionales de Salud (NIH), que constituyen la agencia de investigaci\u00f3n biom\u00e9dica de Estados Unidos, y de la Oficina de Integridad Cient\u00edfica (ORI) de ese pa\u00eds, y verific\u00f3 que el 83 % de los <em>papers<\/em> mencionados como defectuosos en esos informes fue objeto de retractaci\u00f3n. En otros casos, la cifra de art\u00edculos sospechosos que no han sido retractados parece haber sido mucho mayor. En 2016, la microbi\u00f3loga Elizabeth Bik inspeccion\u00f3 manualmente im\u00e1genes de pruebas <em>western blot<\/em> \u2013un m\u00e9todo empleado en el \u00e1mbito de la biolog\u00eda molecular para identificar prote\u00ednas\u2013 divulgadas en 20.621 estudios del \u00e1rea biom\u00e9dica publicados en 40 revistas entre 1995 y 2014 (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-espectro-de-las-imagenes-duplicadas\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 245<\/em><\/a>). Identific\u00f3 im\u00e1genes alteradas en 782 <em>papers<\/em>, un 3,8 % del total, y en muchos de esos casos, seg\u00fan Bik, las modificaciones realizadas con Photoshop parec\u00edan intencionales y de car\u00e1cter fraudulento. La investigadora inform\u00f3 a los editores de las publicaciones y les escribi\u00f3 a 10 instituciones en donde trabajaban investigadores responsables de problemas recurrentes. El saldo de la iniciativa, seg\u00fan revel\u00f3 entonces, fue modesto: tan solo 6 art\u00edculos fueron retractados y 60 corregidos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un estudio sugiere que tan solo uno de cada cinco art\u00edculos con errores o sospechas de irregularidades suscita reacciones en la revista que lo public\u00f3","protected":false},"author":11,"featured_media":468689,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[178],"tags":[284,288,299,1169],"coauthors":[98],"class_list":["post-481397","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-buenas-practicas","tag-cienciometria-es","tag-computacion","tag-etica-es","tag-matematica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/481397","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=481397"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/481397\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":481399,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/481397\/revisions\/481399"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/468689"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=481397"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=481397"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=481397"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=481397"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}