{"id":494645,"date":"2023-10-26T10:11:34","date_gmt":"2023-10-26T13:11:34","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=494645"},"modified":"2023-12-11T10:39:11","modified_gmt":"2023-12-11T13:39:11","slug":"cuando-habia-montanas-y-volcanes-en-el-interior-del-estado-de-ceara","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/cuando-habia-montanas-y-volcanes-en-el-interior-del-estado-de-ceara\/","title":{"rendered":"Cuando hab\u00eda monta\u00f1as y volcanes en el interior del estado de Cear\u00e1"},"content":{"rendered":"<p>A principios de abril, cuando comentaba sobre una investigaci\u00f3n que hab\u00eda iniciado hace 36 a\u00f1os que le permiti\u00f3 reconstruir los movimientos de los grandes bloques rocosos en parte de las regiones del nordeste y centro-oeste de Brasil, hace unos 600 millones de a\u00f1os, el ge\u00f3logo Ticiano dos Santos se acord\u00f3 de una estudiante del Instituto de Geolog\u00eda de la Universidad de Campinas (IG-Unicamp), Michele Pitarello, quien actualmente trabaja en el Servicio Geol\u00f3gico de Brasil, en la ciudad de Manaos.<\/p>\n<p>\u201cEn 2012, ella pas\u00f3 meses examinando decenas de muestras de l\u00e1minas de roca en microscopios \u00f3pticos y electr\u00f3nicos de barrido, que yo hab\u00eda preseleccionado\u201d, relata Ticiano, como prefiere que lo llamen. \u201cElla sol\u00eda decir: \u2018Si hay coesita, la encontrar\u00e9\u2019\u201d.<\/p>\n<p>Finalmente, en una de esas secciones de roca cortada y pulida hasta un grosor de 30 micrones (1 micr\u00f3n equivale a una mil\u00e9sima de mil\u00edmetro), hall\u00f3 granos de tama\u00f1o microm\u00e9trico que podr\u00edan ser de la mencionada coesita, un mineral que se forma a profundidades cercanas a los 90 kil\u00f3metros (km) a una presi\u00f3n ultra alta de 2,5 gigapascales, unas 25.000 veces superior a la presente a nivel del mar, en rocas llamadas eclogitas. La coesita es bastante rara porque suelen convertirse en cuarzo cuando asciende a profundidades menores y la presi\u00f3n disminuye.<\/p>\n<div id=\"attachment_494654\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-494654 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-geo-ceara-2023-05-site-02-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"760\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-geo-ceara-2023-05-site-02-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-geo-ceara-2023-05-site-02-1140-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-geo-ceara-2023-05-site-02-1140-700x467.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-geo-ceara-2023-05-site-02-1140-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Ticiano J. S. Santos \/ IG-Unicamp<\/span>Muestra de una roca sometida a una presi\u00f3n ultraalta, recogida en el sur de Irau\u00e7uba, donde se hall\u00f3 coesita<span class=\"media-credits\">Ticiano J. S. Santos \/ IG-Unicamp<\/span><\/p><\/div>\n<p>Instrumental m\u00e1s sofisticado, en el propio IG de la Unicamp, en el Instituto de F\u00edsica de la misma universidad y en el Laboratorio Nacional de Luz Sincrotr\u00f3n (LNLS), tambi\u00e9n en Campinas, confirmaron la identidad de la coesita incrustada en una roca recogida por Santos y su equipo en Forquilha, un municipio de 25.000 habitantes en el sector oriental del estado de Cear\u00e1. La primera coesita de Cear\u00e1 y de Brasil, caracterizada con la ayuda de ge\u00f3logos de la Universidad de Brasilia (UnB), fue presentada en octubre de 2015 en la revista cient\u00edfica <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S1342937X14002883\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Gondwana Research<\/em><\/a>.<\/p>\n<p>Durante casi un a\u00f1o, mientras cursaba su maestr\u00eda, tambi\u00e9n bajo la direcci\u00f3n de Santos, el ge\u00f3logo Matheus Ancelmi identific\u00f3 y catalog\u00f3 m\u00e1s de 40 afloramientos de rocas sometidas a alta presi\u00f3n, pero no conten\u00edan coesita. Se trasladaron a la zona del municipio de Irau\u00e7uba, a 70 km de Forquilha, y cinco a\u00f1os despu\u00e9s, hallaron otra muestra de este raro mineral. En esta ocasi\u00f3n, la exploraci\u00f3n en el microscopio estuvo a cargo de N\u00e1dia Borges Gomes, quien por entonces tambi\u00e9n realizaba una maestr\u00eda bajo la direcci\u00f3n de Santos.<\/p>\n<p>\u201cEl hallazgo de las coesitas merece una celebraci\u00f3n\u201d, dice el ge\u00f3logo Benjamin Bley, del Instituto de Geociencias de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IGc-USP), quien no form\u00f3 parte de la investigaci\u00f3n. \u201cEn el plano cient\u00edfico, junto con las eclogitas, que tambi\u00e9n son raras, consolida los estudios sobre la correlaci\u00f3n geol\u00f3gica entre el nordeste de Brasil y el noroeste de \u00c1frica, que en el pasado estaban unidos\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_494650\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-494650 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-geo-ceara-2023-05-site-01-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"755\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-geo-ceara-2023-05-site-01-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-geo-ceara-2023-05-site-01-1140-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-geo-ceara-2023-05-site-01-1140-700x464.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-geo-ceara-2023-05-site-01-1140-120x79.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Ticiano J. S. Santos\/IG-Unicamp<\/span>Jo\u00e3o Paulo Pitombeira, de la UFPE, N\u00e1dia Borges y Ticiano Santos (<em>en bermudas<\/em>) seleccionan rocas y minerales en la regi\u00f3n de Irau\u00e7uba, en Cear\u00e1<span class=\"media-credits\">Ticiano J. S. Santos\/IG-Unicamp<\/span><\/p><\/div>\n<p>Las dos coesitas, sumadas a d\u00e9cadas de estudios geol\u00f3gicos en la regi\u00f3n, permitieron reconstruir c\u00f3mo era el relieve hoy en d\u00eda pr\u00e1cticamente llano del interior de Cear\u00e1, con algunas cadenas serranas como la de Baturit\u00e9, situada al sur de Fortaleza, y la de Maranguape, cercana a la capital, as\u00ed como los desplazamientos de los grandes bloques rocosos \u2013las microplacas\u2013 <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/y-sudamerica-se-hizo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">que colisionaron, se destruyeron o se fusionaron en distintas \u00e9pocas formando el actual continente sudamericano.<\/a><\/p>\n<p>\u201cHace unos 640 millones de a\u00f1os, la regi\u00f3n de Forquilha era una cadena monta\u00f1osa como la del Himalaya, mucho m\u00e1s reciente, pero a\u00fan en formaci\u00f3n\u201d, comenta Ticiano. Seg\u00fan \u00e9l, la cordillera se habr\u00eda erguido tras la desaparici\u00f3n en la zona de subducci\u00f3n [el encuentro de dos placas tect\u00f3nicas donde la m\u00e1s pesada se sumerge debajo de la otra] de un antiguo oc\u00e9ano y el choque de dos continentes, uno en el este de la actual ciudad de Sobral y el otro en el oeste. \u201cLas rocas del continente occidental exhiben un contexto geol\u00f3gico diferente a las del continente oriental, con 2.300 y 2.100 millones de a\u00f1os, respectivamente.<\/p>\n<p>Una implicaci\u00f3n pr\u00e1ctica de esta conclusi\u00f3n indica que los habitantes del este y del oeste de Sobral, en Cear\u00e1, pueden afirmar que la zona en donde viven ha sido parte de dos continentes diferentes. Entre ellos se habr\u00eda extendido un oc\u00e9ano llamado Goianides, que divid\u00eda a Brasil en sentido nordeste-sudoeste, descrito por investigadores de la UnB a finales del decenio de 1990. <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-himalaya-brasileno\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Hace 600 millones de a\u00f1os, los m\u00e1rgenes de este oc\u00e9ano estaban ocupados por cordilleras.<\/a><\/p>\n<p>Cuando una placa tect\u00f3nica se hunde debajo de otra, parte de las rocas del magma terrestre se funden y pueden emerger bajo la forma de lava, en los volcanes, dando origen a cadenas monta\u00f1osas. \u201cLas monta\u00f1as y los volcanes del nordeste y centro-oeste brasile\u00f1o han sido completamente barridos por la erosi\u00f3n\u201d, comenta Ticiano. \u201cSolamente qued\u00f3 la matriz de lo que denominamos arco magm\u00e1tico, la franja de rocas magm\u00e1ticas que ascendieron a la superficie\u201d. Los arcos magm\u00e1ticos \u2013 tambi\u00e9n llamados arcos volc\u00e1nicos, pues, vista desde arriba, la cadena de volcanes parece formar un arco \u2013 son porciones del manto fundido que emergen en la superficie; en Brasil, a causa de la erosi\u00f3n, tan solo quedaron las bases \u2013 o ra\u00edces \u2013 de estas estructuras geol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>Un hito de estos estudios tuvo lugar en el a\u00f1o 1987, cuando Santos recorri\u00f3 por primera vez la Caatinga, el bosque xer\u00f3filo del noroeste de Cear\u00e1, en busca de rocas del lecho oce\u00e1nico, en su \u00faltimo a\u00f1o de la carrera de geolog\u00eda en la Universidad Federal de Rio Grande do Norte (UFRN), en la ciudad de Natal. Su recorrido part\u00eda de la hip\u00f3tesis planteada por dos docentes de la UFRN, Peter Hackspacker (1952-2021) y Reinaldo Petta, sobre las posibles conexiones entre los bloques rocosos de Cear\u00e1 y \u00c1frica.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-placas-tectonicas-info-site-esp-1140.jpg\" data-tablet_size=\"1140x603\" alt=\"Colis\u00e3o de placas\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-placas-tectonicas-info-site-esp-1140.jpg\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-placas-tectonicas-info-site-esp-1140.jpg\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-placas-tectonicas-info-site-2-esp-760.jpg\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>En sus primeras excursiones no hall\u00f3 nada. Cuando cursaba su doctorado, ampli\u00f3 el \u00e1rea de estudio y encontr\u00f3 rocas que permitieron identificar lo que se conoce como arco magm\u00e1tico continental de Santa Quit\u00e9ria, junto al ge\u00f3logo estadounidense Allen Fetter, por entonces en la Universidad de Kansas (EE. UU.), y Eberhard Wernick (1940-2017), de la Universidade Estadual Paulista (Unesp) en Rio Claro. Regres\u00f3 en 2003, un a\u00f1o despu\u00e9s de haber sido contratado en la Unicamp, ya entonces con el apoyo de la FAPESP y del Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq) para su proyecto.<\/p>\n<p>En esos viajes, sus d\u00edas transcurr\u00edan con un mapa geol\u00f3gico en la mano, en busca de afloramientos rocosos, golpeando y rompiendo rocas. Santos lo sab\u00eda: si exist\u00eda un arco formado por rocas t\u00edpicas, que se extienden a lo largo y a lo ancho en una franja de varios kil\u00f3metros, tendr\u00eda que haberse producido una colisi\u00f3n de placas tect\u00f3nicas, constituidas por los bloques rocosos de las capas m\u00e1s externas de la superficie terrestre.<\/p>\n<p>\u201cCierto d\u00eda, me top\u00e9 con una roca negra y densa, que podr\u00eda ser de un material primitivo, de la \u00e9poca en que se form\u00f3 el arco\u201d, relata. \u201cMe pareci\u00f3 interesante, pero no pens\u00e9 que pod\u00eda ser una eclogita, generada por la compresi\u00f3n en las profundidades de la Tierra\u201d. Lo era, pero, seg\u00fan \u00e9l, sus colegas desconfiaban, hasta que un ge\u00f3logo indio que trabajaba en la Unicamp, Asit Choudhuri, lo confirm\u00f3 estudiando la roca en un microscopio \u00f3ptico. Para ahondar en la historia geol\u00f3gica de la regi\u00f3n, hac\u00eda falta encontrar coesitas, indicadoras de la profundidad alcanzada por el borde de una placa tect\u00f3nica en su subducci\u00f3n por debajo de otra.<\/p>\n<p>Hasta el momento, solamente se ha encontrado coesita en 24 lugares en todo el mundo, incluyendo a las dos de Cear\u00e1, las primeras en el pa\u00eds, presentadas en la edici\u00f3n de junio de este a\u00f1o de la revista <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S0024493723001226\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Lithos<\/em><\/a>. \u201cSeguramente\u201d, estima Ticiano, \u201challaremos otras en Brasil\u201d. Su convicci\u00f3n se basa en el hecho de que varios grupos de investigaci\u00f3n est\u00e1n estudiando los arcos magm\u00e1ticos que atraviesan el pa\u00eds, desde el estado de Amazonas hasta Rio Grande do Sul, cuyas edades pueden alcanzar los 930 millones de a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u201cLas rocas de alta presi\u00f3n y las de los arcos magm\u00e1ticos demarcan la zona de encuentro de las placas tect\u00f3nicas\u201d, comenta la ge\u00f3loga M\u00f4nica Heilbron, de la Universidad del Estado de R\u00edo de Janeiro (Uerj). \u201cPero las placas pueden romperse y fusionarse con otra m\u00e1s lejana. Una parte del crat\u00f3n [bloque rocoso] amaz\u00f3nico, por ejemplo, estaba unida a otra de Am\u00e9rica del Norte\u201d.<\/p>\n<p>Desde hace d\u00e9cadas dedicada al estudio del arco magm\u00e1tico de Ribeira-Aracua\u00ed, que se extiende entre el sur de Bah\u00eda y el sudoeste de S\u00e3o Paulo, con una antig\u00fcedad de hasta 840 millones de a\u00f1os y un ancho que llega a los 40 km, Heilbron destaca que estudios como los que lleva adelante el grupo de la Unicamp ayudan a reconstruir los procesos tect\u00f3nicos del pasado remoto y a conocer mejor los fen\u00f3menos an\u00e1logos actuales. \u201cSi bien la velocidad de exhumaci\u00f3n [ascenso] del magma puede variar, los mecanismos son similares\u201d, dice. \u201cLa subducci\u00f3n ya se ha completado en Cear\u00e1, pero a\u00fan se encuentra activa en California y en Chile, como podemos corroborar con los terremotos que se producen en esas dos regiones\u201d.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<br \/>\n<\/strong>El extremo oriental del arco magm\u00e1tico de Santa Quit\u00e9ria: \u00bfuna nueva zona de presi\u00f3n ultraalta en las inmediaciones del centro de Cear\u00e1? (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/94427\/borda-leste-do-arco-magmatico-de-santa-quiteria-uma-nova-zona-de-ultra-alta-pressao-no-dominio-ceara\/?q=16\/08289-8\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 16\/08289-8<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda de Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigador responsable<\/strong> Ticiano Jos\u00e9 Saraiva dos Santos (Unicamp); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 183.454,53.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>GOMES, N. G. <em>et al<\/em>. P-T-t<a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S0024493723001226\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"> reconstruction of a coesite-bearing retroeclogite reveals a new UHP occurrence in the western Gondwana margin (NE-Brazil)<\/a>. <strong>Lithos<\/strong>. v. 446-7, 107138. jun. 2023.<br \/>\nSANTOS, T. J. S. dos <em>et al<\/em>. U-Pb <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S1342937X14002883\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">age of the coesite-bearing eclogite from NW Borborema Province, NE Brazil: Implications for western Gondwana assembly.<\/a> <strong>Gondwana Research<\/strong>. v. 28, n. 3, p. 1183-1196. oct. 2015.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El an\u00e1lisis de minerales hace posible reconstituir el paisaje y los movimientos de los grandes bloques de rocas en esa zona del nordeste de Brasil hace unos 600 millones de a\u00f1os","protected":false},"author":17,"featured_media":494646,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[309],"coauthors":[5968],"class_list":["post-494645","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-geologia-es","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/494645","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=494645"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/494645\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":495691,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/494645\/revisions\/495691"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/494646"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=494645"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=494645"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=494645"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=494645"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}