{"id":486431,"date":"2023-08-09T15:48:10","date_gmt":"2023-08-09T18:48:10","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=486431"},"modified":"2023-08-09T15:48:10","modified_gmt":"2023-08-09T18:48:10","slug":"el-cielo-visto-desde-las-misiones-jesuiticas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-cielo-visto-desde-las-misiones-jesuiticas\/","title":{"rendered":"El cielo visto desde las misiones jesu\u00edticas"},"content":{"rendered":"<p>A principios del siglo XVIII, en las reducciones de las misiones jesu\u00edticas de la cuenca del R\u00edo de la Plata, un territorio actualmente repartido entre Brasil, Argentina y Paraguay, el jesuita Buenaventura (o Boaventura) Su\u00e1rez (1679-1750) ten\u00eda un profundo inter\u00e9s por los fen\u00f3menos celestes, pero afrontaba dificultades para poder abocarse a la astronom\u00eda. Como la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, en Espa\u00f1a, no le enviaba instrumentos de medici\u00f3n y observaci\u00f3n, fabric\u00f3 sus propios telescopios e hizo observaciones consideradas consistentes por expertos de centros cient\u00edficos europeos dotados de aparatos mucho mejores.<\/p>\n<div id=\"attachment_486432\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright vertical\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-486432 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-memoria-buenaventura-2023-05-site-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"1074\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-memoria-buenaventura-2023-05-site-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-memoria-buenaventura-2023-05-site-1140-250x236.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-memoria-buenaventura-2023-05-site-1140-700x659.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-memoria-buenaventura-2023-05-site-1140-120x113.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">MissionesOnLine<\/span>Ilustraci\u00f3n an\u00f3nima de Buenaventura Su\u00e1rez<span class=\"media-credits\">MissionesOnLine<\/span><\/p><\/div>\n<p>Buenaventura Su\u00e1rez pertenec\u00eda a la elite criolla de la regi\u00f3n, hijo de una bisnieta del conquistador espa\u00f1ol Juan de Garay (1528-1583), fundador de la ciudad de Santa Fe, actualmente en Argentina, donde hab\u00eda nacido. Estudi\u00f3 en el colegio jesuita de la ciudad, ingresando a la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas a los 16 a\u00f1os y, posteriormente, en la Universidad de C\u00f3rdoba, tambi\u00e9n en territorio argentino. En aquella \u00e9poca, adem\u00e1s de estudiar filosof\u00eda y teolog\u00eda, entr\u00f3 en contacto con las ciencias exactas y se convirti\u00f3 en un matem\u00e1tico y astr\u00f3nomo autodidacta.<\/p>\n<p>En 1700, observ\u00f3 por primera vez a simple vista un eclipse lunar, en Corrientes, cerca de la frontera entre Argentina y Paraguay. En 1704 fue ordenado sacerdote y enviado a las misiones jesu\u00edticas en territorio guaran\u00ed. Las 30 reducciones ocupaban un \u00e1rea correspondiente a lo que actualmente es el sur de Paraguay, la provincia argentina de Misiones y un sector occidental del estado brasile\u00f1o de Rio Grande do Sul.<\/p>\n<p>El jesuita y astr\u00f3nomo se instal\u00f3 en San Cosme y Dami\u00e1n, en el actual Paraguay, y realiz\u00f3 observaciones lunares y solares en las misiones durante casi cinco d\u00e9cadas. \u201cSu labor cient\u00edfica serv\u00eda a los intereses de las misiones, por ejemplo, al establecer las fechas de las celebraciones m\u00f3viles del calendario, como la Pascua\u201d, dice el historiador de la ciencia Miguel de As\u00faa, de la Universidad Nacional de San Mart\u00edn, en Argentina. \u201cLa astronom\u00eda de Buenaventura Su\u00e1rez ten\u00eda una finalidad religiosa y colaboraba en el proceso de difusi\u00f3n del cristianismo\u201d.<\/p>\n<p>En San Miguel Arc\u00e1ngel, actual municipio de S\u00e3o Miguel das Miss\u00f5es, en Rio Grande do Sul, Buenaventura Su\u00e1rez registr\u00f3 dos eclipses lunares, uno en 1728 y otro, con un telescopio refractor (dotado de una tecnolog\u00eda sencilla, con dos lentes convexas) de 3 metros (m) de largo, en 1747. Aquel mismo a\u00f1o y con el mismo telescopio, en la misi\u00f3n de Santa Mar\u00eda la Mayor, en lo que actualmente es Argentina, observ\u00f3 otro eclipse lunar. Los registros de 1747 fueron publicados en la revista cient\u00edfica <em>Philosophical Transactions<\/em>, de la Royal Society, la academia de ciencias brit\u00e1nica, en 1749 y 1750.<\/p>\n<div id=\"attachment_486444\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-486444 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-memoria-jesuita-mapa-Cardiel-2023-05-site-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1090\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-memoria-jesuita-mapa-Cardiel-2023-05-site-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-memoria-jesuita-mapa-Cardiel-2023-05-site-800-250x341.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-memoria-jesuita-mapa-Cardiel-2023-05-site-800-700x954.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-memoria-jesuita-mapa-Cardiel-2023-05-site-800-120x164.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo General de Simancas<\/span>Mapa de las misiones guaran\u00edes a cargo de los jesuitas en 1768 que incluye datos de Su\u00e1rez<span class=\"media-credits\">Archivo General de Simancas<\/span><\/p><\/div>\n<p>M\u00e1s importantes fueron sus observaciones sistem\u00e1ticas de las cuatro lunas mayores de J\u00fapiter, descubiertas por el matem\u00e1tico italiano Galileo Galilei (1564-1642), ya ampliamente conocidas en el siglo XVIII. Con un reloj ajustado por la posici\u00f3n del Sol observada mediante un cuadrante, un instrumento astron\u00f3mico rudimentario, la medici\u00f3n de los eclipses de los sat\u00e9lites jovianos, conforme a un m\u00e9todo desarrollado por el propio Galileo, se utilizaba para calcular la diferencia de longitud entre el lugar de observaci\u00f3n y otro lugar de referencia del planeta cuya longitud era conocida, como hoy en d\u00eda es el meridiano de Greenwich, en Londres. \u201cBuenaventura Su\u00e1rez utiliz\u00f3 el m\u00e9todo m\u00e1s preciso y, a la vez, el m\u00e1s asequible de su \u00e9poca\u201d, reconoce el astrof\u00edsico Oscar Matsuura, profesor jubilado de la Universidad de S\u00e3o Paulo y organizador del libro <em>Hist\u00f3ria da astronomia no Brasil <\/em>(Cepe, 2014).<\/p>\n<p>En los 13 a\u00f1os en que vivi\u00f3 en San Cosme, el jesuita observ\u00f3 147 eclipses de los sat\u00e9lites de J\u00fapiter y utiliz\u00f3 esa informaci\u00f3n para determinar la longitud de ubicaci\u00f3n de las 30 misiones. El astr\u00f3nomo sueco Pehr Wilhelm Wargentin (1717-1783), utiliz\u00f3 datos recabados por Su\u00e1rez en su art\u00edculo publicado en 1748 sobre la luna \u00cdo, el m\u00e1s pr\u00f3ximo a J\u00fapiter de los sat\u00e9lites galileanos.<\/p>\n<p>Sus conocimientos matem\u00e1ticos le sirvieron tambi\u00e9n para elaborar lunarios: compendios de predicciones astron\u00f3micas tales como las fases de la luna y los eclipses lunares y solares. \u201cEl lunario era importante para la organizaci\u00f3n de la vida en las misiones\u201d, dice el historiador argentino Carlos Daniel Paz, de la Universidad Vale do Rio dos Sinos (Unisinos), en S\u00e3o Leopoldo, Rio Grande do Sul. \u201cEra una forma de organizar el tiempo de las misiones y orientar mejor los ciclos de la agricultura\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_486448\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-486448 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-memoria-lunario-2-2023-05-site-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"763\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-memoria-lunario-2-2023-05-site-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-memoria-lunario-2-2023-05-site-1140-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-memoria-lunario-2-2023-05-site-1140-700x469.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-memoria-lunario-2-2023-05-site-1140-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Openlibrary<\/span>Las tablas del lunario, con las predicciones de las fases de la Luna y los eclipses lunares y solares desde enero de 1740 hasta diciembre de 1841<span class=\"media-credits\">Openlibrary<\/span><\/p><\/div>\n<p>Las predicciones de eclipses, las fases de la luna y las fechas festivas previstas para cada uno de los 100 a\u00f1os siguientes fueron reunidas en el libro intitulado <em>Lunario de um siglo<\/em>, publicado en Lisboa en 1740. En la introducci\u00f3n, el astr\u00f3nomo jesuita lamenta que las Misiones no contasen con instrumentos de observaci\u00f3n astron\u00f3mica debido a que \u201cel estudio de las ciencias matem\u00e1ticas no era floreciente [en esas provincias]\u201d. La historiadora brasile\u00f1a Maria Cristina Bohn Martins, de la Unisinos, lo corrobora: \u201cContrariamente a lo que cabr\u00eda imaginarse, las misiones no eran ricas e importaban lo meramente esencial. Los libros e instrumentos cient\u00edficos eran muy caros y tardaban meses en arribar a destino\u201d.<\/p>\n<p>Buenaventura Su\u00e1rez construy\u00f3 su telescopio con lo que ten\u00eda a mano en las propias Misiones. \u201cLos jesuitas eran eximios artesanos y habitualmente pose\u00edan talleres especializados\u201d, dice el historiador alem\u00e1n Karl Heinz Arenz, de la Universidad Federal de Par\u00e1 (UFPA). Seg\u00fan \u00e9l, los misioneros intentaban fabricar en las propias misiones todo lo que necesitaban, entre otros elementos, implementos agr\u00edcolas, utensilios culinarios o instrumentos musicales. \u201cEl vidrio de calidad suficiente para fabricar lentes para telescopios era de acceso restringido, ya que hab\u00eda que comprarlo v\u00eda Buenos Aires o Asunci\u00f3n\u201d, explica el historiador Artur Henrique Barcelos, de la Universidad Federal de Rio Grande (Furg), en Rio Grande do Sul.<\/p>\n<div id=\"attachment_486440\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-486440 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-memoria-jesuita-jacob-de-castro-sarmento-2023-05-site-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1075\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-memoria-jesuita-jacob-de-castro-sarmento-2023-05-site-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-memoria-jesuita-jacob-de-castro-sarmento-2023-05-site-800-250x336.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-memoria-jesuita-jacob-de-castro-sarmento-2023-05-site-800-700x941.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-memoria-jesuita-jacob-de-castro-sarmento-2023-05-site-800-120x161.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Biblioteca Nacional de Portugal \/ Wikimedia Commons<\/span>El m\u00e9dico portugu\u00e9s Jacob Sarmento, quien le\u00eda los trabajos del jesuita argentino en las reuniones de la Royal Society<span class=\"media-credits\">Biblioteca Nacional de Portugal \/ Wikimedia Commons<\/span><\/p><\/div>\n<p>Lo m\u00e1s probable es que \u00e9l haya fabricado las lentes con materiales locales. En el Chaco paraguayo hab\u00eda cristales de cuarzo en abundancia, y el conocimiento ind\u00edgena de las rocas podr\u00eda haberle dado a Su\u00e1rez cristales muy transparentes que, cuidadosamente pulidos, habr\u00edan sustituido a las lentes de vidrio. El historiador argentino Guillermo Furlong (1889-1974), quien realiz\u00f3 la primera investigaci\u00f3n hist\u00f3rica profesional sobre Su\u00e1rez, hall\u00f3 documentos con informaci\u00f3n de instrumentos utilizados para la fabricaci\u00f3n de lentes en la misi\u00f3n de S\u00e3o Borja o San Borja, en el actual territorio de Rio Grande do Sul, poco despu\u00e9s de la expulsi\u00f3n de los jesuitas de las colonias espa\u00f1olas en 1767.<\/p>\n<p>La construcci\u00f3n del tubo \u2013el cuerpo\u2013 de los telescopios era menos complicada, porque, seg\u00fan Barcelos, los ind\u00edgenas eran muy h\u00e1biles carpinteros y ebanistas. Los telescopios, incluso los m\u00e1s grandes, pueden haber sido hechos de madera o de metal. En algunas reducciones, Su\u00e1rez y los ind\u00edgenas fund\u00edan campanas y fabricaban instrumentos musicales como los tubos de los \u00f3rganos. \u201cMuchas cr\u00f3nicas jesu\u00edticas encomiaban la capacidad de los guaran\u00edes para fabricar relojes y astrolabios como los europeos\u201d, relata As\u00faa. Con el influjo de la astronom\u00eda de Buenaventura Su\u00e1rez, las Misiones produc\u00edan relojes de sol y mec\u00e1nicos, globos terrestres y celestes, que se perdieron tras la expulsi\u00f3n de los jesuitas de las tierras espa\u00f1olas en 1767.<\/p>\n<p>Su\u00e1rez y los guaran\u00edes fabricaron ocho telescopios, cuyas longitudes variaban entre 2,3 m y 9 m. Para la operaci\u00f3n de los instrumentos, era necesaria una base plana y un emplazamiento propicio, como una torre. \u00c9l realiz\u00f3 observaciones desde la torre de la iglesia de Asunci\u00f3n, pero no hay documentos que describan c\u00f3mo mont\u00f3 y oper\u00f3 los instrumentos. \u201cEl propio montaje mec\u00e1nico de un telescopio no es nada trivial\u201d, dice Matsuura.<\/p>\n<p><strong>Una red mundial de astr\u00f3nomos<br \/>\n<\/strong>Para construir los telescopios, Buenaventura Su\u00e1rez se bas\u00f3 en la informaci\u00f3n que circulaba a trav\u00e9s de cartas entre los jesuitas y astr\u00f3nomos dispersos por todo el mundo. \u201cEl religioso manten\u00eda correspondencia con astr\u00f3nomos de Am\u00e9rica y de Europa\u201d, dice As\u00faa. Seg\u00fan el investigador, el jesuita intercambiaba cartas, por ejemplo, con el matem\u00e1tico peruano Pedro Peralta y Barnuevo (1663-1743), en Lima (Per\u00fa), y con el jesuita germano Nicasius Grammatici (1684-1736), primero en Baviera y despu\u00e9s en China. Wargentin obtuvo los datos de Su\u00e1rez sobre las lunas de J\u00fapiter de manos de su compatriota sueco Anders Celsius (1701-1744), quien, a su vez, hab\u00eda recibido de Grammatici los resultados de las observaciones realizadas en las misiones. Celsius se hizo m\u00e1s conocido por haber creado la escala de temperatura en grados cent\u00edgrados, que lleva su nombre. Por su parte, Su\u00e1rez recib\u00eda de Grammatici los datos de longitudes y los resultados de sus observaciones astron\u00f3micas, importantes para determinar, por comparaci\u00f3n, la longitud de ubicaci\u00f3n de las misiones guaran\u00edes.<\/p>\n<div id=\"attachment_486452\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-486452 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-memoria-relogio-2023-05-site-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"760\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-memoria-relogio-2023-05-site-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-memoria-relogio-2023-05-site-1140-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-memoria-relogio-2023-05-site-1140-700x467.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-memoria-relogio-2023-05-site-1140-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Yguamoringa<\/span>Reloj solar construido por Su\u00e1rez en San Cosme y Dami\u00e1n (Paraguay)<span class=\"media-credits\">Yguamoringa<\/span><\/p><\/div>\n<p>El jesuita tradujo al espa\u00f1ol el libro <em>Theorica verdadeira das mar\u00e9s <\/em>[Teor\u00eda verdadera de las mareas], publicado en Londres en 1737. Su autor fue el m\u00e9dico judeoportugu\u00e9s Jacob de Castro Sarmento (1692-1762), uno de los pioneros en introducir la f\u00edsica newtoniana en Lisboa, antes de huir de la persecuci\u00f3n antisemita hacia Londres y convertirse en miembro de la Royal Society. Era De Castro Sarmento quien le\u00eda las observaciones de Su\u00e1rez en las reuniones cient\u00edficas y allan\u00f3 el camino para que el jesuita pudiera publicar sus trabajos en varias de las ediciones de <em>Philosophical Transactions<\/em>. \u00c9l recib\u00eda los datos por intermedio del m\u00e9dico carioca Mateus Saraiva (?-?), tambi\u00e9n miembro de la Royal Society e interesado en la astronom\u00eda, con quien el jesuita manten\u00eda correspondencia.<\/p>\n<p>La traducci\u00f3n apunta incluso que Su\u00e1rez iba m\u00e1s all\u00e1 del aspecto pragm\u00e1tico de la astronom\u00eda, como la elaboraci\u00f3n de calendarios para las actividades religiosas. Tambi\u00e9n es una obra intrigante, porque la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas no era muy abierta a las novedades te\u00f3ricas: la mec\u00e1nica newtoniana todav\u00eda no era aceptada ni ense\u00f1ada.<\/p>\n<p>\u201cLa educaci\u00f3n que los jesuitas les proporcionaban a los nativos era escol\u00e1stica, con contenidos antiguos y cristalizados, pero entre los cl\u00e9rigos estaba permitido tener curiosidad, hacerse eco de las novedades y debatirlas\u201d, relata Matsuura. \u201cEra normal que algunos adhirieran a las novedades e incluso las defendieran p\u00fablicamente, y otros, no\u201d. Por citar un ejemplo, \u00e9l menciona al matem\u00e1tico y astr\u00f3nomo portugu\u00e9s Jos\u00e9 Monteiro da Rocha (1734-1819), educado por los jesuitas en el Colegio de Bah\u00eda, quien recurri\u00f3 a la teor\u00eda newtoniana en su texto <em>Sistema f\u00edsico-matem\u00e1tico dos cometas<\/em>, que data de 1759.<\/p>\n<p>Su\u00e1rez no fue el primer astr\u00f3nomo ni el primer jesuita que llev\u00f3 a cabo estudios astron\u00f3micos en Sudam\u00e9rica. Desde el siglo XVII, los astr\u00f3nomos, principalmente jesuitas, realizaban observaciones con finalidad cartogr\u00e1fica en todo el continente, especialmente en la Amazonia. Pero fue la primera persona nacida en Am\u00e9rica que produjo conocimiento astron\u00f3mico de importancia para la ciencia moderna incipiente, por sus propios medios y construyendo sus propios instrumentos. \u201cSu historia es importante para entender que Am\u00e9rica del Sur no fue un mero ap\u00e9ndice en cuanto a la producci\u00f3n de conocimiento en el siglo XVIII\u201d, culmina diciendo Paz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Con telescopios fabricados con los guaran\u00edes del sur de Brasil, el jesuita Buenaventura Su\u00e1rez pudo observar con precisi\u00f3n, en el siglo XVII, eclipses lunares y solares y las lunas de J\u00fapiter","protected":false},"author":630,"featured_media":486436,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[274,310],"coauthors":[1647],"class_list":["post-486431","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-memoria-es","tag-astronomia-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/486431","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/630"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=486431"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/486431\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":486462,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/486431\/revisions\/486462"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/486436"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=486431"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=486431"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=486431"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=486431"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}