{"id":491465,"date":"2023-09-21T16:51:56","date_gmt":"2023-09-21T19:51:56","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=491465"},"modified":"2023-09-21T16:51:56","modified_gmt":"2023-09-21T19:51:56","slug":"cuantos-presos-vuelven-a-delinquir-al-salir-en-libertad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/cuantos-presos-vuelven-a-delinquir-al-salir-en-libertad\/","title":{"rendered":"\u00bfCu\u00e1ntos presos vuelven a delinquir al salir en libertad?"},"content":{"rendered":"<p>Una cifra reiterada asiduamente desde hace d\u00e9cadas desconcierta a los analistas en seguridad p\u00fablica de Brasil. Autoridades como el juez del Supremo Tribunal Federal (STF) Gilmar Mendes o Cezar Peluso, exmagistrado de esa que es la m\u00e1s alta Corte del pa\u00eds, adem\u00e1s de documentos como el informe final de la Comisi\u00f3n Parlamentaria de Investigaci\u00f3n (CPI) del sistema penitenciario, de 2008, han reiterado el se\u00f1alamiento de que entre las personas que cumplen penas de prisi\u00f3n en Brasil, el 70 % reincide en el delito despu\u00e9s de un tiempo en libertad. Este \u00edndice representa un reto para los expertos: nadie puede decir de d\u00f3nde se extrajo ni c\u00f3mo lleg\u00f3 a determinarse. Estudios recientes realizados en diferentes estados del pa\u00eds han arrojado cifras que oscilan entre el 24 % y el 51 % de reincidencia, todas ellas muy alejadas del 70 % utilizado como referencia.<\/p>\n<p>La extra\u00f1eza ha servido de impulso para que el problema de la reincidencia haya merecido una mayor atenci\u00f3n por parte del mundo acad\u00e9mico en los \u00faltimos a\u00f1os. \u201cLa repetici\u00f3n de esta cifra, sin fundamento, ha propiciado la consolidaci\u00f3n de un consenso que apunta el fracaso del sistema penitenciario, porque no recupera a nadie y no tiene salvaci\u00f3n. Pero, \u00bfes eso lo que muestran los datos?\u201d, se pregunta el soci\u00f3logo Lu\u00eds Fl\u00e1vio Sapori, coordinador del Centro de Estudios e Investigaciones en Seguridad P\u00fablica de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de Minas Gerais (Cepesp-PUC Minas). \u201cTal vez sea por este consenso que en Brasil se investiga mucho sobre la delincuencia, la violencia y las c\u00e1rceles, pero no tanto sobre la reincidencia. \u00bfPor qu\u00e9 estudiar algo que ya sabemos que no funciona?\u201d.<\/p>\n<p>En Brasil, el inter\u00e9s cient\u00edfico por las c\u00e1rceles cobr\u00f3 un gran impulso en la d\u00e9cada de 1980, seg\u00fan la soci\u00f3loga Maiara Corr\u00eaa, investigadora del N\u00facleo de Estudios de la Violencia de la Universidad de S\u00e3o Paulo (NEV-USP). Dos momentos decisivos fueron la aprobaci\u00f3n de la Ley de Ejecuci\u00f3n Penal (LEP), en 1984, y la Asamblea Nacional Constituyente, entre 1987 y 1988, que puso en primera plana la cuesti\u00f3n de los derechos humanos. La masacre de Carandiru, cuando 111 presos fueron asesinados por la polic\u00eda tras un mot\u00edn, en octubre de 1992 en la ciudad de S\u00e3o Paulo, y la creciente atenci\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica sobre las facciones de la delincuencia organizada tambi\u00e9n contribuyeron a incentivar los estudios sobre la realidad carcelaria.<\/p>\n<p>En este contexto, los primeros estudios brasile\u00f1os que intentaron estimar un \u00edndice de reincidencia, a\u00fan a escala local, fueron realizados por los soci\u00f3logos S\u00e9rgio Adorno y Eliana Bordini, ambos del NEV-USP. En 1988, ellos constataron que el 46 % de los egresados del sistema penitenciario paulista volv\u00eda a prisi\u00f3n. En 1991, Adorno y Bordini analizaron algo ligeramente diferente: cu\u00e1ntos de los liberados hab\u00edan sido condenados nuevamente por un tribunal. El porcentaje result\u00f3 ser de un 29 %. En 1999, en R\u00edo de Janeiro, la soci\u00f3loga Julita Lemgruber, coordinadora del Centro de Estudios de Seguridad y Ciudadan\u00eda de la Universidad C\u00e2ndido Mendes, calcul\u00f3 un 30 % de regreso a la c\u00e1rcel.<\/p>\n<div id=\"attachment_491470\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-491470 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/RPF-residencia-criminal-2023-05-site-01-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"756\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/RPF-residencia-criminal-2023-05-site-01-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/RPF-residencia-criminal-2023-05-site-01-1140-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/RPF-residencia-criminal-2023-05-site-01-1140-700x464.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/RPF-residencia-criminal-2023-05-site-01-1140-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Pisco del Gaiso\/Folhapres<\/span>En octubre de 1992, durante un mot\u00edn, el penal de Carandiru, en la capital paulista, fue el escenario de una masacre en la que 111 reclusos perdieron la vida a manos de la polic\u00eda<span class=\"media-credits\">Pisco del Gaiso\/Folhapres<\/span><\/p><\/div>\n<p>La \u00faltima d\u00e9cada ha tra\u00eddo los m\u00e1s ingentes esfuerzos con miras a entender la reincidencia en el pa\u00eds, especialmente tras la publicaci\u00f3n, en 2015, del informe \u201cReincidencia delictiva en Brasil\u201d, una colaboraci\u00f3n entre el Instituto de Investigaci\u00f3n Econ\u00f3mica Aplicada (Ipea) y el Consejo Nacional de Justicia (CNJ). En dicho estudio, se consideraba reincidente a la persona que, despu\u00e9s de cumplir una pena, volv\u00eda a ser condenada tras un nuevo proceso judicial. El resultado fue una tasa del 24 %.<\/p>\n<p>Le siguieron otros estudios, centrados en el sistema penitenciario de adultos o en el sistema socioeducativo, que se ocupa de los adolescentes en conflicto con la ley. Entre ellos, sobresale el trabajo intitulado \u201cEntonces volv\u00ed a las andadas. Estudio de la reincidencia delictiva de los adolescentes en el estado de S\u00e3o Paulo\u201d, del Instituto Sou da Paz, publicado en 2018, que elabor\u00f3 un perfil de los j\u00f3venes reincidentes, pero no calcul\u00f3 un \u00edndice, y el informe \u201cReingresos y reiteraci\u00f3n de delitos. Una mirada sobre los sistemas socioeducativo y penitenciario de Brasil\u201d, tambi\u00e9n del CNJ, publicado en 2019, que constat\u00f3 un 23,9 % de reingresos en el sistema socioeducativo y una reincidencia del 42,5 % en el sistema penitenciario.<\/p>\n<p>La \u00faltima investigaci\u00f3n exhaustiva sobre la reincidencia se hizo p\u00fablica a finales del a\u00f1o pasado y es el resultado de una colaboraci\u00f3n entre el Departamento Penitenciario Nacional del Ministerio de Justicia (Depen) y el Grupo de Evaluaci\u00f3n de Pol\u00edticas P\u00fablicas y Econ\u00f3micas de la Universidad Federal de Pernambuco (Gappe-UFPE). Dicho documento re\u00fane informaci\u00f3n de 12 estados brasile\u00f1os y del Distrito Federal, con datos de 979.000 personas que estuvieron en prisi\u00f3n entre 2010 y 2021.<\/p>\n<p>Las opciones conceptuales y metodol\u00f3gicas de cada uno de estos estudios muestran que la reincidencia se define de diferentes maneras, dependiendo del \u00e1rea de conocimiento en la que se desarrolla la investigaci\u00f3n o de los objetivos de la misma. En el C\u00f3digo Penal, el art\u00edculo 63 considera reincidencia al delito cometido con posterioridad a una sentencia firme por un delito anterior. El art\u00edculo 64 limita la reincidencia a un intervalo de cinco a\u00f1os entre el cumplimiento de la primera condena y el segundo delito. Esta limitaci\u00f3n de cinco a\u00f1os se ajusta la norma internacional, seg\u00fan la economista Camila Gomes, de la Universidad de Georgetown, en Estados Unidos y una de las coordinadoras de la investigaci\u00f3n realizada para el Depen.<\/p>\n<p>Los estudios centrados en la administraci\u00f3n del sistema penitenciario o en las pol\u00edticas p\u00fablicas para los presidiarios y exconvictos suelen preferir los conceptos de \u201creincidencia judicial\u201d, que considera la condena del individuo por un nuevo delito, y \u201creincidencia penitenciaria\u201d, que considera el retorno a prisi\u00f3n debido a este segundo delito. M\u00e1s all\u00e1 del encarcelamiento, las investigaciones sobre seguridad p\u00fablica suelen dar preferencia a la \u201creincidencia policial\u201d, que se refiere a un nuevo registro policial de un delito cometido por esa persona, o a la \u201creincidencia penal\u201d, que considera reincidente al individuo sometido a un nuevo proceso judicial.<\/p>\n<blockquote><p>Los delitos vinculados al patrimonio registran un \u00edndice de reincidencia mayor que los homicidios o las agresiones<\/p><\/blockquote>\n<p>Semejante divergencia en las definiciones adoptadas explica en parte la disparidad de los porcentajes obtenidos en las distintas investigaciones. As\u00ed y todo, las tasas presentadas son siempre sensiblemente inferiores al 70 % que permea el debate p\u00fablico nacional. Mediante cinco definiciones, el informe del Depen y la UFPE registr\u00f3 cifras que van de un 36 % a un 42 %. En Minas Gerais, tomando como referencia una nueva imputaci\u00f3n por parte de la polic\u00eda, el \u00edndice registrado por Sapori y la soci\u00f3loga Roberta Fernandes Santos fue de un 51 %, seg\u00fan el art\u00edculo \u201cFactores sociales determinantes de la reincidencia delictiva en Brasil\u201d, publicado por ambos en 2017. \u201cLa adopci\u00f3n de un criterio judicial no nos parece adecuada para un pa\u00eds como Brasil, en donde la Justicia es lenta. Por lo tanto, consideramos reincidentes a los individuos que son investigados y, al final de ese proceso, la polic\u00eda concluye que han cometido un nuevo delito\u201d, dice el soci\u00f3logo.<\/p>\n<p>Las investigaciones sobre la reincidencia tambi\u00e9n tropiezan con bancos de datos incompletos, mal rellenados y carentes de estandarizaci\u00f3n por parte de las secretar\u00edas de seguridad p\u00fablica o administraci\u00f3n penitenciaria de los estados. Esta es una de las razones por las que hasta hace poco la mayor\u00eda de los estudios se limitaban a investigar una \u00fanica unidad de la federaci\u00f3n. Incluso el trabajo del Ipea para el CNJ restringi\u00f3 el \u00e1mbito de su investigaci\u00f3n. Se centr\u00f3 en los estados de Paran\u00e1, Minas Gerais, R\u00edo de Janeiro, Alagoas y Pernambuco.<\/p>\n<p>\u201cA la fecha, el DEPEN est\u00e1 intentando reunir datos administrativos de los estados, congregando la informaci\u00f3n de todos los reclusos de Brasil, con la idea de abastecer estudios y elaborar diagn\u00f3sticos de seguridad p\u00fablica\u201d, dice Gomes. La colaboraci\u00f3n con el Gappe-UFPE apunta a definir el perfil de los presidiarios brasile\u00f1os. La economista a\u00f1ade que est\u00e1 previsto que el informe completo se publique a finales de este semestre e incluir\u00e1 datos tales como raza, nivel de escolaridad e ingresos de los detenidos, as\u00ed como su participaci\u00f3n en el mercado laboral antes y despu\u00e9s del per\u00edodo en prisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Este esfuerzo se justifica debido a la necesidad de producir evidencias que sostengan las pol\u00edticas orientadas hacia la reducci\u00f3n de la delincuencia. \u201cLa verificaci\u00f3n de la cifra de aquellos que vuelven a delinquir constituye \u00fanicamente el primer paso en el estudio de la reincidencia\u201d, dice Sapori. \u201cEs importante investigar los factores sociales y psicosociales, as\u00ed como otros aspectos que influyen en la probabilidad de que un individuo vuelva a delinquir al salir de la c\u00e1rcel. Con estos datos, una gesti\u00f3n t\u00e9cnica del sistema penitenciario podr\u00eda implementar pol\u00edticas m\u00e1s coherentes de seguimiento de los convictos y los liberados, seg\u00fan los perfiles con mayor probabilidad de reincidencia, orientando hacia ellos fundamentalmente las medidas de acogida e inserci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>A juicio de Sapori, un ejemplo emergente de pol\u00edtica exitosa proviene de Catalu\u00f1a, en Espa\u00f1a. \u201cLos catalanes tienen una historia de muchas d\u00e9cadas de estudios en esta materia y utilizan los datos para dise\u00f1ar un protocolo de riesgo de reincidencia, que mide la probabilidad, desde que un individuo ingresa a prisi\u00f3n, de volver a delinquir, para orientar las pol\u00edticas de atenci\u00f3n hacia \u00e9l, no solo dentro del sistema penitenciario, sino tambi\u00e9n despu\u00e9s de su salida\u201d. El protocolo RisCanvi, tal como se lo denomina, se estableci\u00f3 en Catalu\u00f1a en 2009.<\/p>\n<div id=\"attachment_491474\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-491474 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/RPF-residencia-criminal-2023-05-site-02-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"732\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/RPF-residencia-criminal-2023-05-site-02-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/RPF-residencia-criminal-2023-05-site-02-1140-250x161.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/RPF-residencia-criminal-2023-05-site-02-1140-700x449.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/RPF-residencia-criminal-2023-05-site-02-1140-120x77.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Mario Tama\/Getty Imagens<\/span>Complejo Penitenciario de Pedrinhas, en S\u00e3o Lu\u00eds, estado de Maranh\u00e3o. En un registro de 2015 se observa un problema recurrente del sistema carcelario brasile\u00f1o: la superpoblaci\u00f3n<span class=\"media-credits\">Mario Tama\/Getty Imagens<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cEs necesario contemplar diversos factores para poder entender la din\u00e1mica de la reincidencia, desde el alto \u00edndice de delincuencia de Brasil hasta las condiciones en que funcionan las c\u00e1rceles\u201d, dice el soci\u00f3logo Almir de Oliveira Junior, investigador del Ipea y uno de los coordinadores de la investigaci\u00f3n realizada en 2015. De Oliveira Junior describe a la delincuencia como un mercado, en el que interact\u00faan la motivaci\u00f3n de los individuos, las oportunidades, los recursos implicados y otros incentivos.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el soci\u00f3logo, las c\u00e1rceles superpobladas favorecen el ingreso de los condenados en la llamada \u201ccarrera delictiva\u201d. \u201cLa delincuencia, como cualquier ocupaci\u00f3n, requiere un aprendizaje. \u00bfC\u00f3mo utilizar un arma? \u00bfCu\u00e1ndo abandonar un plan? \u00bfC\u00f3mo lidiar con una persona que reacciona o huye? \u00bfCu\u00e1l es el lugar ideal para llevar a cabo un asalto? El mejor lugar para aprender es la penitenciar\u00eda, donde est\u00e1n los que ya tienen los conocimientos\u201d, sostiene.<\/p>\n<p>En las investigaciones brasile\u00f1as, los delitos contra la propiedad, como el hurto y el robo, y el tr\u00e1fico de drogas, tienen un \u00edndice de reincidencia m\u00e1s elevado que el homicidio o la agresi\u00f3n. Seg\u00fan De Oliveira Junior, una de las razones reside en que los dos primeros grupos est\u00e1n m\u00e1s asociados a la carrera delictiva y, m\u00e1s concretamente, a las actividades del crimen organizado. \u201cCuando alguien ingresa en al mundo del hampa, las puertas del mercado laboral formal se le cierran abruptamente. La comunidad se aparta cuando sabe que alguien ha cometido un delito, aunque ese individuo no vaya a la c\u00e1rcel. A veces, la familia tambi\u00e9n se aleja. La posibilidad de ser reclutado por grupos de maleantes no hace m\u00e1s que crecer\u201d, dice el investigador del Ipea.<\/p>\n<p>El informe del Depen revela un dato que puede tener un gran impacto en la formulaci\u00f3n de una pol\u00edtica p\u00fablica para expresidiarios. El nuevo delito del reincidente ocurre, la mayor\u00eda de las ocasiones, poco despu\u00e9s de su liberaci\u00f3n. Alrededor de dos tercios de estos delitos se producen durante el primer a\u00f1o posterior a la salida en libertad. Entre ellos, casi un 30 % se concreta en el primer mes y el 50 % antes del tercero. Gomes interpreta estos datos como indicadores de que las pol\u00edticas orientadas a los liberados son cruciales para reducir el \u00edndice de reincidencia.<\/p>\n<p>Sin embargo, estas pol\u00edticas son escasas en Brasil, carecen de fondos suficientes y son de baja prioridad gubernamental. Una iniciativa pionera la constituyen los esfuerzos de organizaciones de la sociedad civil, como la Rede de Aten\u00e7\u00e3o \u00e0 Pessoa Egressa do Sistema Prisional (Raesp) de R\u00edo de Janeiro, creada por organizaciones sociales tales como la funda\u00e7\u00e3o Santa Cabrini, Pastoral Penitenciaria, el Banco da Provid\u00eancia y el Instituto Consuelo Pinheiro. Sapori instituy\u00f3 un Programa de Inclusi\u00f3n Social de los Egresados del Sistema Penitenciario (PrEsp) en Minas Gerais, cuando era secretario estadual de Seguridad P\u00fablica, en 2005. En 2009, el CNJ, por su parte, implement\u00f3 el proyecto \u201cEmpezar de Nuevo\u201d, que promov\u00eda programas de reinserci\u00f3n bajo la responsabilidad de los Tribunales de Justicia de los estados. Posteriormente, en 2019, el consejo estableci\u00f3 una Pol\u00edtica de Atenci\u00f3n a las Personas Egresadas del Sistema Penitenciario, promoviendo la creaci\u00f3n de las llamadas oficinas sociales en al menos 18 estados, con la funci\u00f3n de acompa\u00f1ar y asistir a los exconvictos.<\/p>\n<div id=\"attachment_491478\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-491478 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/RPF-residencia-criminal-2023-05-site-03-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"675\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/RPF-residencia-criminal-2023-05-site-03-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/RPF-residencia-criminal-2023-05-site-03-1140-250x148.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/RPF-residencia-criminal-2023-05-site-03-1140-700x414.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/RPF-residencia-criminal-2023-05-site-03-1140-120x71.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves\/Revista Pesquisa FAPESP<\/span>Privaci\u00f3n de la libertad: seg\u00fan el artigo 64 del C\u00f3digo Penal, la reincidencia abarca un intervalo de cinco a\u00f1os entre el cumplimiento de la primera condena y el segundo delito<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves\/Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/p><\/div>\n<p>Tan importantes como las pol\u00edticas destinadas a quienes salen de la c\u00e1rcel son las que apuntan a preparar al individuo a\u00fan tras las rejas para el retorno a la libertad. Se trata de iniciativas de reinserci\u00f3n, resocializaci\u00f3n y reeducaci\u00f3n, a trav\u00e9s del trabajo, el estudio y otras actividades, merced a las cuales el preso puede obtener una reducci\u00f3n de su condena proporcional, de tres d\u00edas de actividad por uno de reducci\u00f3n. Estas disposiciones est\u00e1n previstas en la Ley de Ejecuci\u00f3n Penal desde 1984, pero tambi\u00e9n adolecen de escasa prioridad y presupuesto insuficiente.<\/p>\n<p>\u201cLa mayor\u00eda de las veces, las actividades de resocializaci\u00f3n son iniciativas de organizaciones de la sociedad civil. La Pastoral Penitenciaria de la Iglesia Cat\u00f3lica es un ejemplo cl\u00e1sico. Docentes universitarios tambi\u00e9n presentan proyectos a la Secretar\u00edas de Administraci\u00f3n Penitenciaria de los estados para poder enviar voluntarios a las c\u00e1rceles y ofrecerles clases a los reclusos, como as\u00ed tambi\u00e9n otros proyectos de resocializaci\u00f3n. Unas pocas empresas privadas ofrecen puestos de trabajo, benefici\u00e1ndose del bajo costo de esta mano de obra. La inversi\u00f3n p\u00fablica es escasa porque hasta ahora, el Estado se ha involucrado muy poco\u201d, dice Corr\u00eaa.<\/p>\n<p>Dos factores claves que determinan la reincidencia son la juventud del individuo y el estigma que acompa\u00f1a al expresidiario. \u201cEl delincuente adulto, en general, empez\u00f3 en la adolescencia. Por ello, cuanto mejor conozcamos las razones y la forma en que un joven se inicia en el delito, mejores posibilidades tendremos de pensar en pol\u00edticas de prevenci\u00f3n social\u201d, argumenta Sapori. No obstante, el estigma es lo m\u00e1s dif\u00edcil de afrontar: el exconvicto es rechazado por posibles empleadores y corre el riesgo de que solo consiga mantenerse con la ayuda del crimen organizado, que, a cambio, le exige participar en nuevos delitos.<\/p>\n<p>\u201cEl estigma del expresidiario equivale a tener su historia a flor de piel. Es f\u00e1cil identificar, por su lenguaje corporal y verbal, por la vestimenta, a alguien que ha estado en la c\u00e1rcel\u201d, explica Corr\u00eaa. \u201cCuando consiguen superar la primera barrera y ser contratados, suele haber quejas de que la persona no sabe comportarse, interactuar con sus compa\u00f1eros o adaptarse a la disciplina que exige el ambiente laboral. Es extra\u00f1o, \u00bfverdad? Al fin y al cabo, al menos en teor\u00eda, la existencia del sistema penal se justifica, precisamente, por el hecho de disciplinar\u201d.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<br \/>\n<\/strong>Transformaciones, continuidades y tensiones. La reincidencia en el sistema penitenciario brasile\u00f1o contempor\u00e1neo (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/58575\/nucleo-de-estudos-da-violencia-nevusp\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 22\/07866-2<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Beca doctoral; <strong>Investigador responsable<\/strong> Marcos C\u00e9sar Alvarez (USP); <strong>Beneficiaria<\/strong> Maiara Corr\u00eaa (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 106.430,04.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>ABBADIE, C. E. S. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/periodicorease.pro.br\/rease\/article\/view\/955\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">A reincid\u00eancia criminal do sistema penitenci\u00e1rio brasileiro<\/a>. <strong>Revista Ibero-Americana de Humanidades, Ci\u00eancias e Educa\u00e7\u00e3o<\/strong>. 7(4). 2021.<br \/>\nFARIA, A. H. P. <a href=\"https:\/\/revista.ibsp.org.br\/index.php\/RIBSP\/article\/view\/70\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Reincide\u0302ncia criminal e criminalidade em se\u0301rie<\/a>. <strong>Revista do Instituto Brasileiro de Seguranc\u0327a Pu\u0301blica<\/strong>. v. 3, n. 6. 2020.<br \/>\nIFANGER, F. C. A. y GRAVINA, N. B. <a href=\"https:\/\/reedrevista.org\/reed\/article\/view\/387\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Um estudo da agravante da reincid\u00eancia na cidade de Campinas-SP<\/a>. <strong>Revista de Estudos Emp\u00edricos em Direito<\/strong>. v. 7, n. 1. 2020.<br \/>\nSAPORI, L. F. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.scielo.br\/j\/rdgv\/a\/wz4Fzfchf6ZxPdbtJ3Sd7HB\/?lang=pt\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">A reiterac\u0327a\u0303o de atos infracionais no Brasil: O caso de Minas Gerais<\/a>. <strong>Revista Direito GV<\/strong>. v. 16, n. 3. 2020.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Investigadores intentan calcular el \u00edndice de reincidencia penal en Brasil, con miras a bajarlo","protected":false},"author":613,"featured_media":491466,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[330],"coauthors":[1619],"class_list":["post-491465","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es","tag-sociologia-es","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/491465","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/613"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=491465"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/491465\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":491482,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/491465\/revisions\/491482"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/491466"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=491465"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=491465"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=491465"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=491465"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}