{"id":486907,"date":"2023-08-09T15:10:46","date_gmt":"2023-08-09T18:10:46","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=486907"},"modified":"2023-08-09T16:10:43","modified_gmt":"2023-08-09T19:10:43","slug":"anticuerpos-para-tratar-la-fiebre-amarilla-en-animales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/anticuerpos-para-tratar-la-fiebre-amarilla-en-animales\/","title":{"rendered":"Anticuerpos para tratar la fiebre amarilla en animales"},"content":{"rendered":"<p>Una colaboraci\u00f3n internacional en la que participaron investigadores de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz) de R\u00edo de Janeiro identific\u00f3 dos anticuerpos humanos con potencial para tratar la fiebre amarilla, una enfermedad que mata de un 20 % a un 50 % de las personas que desarrollan su forma grave. Al administr\u00e1rselas a roedores y macacos, ambas mol\u00e9culas les permitieron a estos animales sobrevivir a la infecci\u00f3n con el virus que causa este tipo de fiebre hemorr\u00e1gica que da\u00f1a el h\u00edgado y los ri\u00f1ones y, en menor medida, el coraz\u00f3n y los pulmones. Otros animales no tratados, que conformaban el grupo de control, se enfermaron gravemente y debieron ser sacrificados aproximadamente una semana despu\u00e9s de haber sido infectados experimentalmente con el virus.<\/p>\n<p>\u201cPara nuestra sorpresa, los anticuerpos proporcionaron protecci\u00f3n total contra la fiebre amarilla\u201d, relata el infect\u00f3logo Esper Kall\u00e1s, de la USP, uno de los autores del estudio, que sali\u00f3 publicado en marzo en la revista <em>Science Translational Medicine<\/em>. Como los efectos que se observan en los organismos de otras especies no siempre son los mismos que se producen en los seres humanos, a\u00fan resta efectuar pruebas con personas para confirmar los resultados y, si todo sale como se espera, dentro de alg\u00fan tiempo convertir el uso de estos anticuerpos en una terapia efectiva contra la fiebre amarilla.<\/p>\n<p>La b\u00fasqueda de un tratamiento a base de anticuerpos para controlar la enfermedad comenz\u00f3 hace unos seis a\u00f1os, durante el brote de 2016-2019, el m\u00e1s grave que se haya registrado en Brasil en las \u00faltimas ocho d\u00e9cadas, en el que enfermaron 2.237 personas y 759 fallecieron. Durante una visita al Hospital de Cl\u00ednicas de la USP, el pat\u00f3logo David Watkins, de la Universidad George Washington, en Estados Unidos, coautor del estudio y antiguo colaborador de los investigadores brasile\u00f1os, realiz\u00f3 un seguimiento de los pacientes infectados con el virus que llegaban caminando por sus propios medios al nosocomio y, d\u00edas despu\u00e9s, deb\u00edan ser intubados y sometidos a hemodi\u00e1lisis para suplir el papel de los \u00f3rganos y sistemas comprometidos por la enfermedad. Watkins pregunt\u00f3 c\u00f3mo pod\u00eda colaborar y Kall\u00e1s sugiri\u00f3 que intentaran desarrollar una terapia basada en una versi\u00f3n sint\u00e9tica de anticuerpos, mol\u00e9culas que son producidas naturalmente por el sistema de defensa contra los organismos invasores.<\/p>\n<p>Hasta la fecha, no existe ning\u00fan tratamiento espec\u00edfico contra la fiebre amarilla. Cuando las personas se enferman gravemente y deben ser hospitalizadas, la terapia consiste en adoptar medidas de soporte para mantener hidratado el cuerpo y evitar las hemorragias y los s\u00edntomas de da\u00f1o renal. La mejor protecci\u00f3n contra la enfermedad es la vacuna, elaborada con el virus atenuado (debilitado), desarrollada hace casi un siglo, que es eficaz y segura. Algunas semanas despu\u00e9s de la inmunizaci\u00f3n, evita que casi el 100 % de los vacunados desarrollen la forma grave de la enfermedad. Si bien forma parte del programa de vacunaci\u00f3n de unos 40 pa\u00edses en donde la infecci\u00f3n es end\u00e9mica, entre ellos Brasil, el porcentaje de personas vacunadas es bajo. Datos de la Organizaci\u00f3n Panamericana de la Salud (Opas) indican que, en promedio, la mitad de los habitantes de estas naciones reciben el inmun\u00f3geno, que rara vez provoca efectos adversos. Aproximadamente en uno de cada 250.000 vacunados, el virus puede adquirir nuevamente la capacidad de multiplicarse y causar la forma grave de la enfermedad.<\/p>\n<p>A su regreso a Estados Unidos, Watkins se contact\u00f3 con la inmun\u00f3loga Laura Walker, quien actualmente trabaja en la empresa Adagio Therapeutics, quien hab\u00eda aislado alrededor de 1.200 anticuerpos diferentes producidos por el organismo de personas vacunadas. El equipo de Watkins seleccion\u00f3 los 37 anticuerpos m\u00e1s prometedores y teste\u00f3 en laboratorio la capacidad de cada uno de ellos para bloquear la acci\u00f3n del virus de la vacuna. Los cinco que obtuvieron mejores resultados fueron enviados a la bi\u00f3loga Myrna Bonaldo, en R\u00edo de Janeiro. En la Fiocruz, el grupo de Bonaldo prob\u00f3 el poder de esos anticuerpos para neutralizar cuatro cepas del virus que circularon en Brasil entre 2008 y 2019.<\/p>\n<p>Dos de los anticuerpos evaluados en la Fiocruz, el MBL-YFV-01 y el MBL-YFV-02, resultaron particularmente interesantes porque neutralizaron bien el virus y pasaron a la fase de ensayos en animales. Al administrarlos aislados y en dosis \u00fanica a h\u00e1msteres tres d\u00edas despu\u00e9s de haber sido infectados con el virus de la fiebre amarilla, los anticuerpos atenuaron la gravedad de la enfermedad y mantuvieron con vida a los animales durante los 21 d\u00edas que dur\u00f3 el seguimiento. Los roedores del grupo de control comenzaron a morirse a partir del sexto d\u00eda de haber entrado en contacto con el virus. En la Universidad de Salud y Ciencia de Oreg\u00f3n (EE. UU.), el bi\u00f3logo Benjamin Burwitz repiti\u00f3 los experimentos con macacos Rhesus (<em>Macaca mulatta<\/em>), en los que la infecci\u00f3n suele ser m\u00e1s agresiva y los mata a partir del tercer d\u00eda, y obtuvo resultados similares.<\/p>\n<p>\u201cPor la capacidad de neutralizaci\u00f3n del virus que han demostrado, estos anticuerpos est\u00e1n listos para pasar a la fase de ensayos cl\u00ednicos\u201d, dice Kall\u00e1s, quien actualmente dirige el Instituto Butantan. \u201cEn una pr\u00f3xima etapa, tal vez sea interesante utilizar los dos anticuerpos combinados, dado que cada uno de ellos reconoce una regi\u00f3n diferente de la envoltura del virus\u201d, propone Bonaldo, de la Fiocruz.<\/p>\n<p>Con todo, antes del inicio de las pruebas en humanos ser\u00e1 necesario subsanar un obst\u00e1culo habitual en el desarrollo de medicamentos y vacunas en Brasil: producir los anticuerpos siguiendo las buenas pr\u00e1cticas de fabricaci\u00f3n que exigen los organismos de control sanitario para todo compuesto destinado a usarse en humanos. \u201cHoy en d\u00eda, el costo de producci\u00f3n en el exterior de un lote piloto de estos anticuerpos para ensayos cl\u00ednicos no baja de 5 millones de d\u00f3lares\u201d, informa el infect\u00f3logo de la USP.<\/p>\n<p>\u201cSi demuestran ser eficaces en los ensayos con seres humanos, estos anticuerpos supondr\u00edan un gran avance en el tratamiento de la fiebre amarilla\u201d, comenta el m\u00e9dico vir\u00f3logo Pedro Vasconcelos, del Instituto Evandro Chagas (IEC) y la Universidad del Estado de Par\u00e1 (Uepa), en Bel\u00e9m (Par\u00e1), quien no particip\u00f3 de la investigaci\u00f3n. La fiebre amarilla, causada por un virus de la familia <em>Flaviviridae<\/em>, la misma de los que causan el dengue y el zika, afecta cada a\u00f1o a unas 200.000 personas en todo el mundo y se manifiesta en dos fases. La primera, denominada infecciosa, dura tres o cuatro d\u00edas y causa fiebre alta, escalofr\u00edos, fatiga, cefalea, dolores musculares, n\u00e1useas y v\u00f3mitos. En la fase siguiente, llamada viscerotr\u00f3pica, el virus se aloja en \u00f3rganos tales como los ri\u00f1ones, el h\u00edgado, el coraz\u00f3n y los pulmones y causa da\u00f1os que pueden llegar a ser fatales. \u201cSi podemos disponer de anticuerpos monoclonales para evitar la evoluci\u00f3n de la fase infecciosa a la viscerotr\u00f3pica, esto podr\u00eda aumentar la sobrevida de los individuos infectados y reducir la letalidad de la enfermedad\u201d, dice Vasconcelos. Los cient\u00edficos suponen que estos anticuerpos tambi\u00e9n servir\u00edan para contrarrestar los raros efectos adversos de la vacuna.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<br \/>\n<\/strong>Estudio de la neutrofilia en pacientes con fiebre amarilla aguda (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/188500\/investigacao-da-neutrofilia-em-pacientes-com-febre-amarela-aguda\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 19\/13713-1<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Becas en Brasil \u2013 Doctorado; <strong>Investigador responsable<\/strong> Esper George Kall\u00e1s (USP); <strong>Beneficiario<\/strong> Mateus Vailant Thomazella; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 148.324,57.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>RICCIARDI, M. J. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.science.org\/doi\/10.1126\/scitranslmed.ade5795\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Therapeutic neutralizing monoclonal antibody administration protects against lethal yellow fever virus infection<\/a>. <strong>Science Translational Medicine<\/strong>. 29 mar. 2023.<br \/>\nHASLWANTER, D. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S1931312821005801\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Genotype-specific features reduce the susceptibility of South American yellow fever virus strains to vaccine-induced antibodies<\/a>. <strong>Cell Host Microbe<\/strong>. 9 feb. 2022.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Roedores y monos a los que se les aplic\u00f3 una infusi\u00f3n con estos compuestos sobrevivieron a la infecci\u00f3n provocada por el virus causante de esta enfermedad","protected":false},"author":16,"featured_media":486908,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[311,316],"coauthors":[105],"class_list":["post-486907","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-inmunologia","tag-medicina-es","position_at_home-sumario","keywords-vacuna","keywords-virologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/486907","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=486907"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/486907\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":489227,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/486907\/revisions\/489227"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/486908"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=486907"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=486907"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=486907"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=486907"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}