{"id":486976,"date":"2023-08-09T14:38:01","date_gmt":"2023-08-09T17:38:01","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=486976"},"modified":"2023-08-10T09:23:14","modified_gmt":"2023-08-10T12:23:14","slug":"baja-el-limite-que-se-considera-como-consumo-moderado-de-alcohol-en-el-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/baja-el-limite-que-se-considera-como-consumo-moderado-de-alcohol-en-el-mundo\/","title":{"rendered":"Se reduce el l\u00edmite que se considera como consumo moderado de alcohol en el mundo"},"content":{"rendered":"<p>Tome con moderaci\u00f3n. El eslogan de las propagandas de bebidas alcoh\u00f3licas apela al buen criterio de la gente, pero deja en suspenso un punto esencial: \u00bfcu\u00e1ntos vasos de cerveza, copas de vino o medidas de licor hacen de alguien un consumidor con l\u00edmite? Puede afirmarse que no existe un n\u00famero m\u00e1gico universal que se adapte a todos los p\u00fablicos. Este l\u00edmite depender\u00eda de una serie de factores, tales como la edad, el sexo, la constituci\u00f3n f\u00edsica, las caracter\u00edsticas gen\u00e9ticas, el estilo de vida y el estado general de salud de la persona, adem\u00e1s de la graduaci\u00f3n alcoh\u00f3lica del l\u00edquido ingerido.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de las cervezas tienen alrededor de un 5 % de alcohol, aproximadamente unas dos quintas partes del contenido de etanol predominante en los vinos y espumantes. La cachaza o <em>cacha\u00e7a<\/em>, el <em>whisky<\/em>, el vodka, el <em>gin<\/em> o ginebra \u2013en resumen, las bebidas destiladas\u2013 tienen alrededor de ocho veces m\u00e1s alcohol que la cerveza. Entonces, adem\u00e1s de la cantidad, el tipo de bebida consumida tambi\u00e9n entra en la ecuaci\u00f3n de la moderaci\u00f3n. Por no hablar de que, a menudo, la ocasi\u00f3n induce a veces al tomador al trago. \u00bfQui\u00e9n rechaza una cerveza en la mesa de un bar con amigos o un brindis en una boda o un festejo de cumplea\u00f1os?<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Lee tambi\u00e9n:<\/strong><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-alcohol-acompana-a-la-humanidad-desde-el-surgimiento-de-las-ciudades-y-la-adopcion-de-la-agricultura\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">El alcohol acompa\u00f1a a la humanidad desde el surgimiento de las ciudades y la adopci\u00f3n de la agricultura<\/a><\/div>\n<p>No hay consenso en la literatura acerca de cu\u00e1nto ser\u00eda tomar con moderaci\u00f3n, algo as\u00ed como un patr\u00f3n de consumo sin repercusiones negativas o con un impacto casi inapreciable en la salud f\u00edsica o mental. En las \u00faltimas d\u00e9cadas, algunos estudios sugirieron que el consumo de peque\u00f1as cantidades de bebidas alcoh\u00f3licas, generalmente vino tinto, podr\u00eda ser beneficioso para el coraz\u00f3n, pero esta sigue siendo una afirmaci\u00f3n controvertida y actualmente ha sido rebatida en diversos estudios. Lo poco que se ganar\u00eda en t\u00e9rminos de protecci\u00f3n cardiovascular se anular\u00eda por el aumento de la probabilidad de aparici\u00f3n de otras enfermedades (<a href=\"#el-final-de-la-paradoja\"><em>v\u00e9ase el recuadro<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n predominante de un conjunto de investigaciones y recomendaciones m\u00e1s recientes indica que no existe ninguna cantidad de bebida, por peque\u00f1a que sea, inocua para la salud. Cuanto menor sea la ingesta de alcohol, menor ser\u00e1 el riesgo de desarrollar enfermedades asociadas con este h\u00e1bito, tales como problemas card\u00edacos, algunos tipos de c\u00e1ncer, cirrosis hep\u00e1tica, trastornos mentales y alcoholismo, sufrir o provocar accidentes y verse involucrado en actos de violencia f\u00edsica. Esta es la recomendaci\u00f3n principal de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) y de gran parte de los trabajos cient\u00edficos m\u00e1s recientes.<\/p>\n<p>\u201cEl alcohol es una sustancia psicoactiva, no un medicamento\u201d, dice el psiquiatra Arthur Guerra Andrade, supervisor en jefe del Grupo Interdisciplinario de Estudios de Alcohol y Drogas (Grea) del Hospital de Cl\u00ednicas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (HC-USP). \u201cHace miles de a\u00f1os que la gente bebe y es poco probable que este h\u00e1bito vaya a desaparecer entre las sociedades humanas. Pero no se sabe con qu\u00e9 frecuencia o en qu\u00e9 medida ser\u00eda segura la ingesta de alcohol\u201d.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la OMS, los efectos negativos del consumo de alcohol est\u00e1n asociados a la aparici\u00f3n de m\u00e1s de 200 tipos de enfermedades y accidentes perjudiciales para la salud. Los efectos del alcohol, a nivel mundial, dejan un saldo de unas 3 millones de muertes al a\u00f1o, el 5,3 % del total de los fallecimientos. Las v\u00edctimas fatales entre los varones, los mayores consumidores de bebidas alcoh\u00f3licas, representan el 7,7 % del total de las muertes masculinas. Entre las mujeres, son un 2,6 %. El impacto negativo de la bebida entre los adultos j\u00f3venes es a\u00fan mayor: el 13,5 % de las muertes de individuos de entre 20 y 39 a\u00f1os se atribuye a problemas causados por el alcohol.<\/p>\n<p>A escala mundial, datos divulgados por un informe de la OMS de 2018 apuntaron que casi un 29 % de las muertes asociadas al alcohol fue causadas por accidentes (de tr\u00e1nsito, ca\u00eddas, violencia interpersonal), un 21 % por enfermedades del aparato digestivo, un 19 % por problemas cardiovasculares, un 13 % por enfermedades infecciosas, un 12 % por distintos tipos de c\u00e1ncer y el resto debido a otras enfermedades. En Brasil, el porcentaje de muertes atribuidas al alcohol tambi\u00e9n ronda el 5 %, con predominancia de los decesos relacionados con accidentes de tr\u00e1nsito y cirrosis hep\u00e1tica. Aqu\u00ed, casi un 70 % de las muertes masculinas por cirrosis se asocia al consumo de alcohol. En Arabia Saudita, donde la venta de este tipo de bebidas est\u00e1 prohibida, ese porcentaje es de un 4 %.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"713\" class=\"size-full wp-image-486977 alignright\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-alcool-capa-ilustracao-2023-04-site-2-1140-1.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-alcool-capa-ilustracao-2023-04-site-2-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-alcool-capa-ilustracao-2023-04-site-2-1140-1-250x156.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-alcool-capa-ilustracao-2023-04-site-2-1140-1-700x438.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-alcool-capa-ilustracao-2023-04-site-2-1140-1-120x75.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Aline van Langendonck<\/span><\/p>\n<p>Merced a los avances en el conocimiento cient\u00edfico, las autoridades sanitarias de algunos pa\u00edses revisan peri\u00f3dicamente las recomendaciones relacionadas con la ingesta moderada de bebidas alcoh\u00f3licas. As\u00ed lo hizo a principios de este a\u00f1o el gobierno de Canad\u00e1, y sus nuevas directrices son muy restrictivas. Recomiendan un consumo de hasta dos tragos de alcohol por semana para mantener en niveles bajos la probabilidad de desarrollar a largo plazo enfermedades asociadas con este h\u00e1bito. La ingesta de tres a seis tragos semanales, nunca m\u00e1s de dos por d\u00eda, eleva moderadamente los riesgos. Del s\u00e9ptimo trago en adelante, el riesgo de sufrir consecuencias en la salud es alto y se incrementa con cada trago extra. La directriz es la misma para varones y mujeres y vale para cualquier tipo de bebida.<\/p>\n<p>\u201cEn los \u00faltimos 10 a\u00f1os ha habido realmente un avance sustancial en nuestro entendimiento de la relaci\u00f3n entre la mortalidad y la morbilidad y el consumo de alcohol. Hemos adquirido una mejor comprensi\u00f3n del v\u00ednculo entre el alcohol y el c\u00e1ncer\u201d, dijo en un comunicado a la prensa Catherine Paradis, directora adjunta de investigaci\u00f3n del Canadian Centre on Substance Use and Addiction (CCSA), una de las coordinadoras del grupo de expertos que revis\u00f3 las directrices. Desde principios de la d\u00e9cada pasada, el alcohol est\u00e1 clasificado como una sustancia carcin\u00f3gena, cuyo rol es conocido en el desarrollo de al menos siete tipos de c\u00e1ncer: bucal, de faringe, de laringe, de es\u00f3fago, hep\u00e1tico, de mama y colorrectal (<a href=\"#hace-mas-de-una-decada\"><em>v\u00e9ase el recuadro<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>\u201cEn el caso del tabaco, que tambi\u00e9n es carcin\u00f3geno, sabemos que el tiempo de adopci\u00f3n del h\u00e1bito de fumar tiene una gran incidencia en la aparici\u00f3n del c\u00e1ncer. Quien fuma desde hace m\u00e1s tiempo, est\u00e1 sujeto a un riesgo mayor\u201d, dice el m\u00e9dico sanitarista Victor W\u00fcnsch Filho, de la Facultad de Salud P\u00fablica de la USP y director presidente de la Fundaci\u00f3n Oncocentro de S\u00e3o Paulo (Fosp). \u201cEn el caso del alcohol, la cantidad ingerida parece ser m\u00e1s importante que el tiempo de consumo de la sustancia en lo que tiene que ver con la aparici\u00f3n de distintos tipos de c\u00e1ncer\u201d. Esto explicar\u00eda por qu\u00e9 las mujeres, que metabolizan el alcohol m\u00e1s lentamente, presentan un riesgo mayor de desarrollar c\u00e1ncer de mama debido al consumo regular de bebidas alcoh\u00f3licas.<\/p>\n<p>W\u00fcnsch particip\u00f3 en un gran trabajo realizado por el proyecto International Head and Neck Cancer Epidemiology que analiz\u00f3 la correlaci\u00f3n estad\u00edstica entre la incidencia del c\u00e1ncer de la cavidad oral, de laringe y orofar\u00edngeo (la parte de la garganta situada justo detr\u00e1s de la boca) e hipofar\u00edngeo (justo antes del es\u00f3fago), la dosis de alcohol consumida y el tiempo que los pacientes llevaban bebiendo. En dicho estudio, que se bas\u00f3 en los resultados de 26 trabajos anteriores, se analizaron datos de m\u00e1s de 62.000 personas, de las cuales aproximadamente un 40 % hab\u00edan recibido un diagn\u00f3stico de c\u00e1ncer y un 60 % eran parte de un grupo de control. \u201cEl riesgo de c\u00e1ncer aument\u00f3 en todas las localizaciones de la cabeza y el cuello en funci\u00f3n de la cantidad de tragos diarios tomados, pero no en funci\u00f3n del tiempo que el individuo llevaba bebiendo\u201d, dice W\u00fcnsch, quien desarrolla investigaciones que contaron con el apoyo de la FAPESP. La \u00fanica excepci\u00f3n se registr\u00f3 en el caso del c\u00e1ncer de hipofaringe, cuya probabilidad de incidencia aumentaba en funci\u00f3n de la cantidad de alcohol ingerida y del tiempo que hac\u00eda que la persona consum\u00eda bebidas alcoh\u00f3licas. El estudio sali\u00f3 publicado en la revista <em>British Journal of Cancer<\/em> en octubre de 2020.<\/p>\n<p>Los nuevos l\u00edmites recomendados en Canad\u00e1 son mucho m\u00e1s estrictos que los aconsejados en la revisi\u00f3n anterior, de 2011, que suger\u00eda un m\u00e1ximo de quince tragos semanales para los varones y diez para las mujeres. Tambi\u00e9n difiere bastante de las recomendaciones difundidas por los servicios sanitarios de otros pa\u00edses para un consumo moderado de bebidas alcoh\u00f3licas entre adultos sanos. En Estados Unidos, el l\u00edmite apuntado es de hasta dos tragos diarios para los varones y uno para las mujeres. En el Reino Unido, es de catorce tragos semanales para ambos sexos. En Australia, que actualiz\u00f3 sus directrices a finales de 2020, las recomendaciones estipulan hasta diez tragos por semana, y nunca m\u00e1s de cuatro en cada ocasi\u00f3n. En Francia, la cantidad de tragos considerada de riesgo bajo o moderado es la misma que en Australia, pero tambi\u00e9n se aconseja no superar las dos dosis en un mismo d\u00eda y dejar pasar al menos un d\u00eda a la semana sin beber.<\/p>\n<p>Hay que ser cuidadosos al comparar las cantidades de tragos de bebida alcoh\u00f3lica de diferentes pa\u00edses. No existe un est\u00e1ndar universal adoptado para establecer lo que es una dosis de alcohol, un trago. Para la OMS, el trago est\u00e1ndar contiene 10 gramos (g) \u2013el equivalente a 12,7 mililitros (ml)\u2013 de etanol puro. Esta dosis equivale a 285 ml de una cerveza com\u00fan, 100 ml de vino o 30 ml de licores destilados. Pero en Canad\u00e1, el trago est\u00e1ndar contiene 13,45 g de alcohol. En el Reino Unido, 8 g; en Estados Unidos, 14 g (<a href=\"#quanto-alcool-tem\"><em>v\u00e9ase el gr\u00e1fico<\/em><\/a>). \u201cEn Brasil solemos adoptar la definici\u00f3n de trago recomendada por la OMS\u201d, comenta la psic\u00f3loga Clarice Madruga, de la Unidad de Investigaci\u00f3n sobre Alcohol y Drogas de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Uniad-Unifesp). \u201cHoy en d\u00eda sabemos que no existe una dosis segura para el consumo de alcohol. En las investigaciones, a menudo utilizamos el indicador al que llamamos <em>binge drinking<\/em> [episodio de exceso de alcohol], caracterizado por la ingesta, en una \u00fanica ocasi\u00f3n, de cuatro o m\u00e1s tragos para las mujeres y cinco o m\u00e1s para los varones\u201d. M\u00e1s all\u00e1 de los eventuales da\u00f1os para la salud, a largo plazo, este nivel de consumo de alcohol causa embriaguez y aumenta el riesgo inmediato de sufrir accidentes y de violencia interpersonal.<a name=\"quanto-alcool-tem\"><\/a><\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-capa-alcool-2023-05-info-2-1140.png\" data-tablet_size=\"1140x470\" alt=\"QUANTO \u00c1LCOOL TEM EM UM DRINQUE\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-capa-alcool-2023-05-info-2-1140.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-capa-alcool-2023-05-info-2-1140.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-capa-alcool-2023-05-info-2-760.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>Para formular directrices sobre lo que ser\u00eda un consumo bajo o moderado de alcohol es preciso disponer de estudios epidemiol\u00f3gicos de amplio alcance, que tengan en cuenta los m\u00e1s diversos tipos de impacto, a corto y largo plazo, sobre la salud de la gente. En Canad\u00e1, por ejemplo, se organiz\u00f3 un grupo con 23 expertos que examinan estudios sobre el alcohol y la salud disponibles en 10 bases de datos cient\u00edficos. Se tuvieron en cuenta los art\u00edculos de revisi\u00f3n y metaan\u00e1lisis publicados entre el 6 de enero de 2017 y el 17 de febrero de 2021 que abordaban una cuesti\u00f3n central: los riesgos y beneficios del alcohol para la salud, a corto y largo plazo y durante el embarazo y el desarrollo infantil.<\/p>\n<p>Los metaan\u00e1lisis constituyen un tipo de estudio epidemiol\u00f3gico que utiliza t\u00e9cnicas estad\u00edsticas para sintetizar o reunir datos de trabajos independientes y elaborar una evaluaci\u00f3n m\u00e1s amplia sobre un determinado tema. Al concluir la investigaci\u00f3n, el grupo encontr\u00f3 16 estudios que superaron el escrutinio de los expertos. Los datos de estos trabajos se utilizaron para el dise\u00f1o de un modelo matem\u00e1tico que tuvo en cuenta datos sobre la incidencia de enfermedades y la longevidad entre la poblaci\u00f3n canadiense.<\/p>\n<p>\u201cActualmente, los paneles de expertos estudian los v\u00ednculos existentes entre el nivel de consumo de alcohol y las probabilidades de muerte por causas [enfermedades] sabidamente relacionadas con el consumo de esta sustancia, tales como la cirrosis, el c\u00e1ncer de mama, los accidentes cerebrovasculares y los problemas card\u00edacos\u201d, explica, en una entrevista concedida v\u00eda correo electr\u00f3nico a <em>Pesquisa FAPESP<\/em>, el psic\u00f3logo Tim Stockwell, de la Universidad de Victoria, uno de los miembros del panel canadiense. \u201cAs\u00ed fue como nuestro grupo determin\u00f3 recientemente que tan solo seis tragos por semana elevaban el riesgo de muerte por enfermedades en 1 %\u201d.<\/p>\n<p>Esta cifra puede parecer peque\u00f1a, pero el debate tiene que ver con los niveles de consumo de alcohol que son socialmente tolerables y que muchas personas perciben como plenamente aceptables. Entonces, \u00bfestaban equivocados los estudios que indicaban que un consumo moderado de alcohol, generalmente de vino tinto, pod\u00eda ser beneficioso para el coraz\u00f3n? \u201cEs probable que la noci\u00f3n de que el vino est\u00e1 asociado a un beneficio para la salud se deba a una falsa asociaci\u00f3n. Las personas que los consumen son m\u00e1s adineradas y tienen h\u00e1bitos m\u00e1s saludables que otros bebedores\u201d, podera Stockwell. \u201cPuede ser que los polifenoles sean beneficiosos, pero el etanol en la bebida no lo es. Ser\u00eda mejor consumir uvas a diario\u201d. Los polifenoles son sustancias que est\u00e1n presentes en el hollejo de las uvas tintas y en otras frutas y alimentos. Pese a las cr\u00edticas, las investigaciones sobre los posibles beneficios de la ingesta moderada de vino tinto siguen activas en varios lugares del mundo.<\/p>\n<p>Un art\u00edculo publicado por investigadores de la Universidad de Brasilia (UnB) en octubre de 2022, en la revista cient\u00edfica <em>PLOS ONE<\/em>, calcul\u00f3 los costos directos e indirectos (ausentismo laboral) por problemas de salud vinculados al consumo de bebidas alcoh\u00f3licas en Brasil entre 2010 y 2018: fueron alrededor de 1.500 millones de d\u00f3lares. Se gastaron 740 millones de d\u00f3lares en internaciones, 420 millones en la atenci\u00f3n de pacientes que no llegaron a ser hospitalizados y 330 millones debido al ausentismo laboral. En 2018, por ejemplo, los costos directos relativos al consumo de alcohol representaron el 0,56 % de los 22.800 millones de d\u00f3lares gastados durante ese a\u00f1o por el Sistema \u00danico de Salud (SUS, la red de salud p\u00fablica de Brasil) en internaciones y atenci\u00f3n de pacientes. Las cifras surgen de los datos que informan el SUS y el sistema nacional de seguridad. En el estudio se tuvieron en cuenta 21 tipos de complicaciones de la salud y accidentes que pueden tener relaci\u00f3n con el consumo de alcohol, de acuerdo con el patr\u00f3n adoptado en el estudio internacional <em>The global burden of disease <\/em>(El peso global de las enfermedades, en traducci\u00f3n libre).<\/p>\n<p>El alcoholismo, los accidentes involuntarios y los choques de tr\u00e1nsito fueron, en este orden, los problemas generaron m\u00e1s gastos por hospitalizaciones. Solo el tratamiento del c\u00e1ncer de mama, uno de los siete tipos de tumores cuya aparici\u00f3n puede deberse al consumo de bebidas alcoh\u00f3licas, represent\u00f3 m\u00e1s de un 45 % de los gastos en enfermedades asociadas a este h\u00e1bito que no requieren internaci\u00f3n. El estudio tuvo en cuenta datos del consumo de alcohol en Brasil recabados en 2019 entre la poblaci\u00f3n adulta, de 18 a\u00f1os o m\u00e1s, en el marco de la Encuesta Nacional de Salud (PNS, por sus siglas en portugu\u00e9s), una iniciativa del Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica (IBGE) en colaboraci\u00f3n con el Ministerio de Salud.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"581\" class=\"size-full wp-image-486981 alignright\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-alcool-capa-ilustracao-2023-04-site-3-1140-1.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-alcool-capa-ilustracao-2023-04-site-3-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-alcool-capa-ilustracao-2023-04-site-3-1140-1-250x127.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-alcool-capa-ilustracao-2023-04-site-3-1140-1-700x357.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-alcool-capa-ilustracao-2023-04-site-3-1140-1-120x61.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Aline van Langendonck<\/span><\/p>\n<p>Seg\u00fan esta PNS, el 73,4 % de la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a declar\u00f3 que no toma alcohol semanalmente (el 62,9 % de los varones y el 83 % de las mujeres). M\u00e1s de un 60 % de los que beben regularmente declararon que consumen menos de 12 gramos de etanol por d\u00eda, el \u00edndice m\u00e1s bajo entre quienes no se declararon abstemios. As\u00ed y todo, dado que estos representan un grupo mayor de consumidores, este segmento de personas consideradas tomadores moderados es el que m\u00e1s impacta en el SUS en t\u00e9rminos de costos sanitarios relacionados con los problemas causados por la ingesta de alcohol. \u201cAunque el grupo de quienes consumen 12 gramos por d\u00eda es el menor en cuanto a la cantidad de alcohol consumida, es uno de los principales en t\u00e9rminos de riesgo atribuido a la poblaci\u00f3n, debido a su mayor prevalencia\u201d, escribieron en el art\u00edculo Mariana Gon\u00e7alves de Freitas y Everton Nunes da Silva, del Programa de Posgrado en Salud P\u00fablica de la UnB.<\/p>\n<p>Un dato preocupante indica que, en Brasil, el consumo femenino, si bien por ahora en menor escala y menos abusivo que el de los varones, registra una tendencia creciente. En la PNS de 2019, el 17 % de las mujeres dijeron que beben una vez a la semana, frente al 13 % de la PNS anterior, de 2013. Entre los varones hubo un leve descenso de la cantidad de bebedores, de menos de un 1 % entre las dos encuestas. Desde 2006, cuando el Ministerio de Salud implement\u00f3 la investigaci\u00f3n de vigilancia de los factores de riesgo y protecci\u00f3n de las enfermedades cr\u00f3nicas por encuesta telef\u00f3nica (Vigitel), esta ha revelado que en los \u00faltimos 15 a\u00f1os las mujeres tambi\u00e9n han empezado a tomar en exceso (m\u00e1s de cuatro tragos de 12 g de alcohol por vez). En la encuesta de 2006, menos de un 8 % hab\u00edan exhibido ese comportamiento en los \u00faltimos 30 d\u00edas, la mitad del porcentaje verificado en 2020.<\/p>\n<p>En el caso de las mujeres, uno de los problemas principales asociados al consumo de alcohol es el aumento del riesgo de desarrollar c\u00e1ncer de mama, el m\u00e1s frecuente entre la poblaci\u00f3n femenina. Seg\u00fan un estudio publicado en 2019 en la revista <em>Asian Pacific Journal of Cancer Prevention<\/em>, las mujeres menores de 50 a\u00f1os que consum\u00edan habitualmente alcohol desde hac\u00eda al menos una d\u00e9cada, presentaban un riesgo tres veces mayor de desarrollar ese tipo de tumor. El estudio se llev\u00f3 a cabo con 1.506 mujeres atendidas en el Instituto Fernandes Figueira de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz), de R\u00edo de Janeiro, de las cuales 1.100 integraron un grupo de control (no padec\u00edan la enfermedad) y 406 hab\u00edan recibido ese diagn\u00f3stico. La investigaci\u00f3n, sin embargo, no detallaba cu\u00e1l era el nivel de consumo promedio de las participantes, tan solo si eran abstemias o bebedoras.<\/p>\n<p>Pese a que cada vez es mayor la cantidad de estudios e investigaciones que hacen hincapi\u00e9 en que no existe una cantidad de alcohol cuya ingesta pueda considerarse segura, algunos trabajos de grupos importantes han apuntado eventuales beneficios asociados al consumo de peque\u00f1as cantidades de bebida para algunos segmentos de la poblaci\u00f3n. Un art\u00edculo publicado en la revista m\u00e9dica <em>The Lancet<\/em> en julio de 2022, indica que entre los adultos j\u00f3venes, de 20 a 39 a\u00f1os, el consumo de bebidas alcoh\u00f3licas no hace m\u00e1s que elevar los riesgos y no supone ning\u00fan beneficio para la salud. Para las personas mayores de 40 a\u00f1os, el riesgo var\u00eda seg\u00fan la edad y la regi\u00f3n geogr\u00e1fica en que viven. Sin embargo, el trabajo se\u00f1ala que las personas de m\u00e1s edad, sin problemas de salud, podr\u00edan beneficiarse con el consumo diario de uno a dos tragos, cada uno de ellos con 10 g de etanol. Estos eventuales efectos positivos se circunscribir\u00edan al \u00e1rea cardiovascular.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-capa-alcool-2023-05-info-1-640.png\" data-tablet_size=\"670x560\" alt=\"AS NOVAS DIRETRIZES DO CANAD\u00c1\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-capa-alcool-2023-05-info-1-640.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-capa-alcool-2023-05-info-1-640.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/RPF-capa-alcool-2023-05-info-1-760.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span>\n<p>\u201cEl consumo moderado de alcohol reduce el riesgo de padecer enfermedades arteriales coronarias, accidentes cerebrovasculares y diabetes. Pero tambi\u00e9n aumenta la probabilidad de desarrollar varios tipos de c\u00e1ncer, de sufrir accidentes y padecer cirrosis y enfermedades infecciosas como la tuberculosis\u201d, comenta en una entrevista concedida a <em>Pesquisa FAPESP<\/em>, la investigadora Dana Bryazka, del Instituto de M\u00e9tricas y Evaluaci\u00f3n de la Salud (IHME) de la Universidad de Washington, en Estados Unidos, coordinadora del estudio. Con el respaldo de la OMS y de otros organismos, este grupo del IHME coordina el proyecto <em>The global burden of disease<\/em>. Se trata de un gran esfuerzo internacional que desde hace m\u00e1s de 30 a\u00f1os estudia el impacto de las patolog\u00edas en la mortalidad y morbilidad de la poblaci\u00f3n de todo el planeta. El art\u00edculo publicado en <em>The Lancet<\/em> se bas\u00f3 en los datos del consumo de bebidas alcoh\u00f3licas en 204 pa\u00edses y su impacto en 22 enfermedades o tipos de accidentes.<\/p>\n<p>Es muy dif\u00edcil alcanzar un consenso sobre lo que ser\u00eda un consumo moderado o tolerable de alcohol. No obstante, algunos principios, hoy en d\u00eda son innegociables. Ciertos segmentos de la poblaci\u00f3n no deben beber en absoluto. Este es el caso de los menores de edad, cuyo desarrollo cerebral puede verse afectado por el alcohol, y el de las mujeres embarazadas y lactantes. \u201cEl alcohol atraviesa la placenta, llega al feto y tambi\u00e9n se transmite al beb\u00e9 durante el per\u00edodo de amamantamiento\u201d, dice Arthur Guerra. Ciertas situaciones hacen necesaria una pol\u00edtica de tolerancia cero con el alcohol, como antes de conducir un veh\u00edculo o de realizar tareas que puedan causar accidentes o poner en peligro la vida. Tambi\u00e9n es prudente no beber en exceso antes de tomar decisiones importantes. Existen innumerables casos \u2013algunos incluso anecd\u00f3ticos\u2013 sobre situaciones que se producen bajo el efecto del alcohol, como bodas entre desconocidos en una capilla de Las Vegas (EE. UU) que, poco despu\u00e9s, se arrepienten del acto.<\/p>\n<p>La t\u00f3nica de los estudios m\u00e1s recientes consiste en informar a la poblaci\u00f3n y a los responsables de las pol\u00edticas p\u00fablicas sobre los riesgos asociados al consumo de alcohol, un h\u00e1bito arraigado en la mayor\u00eda de las sociedades. Ni siquiera los cr\u00edticos m\u00e1s ac\u00e9rrimos del papel del alcohol en las sociedades propugnan actualmente su prohibici\u00f3n, como ocurri\u00f3 entre 1920 y 1933 en Estados Unidos. La llamada Ley Seca estadounidense fue una medida radical, inefectiva y socialmente insostenible. Hoy en d\u00eda, poco m\u00e1s de 10 pa\u00edses, la mayor\u00eda por motivos religiosos, proh\u00edben total o parcialmente la comercializaci\u00f3n de bebidas alcoh\u00f3licas. En Brasil, se beben, en promedio, de 7 a 8 litros de etanol por a\u00f1o por habitante. Gran parte de los pa\u00edses de Europa, donde el consumo es m\u00e1s elevado, supera los 12 litros al a\u00f1o.<\/p>\n<p>Durante la pandemia, la bebida se convirti\u00f3 en la compa\u00f1era de muchas personas que permanec\u00edan aisladas en sus casas. El consumo aument\u00f3 en todo el mundo y la incidencia de enfermedades vinculadas con el alcohol tambi\u00e9n. \u201cEl mercado brasile\u00f1o est\u00e1 sujeto a escasos controles. Ni siquiera existe una licencia espec\u00edfica que regule qui\u00e9n puede y qui\u00e9n no puede vender bebidas alcoh\u00f3licas\u201d, dice Clarice Madruga, de la Unifesp. \u201cNecesitamos pol\u00edticas p\u00fablicas m\u00e1s claras y espec\u00edficas para el sector\u201d. La OMS y las autoridades sanitarias presionan para que haya m\u00e1s controles sobre la venta de alcohol. El gobierno de Irlanda estudia poner en las etiquetas de las bebidas advertencias sobre los posibles perjuicios derivados del consumo de alcohol, tal como ocurre con el tabaco. De implementarse esta medida, podr\u00eda marcar una nueva era en la milenaria relaci\u00f3n del hombre con las bebidas alcoh\u00f3licas.<a name=\"el-final-de-la-paradoja\"><\/a><\/p>\n<p><div class=\"box\"><strong>\u00bfEl final de la paradoja francesa?<br \/>\n<\/strong>El 17 de noviembre de 1991, uno de los m\u00e1s exitosos programas de televisi\u00f3n estadounidenses \u2013<em>60 Minutos<\/em>\u2013, de la cadena de noticias CBS, puso al aire un segmento intitulado <em>La paradoja francesa<\/em>. A grandes rasgos, en el programa se afirmaba que la incidencia de los problemas card\u00edacos en Francia era un 40 % menor que en Estados Unidos, pese a que los europeos siguen una dieta rica en grasas. Uno de los secretos, acaso el principal, de esta aparente contradicci\u00f3n ser\u00eda el consumo moderado de vino tinto en las mesas entre los franceses. La bebida contiene polifenoles, sustancias que se hallan presentes en el hollejo de las uvas rojas, que evitar\u00edan la obstrucci\u00f3n del sistema circulatorio.<\/p>\n<p>Incluso antes de que se popularizara esta idea en el programa, hab\u00eda estudios que suger\u00edan alg\u00fan grado de protecci\u00f3n cardiovascular en funci\u00f3n de la ingesta de peque\u00f1as cantidades de bebidas alcoh\u00f3licas (el exceso siempre se consider\u00f3 perjudicial, aun para el coraz\u00f3n). Pero su impacto no pudo equipararse ni de cerca con el efecto que la mentada paradoja francesa, atribuida en gran medida al vino tinto, ejerci\u00f3 sobre la opini\u00f3n p\u00fablica, los m\u00e9dicos y cient\u00edficos en las \u00faltimas d\u00e9cadas. Hoy en d\u00eda, cuando ya han pasado m\u00e1s de 30 a\u00f1os de la amplia difusi\u00f3n de ese concepto, hay dos aspectos que sobresalen con repercusi\u00f3n dispar acerca del consumo de bebidas alcoh\u00f3licas, particularmente el vino tinto.<\/p>\n<p>El primero es que, en una serie de estudios observacionales, comparativos y no controlados, los beneficios que se le atribuyen a la bebida podr\u00edan estar m\u00e1s relacionados con otros h\u00e1bitos saludables de los consumidores moderados de vino tinto (como practicar ejercicios f\u00edsicos y tener un mejor nivel de vida) y con problemas de salud preexistentes de los abstemios que fueron parte de esos estudios. Estos factores, si no se toman en cuenta, pueden hacer que la salud de los que beben con moderaci\u00f3n parezca mejor que la de los que no consumen ni una gota de alcohol. \u201cAunque se encuentra muy bien afianzado que el alcohol aumenta el riesgo de desarrollar distintos tipos de c\u00e1ncer, de sufrir accidentes y de padecer cirrosis hep\u00e1tica, los hallazgos de los estudios sobre el v\u00ednculo del alcohol y varias otras patolog\u00edas, especialmente la cardiopat\u00eda isqu\u00e9mica, son sumamente variables\u201d, comenta Dana Bryazka, del Instituto de M\u00e9tricas y Evaluaci\u00f3n de la Salud (IHME) de la Universidad de Washington (EE. UU.).<\/p>\n<p>El segundo punto es que, en efecto, hay trabajos cient\u00edficos que han apuntado mecanismos asociados a eventuales beneficios cardiovasculares a trav\u00e9s de la ingesta de los polifenoles presentes en el vino tinto, en el jugo de uva y en otros alimentos. \u201cEsta asociaci\u00f3n no vale para todas las bebidas alcoh\u00f3licas, solamente para el vino tinto\u201d, dice el cardi\u00f3logo Prot\u00e1sio Lemos da Luz, del Instituto del Coraz\u00f3n (InCor), vinculado a la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), estudioso del tema desde hace d\u00e9cadas. \u201cLos polifenoles favorecen la vasodilataci\u00f3n, poseen efecto antiagregante plaquetario [evita la formaci\u00f3n de co\u00e1gulos en la sangre] y son antiinflamatorios. De no existir ning\u00fan problema de salud que estipule la prohibici\u00f3n de beber alcohol, no desaconsejo el consumo de una copa y media de vino por d\u00eda, que son unos 25 gramos de alcohol\u201d.<\/p>\n<p>Un estudio reciente coordinado por Lemos da Luz y publicado en diciembre de 2022 en la revista <em>American Journal of Clinical Nutrition<\/em>, sugiere que un consumo diario de 250 ml de vino tinto remodela la flora intestinal, promoviendo un perfil que generalmente se considera m\u00e1s favorable. El efecto se midi\u00f3 en 42 varones, con una edad promedio de 60 a\u00f1os, que pasaron por per\u00edodos de tres semanas sin probar la bebida y otras tres consumiendo vino tinto en forma alternada.<\/div><a name=\"hace-mas-de-una-decada\"><\/a><\/p>\n<div class=\"box\"><strong>Hace m\u00e1s de una d\u00e9cada que se considera que el alcohol es carcin\u00f3geno<br \/>\n<\/strong>Desde el a\u00f1o 2012, el etanol presente en las bebidas alcoh\u00f3licas forma parte del grupo 1 de agentes y sustancias clasificados como carcin\u00f3genos por la Agencia Internacional de Investigaci\u00f3n sobre el C\u00e1ncer (Iarc) de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS). Actualmente esta categor\u00eda comprende 126 elementos, sobre los cuales existe suficiente evidencia cient\u00edfica de su capacidad de causar c\u00e1ncer en los seres humanos. Es la clasificaci\u00f3n m\u00e1s severa que puede recibir un agente. Las sustancias probable y posiblemente cancer\u00edgenas son catalogadas, respectivamente, en los grupos 2A y 2B. Las que no provocan c\u00e1ncer est\u00e1n incluidas en el grupo 3.<\/p>\n<p>La clasificaci\u00f3n de la Iarc no indica la probabilidad de que un agente produzca c\u00e1ncer en funci\u00f3n del grado de exposici\u00f3n de los seres humanos al mismo. \u201cNo mide si un agente causa m\u00e1s o menos c\u00e1ncer que otro\u201d, comenta el m\u00e9dico sanitarista Victor W\u00fcnsch Filho, de la Facultad de Salud P\u00fablica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FSP-USP) y director presidente de la Fundaci\u00f3n Oncocentro de S\u00e3o Paulo (Fosp). Solamente indica el grado de confiabilidad de la informaci\u00f3n cient\u00edfica sobre su capacidad para generar tumores.<\/p>\n<p>Una gran variedad de compuestos qu\u00edmicos, mezclas complejas, mol\u00e9culas farmac\u00e9uticas, agentes f\u00edsicos y biol\u00f3gicos figuran en el listado de la entidad. El tabaco, la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica, la luz solar, los rayos gamma y los rayos X y los virus VPH y de Epstein-Barr constituyen ejemplos de carcin\u00f3genos que est\u00e1n incluidos dentro del grupo 1, junto con el etanol. El acetaldeh\u00eddo, un compuesto qu\u00edmico que se produce durante el proceso de metabolizaci\u00f3n del alcohol en el organismo y que est\u00e1 asociado a la sensaci\u00f3n de resaca, tambi\u00e9n est\u00e1 incluido en esta categor\u00eda.<\/p>\n<p>No se conocen con exactitud los mecanismos que llevan al alcohol a causar c\u00e1ncer, una enfermedad provocada, em muchos casos, por la acci\u00f3n conjunta de m\u00faltiples factores de riesgo. Pero algunas alteraciones biol\u00f3gicas asociadas con la aparici\u00f3n de tumores ya son conocidas. \u201cEl acetaldeh\u00eddo, por ejemplo, es capaz de promover da\u00f1os en el ADN celular\u201d, dice Thain\u00e1 Alves Malh\u00e3o, del Instituto Nacional del C\u00e1ncer (Inca). \u201cUn consumo alto de etanol tambi\u00e9n puede inducir estr\u00e9s oxidativo a trav\u00e9s del aumento de la producci\u00f3n de especies reactivas de ox\u00edgeno, que son t\u00f3xicas para el material gen\u00e9tico y carcin\u00f3genas\u201d. En las mujeres, el alcohol puede elevar los niveles circulantes de la hormona estradiol, una alteraci\u00f3n que aumenta el riesgo de desarrollar c\u00e1ncer de mama.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, tambi\u00e9n existe un efecto indirecto de la presencia de alcohol en el organismo: act\u00faa como un solvente y propicia la penetraci\u00f3n en las c\u00e9lulas de otras sustancias carcin\u00f3genas como las presentes en el tabaco.<\/div>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong><a href=\"https:\/\/www.issup.net\/about-issup\/international-partners\/ccsa?page=1\">Canadian Centre on Substance Use and Addiction<\/a>. <strong>Canada\u2019s Guidance on Alcohol and Health: Final Report<\/strong>. ene. 2023.<br \/>\nHAAS, E. A. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/academic.oup.com\/ajcn\/article\/116\/6\/1515\/6751899\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">A red wine intervention does not modify plasma trimethylamine N-oxide but is associated with broad shifts in the plasma metabolome and gut microbiota composition<\/a>. <strong>American Journal of Clinical Nutrition<\/strong>. v. 116, n. 6. dic. 2022.<br \/>\nFREITAS, M.G y SILVA, E. N. <a href=\"https:\/\/journals.plos.org\/plosone\/article?id=10.1371\/journal.pone.0270115\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Direct and indirect costs attributed to alcohol consumption in Brazil, 2010 to 2018<\/a>. <strong>PLOS ONE<\/strong>. 25 oct. 2022.<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.thelancet.com\/article\/S0140-6736(22)00847-9\/fulltext\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">GBD 2020 Alcohol Collaborators. Population-level risks of alcohol consumption by amount, geography, age, sex, and year: a systematic analysis for the Global Burden of Disease Study 2020<\/a>.<strong> Lancet<\/strong>. v. 400. n. 10347. 16 jul. 2022.<br \/>\nDI CREDICO, G. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41416-020-01031-z\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Alcohol drinking and head and neck cancer risk: the joint effect of intensity and duration<\/a>. <strong>British Journal of Cancer<\/strong>. v. 123. oct. 2020.<br \/>\nVIERA. R. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/journal.waocp.org\/article_57881.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Alcohol Consumption as a Risk Factor for Breast Cancer Development: A Case-Control Study in Brazil<\/a>. <strong>Asian Pacific Journal of Cancer Prevention<\/strong>. vol. 19, n. 3. mar. 2018.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El aumento de casos de c\u00e1ncer y otras enfermedades asociadas a la ingesta de bajas dosis alcoh\u00f3licas se erige como un desaf\u00edo a la noci\u00f3n de beber prudentemente","protected":false},"author":13,"featured_media":486985,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181,179],"tags":[329],"coauthors":[101],"class_list":["post-486976","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","category-tapa","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/486976","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=486976"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/486976\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":489238,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/486976\/revisions\/489238"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/486985"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=486976"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=486976"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=486976"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=486976"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}