{"id":503554,"date":"2024-02-12T10:48:54","date_gmt":"2024-02-12T13:48:54","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=503554"},"modified":"2024-02-12T10:48:54","modified_gmt":"2024-02-12T13:48:54","slug":"la-infeccion-con-el-virus-de-mayaro-genera-inflamacion-en-la-piel-en-los-musculos-y-en-las-articulaciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-infeccion-con-el-virus-de-mayaro-genera-inflamacion-en-la-piel-en-los-musculos-y-en-las-articulaciones\/","title":{"rendered":"La infecci\u00f3n con el virus de Mayaro genera inflamaci\u00f3n en la piel, en los m\u00fasculos y en las articulaciones"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_503555\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-503555 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/rpf-Virus-Mayaro-IMAGEM-ESP.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"1479\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/rpf-Virus-Mayaro-IMAGEM-ESP.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/rpf-Virus-Mayaro-IMAGEM-ESP-250x324.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/rpf-Virus-Mayaro-IMAGEM-ESP-700x908.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/rpf-Virus-Mayaro-IMAGEM-ESP-120x156.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Ana Carolina de Carvalho\u2009\/\u2009CNPEM<\/span>Pata de un rat\u00f3n sano (<em>arriba<\/em>) y con el edema causado por el mayaro (<em>abajo<\/em>), vistas en im\u00e1genes obtenidas por microtomograf\u00eda generadas por el UVX<span class=\"media-credits\">Ana Carolina de Carvalho\u2009\/\u2009CNPEM<\/span><\/p><\/div>\n<p>Con la ayuda de im\u00e1genes tridimensionales producidas por el acelerador de part\u00edculas UVX, situado en Campinas, en el interior del estado de S\u00e3o Paulo, cient\u00edficos brasile\u00f1os han podido observar en detalle c\u00f3mo se instala el virus de Mayaro en el organismo y los da\u00f1os que causa en diferentes \u00f3rganos y tejidos. Este virus, aislado por primera vez en 1954 en la regi\u00f3n de Mayaro, en la isla caribe\u00f1a de Trinidad (Trinidad y Tobago), se transmite a los primates \u2013especialmente a los monos\u2013 a trav\u00e9s de la picadura de mosquitos del g\u00e9nero <em>Haemagogus<\/em>, comunes en \u00e1reas de selva h\u00fameda y transmisores del virus de la fiebre amarilla. El virus ya se ha detectado en al menos 14 pa\u00edses de Am\u00e9rica Central y del Sur, Brasil inclusive, y causa en humanos una enfermedad febril leve que dura alrededor de una semana. La fiebre de Mayaro se caracteriza por dolores de cabeza, musculares y articulares, as\u00ed como por la aparici\u00f3n de manchas rojas en la piel, sin embargo, puede evolucionar hacia una inflamaci\u00f3n prolongada y dolorosa en las articulaciones, tan incapacitante como la que causa un virus emparentado, el que ocasiona la fiebre chikungu\u00f1a.<\/p>\n<p>En uno de los laboratorios del Centro Nacional de Investigaci\u00f3n en Energ\u00eda y Materiales (CNPEM), donde funcionaba el UVX, el grupo dirigido por el bi\u00f3logo Rafael Elias Marques inocul\u00f3 peque\u00f1as cantidades del virus en una de las patas traseras de ratones y observ\u00f3 lo que ocurr\u00eda durante algunos d\u00edas. Los roedores eran ejemplares gen\u00e9ticamente modificados para ser menos resistentes a la infecci\u00f3n viral y permitir as\u00ed simular la infecci\u00f3n en personas que enferman gravemente. Los resultados, publicados en el mes de marzo en la revista <em>International Journal of Molecular Sciences<\/em>, revelaron dos tipos de efecto: uno local y otro sist\u00e9mico.<\/p>\n<p>Ya desde los primeros d\u00edas, el virus provocaba un edema severo en la pata, que afect\u00f3 tanto la piel como los m\u00fasculos, los ligamentos y las articulaciones. \u201cSu volumen fue aumentando gradualmente, pero creci\u00f3 de manera significativa a partir del tercer d\u00eda, cuando la pata alcanz\u00f3 un volumen un 50 % superior a la de los animales que no hab\u00edan sido infectados\u201d, relata la bi\u00f3loga Ana Carolina de Carvalho, quien realiza un doctorado bajo la direcci\u00f3n de Elias Marques. Los investigadores atribuyen esa hinchaz\u00f3n a la inflamaci\u00f3n generada por la replicaci\u00f3n del virus Mayaro, que atrae a las c\u00e9lulas de defensa al lugar donde se reproduce el virus.<\/p>\n<p>Seg\u00fan De Carvalho, solo fue posible calcular c\u00f3mo progres\u00f3 el volumen del edema con el uso de potentes rayos X emitidos por UVX, la primera fuente de luz sincrotr\u00f3n del hemisferio sur. La luz generada por este dispositivo permite la visualizaci\u00f3n de estructuras con un tama\u00f1o de unos pocos micrones (mil\u00e9simas de mil\u00edmetro), una resoluci\u00f3n similar a la de los microscopios \u00f3pticos m\u00e1s potentes que existen, pero con importantes diferencias. Este tipo de radiaci\u00f3n atraviesa la piel y permite generar im\u00e1genes tridimensionales de los tejidos blandos sin destruir la muestra. \u201cAs\u00ed pudimos obtener una pel\u00edcula tridimensional de esas estructuras en alta resoluci\u00f3n\u201d, informa la investigadora. UVX fue desactivado en 2018 y reemplazado por Sirius, que, a la fecha, es una de las fuentes de luz sincrotr\u00f3n m\u00e1s modernas en actividad (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-salto-hacia-un-brillo-mayor-2\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 269<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>A medida que se multiplicaba en los tejidos de la pata de los ratones, el Mayaro tambi\u00e9n se diseminaba velozmente por el resto del cuerpo. Los an\u00e1lisis citol\u00f3gicos e histol\u00f3gicos detectaron, ya desde el primer d\u00eda de la infecci\u00f3n, altas concentraciones del virus en el bazo y en el h\u00edgado. El agente infeccioso demor\u00f3 al menos un d\u00eda m\u00e1s en llegar al cerebro de los animales, seg\u00fan se determin\u00f3 en el estudio, del cual participaron investigadores de la Universidad de Campinas (Unicamp), de la Facultad de Medicina de S\u00e3o Jos\u00e9 do Rio Preto (Famerp) y de instituciones de Alemania y B\u00e9lgica. Al cabo de cuatro d\u00edas del inicio del experimento, todos los animales infectados hab\u00edan muerto.<\/p>\n<p>\u201cEl trabajo estuvo muy bien hecho\u201d, dice el vir\u00f3logo Pedro Vasconcelos, investigador de la Universidad del Estado de Par\u00e1 (Uepa) y del Instituto Evandro Chagas, el centro en el que en 1954 se identific\u00f3 el virus Mayaro en Brasil. \u201cLas im\u00e1genes muestran los efectos del virus con riqueza de detalles, se\u00f1alando d\u00f3nde se aloja y lo que causa en las articulaciones\u201d, relata el investigador, quien no particip\u00f3 del estudio actual. Sin embargo, Vasconcelos subraya que la infecci\u00f3n se propag\u00f3 m\u00e1s r\u00e1pidamente en los animales de lo que se observa en humanos, debido a que los roedores hab\u00edan sido alterados gen\u00e9ticamente para que su sistema inmunitario fuera menos eficiente.<\/p>\n<p>El equipo del CNPEM tiene previsto ahora utilizar las l\u00edneas de luz del Sirius para observar c\u00f3mo el virus infecta a las c\u00e9lulas. \u201cPr\u00f3ximamente, tenemos pensado utilizar t\u00e9cnicas bioqu\u00edmicas para marcar las mol\u00e9culas implicadas en la infecci\u00f3n para poder observar, por medio de la nueva fuente de luz sincrotr\u00f3n, el ingreso del virus en las c\u00e9lulas y su propagaci\u00f3n por el organismo en tiempo real\u201d, relata Carvalho. Mediante el uso de una t\u00e9cnica de microscop\u00eda capaz de identificar estructuras biomolecualares con una resoluci\u00f3n cercana a la escala at\u00f3mica (criomicroscop\u00eda electr\u00f3nica), el grupo de Elias Marques ya hab\u00eda dilucidado la estructura del Mayaro en 2021 y publicado los resultados en la revista <em>Nature Communications<\/em>.<\/p>\n<p>Desde que fuera identificado por primera vez en Brasil, en la ciudad norte\u00f1a de Bel\u00e9m, el virus ha provocado al menos cinco brotes epid\u00e9micos en humanos en pa\u00edses que comparten la selva amaz\u00f3nica, habi\u00e9ndose registrado alrededor de 1.400 casos sospechosos y poco m\u00e1s de 100 confirmados, sin informes de casos fatales. Tambi\u00e9n ha sido detectado en el estado de S\u00e3o Paulo y, en marzo de este a\u00f1o, en el de Paran\u00e1, en portadores que se hab\u00edan infectado en zonas de riesgo. Los expertos en virus transmitidos por insectos (arbovirus) temen que el Mayaro pueda adaptarse al mosquito <em>Aedes aegypti<\/em>, que transmite el virus del dengue, y llegue a los centros urbanos. Seg\u00fan Vasconcelos, las pruebas realizadas en laboratorio han demostrado que el virus es capaz de infectar espec\u00edmenes de <em>A. aegypti<\/em>, algo que a\u00fan no se ha observado que ocurra espont\u00e1neamente en ambientes naturales. No hay una vacuna aprobada contra el virus Mayaro ni un tratamiento para la infecci\u00f3n que causa, que a menudo se confunde con el chikungu\u00f1a.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyectos<\/strong><br \/>\n<strong>1.<\/strong>\u00a0Los mecanismos de la enfermedad y la resistencia implicados en la fiebre de Mayaro en ratones (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/100556\/mecanismos-de-doenca-e-resistencia-envolvidos-na-febre-do-mayaro-em-camundongos\/?q=18\/03917-6\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 18\/03917-6<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda de Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigador responsable<\/strong> Rafael Elias Marques Pereira da Silva (CNPEM); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 205.636,10.<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Caracterizaci\u00f3n y potencial terap\u00e9utico de las quimioquinas en la sepsis y en la encefalitis inducida por flavivirus (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/102968\/caracterizacao-e-potencial-terapeutico-de-quimiocinas-em-sepse-e-encefalite-induzida-por-flavivirus\/?q=18\/10990-1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 18\/10990-1<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda de Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigador responsable<\/strong> Rafael Elias Marques Pereira da Silva (CNPEM); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 270.044,24.<br \/>\n<strong>3.<\/strong> Desarrollo del primer modelo experimental de infecci\u00f3n con el virus Ilh\u00e9us (ILHV) en ratones y dise\u00f1o de estrategias terap\u00e9uticas (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/179421\/desenvolvimento-do-primeiro-modelo-experimental-de-infeccao-por-virus-ilheus-ilhv-em-camundongos-e\/?q=18\/02993-0\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 18\/02993-0<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Beca doctoral; <strong>Investigador responsable<\/strong> Rafael Elias Marques Pereira da Silva (CNPEM); <strong>Beneficiaria<\/strong> Ana Carolina de Carvalho; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 323.160,78.<br \/>\n<strong>4.<\/strong> Establecimiento de un modelo de infecci\u00f3n provocada por el virus de Usutu en ratones. Estudio de la enfermedad y puesta a prueba de un compuesto neuroprotector (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/179793\/estabelecimento-de-um-modelo-de-infeccao-por-usutu-virus-em-camundongos-estudo-da-doenca-e-teste-de\/?q=18\/02594-9\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 18\/02594-9<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Beca doctoral; <strong>Investigador responsable<\/strong> Rafael Elias Marques Pereira da Silva (CNPEM); <strong>Beneficiaria<\/strong> Rebeca de Paiva Froes Rocha; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 274.749,47.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>DE CARVALHO, A. C.\u00a0<em>et al.<\/em>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.mdpi.com\/1422-0067\/24\/5\/4799\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Characterization of systemic disease development and paw inflammation in a susceptible mouse model of mayaro virus infection and validation using X-ray synchrotron microtomography<\/a>.\u00a0<strong>International Journal of Molecular Sciences<\/strong>. 2 mar. 2023.<br \/>\nRIBEIRO-FILHO, H. V.\u00a0<em>et al.<\/em>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41467-021-23400-9\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Cryo-EM structure of the mature and infective mayaro virus at 4.4\u2009\u00c5 resolution reveals features of arthritogenic alphaviruses<\/a>.\u00a0<strong>Nature Communications<\/strong>. 24 may. 2021.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"En un experimento realizado con roedores, el pat\u00f3geno se multiplic\u00f3 r\u00e1pidamente y afect\u00f3 a otros \u00f3rganos","protected":false},"author":545,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[316],"coauthors":[1498],"class_list":["post-503554","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-medicina-es","keywords-virologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/503554","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/545"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=503554"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/503554\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":503566,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/503554\/revisions\/503566"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=503554"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=503554"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=503554"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=503554"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}