{"id":4976,"date":"2012-02-27T18:21:24","date_gmt":"2012-02-27T21:21:24","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2012\/02\/27\/o-que-voc%c3%aa-n%c3%a3o-quer-ser-quando-crescer-2\/"},"modified":"2016-01-27T16:24:20","modified_gmt":"2016-01-27T18:24:20","slug":"o-que-voc%c3%aa-n%c3%a3o-quer-ser-quando-crescer-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/o-que-voc%c3%aa-n%c3%a3o-quer-ser-quando-crescer-2\/","title":{"rendered":"Qu\u00e9 no vas a hacer cuando seas grande"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_17647\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/082-085_PercepcaoCiencia_192-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-17647\" title=\"082-085_PercepcaoCiencia_192-1\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/082-085_PercepcaoCiencia_192-1.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"368\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/082-085_PercepcaoCiencia_192-1.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/082-085_PercepcaoCiencia_192-1-120x147.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/082-085_PercepcaoCiencia_192-1-250x307.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span><\/a> Mu\u00f1eco de Albert Einstein en Esta\u00e7\u00e3o Ciencia, en S\u00e3o Paulo<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>Pese a que viven en un mundo inmerso en la tecnolog\u00eda, los j\u00f3venes, al depararse con la c\u00e9lebre pregunta: \u201c\u00bfqu\u00e9 vas a hacer cuando seas grande?\u201d, dif\u00edcilmente contestar\u00e1n diciendo \u201ccient\u00edfico\u201d. De acuerdo con la investigaci\u00f3n intitulada <em>Los estudiantes y la ciencia<\/em>, un proyecto del Observatorio Iberoamericano de Ciencia, Tecnolog\u00eda y Sociedad (Ryct\/ Cyted), organizado por el argentino Carmelo Polino, tan s\u00f3lo el 2,7% de los estudiantes secundarios (de 15 a 19 a\u00f1os) de Am\u00e9rica Latina y Espa\u00f1a piensa seguir una carrera en las \u00e1reas de ciencias exactas o naturales, tales como biolog\u00eda, qu\u00edmica, f\u00edsica y matem\u00e1tica (y las ciencias agr\u00edcolas apenas s\u00ed figuran). En el marco de dicho estudio, realizado entre 2008 y 2010, fueron consultadas alrededor de 9 mil escuelas privadas y particulares de siete capitales: Asunci\u00f3n, S\u00e3o Paulo, Buenos Aires, Lima, Montevideo, Bogot\u00e1 y Madrid. Curiosamente, entre los entrevistados, el 56% manifest\u00f3 inter\u00e9s por seguir una carrera de las ciencias sociales, y una quinta parte opt\u00f3 por las ingenier\u00edas. El equipo brasile\u00f1o participante en el proyecto est\u00e1 ligado al Laboratorio de Periodismo de la Unicamp (Labjor), coordinado por el ling\u00fcista Carlos Vogt, responsable del cap\u00edtulo \u201cH\u00e1bitos informativos sobre ciencia y tecnolog\u00eda\u201d del libro, publicado en espa\u00f1ol y disponible \u00fanicamente para descarga en el siguiente enlace: <a href=\"http:\/\/www.oei.es\/salactsi\/libro-estudiantes.pdf\" target=\"_blank\">www.oei.es\/salactsi\/libro-estudiantes.pdf<\/a>.<\/p>\n<p>\u201cSon datos preocupantes para sociedades en cuyas econom\u00edas existe una gran demanda de cient\u00edficos e ingenieros, pero tambi\u00e9n un escaso inter\u00e9s por parte de los j\u00f3venes en estas profesiones. Y las razones que se alegan son igualmente desalentadoras: un 78% de los estudiantes justifica su opci\u00f3n apuntando que las ciencias exactas y las ciencias naturales son \u2018muy dif\u00edciles\u2019, y casi la mitad de los alumnos las consideran \u2018aburridas\u2019, mientras que una cuarta parte afirma que dichos campos brindan limitadas oportunidades de empleo\u201d, afirma Polino. \u201cLa cantidad de alumnos de ciencias se encuentra en un nivel insuficiente para las necesidades de la econom\u00eda y la industria, y, por sobre todo, para lidiar con los problemas que deber\u00e1n afrontar las sociedades en el futuro\u201d. Tambi\u00e9n seg\u00fan los entrevistados, el desgano ante el reto de las ciencias tiene que ver en buena medida con la modalidad de ense\u00f1anza, pues se quejan de que los recursos empleados en el aula son parcos. La mitad de los adolescentes tampoco cree que las materias cient\u00edficas hayan intensificado su aprecio por la naturaleza, ni que sean fuentes de soluciones para los problemas de la vida cotidiana.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/082-085_PercepcaoCiencia_192-32.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-131814\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/082-085_PercepcaoCiencia_192-32-300x270.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"261\" \/><\/a>\u201cExisten barreras culturales, pues los j\u00f3venes de hoy creen que para tener \u00e9xito en la vida, para tener dinero, no hace falta estudiar mucho. Es posible elegir una carrera de resultados econ\u00f3micos m\u00e1s r\u00e1pidos. La cultura del esfuerzo, que es la cultura de la ciencia, ha venido perdiendo terreno. Tenemos una necesidad urgente de contar con una pol\u00edtica p\u00fablica de educaci\u00f3n y comunicaci\u00f3n de la ciencia\u201d, advierte Polino. En algunos puntos, la nueva investigaci\u00f3n refuerza algunas tendencias que ya se hab\u00edan observado en el estudio anterior del grupo, intitulado <em>Percepci\u00f3n p\u00fablica de la ciencia<\/em> (<em>lea <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2004\/01\/01\/las-imagenes-de-la-ciencia-2\/\" target=\"_blank\">Las im\u00e1genes de la ciencia, en la edici\u00f3n 95 de <\/a><\/em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2004\/01\/01\/las-imagenes-de-la-ciencia-2\/\" target=\"_blank\">Pesquisa FAPESP<\/a><em>; <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2011\/10\/01\/lectores-esquivos\/\" target=\"_blank\">Lectores esquivos, en la 188<\/a>, y <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2011\/07\/01\/avances-y-desafios\/\" target=\"_blank\">Avances y desaf\u00edos, en la 185<\/a><\/em>), de 2004, pero la investigaci\u00f3n reciente, con foco en los j\u00f3venes, aporta nuevos y preocupantes datos. \u201cEn un pa\u00eds como el nuestro, cuyo futuro depende de los avances de la ciencia y la tecnolog\u00eda, y donde se registra una enorme carencia de profesionales t\u00e9cnicos e ingenieros, esas cifras requieren la atenci\u00f3n de las autoridades y de la sociedad en general para suscitar en esos j\u00f3venes el inter\u00e9s por las carreras cient\u00edficas. Y por encima de todo, es una paradoja, porque vivimos en un mundo estructurado de acuerdo con la presencia de la tecnolog\u00eda en todos los espacios de la vida de la gente\u201d, analiza Vogt. \u201cApreciamos las bondades del esfuerzo cient\u00edfico, pero no nos interesamos en continuar ese trabajo. Las facilidades existen, pero son ilusorias, pues si queremos tomar posesi\u00f3n de esas conquistas es necesario contar con capacitaci\u00f3n cient\u00edfica, con capacidad de abstracci\u00f3n, aun con todas esas dificultades que surgen del estudio de las ciencias exactas y naturales.\u201d<\/p>\n<p>\u201cExisten grandes obst\u00e1culos para que los j\u00f3venes entren en el mundo de las ciencias, que es visto como una cosa herm\u00e9tica, una cosa de iniciados con lenguaje propio, que poco tiene que ver con el mundo sensible en que vivimos, y que requiere un alto grado de abstracci\u00f3n y los estudiantes no siempre pueden encontrar f\u00e1cilmente analog\u00edas en la vida personal\u201d, sostiene Vogt. \u201cImag\u00ednese todo esto en un pa\u00eds como el nuestro, donde tan s\u00f3lo el 2% de los graduados pretende ser docente. La situaci\u00f3n de la ense\u00f1anza es lamentable y, en la mayor\u00eda de los casos, los que dan clases de ciencias provienen de campos alternativos: son ingenieros o m\u00e9dicos, poco interesados en facilitar o renovar la manera de ense\u00f1ar.\u201d<\/p>\n<p>Por ende, las razones que llevan a un estudiante a optar por seguir una carrera cient\u00edfica son sutiles. Seg\u00fan la investigaci\u00f3n, 4 de cada 10 estudiantes se inclinar\u00edan por esta profesi\u00f3n por dos motivos: se viaja mucho y se trabaja con nuevas tecnolog\u00edas. Para un tercio de los interesados, el sueldo, que es considerado atractivo, es tambi\u00e9n una variable que ha de tenerse en cuenta a la hora de elegir. Muy atr\u00e1s, con menos del 18%, se encuentran motivos tales como descubrir cosas nuevas, solucionar los problemas de la humanidad y avanzar en el conocimiento. Bien por debajo, con menos del 5%, aparecen razones tales como ejercer una profesi\u00f3n socialmente prestigiosa o trabajar con gente calificada. En el terreno de los factores que desaniman a los j\u00f3venes, el gran \u201cvillano\u201d es la did\u00e1ctica de las ciencias en clase, cosa que aleja de la cabeza de los estudiantes el deseo de seguir una carrera cient\u00edfica o de tener un futuro en el laboratorio. Despu\u00e9s, para 6 de cada 10 alumnos, las dificultades para entender las materias se erigen como un filtro negativo. El \u201caburrimiento\u201d aflige a la mitad de los j\u00f3venes. De esto se desprende que otro factor que los desalienta es la idea de que la elecci\u00f3n del \u00e1rea cient\u00edfica es seguir estudiando \u201cindefinidamente\u201d, algo que consideran efectivamente \u201caburrido\u201d. En cuarto lugar, con un 24%, se encuentra el temor de que existan pocas oportunidades de conseguir trabajo en el \u00e1rea.<\/p>\n<p>Eso no impide que los j\u00f3venes vean a aqu\u00e9llos que eligieron a la ciencia como profesi\u00f3n como figuras socialmente prestigiosas, cuyo trabajo es asociado a fines altruistas y al progreso, y la imagen de los cient\u00edficos que predomina es la de unos enamorados de su trabajo, con mentes abiertas y un pensamiento l\u00f3gico: ha quedado atr\u00e1s el estereotipo del cient\u00edfico \u201csolitario\u201d y \u201calejado de la realidad\u201d. No obstante, perdura un punto controvertido: los j\u00f3venes est\u00e1n convencidos, en su mayor\u00eda, de que los cient\u00edficos poseen una inteligencia superior, lo que, si bien puede verse como una caracter\u00edstica positiva y atrayente, ahuyenta a los j\u00f3venes, que no se consideran capaces de alcanzar los niveles de \u201cesas figuras excepcionales\u201d, y esto tiene efectos negativos sobre la elecci\u00f3n de la carrera cient\u00edfica. \u201cEs necesario analizar estos datos con base en su potencial, ya que es posible cambiar ese paradigma actual para revertir la situaci\u00f3n, atrayendo no solamente a m\u00e1s j\u00f3venes hacia las carreras cient\u00edficas, sino tambi\u00e9n mejorando la experiencia de aprendizaje de la educaci\u00f3n secundaria\u201d, sostiene Polino.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/082-085_PercepcaoCiencia_192-13.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-131809\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/082-085_PercepcaoCiencia_192-13-300x192.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"186\" \/><\/a>Ante la afirmaci\u00f3n de \u201cque la ciencia aporta m\u00e1s beneficios que riesgos en la vida de la gente\u201d, 7 de cada 10 entrevistados coincidieron con la premisa. Pero ante otra que sostiene que \u201cla ciencia y la tecnolog\u00eda est\u00e1n produciendo un estilo de vida artificial y deshumanizado\u201d, las posturas aparecen menos definidas y la respuesta m\u00e1s recurrente (el 21,5%) fue \u201cno estoy de acuerdo ni en desacuerdo\u201d. El contexto social revel\u00f3 aspectos interesantes: los j\u00f3venes de las escuelas p\u00fablicas son menos entusiastas con relaci\u00f3n a las comodidades que ofrece la tecnolog\u00eda. \u201cNo es de extra\u00f1arse que los que tienen menos acceso a ella se percaten en menor medida de su importancia en lo que hace a facilitar la vida de la gente\u201d, dice Polino. Ante afirmaciones \u201ccontradictorias\u201d, de que la ciencia \u201cest\u00e1 acabando con puestos de trabajo\u201d y que \u201cla ciencia aportar\u00e1 m\u00e1s oportunidades de trabajo a las generaciones futuras\u201d los resultados revelan que m\u00e1s j\u00f3venes (un 37%) tienen miedo de perder su empleo por causa de la ciencia que los que se muestran optimistas con relaci\u00f3n al futuro (un 32%). De acuerdo con los investigadores, las respuestas siguen el patr\u00f3n de la juventud latinoamericana, para la cual la \u201cmeritocracia\u201d en el trabajo es m\u00e1s un mito que una realidad. Y cuando el medio ambiente entra en escena, la cosa va peor.<\/p>\n<p>De cara a las afirmaciones que sostienen que \u201cla ciencia y la tecnolog\u00eda eliminar\u00e1n la pobreza y el hambre del mundo\u201d y que \u201cla ciencia y la tecnolog\u00eda son responsables de la mayor parte de los problemas ambientales\u201d, 3 de cada 10 estudiantes no creen en el poder de \u201ccura\u201d cient\u00edfico y la cifra repite en la certeza de que la ciencia est\u00e1 afectando al medio ambiente negativamente. En este caso tambi\u00e9n las mujeres muestran su visi\u00f3n: son las m\u00e1s esc\u00e9pticas, y 5 de cada 10 rechazan la capacidad de la tecnolog\u00eda para poner fin a las grandes llagas globales. Sin embargo, en el c\u00f3mputo total existe un cierto optimismo juvenil: un 52% de los adolescentes se muestran abiertos y favorables a lo que la ciencia y la tecnolog\u00eda puedan realizar en nuestras sociedades, lo cual demuestra que no ya no impera la fe ciega y absoluta ante sus resultados, y se muestran m\u00e1s moderados y conscientes de los riesgos que los adultos, lo que, seg\u00fan dicen los investigadores, de aprovech\u00e1rselo bien puede servir de base para erigir una ciudadan\u00eda m\u00e1s cr\u00edtica y responsable. \u201cLa construcci\u00f3n de una central at\u00f3mica en Angra sin consultar a la sociedad es hoy en d\u00eda algo impensable. Los j\u00f3venes presumen que existe un sistema que hace hincapi\u00e9 en la democratizaci\u00f3n de los procesos cient\u00edficos, lo cual no implica votar a quienes van o no van a un laboratorio\u201d, sostiene Vogt. \u201cAceptan una cultura cient\u00edfica que efect\u00fae una conexi\u00f3n entre la raz\u00f3n y la humanidad, entre la ciencia y la sociedad.\u201d<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/082-085_PercepcaoCiencia_192-21.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-131813\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/082-085_PercepcaoCiencia_192-21-300x185.jpg\" alt=\"082-085_PercepcaoCiencia_192-2\" width=\"290\" height=\"179\" \/><\/a>Esto quiz\u00e1 explique un dato curioso que surge en la investigaci\u00f3n realizada por el Labjor. Si bien el principal camino del conocimiento cient\u00edfico sigue siendo la televisi\u00f3n, seguida por internet, la ciencia ficci\u00f3n, en libros, pel\u00edculas, c\u00f3mics o videojuegos ocupa un honorable tercer lugar como fuente de informaci\u00f3n sobre ciencias para los j\u00f3venes. \u201cJunto con internet, estos medios diferenciados tienen un gran potencial para atraer a los j\u00f3venes hacia la ciencia de manera l\u00fadica e interesante; es una forma estrat\u00e9gica de llegar a ese estrato de la poblaci\u00f3n para la divulgaci\u00f3n de temas cient\u00edficos\u201d, dice Vogt. Incluso porque, en varios de los lugares investigados las instituciones oficiales son poco conocidas o incluso ignoradas, como as\u00ed tambi\u00e9n lo son los lugares donde se puede hallar informaci\u00f3n sobre ciencia, tales como los museos o zool\u00f3gicos. Por eso mismo, curiosamente, una ciudad como S\u00e3o Paulo, donde existe una concentraci\u00f3n importante de centros de investigaci\u00f3n y universidades, y el acceso a la informaci\u00f3n cient\u00edfica se ve favorecido por la presencia de museos y una rica oferta medi\u00e1tica, mostr\u00f3 \u00edndices de consumo informativo por parte de la poblaci\u00f3n ubicados por debajo del nivel promedio.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los adolescentes latinoamericanos no desean seguir carrera cient\u00edfica","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[289,295],"coauthors":[117],"class_list":["post-4976","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-comunicacion","tag-educacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4976","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4976"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4976\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4976"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4976"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4976"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=4976"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}