{"id":482541,"date":"2023-06-22T23:53:28","date_gmt":"2023-06-23T02:53:28","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=482541"},"modified":"2023-06-22T23:53:28","modified_gmt":"2023-06-23T02:53:28","slug":"una-defensa-natural-contra-el-mal-de-chagas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-defensa-natural-contra-el-mal-de-chagas\/","title":{"rendered":"Una defensa natural contra el mal de Chagas"},"content":{"rendered":"<p>La mayor\u00eda de los individuos de los pueblos ind\u00edgenas Arara, Gavi\u00e3o, Karitiana, Suru\u00ed y otras etnias nativas de la Amazonia tienen en sus cuerpos una caracter\u00edstica gen\u00e9tica particular que aparentemente los protege de la enfermedad de Chagas. Al menos ocho de cada diez personas de esas poblaciones son portadores de una alteraci\u00f3n sutil en el genoma, capaz de reducir la capacidad del protozoario <em>Trypanosoma cruzi <\/em>\u2013el par\u00e1sito unicelular causante de este mal\u2013 de invadir las c\u00e9lulas del organismo y causar la afecci\u00f3n. Esta variante, como la llaman los bi\u00f3logos, hallada en mucha menor proporci\u00f3n en los habitantes de otras regiones del mundo, habr\u00eda contribuido para la adaptaci\u00f3n humana al ambiente inh\u00f3spito de la mayor selva tropical continua del planeta. Su presencia desde hace miles de a\u00f1os en estas poblaciones tambi\u00e9n proporciona una explicaci\u00f3n adicional para una cuesti\u00f3n que a\u00fan no se entiende del todo: el hecho de que el mal de Chagas, que afecta a 6 millones de personas en Am\u00e9rica Latina \u2013un tercio de esa cifra en Brasil\u2013, sea menos frecuente entre los habitantes de la Amazonia.<\/p>\n<p>El equipo de la genetista T\u00e1bita H\u00fcnemeier, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), detect\u00f3 la alta incidencia de esta variante \u2013una alteraci\u00f3n puntual en las inmediaciones del gen PPP3CA, que atenuar\u00eda su expresi\u00f3n\u2013 en los pueblos amaz\u00f3nicos al analizar unos 600.000 tramos del genoma de 118 individuos pertenecientes a 17 etnias nativas de Brasil y compararlo con el material gen\u00e9tico de individuos de pueblos originarios de Am\u00e9rica del Norte, Asia, Europa y \u00c1frica. La misma estar\u00eda presente en al menos un 80 % de los miembros de las etnias nativas de Brasil, pero tan solo en un 10 % de los europeos y un 25 % de los asi\u00e1ticos. En \u00c1frica, donde son habituales otras enfermedades causadas por protozoos, como el paludismo y la enfermedad del sue\u00f1o, la frecuencia es de un 59 %. Los resultados de este trabajo, publicado en marzo en la revista <em>Science Advances<\/em>, tambi\u00e9n sugieren que esta mutaci\u00f3n se habr\u00eda vuelto com\u00fan entre los grupos \u00e9tnicos originarios de la Amazonia hace unos 7.500 a\u00f1os, casi tres milenios despu\u00e9s de que los primeros humanos llegaron a la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cComo la selva es un ambiente hostil, con una alta concentraci\u00f3n de pat\u00f3genos, decidimos buscar en el genoma de los pueblos originarios de la Amazonia se\u00f1ales de que sus antepasados lejanos pudieran haber pasado por alg\u00fan tipo de presi\u00f3n evolutiva para adaptarse a la regi\u00f3n\u201d, relata H\u00fcnemeier. \u201cEsper\u00e1bamos encontrar con mayor asiduidad genes o alteraciones gen\u00e9ticas que proporcionasen protecci\u00f3n contra virus o bacterias, pero no contra protozoarios\u201d.<\/p>\n<p>Al analizar el material gen\u00e9tico de las diferentes etnias brasile\u00f1as, la bi\u00f3loga Kelly Nunes descubri\u00f3 que una mutaci\u00f3n cercana al PPP3CA mostraba signos de haber sufrido selecci\u00f3n natural y haberse vuelto cada vez m\u00e1s com\u00fan entre los habitantes de la regi\u00f3n pues propicia la supervivencia en ese ambiente. Lo m\u00e1s importante de estos signos es el hecho de que, en las diferentes etnias nativas de la Amazonia, siempre est\u00e1 acompa\u00f1ado de un mismo conjunto de genes, es decir que, junto a los genes vecinos, compone lo que en t\u00e9rminos de gen\u00e9tica se denomina haplotipo. \u201cSi ese haplotipo no hubiese pasado por un proceso de selecci\u00f3n, cabr\u00eda esperar que los genes que lo componen variaran de manera aleatoria entre una poblaci\u00f3n y otra\u201d, explica Nunes, quien realiza un posdoctorado en el laboratorio de H\u00fcnemeier.<\/p>\n<p>El <em>Trypanosoma cruzi<\/em> se transmite a trav\u00e9s de los excrementos de los insectos conocidos como vinchucas o chinches picudas (<em>Triatoma infestans<\/em>). El protozoo penetra en la piel cuando la persona se rasca, invade las c\u00e9lulas vecinas y, a trav\u00e9s de la sangre, se disemina por el cuerpo. Una vez en el interior de las c\u00e9lulas, se multiplica r\u00e1pidamente y, al cabo de unos d\u00edas, genera una cantidad masiva de copias que las hace explotar y liberar m\u00e1s protozoarios en el organismo.<\/p>\n<p>En el laboratorio del cardi\u00f3logo brasile\u00f1o Alexandre Pereira en la Universidad Harvard (EE. UU.), la bi\u00f3loga Gabriela Venturini llev\u00f3 a cabo un experimento para ayudar a dilucidar la funci\u00f3n del PPP3CA en el mal de Chagas. Logr\u00f3 reducir la cantidad de la prote\u00edna codificada por este gen en las c\u00e9lulas card\u00edacas humanas (cardiomiocitos) y las cultiv\u00f3 junto con ejemplares del par\u00e1sito. Las c\u00e9lulas con una menor cantidad de esta prote\u00edna presentaban una disminuci\u00f3n de un 25 % en la cantidad de protozoos, en comparaci\u00f3n con los cardiomiocitos que conten\u00edan niveles normales. Aunque las pruebas no se hicieron con la variante com\u00fan en los ind\u00edgenas de la Amazonia, los cient\u00edficos consideran que lo observado simula lo que ocurre con esos individuos.<\/p>\n<div id=\"attachment_482546\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-482546 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RPF-chagas-indigena_2023-04-site-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"759\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RPF-chagas-indigena_2023-04-site-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RPF-chagas-indigena_2023-04-site-1140-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RPF-chagas-indigena_2023-04-site-1140-700x466.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RPF-chagas-indigena_2023-04-site-1140-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Christophe Simon \/ Getty Images<\/span>Una mujer de la etnia gavi\u00e3o, uno de los pueblos nativos de la Amazonia portadores de la variante gen\u00e9tica que puede mitigar la infecci\u00f3n<span class=\"media-credits\">Christophe Simon \/ Getty Images<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>La influencia en la fase aguda<br \/>\n<\/strong>\u201cEste experimento ayud\u00f3 a validar la hip\u00f3tesis de que este gen cumple un papel en la fase aguda de la enfermedad\u201d, explica Pereira, quien tambi\u00e9n es investigador del Instituto del Coraz\u00f3n (InCor) de la USP. Esta fase tiene lugar durante las primeras semanas posteriores a la infecci\u00f3n y suele confundirse con una gripe. Cuando la persona es atendida en esta etapa inicial, en la mayor\u00eda de los casos se logra eliminar al par\u00e1sito. Con todo, en algunas oportunidades el protozoario se torna quiescente y puede reactivarse si la inmunidad decae. En el transcurso de d\u00e9cadas, la forma cr\u00f3nica de la infecci\u00f3n puede lesionar \u00f3rganos como el coraz\u00f3n. \u201cLa intenci\u00f3n es repetir los experimentos con el haplotipo hallado en las poblaciones amaz\u00f3nicas y confirmar si este incide en la actividad del gen y en la capacidad de infecci\u00f3n del par\u00e1sito\u201d, dice Pereira.<\/p>\n<p>\u201cLa idea es interesante, pero las evidencias de que esta variante gen\u00e9tica est\u00e1 vinculada a una menor infectividad a\u00fan son preliminares. Ser\u00eda \u00fatil comparar la capacidad de infecci\u00f3n de los par\u00e1sitos en las c\u00e9lulas de individuos con y sin la alteraci\u00f3n. Adem\u00e1s, existen varios linajes del protozoo y especies de vinchucas y no todas se comportan de la misma manera en los diferentes ambientes\u201d, subraya el parasit\u00f3logo Sergio Schenkman, de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), experto en <em>Trypanosoma cruzi<\/em>.<\/p>\n<p>\u201cEste estudio es importante porque muestra una interacci\u00f3n antigua entre el par\u00e1sito y el hospedador humano en una regi\u00f3n que muchos consideraban libre de chagas, pero en la cual abundan los insectos vectores y los animales silvestres que funcionan como reservorios del protozoario\u201d, comenta la bi\u00f3loga Alena Mayo I\u00f1iguez, del Laboratorio de Parasitolog\u00eda Integrativa y Paleoparasitolog\u00eda de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz), en R\u00edo de Janeiro. \u201cLa se\u00f1al gen\u00e9tica descubierta por el grupo de la USP es consistente con nuestros hallazgos, que apuntaban la infecci\u00f3n por <em>Trypanosoma cruzi<\/em> mucho antes de que el insecto que transmite el par\u00e1sito se hubiera adaptado a vivir en las viviendas humanas\u201d, dice la investigadora, coautora de un estudio que identific\u00f3 la infecci\u00f3n provocada por el causante del mal de Chagas en restos humanos de al menos 4.500 a\u00f1os de antig\u00fcedad, hallados en Minas Gerais.<\/p>\n<p>Aunque los resultados sugirieron una explicaci\u00f3n plausible para el hecho de que hoy en d\u00eda haya menos chagas en la Amazonia que en otras zonas de Brasil, los autores del estudio saben que la variante gen\u00e9tica no lo aclara todo. \u201cEn general, las \u00e1reas en donde la enfermedad es end\u00e9mica son las de transici\u00f3n entre el ambiente urbanizado y no urbanizado, y esto es menos com\u00fan en la Amazonia\u201d, recuerda Pereira. Tambi\u00e9n hay otras diferencias. Aunque all\u00e1 existe el par\u00e1sito y hay muchos animales que le sirven de reservorio, las variedades de insectos transmisores son diferentes. \u201cNo se sabe muy bien c\u00f3mo ocurre la transmisi\u00f3n en la regi\u00f3n amaz\u00f3nica\u201d, dice Schenkman.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyectos<br \/>\n<\/strong><strong>1<\/strong>. Diversidad gen\u00f3mica de los nativos americanos (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/96746\/diversidade-genomica-dos-nativos-americanos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 15\/26875-9<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Joven Investigador; <strong>Investigadora responsable<\/strong> T\u00e1bita H\u00fcnemeier (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 2.646.774,34.<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Construcci\u00f3n de una biblioteca de <em>phage display<\/em> de ep\u00edtopos de\u00a0<em>Trypanosoma cruzi<\/em>para la identificaci\u00f3n de un perfil de anticuerpos en la cardiomiopat\u00eda chag\u00e1sica cr\u00f3nica (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/186587\/construcao-de-uma-biblioteca-de-phage-display-de-epitopos-de-trypanosoma-cruzi-para-identificacao-de\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 19\/11821-1<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Becas en el exterior; <strong>Investigador responsable<\/strong> Alexandre da Costa Pereira (USP); <strong>Beneficiaria<\/strong> Gabriela Venturini da Silva; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 267.004,14.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<br \/>\n<\/strong>COUTO-SILVA, C. M.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.science.org\/doi\/10.1126\/sciadv.abo0234\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Indigenous people from Amazon show genetic signatures of pathogen-driven selection<\/a>.\u00a0<strong>Science Advances<\/strong>. 8 mar. 2023.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Hace unos 7.500 a\u00f1os se disemin\u00f3 entre los pueblos nativos de la Amazonia una alteraci\u00f3n gen\u00e9tica capaz de protegerlos contra la enfermedad","protected":false},"author":16,"featured_media":482542,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[306,316],"coauthors":[105],"class_list":["post-482541","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-genetica-es","tag-medicina-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/482541","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=482541"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/482541\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":483097,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/482541\/revisions\/483097"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/482542"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=482541"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=482541"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=482541"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=482541"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}