{"id":486880,"date":"2023-08-09T15:18:09","date_gmt":"2023-08-09T18:18:09","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=486880"},"modified":"2023-08-09T16:11:23","modified_gmt":"2023-08-09T19:11:23","slug":"una-de-cada-siete-mujeres-brasilenas-de-40-anos-ha-interrumpido-al-menos-un-embarazo-intencionalmente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-de-cada-siete-mujeres-brasilenas-de-40-anos-ha-interrumpido-al-menos-un-embarazo-intencionalmente\/","title":{"rendered":"Una de cada siete mujeres brasile\u00f1as de 40 a\u00f1os ha interrumpido al menos un embarazo intencionalmente"},"content":{"rendered":"<p>La cuesti\u00f3n es delicada y suele suscitar posturas extremas. Tal vez por estos motivos y porque la legislaci\u00f3n brasile\u00f1a lo califica como delito, el aborto ha permanecido como un tema tab\u00fa durante mucho tiempo y solo recientemente ha empezado a debat\u00edrselo m\u00e1s. Pese a que est\u00e1 prohibido legalmente y a la frecuente condena moral o religiosa, el hecho es que se hace y es habitual, y la mayor\u00eda de las veces se lo practica de manera insegura (sin la ayuda de profesionales de la salud ni con los medios adecuados), lo que pone en riesgo la vida de las mujeres. Las estimaciones m\u00e1s recientes y confiables, obtenidas mediante una t\u00e9cnica que protege la identidad de las entrevistadas, indican que, cada a\u00f1o, se realizan unos 500.000 abortos en Brasil. En casi la mitad de los casos, m\u00e1s concretamente en un 43 %, surgen complicaciones que requieren la internaci\u00f3n de las mujeres en hospitales o salas de urgencias para completar el procedimiento.<\/p>\n<p>\u201cEl aborto es un problema de salud p\u00fablica que afecta a las mujeres comunes, particularmente a las brasile\u00f1as m\u00e1s j\u00f3venes y m\u00e1s vulnerables como las mujeres negras\u201d, dice la antrop\u00f3loga Debora Diniz, de la Universidad de Brasilia (UnB), una de las coordinadoras de la Investigaci\u00f3n Nacional del Aborto (PNA, por sus siglas en portugu\u00e9s). Este estudio, que actualmente va por su tercera edici\u00f3n, repetida cada cinco a\u00f1os, en promedio, busca comprender la magnitud del problema en el pa\u00eds. En la \u00faltima PNA, realizada en noviembre de 2021, las encuestadoras visitaron 125 municipios brasile\u00f1os para recabar informaci\u00f3n sociodemogr\u00e1fica de 2.000 mujeres de entre 18 y 39 a\u00f1os. En esa oportunidad, tambi\u00e9n le entregaron a cada participante un cuestionario con siete preguntas sobre el aborto, que era completado y depositado por ellas mismas en una urna sellada, para evitar la violaci\u00f3n del secreto. Estas mujeres, seleccionadas al azar para participar en la investigaci\u00f3n, representan a la poblaci\u00f3n femenina brasile\u00f1a alfabetizada y en edad f\u00e9rtil que vive en las ciudades.<\/p>\n<p>Los resultados del estudio, aceptados para su publicaci\u00f3n en la revista <em>Ci\u00eancia &amp; Sa\u00fade Coletiva<\/em>, muestran que el aborto es un hecho habitual entre las brasile\u00f1as: una de cada siete mujeres de 40 a\u00f1os se ha practicado al menos un aborto. \u201cCualquier problema que afecte a una proporci\u00f3n tan grande de personas constituye un enorme problema sanitario para un pa\u00eds\u201d, subraya el soci\u00f3logo Marcelo Medeiros, profesor visitante en la Universidad Columbia (EE. UU.), coautor del estudio.<\/p>\n<p>Esta proporci\u00f3n, sin embargo, parece estar disminuyendo. El porcentaje era de aproximadamente un 20 % en los sondeos de 2010 y 2016 y, en 2021, descendi\u00f3 a un 15 %. Si bien las entrevistadas ten\u00edan entre 18 y 39 a\u00f1os, los investigadores utilizan una herramienta estad\u00edstica para elaborar una proyecci\u00f3n de la tasa de abortos a los 40 a\u00f1os y corregir cualquier distorsi\u00f3n en los datos debido al envejecimiento de la poblaci\u00f3n y al hecho de que el aborto es un fen\u00f3meno acumulativo.<\/p>\n<p>En 2021, el sondeo evalu\u00f3 por primera vez la edad en que las participantes realizaron el primer aborto inducido y revel\u00f3 que este es un problema de inicio temprano en la vida de las brasile\u00f1as: en un 52 % de los casos hab\u00edan interrumpido una gestaci\u00f3n antes de cumplir 19 a\u00f1os. \u201cEl embarazo constituye un importante problema social y econ\u00f3mico para las j\u00f3venes de esta franja etaria, porque les impide continuar con sus estudios, dificulta su formaci\u00f3n profesional y restringe su acceso al mercado laboral\u201d, explica Medeiros.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la PNA, las que abortan ahora son las mujeres comunes. Todas las ediciones de la investigaci\u00f3n muestran que una proporci\u00f3n casi igual de blancas, negras y pardas ya se han realizado un aborto. En 2021, el porcentaje de mujeres de cada uno de estos grupos que hab\u00eda interrumpido un embarazo rondaba el 10 %. Tambi\u00e9n se acercaba al 10 % el porcentaje de cat\u00f3licas, evang\u00e9licas o protestantes o mujeres sin religi\u00f3n que ya hab\u00edan abortado.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-aborto-2023-05-site-1140.png\" data-tablet_size=\"1140x510\" alt=\"AS CARACTER\u00cdSTICAS DO ABORTO NO PA\u00cdS\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-aborto-2023-05-site-1140.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-aborto-2023-05-site-1140.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-aborto-2023-05-site-760.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>Aunque el escenario apunta una tendencia decreciente en la proporci\u00f3n de mujeres que practican un aborto, las cifras son tomadas con cautela por los propios investigadores, porque la ca\u00edda podr\u00eda ser menor de lo que aparenta. El margen de error de cada sondeo es de dos puntos porcentuales por encima o por debajo y puede haber una oscilaci\u00f3n estad\u00edstica entre una edici\u00f3n y otra de la encuesta, lo que har\u00eda que los valores fueran m\u00e1s pr\u00f3ximos entre s\u00ed. Tambi\u00e9n cabe la posibilidad de que los datos reflejen la influencia de un cambio en la estructura de la poblaci\u00f3n. En los once a\u00f1os que separan la primera de la \u00faltima PNA, la tasa de fecundidad de las brasile\u00f1as se ha reducido de casi 1,9 hijos por mujer a 1,5 y, al haber menos embarazos, tambi\u00e9n habr\u00eda menos abortos. Algunos estudios tambi\u00e9n apuntan un aumento del uso de m\u00e9todos contraceptivos de larga duraci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>Si la evoluci\u00f3n registrada en las tres PNA fuera real, ello podr\u00eda indicar que Brasil sigue una tendencia verificada en las \u00faltimas d\u00e9cadas en los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados, al rev\u00e9s de lo que viene ocurriendo en Am\u00e9rica del Sur. Un an\u00e1lisis de las estad\u00edsticas sobre el aborto registradas entre 1990 y 2014 en 186 pa\u00edses ha revelado que, en el \u00faltimo cuarto de siglo, la frecuencia de interrupci\u00f3n del embarazo ha disminuido significativamente en las naciones m\u00e1s desarrolladas, registrando una ca\u00edda promedio, de 46 a 27 abortos por cada grupo de 1.000 mujeres en edad reproductiva. En Sudam\u00e9rica, seg\u00fan datos publicados en 2016 en la revista <em>The Lancet<\/em>, este \u00edndice aument\u00f3 en el mismo per\u00edodo de 43 a 47 \u2030.<\/p>\n<p>La interrupci\u00f3n voluntaria del embarazo es un fen\u00f3meno habitual en todo el mundo. La Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) estima que, cada a\u00f1o, se realizan 73 millones de abortos inducidos, lo que equivale a la tercera parte de los embarazos. El organismo sanitario internacional considera al procedimiento seguro \u201csi se lleva a cabo con los m\u00e9todos adecuados para la edad gestacional y lo realiza una persona capacitada\u201d. Sin embargo, en el 45 % de los casos, se efect\u00faa sin una asistencia adecuada y ello pone en riesgo la vida de la mujer. Casi todas (el 97%) estas interrupciones inseguras tienen lugar en los pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo.<\/p>\n<p>En Brasil, conforme a la evoluci\u00f3n registrada en las tres ediciones de la PNA, la gravedad de las complicaciones de salud como resultado de los abortos parece estar disminuyendo. En 2010, el 55\u00a0% de las mujeres a las que se les practic\u00f3 un aborto debieron ser internadas. En 2021, ese porcentaje fue de un 43 %. Con todo, sigue siendo una cifra importante, que representa unas 200.000 hospitalizaciones por a\u00f1o. \u201cEsto se traduce en un impacto para las mujeres y en un alto costo para el sistema p\u00fablico de salud\u201d, recuerda Diniz.<\/p>\n<p>\u201cLa disminuci\u00f3n de la tasa de complicaciones sugiere una posible transici\u00f3n del uso de m\u00e9todos m\u00e1s peligrosos que tienen que ver con el manipuleo del \u00fatero, como el uso de agujas y otros objetos, hacia otras estrategias m\u00e1s seguras, que emplean medicamentos, aunque obtenidos por v\u00eda ilegal\u201d, comenta el ginec\u00f3logo y obstetra Luiz Francisco Baccaro, de la Universidad de Campinas (Unicamp), quien no particip\u00f3 en la PNA. Baccaro coordin\u00f3 la participaci\u00f3n de Brasil en un estudio reciente de la OMS que evalu\u00f3 la severidad de las complicaciones derivadas del aborto en 70 hospitales de seis pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina (20 de ellos brasile\u00f1os). Los resultados, publicados en 2021 en la revista <em>BMJ Global Health<\/em>, sugieren que la mayor\u00eda de los casos que llegan a los servicios de salud en Brasil y Per\u00fa son menos graves que los atendidos en Argentina, Bolivia, Rep\u00fablica Dominicana y El Salvador. Los datos fueron recogidos antes de la legalizaci\u00f3n del aborto en Argentina, a finales de 2020. En Brasil, el 83 % corresponde a casos menores, con sangrado leve, y un 14 % moderados, generalmente hemorragias algo m\u00e1s intensas.<\/p>\n<p>Aunque el grado de complicaci\u00f3n var\u00eda de un pa\u00eds a otro debido a las caracter\u00edsticas de los sistemas de salud locales, la OMS estima que el 13 % de la mortalidad materna \u2013aquella que se produce durante la gestaci\u00f3n o cuando esta llega a su fin\u2013 es consecuencia de los abortos inseguros. La soluci\u00f3n para el problema, seg\u00fan opinan los expertos, pasa por la oferta de condiciones seguras para la interrupci\u00f3n del embarazo, algo que en Brasil requerir\u00eda un cambio en la legislaci\u00f3n respectiva, adem\u00e1s del acceso a la planificaci\u00f3n reproductiva para evitar embarazos indeseados.<\/p>\n<p>El C\u00f3digo Penal brasile\u00f1o califica al aborto como un crimen contra la vida. La mujer que opta por llevarlo a cabo puede ser condenada a hasta tres a\u00f1os de c\u00e1rcel y la persona que la ayuda (sea o no un profesional de la salud) puede ser pasible de una pena de hasta diez a\u00f1os de reclusi\u00f3n. Esta ley, que data de 1940, solo prev\u00e9 dos condiciones en las que no es sancionable: en el caso de un embarazo fruto de una violaci\u00f3n o si el procedimiento fuera el \u00fanico medio posible de salvar la vida de la mujer. Desde 2012, una resoluci\u00f3n del Supremo Tribunal federal (STF) tambi\u00e9n autoriza la interrupci\u00f3n del embarazo en los casos de anencefalia, cuando el feto no ha desarrollado completamente el cerebro u otros \u00f3rganos del enc\u00e9falo y no podr\u00eda sobrevivir despu\u00e9s del parto.<\/p>\n<p>A pesar de esta posibilidad, el porcentaje de abortos permitidos legalmente es muy inferior a lo esperado. En un estudio publicado en 2020 en <em>Cadernos de Sa\u00fade P\u00fablica<\/em>, el m\u00e9dico sanitarista Bruno Cardoso, de la Secretar\u00eda de Salud Municipal de R\u00edo de Janeiro, y colaboradores, analizaron los datos de nacimientos, defunciones e internaciones en el Sistema \u00danico de Salud (SUS) durante el per\u00edodo 2008-2016 y constataron que, cada a\u00f1o, se practican unos 1.600 abortos por prescripci\u00f3n m\u00e9dica o legal. Esta cifra es muy inferior a las gestaciones producto de violaciones (estimadas en 18.000 por a\u00f1o) y que, por lo tanto, podr\u00eda ser interrumpidas legalmente.<\/p>\n<p>Una normativa t\u00e9cnica del Ministerio de Salud, vigente desde 2005, ofrece orientaciones a los profesionales de la salud sobre c\u00f3mo tratar y asistir los casos de aborto. Seg\u00fan el documento, \u201cel aborto seguro, dentro de las causales legalmente admitidas en Brasil, as\u00ed como el tratamiento del aborto, constituyen un derecho femenino que debe ser respetado y garantizado por los servicios de salud\u201d.<\/p>\n<p>No obstante, esta directriz resulta insuficiente para que el servicio pueda ofrecerse a la poblaci\u00f3n aun en las situaciones previstas por la ley. En su doctorado, realizado en la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC) con la direcci\u00f3n de la sanitarista Alexandra Boing, la psic\u00f3loga Marina Gasino Jacobs rastre\u00f3 en tres bases de datos del SUS informaci\u00f3n sobre establecimientos registrados para practicar o que hab\u00edan realizado abortos legales en 2019. Encontr\u00f3 290 servicios de salud, situados en tan solo 200 de los 5.568 municipios brasile\u00f1os. Seg\u00fan los datos publicados en 2021 en <em>Cadernos de Sa\u00fade P\u00fablica<\/em>, el 40 % de ellos se concentraban en la regi\u00f3n sudeste. \u201cEn 2019, el 58,3 % de las mujeres en edad f\u00e9rtil viv\u00edan en municipios en los que el aborto previsto por ley no se ofrec\u00eda\u201d, escribieron las autoras.<\/p>\n<p>Una cuesti\u00f3n importante es: \u00bfc\u00f3mo hacer que disminuyan los abortos, especialmente los inseguros? La respuesta, seg\u00fan los estudiosos del tema, consiste en educar a la poblaci\u00f3n para que ejerza la sexualidad de manera responsable y brindarle informaci\u00f3n sobre los m\u00e9todos anticonceptivos, adem\u00e1s de ponerlos a su disposici\u00f3n. \u201cTodo el mundo tiene relaciones sexuales. Tenemos que dejar de tratar a este tema como un tab\u00fa y empezar a hablar de ello en la escuela, en la televisi\u00f3n, en la iglesia, acerca de c\u00f3mo prevenir el embarazo\u201d, dice Medeiros. Ella sostiene que es necesario que los varones asuman su parte de la responsabilidad en el control de la reproducci\u00f3n. \u201cSi los varones utilizaran condones en todas las relaciones, la tasa de embarazos no deseados casi podr\u00eda reducirse a cero y, por consiguiente, los abortos disminuir\u00edan\u201d, concluye.<\/p>\n<p>Los expertos tambi\u00e9n sostienen que hay que despenalizar el aborto. Diversos estudios indican que, si el procedimiento se legaliza y se les ofrece a las mujeres la posibilidad de realizarlo, ello conlleva una reducci\u00f3n del n\u00famero de casos. \u201cLa cifra desciende porque las mujeres son asistidas y pasan a tener acceso a m\u00e9todos anticonceptivos y orientaciones sobre c\u00f3mo evitar un nuevo embarazo no deseado\u201d, dice la epidemi\u00f3loga Rosa Domingues, de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz de R\u00edo de Janeiro, autora de revisiones recientes sobre la pr\u00e1ctica del aborto legal e ilegal en Brasil. \u201cLa criminalizaci\u00f3n del aborto no resuelve el problema. Solo lo hace inseguro\u201d, dice Diniz.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>DINIZ, D. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/cienciaesaudecoletiva.com.br\/artigos\/national-abortion-survey-brazil-2021\/18689?id=18689\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">National Abortion Survey \u2013 Brazil, 2021<\/a>. <strong>Ci\u00eancia &amp; Sa\u00fade Coletiva<\/strong>. En prensa.<br \/>\nSEDGH, G. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.thelancet.com\/journals\/lancet\/article\/PIIS0140-6736(16)30380-4\/fulltext\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Abortion incidence between 1990 and 2014: Global, regional, and subregional levels and trends<\/a>. <strong>The Lancet<\/strong>. 16 jul. 2016.<br \/>\nROMERO, M. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/gh.bmj.com\/content\/6\/8\/e005618\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Abortion-related morbidity in six Latin American and Caribbean countries: Findings of the WHO\/HRP multi-country survey on abortion (MCS-A)<\/a>. <strong>BMJ Global Health<\/strong>. Ago. 2021.<br \/>\nCARDOSO, B. B. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1590\/01002-311X00188718\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Aborto no Brasil: O que dizem os dados oficiais?<\/a> <strong>Cadernos de Sa\u00fade P\u00fablica<\/strong>, v. 36, suplemento 1. 2020.<br \/>\nJACOBS, M. G. y BOING, A. C. <a href=\"https:\/\/www.scielo.br\/j\/csp\/a\/KBWbtPcQww6KYSSGhYJ9YxG\/#:~:text=Calcula%2Dse%20que%20em%202019,com%20a%20oferta%20do%20servi%C3%A7o.\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">O que os dados nacionais indicam sobre a oferta e a realizac\u0327a\u0303o de aborto previsto em lei no Brasil em 2019?<\/a> <strong>Cadernos de Sa\u00fade P\u00fablica<\/strong>, v. 37, n. 12. 2021.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"De esos abortos, la mitad se los hicieron adolescentes con edades entre los 12 y los 19 a\u00f1os","protected":false},"author":16,"featured_media":486881,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[316,329,330],"coauthors":[105],"class_list":["post-486880","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-medicina-es","tag-salud-publica","tag-sociologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/486880","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=486880"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/486880\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":489005,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/486880\/revisions\/489005"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/486881"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=486880"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=486880"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=486880"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=486880"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}