{"id":4969,"date":"2012-02-27T17:48:00","date_gmt":"2012-02-27T20:48:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2012\/02\/27\/brasil-em-transi%c3%a7%c3%a3o-demogr%c3%a1fica-2\/"},"modified":"2017-03-01T12:05:20","modified_gmt":"2017-03-01T15:05:20","slug":"brasil-em-transi%c3%a7%c3%a3o-demogr%c3%a1fica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/brasil-em-transi%c3%a7%c3%a3o-demogr%c3%a1fica\/","title":{"rendered":"Brasil en transici\u00f3n demogr\u00e1fica"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-3811\" title=\"076-081_Demografia_192_2\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/076-081_Demografia_192_2.jpg\" alt=\"\" width=\"270\" height=\"350\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/076-081_Demografia_192_2.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/076-081_Demografia_192_2-120x156.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/076-081_Demografia_192_2-250x324.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 270px) 100vw, 270px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Veridiana Scarpelli<\/span>En el Mundial 2050, seg\u00fan proyecciones demogr\u00e1ficas dadas a conocer el a\u00f1o pasado por la ONU, los hinchas brasile\u00f1os deber\u00e1n contentarse con cantar \u201c\u00a1222 millones en acci\u00f3n, salve la selecci\u00f3n!\u201d en lugar de los esperados \u201c300 millones en acci\u00f3n\u201d. Esto puede sonar como una buena noticia para aqu\u00e9llos que profetizan los peligros de una \u201cexplosi\u00f3n demogr\u00e1fica\u201d en el pa\u00eds, pero la realidad es otra, y es igualmente preocupante desde hace ya varias d\u00e9cadas. La fecundidad femenina ha venido cayendo r\u00e1pidamente, y si bien en 1960 ese \u00edndice era de 6,3 hijos por mujer, la cifra cay\u00f3 a 5,6 (en 1970), 2,9 (en 1991), 2,4 (en 2000) y 1,9 en 2010. \u201cLa poblaci\u00f3n brasile\u00f1a ha llegado a una tasa de fecundidad ubicada por debajo del nivel de reposici\u00f3n. Esta declinaci\u00f3n se dio en todas las franjas etarias, estratos socioecon\u00f3micos y regiones del pa\u00eds. Otro aspecto que debe destacarse apunta que la transici\u00f3n de la fecundidad obedece a un patr\u00f3n de rejuvenecimiento, es decir, a partir de 1991 son las mujeres de 20 a 24 a\u00f1os las que exhiben la mayor tasa espec\u00edfica de fecundidad, lo que correspond\u00eda en a\u00f1os anteriores a la franja de los 25 a 29 a\u00f1os. Tambi\u00e9n la participaci\u00f3n relativa de la fecundidad de las j\u00f3venes de 15 a 19 a\u00f1os en la fecundidad total correspondiente a todo el per\u00edodo reproductivo, trep\u00f3 del 9% en 1980 al 23% en 2006\u201d, explica la dem\u00f3grafa Elza Berqu\u00f3, del Centro Brasile\u00f1o de An\u00e1lisis y Planificaci\u00f3n (Cebrap), en donde coordina la investigaci\u00f3n intitulada <em>La reproducci\u00f3n en la juventud y despu\u00e9s de los treinta a\u00f1os.<\/em><\/p>\n<p>De acuerdo con las investigadoras Elza Berqu\u00f3 y Sandra Garcia, tambi\u00e9n investigadora del Cebrap, el principal objetivo de este trabajo consiste en mostrar que en Brasil la transici\u00f3n demogr\u00e1fica tiene caracter\u00edsticas propias. Por un lado, el rejuvenecimiento de la fecundidad ya se\u00f1alado. Por otro, una postergaci\u00f3n de la reproducci\u00f3n para despu\u00e9s de los 30 a\u00f1os. La convivencia de esos dos reg\u00edmenes de fecundidad moldear\u00e1 el futuro cercano del pa\u00eds. \u201cEsa transici\u00f3n puede ser positiva o no, dependiendo de c\u00f3mo lidie la sociedad con estos cambios. Como la fecundidad ha ca\u00eddo mucho y la poblaci\u00f3n est\u00e1 envejeciendo, y aparte la expectativa de vida se ha elevado, en el futuro, entre 2030 y 2035, enfrentaremos una seria carencia de mano de obra joven, tal como sucede en los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados, donde desde hace d\u00e9cadas hay m\u00e1s ancianos que j\u00f3venes, lo que se convierte cada vez m\u00e1s en un peso que recae sobre la poblaci\u00f3n econ\u00f3micamente activa\u201d, analizan las investigadoras. \u201cPero en Brasil existe este elemento nuevo, el rejuvenecimiento de la fecundidad, que no se verifica en los pa\u00edses desarrollados. En 1980, el pico de la fecundidad estaba entre los 25 y 29 a\u00f1os. Actualmente se encuentra en la franja de las j\u00f3venes de 20 a 24 a\u00f1os. Esto muestra que hay margen todav\u00eda, pero los j\u00f3venes pronto van a ir pesando cada vez menos, y los ancianos m\u00e1s.\u201d<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/076-081_Demografia_192_ESP.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-131987 alignleft\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/076-081_Demografia_192_ESP-300x149.jpg\" alt=\"076-081_Demografia_192_ESP\" width=\"300\" height=\"149\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Fonte: Pesquisa Nacional de Demografia e SA\u00fade - 2006<\/span><\/a>Al analizar los diversos factores que han influido sobre la reducci\u00f3n del tama\u00f1o de la familia en el pa\u00eds, Elza menciona que, antiguamente, las familias ten\u00edan muchos hijos porque sent\u00edan el efecto de las altas tasas de mortalidad infantil y era necesaria esa compensaci\u00f3n para que hubiese sobrevivientes que cuidasen a sus padres en la vejez. Con el sistema previsional, el Estado en principio se hizo cargo de ejercer ese rol. Al mismo tiempo, la pol\u00edtica de cr\u00e9dito al consumidor de los a\u00f1os 1970 llev\u00f3 a la gente a tener mayores aspiraciones de consumo y a pensar c\u00f3mo ajustar sus anhelos de consumo y la cantidad de hijos. El gran cambio acaecido en el \u00e1rea de las comunicaciones, en especial con la televisi\u00f3n, que lleg\u00f3 a un gran n\u00famero de hogares y lugares, termin\u00f3 influyendo fundamentalmente a trav\u00e9s de las telenovelas, los valores y los estilos de vida, v\u00eda familias peque\u00f1as. Surg\u00eda tambi\u00e9n en esa \u00e9poca la pastilla anticonceptiva, que ciertamente otorg\u00f3 a las mujeres la oportunidad de regular la fecundidad.<\/p>\n<p><strong>Bonos<br \/>\n<\/strong>\u201cA mediados del siglo XXI tendremos una poblaci\u00f3n envejecida. Pero en el caso brasile\u00f1o, a\u00fan hay tiempo de aprovechar eso como un \u2018bono demogr\u00e1fico\u2019, cosa que ya no es viable en el caso europeo. En educaci\u00f3n, por ejemplo, la disminuci\u00f3n del ritmo de crecimiento de la poblaci\u00f3n, junto al envejecimiento, pueden constituir un bono, pues existen posibilidades de mejorar la cobertura y la calidad de la ense\u00f1anza. Se disminuye la presi\u00f3n tambi\u00e9n sobre los recursos naturales y el medio ambiente\u201d, sostiene la dem\u00f3grafa. \u201cPero es una ventana que se cerrar\u00e1 r\u00e1pidamente, m\u00e1s o menos en 2030, lo cual hace posible un despegue del desarrollo y un aumento de la calidad de vida, siempre y cuando ese bono se aproveche de manera inteligente\u201d, advierte el dem\u00f3grafo Jos\u00e9 Eust\u00e1quio Diniz, coordinador del posgrado del Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica (IBGE). \u201cSi perdemos esa posibilidad, quedaremos \u00fanicamente con las desventajas de una poblaci\u00f3n envejecida, que puede significar la ca\u00edda del crecimiento econ\u00f3mico de cara a la crisis del mercado de trabajo y el peso de los ancianos sobre los m\u00e1s j\u00f3venes\u201d.<\/p>\n<p>Pero no es solamente la vejez lo que moldea la transici\u00f3n demogr\u00e1fica. \u201cLa investigaci\u00f3n confirm\u00f3 el inicio cada vez m\u00e1s precoz de la vida sexual, fruto de un mundo m\u00e1s liberal, en el cual la virginidad ha dejado de ser un valor. Pero eso no ha venido acompa\u00f1ado por un mayor conocimiento y por la utilizaci\u00f3n de m\u00e9todos anticonceptivos\u201d, dice Elza. Si bien el conocimiento de estos m\u00e9todos es universal entre las j\u00f3venes menores de 20 a\u00f1os, solamente el 60% de las chicas sexualmente activas empleaba alg\u00fan m\u00e9todo para prevenir el embarazo. De las no usuarias, el 40% no sab\u00eda d\u00f3nde obtenerlo y una de cada cinco qued\u00f3 embarazada durante la primera relaci\u00f3n sexual, situaci\u00f3n que llega al 68% entre las j\u00f3venes de las clases D y E y al 70% entre las menos escolarizadas. Entre las j\u00f3venes que quedaron embarazas antes de los 20 a\u00f1os, el 78% desconoc\u00eda nociones b\u00e1sicas sobre fisiolog\u00eda de la reproducci\u00f3n y del per\u00edodo f\u00e9rtil durante el ciclo de ovulaci\u00f3n\u201d, comenta la investigadora. El estudio sugiere que los comportamientos sexuales y reproductivos son moldeados por las posibilidades estructurales y por las normas culturales. Por eso las m\u00e1s pobres y las menos escolarizadas exhiben un menor porcentaje de uso de anticonceptivos, lo que materializa un puente directo entre embarazo antes de los 20 a\u00f1os y pobreza con poca escolaridad.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-3815 alignright\" title=\"076-081_Demografia_192_1\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/076-081_Demografia_192_1.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"174\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/076-081_Demografia_192_1.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/076-081_Demografia_192_1-120x70.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/076-081_Demografia_192_1-250x145.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Veridiana Scarpelli<\/span><\/p>\n<p>\u201cExiste tambi\u00e9n una percepci\u00f3n altamente positiva de las j\u00f3venes acerca de las implicaciones del embarazo en su vida amorosa y en su autoestima: un sorprendente 96,2%. Eso va a contramano de quienes ven en el embarazo adolescente una falta de proyecto de vida. Los datos parecen indicar que, ante la ausencia de una mejor educaci\u00f3n, de mejores condiciones de vida y de oportunidades, ese embarazo, aunque no haya sido previsto, se configura como un proyecto de vida y no como la ausencia del mismo\u201d, dice Sandra. \u201cPara una buena parte de la sociedad, el embarazo en la adolescencia es un mal de grandes proporciones, una irresponsabilidad, casi una tragedia nacional, pues lo que se espera de los j\u00f3venes es que estudien y que se preparen para el mercado. Esa visi\u00f3n ideal no tiene en cuenta que las oportunidades no se les ofrecen de igual manera a todos en la sociedad brasile\u00f1a\u201d, sostiene Maria Luiza Heilborn, docente del Instituto de Medicina Social de la Universidad Estadual de R\u00edo de Janeiro (IMS\/ UERJ). \u201cEs el mismo equ\u00edvoco de pensar que las poblaciones pobres van a causar una explosi\u00f3n demogr\u00e1fica. En general, en los segmentos m\u00e1s pobres, la maternidad es vista como una se\u00f1al de estatus social de cara a la falta de perspectivas laborales; es una forma de entrar en el mundo adulto. En las capas medias, la maternidad solamente es bien recibida m\u00e1s tarde, cuando las cuestiones laborales y econ\u00f3micas han sido resueltas. De all\u00ed el recurso del aborto en esos estratos\u201d, analiza.<\/p>\n<p>Para la investigadora, al tiempo que el embarazo joven no es deseado, y es un indicador de \u201csubdesarrollo\u201d, la sociedad les cierra las puertas de acceso a los m\u00e9todos anticonceptivos y criminaliza el aborto y la p\u00edldora del d\u00eda despu\u00e9s. \u201cExiste una censura contra el embarazo en la adolescencia, pero no existe un consenso an\u00e1logo en lo que respecta a permitir el uso de ciertos m\u00e9todos de interrupci\u00f3n del embarazo\u201d, eval\u00faa Maria Luiza. \u201cLas decisiones anticonceptivas y reproductivas se concretan en un contexto de ilegalidad del aborto y de poca informaci\u00f3n y suministro inadecuado de la anticoncepci\u00f3n de emergencia en Brasil. Cabe hacer referencia tambi\u00e9n al reducido nivel de implementaci\u00f3n de los programas de educaci\u00f3n sexual en las escuelas p\u00fablicas. \u00bfCu\u00e1l ser\u00eda la trayectoria de esas j\u00f3venes si las instituciones mejorasen su accionar y el pa\u00eds brindase oportunidades m\u00e1s igualitarias?\u201d, se pregunta Sandra. Al fin y al cabo, la informaci\u00f3n sobre los m\u00e9todos anticonceptivos durante las relaciones sexuales no asegura su uso adecuado. \u201cA esa edad existe una gran imprevisibilidad con respecto a los encuentros sexuales, por consiguiente, la anticoncepci\u00f3n no es incorporada al cotidiano juvenil. Existe una cierta verg\u00fcenza de hablar con la familia o de ir a una farmacia a comprar preservativos. En tanto, la pastilla, con sus efectos colaterales sobre el cuerpo de las j\u00f3venes, que viven en una sociedad que demanda formas perfectas, la tendencia ecol\u00f3gica de los j\u00f3venes de no ingerir productos qu\u00edmicos, y el olvido a la hora de tomarla determinan el embarazo indeseado\u201d, eval\u00faa Eliane Brand\u00e3o, del IMS\/ Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro. A todo esto se le suman las fallas en el uso de los anticonceptivos y la falta preparaci\u00f3n de los profesionales de la salud para atender a los j\u00f3venes y explicarles los m\u00e9todos.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/demografia3_ESP2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-129025 alignleft\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/demografia3_ESP2-300x118.jpg\" alt=\"demografia3_ESP\" width=\"300\" height=\"118\" \/><\/a><\/p>\n<p>\u201cEn el fondo, el sexo entre adolescentes es un tab\u00fa, algo no asumido y a lo que las autoridades no le prestan la debida atenci\u00f3n, ni tampoco lo hacen la escuela o la familia. \u00bfPor qu\u00e9 las campa\u00f1as de uso del cond\u00f3n contra el VIH, que tuvieron gran repercusi\u00f3n, no enlazaron el problema de las enfermedades sexualmente transmisibles con la cuesti\u00f3n del embarazo? Eso fue una tremenda falta de visi\u00f3n\u201d, sostiene Elza. La investigadora no es tan optimista acerca del entusiasmo de las j\u00f3venes que quedan embarazadas en la adolescencia. \u201cEn general, es una visi\u00f3n positiva <em>ex post facto<\/em>, es decir, es una forma de aceptar algo que ya existe\u201d, dice.<\/p>\n<p>La dem\u00f3grafa tampoco coincide totalmente con la argumentaci\u00f3n de que muchas de las j\u00f3venes que dejaron la escuela al verse embarazadas habr\u00edan desertado de cualquier forma o ya estaban afuera de ella antes del embarazo. \u201cResulta pertinente preguntarse por qu\u00e9 sigue sucediendo esto en una sociedad en que las mejores oportunidades de trabajo est\u00e1n asociadas a mayores niveles educativos. No existen programas especiales para madres j\u00f3venes en nuestras escuelas y, aunque no contemos con datos concretos, debemos considerar que el ser madre, cuando ya de por s\u00ed existen tan pocas posibilidades para las personas con poca educaci\u00f3n, tendr\u00e1 consecuencias serias en las vidas de esas adolescentes\u201d, estima la dem\u00f3grafa. Una joven sin hijos tiene 60 veces m\u00e1s posibilidades de seguir en la escuela que una madre de la misma edad e igual estrato social y econ\u00f3mico.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/076-081_Demografia_192-22.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-132034\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/076-081_Demografia_192-22-300x142.jpg\" alt=\"076-081_Demografia_192-2\" width=\"300\" height=\"142\" \/><\/a>\u201cEn Brasil, la falta de educaci\u00f3n y de oportunidades induce a muchas adolescentes a constituir una familia como proyecto de vida. En un sistema educativo y econ\u00f3mico mejor, esto seguramente no suceder\u00eda, tal como se detecta en los pa\u00edses avanzados, donde tambi\u00e9n se registra una ca\u00edda de la fecundidad general, pero sin concentraci\u00f3n en franjas etarias bajas\u201d, pondera Elza. \u00bfQui\u00e9n efectivamente planificar\u00eda ser madre tan joven en un pa\u00eds sin jardines maternales o apoyo a la maternidad adolescente, lo que obliga a contar con la solidaridad familiar y la de vecinos para sobrevivir y entrar en el mercado? \u201cEsto explica las grandes listas de espera para esterilizaci\u00f3n, que exponen a las mujeres a ETSs. El ejercicio de la sexualidad no es f\u00e1cil. Es un derecho natural, pero existen riesgos\u201d. Al mismo tiempo, entre las clases m\u00e1s pudientes, la investigaci\u00f3n revel\u00f3 un fen\u00f3meno curioso: el 44% de las j\u00f3venes entre 15 y 20 a\u00f1os nunca tuvo relaciones sexuales. \u201cEste porcentaje nos impresion\u00f3. Ellas afirman que tienen otras cosas que hacer y para ocupar el tiempo y que se quieren casar v\u00edrgenes: no se trata \u00fanicamente de no quedar embarazadas o de no iniciar a vida sexual. Es un conservadurismo creciente que puede estar asociado al incremento de la cantidad de evangelistas\u201d, sostiene Elza.<\/p>\n<p>M\u00e1s recientemente, el Decreto Provisorio 577 del gobierno federal, que instituy\u00f3 un registro nacional de embarazadas y pu\u00e9rperas, cuya intenci\u00f3n ser\u00eda disminuir la mortalidad materna, puede tener como consecuencia la detecci\u00f3n de abortos, \u201clo que ser\u00eda una invasi\u00f3n directa en la intimidad de las mujeres y la posibilidad de que grupos conservadores ejerzan presi\u00f3n con propuestas de medidas que lleven a un retroceso con respecto a los avances logrados en este campo, tales como el congelamiento de embriones y los experimentos con c\u00e9lulas madre\u201d, dice Elza.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-132029 alignleft\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/076-081_Demografia_192_33.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"179\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/076-081_Demografia_192_33.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/076-081_Demografia_192_33-120x72.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/076-081_Demografia_192_33-250x149.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">VERIDIANA SCARPELLI<\/span><\/p>\n<p>Para complementar este nuevo cuadro demogr\u00e1fico que se delinea, surge el fen\u00f3meno del embarazo luego de los 30 a\u00f1os. La investigaci\u00f3n muestra que \u201cson mujeres de estratos sociales y educativos privilegiados que optan por no tener hijos y concentrarse en la realizaci\u00f3n personal y profesional. Pero llama la atenci\u00f3n que, entre \u00e9stas, el 45% nunca se cas\u00f3 o se uni\u00f3. Entre 1996 y 2006, la proporci\u00f3n de mujeres que no ten\u00edan hijos antes de los 30 a\u00f1os trep\u00f3 del 5,3% al 9,2%, y la de aqu\u00e9llas que los tuvieron con 30 a\u00f1os o m\u00e1s subi\u00f3 del 4,8% al 6,7%\u201d, dice Elza. La percepci\u00f3n que dichas mujeres tienen de su vida les indica que tomaron la decisi\u00f3n adecuada y que ser\u00e1n mejores madres con m\u00e1s de 30 a\u00f1os. Sin embargo, cuando la postergaci\u00f3n de la maternidad excede ciertos l\u00edmites biol\u00f3gicos y trae aparejados problemas de fertilidad, entra en escena el m\u00e1s reciente componente de la transici\u00f3n demogr\u00e1fica actualmente en curso: la reproducci\u00f3n asistida. \u201cEl 37% de las mujeres en edad f\u00e9rtil declara no poder tener hijos: son est\u00e9riles o fueron esterilizadas. Este porcentaje trepa al 57% en la franja de los 35 a los 49 a\u00f1os. De las mujeres f\u00e9rtiles de esa edad, el 7% sostuvo que desea tener hijos. Si tenemos en cuenta tambi\u00e9n el arrepentimiento de las esterilizaciones, y la reproducci\u00f3n luego de los 30 a\u00f1os, tendremos un porcentaje grande de mujeres que desean usar los servicios de reproducci\u00f3n asistida\u201d, explica Sandra Garcia, del Cebrap, y autora de la investigaci\u00f3n que lleva por t\u00edtulo la <em>Reproducci\u00f3n asistida en Brasil<\/em>, que cuenta con el apoyo de la FAPESP en la categor\u00eda J\u00f3venes Investigadores.<\/p>\n<p>La reproducci\u00f3n asistida, un fen\u00f3meno presente en diversos pa\u00edses europeos y en EE.UU., registra una creciente demanda en Brasil; pero, en su gran mayor\u00eda, los tratamientos se realizan en cl\u00ednicas privadas y tienen un alto costo. \u201cHoy en d\u00eda no son solamente las parejas m\u00e1s pudientes, sino que la poblaci\u00f3n m\u00e1s pobre tambi\u00e9n desea acceder al tratamiento, como un derecho que est\u00e1 garantizado por la Constituci\u00f3n en el apartado del derecho a la reproducci\u00f3n. Es del Estado la responsabilidad de poner a disposici\u00f3n de la poblaci\u00f3n en general los tratamientos\u201d, comenta Sandra. Lesbianas y homosexuales masculinos, junto con personas solteras, tambi\u00e9n reivindican este derecho. En 2005 se instituy\u00f3 la Pol\u00edtica Nacional de Atenci\u00f3n Integral en Reproducci\u00f3n Humana Asistida, ligada al Sistema \u00danico de Salud (SUS), pero enseguida fue suspendida. \u201cEs una falta de respeto que atenta contra el derecho de ciudadan\u00eda, como as\u00ed tambi\u00e9n deja a la pr\u00e1ctica sin ninguna regulaci\u00f3n, con lo que expone a las mujeres a la vulnerabilidad. No es nada inusual, cuando una nueva tecnolog\u00eda de reproducci\u00f3n asistida aparece en los medios, que se desate una carrera rumbo a las cl\u00ednicas que la practican en busca de soluciones tecnol\u00f3gicas que reci\u00e9n est\u00e1n saliendo al mercado y requieren mayor tiempo para su validaci\u00f3n\u201d, comenta la investigadora. Para Sandra, la reproducci\u00f3n asistida no impedir\u00e1 la ca\u00edda de la fecundidad, pero puede aportarles la realizaci\u00f3n a muchas personas. \u201cNo obstante, hace falta una movilizaci\u00f3n mayor de las mujeres en pro de este derecho. Este d\u00e9ficit puede deberse al hecho de que los movimientos de mujeres luchan desde hace mucho tiempo por el derecho a acceder al aborto y a los m\u00e9todos anticonceptivos, demandas prioritarias que todav\u00eda no han sido plenamente atendidas\u201d, dice Sandra. \u201cPor otra parte, el trabajo de deconstrucci\u00f3n de la maternidad como destino femenino por parte de los movimientos feministas ha llevado a que algunos sectores de ese movimiento lancen fuertes cr\u00edticas y manifiesten resistencia a las tecnolog\u00edas reproductivas\u201d, a\u00f1ade.<\/p>\n<p>La investigadora Elza Berqu\u00f3 afirma que \u201cvarones y mujeres deben tener derecho a decidir tanto sobre la sexualidad como sobre la orientaci\u00f3n sexual y la reproducci\u00f3n, y le compete al Estado informar y suministrar las condiciones para que el sexo sea seguro y por ende placentero\u201d. Porque es en la intimidad donde se delinea el nuevo mapa demogr\u00e1fico del pa\u00eds. Las acciones tendientes a conocerlo y comprenderlo pueden aportar la garant\u00eda y la ampliaci\u00f3n de los derechos sexuales y reproductivos.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<\/strong><br \/>\nReproducci\u00f3n asistida en Brasil: aspectos sociodemogr\u00e1ficos y desaf\u00edos para las pol\u00edticas p\u00fablicas (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/114344\/reproducao-assistida-no-brasil-aspectos-socio-demograficos-e-desafios-para-as-politicas-publicas\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2010\/14827-6<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Joven Investigador;\u00a0<strong>Co\u00ador\u00addinador\u00a0<\/strong>Sandra Garcia \u2013 Cebrap;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 142.680,00<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La fecundidad brasile\u00f1a se concentra entre las adolescentes","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[1638],"coauthors":[117],"class_list":["post-4969","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-demografia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4969","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4969"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4969\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4969"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4969"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4969"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=4969"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}