{"id":491483,"date":"2023-09-21T16:52:25","date_gmt":"2023-09-21T19:52:25","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=491483"},"modified":"2023-09-21T16:52:53","modified_gmt":"2023-09-21T19:52:53","slug":"publican-la-correspondencia-del-abolicionista-brasileno-andre-reboucas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/publican-la-correspondencia-del-abolicionista-brasileno-andre-reboucas\/","title":{"rendered":"Publican la correspondencia del abolicionista brasile\u00f1o Andr\u00e9 Rebou\u00e7as"},"content":{"rendered":"<p>\u201c\u00daltimos idilios: encontrar en \u00c1frica una bell\u00edsima palmera y dormir el sue\u00f1o eterno a su sombra\u201d, le escribi\u00f3 Andr\u00e9 Rebou\u00e7as (1838-1898) a Alfredo Maria Adriano d\u2019Escragnolle Taunay (1843-1899), el vizconde de Taunay, el 22 de febrero de 1892. El ingeniero y abolicionista a\u00fan no hab\u00eda subido a bordo del vapor Malange, el buque que lo llevar\u00eda de Marsella (Francia) a Louren\u00e7o Marques (Mozambique), pero ya se ilusionaba con un dram\u00e1tico viaje a trav\u00e9s del continente africano.<\/p>\n<p>La misiva es una de las 193 que Hebe Mattos, del Departamento y Programa de Posgrado en Historia de la Universidad Federal de Juiz de Fora (UFJF), recopil\u00f3 en <em>Cartas da \u00c1frica \u2013 Registro de correspond\u00eancia: 1891-1893 <\/em>[Cartas desde \u00c1frica \u2013 Registro de correspondencia: 1891-1893]. A pesar del t\u00edtulo, el inicio del volumen tiene lugar en el balneario franc\u00e9s de Cannes, donde Rebou\u00e7as se encontraba solo, tras una estad\u00eda inicial en Lisboa, Portugal, en compa\u00f1\u00eda de la familia imperial, con la que hab\u00eda partido rumbo al exilio tras la Proclamaci\u00f3n de la Rep\u00fablica en Brasil. Cercano a Pedro II, se mantuvo fiel a la monarqu\u00eda tras los sucesos del 15 de noviembre de 1889.<\/p>\n<p>En Francia, contrariado por el rumbo de la rep\u00fablica naciente y mientras se preparaba para la circunnavegaci\u00f3n del continente africano, les escrib\u00eda a sus amigos, como Jos\u00e9 Carlos Rodrigues (1844-1923), uno de los propietarios del peri\u00f3dico <em>Jornal do Commercio<\/em>. Ya en esas cartas, las primeras del libro, confluyen las dos facetas de Rebou\u00e7as, que se alternan tambi\u00e9n en las ep\u00edstolas a otros 25 destinatarios: el ingeniero, que manifiesta sus ideas acerca de la infraestructura, y el intelectual que comenta aspectos de la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>El t\u00edtulo, publicado por la editorial Ch\u00e3o, da comienzo a una serie de cinco libros con los escritos \u00edntimos del abolicionista, organizados por Mattos, dos de ellos en colaboraci\u00f3n con Robert Daibert, su colega en la UFJF.<\/p>\n<p>El primer contacto de Mattos con las cartas desde el exilio de Rebou\u00e7as se produjo hace m\u00e1s de 15 a\u00f1os. En una investigaci\u00f3n para su tesis doctoral en la Universidad Federal Fluminense, ella hab\u00eda estudiado a los intelectuales negros \u201cque reflexionaban de alguna manera sobre la memoria de la esclavitud\u201d, relata. Entre ellos, a Ant\u00f4nio Rebou\u00e7as (1798-1880), consejero del Imperio, y a su hijo Andr\u00e9. Durante su investigaci\u00f3n, fotografi\u00f3 la correspondencia de Andr\u00e9, que se conserva en la Fundaci\u00f3n Joaquim Nabuco, en el estado de Pernambuco. Pero la figura del pensador en los a\u00f1os siguientes no gan\u00f3 m\u00e1s espacio que el de unos pocos art\u00edculos. Hasta que surgi\u00f3 la propuesta de la editorial de publicar sus cartas. \u201cMi prop\u00f3sito pas\u00f3 a ser entonces el de compartir a Andr\u00e9 Rebou\u00e7as con un p\u00fablico m\u00e1s amplio\u201d.<\/p>\n<p>En opini\u00f3n de Ligia Fonseca Ferreira, de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), en su campus de la localidad de Guarulhos, este tipo de trabajo a\u00fan es escasamente desarrollado por los acad\u00e9micos brasile\u00f1os. Por ello, hace hincapi\u00e9 en la importancia de proporcionar acceso a los textos completos de Rebou\u00e7as: anteriormente, la principal fuente de sus escritos personales era una selecci\u00f3n de 1938. Fonseca Ferreira habla desde su propia experiencia con la obra de Luiz Gama (1830-1882), un pionero del abolicionismo cuyos escritos edit\u00f3 en los libros intitulados <em>Com a palavra, Luiz Gama<\/em> [Con la palabra, Luis Gama] (Imprenta Oficial del Estado de S\u00e3o Paulo, 2011) y <em>Li\u00e7\u00f5es de resist\u00eancia<\/em> [Lecciones de resistencia] (Edi\u00e7\u00f5es Sesc, 2020).<\/p>\n<p>Para Fonseca Ferreira, mientras que Gama, un antiguo esclavizado, siempre tuvo conciencia de su africanidad, es en el per\u00edodo que aborda Mattos cuando Rebou\u00e7as descubre su condici\u00f3n de negro. De hecho, es en la carta que da comienzo al libro, seg\u00fan indica Mattos en la introducci\u00f3n, donde Rebou\u00e7as se reconoce por primera vez como \u201cel negro Andr\u00e9\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_491484\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-491484 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/1RPF-cartas-Africa-2023-05-site-01-11140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"697\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/1RPF-cartas-Africa-2023-05-site-01-11140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/1RPF-cartas-Africa-2023-05-site-01-11140-250x153.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/1RPF-cartas-Africa-2023-05-site-01-11140-700x428.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/1RPF-cartas-Africa-2023-05-site-01-11140-120x73.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Colecci\u00f3n Fundaci\u00f3n Joaquim Nabuco \/ Ministerio de Educaci\u00f3n<\/span>Carta de Rebou\u00e7as a su amigo Rangel da Costa<span class=\"media-credits\">Colecci\u00f3n Fundaci\u00f3n Joaquim Nabuco \/ Ministerio de Educaci\u00f3n<\/span><\/p><\/div>\n<p>En la tesis de titularidad de Mattos, la borradura de la experiencia intelectual de los negros libres en el siglo XIX era un tema central. Para ella, este es un \u201cpunto clave para la forma en que el racismo se institucionaliza como no racismo\u201d. \u201cSe alude al color cuando hablamos del esclavo [<em>sic<\/em>], del sospechoso. La trata es negrera, cada vez que se dice prieto, negro o criollo, se est\u00e1 pensando en el esclavo [<em>sic<\/em>]\u201d. Los intelectuales, sin embargo, no ten\u00edan color, aunque, como ella explica, m\u00e1s del 70 % de la poblaci\u00f3n en el siglo XIX era negra o parda. Incluso los investigadores ignoraban los datos raciales cuando hablaban de personalidades que hoy en d\u00eda son \u201cnombres de calles\u201d, como Andr\u00e9 Rebou\u00e7as o el tambi\u00e9n ingeniero Teodoro Sampaio (1855-1937).<\/p>\n<p>Este emblanquecimiento, sostiene, se reforz\u00f3 con las fotograf\u00edas en blanco y negro, que aclararon la piel de muchos de ellos, pero no la del propio Rebou\u00e7as, cuyo tono no aparece enmascarado en sus retratos. A juicio de Mattos, la nitidez de su color se presta para fortalecer el mito de la democracia racial. Uno de los puntos m\u00e1s recordados cuando se habla de Rebou\u00e7as como una persona negra importante, dice, fue su amistad con el emperador, como si su trayectoria, en la que fue ingeniero, empresario y entabl\u00f3 relaciones comerciales con personas de su campo en varios pa\u00edses, \u201chubiera sido fruto de una concesi\u00f3n\u201d de la monarqu\u00eda.<\/p>\n<p>Angela Alonso, del Departamento de Sociolog\u00eda de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas de la Universidad de S\u00e3o Paulo [FFLCH-USP] e integrante de la coordinaci\u00f3n adjunta de la Direcci\u00f3n Cient\u00edfica de la FAPESP, tambi\u00e9n destaca la \u201canulaci\u00f3n de la cuesti\u00f3n racial\u201d y c\u00f3mo Rebou\u00e7as fue utilizado para ello, en gran medida debido a la \u201casociaci\u00f3n espuria\u201d entre \u00e9l y la casa mon\u00e1rquica. A causa de esta conexi\u00f3n, \u201cRebou\u00e7as no ha sido valorado como un pr\u00f3cer negro\u201d, sostiene.<\/p>\n<p>Para la autora de <em>Flores, votos e balas <\/em>[Flores, votos y balas] (Companhia das Letras, 2015), obra en donde retrata el abolicionismo como movimiento social, uno de los m\u00e9ritos de la obra de Mattos reside en rescatar una figura central no solo para la campa\u00f1a abolicionista, \u201csu m\u00e1s importante articulador\u201d, sino tambi\u00e9n \u201cpara muchas cuestiones fundamentales en Brasil\u201d, como la actividad modernizadora que emprendi\u00f3 junto a su hermano, tambi\u00e9n ingeniero, Ant\u00f4nio Rebou\u00e7as (1839-1874). Alonso hace hincapi\u00e9 en las lagunas que a\u00fan cabe rellenar en los estudios sobre Andr\u00e9 Rebou\u00e7as, tal como es el caso de su faceta como empresario exitoso.<\/p>\n<p>Mattos dice que la colecci\u00f3n de la editorial Ch\u00e3o ayudar\u00e1 a cubrir ese faltante. Luego de <em>Cartas da \u00c1frica<\/em>, est\u00e1n previstos <em>O engenheiro abolicionista: Di\u00e1rio, 1882-1885<\/em> [El ingeniero abolicionista. Diario, 1882-1885]; <em>A aboli\u00e7\u00e3o incompleta: Di\u00e1rio, 1887-1888<\/em> [La abolici\u00f3n incompleta. Diario, 1887-1888]; <em>O amigo do imperador: Registro de correspond\u00eancia, 1889-1891<\/em> [El amigo del emperador. Registro de correspondencia, 1889-1891]; y <em>Cartas de Funchal: Registro de correspond\u00eancia, 1893-1898<\/em> [Cartas desde Funchal. Registro de correspondencia, 1893-1898].<\/p>\n<p>La publicaci\u00f3n de los escritos de Rebou\u00e7as saca a la luz nuevos temas, como el \u201ctolsto\u00edsmo\u201d del autor, que se trata en el ep\u00edlogo de Mattos a la edici\u00f3n. Las lecturas de Lev Tolst\u00f3i (1828-1910), explica, representan una \u201cinflexi\u00f3n importante en el liberalismo\u201d de Rebou\u00e7as y configuraron su pensamiento social. Con su defensa de una \u201cdemocracia rural\u201d, Rebou\u00e7as dej\u00f3 asentada una \u201ccr\u00edtica al gran capital financiero en una l\u00ednea n\u00edtidamente moral\u201d, similar a la del autor ruso.<\/p>\n<p>El estoico apego a sus convicciones, recuerda Alonso, fue lo que le impidi\u00f3 a Rebou\u00e7as aceptar los puentes que sus amigos intentaron tenderle para que regresara a Brasil, algo que nunca sucedi\u00f3. Muri\u00f3 en 1898, no bajo una palmera, como hab\u00eda so\u00f1ado, sino al pie de un pe\u00f1asco junto al mar, en Funchal, isla de Madeira, Portugal, donde viv\u00eda desde 1893.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<em>Cartas da \u00c1frica<\/em> es el primero de una serie de cinco libros con sus escritos \u00edntimos","protected":false},"author":727,"featured_media":491488,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[310],"coauthors":[4328],"class_list":["post-491483","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/491483","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/727"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=491483"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/491483\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":492524,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/491483\/revisions\/492524"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/491488"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=491483"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=491483"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=491483"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=491483"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}