{"id":485845,"date":"2023-07-13T15:32:39","date_gmt":"2023-07-13T18:32:39","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=485845"},"modified":"2023-07-18T18:19:44","modified_gmt":"2023-07-18T21:19:44","slug":"brasilianas-del-siglo-xxi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/brasilianas-del-siglo-xxi\/","title":{"rendered":"<em>Brasilianas<\/em> del siglo XXI"},"content":{"rendered":"<p>En el marco de una investigaci\u00f3n que llev\u00f3 a cabo durante los \u00faltimos 15 a\u00f1os en un fondo patrimonial de la Universidad de Texas en Austin, (EE. UU.), Antonio Dimas, del Instituto de Estudios Brasile\u00f1os de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IEB-USP), descubri\u00f3 el legado del editor estadounidense Alfred Knopf (1892-1986), responsable de la traducci\u00f3n y la publicaci\u00f3n en ingl\u00e9s de las primeras obras del bahiano Jorge Amado (1912-2001) y del pernambucano Gilberto Freyre (1900-1987). El an\u00e1lisis de la correspondencia, los dict\u00e1menes y los contratos revelan, entre otras cosas, que esos autores gozaron de una buena acogida entre los lectores estadounidenses, sobre todo porque proporcionaron una mirada alternativa de Brasil, vinculada a las culturas negras de las ciudades de Salvador y de Recife. \u201cPresentes en distintos lugares del mundo, las colecciones como la de Knopf tambi\u00e9n deben considerarse <em>brasilianas<\/em>, pese de no estar compuestas estrictamente por libros\u201d, sostiene el investigador. Al proponer la ampliaci\u00f3n de este concepto, inicialmente encuadrado en las colecciones de obras sobre Brasil que datan de los siglos del XVI al XIX, el planteo de Dimas se inscribe en un movimiento que ha cobrado fuerza en los \u00faltimos cinco a\u00f1os y fue el eje tem\u00e1tico de un evento organizado por la Biblioteca Brasiliana Guita y Jos\u00e9 Mindlin (BBM-USP), en el mes de febrero pasado.<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino <em>brasiliana<\/em> es un neologismo y seg\u00fan la historiadora Marisa Midori, de la Escuela de Comunicaci\u00f3n y Artes de la Universidad de S\u00e3o Paulo (ECA-USP), su origen est\u00e1 relacionado con la bibliofilia, en particular, con los coleccionistas interesados en Brasil, como en el caso de los viajeros e intelectuales que estudian Oriente a los que se conoce como orientalistas. A partir del siglo XVI y sobre todo en Europa, comenzaron a conformarse colecciones de libros y documentos que versaban sobre las colonias de Portugal y de Espa\u00f1a en el llamado Nuevo Mundo. \u201cLas primeras colecciones de este tipo se llamaron \u2018americanas\u2019 y la producci\u00f3n sobre Brasil pas\u00f3 a considerarse como una de sus secciones\u201d, dice. Seg\u00fan Midori, desde que Brasil comenz\u00f3 a estructurarse como Estado naci\u00f3n, es decir, despu\u00e9s de conquistar su Independencia, en 1822, los gobiernos y las instituciones han procurado identificar y organizar este corpus bibliogr\u00e1fico. Hubo un hito en ese sentido que fue la exposici\u00f3n organizada por el m\u00e9dico y fil\u00f3logo Ramiz Galv\u00e3o (1846-1938), por entonces director de la Biblioteca Nacional, en 1881. \u201cEl cat\u00e1logo de la muestra, que inclu\u00eda un inventario general de fuentes, libros y documentos sobre el pa\u00eds, con m\u00e1s de mil \u00edtems, marc\u00f3 el inicio de la tradici\u00f3n bibliogr\u00e1fica brasile\u00f1a. Empero, pese al inter\u00e9s por reunir y catalogar las colecciones alusivas a Brasil, en aquella \u00e9poca a\u00fan no se utilizaba el t\u00e9rmino <em>brasiliana<\/em>\u201d, puntualiza.<\/p>\n<p>A diferencia de Brasil, la bibli\u00f3loga Marina Garone Gravier, de la Biblioteca Nacional de M\u00e9xico (BNM) y de la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico (Unam), explica que en su pa\u00eds, la noci\u00f3n de una \u201cbibliograf\u00eda mexicana\u201d abarca la totalidad del material impreso o publicado sobre M\u00e9xico, incluyendo la producci\u00f3n ind\u00edgena, y libros y documentos del siglo XX. Incluso es enf\u00e1tica cuando afirma que, en ese sentido, no existe el t\u00e9rmino \u201cmexicana\u201d como un equivalente al concepto de <em>brasiliana<\/em>. \u201cMuchos de nuestros impresos del per\u00edodo colonial han sido escritos en lengua ind\u00edgena\u201d, dice, a la vez que comenta que el documento m\u00e1s antiguo a resguardo en la BNM data de 1554. A su juicio, el concepto de <em>brasiliana<\/em> est\u00e1 vinculado con las formas de coleccionismo bibliogr\u00e1fico adoptadas por Estados Unidos en el siglo XIX, pa\u00eds que organiz\u00f3 sus fondos empleando esa nomenclatura. La idea subyacente detr\u00e1s del acuerdo para actualizar el concepto de <em>brasiliana<\/em> es que este debe \u201creflejar los cambios internos de un pa\u00eds, en concordancia con los campos de estudio, en movimiento permanente\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_485850\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-485850 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/076-081_brasilianas_317-1-1140-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"902\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/076-081_brasilianas_317-1-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/076-081_brasilianas_317-1-1140-1-250x198.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/076-081_brasilianas_317-1-1140-1-700x554.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/076-081_brasilianas_317-1-1140-1-120x95.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Donaldson Collection\u2009\/\u2009Getty Images<\/span>El editor estadounidense Alfred Knopf y su esposa, Blanche, que actuaron como garantes informales de los autores brasile\u00f1os en el mundo angl\u00f3fono<span class=\"media-credits\">Donaldson Collection\u2009\/\u2009Getty Images<\/span><\/p><\/div>\n<p>La BN mexicana se encuentra bajo la tutela de la Unam, que cuenta con diferentes redes de investigadores que estudian y difunden sus colecciones, a trav\u00e9s del Instituto de Investigaciones Bibliogr\u00e1ficas, que existe desde hace m\u00e1s de 50 a\u00f1os. \u201cCon libros y documentos de toda Am\u00e9rica Latina publicados desde el siglo XVI, la BN de M\u00e9xico tambi\u00e9n contiene documentos del dep\u00f3sito legal nacional\u201d, dice Garone Gravier, docente en la propia BN con alumnos de posgrado de diversas carreras de la Unam, entre las que se cuentan historia, ling\u00fc\u00edstica, literatura y artes.<\/p>\n<p>En tanto, en lo relativo a las <em>brasilianas<\/em>, aunque las colecciones se fueron conformando a partir del siglo XVI, la formulaci\u00f3n del concepto cobr\u00f3 impulso en la d\u00e9cada de 1930, en funci\u00f3n del desarrollo del mercado editorial. La historiadora Eliana Regina de Freitas Dutra, de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG), analiza la colecci\u00f3n hom\u00f3nima, publicada por la Companhia Editora Nacional a partir de 1931. La propuesta editorial fue desarrollada por el soci\u00f3logo Fernando Azevedo (1894-1974). En el transcurso de su existencia, se editaron 415 t\u00edtulos de autores brasile\u00f1os y extranjeros. \u201cLa Cole\u00e7\u00e3o Brasiliana publicaba t\u00edtulos raros, como los de cronistas y viajeros del per\u00edodo colonial, reeditaba obras agotadas y realiz\u00f3 publicaciones nuevas sobre historia, constituci\u00f3n social brasile\u00f1a, educaci\u00f3n, geograf\u00eda, etnolog\u00eda y otros campos del conocimiento, habiendo sido responsable de haber inaugurado la pr\u00e1ctica del coleccionismo editorial en Brasil\u201d, dice. Todo el fondo de esta colecci\u00f3n fue digitalizado en el marco del proyecto intitulado Brasiliana Eletr\u00f4nica, de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), cuya coordinaci\u00f3n corri\u00f3 por cuenta del historiador e ingeniero Israel Beloch. Adem\u00e1s de la Companhia Editora Nacional, otras editoriales que publicaron colecciones <em>brasilianas<\/em> a partir de la d\u00e9cada de 1930 fueron: Difus\u00e3o Europeia do Livro (Difel), Jos\u00e9 Olympio, Civiliza\u00e7\u00e3o Brasileira y Livraria Martins Editora.<\/p>\n<div id=\"attachment_485866\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-485866 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/076-081_brasilianas_317-5-1140-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"860\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/076-081_brasilianas_317-5-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/076-081_brasilianas_317-5-1140-1-250x189.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/076-081_brasilianas_317-5-1140-1-700x528.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/076-081_brasilianas_317-5-1140-1-120x91.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo Nacional<\/span>La Constituci\u00f3n del Imperio de Brasil, uno de los documentos expuestos en la muestra organizada en la Biblioteca Nacional, en 1881<span class=\"media-credits\">Archivo Nacional<\/span><\/p><\/div>\n<p>El historiador F\u00e1bio Franzini, de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), quien tambi\u00e9n ha investigado esos proyectos editoriales, relata que la Cole\u00e7\u00e3o Documentos Brasileiros, de la editorial Jos\u00e9 Olympio, public\u00f3 obras que se erigieron como cl\u00e1sicos de la historiograf\u00eda y del pensamiento social del pa\u00eds, entre ellas, <em>Ra\u00ed<\/em><em>zes do Brasil<\/em>, del historiador S\u00e9rgio Buarque de Holanda (1902-1982), quien inaugur\u00f3 la colecci\u00f3n, en 1936, y <em>Casa-grande &amp; senzala<\/em>, escrito por Freyre en 1933 e incorporado a la serie en 1943. En un estudio realizado en la colecci\u00f3n de la BBM-USP entre 2019 y 2020, Franzini analiz\u00f3 los prefacios de tres ediciones argentinas, dos francesas, una estadounidense, una portuguesa, una alemana, una venezolana y una polaca de <em>Casa-grande<\/em>. El objetivo: entender por qu\u00e9 un libro dedicado al proceso de configuraci\u00f3n social de Brasil fue editado en tantos otros pa\u00edses, incluyendo Argentina y Estados Unidos en los a\u00f1os 1940, y Francia en la d\u00e9cada de 1950. \u201cLos pr\u00f3logos escritos por Freyre para las ediciones internacionales apuntan a demostrar que su interpretaci\u00f3n sobre Brasil puede leerse de manera universal\u201d, dice, justificando el inter\u00e9s de los lectores extranjeros por la obra.<\/p>\n<p>En 1965, en la estela del proceso de creaci\u00f3n de las colecciones <em>brasilianas<\/em> por las editoriales, el historiador y bibli\u00f3filo Rubem Borba de Moraes (1899-1986), en la obra <em>O bibli<\/em><em>\u00f3<\/em><em>filo aprendiz<\/em>, propuso por primera vez una definici\u00f3n para el concepto. De acuerdo con su interpretaci\u00f3n, las <em>brasilianas<\/em> comprenden \u201clos libros sobre Brasil impresos desde el siglo XVI hasta finales del siglo XIX, y los libros de autores brasile\u00f1os impresos en el extranjero hasta 1808\u201d. Una carta del comerciante y explorador Am\u00e9rico Vesp\u00facio (1454-1512), redactada en 1504, se considera el hito inicial de ese recorte. \u201cOtros intelectuales, adem\u00e1s de Borba de Moraes, enunciaron definiciones, incluyendo al abogado e historiador Jos\u00e9 Hon\u00f3rio Rodrigues (1913-1987), quien elabor\u00f3 una lista de los libros que consideraba fundamentales para entender Brasil\u201d, se\u00f1ala el historiador Carlos Zeron, director de la BBM-USP hasta principios de este a\u00f1o.<\/p>\n<div id=\"attachment_485846\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-485846 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/076-081_brasilianas_317-0-1140-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"768\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/076-081_brasilianas_317-0-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/076-081_brasilianas_317-0-1140-1-250x168.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/076-081_brasilianas_317-0-1140-1-700x472.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/076-081_brasilianas_317-0-1140-1-120x81.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">John Carter Library<\/span>La carta de Am\u00e9rico Vespucio escrita en 1504 que se considera el hito inicial de las colecciones <em>brasilianas<\/em><span class=\"media-credits\">John Carter Library<\/span><\/p><\/div>\n<p>En cuanto a las primeras colecciones organizadas por los bibli\u00f3filos, el historiador Thiago Lima Nicodemo, de la Universidad de Campinas (Unicamp) y coordinador del Archivo P\u00fablico del Estado de S\u00e3o Paulo, recuerda que el naturalista alem\u00e1n Carl von Martius (1794-1868) fue uno de los pioneros en reunir una colecci\u00f3n de este tipo en el siglo XIX, al igual que el historiador y viajero franc\u00e9s Ferdinand Denis (1798-1890). El siglo XX vio crecer la cantidad de coleccionistas interesados en los libros sobre Brasil. Entre los pioneros estuvieron Borba de Moraes y Yan de Almeida Prado (1898-1991). Al morir, Borba de Moraes le dej\u00f3 alrededor de 2.300 libros al abogado, empresario y bibli\u00f3filo Jos\u00e9 Mindlin (1914-2010) y a su esposa, Guita (1916-2006). En el transcurso de m\u00e1s de 80 a\u00f1os, el matrimonio reuni\u00f3 una colecci\u00f3n de 32.000 t\u00edtulos y 60.000 vol\u00famenes de libros y manuscritos sobre Brasil. En 2005, cuando se fund\u00f3 la BBM, fueron donados en su totalidad a la USP.<\/p>\n<p>En el proyecto \u201cMemoria digital. Archivos y documentos hist\u00f3ricos en el mundo contempor\u00e1neo\u201d, iniciado hace dos a\u00f1os, Lima Nicodemo trabaja con la idea de que las <em>brasilianas<\/em> son importantes para recabar conocimiento destinado a servir como base para la formulaci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas. \u201cLas <em>brasilianas<\/em> tambi\u00e9n sirven para promover proyectos de modernizaci\u00f3n del pa\u00eds, porque permiten conocer mejor su poblaci\u00f3n y sus fronteras\u201d, sostiene. Seg\u00fan \u00e9l, diversas instituciones han invertido en estas colecciones desde el siglo XIX, en el af\u00e1n de establecer conexiones entre la producci\u00f3n de conocimientos y las intervenciones en la realidad. \u201cEl concepto tradicional de <em>brasiliana<\/em> incluye a los libros sobre Brasil producidos por viajeros extranjeros y a las obras de los autores ic\u00f3nicos de nuestra historiograf\u00eda. En la actualidad, estamos promoviendo que la producci\u00f3n ind\u00edgena y la literatura de las periferias urbanas, por ejemplo, sean incorporadas a estas colecciones. Tenemos que explorar nuevas perspectivas a la hora de pensar en Brasil\u201d, sostiene el soci\u00f3logo Alexandre Saes, director actual de la BBM.<\/p>\n<div id=\"attachment_485858\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-485858 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/076-081_brasilianas_317-3-1140-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"814\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/076-081_brasilianas_317-3-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/076-081_brasilianas_317-3-1140-1-250x179.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/076-081_brasilianas_317-3-1140-1-700x500.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/076-081_brasilianas_317-3-1140-1-120x86.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo Familia Mindlin<\/span>El empresario Jos\u00e9 Mindlin y su esposa, Guita, en la biblioteca de su hogar<span class=\"media-credits\">Archivo Familia Mindlin<\/span><\/p><\/div>\n<p>La idea de ampliar el concepto de <em>brasiliana<\/em> propuesta por Antonio Dimas, del IEB, incluye la incorporaci\u00f3n de colecciones del exterior referentes a la cultura brasile\u00f1a, que no necesariamente deben estar compuestas por libros. Una de estas colecciones es la de la historiadora Simona Binkov\u00e1, de la Universidad Carolina, en la Rep\u00fablica Checa, que contiene documentos iconogr\u00e1ficos de la cartograf\u00eda brasile\u00f1a producidos en los siglos XVII y XVIII, que muestran distintos aspectos de la participaci\u00f3n de naturalistas checos en una expedici\u00f3n cient\u00edfica llevada a cabo en el pa\u00eds en 1817. En Estados Unidos, se encuentran las colecciones del ge\u00f3logo John Casper Branner (1850-1922), que contiene manuscritos y mapas de estudios sobre Brasil de finales del siglo XIX, y la del historiador Ludwig Lauerhass (1936-2020), que incluye unos 4.000 art\u00edculos sobre la historia, la antropolog\u00eda y la sociolog\u00eda brasile\u00f1as del siglo pasado. Seg\u00fan Dimas, as\u00ed como la colecci\u00f3n de Knopf, estas y otras colecciones a\u00fan son poco conocidas y pueden servir como base para nuevos hallazgos cient\u00edficos. \u201cPor ejemplo, al trabajar con el legado del editor estadounidense, descubr\u00ed que Freyre y Amado oficiaron como divulgadores de la cultura de nuestro pa\u00eds en Estados Unidos, mientras que Knopf fue una especie de garante informal de los autores brasile\u00f1os en el mundo angl\u00f3fono\u201d, dice.<\/p>\n<p>En cuanto a la idea de incorporar en las colecciones <em>brasilianas<\/em> otros art\u00edculos m\u00e1s all\u00e1 de los libros y del per\u00edodo acotado propuesto por Borba de Moraes, Ana Virginia Pinheiro, de la Escuela de Biblioteconom\u00eda de la Universidad Federal del Estado de R\u00edo de Janeiro, es bastante circunspecta. \u201cUna ampliaci\u00f3n sin criterios consensuados podr\u00eda desnaturalizar estas colecciones\u201d, sostiene Pinheiro, quien fue bibliotecaria de libros raros en la Fundaci\u00f3n Biblioteca Nacional (FBN) de 1982 a 2020. La ampliaci\u00f3n del concepto que ella propone incluye la incorporaci\u00f3n de los libros que circularon en las antiguas colonias durante el dominio portugu\u00e9s entre los cuales figuran, por ejemplo, las obras que utilizaban los jesuitas para la educaci\u00f3n de los alumnos, o los libros que versan sobre las monedas y sellos postales portugueses. \u201cHay literatura importante, por ejemplo, sobre educaci\u00f3n y econom\u00eda, que a pesar de no haber sido escrita por brasile\u00f1os y que tampoco trata sobre Brasil, fue fundamental para su constituci\u00f3n como naci\u00f3n\u201d, argumenta. La FBN, que tiene a la Biblioteca Real Portuguesa entre sus or\u00edgenes, cuenta con colecciones de ese tipo que todav\u00eda no han sido estudiadas. \u201cEn Brasil, el inter\u00e9s por los libros antiguos como objeto de estudios es reciente, comenz\u00f3 al final de la d\u00e9cada de 1970\u201d, dice Pinheiro, quien avala el establecimiento de colaboraciones con las universidades para promover trabajos en colecciones poco conocidas. Fue precisamente a partir de un esfuerzo para la identificaci\u00f3n de documentos y libros sin notoriedad que Jo\u00e3o Marcos Cardoso, curador de la BBM-USP, descubri\u00f3 en 2015 un tratado feminista publicado en 1868. \u201cEste documento fue escrito por una mujer inmigrante, en el contexto de un Brasil imperial y esclavista, reivindicando el derecho de las mujeres a participar en la pol\u00edtica, en el mercado laboral y en la educaci\u00f3n\u201d, informa, a la par que comenta que el hallazgo fue objeto de estudios de maestr\u00eda. La obra, publicada por la editorial del tip\u00f3grafo Francisco de Paula Brito (1809-1861), quien public\u00f3 la primera revista brasile\u00f1a dirigida al p\u00fablico femenino, fue escrita por Anna Rosa Termacsics, una inmigrante h\u00fangara que arrib\u00f3 a Brasil a los siete a\u00f1os y vivi\u00f3 aqu\u00ed hasta su muerte, en 1886.<\/p>\n<div id=\"attachment_485862\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-485862 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/076-081_brasilianas_317-4-1140-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"814\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/076-081_brasilianas_317-4-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/076-081_brasilianas_317-4-1140-1-250x179.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/076-081_brasilianas_317-4-1140-1-700x500.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/076-081_brasilianas_317-4-1140-1-120x86.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves\u2009\/\u2009Revista Pesquisa FAPESP<\/span>Proceso de digitalizaci\u00f3n de un libro de la colecci\u00f3n de la BBM-USP: el trabajo abarca el 15 % del fondo patrimonial<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves\u2009\/\u2009Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/p><\/div>\n<p>En la actualidad, el 15 % de la colecci\u00f3n de la BBM-USP est\u00e1 digitalizada. \u201cLa BBM cuenta con una reserva t\u00e9cnica para adquirir otros 90.000 libros y se encuentra atravesando un proceso de definici\u00f3n de nuevas pol\u00edticas para orientar la ampliaci\u00f3n de su colecci\u00f3n a partir de 2023\u201d, comenta Saes, director de la instituci\u00f3n. El proceso de digitalizaci\u00f3n de la colecci\u00f3n comenz\u00f3 en 2007, con la financiaci\u00f3n de la FAPESP. A partir de este proyecto, intitulado \u201cBrasiliana digital\u201d, fueron puestos a disposici\u00f3n en internet unos 4.000 \u00edtems reunidos por Mindlin, que incluyen libros, grabados, mapas, manuscritos y otros documentos. En tanto, en la FBN, el proceso de digitalizaci\u00f3n comenz\u00f3 con obras raras en 2001. Cinco a\u00f1os despu\u00e9s, la Colecci\u00f3n Brasiliana fue incorporada al proyecto.<\/p>\n<p>La Biblioteca Oliveira Lima, de la Universidad Cat\u00f3lica de Am\u00e9rica, en Washington (EE. UU.), que est\u00e1 considerada como una de las mayores <em>brasilianas<\/em> fuera de Brasil, ha concluido con la digitalizaci\u00f3n de una parte de su colecci\u00f3n, que recientemente ha sido puesta a disposici\u00f3n en forma <em>online<\/em> y gratuita. En un esfuerzo que comenz\u00f3 hace 10 a\u00f1os, se digitalizaron 3.800 publicaciones, cartas y panfletos, totalizando m\u00e1s de un mill\u00f3n de p\u00e1ginas. El libro raro m\u00e1s antiguo data de 1507. \u201cM\u00e1s que una <em>brasiliana<\/em>, la biblioteca Oliveira Lima puede caracterizarse como iberoamericana, puesto que re\u00fane piezas relacionadas con la expansi\u00f3n portuguesa por todo el mundo y la historia de Am\u00e9rica, incluyendo la labor jesu\u00edtica y la historia de la esclavitud\u201d, refiere la astr\u00f3noma Du\u00edlia de Mello, vicerrectora de la Universidad Cat\u00f3lica de Am\u00e9rica. Ella pone de relieve que, debido a esa caracter\u00edstica, la colecci\u00f3n de Manoel de Oliveira Lima (1867-1928), diplom\u00e1tico e historiador brasile\u00f1o, difiere de otras bibliotecas de su tipo. \u201cEn primera instancia, nos propusimos digitalizar los miles de p\u00e1ginas que forman parte de la extensa correspondencia que De Oliveira Lima intercambi\u00f3 con intelectuales brasile\u00f1os como Machado de Assis (1839-1908)\u201d, comenta De Mello, aludiendo a la carta en la cual el escritor brasile\u00f1o, acongojado, escribe sobre la muerte de su esposa. Seg\u00fan ella, tan solo el 10 % de la correspondencia ha sido digitalizado. Otra de las metas, de acuerdo con De Mello, es conseguir financiaci\u00f3n para la traducci\u00f3n del sitio web, actualmente en ingl\u00e9s, al portugu\u00e9s (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-modernismo-revisitado\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en<\/em> Pesquisa FAPESP, <em>edici\u00f3<\/em><em>n n\u00ba 266<\/em><\/a>).<\/p>\n<div id=\"attachment_485870\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-485870 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/076-081_brasilianas_317-6-1140-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"560\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/076-081_brasilianas_317-6-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/076-081_brasilianas_317-6-1140-1-250x123.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/076-081_brasilianas_317-6-1140-1-700x344.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/076-081_brasilianas_317-6-1140-1-120x59.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Oliveira Lima Library - The Catholic University of America<\/span>El tratado feminista de 1868 descubierto en la BBM-USP, y dos piezas de la colecci\u00f3n de la Biblioteca Oliveira Lima, de la Universidad Cat\u00f3lica de Am\u00e9rica, en Estados Unidos: un documento de 1657 de la Orden de los Carmelitas Descalzos y una carta en la que Machado de Assis escribe sobre la muerte de su esposa<span class=\"media-credits\">Oliveira Lima Library - The Catholic University of America<\/span><\/p><\/div>\n<p>La colecci\u00f3n de la Biblioteca Oliveira Lima est\u00e1 compuesta en su mayor\u00eda por libros, documentos y objetos reunidos por el propio diplom\u00e1tico en el transcurso de su vida. Existen otras <em>brasilianas<\/em> importantes en Estados Unidos, tales como la colecci\u00f3n del Lemann Center de Estudios Brasile\u00f1os, en la Universidad de Illinois, y la de la Biblioteca John Carter Brown. \u201cLas colecciones y bibliotecas de las instituciones extranjeras pueden haberse beneficiado de las iniciativas del primer gobierno de Get\u00falio Vargas (1882-1954). Quien fuera su ministro de Educaci\u00f3n, Gustavo Capanema (1900-1985), estableci\u00f3 pol\u00edticas de donaciones y enviaba libros publicados por las colecciones <em>brasilianas <\/em>de las editoriales brasile\u00f1as y por el Instituto Nacional del Libro a las embajadas, universidades, asociaciones de artistas y escritores de todo el mundo\u201d, relata Dutra, de la UFMG.<\/p>\n<p>En cambio, seg\u00fan Midori, de la USP, la caracter\u00edstica de las <em>brasilianas<\/em> europeas es que est\u00e1n centradas en las obras de los siglos XV y XVI. \u201cLas instituciones y coleccionistas de la regi\u00f3n se interesaron por esos trabajos no solo por lo que revelaban sobre Brasil, sino tambi\u00e9n porque eran una muestra del desarrollo de las t\u00e9cnicas de impresi\u00f3n de aquel per\u00edodo\u201d, informa la historiadora, quien menciona, por ejemplo, las xilograf\u00edas producidas para los relatos de viajes. En un estudio realizado con documentos que se conservan en el palacio Nostitz, en Praga, identific\u00f3 diarios de navegaci\u00f3n con papeles plegados, similares a los libros <em>pop-up<\/em> actuales. \u201cEstos documentos son de gran valor porque revelan las t\u00e9cnicas en boga para elaborar los primeros libros ilustrados del mundo\u201d, concluye.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<br \/>\n<\/strong>Por una biblioteca\u00a0<em>brasiliana<\/em>\u00a0digital (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/5175\/por-uma-biblioteca-brasiliana-digital\/?q=07\/59783-3\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba\u00a007\/59783-3<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Ayuda de Investigaci\u00f3n \u2012 Regular; <strong>Investigador responsable\u00a0<\/strong>Pedro Luis Puntoni (USP);\u00a0<strong>Inversi\u00f3n<\/strong>\u00a0R$ 908.042,85.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>DEAECTO, Marisa Midori. Uma brasiliana para o leitor do s\u00e9culo XXI. Da sala de leitura a um projeto museol\u00f3gico imponente.\u00a0<strong>Revista do N\u00facleo de Estudos do Livro e da Edi\u00e7\u00e3o (Nele),<\/strong>\u00a0v. 7\/8, 2019.<br \/>\nDUTRA, E. F. The Atlantic space and global civilization: The history and development of the book in Latin America.\u00a0<strong>L\u00edngua Franca \u2013 The History of the book in translation<\/strong>. v. 7, 2021.<br \/>\nZERON, Carlos. Biblioteca brasiliana Guita e Jos\u00e9 Mindlin. Futuro pret\u00e9rito e pret\u00e9rito futuro.\u00a0<strong>Revista do N\u00facleo de Estudos do Livro e da Edi\u00e7\u00e3o (Nele),<\/strong>\u00a0v. 7\/8, 2019.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La digitalizaci\u00f3n y la incorporaci\u00f3n de objetos actualizan las colecciones que re\u00fanen material sobre la cultura y la historia de Brasil","protected":false},"author":601,"featured_media":485854,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[1600],"class_list":["post-485845","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/485845","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/601"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=485845"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/485845\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":486468,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/485845\/revisions\/486468"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/485854"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=485845"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=485845"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=485845"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=485845"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}