{"id":495123,"date":"2023-10-26T10:29:34","date_gmt":"2023-10-26T13:29:34","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=495123"},"modified":"2024-06-05T15:38:11","modified_gmt":"2024-06-05T18:38:11","slug":"vestigios-del-mar-en-el-interior-de-la-amazonia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/vestigios-del-mar-en-el-interior-de-la-amazonia\/","title":{"rendered":"Vestigios del mar en el interior de la Amazonia"},"content":{"rendered":"<p>No hay que sorprenderse si uno encuentra animales y plantas de la selva amaz\u00f3nica que guardan similitudes con organismos marinos. En sondeos realizados en \u00e1reas amaz\u00f3nicas de Brasil, Per\u00fa y Colombia se han hallado f\u00f3siles de conchas, mantis marinas y dientes de tibur\u00f3n o de rayas y otros animales marinos en dep\u00f3sitos de sedimentos a varios metros de profundidad, pese a hallarse a m\u00e1s de mil kil\u00f3metros de distancia del oc\u00e9ano.<\/p>\n<p>Llegaron hasta el interior de lo que actualmente es una densa selva porque el mar Caribe invadi\u00f3 la Amazonia durante el per\u00edodo geol\u00f3gico que se conoce como el Mioceno, hace entre 23 y 5 millones de a\u00f1os. Estas conclusiones surgen del an\u00e1lisis de los restos f\u00f3siles hallados en sedimentos a orillas de los r\u00edos Solim\u00f5es, Yuru\u00e1 y Yavar\u00ed, que un equipo del Museo Paraense Em\u00edlio Goeldi (MPEG) y otros de distintas instituciones llevan a cabo desde 1998 bajo la coordinaci\u00f3n de la bi\u00f3loga Maria In\u00eas Ramos, con el apoyo del Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq) de Brasil.<\/p>\n<p>\u201cEl avance de las aguas marinas tierra adentro contribuy\u00f3 al desarrollo de la gran biodiversidad de la Amazonia, porque introdujo animales marinos en la regi\u00f3n y caus\u00f3 la separaci\u00f3n de poblaciones que dieron origen a nuevas especies, que se adaptaron a los nuevos ambientes\u201d, dice la ge\u00f3loga Lilian Maia Leandro, de la Universidad de Vale do Rio dos Sinos (Unisinos), en Rio Grande do Sul, autora principal del art\u00edculo publicado en enero de 2022 en la revista <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1130\/G49544.1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Geology<\/em><\/a>. Otro art\u00edculo que describe los resultados apareci\u00f3 publicado en diciembre en la revista <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.jsames.2022.104172\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Journal of South American Earth Sciences<\/em>.<\/a> Un ejemplo de la mencionada adaptaci\u00f3n es el bufeo o delf\u00edn rosado del Amazonas, cuyo origen habr\u00eda sido marino \u2013sus antepasados ser\u00edan los delfines \u2013 y actualmente habita en los r\u00edos de la Amazonia.<\/p>\n<p>En sedimentos extra\u00eddos de perforaciones practicadas en la d\u00e9cada de 1970 por la antigua Compa\u00f1\u00eda de Investigaci\u00f3n de Recursos Minerales (CPRM) [el actual Servicio Geol\u00f3gico de Brasil (SGB)] en la regi\u00f3n estudiada, el equipo del MPEG hall\u00f3 una gran cantidad de crust\u00e1ceos bivalvos denominados ostr\u00e1codos, que actualmente pueden encontrarse en ambientes costeros, y otros organismos marinos, como los foramin\u00edferos. Cuando se los observ\u00f3 e identific\u00f3 microsc\u00f3picamente, revelaron que eran m\u00e1s similares a los extra\u00eddos de una perforaci\u00f3n realizada en el Caribe que a los de otras dos, procedentes de los oc\u00e9anos Pac\u00edfico y Atl\u00e1ntico.<\/p>\n<p>Otro indicio de la influencia marina en la cuenca del Solim\u00f5es son los vestigios de microalgas marinas, tambi\u00e9n conocidas como dinoflagelados, que viven en el plancton y son m\u00e1s abundantes en el mar Caribe. Con edades estimadas entre 23 y 3,8 millones de a\u00f1os, los microf\u00f3siles eran indicadores de per\u00edodos de mayor salinidad, producto de la cobertura de la Amazonia por las aguas del mar.<\/p>\n<p>\u201cIdentificamos un patr\u00f3n pulsante en estas inundaciones, que se produc\u00edan aproximadamente cada 2 o 3 millones de a\u00f1os. La m\u00e1s pronunciada que detectamos ocurri\u00f3 entre hace 11,1 y 8,8 millones de a\u00f1os\u201d, dice Ramos. El agua del mar habr\u00eda elevado la salinidad de un gigantesco conjunto de lagos, el sistema Pebas, que se habr\u00eda extendido desde los territorios actuales de Colombia y Per\u00fa hasta la parte central de la Amazonia brasile\u00f1a.<\/p>\n<div id=\"attachment_495137\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-495137 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-mar-amazonia-com-escala-2023-06-site-2-1140-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"599\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-mar-amazonia-com-escala-2023-06-site-2-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-mar-amazonia-com-escala-2023-06-site-2-1140-1-250x131.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-mar-amazonia-com-escala-2023-06-site-2-1140-1-700x368.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/RPF-mar-amazonia-com-escala-2023-06-site-2-1140-1-120x63.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Maria In\u00eas F. Ramos \/ MPEG<\/span>Microf\u00f3sil de un foramin\u00edfero del g\u00e9nero Ammonia y caparaz\u00f3n de un microcrust\u00e1ceo del g\u00e9nero Cyprideis, hallados a orillas de los r\u00edos o en perforaciones de sondeo en la Amazonia occidental brasile\u00f1a<span class=\"media-credits\">Maria In\u00eas F. Ramos \/ MPEG<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cEs probable que el mar haya irrumpido por el valle del r\u00edo Orinoco, en el norte\u201d, sugiere Leandro. \u201cLos Andes bloqueaban las aguas al oeste, en Per\u00fa, pero la cordillera de M\u00e9rida, en Venezuela, que tambi\u00e9n podr\u00eda haber cerrado el paso al mar, todav\u00eda no se hab\u00eda formado\u201d. Para ella, el mar Caribe habr\u00eda invadido Am\u00e9rica del Sur en una \u00e9poca en la que el continente era m\u00e1s plano y bajo, incapaz de bloquear el paso de las aguas cuando el clima se hac\u00eda m\u00e1s c\u00e1lido, los glaciares se derret\u00edan y el nivel del mar crec\u00eda.<\/p>\n<p>Las hip\u00f3tesis esgrimidas por el equipo del MPEG sobre el avance del mar Caribe han sido avaladas por los modelos num\u00e9ricos desarrollados por el geof\u00edsico Victor Sacek, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), considerando la din\u00e1mica interna del planeta Tierra, los cambios clim\u00e1ticos y el nivel del mar. De acuerdo con estas conclusiones, descritas en un art\u00edculo publicado en marzo de 2023 en la revista <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.epsl.2023.118033\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Earth and Planetary Science Letters<\/em>,<\/a> las aguas del oc\u00e9ano situado al norte del continente habr\u00edan invadido la regi\u00f3n en forma intermitente desde hace al menos 35 millones de a\u00f1os.<\/p>\n<p>Los modelos muestran que el alzamiento de los Andes habr\u00eda modificado el paisaje de la regi\u00f3n, alterando el curso de los r\u00edos y el r\u00e9gimen de precipitaciones. \u201cEl peso de la cordillera hizo que la corteza continental sudamericana se curvara como si fuese un trampol\u00edn y form\u00f3 una depresi\u00f3n cerca de los Andes\u201d, explica Sacek. Seg\u00fan dicho modelo, esta piscina natural habr\u00eda recibido las aguas caribe\u00f1as.<\/p>\n<p>\u201cLos procesos de convecci\u00f3n del manto contribuyeron a causar una curvatura de la corteza terrestre hacia abajo, creando depresiones que se extendieron hasta el centro de la Amazonia\u201d, a\u00f1ade. \u201cLos modelos muestran que estas depresiones en un primer momento se llenaron con agua del mar y propiciaron la formaci\u00f3n de ambientes lacustres\u201d.<\/p>\n<p>Con el tiempo, los sedimentos de los Andes fueron rellenando los lagos, culminando con la formaci\u00f3n de la cuenca hidrogr\u00e1fica del r\u00edo Amazonas hace aproximadamente 10 millones de a\u00f1os. En los modelos num\u00e9ricos de Sacek, las incursiones del mar Caribe en la cuenca del Solim\u00f5es habr\u00edan finalizado antes de la formaci\u00f3n del r\u00edo Amazonas. Las conclusiones, con todo, no anulan la posibilidad de incursiones m\u00e1s recientes en una ventana temporal entre 4,7 y 3,8 millones de a\u00f1os atr\u00e1s, como sugiere el equipo del MPEG.<\/p>\n<p>\u201cParte de las divergencias entre los resultados de Sacek y los de Leandro puede ser producto de la escasez de datos para probar los escenarios generados por los modelos num\u00e9ricos y las dudas al respecto del contexto ambiental en el que vivieron los f\u00f3siles\u201d, comenta el ge\u00f3logo Andr\u00e9 Sawakuchi, de la USP, quien no particip\u00f3 en estos estudios. \u201cEl tema es controvertido y presenta un alto nivel de incertidumbre\u201d. Seg\u00fan \u00e9l, los registros de cambios ambientales en la Amazonia a\u00fan son exiguos y ser\u00eda aventurado hablar de variaciones clim\u00e1ticas ocurridas hace millones de a\u00f1os, cuando solo se cuenta con datos relativamente fiables de los \u00faltimos 250.000 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Sawakuchi coordina el Trans-Amazon Drilling Project (TADP), apoyado por la FAPESP, en el que participan cient\u00edficos de 12 pa\u00edses, con el prop\u00f3sito de realizar perforaciones en la Amazonia, desde los Andes hasta la costa del Atl\u00e1ntico. Adem\u00e1s de datos m\u00e1s precisos para alimentar los modelos matem\u00e1ticos, espera poder comprobar si el mar efectivamente invadi\u00f3 la selva incluso antes de lo que apuntan los c\u00e1lculos de Sacek.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nProyecto de perforaci\u00f3n transamaz\u00f3nica. El origen y la evoluci\u00f3n de los bosques, el clima y la hidrolog\u00eda tropicales en Am\u00e9rica del Sur (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/108126\/projeto-de-perfuracao-transamazonica-origem-e-evolucao-das-florestas-clima-e-hidrologia-dos-tropicos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n<sup>o<\/sup>\u00a018\/23899-2<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad<\/strong>\u00a0Proyecto Tem\u00e1tico \u2012 Programa de Investigaciones sobre Cambios Clim\u00e1ticos Globales;\u00a0<strong>Investigador responsable<\/strong>\u00a0Andr\u00e9 Oliveira Sawakuchi (USP);\u00a0<strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 9.659.178,81.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>LEANDRO, L. M.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1130\/G49544.1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Multi-proxy evidence of Caribbean-sourced marine incursions in the Neogene of Western Amazonia, Brazil<\/a>.\u00a0<strong>Geology<\/strong>. v. 50, n. 4, p. 465-469. 5 ene. 2022.<br \/>\nSANTOS, K. S. dos y RAMOS, M. I. F.\u00a0<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.jsames.2022.104172\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Taphonomic analysis on Neogene ostracods from Solim\u00f5es formation, Borehole 1AS-5-AM, Brazil: A tool to the paleoenvironmental reconstitution<\/a>. <strong>Journal of South American Earth Sciences<\/strong>. v. 122, 104172. dic. 2022.<br \/>\nSACEK, V.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.epsl.2023.118033\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The Amazon paleoenvironment resulted from geodynamic, climate, and sea-level interactions<\/a>.\u00a0<strong>Earth and Planetary Science Letters<\/strong>.\u00a0v. 605, 118033. 1\u00ba mar. 2023.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"F\u00f3siles de microorganismos marinos indican que las aguas del Caribe invadieron la cuenca del r\u00edo Solim\u00f5es al menos 11 veces durante los \u00faltimos 23 millones de a\u00f1os","protected":false},"author":545,"featured_media":495133,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[275,300,309,269,321],"coauthors":[1498],"class_list":["post-495123","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-biodiversidad","tag-evolucion","tag-geologia-es","tag-ambiente-es","tag-oceanografia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/495123","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/545"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=495123"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/495123\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":495142,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/495123\/revisions\/495142"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/495133"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=495123"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=495123"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=495123"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=495123"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}