{"id":485694,"date":"2023-07-13T15:32:16","date_gmt":"2023-07-13T18:32:16","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=485694"},"modified":"2023-07-13T15:32:16","modified_gmt":"2023-07-13T18:32:16","slug":"marta-maria-azevedo-en-defensa-de-los-pueblos-originarios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/marta-maria-azevedo-en-defensa-de-los-pueblos-originarios\/","title":{"rendered":"Marta Maria Azevedo: En defensa de los pueblos originarios"},"content":{"rendered":"<p>En la d\u00e9cada de 1990, cuando se pensaba que los ind\u00edgenas vivenciaban un proceso de extinci\u00f3n en Brasil, la dem\u00f3grafa y antrop\u00f3loga Marta Maria do Amaral Azevedo descubri\u00f3 que las poblaciones de abor\u00edgenes de la regi\u00f3n del r\u00edo Negro, en la Amazonia, estaban experimentando una plena din\u00e1mica de recuperaci\u00f3n. Sus hallazgos coincidieron con otros descubrimientos similares en otras regiones del pa\u00eds y sirvieron como punto de partida para formular pol\u00edticas p\u00fablicas de salud y educaci\u00f3n destinadas a los pueblos originarios.<\/p>\n<p>Primera mujer en presidir la Fundaci\u00f3n Nacional Ind\u00edgena (Funai), en 2012, la trayectoria Do Amaral Azevedo se ha caracterizado por su tr\u00e1nsito constante, aunque no siempre armonioso, entre el indigenismo, la antropolog\u00eda y la demograf\u00eda. Dentro de ese conjunto, su enfoque principal ha sido la lucha por los derechos de los pueblos originarios, especialmente los guaran\u00edes-kaiow\u00e1s, con quienes ha aprendido y desarrollado investigaciones y acciones indigenistas desde la d\u00e9cada de 1980.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Edad <\/strong>67 a\u00f1os<br \/>\n<strong>Especialidad<\/strong><br \/>\nAntropolog\u00eda y demograf\u00eda<br \/>\n<strong>Instituci<\/strong><strong>\u00f3<\/strong><strong>n <\/strong><br \/>\nUniversidad de Campinas (Unicamp)<br \/>\n<strong>Estudios <\/strong><br \/>\nT\u00edtulo de grado (1978) en la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y doctorado (2003) en la Unicamp<br \/>\n<strong>Producci\u00f3n\u00a0 <\/strong><strong><br \/>\n<\/strong>Autora de art\u00edculos y libros sobre demograf\u00eda, seguridad alimentaria y salud de las mujeres ind\u00edgenas, adem\u00e1s de haber contribuido a la inclusi\u00f3n de los pueblos originarios en el Censo Demogr\u00e1fico<\/div>\n<p>Varias veces amenazada de muerte desde su juventud, la investigadora del N\u00facleo de Estudios de la Poblaci\u00f3n Elza Berqu\u00f3 (Nepo) de la Universidad de Campinas (Unicamp) vislumbra el futuro de los pueblos originarios del pa\u00eds con preocupaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n con esperanza. En medio del recrudecimiento de la violencia contra los ind\u00edgenas, Do Amaral Azevedo se ha puesto al frente del trabajo tendiente a asegurar el desarrollo de nuevas metodolog\u00edas de recabado en el Censo Demogr\u00e1fico, del que espera que surjan novedades sobre el mapeo de las poblaciones tradicionales en territorio brasile\u00f1o, fundamentalmente las localizadas en \u00e1reas m\u00e1s aisladas. Tambi\u00e9n lleva adelante proyectos para resguardar la memoria de los pueblos nativos, en procura de devolverles el conocimiento acumulado a las comunidades con las que ha trabajado durante las \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>Do Amaral Azevedo tiene tres hijos y una nieta, y concedi\u00f3 esta entrevista en el apartamento donde vive sola.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo ve las relaciones actuales entre ind\u00edgenas y blancos en Brasil?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>Existe en el pa\u00eds un gran racismo contra los no blancos, lo que incluye a negros e ind\u00edgenas. El racismo contra los indios se expresa de dos maneras. Una de ellas se remonta a los tiempos del colonialismo y los ve como iguales a la naturaleza: son ingenuos, no necesitan ir a la universidad y si usan celulares dejar\u00e1n de ser indios. En Brasil, durante mucho tiempo se consider\u00f3 que los ind\u00edgenas no ten\u00edan capacidad de raciocinio, viv\u00edan en sociedades simples y se equiparaban a los ni\u00f1os. Por eso deb\u00edan estar bajo la tutela del Estado. El otro tipo de prejuicio expresa lo opuesto: el indio es salvaje, equiparable a un animal. Todo esto tiene su ra\u00edz en la ignorancia de la poblaci\u00f3n. El art\u00edculo 26-A de la Ley Federal n\u00ba 9.394, de 1996, establece la obligatoriedad del estudio de la historia y la cultura afrobrasile\u00f1a e ind\u00edgena. No obstante, esta pr\u00e1ctica no est\u00e1 muy extendida. Tenemos m\u00e1s libros did\u00e1cticos sobre los afrobrasile\u00f1os que sobre los ind\u00edgenas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1les son los reflejos de esta pr\u00e1<\/strong><strong>ctica?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>Despu\u00e9s de 2016, la violencia contra los l\u00edderes ind\u00edgenas ha aumentado exponencialmente, as\u00ed como la invasi\u00f3n de sus territorios. Las tierras ind\u00edgenas de los kaiap\u00f3s, que siempre hab\u00edan logrado controlar su territorio, fueron invadidas. El r\u00edo Negro, en la regi\u00f3n amaz\u00f3nica, est\u00e1 siendo invadido. En las tierras yanomamis se autoriz\u00f3 la miner\u00eda a principios de 2019 y ha habido denuncias de violaciones, asesinatos y masacres. En los territorios mundurukus, los garimpeiros llegaron con balsas mineras que nunca pens\u00e9 que existieran. Son del tama\u00f1o de un estadio de f\u00fatbol y liberan grandes cantidades de mercurio en el medio ambiente a una velocidad que da miedo. La contaminaci\u00f3n de la zona de influencia del r\u00edo Tapaj\u00f3s es enorme. El arco de la deforestaci\u00f3n se expande cada vez m\u00e1s y ahora ha llegado hasta el estado de Acre y el sur del estado de Amazonas. A los intereses econ\u00f3micos se les han sumado los prejuicios y, solo en el mes de septiembre de este a\u00f1o, hemos registrado los asesinatos de al menos 17 l\u00edderes ind\u00edgenas. Eso sin contar las violaciones de ni\u00f1as. El Censo de 2022, que se encuentra en curso ahora, nos permitir\u00e1 hacernos una idea de la cantidad de personas que han sido ejecutadas debido a la actividad de los garimpeiros. En junio de este a\u00f1o, las muertes del indigenista Bruno Ara\u00fajo Pereira y el periodista brit\u00e1nico Dom Phillips en el valle del Yavar\u00ed se produjeron en ese contexto de recrudecimiento de la violencia.<\/p>\n<p><strong>Al hablar del panorama actual de estas poblaciones ha empleado los t\u00e9rminos indio e ind<\/strong><strong>\u00edgena. \u00bfCu\u00e1l es la denominaci\u00f3n correcta?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>\u00bfPor qu\u00e9 decir indio? Porque [Pedro \u00c1lvares] Cabral lleg\u00f3 aqu\u00ed en 1500 y crey\u00f3 que hab\u00eda arribado a la India. M\u00e1s tarde, este t\u00e9rmino dej\u00f3 de ser pol\u00edticamente correcto y se estableci\u00f3 que era mejor utilizar \u201cind\u00edgena\u201d. Esta denominaci\u00f3n significa que uno es nativo de este lugar. Hoy en d\u00eda, utilizar la palabra \u201cindio\u201d est\u00e1 mal visto, pero en s\u00ed mismo, este no es un t\u00e9rmino peyorativo, pese a su origen colonial. En la actualidad, la denominaci\u00f3n que se considera m\u00e1s apropiada es \u201cpueblos originarios\u201d, pero yo no suelo utilizarla.<\/p>\n<p><strong>Retrocedamos en el tiempo y hablemos de su infancia&#8230;<\/strong><em><br \/>\n<\/em>Viv\u00edamos en el interior del estado de S\u00e3o Paulo, en S\u00e3o Carlos. Luego nos vinimos a vivir a la capital paulista. Mi padre era fiscal de la procuraci\u00f3n p\u00fablica y mi madre licenciada en letras. Ella hablaba varias lenguas, pero era ama de casa. Mi abuelo materno, Afr\u00e2nio Amaral, fue una influencia muy importante, era un fuera de serie. Fue m\u00e9dico y m\u00e1s tarde director del Instituto Butantan. Cuando pasaba una temporada en su casa me ense\u00f1aba griego y lat\u00edn. En uno de esos viajes encontr\u00e9 una especie de revista, que todav\u00eda conservo conmigo, con dibujos de indios norteamericanos. Por entonces ten\u00eda unos 14 a\u00f1os y empec\u00e9 a interesarme por el tema. A\u00f1os despu\u00e9s, cuando fui a vivir con los guaran\u00edes, mi abuelo aprendi\u00f3 la lengua en un a\u00f1o para hablarla conmigo. Tambi\u00e9n estudi\u00e9 en la Escuela Libre Superior de M\u00fasica, en el barrio de Higien\u00f3polis, donde tocaba la flauta dulce, el clarinete y tambi\u00e9n cantaba. Mi padre no estaba de acuerdo, as\u00ed que a los 15 a\u00f1os empec\u00e9 a trabajar y mi abuelo me pagaba las cuotas. Hace poco he vuelto a tocar y a cantar.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue su ingreso a la universidad?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>Estudi\u00e9 Ciencias Sociales en la Universidad de S\u00e3o Paulo [USP], entre 1974 y 1978. En la clase inaugural, recuerdo que uno de los profesores, ahora famoso, dijo: \u201cLos que hayan venido a esta carrera para trabajar en antropolog\u00eda pueden olvidarse, porque los indios est\u00e1n desapareciendo\u201d.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEso la desanim\u00f3<\/strong><strong>?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>Para nada, no es f\u00e1cil desanimarme.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY qu\u00e9 ocurri\u00f3<\/strong><strong>?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>Durante la carrera, siempre dec\u00eda que quer\u00eda trabajar con los indios, pero la brecha entre la academia y los indigenistas era muy grande. La frase \u201ctrabajar con los indios\u201d no ten\u00eda sentido. Lo que se aceptaba era estudiar a los indios. En 1976, en la facultad, vi un documental sobre los guaran\u00edes de Mato Grosso do Sul. Era obra del antrop\u00f3logo Rubem Ferreira Thomaz de Almeida [1950-2018]. Al finalizar la proyecci\u00f3n, \u00e9l invit\u00f3 a los alumnos interesados a conocer mejor una iniciativa en curso con los guaran\u00edes. Se trataba de un proyecto vinculado a antrop\u00f3logos de Paraguay, financiado por la instituci\u00f3n alemana Brot f\u00fcr die Welt [Pan para el Mundo], que a\u00fan hoy en d\u00eda patrocina actividades con pueblos ind\u00edgenas en todo el mundo. Yo estaba terminando el tercer a\u00f1o de la facultad y me sum\u00e9 al proyecto, viajando a la aldea en las siguientes vacaciones de verano, en enero. Curs\u00e9 el \u00faltimo a\u00f1o de la carrera yendo y viniendo entre Mato Grosso do Sul y S\u00e3o Paulo. Como parte de esa iniciativa, De Almeida y un compa\u00f1ero m\u00edo de la facultad, Celso Aoki, estaban elaborando un proyecto de huertas comunitarias y viajaban de aldea en aldea. Pero yo quer\u00eda quedarme en un lugar, aprender la lengua y trabajar con las mujeres. Cuando llegu\u00e9 a la aldea, hubo una reuni\u00f3n que dur\u00f3 todo un d\u00eda, que es la manera en que los guaran\u00edes resuelven las cosas. Solo hablaban en guaran\u00ed, me se\u00f1alaban y se re\u00edan. M\u00e1s tarde pude entender que estaban debatiendo sobre qui\u00e9n adoptar\u00eda a la blanca. La familia que me adoptara tendr\u00eda que alimentarme, alojarme y educarme. Yo era una completa ignorante, no hablaba su idioma. Una pareja me acept\u00f3 y esa misma noche ya dorm\u00ed en su casa. Ah\u00ed empec\u00e9 a notar nuestra gran ignorancia. El \u00fanico libro de antropolog\u00eda sobre ellos que exist\u00eda en Brasil era <em>Aspectos fundamentais da cultura guarani<\/em> [Aspectos fundamentales de la cultura guaran\u00ed], escrito por Egon Schaden [1913-1991].<\/p>\n<p><strong>\u00bfFueron muchas metidas de pata?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>Una tras otra. Hab\u00eda una se\u00f1ora, que era mi abuela, por as\u00ed decirlo, que evitaba toparse conmigo cuando yo iba a la huerta o incluso al arroyo a darme un ba\u00f1o. Dec\u00eda que yo ten\u00eda fuego en la mirada y le quemaba. Durante todo un a\u00f1o, cuando me ve\u00eda por los senderos se escond\u00eda en el bosque, para no cruzarse con mi mirada. Poco a poco, los guaran\u00edes me fueron educando. Pusieron a una ni\u00f1a, que por entonces ten\u00eda siete a\u00f1os y ahora ya es abuela, a ense\u00f1arme lo b\u00e1sico de la conducta. Con el paso de los meses aprend\u00ed su idioma y le\u00ed todo el material etnol\u00f3gico existente sobre ellos en Paraguay.<\/p>\n<blockquote><p>Los garimpeiros ingresaron a las tierras mundurukus en balsas del tama\u00f1o de un estadio de f\u00fatbol<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfSe cas<\/strong><strong>\u00f3, tuvo hijos?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>Me cas\u00e9 en 1978 y luego tuve a Laura y a Francisco. Ya viv\u00eda con los guaran\u00edes y los llevaba, de beb\u00e9s y despu\u00e9s de ni\u00f1os, a la aldea conmigo. A su padre le parec\u00eda absurdo, \u00e9l pensaba que tras ser madre yo iba a dejar de trabajar. Mi segundo matrimonio fue con alguien que conoc\u00ed en un curso que impart\u00eda en el Consejo Indigenista Misionero [Cimi]. Tuve a mi tercer hijo, Jo\u00e3o Pedro, quien no lleg\u00f3 a visitar conmigo la tierra de los guaran\u00edes, pero ha ido muchas veces a la Amazonia. Mi \u00fanica nieta, Luzia, es hija de Francisco.<\/p>\n<p><strong>Cuando comenz\u00f3 a llevar a sus hijos a la aldea guaran\u00ed, \u00bfeso cambi<\/strong><strong>\u00f3 su aceptaci\u00f3n en la comunidad?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>S\u00ed, por cierto. Cuando llev\u00e9 a Laura siendo una beb\u00e9, Antonina, que era mi madre-hermana ind\u00edgena, me dijo: Dejala ac\u00e1, que yo la educar\u00e9 mucho mejor que vos\u201d. La segunda vez que Laura fue a la aldea ya gateaba, y se iba a lugares que no deb\u00eda, hacia la hoguera, por ejemplo. Entonces ellos hicieron un pozo en el patio para que se quedara adentro y aprendiera a salir y caminar. En ese contexto de su ni\u00f1ez, acab\u00f3 surgiendo todo un universo de conversaciones al que de otra manera yo no habr\u00eda tenido acceso. Al llevar a mis hijos, aprend\u00ed mucho sobre el modo en que ellos educan.<\/p>\n<p><strong>Con los guaran\u00edes usted realiz\u00f3 una labor pionera en la educaci\u00f3<\/strong><strong>n escolar.<\/strong><em><br \/>\n<\/em>Despu\u00e9s de haber pasado seis meses en la aldea, ya hablaba algo de guaran\u00ed. Un d\u00eda, me reun\u00ed con unas mujeres que me mostraron un cuaderno, de esos que los ni\u00f1os completan para alfabetizarse, que se usaba en la escuela que exist\u00eda en el puesto de la Funai. \u00a1Pero me lo estaban mostrando al rev\u00e9s! Ten\u00eda dibujos de uvas, de aviones. Dijeron: \u201cNuestros hijos est\u00e1n aprendiendo esto, pero no sabemos lo que significa en guaran\u00ed\u201d. Me di cuenta de que ni siquiera los dibujos ten\u00edan significado. Madres y ni\u00f1os no entend\u00edan el contenido. Me pidieron que les ense\u00f1ara a leer y escribir, a ellas y a los ni\u00f1os. Primero en guaran\u00ed, y luego en portugu\u00e9s.<\/p>\n<p><strong>Entonces, \u00bffue a pedido de ellas que la educaci\u00f3n se convirti\u00f3 en tema de trabajo para usted?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>As\u00ed es. Y trabaj\u00e9 en la educaci\u00f3n escolar por el resto de mi carrera. Aquel puesto de la Funai era una casilla de madera con suelo de cemento apisonado, una peque\u00f1a ventana, un pizarr\u00f3n y unos cuantos pupitres desvencijados y ro\u00eddos por las cucarachas. Eso era la escuela, que para ellos no ten\u00eda el menor sentido. Saqu\u00e9 todo, abr\u00ed las ventanas y nos sentamos en el suelo. Pero el suelo estaba helado. Empezamos a romper el cemento para hacer un piso de tierra y poder encender hogueras, porque hac\u00eda mucho frio. Sin embargo, me di cuenta de que era demasiado ignorante como para ense\u00f1arles a los ni\u00f1os. Me preguntaban cosas que no sab\u00eda responder. Los guaran\u00edes-kaiow\u00e1s est\u00e1n familiarizados con seres invisibles, por ejemplo, y yo no sab\u00eda c\u00f3mo lidiar con ello.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEl guaran\u00ed es una lengua oral?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>Utilizaban simbolismos gr\u00e1ficos. Por ejemplo, cuando dibujaban una especie de estrella, eso significaba que ah\u00ed hab\u00eda le\u00f1a para la hoguera. Ten\u00edan s\u00edmbolos para representar a los \u00e1rboles y a los seres. En Paraguay, los ling\u00fcistas ya hab\u00edan hecho la transcripci\u00f3n de la lengua guaran\u00ed al alfabeto occidental. Me fui all\u00e1 durante un mes y medio para aprender el idioma escrito y me di cuenta de que tendr\u00edamos que formar profesores de guaran\u00ed-kaiow\u00e1 en Brasil, para ense\u00f1arles a los ni\u00f1os. En 1979 celebramos el primer encuentro nacional de educaci\u00f3n escolar ind\u00edgena en S\u00e3o Paulo, financiado por la Fundaci\u00f3n Ford, con la participaci\u00f3n de la Comisi\u00f3n Proind\u00edgena del Departamento de Ciencias Sociales de la USP, entre otras instituciones, tales como el Cimi y la Funai.<\/p>\n<p><strong>\u00bfHasta cu\u00e1ndo estuvo trabajando en la aldea?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>Hasta 1991. Pasaba seis meses all\u00e1 y regresaba a S\u00e3o Paulo otros tantos, y as\u00ed durante todos esos a\u00f1os. En ese entonces, Mato Grosso do Sul se estaba deforestando y se abr\u00eda el terreno para la explotaci\u00f3n agropecuaria. La apertura de una granja significa utilizar dos tractores inmensos que arrastran una enorme cadena que arrasa con todo. Cuando los granjeros se encontraban con comunidades ind\u00edgenas, llamaban a la Funai para expulsarlos de las tierras. Su misi\u00f3n era desalojarlos y reubicarlos en reservas que el mariscal Rondon [1865-1958] hab\u00eda delimitado a principios del siglo XX. Una de ellas era la de Taquaperi, en donde viv\u00eda yo. Llegaban familias enteras procedentes de otros lugares. Esto empez\u00f3 a generar muchos conflictos en la zona y muchas de estas familias hu\u00edan. Como yo hablaba la lengua guaran\u00ed, la Funai me ped\u00eda que encuentre a los que hab\u00edan sido desalojados. Los expulsaban y quedaban alojados en campamentos al borde de la ruta o en reservas superpobladas. La forma de ser guaran\u00ed lleva impl\u00edcita una l\u00ednea de conducta: nunca se habla enojado con nadie, nunca se grita. Por esa raz\u00f3n, ellos no reaccionaban violentamente ante los desalojos, incluso porque, adem\u00e1s, se les dec\u00eda que despu\u00e9s podr\u00edan regresar. Les quemaban las casas y los sacaban en camiones. En aquella \u00e9poca hubo muchos suicidios, incluso entre j\u00f3venes.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo continu\u00f3 su vida acad\u00e9<\/strong><strong>mica luego de esa experiencia?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>En 1982 inici\u00e9 una maestr\u00eda en la USP, cuando todav\u00eda resid\u00eda con los guaran\u00edes. Quer\u00eda estudiar lo que estaba viviendo y las antrop\u00f3logas del posgrado quer\u00edan que escribiera una tesina te\u00f3rica, algo que no me interesaba. As\u00ed que regres\u00e9 a la aldea y cuando volv\u00ed de nuevo a S\u00e3o Paulo, me enter\u00e9 de que mi directora de maestr\u00eda me hab\u00eda desafectado del programa. No le di importancia, porque no cre\u00eda que la vida acad\u00e9mica fuera para m\u00ed.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1ndo empez\u00f3 a cambiar la postura de la academia al respecto de los pueblos originarios?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>En 1988, con la Asamblea Constituyente, comenz\u00f3 a desarrollarse una nueva l\u00ednea te\u00f3rica en la antropolog\u00eda. Seg\u00fan esta nueva corriente, los indios no iban a desaparecer, como hab\u00edan predicho anteriormente otros intelectuales. En ese proceso, cumplieron un rol preponderante antrop\u00f3logos como Manuela Carneiro da Cunha y Eduardo Viveiros de Castro, quienes empezaron a apoyar la idea de que la cultura abarca los mecanismos a trav\u00e9s de los cuales un pueblo entra en contacto con otro y se modifica. Con todo, incluso tras este contacto, siguen siendo ese pueblo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo se acerc\u00f3 a la Unicamp?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>En 1990, particip\u00e9 en un encuentro de docentes ind\u00edgenas en Manaos y ellos me invitaron a visitar la regi\u00f3n del alto r\u00edo Negro. Ya sab\u00edan leer y escribir y quer\u00edan aprender a desarrollar proyectos para obtener financiaci\u00f3n y realizar un censo demogr\u00e1fico. Se estaba realizando un proceso de demarcaci\u00f3n de territorios y el que entonces era el gobernador del estado de Amazonas dec\u00eda que en la regi\u00f3n hab\u00eda solamente 3.000 indios. En cambio, el Cimi hablaba de 30.000. Los antrop\u00f3logos que trabajaban en la regi\u00f3n dec\u00edan que no era posible hacer el censo, pero yo lo consideraba perfectamente factible. No sab\u00eda nada de demograf\u00eda, pero me dirig\u00ed a la Unicamp y convers\u00e9 con Maria Coleta de Oliveira, quien despu\u00e9s fue mi directora de tesis doctoral. Ella es antrop\u00f3loga dem\u00f3grafa, nunca hab\u00eda trabajado con ind\u00edgenas, pero fue una visionaria y estuvo de acuerdo en que era posible hacer el censo. En 1992, elaboramos un cuestionario sencillo, lo mimeografiamos y llevamos a cabo el censo con la ayuda de los docentes ind\u00edgenas de la regi\u00f3n. Visitamos 300 aldeas y contabilizamos m\u00e1s de 20.000 personas viviendo en la zona del alto r\u00edo Negro.<\/p>\n<p><strong>\u00bfAs\u00ed fue que entonces se convirti\u00f3 en dem\u00f3<\/strong><strong>grafa?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>Exacto. Cuando finalizamos el censo, montamos un banco de datos digitalizado. Llevamos la primera computadora al r\u00edo Negro. Aquella es una zona fronteriza. Cuando llegamos, aparecieron varias instituciones, entre ellas organizaciones no gubernamentales y militares, que nos solicitaron acceso a nuestra base de datos. El Ej\u00e9rcito quer\u00eda saber todo sobre la ubicaci\u00f3n de las aldeas de la regi\u00f3n. Les dije: \u201cEl banco de datos pertenece a la Federaci\u00f3n de Organizaciones Ind\u00edgenas del R\u00edo Negro\u201d. Despu\u00e9s de esto empec\u00e9 el doctorado en demograf\u00eda en la Unicamp. Para elaborar mi tesis, empec\u00e9 a viajar por las comunidades del r\u00edo Negro.<\/p>\n<blockquote><p>En la forma de ser guaran\u00ed nunca se le grita a nadie. Por esa raz\u00f3n, ellos no reaccionan con violencia ante los desalojos<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfAh\u00ed fue cuando descubri\u00f3 que las poblaciones ind\u00edgenas estaban creciendo?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>La defensa de mi tesis doctoral fue dif\u00edcil. Hab\u00eda constatado que el promedio de hijos por mujer, en la zona del r\u00edo Negro, era siete. Por entonces, la media de hijos por mujer en Brasil era dos. Ahora es 1,1. En otras palabras, afirmaba que las mujeres de los pueblos ind\u00edgenas ten\u00edan, en promedio, un n\u00famero de hijos mayor que la media del pa\u00eds y, por esta raz\u00f3n, su poblaci\u00f3n ven\u00eda recuper\u00e1ndose. Fui la primera que lo dijo. Los dem\u00f3grafos no lo cre\u00edan as\u00ed y las cr\u00edticas en mi contra arreciaron. Por suerte, en el jurado que me evaluaba hab\u00eda dos antrop\u00f3logas que estaban observando el mismo fen\u00f3meno en el r\u00edo Negro y en el Xing\u00fa y ellas me apoyaron. Hasta entonces, la opini\u00f3n dominante era que esa poblaci\u00f3n ir\u00eda disminuyendo hasta finalmente extinguirse.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo influyeron sus conclusiones en la formulaci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fa<\/strong><strong>blicas?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>Despu\u00e9s de haber demostrado que la poblaci\u00f3n ind\u00edgena se estaba recuperando, otros investigadores comenzaron a detectar el mismo fen\u00f3meno en otras regiones, como en el Xing\u00fa, por ejemplo. La Comisi\u00f3n Econ\u00f3mica para Am\u00e9rica Latina y el Caribe (Cepal) me invit\u00f3 a participar en varios encuentros y seminarios, en los que analizamos los datos y discutimos sobre los perfiles y las din\u00e1micas demogr\u00e1ficas de los pueblos ind\u00edgenas de Am\u00e9rica Latina y el Caribe. Llegamos a la conclusi\u00f3n de que el fen\u00f3meno de la recuperaci\u00f3n poblacional era algo que estaba aconteciendo en toda la regi\u00f3n. A partir de estos hallazgos, en 2001 creamos la Asociaci\u00f3n Brasile\u00f1a de Estudios Poblacionales [Abep], un comit\u00e9 de demograf\u00eda ind\u00edgena. En Brasil, la din\u00e1mica demogr\u00e1fica de los pueblos ind\u00edgenas era totalmente inversa a la del resto de la poblaci\u00f3n. Mientras que la fecundidad brasile\u00f1a descend\u00eda, la fecundidad ind\u00edgena crec\u00eda. Empezamos a darle m\u00e1s visibilidad a ello, con la mira puesta en la elaboraci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas. Hay que tener en cuenta estos datos para poder calcular la necesidad de medicamentos, enfermeros, centros de salud y escuelas.<\/p>\n<p><strong>En 2012 se convirti\u00f3 en la primera mujer presidenta de la Funai.<\/strong><em><br \/>\n<\/em>Desde principios de la d\u00e9cada de 1990 trabajaba como consultora de los ministerios de Educaci\u00f3n y Salud de Brasil en los temas que comprend\u00edan la educaci\u00f3n y la salud ind\u00edgena. En 2012, me invitaron a asumir la presidencia de la Funai. Cuando me llamaron les pregunt\u00e9: \u201c\u00bfA cu\u00e1ntos se la han ofrecido?\u201d. Descubr\u00ed que yo era la s\u00e9ptima. Nadie quer\u00eda presidir la Funai, porque nadie sab\u00eda qu\u00e9 hacer con los indios. Yo acept\u00e9, porque soy indigenista, iba a sentirme en casa. Cuando asum\u00ed, convers\u00e9 con todo el personal. Aquel fue el primer a\u00f1o en que la Funai ejecut\u00f3 el total de su presupuesto, fue un trabajo arduo. Que una persona sea antrop\u00f3loga o indigenista no significa que vaya a ser una buena ejecutora de pol\u00edticas p\u00fablicas. Son cualidades diferentes. Hace falta hacer un buen trabajo para lograr que el personal se comprometa con los proyectos. Por ejemplo, las escuelas ind\u00edgenas no pueden estar hechas de cemento. Resulta il\u00f3gico llevar cemento por 500 kil\u00f3metros r\u00edo arriba, desde la ciudad de S\u00e3o Gabriel da Cachoeira, a trav\u00e9s del r\u00edo Negro, porque el costo es demasiado alto. Por lo tanto, es mejor construir las escuelas con madera de buena durabilidad y con techos de tejas ecol\u00f3gicas o paja, materiales que podemos encontrar en las comunidades o no muy lejos de ellas. Dicho de otro modo, si la persona no conoce Brasil y la administraci\u00f3n p\u00fablica local, por m\u00e1s que sea un buen antrop\u00f3logo o indigenista, no hay manera de que pueda ser un buen presidente de la Funai. Me mantuve por algo m\u00e1s de un a\u00f1o en la presidencia. Tuve muchas dificultades con los antrop\u00f3logos y tambi\u00e9n con el gobierno, que no autorizaba lo que yo cre\u00eda que era necesario hacer. Eso tambi\u00e9n repercuti\u00f3 en mi salud.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCree que la presencia ind\u00edgena en la direcci\u00f3n de la Funai ser\u00eda una forma de asegurar una buena gesti\u00f3<\/strong><strong>n?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>As\u00ed como ser mujer no garantiza que alguien sea feminista, ser ind\u00edgena no asegura que sea un buen indigenista. No creo que sea una buena idea establecer que solo ellos pueden ser funcionarios de la Funai. Esta es la primera lecci\u00f3n: no sirve de nada saber de antropolog\u00eda, de etnolog\u00eda, si uno no sabe lo que realmente est\u00e1 ocurriendo ni qui\u00e9n est\u00e1 haciendo qu\u00e9. Me parece bien que los indios quieran hacerse cargo de la Funai, pero deben saber que va a costarles mucho trabajo y que deber\u00e1n contar con la ayuda de los indigenistas.<\/p>\n<blockquote><p>Nunca voy a olvidarme de la marca del machete en mi cuello. En Brasil, quienes son indigenistas sufren este tipo de violencias<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l es el estado actual de la Funai?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>La fundaci\u00f3n ha sido militarizada y tambi\u00e9n se les ha dado el control a los misioneros fundamentalistas envang\u00e9licos, que quieren civilizar a los indios y \u201csacarles el diablo del cuerpo\u201d a las culturas ind\u00edgenas. Se est\u00e1 ejecutando muy poco de su presupuesto. Pese a ello, hay un plantel de indigenistas t\u00e9cnicos muy buenos, que son los recientemente concursados, como era el caso de Bruno Pereira, que fue asesinado. Antes hab\u00eda 800 empleados, pero muchos se han jubilado. Por lo tanto, es necesario llamar a concurso y capacitar al personal, principalmente en el \u00e1rea de gesti\u00f3n ambiental y territorial, adem\u00e1s de crear proyectos de econom\u00eda circular. Otra tarea que ha sido muy poco ejecutada por la fundaci\u00f3n es la de fomentar la difusi\u00f3n de la cultura ind\u00edgena entre las escuelas no ind\u00edgenas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 puede esperarse del pr\u00f3<\/strong><strong>ximo Censo?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>El Censo de 1991 no incluy\u00f3 a las comunidades m\u00e1s apartadas del r\u00edo Negro, solamente pas\u00f3 por las ciudades. Yo integraba la Comisi\u00f3n de la Sociedad Civil del Censo cuando empec\u00e9 a hacer campa\u00f1a por la inclusi\u00f3n del apartado ind\u00edgena en los sectores censuales que coincid\u00edan con las tierras ind\u00edgenas. Seg\u00fan la ubicaci\u00f3n, en 2010, el agente del Censo comenz\u00f3 a tener acceso a preguntas referidas a la lengua y a la etnia. El Censo que est\u00e1 en marcha ahora incluye un cuestionario por comunidad ind\u00edgena. En el de 1991 se identificaron 180 pueblos. Despu\u00e9s de eso hemos mapeado 305. Estimo que en el actual llegaremos a los 400.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l es actualmente su actividad principal?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>Trabajo como investigadora del Nepo desde 2005. Aprob\u00e9 el concurso al finalizar mi doctorado, en 2003. Trabajo con investigaci\u00f3n-acci\u00f3n: investigaci\u00f3n e intervenci\u00f3n social. En los \u00faltimos a\u00f1os he sido miembro de la comisi\u00f3n t\u00e9cnica del IBGE [el Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica] del Censo como responsable de los descendientes de palenqueros o <em>quilombolas<\/em>, a quienes tuve que empezar a estudiar. He organizado mis grabaciones de canciones y revisado fotograf\u00edas, y voy a devolv\u00e9rselas a ellos, mediante la organizaci\u00f3n de exposiciones y otras actividades. Tambi\u00e9n soy miembro del Consejo Consultivo del Fondo de Poblaci\u00f3n de la ONU en Brasil, del Consejo Directivo del Instituto Socioambiental y coordinadora del grupo de trabajo Demograf\u00eda de los Pueblos Ind\u00edgenas de la Abep.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo ha vivido la pandemia?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>Yo tengo una inmunodeficiencia. Mi m\u00e9dico no sabe si ha sido consecuencia de haber padecido mucha malaria o si tiene un trasfondo gen\u00e9tico. Por lo que la pandemia afect\u00f3 mi vida social, ya que a\u00fan no puedo asistir a los lugares donde haya mucha gente. No puedo correr riesgos, y vacunarme no sirve de nada porque mi sistema inmunitario no logra crear defensas. Solo veo a mis hijos y abrazo a mi nieta con la mascarilla puesta. Ella va a cumplir 6 a\u00f1os. Durante el primer a\u00f1o de la pandemia, cuando no hab\u00eda vacunas, perd\u00ed a varios amigos ind\u00edgenas de edad avanzada. Ahora hago muchas cosas por WhatsApp. Hemos creado una organizaci\u00f3n llamada Uni\u00f3n Amazonia Viva, a instancias del fot\u00f3grafo Sebasti\u00e3o Salgado. Soy amiga de los Expedicion\u00e1rios da Sa\u00fade, una organizaci\u00f3n no gubernamental de m\u00e9dicos de Campinas que trabaja atendiendo urgencias y se ha organizado para prestar atenci\u00f3n sanitaria a los ind\u00edgenas. Junto a otros m\u00e9dicos que estaban trabajando en territorio ind\u00edgena, como los del Proyecto Xing\u00fa de la Unifesp [Universidad Federal de S\u00e3o Paulo] y de la Secretar\u00eda Especial de Salud Ind\u00edgena del Ministerio de Salud, instalaron conjuntos de hamacas con ox\u00edgeno. Todo el 2020 lo pas\u00e9 enfrascada en este proyecto. Era necesario aislar las aldeas y no hab\u00eda comida, as\u00ed que tambi\u00e9n colabor\u00e9 en la organizaci\u00f3n de donaciones de canastas b\u00e1sicas.<\/p>\n<p><strong>Durante esta trayectoria tan multifac\u00e9tica, \u00bfha sentido miedo en alguna situaci\u00f3n?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>Muchas veces. Cuando viv\u00eda en la aldea de Taquaperi, en la d\u00e9cada de 1980, el proyecto en el que estaba trabajando ten\u00eda una casa en la ciudad de Amambai, ubicada a 30 km. Una vez cada tres meses, aproximadamente, iba a la ciudad. Cierto d\u00eda, una ma\u00f1ana, bien temprano, me despert\u00e9 y encend\u00ed la cocina de le\u00f1a para prepararme el mate. O\u00ed un ruido en la puerta principal, que no estaba atrancada, y un granjero la abri\u00f3 de repente con un machete en la mano. Me puso la hoja en el cuello y me dijo: \u201cUstedes, los antrop\u00f3logos, no tienen ni idea de d\u00f3nde se est\u00e1n metiendo\u201d. Nunca olvidar\u00e9 la marca del machete en mi cuello. Luego retir\u00f3 el arma sin lastimarme, pero qued\u00e9 aterrorizada. Antes de eso, unos camioneros ya hab\u00edan amenazado con violarme cuando esperaba el autob\u00fas al costado de la carretera. Pero llevaba conmigo un espray de gas pimienta que utilic\u00e9 contra ellos y logr\u00e9 huir. Cuando era la presidenta de la Funai, tambi\u00e9n fui objeto de varias amenazas telef\u00f3nicas e intimidaciones de visitantes inesperados que se aparec\u00edan en mi despacho. En Brasil, quienes son indigenistas en alg\u00fan momento han padecido este tipo de violencias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La dem\u00f3grafa y antrop\u00f3loga fue pionera en la identificaci\u00f3n del fen\u00f3meno de la recuperaci\u00f3n poblacional entre los ind\u00edgenas brasile\u00f1os","protected":false},"author":601,"featured_media":485695,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183,187],"tags":[270,1638,329],"coauthors":[1600,1601],"class_list":["post-485694","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-entrevista-es","category-humanidades-es","tag-antropologia-es","tag-demografia-es","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/485694","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/601"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=485694"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/485694\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":485704,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/485694\/revisions\/485704"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/485695"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=485694"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=485694"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=485694"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=485694"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}