{"id":494485,"date":"2023-10-26T09:24:49","date_gmt":"2023-10-26T12:24:49","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=494485"},"modified":"2023-12-11T10:37:08","modified_gmt":"2023-12-11T13:37:08","slug":"brasil-avanza-en-el-combate-contra-el-trafico-de-bienes-culturales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/brasil-avanza-en-el-combate-contra-el-trafico-de-bienes-culturales\/","title":{"rendered":"Brasil avanza en el combate contra el tr\u00e1fico de bienes culturales"},"content":{"rendered":"<p>En 2004, dos personas fingieron ser investigadores para poder acceder en varias oportunidades a obras iconogr\u00e1ficas de la colecci\u00f3n de la Biblioteca Nacional (BN) de R\u00edo de Janeiro y hurtaron m\u00e1s de 100 p\u00e1ginas de \u00e1lbumes de grabados. Al a\u00f1o siguiente, durante una huelga en la instituci\u00f3n que se extendi\u00f3 durante tres meses, tambi\u00e9n se perdieron libros de fotograf\u00edas y dibujos. Estos delitos nunca fueron completamente esclarecidos por la polic\u00eda, aunque algunos de los objetos pudieron recuperarse en casas de subastas y colecciones privadas. El robo a la colecci\u00f3n de la BN forma parte de una estructura multimillonaria: el tr\u00e1fico ilegal de bienes culturales. El proyecto \u201cNETwork and digital platform for cultural heritage, enhancing and rebuilding\u201d, financiado por la Uni\u00f3n Europea, estima que esta red delictiva mueve de 3.000 a 15.000 millones de d\u00f3lares por a\u00f1o en todo el mundo. A finales de mayo, debido a su creciente inter\u00e9s en los debates y acciones vinculados con la protecci\u00f3n del patrimonio cultural, Brasil ha pasado a ser miembro, por primera vez, del Comit\u00e9 Subsidiario de la Convenci\u00f3n de 1970 de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Educaci\u00f3n, la Ciencia y la Cultura (Unesco), considerado uno de los principales instrumentos jur\u00eddicos internacionales para la protecci\u00f3n de los bienes culturales. Compuesto por representantes de 18 pa\u00edses, electos por un per\u00edodo de cuatro a\u00f1os, dicho Comit\u00e9 es el \u00f3rgano ejecutivo de la Convenci\u00f3n de 1970, que se encarga de su implementaci\u00f3n y seguimiento.<\/p>\n<p>En la \u00faltima d\u00e9cada, las discusiones en el seno de la Unesco han apuntado al establecimiento de par\u00e1metros \u00e9ticos para el mercado internacional de bienes culturales. \u201cEl objetivo ha sido establecer definiciones conjuntas sobre qu\u00e9 tipo de objetos con valor hist\u00f3rico pueden o no comercializarse en casas de subastas o entre coleccionistas\u201d, dice el historiador Bruno Zetola, diplom\u00e1tico de Itamaraty, tal como se lo conoce al Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, responsable de los temas culturales en la delegaci\u00f3n de Brasil en la Unesco. En un debate que ha estado signado por posiciones polarizadas, naciones como M\u00e9xico han adoptado una postura radical y sostienen que la venta de antig\u00fcedades es una pr\u00e1ctica re\u00f1ida con la \u00e9tica por su propia naturaleza. Los mexicanos consideran que los certificados de procedencia emitidos por las casas de subastas son insuficientes como para garantizar la venta legal de bienes, dado que las piezas pueden haber sido robadas de su territorio original en alg\u00fan momento del proceso de comercializaci\u00f3n. \u201cEn este debate, Brasil se ha caracterizado por mantener una postura moderada, aduciendo que la lucha contra el tr\u00e1fico de bienes culturales no es incompatible con el mercado del arte y las antig\u00fcedades\u201d, a\u00f1ade el diplom\u00e1tico. Asimismo, seg\u00fan Zetola, mientras que los pa\u00edses europeos tienden a separar las acciones destinadas a combatir el comercio il\u00edcito de otras vinculadas con la repatriaci\u00f3n de bienes, Brasil est\u00e1 elaborando estrategias para el abordaje conjunto de ambos problemas. \u201cEstas dos posiciones han contribuido para el ingreso del pa\u00eds al Comit\u00e9 de la Convenci\u00f3n de 1970\u201d, analiza el diplom\u00e1tico. Seg\u00fan \u00e9l, la Unesco cuenta con un total de cinco comisiones abocadas a la protecci\u00f3n del patrimonio cultural de la humanidad.<\/p>\n<div id=\"attachment_494502\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-494502 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-bens-culturais-manto-2023-06-site-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1462\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-bens-culturais-manto-2023-06-site-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-bens-culturais-manto-2023-06-site-800-250x457.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-bens-culturais-manto-2023-06-site-800-700x1279.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-bens-culturais-manto-2023-06-site-800-120x219.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Nationalmuseet<\/span>Manto tupinamb\u00e1 expuesto en el Museo Nacional de Dinamarca<span class=\"media-credits\">Nationalmuseet<\/span><\/p><\/div>\n<p>Hoy en d\u00eda, el mayor saqueo de bienes culturales brasile\u00f1os reside en el robo de f\u00f3siles (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/tras-el-rastro-de-los-fosiles-contrabandeados\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 301<\/em><\/a>), como as\u00ed tambi\u00e9n de objetos sagrados y libros y documentos antiguos y raros, afirma Zetola. \u201cEn general, los f\u00f3siles van a parar a otras naciones debido a intereses cient\u00edficos, mientras que las p\u00e1ginas de libros y documentos raros cotizan a un alto precio en las subastas. Ninguno de estos art\u00edculos suele estar catalogado, y los mismos pueden manipularse f\u00e1cilmente, lo que dificulta el control de los robos y la venta ilegal\u201d, dice el diplom\u00e1tico. Y explica que, para poder ser amparados por la Convenci\u00f3n, es necesario que exista un inventario de estos bienes en alguna instituci\u00f3n cultural, museol\u00f3gica o de investigaci\u00f3n, algo que no ocurre, por ejemplo, con los f\u00f3siles extra\u00eddos de los yacimientos arqueol\u00f3gicos de manera ilegal. Pese a ello, la jurista Anauene Dias Soares, experta en obras de arte acreditada por la Agencia Federal de Ingresos de Brasil, aclara que la protecci\u00f3n de los f\u00f3siles est\u00e1 prevista en los art\u00edculos 215 y 216 de la Constituci\u00f3n Federal. \u201cLos f\u00f3siles son bienes p\u00fablicos y, por lo tanto, inalienables, no pueden estar en posesi\u00f3n ni ser propiedad de ning\u00fan otro Estado que no sea Brasil\u201d, explica.<\/p>\n<p>La Convenci\u00f3n de 1970 se aplica a elementos extra\u00eddos de su lugar de origen a partir de aquel a\u00f1o, no es de car\u00e1cter retroactivo, por ende, no abarca a\u00f1os precedentes. \u201cPara los pa\u00edses que fueron colonizados, esta es una situaci\u00f3n compleja\u201d, analiza el diplom\u00e1tico. Esto sucede porque la Convenci\u00f3n no contempla la transferencia de propiedad de numerosos objetos culturales ind\u00edgenas, africanos y asi\u00e1ticos que han sido retirados en contextos coloniales (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-revision-y-la-exposicion-del-pasado\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 295<\/em><\/a>). Este es el caso, por ejemplo, de los \u00fanicos seis mantos tupinamb\u00e1s del siglo XVI que se conservan en la actualidad. Objeto de codicia de instituciones museol\u00f3gicas, estas piezas se encuentran actualmente en museos de Dinamarca, Alemania, Francia, Italia, B\u00e9lgica y Suiza.<\/p>\n<p>Aunque no haya surgido a partir de un tratado internacional, como la Convenci\u00f3n de 1970, el Comit\u00e9 Intergubernamental para la Promoci\u00f3n del Retorno del Patrimonio Cultural a sus Pa\u00edses de Origen, creado en 1978, apoya a los Estados miembros en la resoluci\u00f3n de litigios relacionados con casos de devoluci\u00f3n o restituci\u00f3n de bienes culturales. \u201cEste organismo se ocupa de los objetos culturales perdidos como resultado de una ocupaci\u00f3n extranjera o colonial, o bien tras un robo cometido antes de la entrada en vigencia de la Convenci\u00f3n de 1970. Su misi\u00f3n es ofrecer recomendaciones y facilitar las negociaciones entre pa\u00edses fomentando la suscripci\u00f3n de acuerdos\u201d, informa Isabel de Paula, coordinadora del \u00e1rea de Cultura de la Unesco en Brasil. Con base en las actividades de este comit\u00e9, por ejemplo, en enero de 2020 Alemania le devolvi\u00f3 a Venezuela la piedra Kueka, que la comunidad ind\u00edgena local Pem\u00f3n considera sagrada. El objeto hab\u00eda sido llevado a Berl\u00edn antes de 1970 para su exposici\u00f3n en una muestra y no regres\u00f3 al pa\u00eds latinoamericano. Desde 1998, se la exhib\u00eda en el parque Tiergarten de la capital alemana. \u201cM\u00e1s all\u00e1 de los mecanismos normativos multilaterales, los pa\u00edses suelen promulgar leyes nacionales o establecer acuerdos bilaterales, centrados en una actuaci\u00f3n conjunta para combatir el comercio ilegal. Brasil, por ejemplo, posee acuerdos bilaterales con pa\u00edses como Espa\u00f1a, Per\u00fa y Bolivia\u201d, informa De Paula.<\/p>\n<div id=\"attachment_494514\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-494514 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-bens-culturais-xango-2023-06-site-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"762\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-bens-culturais-xango-2023-06-site-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-bens-culturais-xango-2023-06-site-1140-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-bens-culturais-xango-2023-06-site-1140-700x468.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-bens-culturais-xango-2023-06-site-1140-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Museo Nacional \/ Roosevelt Mota | ICOM <\/span>Objetos de arte sacro africano, como la escultura de Shang\u00f3, urnas marajoaras&#8230;<span class=\"media-credits\">Museo Nacional \/ Roosevelt Mota | ICOM <\/span><\/p><\/div>\n<p>Brasil ocupa el 26\u00ba puesto en la lista de las naciones con mayor \u00edndice de robos y baja tasa de recuperaci\u00f3n de estos art\u00edculos. Adem\u00e1s de las aduanas, el Ministerio P\u00fablico y la Marina, dos organismos p\u00fablicos son los responsables principales de autorizar y controlar la circulaci\u00f3n de objetos culturales: el Instituto Brasile\u00f1o de Museos (Ibram), para las obras de arte musealizadas, es decir, que forman parte de las colecciones de museos y que fueron producidas o introducidas en Brasil hasta 1889; y el Instituto del Patrimonio Hist\u00f3rico y Art\u00edstico Nacional (Iphan), para las piezas arqueol\u00f3gicas, obras de arte, documentos y libros producidos o introducidos en Brasil hasta 1889. En el caso de los bienes paleontol\u00f3gicos, Herm\u00ednio Ismael de Ara\u00fajo J\u00fanior, presidente de la Sociedad Brasile\u00f1a de Paleontolog\u00eda (SBP), explica que, actualmente, ning\u00fan organismo brasile\u00f1o controla la circulaci\u00f3n y el transporte de estas piezas en el pa\u00eds. \u201cEsta es una de nuestras fragilidades legales\u201d, dice. Seg\u00fan \u00e9l, las investigaciones cient\u00edficas y los trabajos de campo realizados con f\u00f3siles en Brasil deben ser informados a la Agencia Nacional de Miner\u00eda (ANM). En cuanto al perfil de las piezas bajo su responsabilidad, el Iphan registra actualmente la desaparici\u00f3n de 1.700 art\u00edculos, en su mayor\u00eda objetos sagrados, tales como crucifijos y coronas, que representan el 48 % del volumen total.<\/p>\n<div id=\"attachment_494494\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-494494 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-bens-culturais-fossil-2023-06-site-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"499\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-bens-culturais-fossil-2023-06-site-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-bens-culturais-fossil-2023-06-site-1140-250x109.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-bens-culturais-fossil-2023-06-site-1140-700x306.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-bens-culturais-fossil-2023-06-site-1140-120x53.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Museo de Ciencias de la Tierra \/ Rafael Costa da Silva\u2002<\/span>&#8230;y f\u00f3siles han sido objeto del tr\u00e1fico ilegal en Brasil<span class=\"media-credits\">Museo de Ciencias de la Tierra \/ Rafael Costa da Silva\u2002<\/span><\/p><\/div>\n<p>Sin embargo, la lista de piezas perdidas podr\u00eda ser bastante mayor. La bibliotecaria Daniela Eug\u00eania Moura de Albuquerque, quien desarrolla un doctorado en Ciencias de la Informaci\u00f3n en la Universidad Federal de Pernambuco (UFPE), explica que en su inventario de objetos extraviados el Iphan solamente contabiliza las piezas patrimoniales registradas. \u201cAdem\u00e1s, su banco de datos no se actualiza desde 2018 y registra lagunas en la carga de metadatos claves para la identificaci\u00f3n de los objetos perdidos, entre ellos el peso, la altura y la autor\u00eda de algunos bienes culturales\u201d, dice la investigadora. En su investigaci\u00f3n, Moura de Albuquerque pudo constatar que, desde 1990, han podido recuperarse 131 de los bienes desaparecidos catalogados por el Iphan, en su mayor parte obras de arte sacro de R\u00edo de Janeiro, Pernambuco, Minas Gerais y Cear\u00e1. \u201cTan solo ocho estados se han beneficiado de estas recuperaciones\u201d, dice.<\/p>\n<p>Otro problema es la falta de conocimiento de la sociedad acerca de la importancia de preservar el patrimonio cultural, opina Moura de Albuquerque. \u201cLa gente se moviliza cuando es consciente de la importancia de las piezas perdidas. Esto ayuda a desalentar los robos y colabora con la devoluci\u00f3n de los bienes de los que han sido objeto de pillaje\u201d, afirma. En su investigaci\u00f3n doctoral, analiza el caso de la Iglesia Matriz de Nossa Senhora Rainha dos Anjos, en Petrolina (Pernambuco), construida entre 1858 y 1860, origen del asentamiento urbano del municipio. La iglesia ten\u00eda una imagen de Nuestra Se\u00f1ora Reina de los \u00c1ngeles, patrona de la ciudad, que fue sustra\u00edda en 1970. \u201cEl acontecimiento gener\u00f3 gran conmoci\u00f3n social, lo que impuls\u00f3 a las autoridades pol\u00edticas y policiales a aunar esfuerzos en la b\u00fasqueda de la imagen de la Virgen\u201d, relata la investigadora. La iglesia incluso lleg\u00f3 a fabricar una r\u00e9plica para intentar aplacar la desaz\u00f3n de la poblaci\u00f3n, pero la gente no se conform\u00f3 y la presi\u00f3n popular continu\u00f3. En 1980, la imagen fue hallada en poder de un coleccionista privado en el estado de Alagoas, que, aunque aleg\u00f3 desconocer su origen il\u00edcito, fue detenido e investigado.<\/p>\n<div id=\"attachment_494490\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-494490 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-bens-culturais-biblia-2023-06-site-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"660\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-bens-culturais-biblia-2023-06-site-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-bens-culturais-biblia-2023-06-site-1140-250x145.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-bens-culturais-biblia-2023-06-site-1140-700x405.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-bens-culturais-biblia-2023-06-site-1140-120x69.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Biblioteca Nacional <\/span>Obras raras de la colecci\u00f3n de la Biblioteca Nacional: un ejemplar de la <em>Biblia de Maguncia<\/em>, impreso en 1462 (<em>a la izq<\/em>.), la primera edici\u00f3n de la revista de historietas <em>O Tico-Tico<\/em>, de 1905, y la <em>Carta de abertura dos portos<\/em>, de 1808<span class=\"media-credits\">Biblioteca Nacional <\/span><\/p><\/div>\n<p>En Brasil, uno de los primeros registros de una obra desaparecida se relaciona con la colecci\u00f3n de la BN. La instituci\u00f3n, depositaria del patrimonio bibliogr\u00e1fico y documental del pa\u00eds, fue creada a partir de las colecciones de la Real Biblioteca de Portugal y en la actualidad alberga m\u00e1s de 9 millones de art\u00edculos. El biblioteconomista Alex da Silveira, coordinador de la Fundaci\u00f3n Biblioteca Nacional (FBN), descubri\u00f3 que en 1884, fray Camilo de Montserrat (1818-1870), uno de los primeros directores de la BN, registr\u00f3 la desaparici\u00f3n de la primera edici\u00f3n de la obra <em>Mar\u00edlia de Dirceu<\/em>, escrita por el poeta Tom\u00e1s Ant\u00f4nio Gonzaga (1744-1810). El libro fue impreso en Lisboa, en 1792. La colecci\u00f3n de la BN, que incluye rarezas como la <em>Biblia de Maguncia<\/em> \u2013un ejemplar impreso en 1462 por Johannes Gutenberg (1400-1468)\u2013, siempre ha estado en la mira de los coleccionistas y comerciantes de obras de arte. \u201cTodas nuestras colecciones son objeto de codicia de alg\u00fan tipo de coleccionista. Por ejemplo, las primeras ediciones de revistas de historietas le interesan a un perfil espec\u00edfico de comprador, mientras que los libros raros, las ediciones especiales, el material cartogr\u00e1fico y los documentos manuscritos pueden venderse en casas de subastas de todo el mundo\u201d, informa.<\/p>\n<p>En cuanto a los robos mencionados al comienzo de este reportaje, registrados en 2004 y 2005, Da Silveira comenta que parte de la colecci\u00f3n fotogr\u00e1fica que se perdi\u00f3 formaba parte de la colecci\u00f3n de la emperatriz Teresa Cristina (1822-1889), donada por el emperador Pedro II de Brasil (1825-1891) e incluida por la Unesco en el Programa Memoria del Mundo. Los art\u00edculos seleccionados para formar parte de este programa de la Unesco se consideran como Patrimonio de la Humanidad. La conciencia de la gravedad de estos hechos llev\u00f3 a la instituci\u00f3n a colaborar m\u00e1s estrechamente con la Polic\u00eda Federal. El trabajo conjunto permiti\u00f3 recuperar algunos de los objetos robados, entre los que se cuentan dibujos de los artistas alemanes Friedrich Hagedorn (1814-1889) y Johann Moritz Rugendas (1802-1858) y del pintor y dibujante brasile\u00f1o Jos\u00e9 Wasth Rodrigues (1891-1957), identificados en una subasta del martillero Leone (1934-2016), como as\u00ed tambi\u00e9n grabados de Emil Bauch (1823-1874), Louis Buvelot (1814-1888), Gustave Moreau (1826-1898) y dibujos de Franz Keller-Leuzinger (1835-1890). Los dibujos de Keller-Leuzinger y un grabado de Moreau se encontraron en la colecci\u00f3n Brasiliana de Ita\u00fa Cultural, en S\u00e3o Paulo. Las obras fueron localizadas a partir de cartas escritas en 2017 por La\u00e9ssio Oliveira, conocido como \u201cel mayor ladr\u00f3n de libros raros de Brasil\u201d, en las que confesaba el robo. Las obras hab\u00edan sido vendidas al coleccionista Ruy Souza e Silva y posteriormente adquiridas por Ita\u00fa Cultural. La historia de Oliveira, que fue encarcelado en varias oportunidades, se relata en el documental <em>Cartas para um ladr\u00e3o de livros <\/em>[Cartas a un ladr\u00f3n de libros], de 2018, dirigido por Carlos Juliano Barros y Caio Cavechini.<\/p>\n<div id=\"attachment_494486\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright vertical\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-494486 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-bens-culturais-arte-sacra-2023-06-site-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"587\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-bens-culturais-arte-sacra-2023-06-site-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-bens-culturais-arte-sacra-2023-06-site-800-250x183.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-bens-culturais-arte-sacra-2023-06-site-800-700x514.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-bens-culturais-arte-sacra-2023-06-site-800-120x88.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Ant\u00f4nio Gaud\u00e9rio\u2009\/\u2009Folhapress<\/span>Piezas de arte sacro robadas de iglesias hist\u00f3ricas de Minas Gerais recuperadas por la Polic\u00eda Civil<span class=\"media-credits\">Ant\u00f4nio Gaud\u00e9rio\u2009\/\u2009Folhapress<\/span><\/p><\/div>\n<p>El robo y hurto de objetos en espacios de preservaci\u00f3n p\u00fablicos y privados, el saqueo de objetos y obras de arte durante las conflagraciones armadas y ocupaciones militares, la exportaci\u00f3n e importaci\u00f3n ilegal de objetos y el tr\u00e1fico de bienes culturales aut\u00e9nticos o falsificados son considerados una de las actividades principales del comercio ilegal, comparable a la venta de drogas y armas. En 2020, la Organizaci\u00f3n Internacional de Polic\u00eda Criminal (Interpol), incaut\u00f3 m\u00e1s de 854.000 objetos culturales que circulaban ilegalmente en todo el mundo, incluyendo piezas de numism\u00e1tica (monedas, billetes y medallas), pinturas, esculturas, objetos arqueol\u00f3gicos y bienes bibliogr\u00e1ficos. M\u00e1s de la mitad de estos art\u00edculos fueron localizados en Europa. Entre 2019 y 2020, Interpol tambi\u00e9n detect\u00f3 un aumento de las excavaciones ilegales en \u00c1frica (un 32 %), Am\u00e9rica (un 187 %) y, principalmente, en Asia y el Pac\u00edfico Sur (un 3.812 %). \u201cEstos robos est\u00e1n generando una dilapidaci\u00f3n del patrimonio cultural en todo el mundo, incluyendo a Brasil\u201d, advierte el historiador Rodrigo Christofoletti, de la Universidad Federal de Juiz de Fora (UFJF), quien explica que los bienes culturales pueden ser comercializados por bandas avezadas en el mercado de las artes, pero tambi\u00e9n por comunidades cuya supervivencia depende de la venta de art\u00edculos obtenidos en excavaciones ilegales.<\/p>\n<p>Hay un tercer perfil que involucra a organizaciones mafiosas y terroristas, que negocian con estos objetos para lavar dinero o financiar actividades delictivas. Seg\u00fan el informe anual de 2020 de la Unesco, la organizaci\u00f3n Estado Isl\u00e1mico comenz\u00f3 a utilizar redes sociales como Facebook, en 2011, para comercializar objetos saqueados en Siria e Irak, y as\u00ed poder financiar la expansi\u00f3n de sus actividades. Debido a este tipo de pr\u00e1cticas, la red social prohibi\u00f3 en 2020 el comercio de objetos hist\u00f3ricos a trav\u00e9s de su plataforma. La Resoluci\u00f3n n\u00ba 2.347 del Consejo de Seguridad de la ONU, creada en 2017, reconoci\u00f3 formalmente la existencia de un v\u00ednculo entre el terrorismo y el tr\u00e1fico de bienes culturales.<\/p>\n<div id=\"attachment_494498\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright vertical\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-494498 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-bens-culturais-gravura-2023-06-site-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"858\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-bens-culturais-gravura-2023-06-site-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-bens-culturais-gravura-2023-06-site-800-250x268.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-bens-culturais-gravura-2023-06-site-800-700x751.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-bens-culturais-gravura-2023-06-site-800-120x129.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Biblioteca Nacional <\/span>Una acuarela de Franz Keller-Leuzinger (<em>al lado, arriba<\/em>) y una obra firmada por el dibujante Emil Bauch y el grabador Federico Kaus fueron sustra\u00eddas de la Biblioteca Nacional<span class=\"media-credits\">Biblioteca Nacional <\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cEl destino de gran parte de los bienes traficados suelen ser los grandes mercados del arte de los pa\u00edses occidentales, principalmente Estados Unidos y las naciones europeas\u201d, dice De Paula, de la Unesco. Seg\u00fan ella, algunas regiones de ingresos medios, como Brasil, M\u00e9xico y Turqu\u00eda, pueden ser tanto origen como destino de esas piezas, debido a la presencia de un n\u00famero considerable de coleccionistas y comerciantes. Adem\u00e1s, estos lugares tambi\u00e9n suelen ser la ruta de paso entre los pa\u00edses de origen y destino. \u201cLos bienes que han sido objeto de pillaje pueden venderse a coleccionistas privados. Sin embargo, a menudo acaban siendo adquiridos inadvertidamente por instituciones culturales y de investigaci\u00f3n, lo que ha dado lugar a varios acuerdos de devoluci\u00f3n y restituci\u00f3n a las entidades o pa\u00edses de origen\u201d, dice De Paula. Este es el caso, por ejemplo, de las obras robadas halladas en la colecci\u00f3n de Ita\u00fa Cultural, que fueron devueltas a la BN, tras comprobarse su origen il\u00edcito.<\/p>\n<p>Con base en una investigaci\u00f3n sin precedentes realizada en Brasil por el Consejo Internacional de Museos (Icom), se elabor\u00f3 una Lista Roja o <em>Red List<\/em>, que enumera los tipos de objetos expuestos a un mayor riesgo de tr\u00e1fico, mediante un cat\u00e1logo que incluye fotograf\u00edas y detalles de cada uno de ellos. Objetos de arte sacro, f\u00f3siles, mapas, libros raros y piezas etnogr\u00e1ficas se cuentan entre los art\u00edculos de mayor demanda, seg\u00fan Soares, de la Agencia Federal de Ingresos de Brasil y una de las autoras del trabajo. La jurista, quien cursa su doctorado en la Universidad de Brasilia (UnB), explica que las piezas se incluyen en la Lista Roja a partir de algunas especificaciones. \u201cTienen que ser objeto de inter\u00e9s de los mercados internacionales y contar con protecci\u00f3n jur\u00eddica tanto a nivel internacional como en Brasil, adem\u00e1s de correr riesgo de ser objeto del comercio ilegal\u201d, especifica. El Icom ha venido publicando listas rojas desde el a\u00f1o 2000, que clasifican categor\u00edas de bienes culturales en riesgo en todo el mundo. Una de las novedades de la edici\u00f3n brasile\u00f1a, seg\u00fan la letrada, son las piezas bibliogr\u00e1ficas, etnogr\u00e1ficas y los objetos de arte sacro africano. \u201cCuando se extrav\u00edan los bienes culturales de una naci\u00f3n, parte del patrimonio cultural de esos pa\u00edses tambi\u00e9n se pierde\u201d, concluye Soares.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>CHRISTOFOLETTI, R. y ACERBI, V. S. Brazil on the circuit of international cultural relations: Return and devolution of ethnographic goods. En: CHRISTOFOLETTI, R y OLENDER, M.\u00a0<strong>World Heritage Patinas: Actions, Alerts and Risks<\/strong>. Springer International Publishing, 2021.<br \/>\nSOARES, A. D. y VILLARROEL, E. I. Brazil\u2019s International Cultural Heritage Obligations and the Potential Use of Alternative Dispute Resolution Mechanisms for Illicit Trafficking Disputes.\u00a0<strong>Santander Art and Culture Law Review<\/strong>, 2021.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Libro<br \/>\n<\/strong>BARDON, A.\u00a0<a href=\"https:\/\/unesdoc.unesco.org\/ark:\/48223\/pf0000374662_por\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">50 anos de luta contra o tr\u00e1fico il\u00edcito de bens culturais.<\/a>\u00a0Unesco \u2013 Biblioteca Digital, 2020.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Informes<\/strong><br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.unodc.org\/documents\/data-and-analysis\/briefs\/Trafficking_in_cultural_properties_brief.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">False trades: uncovering the scale and scope of trafficking in cultural property: Knowledge gaps and future directions for research.<\/a>\u00a0<strong>Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc)<\/strong>, 2022.<br \/>\n<em><a href=\"https:\/\/ec.europa.eu\/commission\/presscorner\/detail\/mt\/MEMO_17_1954\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Questions and Answers on the illegal import of cultural goods used to finance terrorism<\/a>.\u00a0<\/em><strong>Uni\u00f3n Europea<\/strong><em>, <\/em>2017.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El pa\u00eds, que se ubica en el 26\u00ba puesto en la lista de naciones con mayores \u00edndices de robos, integrar\u00e1 el comit\u00e9 de la Unesco encargado de proteger este patrimonio","protected":false},"author":601,"featured_media":494506,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[273],"coauthors":[1600],"class_list":["post-494485","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es","tag-artes-plasticas-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/494485","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/601"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=494485"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/494485\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":494520,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/494485\/revisions\/494520"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/494506"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=494485"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=494485"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=494485"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=494485"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}