{"id":482423,"date":"2023-06-23T00:12:18","date_gmt":"2023-06-23T03:12:18","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=482423"},"modified":"2023-06-23T13:25:01","modified_gmt":"2023-06-23T16:25:01","slug":"el-fisico-que-construia-puentes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-fisico-que-construia-puentes\/","title":{"rendered":"El f\u00edsico que constru\u00eda puentes"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_482435\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright vertical\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-482435 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RPF-memoria-meyer-retrato-cachimbo-2023-04-site-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"723\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RPF-memoria-meyer-retrato-cachimbo-2023-04-site-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RPF-memoria-meyer-retrato-cachimbo-2023-04-site-1140-250x159.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RPF-memoria-meyer-retrato-cachimbo-2023-04-site-1140-700x444.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RPF-memoria-meyer-retrato-cachimbo-2023-04-site-1140-120x76.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Meyer a los 40 a\u00f1os, cuando viv\u00eda en Francia<\/p><\/div>\n<p>El hombre ten\u00eda tres nombres diferentes, dos nacionalidades y ning\u00fan diploma en f\u00edsica. Aun sin un papel que acreditara formalmente t\u00edtulos de grado y posgrado, Jo\u00e3o Alberto Meyer (1925-2010), m\u00e1s conocido como Jean Meyer, fue un f\u00edsico que trabaj\u00f3 en algunas de las instituciones de investigaci\u00f3n cient\u00edfica m\u00e1s prestigiosas del mundo. En Europa, contribuy\u00f3 al desarrollo experimental de la f\u00edsica de part\u00edculas, principalmente en la Organizaci\u00f3n Europea para la Investigaci\u00f3n Nuclear (Cern), en Ginebra (Suiza), y en la d\u00e9cada de 1970 dirigi\u00f3 un proyecto de estudio pionero sobre fuentes de energ\u00edas alternativas en la Universidad de Campinas (Unicamp). Para quienes lo conocieron, Meyer fue un constructor de puentes cient\u00edficos y humanos, capaz de aglutinar estudiantes y liderar proyectos interdisciplinarios como pocos.<\/p>\n<p>Hans Albert, tal como era su nombre verdadero, naci\u00f3 en la que entonces era la ciudad-estado de Danzig (hoy Gdansk, en Polonia), en el seno de una familia jud\u00eda con una buena situaci\u00f3n econ\u00f3mica. En 1935, dejando parte de su patrimonio atr\u00e1s, los Meyer huyeron de la creciente persecuci\u00f3n antisemita y recalaron en Francia. En uno de los liceos m\u00e1s tradicionales de Par\u00eds, Hans se convirti\u00f3 en Jean. \u201cEse es el nombre con el cual a\u00fan hoy su familia y muchos amigos se refieren a \u00e9l\u201d, explica el f\u00edsico Bruno Meyer, consultor en el \u00e1rea de energ\u00eda en Francia, uno de sus cuatro hijos.<\/p>\n<p>Ante la inminencia de la invasi\u00f3n alemana a Francia, en 1940, los Meyer huyeron nuevamente, en primera instancia hacia Madrid y despu\u00e9s a S\u00e3o Paulo. Con su familia viviendo estrecheces econ\u00f3micas y siendo un muchachito, Jean tuvo que trabajar, pese a su excelente rendimiento escolar y habiendo completado el equivalente a la ense\u00f1anza media en el Liceo Pasteur de S\u00e3o Paulo a los 16 a\u00f1os.<\/p>\n<div id=\"attachment_482431\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-482431 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RPF-memoria-meyer-cern-2023-04-site-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"1146\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RPF-memoria-meyer-cern-2023-04-site-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RPF-memoria-meyer-cern-2023-04-site-1140-250x251.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RPF-memoria-meyer-cern-2023-04-site-1140-700x704.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RPF-memoria-meyer-cern-2023-04-site-1140-120x121.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">CERN<\/span>C\u00e1mara de burbujas construida en el Centro de Investigaciones Nucleares de Saclay, utilizada en el Cern en los a\u00f1os 1960<span class=\"media-credits\">CERN<\/span><\/p><\/div>\n<p>Como empleado de la empresa qu\u00edmica Orquima, hizo un poco de todo, llegando incluso a limpiar los retretes, relata su hijo. Hasta que conoci\u00f3 al director cient\u00edfico de la empresa, Pawel Krumholz (1909-1973), un qu\u00edmico polaco naturalizado brasile\u00f1o que lo ascendi\u00f3 al puesto de t\u00e9cnico de laboratorio. La admiraci\u00f3n que sent\u00eda por Krumholz motiv\u00f3 a Meyer a estudiar una carrera universitaria. A mediados de la d\u00e9cada de 1940, quiso ingresar a la licenciatura en qu\u00edmica en la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), pero en ese entonces no se aceptaban los diplomas otorgados por colegios franceses para acceder a la educaci\u00f3n superior. Le aconsejaron que fuera a hablar con el f\u00edsico \u00edtalo-ucraniano Gleb Wataghin (1899-1986), en la naciente Facultad de Filosof\u00eda, Ciencias y Letras de la USP, fundada en 1934. Impresionado con las habilidades pr\u00e1cticas de Meyer para el manejo del instrumental de laboratorio, Wataghin se convenci\u00f3 de que el joven ten\u00eda que convertirse en f\u00edsico y prometi\u00f3 resolverle la cuesti\u00f3n del diploma. \u201cNunca lo hizo, pero el caso es que mediante ese artificio ingres\u00e9 al \u00e1rea de la f\u00edsica\u201d, relat\u00f3 Meyer en 1977, en el marco de una entrevista para el proyecto Historia de la Ciencia en Brasil, de la Fundaci\u00f3n Getulio Vargas de R\u00edo de Janeiro.<\/p>\n<p>En los albores de la d\u00e9cada de 1940 en S\u00e3o Paulo, la f\u00edsica moderna era debatida por docentes y estudiantes en un clima de efervescencia intelectual, que inclu\u00eda noches de seminarios sobre mec\u00e1nica cu\u00e1ntica y relatividad general, en el domicilio del f\u00edsico pernambucano M\u00e1rio Schenberg (1914-1990) (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/entre-estrellas-politicos-y-artistas\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 307<\/em><\/a>). Schenberg organizaba los seminarios y debat\u00eda los temas candentes de la f\u00edsica moderna, pero tambi\u00e9n se manten\u00edan conversaciones sobre filosof\u00eda y arte con escritores, pintores y fil\u00f3sofos. \u201cHab\u00eda pocos alumnos para muchos profesores\u201d, seg\u00fan las propias palabras de Meyer. Fue en estos seminarios donde Meyer descubri\u00f3 la f\u00edsica de part\u00edculas, a la que dedicar\u00eda la mayor parte de su trayectoria.<\/p>\n<p>A principios de los a\u00f1os 1950, ya nacionalizado brasile\u00f1o y habi\u00e9ndose convertido oficialmente en Jo\u00e3o Alberto, Meyer ocup\u00f3 el puesto de asistente de investigaci\u00f3n en f\u00edsica en la USP. Recientemente casado con la profesora y cr\u00edtica literaria brasile\u00f1a Marlyse Meyer (1924-2010), regres\u00f3 a Francia en 1952 con una beca de investigaci\u00f3n. Pas\u00f3 un a\u00f1o en la Escuela Polit\u00e9cnica de Par\u00eds, donde se familiariz\u00f3 con uno de los principales temas de la \u00e9poca, las c\u00e1maras de burbujas, un dispositivo fundamental para observar, en ese entonces, las propiedades de los fragmentos resultantes de las colisiones entre part\u00edculas subat\u00f3micas. Al regresar a la USP, a\u00fan en la d\u00e9cada de 1950, se vio en la inusitada situaci\u00f3n de ser, simult\u00e1neamente, asistente y alumno: la falta de un diploma tambi\u00e9n fue un pretexto para pagarle un sueldo que \u00e9l consideraba demasiado bajo. En 1956, se march\u00f3 a investigar en la Universidad de Padua, en Italia. La modesta remuneraci\u00f3n se compensaba con la posibilidad de construir la primera c\u00e1mara de burbujas de Europa, inventada unos a\u00f1os antes en Estados Unidos.<\/p>\n<div id=\"attachment_482443\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-482443 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RPF-memoria-meyer-unicamp-2023-04-site-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"1214\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RPF-memoria-meyer-unicamp-2023-04-site-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RPF-memoria-meyer-unicamp-2023-04-site-1140-250x266.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RPF-memoria-meyer-unicamp-2023-04-site-1140-700x745.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RPF-memoria-meyer-unicamp-2023-04-site-1140-120x128.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Colecci\u00f3n Privada Bruno Meyer <\/span>En la Unicamp, en 1975: Meyer (<em>de pie<\/em>), creador del Laboratorio de Hidr\u00f3geno, flanqueado por C\u00e9sar Lattes y Carola Dobrigkeit, ambos del Instituto de F\u00edsica<span class=\"media-credits\">Colecci\u00f3n Privada Bruno Meyer <\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>En francia y suiza<br \/>\n<\/strong>El \u00e9xito del experimento en Padua le vali\u00f3 una invitaci\u00f3n del Centro de Investigaciones Nucleares de Saclay, en Francia, para armar un grupo de estudio y desarrollo de c\u00e1maras de burbujas. \u201cSu reputaci\u00f3n cient\u00edfica, de la que discretamente se enorgullec\u00eda, la adquiri\u00f3 principalmente por su contribuci\u00f3n al desarrollo y la utilizaci\u00f3n cient\u00edfica de esos dispositivos\u201d, dice el f\u00edsico Marcus Zwanziger, profesor jubilado de la Unicamp. Los experimentos y el desarrollo del aparato experimental fueron sus mayores pasiones. \u201cEra un f\u00edsico mucho m\u00e1s inclinado a la experimentaci\u00f3n que a la teor\u00eda\u201d, dice el f\u00edsico Cylon Gon\u00e7alves da Silva, profesor em\u00e9rito de la Unicamp.<\/p>\n<p>Meyer pas\u00f3 13 a\u00f1os en Saclay trabajando con las c\u00e1maras de burbujas hasta que recibi\u00f3 una propuesta para formar parte del equipo de f\u00edsicos del Cern, en 1969. El empleo en Suiza era permanente y el sueldo, excelente. Trabaj\u00f3 como investigador en el centro europeo durante seis a\u00f1os y medio, hasta que empez\u00f3 a pensar que todo aquello supon\u00eda una diferencia para poca gente. \u201cPor supuesto que es esencial saber c\u00f3mo est\u00e1 compuesta la materia\u201d, dir\u00eda en la misma entrevista de 1977, \u201cpero no ten\u00eda ning\u00fan inter\u00e9s colectivo\u201d. Tambi\u00e9n ansiaba poder contribuir de alguna manera para mejorar la vida de la gente y, fundamentalmente, de los brasile\u00f1os.<\/p>\n<p>Durante esa extensa etapa en Europa, Meyer y su esposa a menudo meditaban regresar a Brasil con los hijos, lo que solo se produjo a mediados de los a\u00f1os 1970. A finales de 1973, estall\u00f3 la Guerra de Yom Kipur, un conflicto que enfrent\u00f3 a Israel contra Egipto y Siria y, con ella, vino la crisis del petr\u00f3leo. Meyer ya ven\u00eda advirti\u00e9ndoles a las autoridades y a los cient\u00edficos brasile\u00f1os sobre la necesidad de que un pa\u00eds como Brasil, cuya explotaci\u00f3n petrolera era incipiente, desarrollara fuentes de energ\u00eda alternativas. En 1972, llev\u00f3 a cabo un breve estudio sobre las consecuencias de un hipot\u00e9tico agotamiento de los combustibles f\u00f3siles, que no tuvo mayores repercusiones. Hasta que el precio del petr\u00f3leo alcanz\u00f3 niveles estratosf\u00e9ricos, y los operadores de la pol\u00edtica cient\u00edfica brasile\u00f1a se dieron cuenta de la necesidad de desarrollar alternativas energ\u00e9ticas. La Financiadora de Estudios y Proyectos (Finep) trajo a Meyer en ocho oportunidades, entre diciembre de 1973 y enero de 1975, para organizar seminarios sobre el tema y, en 1975, le garantiz\u00f3 toda la financiaci\u00f3n necesaria para el desarrollo de un ambicioso proyecto de energ\u00edas alternativas, con la condici\u00f3n de que \u00e9l mismo lo encabezase.<\/p>\n<div id=\"attachment_482439\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-482439 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RPF-memoria-meyer-sincroton-2023-04-site-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"641\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RPF-memoria-meyer-sincroton-2023-04-site-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RPF-memoria-meyer-sincroton-2023-04-site-1140-250x141.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RPF-memoria-meyer-sincroton-2023-04-site-1140-700x394.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RPF-memoria-meyer-sincroton-2023-04-site-1140-120x67.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Colecci\u00f3n Privada Bruno Meyer <\/span>El investigador (<em>en el centro<\/em>) y el f\u00edsico Roberto Salmeron (<em>de bigotes, a la izq<\/em>.) en el Sincrotr\u00f3n, en 1990<span class=\"media-credits\">Colecci\u00f3n Privada Bruno Meyer <\/span><\/p><\/div>\n<p>Entusiasmado con la perspectiva de contribuir con investigaciones aplicadas al desarrollo de Brasil, Meyer cambi\u00f3 el Cern por la Unicamp, donde mont\u00f3 un equipo que proyect\u00f3 el uso de la energ\u00eda solar para el procesamiento de la producci\u00f3n agr\u00edcola y el desarrollo de autom\u00f3viles impulsados con hidr\u00f3geno. \u201cPudimos demostrar que el proceso de secado de granos y del cacao pod\u00eda hacerse con energ\u00eda solar por una fracci\u00f3n del precio que costaba el uso de derivados del petr\u00f3leo. Tambi\u00e9n demostramos que pod\u00eda fabricarse un veh\u00edculo utilitario h\u00edbrido, impulsado con hidr\u00f3geno y gasoil\u201d, relata Zwanziger, uno de los colaboradores m\u00e1s cercanos a Meyer en el proyecto.<\/p>\n<p>Fue un aut\u00e9ntico proyecto interdisciplinario. \u201cEn el ambiente acad\u00e9mico el\u00e1stico y pl\u00e1stico de la Unicamp, Meyer pudo lograr que confluyeran expertos con distintas capacidades que, en otras instituciones, sol\u00edan trabajar aislados. Hab\u00eda f\u00edsicos, ingenieros mec\u00e1nicos, el\u00e9ctricos, qu\u00edmicos, de alimentos, todos compartiendo proyectos, tareas, laboratorios, ideas, apoyo y vida social\u201d, recuerda Zwanziger. Bruno Meyer dice que siempre le asombr\u00f3 la capacidad de su padre para aglutinar gente en torno de un proyecto y conservar amistades.<\/p>\n<p>Esa capacidad fue uno de los factores que elevaron al f\u00edsico al puesto de director presidente del Consejo T\u00e9cnico Administrativo de la FAPESP, cargo que ejerci\u00f3 entre 1976 y 1980. Durante cuatro a\u00f1os, sus conexiones pol\u00edticas en la Finep aseguraron el flujo de los fondos necesarios para las investigaciones en energ\u00edas alternativas. Pero la crisis del petr\u00f3leo amain\u00f3, cambi\u00f3 el directorio de la Finep, el entusiasmo del gobierno brasile\u00f1o se enfri\u00f3 y la fuente de dinero se sec\u00f3. Seg\u00fan relata Zwanziger, la camioneta impulsada con hidr\u00f3geno y gasoil circul\u00f3 por la Unicamp y por el distrito de Bar\u00e3o Geraldo, en Campinas, y a muchos les dej\u00f3 buena impresi\u00f3n, pero su visibilidad no result\u00f3 suficiente para despertar el inter\u00e9s de los fabricantes de autom\u00f3viles.<\/p>\n<div id=\"attachment_482447\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-482447 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RPF-memoria-meyer-zwanziger-2023-04-site-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"774\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RPF-memoria-meyer-zwanziger-2023-04-site-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RPF-memoria-meyer-zwanziger-2023-04-site-1140-250x170.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RPF-memoria-meyer-zwanziger-2023-04-site-1140-700x475.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RPF-memoria-meyer-zwanziger-2023-04-site-1140-120x81.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Colecci\u00f3n Privada Bruno Meyer <\/span>Con Marcus Zwanziger (<em>a la der<\/em>.) en Campinas, en 1995<span class=\"media-credits\">Colecci\u00f3n Privada Bruno Meyer <\/span><\/p><\/div>\n<p>A su juicio, no lleg\u00f3 a reunirse la masa cr\u00edtica empresarial con la capacidad de inversi\u00f3n y movilizaci\u00f3n de la cadena productiva suficiente para respaldar los procesos de secado de granos con energ\u00eda solar. \u201cSucumbimos antes de llegar a la playa\u201d, lamenta. \u201cEst\u00e1bamos en el camino correcto, pero no en el momento adecuado\u201d. Hoy en d\u00eda, por motivos diferentes, y debido a la crisis clim\u00e1tica, las investigaciones en energ\u00edas renovables marchan a todo vapor en todo el mundo, incluida la renovaci\u00f3n del inter\u00e9s por el hidr\u00f3geno como combustible vehicular.<\/p>\n<p><strong>El apoyo al LNLS<br \/>\n<\/strong>En 1980, descontento y separado, Meyer retorn\u00f3 a Francia, donde volvi\u00f3 a contraer matrimonio y fue padre por cuarta vez. Fue contratado por el mismo laboratorio de la Escuela Polit\u00e9cnica de Par\u00eds donde hab\u00eda trabajado hac\u00eda casi 30 a\u00f1os. Nunca regres\u00f3 a Brasil, pero los lazos afectivos con el pa\u00eds \u2013motivo de muchos de sus dibujos y pinturas, otra de sus habilidades\u2013 a\u00fan lo har\u00edan dar una \u00faltima contribuci\u00f3n a la ciencia brasile\u00f1a.<\/p>\n<p>\u00c9l fue una pieza clave del proyecto del Laboratorio Nacional de Luz Sincrotr\u00f3n (LNLS), en Campinas, desbloqueando los procesos de importaci\u00f3n de equipos desde Europa. \u201cNecesit\u00e1bamos importar instrumental sofisticado, algunos de uso civil y militar\u201d, relata Gon\u00e7alves da Silva, quien coordin\u00f3 la implementaci\u00f3n del LNLS, a finales de la d\u00e9cada de 1980. \u201cEra necesaria una licencia de importaci\u00f3n otorgada por el pa\u00eds fabricante, pero para concretar las adquisiciones, tambi\u00e9n hab\u00eda que contar con la autorizaci\u00f3n del gobierno brasile\u00f1o. La burocracia entorpec\u00eda los procesos y, cuando se conclu\u00eda uno, el otro perd\u00eda validez\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_482427\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-482427 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RPF-memoria-meyer-carro-hibrido-2023-04-site-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"675\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RPF-memoria-meyer-carro-hibrido-2023-04-site-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RPF-memoria-meyer-carro-hibrido-2023-04-site-1140-250x148.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RPF-memoria-meyer-carro-hibrido-2023-04-site-1140-700x414.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RPF-memoria-meyer-carro-hibrido-2023-04-site-1140-120x71.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Antoninho Perri\u2009\/\u2009Unicamp<\/span>Prototipo del primer veh\u00edculo h\u00edbrido de la Unicamp en el Sal\u00f3n del Autom\u00f3vil de 1995<span class=\"media-credits\">Antoninho Perri\u2009\/\u2009Unicamp<\/span><\/p><\/div>\n<p>Tambi\u00e9n en los comienzos del proceso de estructuraci\u00f3n del laboratorio, en 1987, Meyer intervino e imagin\u00f3 poder plasmar un puente entre el Cern y el proyecto brasile\u00f1o. \u201c\u00c9l nos explic\u00f3 el proceso para la compra de equipos al Cern: hab\u00eda una cuenta para cada equipo de cada uno de los pa\u00edses participantes. Cuando los cient\u00edficos ped\u00edan comprar algo, el Cern lo pagaba y debitaba el importe de la cuenta-equipo de los cient\u00edficos que solicitaban el gasto, sin tanta burocracia\u201d, dice Gon\u00e7alves da Silva. Meyer lo puso en contacto con el italiano Carlo Rubbia, premio Nobel de F\u00edsica de 1984 y, por entonces, director del Cern. El resultado de la reuni\u00f3n fue la apertura de una cuenta-equipo para el proyecto LNLS en el centro de investigaci\u00f3n de Ginebra, a trav\u00e9s de la cual los brasile\u00f1os pod\u00edan adquirir dispositivos electr\u00f3nicos esenciales para la construcci\u00f3n del laboratorio, inaugurado en 1997.<\/p>\n<p>En 1990, obligado por la legislaci\u00f3n francesa a jubilarse, Meyer sigui\u00f3 trabajando en un programa de acogida para estudiantes extranjeros en la Escuela Normal Superior de Lyon. Como siempre, tendiendo puentes. Falleci\u00f3 en 2010, a causa de un accidente cerebrovascular, a los 85 a\u00f1os, tras haber padecido alzh\u00e9imer durante sus \u00faltimos 10 a\u00f1os.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Jean Meyer demostr\u00f3 que la ciencia de las energ\u00edas alternativas podr\u00eda ser un motor del desarrollo brasile\u00f1o","protected":false},"author":630,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[304],"coauthors":[1647],"class_list":["post-482423","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-memoria-es","tag-fisica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/482423","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/630"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=482423"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/482423\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":483153,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/482423\/revisions\/483153"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=482423"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=482423"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=482423"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=482423"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}