{"id":482469,"date":"2023-06-23T00:10:40","date_gmt":"2023-06-23T03:10:40","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=482469"},"modified":"2023-06-27T11:03:06","modified_gmt":"2023-06-27T14:03:06","slug":"investigadores-indigenas-revelan-la-existencia-de-una-medicina-preventiva-en-la-que-el-bienestar-depende-de-la-preservacion-del-medio-ambiente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/investigadores-indigenas-revelan-la-existencia-de-una-medicina-preventiva-en-la-que-el-bienestar-depende-de-la-preservacion-del-medio-ambiente\/","title":{"rendered":"Estudiosos ind\u00edgenas revelan una medicina preventiva en la que el bienestar depende de la preservaci\u00f3n ambiental"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"1030\" class=\"size-full wp-image-482471 vertical\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RPF-conceito-indigema-Jaider-Esbel-2023-04-site-1140.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RPF-conceito-indigema-Jaider-Esbel-2023-04-site-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RPF-conceito-indigema-Jaider-Esbel-2023-04-site-1140-250x226.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RPF-conceito-indigema-Jaider-Esbel-2023-04-site-1140-700x632.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RPF-conceito-indigema-Jaider-Esbel-2023-04-site-1140-120x108.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Jaider Esbell, <em>O paj\u00e9 curando com tabaco<\/em>, 2020 \u00a9 Galer\u00eda Jaider Esbell de Arte Ind\u00edgena Contempor\u00e1neo<\/span>En 2009, la sobrina del antrop\u00f3logo Jo\u00e3o Paulo Lima Barreto, Luciane, de la etnia Tukano, fue picada por una serpiente venenosa en la comunidad donde vive, en el interior del estado brasile\u00f1o de Amazonas. Al principio, el dolor y la hinchaz\u00f3n en el pie de la ni\u00f1a, que entonces ten\u00eda 12 a\u00f1os, pudieron controlarse mediante pr\u00e1cticas medicinales ind\u00edgenas como el uso de plantas. Por sugerencia del agente sanitario ind\u00edgena local, la trasladaron a un centro de salud situado en Pari-Cachoeira, en el municipio de S\u00e3o Gabriel de Cachoeira, para continuar el tratamiento. \u201cUna vez all\u00ed, fue atendida por una enfermera que estaba en su per\u00edodo menstrual, seg\u00fan supo posteriormente mi familia al preguntarle al equipo m\u00e9dico. En nuestra cultura, una persona que ha sufrido la picadura de una serpiente venenosa no puede tener ning\u00fan contacto con mujeres que est\u00e9n menstruando\u201d, recuerda Lima Barreto. \u201cEsto empeor\u00f3 el cuadro de salud de Luciane\u201d.<\/p>\n<p>La chiquilla fue trasladada a un hospital en Manaos, donde el equipo m\u00e9dico sugiri\u00f3 la amputaci\u00f3n de su pie izquierdo. La familia se opuso. \u201cMi padre y dos de mis t\u00edos aseguraron que la amputaci\u00f3n no era necesaria. Bastaba con seguir un tratamiento con pr\u00e1cticas ind\u00edgenas combinadas con medicina alop\u00e1tica. Pero nuestra propuesta fue rechazada por los m\u00e9dicos de ese hospital\u201d, relata Lima Barreto. Con la ayuda del Ministerio P\u00fablico Federal, la ni\u00f1a fue llevada a otra unidad de salud y comenz\u00f3 a atenderla un equipo m\u00e9dico que acept\u00f3 trabajar en conjunto con los especialistas ind\u00edgenas. \u201cEl tratamiento fue exitoso. Actualmente Luciane est\u00e1 bien, aunque le quedaron secuelas leves, como una mengua de los movimientos del pie\u201d, relata el investigador.<\/p>\n<p>El episodio indujo a Lima Barreto a investigar el tema en su doctorado en el \u00e1rea de antropolog\u00eda que se materializ\u00f3 en la tesis intitulada \u201cKumu\u00e3 en kahtiroti-ukuse. Una \u2018teor\u00eda\u2019 sobre el cuerpo y el conocimiento pr\u00e1ctico de los expertos ind\u00edgenas del Alto R\u00edo Negro\u201d, defendida en 2021 en la Universidad Federal de Amazonas (Ufam). En dicho estudio, Lima Barreto postula una revisi\u00f3n de los conceptos adoptados usualmente en los campos de la salud colectiva y la antropolog\u00eda. Asimismo, propone el uso de categor\u00edas y t\u00e9rminos en lengua ind\u00edgena. El a\u00f1o pasado, este trabajo fue seleccionado como la mejor tesis de arqueolog\u00eda y antropolog\u00eda por la Coordinaci\u00f3n de Perfeccionamiento de Personal de Nivel Superior (Capes) de Brasil y se transform\u00f3 en un libro, publicado por el Instituto Internacional de Educa\u00e7\u00e3o do Brasil (IEB).<\/p>\n<p>Uno de los vocablos utilizados habitualmente de manera gen\u00e9rica, seg\u00fan el antrop\u00f3logo, es \u201c<em>paj\u00e9<\/em>\u201d [voz del tup\u00ed-guaran\u00ed; pay\u00e9 en castellano: hechizo; en portugu\u00e9s: cham\u00e1n, curandero, quien realiza la <em>pajelan\u00e7a<\/em>, su ritual]. \u201cSuele imaginarse al <em>paj\u00e9<\/em> como un viejecito que tiene el poder de transitar entre el universo de los dioses o de los muertos, que habla con los animales, las plantas o los minerales para adquirir poderes sobrenaturales. Se trata de un imaginario imbuido de exotismo que los medios de comunicaci\u00f3n, los libros escolares y la propia ciencia han difundido en el seno de la sociedad no ind\u00edgena\u201d, escribi\u00f3 en un art\u00edculo en 2017. Seg\u00fan Lima Barreto, este t\u00e9rmino, incluso en el idioma tup\u00ed-guaran\u00ed, no alcanza a traducir la diversidad de funciones que ejercen los expertos en salud ind\u00edgenas. \u201cEn el caso tukano, las palabras para denominarlos son tres: <em>yai<\/em>, <em>kumu<\/em> y <em>baya<\/em>\u201d, le dice a <em>Pesquisa FAPESP<\/em>. \u201cTodos ellos comparten la misma formaci\u00f3n b\u00e1sica, pero cada uno tiene su especialidad de cura. En l\u00edneas generales, <em>yai<\/em> se ocupa de los diagn\u00f3sticos, mientras que <em>kumu<\/em> practica los tratamientos. El <em>baya<\/em>, aparte de ser maestro de fiestas y danzas, tambi\u00e9n es <em>kumu<\/em>\u201d. Asimismo, seg\u00fan Lima Barreto, es necesario descolonizar la traducci\u00f3n del t\u00e9rmino a trav\u00e9s del sesgo de la religi\u00f3n. \u201cCategor\u00edas y conceptos tales como sagrado, fe, esp\u00edritus, rezador, bendecidor, bien y mal son importados de un modelo teol\u00f3gico cristiano y colonizador. Las pr\u00e1cticas del cuidado de la salud y la cura de los pueblos ind\u00edgenas no se ubican en el campo de la religi\u00f3n o de la teolog\u00eda. Por lo tanto, los <em>kumu\u00e3<\/em>, el plural de <em>kumu<\/em>, no son religiosos\u201d.<\/p>\n<p>El padre del investigador, Ov\u00eddio Lemos Barreto, y dos de sus t\u00edos paternos, Manoel Lima y Durvalino Moura Fernandes, son <em>kumu\u00e3<\/em> y codirigieron la tesis con el antrop\u00f3logo Gilton Mendes dos Santos, de la Ufam. \u201cLos <em>kumu\u00e3<\/em> son reconocidos ostentadores de los conocimientos ind\u00edgenas en las tierras del Alto R\u00edo Negro. Lemos Barreto, Fernandes y Lima fueron imprescindibles para la investigaci\u00f3n que llev\u00f3 a cabo Jo\u00e3o Paulo Lima Barreto, para sus inquietudes, descubrimientos y formulaciones\u201d, explica Mendes dos Santos. Seg\u00fan \u00e9l, su inclusi\u00f3n como codirectores fue una decisi\u00f3n exclusiva del doctorando y suya, y no estuvo supeditada a ninguna instancia formal del programa o de la universidad, que, \u201cdesafortunadamente, al igual que otras, no admite dar lugar a estos sujetos y a sus saberes en sus estructuras institucionales acad\u00e9micas\u201d.<\/p>\n<p>Otro concepto que Lima Barreto abord\u00f3 en su trabajo es el <em>bahsese<\/em>, \u201cun recurso terap\u00e9utico y de comunicaci\u00f3n con los <em>waimahs\u00e3<\/em>. Seg\u00fan nuestra cosmolog\u00eda, en el origen del mundo, una parte de los <em>waimahs\u00e3<\/em> fueron elegidos para transformarse en humanos, mientras que los restantes fueron dejados atr\u00e1s y pasaron a habitar el agua, la tierra y el aire. Ellos suelen vengarse por haber sido excluidos y a\u00fan hoy en d\u00eda traen enfermedades a los humanos\u201d, relata Lima Barreto, quien tambi\u00e9n es uno de los fundadores del Centro de Medicina Ind\u00edgena Bahserikowi, con sede en Manaos, donde realiz\u00f3 la investigaci\u00f3n etnogr\u00e1fica. \u201cA mi entender, la palabra \u2018bendici\u00f3n\u2019, con su sesgo cristiano, no llega a expresar el sentido epistemol\u00f3gico del t\u00e9rmino tal y c\u00f3mo lo entienden los tukanos.\u201d<\/p>\n<blockquote><p>Los investigadores ind\u00edgenas afrontan grandes dificultades para publicar trabajos y participar de eventos en el \u00e1mbito de la salud colectiva, dice Rangel de Souza Machado<\/p><\/blockquote>\n<p>Lima Barreto emplea el t\u00e9rmino \u201cmedicina ind\u00edgena\u201d en lugar de expresiones tales como \u201csaberes ancestrales\u201d y \u201cconocimiento tradicional\u201d. \u201cEstas calificaciones deber\u00edan ponerse en tela de juicio, porque transmiten la idea de que los ind\u00edgenas tienen una forma de conocimiento menos leg\u00edtima, inferior, porque no es cient\u00edfica. El trabajo de Lima Barreto demuestra que son otras formas de conocimiento y deben respetarse como tales\u201d, dice el antrop\u00f3logo Jo\u00e3o Pacheco de Oliveira, docente de la Ufam y del Museo Nacional de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ).<\/p>\n<p>La m\u00e9dica sanitarista Sofia Mendon\u00e7a coincide. \u201cEn efecto, puede hablarse de medicinas ind\u00edgenas, as\u00ed, en plural, porque se erigen como sistemas sofisticados con pr\u00e1cticas de prevenci\u00f3n y cura que var\u00edan mucho entre las distintas etnias. La terminolog\u00eda tambi\u00e9n suele cambiar y la palabra \u2018<em>paj\u00e9<\/em>\u2019, por ejemplo, puede tener sentido y ser utilizada por algunos grupos ind\u00edgenas, como los del Xing\u00fa\u201d, dice Mendon\u00e7a, coordinadora del Proyecto Xing\u00fa, un programa de extensi\u00f3n universitaria de la Escuela Paulista de Medicina de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp). \u201cPero, independientemente de los r\u00f3tulos, es importante valorar este conocimiento, que incluso puede ampliar nuestra mirada al respecto del proceso de enfermar.\u201d<\/p>\n<p>\u201cNo puede decirse que la biomedicina sea mejor que la medicina ind\u00edgena y viceversa, porque ambas tienen sus limitaciones. Lo ideal es que puedan practicarse de manera conjunta\u201d, a\u00f1ade el oftalm\u00f3logo Rubens Belfort Junior, profesor titular de la Unifesp. Y recuerda que esta concepci\u00f3n fue la que orient\u00f3 la creaci\u00f3n del Proyecto Xing\u00fa, en 1965, concebido por Roberto Geraldo Baruzzi (1929-2016), de la misma universidad, y por el explorador <em>sertanista<\/em> Orlando Villas-Boas (1914-2002), en aquel entonces director del Parque Ind\u00edgena del Xing\u00fa, situado en el centro-oeste brasile\u00f1o. \u201cAs\u00ed, el m\u00e9dico que practica una medicina occidental y el experto en medicina ind\u00edgena aprenden uno del otro\u201d, dice Belfort Junior, quien ingres\u00f3 al Proyecto Xing\u00fa en los a\u00f1os 1970 y, desde la d\u00e9cada de 1980, trabaja en proyectos de salud ocular en la regi\u00f3n norte del Brasil, en los cuales se incluyen ind\u00edgenas y otras poblaciones locales.<\/p>\n<p>Este debate no es nuevo. Seg\u00fan Pacheco de Oliveira, el antrop\u00f3logo, m\u00e9dico y radiodifusor Edgard Roquette Pinto (1884-1954) escribi\u00f3 en \u201cEl ejercicio de la medicina entre los ind\u00edgenas de Am\u00e9rica\u201d, t\u00edtulo de su tesina final de la carrera de grado en 1906, en la que entonces era la Facultad de Medicina de R\u00edo de Janeiro (actualmente incorporada a la UFRJ), que las sociedades ind\u00edgenas produc\u00edan conocimiento sobre enfermedades y ese conocimiento deber\u00eda ser objeto de investigaci\u00f3n e incorporaci\u00f3n a la sociedad no ind\u00edgena. \u201cIncluso registr\u00f3 que exist\u00edan t\u00e9cnicas para tratar enfermedades psicol\u00f3gicas, y eso en una \u00e9poca en la que el psicoan\u00e1lisis reci\u00e9n empezaba a levantar vuelo en el mundo\u201d, dice Pacheco de Oliveira, uno de los pioneros de los estudios poscoloniales en Brasil.<\/p>\n<p>\u201cDesafortunadamente, todav\u00eda hay una gran resistencia de parte de los profesionales de la salud a incorporar estos conocimientos ind\u00edgenas tanto en la pr\u00e1ctica como en el \u00e1mbito acad\u00e9mico\u201d, dice el m\u00e9dico Douglas Rodrigues, coordinador del Consultorio Externo Ind\u00edgena [<em>Ambulat\u00f3rio do \u00cdndio<\/em>], vinculado a la Unifesp. \u201cResulta dif\u00edcil, por ejemplo, romper con la mirada etnoc\u00e9ntrica que menosprecia otros conocimientos, como el conocimiento ind\u00edgena. Pero cabe recordar que, as\u00ed como el m\u00e9dico que ejerce la medicina occidental cursa, por lo general, seis a\u00f1os de carrera y cuatro de residencia, la formaci\u00f3n de un <em>paj\u00e9<\/em> del Alto Xing\u00fa puede demandar hasta dos d\u00e9cadas\u201d, informa. Seg\u00fan Rodrigues, en los \u00faltimos 20 a\u00f1os, los debates sobre el encuentro de las distintas tradiciones m\u00e9dicas han mostrado avances en el campo de la antropolog\u00eda a trav\u00e9s de conceptos como el de \u201cintermedicalidad\u201d, concebido en la d\u00e9cada de 1990 por el antrop\u00f3logo estadounidense Shane Greene. Para Greene, esta integraci\u00f3n suele traducirse en una forma de dominio de la biomedicina sobre la medicina ind\u00edgena. \u201cLa biomedicina y otras \u00e1reas de la salud deber\u00edan debatir m\u00e1s sobre esta cuesti\u00f3n\u201d, sostiene.<\/p>\n<p>\u201cDesde la \u00e9poca colonial, las pr\u00e1cticas de cura no europeas eran atribuidas a la hechicer\u00eda y la magia presentes en el cotidiano de la poblaci\u00f3n local y cobraban relieve como propias de las culturas ind\u00edgenas y africanas\u201d, escribe la historiadora Di\u00e1diney Helena de Almeida, de la etnia Patax\u00f3, en uno de los cap\u00edtulos de la compilaci\u00f3n <em>Vozes ind\u00edgenas na produ\u00e7\u00e3o do conhecimento: Para um di\u00e1logo com a sa\u00fade coletiva <\/em>(Hucitec, 2022). \u201cEn el siglo XIX, los m\u00e9dicos no reconoc\u00edan la relevancia ni la existencia de sistemas y pr\u00e1cticas que, fuera del \u00e1mbito cient\u00edfico de la medicina, pudieran considerarse viables y eficientes en el tratamiento de las enfermedades. Pero este descr\u00e9dito siempre se circunscribi\u00f3 al \u00e1mbito de la ret\u00f3rica, ya que, en la pr\u00e1ctica, observaban y experimentaban con pr\u00e1cticas curativas socialmente reconocidas, fundamentalmente en lo que ata\u00f1e al uso de hierbas\u201d.<\/p>\n<p>La referida publicaci\u00f3n es fruto de una colaboraci\u00f3n entre la Escuela Nacional de Salud P\u00fablica de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (ENSP-Fiocruz) y un grupo de investigadores ind\u00edgenas de diversas regiones de Brasil. \u201cAunque desde principios del siglo XXI ha crecido la cantidad de estudiantes ind\u00edgenas en la educaci\u00f3n superior brasile\u00f1a, estos investigadores a\u00fan se topan con grandes dificultades para publicar sus trabajos y participar de eventos en el \u00e1mbito de la salud colectiva\u201d, afirma el soci\u00f3logo Felipe Rangel de Souza Machado, investigador de la escuela y uno de los organizadores de la iniciativa. \u201cAparte del prejuicio, algunos de ellos se enfrentan a cuestiones relacionadas con el hecho de tener al portugu\u00e9s como segundo idioma y a la falta de referencias bibliogr\u00e1ficas ind\u00edgenas\u201d.<\/p>\n<p>El cuerpo editorial de la publicaci\u00f3n est\u00e1 compuesto por investigadores ind\u00edgenas, como el propio Lima Barreto, por ejemplo. Asimismo, los 21 art\u00edculos tienen como primer autor a investigadores pertenecientes etnias de todo Brasil. \u201cSe debate sobre educaci\u00f3n y territorio, por ejemplo, porque la salud es un concepto muy amplio desde la perspectiva ind\u00edgena. Se trata de una medicina en la que el bienestar humano est\u00e1 intr\u00ednsecamente vinculado al territorio y al respeto del medio ambiente\u201d, comenta Rangel de Souza Machado.<\/p>\n<p>\u201cLos pueblos ind\u00edgenas se movilizan por el derecho a una salud que respete sus especificidades culturales\u201d, se\u00f1ala De Almeida, doctora en Historia de las Ciencias y de la Salud por la Fiocruz y docente de la Universidad Estadual de Santa Cruz (Uesc), en el estado de Bah\u00eda. Un ejemplo de ello, seg\u00fan la estudiosa, es <em>Hitupm\u00e3\u2019ax: Curar<\/em>, producido por estudiantes de la etnia Maxacali de la carrera de Formaci\u00f3n Intercultural de Educadores Ind\u00edgenas de la Universidad Federal de Minas Gerais (Fiei-UFMG). \u201cSe trata de un libro escrito para servirles como manual a los profesionales de la salud que son enviados a ese territorio. Entre otras cosas, los maxacalis denuncian los constantes cambios de los equipos m\u00e9dicos, que van en detrimento de la atenci\u00f3n\u201d, dice De Almeida sobre la publicaci\u00f3n lanzada en 2008 por la UFMG y el N\u00facleo Literaterras, de la Facultad de Letras de la misma instituci\u00f3n. \u201cSon ideas que aportan una experiencia intercultural riqu\u00edsima y deber\u00edan ser de lectura obligatoria en las carreras de formaci\u00f3n de profesionales de la salud en general\u201d, culmina diciendo la historiadora.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<br \/>\n<\/strong>BARRETO, J. P. L. <a href=\"https:\/\/periodicos.ufpa.br\/index.php\/amazonica\/article\/view\/5665\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Bahserikowi \u2013 Centro de Medicina Ind\u00edgena da Amaz\u00f4nia: Concep\u00e7\u00f5es e pr\u00e1ticas de sa\u00fade ind\u00edgena<\/a>. <strong>Amaz\u00f4nica \u2013 Revista de Antropologia<\/strong>. v. 9, n. 2, p. 594-612. 2017.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Investigadores de diversas etnias debaten los cuidados del cuerpo desde las perspectivas de cada pueblo","protected":false},"author":689,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[270,269],"coauthors":[3453],"class_list":["post-482469","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-antropologia-es","tag-ambiente-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/482469","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/689"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=482469"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/482469\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":483457,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/482469\/revisions\/483457"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=482469"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=482469"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=482469"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=482469"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}