{"id":494394,"date":"2023-10-26T09:20:04","date_gmt":"2023-10-26T12:20:04","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=494394"},"modified":"2023-10-26T09:20:04","modified_gmt":"2023-10-26T12:20:04","slug":"los-repiques-de-lo-sagrado-y-lo-profano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-repiques-de-lo-sagrado-y-lo-profano\/","title":{"rendered":"Los repiques de lo sagrado y lo profano"},"content":{"rendered":"<p>Las campanas, creadas alrededor del 2000 a. C. en China, incorporadas al cristianismo en los siglos VI y VII y de uso corriente durante toda la Edad Media, marcan el paso del tiempo, anuncian misas y fechas religiosas y, como instrumentos de comunicaci\u00f3n, han servido para alertar de incendios e invasiones de pueblos enemigos. El repique utilizado para anunciar la muerte de un hombre es diferente del que se utiliza en el caso de ser una mujer o un ni\u00f1o. Diferentes campanadas permiten saber si la misa ser\u00e1 celebrada por un sacerdote, un obispo o incluso el papa. Cada fecha festiva requiere tambi\u00e9n su propio ta\u00f1ido de estos objetos met\u00e1licos que pueden pesar desde unos pocos kilogramos hasta varias toneladas.<\/p>\n<p>Antes de que existieran los medios de comunicaci\u00f3n modernos, los habitantes de las ciudades sab\u00edan interpretar las sutilezas de los sonidos provenientes de los campanarios. \u201cLas campanas hac\u00edan las veces de las radios\u201d, compara la historiadora Ana L\u00facia de Abreu Gomes, profesora de Museolog\u00eda de la Universidad de Brasilia y autora de un art\u00edculo sobre estos instrumentos publicado en noviembre de 2022 en la revista <em>Estudos de Cultura Material<\/em>.<\/p>\n<p>De Abreu Gomes ha comprobado que los residentes de mayor edad de las ciudades peque\u00f1as a\u00fan reconocen los significados probables de las campanadas (cuando la campana gira, o dobla, y el badajo produce sonidos espaciados) y los repiques (cuando el campanero tira del badajo de la campana y puede golpearla m\u00e1s r\u00e1pido), pero los m\u00e1s j\u00f3venes se quejan de los sonidos fuertes.<\/p>\n<p>En 2001, el Instituto del Patrimonio Hist\u00f3rico y Art\u00edstico Nacional (Iphan) de Minas Gerais inici\u00f3 un proceso de conservaci\u00f3n de este patrimonio cultural, centrado en la dimensi\u00f3n simb\u00f3lica de las campanas, como la preservaci\u00f3n de los toques y del lenguaje de las campanas de las ciudades de Minas Gerais. Seg\u00fan la antrop\u00f3loga Vanilza Jacundino Rodrigues, del Iphan-MG, los campaneros se quejan de que las torres y las campanas han sido relegadas a un segundo plano en los esfuerzos de restauraci\u00f3n y conservaci\u00f3n.<\/p>\n<div id=\"attachment_494399\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-494399 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-memoria-sinos-2023-06-site-01-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"717\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-memoria-sinos-2023-06-site-01-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-memoria-sinos-2023-06-site-01-1140-250x157.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-memoria-sinos-2023-06-site-01-1140-700x440.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-memoria-sinos-2023-06-site-01-1140-120x75.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Colecci\u00f3n del Museo Paulista (USP)<\/span>La capilla del Padre Faria, en la ciudad de Ouro Preto, Minas Gerais, con la \u00fanica campana que son\u00f3 cuando muri\u00f3 Tiradentes<span class=\"media-credits\">Colecci\u00f3n del Museo Paulista (USP)<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Voces y nombres<br \/>\n<\/strong>\u201cPara nosotros, la campana es un elemento vivo que tiene voz\u201d, dice el fil\u00f3sofo Rafael Lino Rosa, doctor en Ciencias Religiosas por la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de Goi\u00e1s (PUC-GO) y campanero desde hace m\u00e1s de una d\u00e9cada en la ciudad de Goi\u00e1s, antigua capital del estado. Fue all\u00ed donde naci\u00f3 la poetisa Cora Coralina (1889-1985), quien sol\u00eda decir: \u201cAqu\u00ed nadie baja a la tumba sin que suene una campana\u201d.<\/p>\n<p>Las campanas tienen nombres, de profetas o santos, pero tambi\u00e9n de personas comunes, como las campanas Marie y Jacqueline, que, al personaje de Quasimodo, el campanero de la novela de Victor Hugo (1802-1885) <em>Notre-Dame de Par\u00eds<\/em> (1831), le gustaba tocar en la catedral del mismo nombre en Par\u00eds. En la tradici\u00f3n cat\u00f3lica, las campanas llevan inscripciones que cuentan su historia y hablan de s\u00ed mismas en primera persona.<\/p>\n<p>Se las bautiza antes de instalarlas en lo alto de la torre de una iglesia. \u201cUna ceremonia de bautismo de campanas es un acontecimiento que moviliza a la ciudad. Se rezan oraciones y se ungen las campanas con \u00f3leos sagrados, porque se cree que as\u00ed no se agrietar\u00e1n\u201d, relata De Abreu Gomes.<\/p>\n<p>A principios del siglo XVIII, la Corona portuguesa restringi\u00f3 la actuaci\u00f3n de la Iglesia Cat\u00f3lica en Minas Gerais para evitar que el clero contrabandeara oro. Quienes llenaron el vac\u00edo religioso fueron las hermandades, \u201casociaciones integradas por laicos que se reun\u00edan en torno a la advocaci\u00f3n de un santo, muchas de las cuales llegaron a construir un templo propio\u201d, dice el ling\u00fcista F\u00e1bio C\u00e9sar Montanheiro, de la Universidad Federal de Ouro Preto (Ufop). Generalmente asociadas a grupos \u00e9tnicos, sociales y econ\u00f3micos, estas cofrad\u00edas financiaban la fundici\u00f3n de las campanas.<\/p>\n<div id=\"attachment_494403\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-494403 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-memoria-sinos-2023-06-site-02-1140_NOVO.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"711\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-memoria-sinos-2023-06-site-02-1140_NOVO.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-memoria-sinos-2023-06-site-02-1140_NOVO-250x156.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-memoria-sinos-2023-06-site-02-1140_NOVO-700x437.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-memoria-sinos-2023-06-site-02-1140_NOVO-120x75.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves \/ Revista Pesquisa FAPESP <\/span>Parte del conjunto de 61 campanas de la Catedral Metropolitana de S\u00e3o Paulo, accionado por un sistema automatizado<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves \/ Revista Pesquisa FAPESP <\/span><\/p><\/div>\n<p>En los pueblos de la \u00e9poca minera, el oficio de campanero, un trabajo manual agotador y peligroso, sol\u00eda estar a cargo de hombres negros esclavizados, que deb\u00edan seguir las directrices para tocar las campanas, pero muchos hicieron de las torres parroquiales lugares de creaci\u00f3n art\u00edstica, a\u00f1adiendo acentos, invenciones estil\u00edsticas y musicalidades al margen de las r\u00edgidas partituras eclesi\u00e1sticas. Algunos pueblos y ciudades crearon su propio lenguaje sonoro, con ritmos m\u00e1s del gusto de los esclavizados. Los <em>batuques<\/em> y batucadas de origen africano fueron siendo incorporados por ellos en el crisol cultural del catolicismo colonial.<\/p>\n<p>Uno de los campaneros que le imprimi\u00f3 una identidad propia a su parroquia, tambi\u00e9n en la ciudad de Goi\u00e1s, fue Benedito de S\u00e1 Efig\u00eania (1891-?), quien durante m\u00e1s de 60 a\u00f1os ininterrumpidos fue el campanero de la Igreja da Boa Morte, construida por la Hermandad de los Hombres Pardos. Negro, hijo de una esclavizada liberada, aprendi\u00f3 de ni\u00f1o el oficio que definir\u00eda su vida. En un art\u00edculo publicado en mayo de 2020 en la <em>Revista Brasileira de Pesquisa (Auto)Biogr\u00e1fica<\/em>, Rosa relata que Efig\u00eania cre\u00f3 toques divertidos que a\u00fan hoy en d\u00eda son conocidos en la ciudad, como el <em>escorrega-mingau <\/em>[resbaladas], para avisar que el cura llegaba con retraso a oficiar la misa. Cuando discut\u00eda con el cura, anunciaba la misa con un tono l\u00fagubre en el que arrastraba el badajo alrededor de la boca de la campana. Los habitantes de Goi\u00e1s distingu\u00edan su estilo de tocar del de los dem\u00e1s campaneros.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda sigue siendo as\u00ed. \u201cLos campaneros generalmente le imprimen al toque su estado de \u00e1nimo y su marca de autor\u201d, dice Montanheiro, de la Ufop. A\u00f1aden sutilezas r\u00edtmicas manipulando los intervalos de las notas cuando hacen repicar los badajos, en una o varias campanas simult\u00e1neamente. Seg\u00fan el investigador, los campaneros suelen tener formaci\u00f3n musical o al menos buen o\u00eddo para la m\u00fasica, son miembros de orquestas y bandas o tocan instrumentos de percusi\u00f3n en el Carnaval y en festividades.<\/p>\n<p>Las campanas han sido llamadas la \u201cvoz de Dios\u201d, pero tambi\u00e9n son las voces de los hombres \u2013 el g\u00e9nero masculino \u2013, ya que las mujeres tienen un espacio muy limitado. \u201cEl ambiente de los campanarios es masculino, no solo por la fuerza f\u00edsica de los hombres\u201d, dice De Abreu Gomes. Los prejuicios y leyendas al respecto de este entorno son moneda corriente desde hace siglos, y no solamente en Brasil. \u201cSe dice que las mujeres no tocan las campanas porque si lo hacen, no se casar\u00e1n. Tambi\u00e9n se dice que, si la toca una mujer, la campana se rajar\u00e1\u201d.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"YouTube video player\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/OlodRjVqyGc?si=hQyNAFxGGEFdG_BI\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p>Entre los campaneros que participan en los esfuerzos de preservaci\u00f3n del Iphan en Minas Gerais, las mujeres son muy escasas. En dos reuniones recientes de campaneros, solo hab\u00eda una mujer entre 20 campaneros en la primera reuni\u00f3n y otra en un grupo de 35 en la segunda, dijo Jacundino Rodrigues. Seg\u00fan ella, en medio de este predominio masculino sobresale Maria do Pilar Silva Resende, una consumada campanera del distrito de Morro do Ferro, en el municipio de Oliveira [Minas Gerais].<\/p>\n<p>Las mujeres ni siquiera pueden participar en la fundici\u00f3n de las campanas. \u201cSi lo hacen, se cree que la fundici\u00f3n fracasar\u00e1\u201d, comenta el historiador y arque\u00f3logo portugu\u00e9s Lu\u00eds Sebastian, de la Direcci\u00f3n Regional de Cultura del Norte del Ministerio de Cultura de Portugal. Seg\u00fan \u00e9l, la propietaria de una de las \u00faltimas f\u00e1bricas de campanas de Portugal, en la localidad de Rio Tinto, se hab\u00eda hecho cargo de la empresa tras la muerte de su marido, pero nunca hab\u00eda estado presente en una fundici\u00f3n: \u201cSolo cuando se dio cuenta de que la obra estaba terminada pregunt\u00f3 si pod\u00eda entrar\u201d.<\/p>\n<p>De Abreu Gomes recuerda que exist\u00eda la creencia com\u00fan de que el toque de las campanas pod\u00eda expulsar las fuerzas malignas de la vida de los fieles o protegerlos en situaciones dif\u00edciles; tan es as\u00ed que hab\u00eda un toque de campana espec\u00edfico para auxiliar en los partos complicados.<\/p>\n<div id=\"attachment_494407\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-494407 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-memoria-sinos-2023-06-site-03-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"988\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-memoria-sinos-2023-06-site-03-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-memoria-sinos-2023-06-site-03-800-250x309.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-memoria-sinos-2023-06-site-03-800-700x865.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-memoria-sinos-2023-06-site-03-800-120x148.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">IPHAN<\/span>Benedito de S\u00e1 Efig\u00eania, campanero durante m\u00e1s de 60 a\u00f1os en la Igreja da Boa Morte, de la ciudad de Goi\u00e1s<span class=\"media-credits\">IPHAN<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Una actividad de riesgo<br \/>\n<\/strong>Aquel que sube a una torre para hacer sonar una campana tiene que ser valiente. En primer lugar, tiene que \u201cbandear la campana\u201d: agarrado a una cuerda, el campanero camina hasta el borde del parapeto de la torre y proyecta su cuerpo hacia el exterior mientras empuja la campana hacia delante, despu\u00e9s se agarra a la estructura de madera situada encima de la campana y la gira hasta situarla cabeza abajo. As\u00ed se logra que la campana comience a girar sobre su eje, de modo que el badajo golpee con fuerza y produzca sonidos muy fuertes mientras la campana gira.<\/p>\n<p>Es una tarea arriesgada. Si el campanero se descuida, puede lesionarse gravemente o incluso salir despedido de la torre. \u201cCuando la campana deja de sonar quedamos un poco aturdidos\u201d, dice Rosa. \u201cCierta vez, al quitarme el algod\u00f3n de los o\u00eddos estando mareado, me ca\u00ed de la torre y me lastim\u00e9 mucho\u201d.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 por la fascinaci\u00f3n que genera el peligro, los campanarios atraen a los adolescentes, que mantienen viva la tradici\u00f3n a la vez que la experimentan. En Ouro Preto, Montanheiro vio a un sacrist\u00e1n muy enfadado porque los campaneros adolescentes hab\u00edan a\u00f1adido un ritmo roquero a los toques que deber\u00edan haber ejecutado sin introducir innovaciones.<\/p>\n<p>No hay noticias de que existieran fundiciones de campanas en Brasil hasta el siglo XIX, pues, durante la \u00e9poca colonial, la metr\u00f3poli portuguesa controlaba estrictamente lo que se pod\u00eda fabricar en Brasil. La raz\u00f3n de ello es sencilla: en principio, quien sab\u00eda fundir una campana tambi\u00e9n sab\u00eda fundir un ca\u00f1\u00f3n. La t\u00e9cnica utilizada para fabricar los moldes y el fundido del bronce por entonces era la misma: \u201cSi la aleaci\u00f3n met\u00e1lica utilizada para fabricar una campana era normalmente de cuatro partes de cobre por una de esta\u00f1o, para fabricar un ca\u00f1\u00f3n bastaba con reducir a la mitad la cantidad de esta\u00f1o\u201d, relata Sebastian.<\/p>\n<p>El t\u00e9cnico de fundici\u00f3n Fl\u00e1vio Angeli asegura que la fabricaci\u00f3n de campanas en su fundici\u00f3n, Sinos Angeli, situada en Diadema, en el \u00c1rea Metropolitana de S\u00e3o Paulo, es rigurosamente la misma desde que su bisabuelo la fund\u00f3 en 1898.<\/p>\n<div id=\"attachment_494411\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-494411 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-memoria-sinos-2023-06-site-04-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"759\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-memoria-sinos-2023-06-site-04-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-memoria-sinos-2023-06-site-04-1140-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-memoria-sinos-2023-06-site-04-1140-700x466.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-memoria-sinos-2023-06-site-04-1140-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves\u2009\/\u2009Revista Pesquisa FAPESP<\/span>Molde externo de barro que encaja en otro para recibir el bronce fundido que formar\u00e1 la campana, en una fundici\u00f3n de Diadema, en el Gran S\u00e3o Paulo<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves\u2009\/\u2009Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/p><\/div>\n<p>La f\u00f3rmula b\u00e1sica para la fabricaci\u00f3n de campanas no ha cambiado en siglos, pero cada fundici\u00f3n parece tener sus propios secretos. La t\u00e9cnica tradicional, que se utiliza tanto en Europa como en Brasil, consiste en construir la matriz con una base de arcilla, recubierta de una mezcla de esti\u00e9rcol, arcilla y pelo de animales. Sobre este molde se deposita el bronce fundido, que adoptar\u00e1 la forma de la campana.<\/p>\n<p>\u201cLa fundici\u00f3n fija hizo su aparici\u00f3n reci\u00e9n en el siglo XVI\u201d, dice Sebastian, quien en 2002 descubri\u00f3 un lugar de fabricaci\u00f3n temporal de campanas a cargo de un fundidor itinerante del siglo XIV en el Monasterio de S\u00e3o Jo\u00e3o de Tarouca (Portugal). Seg\u00fan \u00e9l, es dif\u00edcil hallar vestigios de fundiciones ambulantes porque los fabricantes, celosos del secreto de su t\u00e9cnica, sol\u00edan eliminar todo rastro una vez que terminaban su trabajo, \u201cincluso destru\u00edan las fosas de fundici\u00f3n que excavaban en el suelo para enterrar los moldes de las campanas cuando las llenaban de bronce fundido a m\u00e1s de mil grados, ya que de lo contrario pod\u00edan explotar\u201d.<\/p>\n<p>Montanheiro comenta que, en el Brasil del siglo XIX, los fundidores tambi\u00e9n eran itinerantes e instalaban el horno de fundici\u00f3n en el propio lugar donde se utilizar\u00eda la campana. \u201cLas campanas se fund\u00edan al pie de las torres a las que iban a ser izadas\u201d, dice el historiador.<\/p>\n<p>En las fundiciones de Europa y Australia, las f\u00f3rmulas tradicionales incorporan nuevas tecnolog\u00edas, como la impresi\u00f3n 3D, para preparar el molde de las campanas. Algunas parroquias, tambi\u00e9n en Brasil, han sustituido las campanas por altoparlantes que reproducen sus ta\u00f1idos. Las iglesias m\u00e1s ricas conservan las campanas, pero han adoptado un sistema de control computarizado que prescinde del campanero. Es el caso de la Catedral Metropolitana de S\u00e3o Paulo \u2013 la Catedral da S\u00e9, tal su nombre \u2013, en la ciudad de S\u00e3o Paulo, que tiene 61 campanas. Las cinco principales, que llegan a pesar 5 toneladas cada una, est\u00e1n automatizadas, es decir que una computadora acciona la parte mec\u00e1nica que hace sonar las campanas.<\/p>\n<p>En Portugal, lamenta Sebastian, las figuras del campanero y del sacrist\u00e1n est\u00e1n desapareciendo, porque hoy en d\u00eda, casi todo est\u00e1 automatizado. En Brasil, los campaneros, portadores de su lenguaje art\u00edstico y de la memoria de sus maestros, a\u00fan resisten, fundamentalmente en ciudades hist\u00f3ricas del estado de Minas Gerais, como S\u00e3o Jo\u00e3o del-Rei y Ouro Preto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Con nombres propios y ta\u00f1idos diferentes para cada ocasi\u00f3n, las campanas suenan desde hace siglos para marcar la hora, anunciar fallecimientos, llamar a misa y darle un fondo sonoro a las fechas festivas","protected":false},"author":630,"featured_media":494395,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[310],"coauthors":[1647],"class_list":["post-494394","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-memoria-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/494394","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/630"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=494394"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/494394\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":494432,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/494394\/revisions\/494432"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/494395"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=494394"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=494394"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=494394"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=494394"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}